No te aceleres otra vez. Ve con calma.

Bienvenidos de nuevo :-). Empezamos con algo sencillo. No te aceleres, ve con calma. ¿Con qué emoción vas a afrontar la vuelta a tus hábitos diarios?

Espero que hayas disfrutado, descansado, reído, hayas tenido momentos para ti. Incluso que hayas tenido reflexiones inspiradoras o personas inspiradoras con las que compartir ilusiones, pensamientos y risas. 

Empiezas una nueva etapa, un nuevo «curso» y los últimos meses de este año que ya nos anuncia que cerramos una etapa. Sería fantástico que pudieras cerrarla y continuar como tu deseas y como te hace ilusión. ¿Qué te parece?. ¿Dispuesto a invertir en ello?.

No te aceleres otra vez. Ve con calma.

¿Por qué empezar con este mensaje?. No te aceleres otra vez. Ve con calma. Porque empiezo a verlo. Parece que algunas personas «pulsan el botón» de aceleración cuando acaban las vacaciones. Y claro, se vuelve enseguida a aquello que nos agotó tanto al finalizarlas.

Hay una pregunta, que me es muy importante. Además te todas las actividades divertidas y relevantes que habrás hecho en vacaciones, ¿qué has aprendido?. Por hacer, estas vacaciones, yo he hecho hasta bricolaje en casa :-P. Fuera anécdotas. Aprender a vivir con la mente despejada y en calma, empieza ahora. Es el momento ideal. Después de un tiempo en calma y relajación, toma pequeñas decisiones. Sobre todo, la de alargar en tu estilo de vida, la calma y el disfrute. ¿Podrás?. Estoy segura de ello. Me pregunto además… ¿querrás de verdad?. 😉

Como siempre tomemos perspectiva sobre algunas breves recomendaciones sobre las que si te apetece, te invito a pensar.

Tu tiempo sigue siendo tuyo a la vuelta de vacaciones.

La forma más fácil de aumentar la felicidad es controlar el uso del tiempo. ¿Puedes encontrar tiempo para hacer las actividades con las que disfrutas?

  • En vacaciones seguro que has elegido que hacer con tu tiempo. Sigue ahora, no te pares.
  • A la vuelta, seguramente tendrás otra serie de hábitos, rutinas, y por qué no obligaciones. Recuerda que también has elegido esas obligaciones. ¿Cómo quieres llevarlas?.
  • Aprovecha tu tiempo y el uso que haces de él. Sobre todo el tipo de diálogo que llevas contigo en cada tiempo. Sea tiempo de trabajar, de estar con los niños, o con clientes.
  • La eficiencia no está reñida con la calma. De hecho requiere de Inteligencia Emocional, y la tienes. Solo tienes que practicarla más o , si lo consideras aprenderla mejor.
  • Vivir con velocidad reduce tu capacidad de ser tolerante porque crea una sensación constante de estrés. 
  • La rapidez para terminarlo todo rápido, te impide disfrutar de las pequeñas cosas. Con lo que perderás tu motivación bastante rápido y la capacidad de ser paciente.
  • Y ahora dime, si vuelves a pensar y a vivir velozmente y de forma estresada, ¿cuál es el fin?. Quieres hacerlo todo rápido ¿para qué?.
  • Es disfrutar a cada momento y dar lo mejor de ti a cada instante. Caer en la trampa, de vivir todas las obligaciones de forma rápida, te da una sensación falsa de cuando termine esto… «seré feliz otra vez.
  • Sé feliz a cada momento. Siéntete satisfecho a cada momento. 

Aprende a ralentizar el tiempo.

  • Antes de vacaciones ¿tuviste días que se te pasaron sin darte cuenta?. ¿Te daba la sensación de que no tenías un minuto para pensar con calma y claridad?.
  • Redirige tu consciencia. Es importante aprender a aprovechar cada momento. hay personas que se levantan y ya están pensando en lo que tienen que hacer durante todo el día.
  • Sé proactivo para evitar que constantemente tengas que recordarte que no se te olviden determinadas cosas. Usa la tecnología si es necesario, sin problemas. Úsala a tu favor. 
  • Cuando te levantes tómate 1.3 minutos para saborear tu despertar, tu desayuno, tu camino hasta el trabajo, ese autobús que tienes que coger…
  • Aprovecha para ralentizar tus pensamientos y redirigirlos hacia ti.
  • Tienes dos opciones, no darte cuenta ni de cómo has llegado al trabajo. O aprovechar para escuchar música o concentrarte en tu respiración. 10-15 minutos de relajación mental en el autobús o en el coche, hacen maravillas. Entrarás de otra manera a trabajar.
  • Evita en lo posible la multitarea, te aleja de la consciencia y de ralentizar el tiempo. Evita, mientras «hago esto, hago lo otro». Una cosa cada vez y un tiempo para cada cosa.
  • Incluye en tu agenda, tiempo entre distintas actividades. Aunque sean 10 min. No van a ningún sitio, y te permitirán ser consciente, concentrarte mejor y regular tus emociones
  • Aprende a respirar con calma a cada momento que quieras.

Retoma y actualiza el uso del "no" y de los límites.

  • Seguro que en algún momento en vacaciones, has elegido no atender determinada llamada o no asumir algo en ese momento en que se te demandaba. Tu descanso era importante. Sigue con ello.
  • Ve pensando a qué actividades, solicitudes o personas o en qué momentos vas a usar más el  «no». Tu vida en general también es importante. Así que sigue usando el «no». Negocia, intercambia, acuerda nuevas fechas o momentos. Incluso grados de implicación. 
  • Usa los límites para protegerte emocionalmente. Para preservar tu descanso, igual que en vacaciones. Preserva tu bienestar desde ya. No te dejes acelerar otra vez. Vive con más calma. 
  • No te olvides de comunicar el por qué de tus límites para aumentar la comprensión de los demás.
  • Sé firme pero flexible. Ofrece alternativas.
  • Usa un tono calmado y amigable. No necesitas mostrar enfado o seriedad. Simplemente comunícalo como cualquier otra cosa.

Céntrate en lo realmente importante para tu felicidad

  • Evita que sólo tengas momentos de felicidad y de decisiones que te causan satisfacción en épocas de descanso o los fines de semana.
  • Da igual si decides comer mejor, ser más eficiente o alcanzar determinada meta. Hazlo con calma y disfruta.
  • Deja de mirar las prioridades de los demás y ten la valentía de hacer valiosas tus propias prioridades.
  • Tu vida es tuya y la vives tú, no los demás.
  • Lo que a ti te hace feliz es realmente tu prioridad. Las personas que te aprecian y desean lo mejor de ti, lo respetarán. Y sino, ya sabes dónde estás con respecto a esas personas.
  • Incluye para tu felicidad, metas y decisiones fáciles, y también aquellas, que requieran un poco más de compromiso. Y por qué no, alguna meta difícil, ¿no?. Una de esas que mmm, parece que piensas que te va a costar mucho conseguirlo, pero que te haría muy feliz.
  • Felicítate cada día. Sé consciente de en qué has invertido tu energía y tu tiempo. Redirige para el día siguiente, si hay algo que no te acaba de convencer.
  • Incluye en tus planes la práctica de la capacidad de adaptación para cuando sea necesario. Pero, sin perder tu norte.

Conclusión

Hazte un favor y llévate lo mejor de ti a todas las estaciones del año. 

¿Qué has aprendido de ti y de los demás en vacaciones?
¿De qué has sido consciente que es importante para ti y para tu felicidad?
¿Qué pequeñas decisiones pero con gran impacto quieres tomar en esta nueva etapa?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Growth Mindset y Learnability para aprender de ti

Sí, ¿por qué no?. Y, ¿qué ocurriría si no fuera así?. Ocúpate de ser un profesional del que se pueda aprender. En mi trabajo diario con distintos tipos de profesionales, destacaría dos enfoques muy importantes. Aquellos que se ocupan de trabajar y alimentar su mentalidad de crecimiento, y como consecuencia su capacidad de aprendizaje. Y aquellos que se centran en dar lo que saben hacer actualmente, pero que no están poniendo su foco de atención en aprender más.

Me encuentro entonces con:

  • Estudiantes que consideran que con terminar sus estudios es suficiente para que les contraten en un primer trabajo.
  • Profesionales que están en situación de desempleo que son conscientes de que el mundo profesional evoluciona muy rápido. Ahora bien, no acaban de atreverse a enriquecer su perfil con uso de nuevas tecnologías o cualquier otro contenido necesario en su sector.
  • Líderes que han tenido una trayectoria muy exitosa de resultados en su empresa. Ahora bien, han llegado a una confortable cima en la que cambiar, aprender algo más, se les hace muy cuesta arriba. Como consecuencia no responden bien a las nuevas necesidades de sus equipos de trabajo.
  • Personas que, hablando a nivel personal, se preguntan de manera insistente y con frustración, porque ahora no son capaces de vivir con tanta satisfacción personal como antes. Sus vidas han cambiado, pero sus recursos personales no han evolucionado paralelamente. 

El enfoque de learnability. Tu capacidad de aprendizaje.

El Maestro Juan Carlos Cubeiro, en uno de sus artículos, Meritocracia, Autocrítica y Learnability, nos daba unas buenas claves sobre este concepto, hecho diría yo, cada vez más importante a nivel personal y profesional. Learnability, Aprendibilidad o Capacidad de Aprendizaje, es la capacidad de personas y equipos de situarse en constante aprendizaje. Es un concepto muy ligado a la empresa y su capacidad para crear constantemente Equipos de Alto Rendimiento. Me permito extenderlo también al nivel personal. ¿Eres una persona que aprende constantemente de sus experiencias vitales?

Si algo permite el desarrollo psicológico y el trabajo desde un enfoque de Coaching, es aprender sobre ti mismo. De hecho, las personas que puntualmente han contado con la ayuda de la psicología y el Coaching, podría decir, que aumentan su nivel de aprendibilidad personal. Ya que, puede que acudan inicialmente por un desequilibrio en sus recursos o con algún problema. Ahora bien, una vez superado, su nivel de aprendizaje para las siguientes experiencias vitales se multiplica exponencialmente y de forma autónoma. 

Tenemos entonces claro, que el enfoque de Learnability permite a las personas crecer cada vez más. Esto les mantiene actualizados a nivel profesional y a nivel personal.

Cómo se activa tu capacidad de aprendizaje y en qué nivel estás.

Voy a contar ahora con Apostolos Belokas, Maritime Safety, Quality & Environmental Expert, Consultant, Trainer and Project Manager with more than a 20-year background in shipping as Technical, Marine, Safety & Training Superintendent and Consultant. En su artículo, Learnability: A three stage process, nos ayuda también con información relevante para clarificarnos este hábito de aprendizaje constante. 

Me ha llamado la atención su definición de Aprendibilidad, ya que utiliza un enfoque que en alguna ocasión y en otro post os he transmitido. Él habla de “hambre de aprender”. Es decir el deseo y la habilidad de aprender y crecer en competencias. Señala tres niveles de aprendibilidad:

  • Nivel alto (high learners): personas dispuestas a aprender. Mantienen un enfoque positivo sobre sus oportunidades y son responsables de su propio aprendizaje y desarrollo.
  • Nivel Potencial (potential learners): personas que creen que la educación y el desarrollo personal les llevará a tener mayor éxito personal y profesional. Pero no son High Learners. 
  • Nivel bajo (low learners): personas que tuvieron en algún momento el deseo de aprender pero han perdido en algún momento vital la pasión por aprender.

Cómo se produce tu capacidad de aprendizaje

Apostolos, explica además de forma muy clara que el proceso de Learnability conlleva 3 fases: aprender, desaprender, y reaprender. Particularmente este gráfico por su parte, me parece muy importante. El concepto de desaprender, no tiene porque conllevar olvidar lo que hemos aprendido. Conlleva desarmar, desmenuzar los procesos y quizás, métodos que hemos aprendido, para armarlos de nuevo. Generando el reaprendizaje.

Las preguntas que sabes que voy a hacerte aquí 😉 son: ¿Eres consciente de cómo se armó tu aprendizaje actual?. ¿Eres capaz de desmontarlo?. Y finalmente, ¿eres capaz de armarlo de nuevo para crear un nuevo hábito?

Growth mindset. Tu mentalidad de crecimiento.

Carol Dweck en su investigación sobre la mentalidad de crecimiento, nos ofrece un enfoque totalmente complementario para mi al concepto de learnability. Concretamente encontraremos información relacionada en el artículo Dr. Dweck’s research into growth mindset changed education forever.  La mentalidad de crecimiento describe las creencias que las personas tienen sobre su aprendizaje e inteligencia. En sus investigaciones con estudiantes ha trabajado sobre una idea interesante. Cuando los estudiantes creen que pueden ser más inteligentes, comprenden que el esfuerzo les hace más fuertes. Con lo que poniendo de su parte un tiempo y esfuerzo extra, esto les conduce a mayores logros. 

El artículo apunta, que recientes investigaciones nos demuestran que el cerebro es mucho más maleable de lo que nos pensamos. La conexión entre neuronas cambia con la experiencia. Con lo que, como hemos apuntado en otras ocasiones, la práctica deliberada de una habilidad crea nuevas conexiones que fortalecen las que ya existían. Es decir, podemos aumentar nuestro crecimiento neuronal, nuestras capacidades cognitivas, a través de nuestras acciones. El uso de nuevas estrategias y de nuevas preguntas, junto con una vida saludable ayuda a aumentar nuestra mentalidad de crecimiento.

La mentalidad de crecimiento impulsa tus logros y resultados

Carol Dweck junto con otros autores nos muestran muy descriptivamente que creer que puedo ser mejor nos lleva a dos enfoques muy importantes. Aprender es mi meta y el esfuerzo me hace más fuerte. Esto conlleva a la inversión de  mayor tiempo y trabajo invertido en lo que quiero aprender. El resultado, mayores logros. 

Es inconfundible detectar en las personas que desarrollan su potencial un gran interés por saber más, por llevarlo a la práctica y por crear nuevas aplicaciones de lo que van aprendiendo. Cuando te preguntes en ocasiones, cómo es que esa persona está tan satisfecha consigo misma, y cómo le va tan bien, hazte otra pregunta. ¿Cuánto está invirtiendo esa persona en creer que puede?. ¿Cuánto de su tiempo, que a lo mejor no ves, está dedicando a aprender nuevas habilidades técnicas o personales sobre sí misma?

Estrategias para estimular la mentalidad de crecimiento

Trata, como nos dice la autora de desarrollar las siguientes estrategias para estimular la mentalidad de crecimiento:

  • Comprende que todo el mundo tiene ciertas habilidades a lo largo de su vida. Sin embargo, su nivel de mejor talento se produce cuando se convierte en HIGH LEARNER. Es decir, hay un gran nivel de práctica y de trabajo duro detrás.
  • Asume nuevos retos cada día. 
  • Practica la mentalidad positiva diariamente. Que no es ser iluso y esperar que todo vaya bien. Sino, creer que mereces lo mejor y hacer todo lo posible porque te ocurra.
  • Quédate con las críticas que recibas que te sean útiles. Deshazte del resto.
  • Aplica disciplina, constancia y la apertura de mente. El éxito no ocurre por casualidad. Cada reto, cambio o logro conseguido, viene precedido por trabajo duro, disciplina y confianza en ti mismo.

Recuerda que la mentalidad de crecimiento conlleva aceptarte como eres y ser capaz de cambiar y aprender. ¿Qué parte de estas dos, te cuesta más?. ¿Aceptarte o ser capaz de cambiar?

Growth Mindset y Learnability para aprender de ti. Ocúpate de ser una persona de la que se puede aprender.

Y ahora te propongo que unas todos estos conceptos. Necesitas empezar por trabajar tu mentalidad de crecimiento. Este desarrollo influirá en tu capacidad de aprendizaje. Es decir en tu learnability. Y así llegarás al objetivo de hoy. ¿Eres una persona de la que se puede aprender?

En cualquier ámbito sea personal, social, familiar, o laboral. ¿Te ocupas de ser una persona de la que se puede aprender?

Y ahora te propongo que unas todos estos conceptos. Necesitas empezar por trabajar tu mentalidad de crecimiento. Este desarrollo influirá en tu capacidad de aprendizaje. Es decir en tu learnability. Y así llegarás al objetivo de hoy. ¿Eres una persona de la que se puede aprender?

En cualquier ámbito sea personal, social, familiar, o laboral. ¿Te ocupas de ser una persona de la que se puede aprender?

Crece y ayuda a crecer en el ámbito familiar

  • Tu pareja, ¿ve en ti una persona de la que se puede aprender?. Nada enriquece más que el reconocimiento mutuo de las cualidades de cada uno. Y además la posibilidad de aprender de tu pareja desde la tranquilidad y desde la confianza en uno mismo.
  • Con tus hijos, ¿estás invirtiendo en ser una figura paterna de la que se puede aprender?. La familia es uno de los primeros entornos en los que los niños aprenden. ¿Estás siendo consciente de que puedes ser mejor como padre/madre?

En el ámbito personal

  • ¿Crees en ti y eres capaz de ver tus “debilidades” como retos no como carencias?
  • ¿Estás invirtiendo en recopilar lo que has aprendido de ti hasta ahora y tienes la disciplina de reflexionar sobre tus emociones, necesidades, creencias y valores?

En el ámbito social

  • Cuando alguien te conoce, ¿te percibe como alguien del que se puede aprender?
  • Tus amistades más cercanas, ¿por qué te valoran?. Además de contar contigo para los buenos y malos momentos, ¿te perciben como alguien del que se puede aprender?

En el ámbito laboral

  • Estás buscando trabajo, pero dime, ¿eres capaz de hacer ver a los reclutadores que eres un profesional del que se puede aprender?
  • Lideras un equipo, ¿te estás preparando para desarrollar tu mentalidad de crecimiento y tu capacidad de aprendizaje?.
  • Formas parte de un equipo, ¿da gusto trabajar contigo porque eres alguien del que se aprende constantemente?.
  • Como equipo, ¿sois un equipo con el que otros departamentos pueden aprender y superarse?.
  • Cómo empresa, ¿te perciben los cliente cómo un equipo de profesionales del que se puede aprender?.

Conclusión

Recuerda, cuando sea al revés. Cuando percibas que te relacionas con una persona de la que puedas aprender, esa persona está invirtiendo mucho. Invierte en su mentalidad de crecimiento (growth mindset) y en su capacidad de aprendizaje (learnability) todos los días.

¿Cómo puedes reactivar tu mentalidad de crecimiento?
¿Qué puedes empezar a hacer para potenciar tu learnability?
Si identificas algún obstáculo a estos objetivos, reflexiona y sigue adelante. O incluso, pide ayuda profesional.

Y si te apetece y puede ayudarte...

Cómo organizarte cuando tienes la semana a tope

Cómo organizarte cuando tienes la semana a tope. Incluso en las dos semanas siguientes. ¿Te ha pasado alguna vez?. Miras la agenda y te agobias con los plazos. O peor, lo tienes todo en tu cabeza y temes que se te olvide o que no tengas tiempo para todo. Te hierven los pensamientos con todo lo que tienes que hacer. Piénsalo, ¿te suena?

Sólo pensarlo te causa ansiedad. Y no necesitas para nada ponerte más nervioso, porque ya lo estás con todo lo urgente e importante que tienes que hacer. Quieres además, hacerlo bien, ya que ese trabajo que tienes que presentar es importante. O incluso esa reunión que vas a realizar va a tener mucho impacto en tu nivel de desempeño.

Sientes por otro lado, que no puedes controlar todo lo que tienes al rededor. Las urgencias de los demás, tampoco ayudan. Te interrumpen y tu tiempo se va. Así no estás disfrutando para nada tu trabajo. Acabas la jornada más tarde de lo normal. Porque se te han ido las horas. 

Bueno, entiendo que si te ha ocurrido todo esto, lo habrás solucionado cómo habrás podido. E incluso, de la mejor manera que sabes. Ahora quizá puedas tomarte un rato para la reflexión. ¿A qué coste emocional pudiste con esa semana tan dura?. ¿Qué nivel de ansiedad de 1-10 dirías que experimentaste?. ¿Pudiste dormir bien?.

Cómo organizarte cuando tienes la semana a tope

Al tener una trayectoria prácticamente toda mi vida profesional como autónoma, la verdad es que aprendes rápido. Aprendes a trabajar por proyectos. A llevar varios a la vez. Hace tiempo que aprendí lo mejor de todo, a no sufrir tanto estrés en semanas de picos de trabajo. A no cansarme más de lo necesario. O al menos, no añadir agotamiento gratuito. Además, trabajando siempre habilidades profesionales como gestión del tiempo…Una tiene que predicar con el ejemplo 🙂

Bien, hoy veremos algunas recomendaciones, por si te pueden servir o hacer reflexionar. Comentaremos ideas que son técnicas o procedimientos que aplico yo misma. O ideas que son recomendaciones que provienen de las técnicas de gestión del tiempo. Empecemos pues.

Lo primero, planificación inversa

En la mayoría de mis cursos de gestión del tiempo compruebo que muchos profesionales en las empresas, no lo llevan a cabo. ¿Qué es la planificación inversa?. Planificar desde la fecha final de tu plazo hasta el día de hoy.

Es decir, frecuentemente, me encuentro con profesionales que dada una fecha tope de entrega, trabajan desde hoy, no desde la fecha final. Empiezan a organizar en su cabeza lo que creen que pueden ir haciendo hoy, mañana, etc. Junto con el trabajo que ya tienen lo que hacen es ir reservando tiempos para ir avanzando en el proyecto, conforme pasan los días. Se encuentran en muchas ocasiones, que cuando se acerca el plazo, no llegan. O tienen que darse “un atracón de horas” para terminar y llegar a tiempo. Es más fácil así que se te escape la verdadera envergadura del trabajo y todas las cosas que tienes que hacer.

Hitos de trabajo.

La planificación inversa implica que desde la fecha final fragmentes en hitos el trabajo y lo repartas en el tiempo que tienes desde la fecha tope hasta hoy. De esta forma trabajas:

  • Más tranquilo porque sabes que lo tienes planificado para llegar a tiempo.
  • Sabes cada semana o día lo que tienes que hacer.
  • No estás pensando inútilmente en si has hecho suficiente, porque ya lo has previsto todo con anterioridad.
  • Cualquier imprevisto se puede abordar mejor porque vas sobre planificación. 

Con lo que lo primero para abordar una semana de mucho trabajo es que vengas ya de una planificación inversa.

No he planificado con tiempo y tengo que organizarme ya en pocos días

En caso de que las semanas o meses anteriores no pusieras en práctica la planificación inversa, toca hacer un pequeño sobreesfuerzo, ya lo sabes. Coge tu semana, marca las fechas importantes, y los hitos clave que necesitas hacer, y cuándo los harás. 

Reorganiza otras tareas que tengas. Aprende a pedir un cambio de plazos de otros temas y negociar con clientes o compañeros sobre los plazos que puedas tener. Nos sorprenderíamos si tuviésemos como hábito el compartir nuestras urgencias.  A menudo las personas marcamos un plazo bastante cómodo (con tiempo). Con lo que habla con ellos. Seguro que algunas tareas puedes reprogramarlas y mércales nuevos plazos de tiempo que acuerdes con tus compañeros, responsables o clientes. Normalmente no enfada una prórroga de determinadas fechas. Lo que suele molestar es que llegue el plazo acordado, y las tareas acordadas sin previo aviso, no estén. Ya que tampoco permite reorganizarse a las personas que te pidieron esa tarea. Aprende a reducir la incertidumbre de aquellos con los que trabajas.

Por supuesto, si es posible, delega o pide ayuda.

Agrupa tareas

De entre las tareas que tienes que realizar, seguro que hay llamadas, reuniones, mails, etc. Y la verdad es que parece que cada minuto del día tienes que prestar atención a una cosa diferente. Este tipo de demanda de concentración es difícil para nuestro cerebro. Cambiar constantemente de actividad hace que perdamos eficiencia en el trabajo y calidad del mismo. Procura:

  • Agrupar las llamadas que tengas que hacer.
  • Dedicar un tiempo determinado, 30-60 min… a responder todos los mails que sean importantes. Evita responder a cada correo cada vez que llega a tu bandeja de entrada. Te interrumpes tú solo. Si son urgentes, las personas te llamarán por teléfono.
  • Si tienes varias reuniones pendientes, procura agruparlas todas en una mañana, o un día. Es decir, utiliza bloques de tiempo para el mismo tipo de tarea. 
  • Por supuesto, del resultado de esos mails, reuniones o llamadas, seguramente acabe en otra tarea que realizar. Agéndala en ese mismo momento. No lo dejes para luego.

Usa el Time Boxing

¿Qué es el Time Boxing?. Con esta técnica se favorece el bloqueo de tiempos determinados para diversas temáticas de trabajo. Usa bloques en tu agenda de esta semana (y las siguientes) para dedicar a temas concretos cada vez. Marca en tu agenda de 9-9.30h para revisar prioridades de hoy y de la semana. Reprograma si es necesario. 9.30-10h para responder correos. De 10-12h para dedicar a ese hito de proyecto que tienes que avanzar. Así con el resto de día. Puedes diferenciar los bloques por reuniones, proyectos, etc.

El objetivo es que o bien esa semana de pico de trabajo, cada bloque de hora/s tenga asignado su tipo de trabajo. O puedes crearte tu Time Boxing habitual. Siempre los mismos bloques de hora para el mismo tipo de trabajo. 

Aprovecha 5-10-20 minutos entre tarea y tarea

Evita acabar de responder un mail e irte corriendo a esa reunión. Procura no llevar una hora super concentrado en una tarea importante y que llegue la hora, y te vayas corriendo a la siguiente tarea. El cerebro puede hacerlo, pero te agotarás antes. 

Elige un “tiempo fuera” e incluso márcalo en la agenda. Reserva 5-10-15-20 min… entre tarea y tarea o reunión y reunión. ¿Para qué?. Sencillo e importante. Para acabar de “digerir” la última tarea, dejarte apuntados algunos “detalles” o tareas a programar. Y para respirar. Entonces reflexiona tranquilamente sobre la siguiente tarea. ¿Qué requiere de ti?. ¿En qué te tienes que concentrar ahora?. ¿Qué era lo importante?. ¿Cón qué emoción necesitas abordar la siguiente tarea o reunión. Céntrate en el punto de conexión que activa la emoción adecuada para esa tarea. Sigue respirando de forma calmada. Concéntrate en los hitos importantes de lo siguiente que tienes que hacer. Recuerda desde la calma. Ahora ya puedes abordar tu siguiente trabajo. 

Focaliza tu atención

Pruébalo. Sabes, que si sigues todo lo anterior, no te tienes que preocupar por nada más ahora. En ese preciso momento, tu cabeza necesita estar prestando atención solamente a la tarea que has previsto. Deja lo demás para el momento que lo has planificado. 

Pocas cosas aumentan tanto la productividad como pongas el foco únicamente en la tarea que tienes delante. Deja de pensar en lo  siguiente. Ahora es ahora. Luego según lo planificado te ocuparás del resto. Sean otros temas personales o profesionales. A cada momento, ocúpate solo de una cosa. Practica tu atención plena a esa tarea. Con todo lo que tú sabes que puedes aportar a esa tarea para disfrutarla y sentirte satisfecho después. 

Sé concreto y práctico en tu trabajo

¿Cuántos e-mails necesitas para cerrar una petición o tema en concreto?. A veces, se generan interminables cadenas de correos electrónicos en los que hay respuesta a la respuesta de la respuesta. ¿Te ha quedado claro el tema inicial?. ¿De verdad?. A veces resulta complicado seguir el hilo, y más aún tener claro que es lo que hay que hacer después de esa interminable cadena de e-mails. 

¿Y si llamas por teléfono?. Mejor aún, ¿y si te reúnes 5 minutos?. En gran cantidad de ocasiones se puede ahorrar mucho más tiempo si levantamos el teléfono o tenemos una reunión cara a cara. Más de tres correos de ida y vuelta suelen ser más rentables si hablas directamente. Cuando acabes, puedes enviar el mail con el resumen de lo que habéis quedado. Mejor todavía si generas citas en el calendario. De Matrícula de Honor, si trabajas con un gestor de tareas y conviertes la llamada en tareas concretas con fechas límite.

Usa la Tecnología

No tengas miedo. No vas a ser mejor profesional, por guardar cantidad de cosas en la cabeza que no tienen más valor que recordar el momento de hacer algo. Tu mejor valor está en cómo haces tu trabajo, ese proyecto, esa reunión. Acordarse de algo no aporta valor. Es importante pero no tiene un gran valor ni te hace crecer. Usa la tecnología.

Usa el calendario para tus reuniones, fechas límite, y eventos. También, usa los gestores de proyectos y tareas para que te marquen cada día cuál es la prioridad. Pon fecha a todo. Lo primero al empezar una jornada de trabajo no son los correos electrónicos. Es tu planificación. Revisa lo que es prioritario para hacer hoy. Replanifica, si lo consideras necesario, que para eso está la tecnología. Para no hacer múltiples tachones en la agenda o libreta de papel, y reescribir más de una vez la misma tarea que no pudiste hacer ayer.

Reflexiona para tu próxima semana saturada de trabajo

Llegados a este punto. Importantísimo. Ya has pasado tu semana a tope de trabajo. ¿Qué has aprendido?. Piensa, ¿qué puedes cambiar para la próxima vez?. Recuerda, ¿qué has hecho que necesitas dejar de hacer inmediatamente?. Revisa, ¿qué hábito necesitas reducir porque solo te funciona en ocasiones muy especiales?. Reflexiona, ¿qué hábito necesitas poner en práctica con más frecuencia porque has visto que te funciona muy bien?.

Recuerda, las interrupciones pueden, en un gran porcentaje, agruparse y programarse. Los imprevistos son imprevistos. Ahora bien, son mucho más abordables si se insertan en un marco planificado de trabajo. Los imprevistos + tu caos habitual = agotamiento, baja productividad y peor calidad del trabajo. 

¿Cómo vas a ser más responsable de disfrutar mejor tu trabajo? Un saludo 🙂

¿Te has preguntado por qué tu semana se volvió estresante?
¿Qué puedes cambiar esta semana mismo?
Recuerda el objetivo es que te agote menos y disfrutes más

Y si te apetece y puede ayudarte...

Cómo ser eficiente en momentos críticos

Aprovecha para ver cómo ser eficiente en momentos críticos. ¿Cómo va tu organización y energía al final del día?. ¿Con qué sensación acabas tu jornada de trabajo?. Seguramente puedas hacer algunos cambios para ser más eficiente, desgastarte menos y ser más productivo. 

También es importante revisar si estás siendo un buen compañero de gestión del tiempo. ¿Facilitas la organización del trabajo a los demás?

Revisemos hoy algunas recomendaciones por si te pueden inspirar a realizar algún cambio en tu día a día.

Cómo ser eficiente en momentos críticos

Elige Prioridades y usa tecnología

Organización, emociones y personas

¿Ya sabes cuáles son tus prioridades?
¿Qué cambios necesitas hacer para ser más eficiente en este momento?
¿Cuándo empiezas?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Invierte en confianza y práctica deliberada

En los últimos meses diversos líderes y profesionales como tú han estado invirtiendo en la mejora de sus competencias personales. Bien como líder o desde un puesto de mando intermedio o de técnico. Sí como tú. Son personas que bien por interés propio o por metas acordadas con su empresa han estado invirtiendo entre otros aspectos en participar en procesos de coaching.

Y es que cada vez más profesionales como tú, detectan la importancia de mejorar en la práctica de sus habilidades, y en la confianza que pueden generar desde sus puestos de trabajo.

Sectores como industria, transporte, servicios, farmacia, alimentación, nuevas tecnologías, etc. Son hombres y mujeres que quieren disfrutar más de su trabajo. Quieren conseguir un mayor impacto en su área de influencia y ser mejores en su puesto de trabajo. Son personas que han hecho un trabajo previo de reflexión en el que se han dado cuenta de que hay algo diferente que pueden hacer y en muchas ocasiones no saben cómo implementarlo. Un proceso de coaching les ha permitido desarrollar mejor determinadas competencias como:

  • Gestión Emocional
  • Liderazgo
  • Comunicación
  • Inteligencia Conversacional
  • Resiliencia
  • Resolución de Conflictos
  • Gestión del Tiempo y Organización del Trabajo

Invierte en Confianza y Práctica Deliberada

Ya sea la confianza en uno mismo y/o la confianza con los demás, esta competencia es clave. Con lo que suele ser uno de los factores “palanca” que hace que alguien se plantee invertir en sus competencias personales y profesionales.

Y es que la confianza es lo primero

Jack Zenger and Joseph Folkman, en su artículo The 3 elements of trust en HBR nos recuerdan los 3 elementos esenciales para trabajar la confianza:
 
  • Relaciones Positivas: La confianza se basa en parte en la calidad con la que un líder, o cualquier profesional, es capaz de crear relaciones positivas con otras personas. Para inspirar confianza, necesitas:
    •  Mantenerte en contacto con las personas y sus necesidades e intereses
    • Equilibrar la orientación a resultados con la implicación con los demás
    • Generar cooperación
    • Resolver conflictos
    • Proporcionar un feedback honesto de forma útil
  • Buen Juicio / Expertise: Para confiar en un profesional solemos fijarnos en que la persona conoce bien su trabajo. Así, vemos que es capaz de comprender los aspectos técnicos de su trabajo, y además, tiene una profunda experiencia. Esto significa que:
    • Tienen buen juicio a la hora de tomar decisiones
    • Los demás confían en sus ideas y opiniones
    • Su conocimiento y expertise proporcionan una contribución importante en la consecución de resultados
    • Pueden anticiparse y responder rápidamente a los problemas.
  • Consistencia: Es la medida en que un profesional hace lo que debe y hace lo que dice que hará. Puntuamos normalmente más alto en confianza a un profesional cuando:
    • Desempeña un modelo de rol y es un buen ejemplo
    • Ejecuta lo que le corresponde hacer en su puesto de trabajo
    • Hace honor a sus compromisos y mantiene las promesas
    • Crea seguimiento de sus compromisos
    • Tienen el interés de ir más allá de lo que “se debe hacer”
 
¿En cuál de estas claves necesitarías mejorar? ¿Sabes cómo te perciben los demás?

Practicar deliberadamente y ser mejor en lo que haces cada día

Get Better at the Things You Do Every Day_ es uno de los grandes artículos que encontrarás en la web de Scott H. Young y en esta ocasión nos ilustra claramente en qué poner el foco si queremos aprender y practicar de verdad. Recuerda que las habilidades personales se pueden aprender. No es que vengamos de nacimiento con un nivel alto y adaptado a contextos de nuestras habilidades.

El aprendizaje es un continuo en diversos aspectos de nuestra vida: relaciones, trabajo, salud y significado en la vida. Este autor cuestiona la frase que seguro que habrás escuchado de: se necesitan 10.000 horas de práctica para convertirnos en experto en algo.

Cómo crear una práctica deliberada

El concepto que subraya Scott, es la PRACTICA DELIBERADA. Concepto que por otra parte me habrás escuchado en las recomendaciones relacionadas con el estudio. Y así es, no basta con tener muchas de práctica de algo, necesitas que tu práctica sea deliberada, intencionada. La práctica deliberada implica superar la automaticidad y las nuevas innovaciones para aumentar el rendimiento. Para ello tenemos 5 recomendaciones:

  • Implícate en entornos retadores: Sí, aunque creas que algo lo controlas y dominas, busca siempre ponerlo en práctica en una situación diferente y retadora para ti.
  • Cuenta con un coach: Un proceso de coaching es una clave central en el seguimiento de la práctica deliberada de una habilidad.
  • Los nuevos avances vienen de la aplicación de nuevos métodos: las mejoras vienen del lado de dos factores: hacer lo mismo, pero mejor, y hacer algo diferente, para conseguir nuevos resultados. Sin probar nuevos métodos puede que te estanques y te vuelvas obsoleto
  • Permanece en contacto con un grupo de práctica: aprovechar de la observación y análisis del aprendizaje de otros siempre te ayudará a mejorar y ampliar tu mente.
  • Elige una cosa que puedas hacer mejor en cada intento: Evita mejorar todo a la vez en una situación concreta. Elige mejor un aspecto de esa habilidad en esa situación que puedas mejorar. Y así sucesivamente.

Y ahora, dime ¿qué habilidad vas a elegir para mejorar?. Y ¿en qué aspecto concreto vas a poner tu foco de atención para hacerlo mejor? Recuerda, no son las horas de práctica, es la práctica intencionada lo que hará que seas mejor en los aspectos que quieras desarrollar.

Qué están practicando otros profesionales como tú

A continuación te hago un breve resumen de algunos de los objetivos que se han planteado líderes y profesionales como tú, y que ya están trabajando en ello con resultados visibles:

  • Promocionar a otro puesto. En este caso, profesionales como tú están invirtiendo en desarrollar al máximo las habilidades del puesto actual. De esta forma pueden situarse en posición de ir atendiendo a nuevos retos y nuevas habilidades que van a necesitar en el puesto al cual quieren promocionar. Recordemos que sino no se te considera “una estrella” en tu puesto actual, será difícil que te tengan en cuenta para una promoción a un puesto superior.
  • Recuperar confianza y claridad en el puesto con sus superiores. En este caso es clave identificar y analizar el feedback que te proporciona tus superior directa o indirectamente. Además, es clave que la persona prepare posibles conversaciones con su superior para aclarar diferencias en expectativas y acordar nuevos retos.
  • Implementar un liderazgo con impacto en el equipo. Suele ser el caso de líderes jóvenes en empresas familiares o no. Pero que necesitan desligarse de la influencia de figuras anteriores de liderazgo y empezar a marcar su propio estilo. Es importante ayudar a la persona a definir qué líder quiere ser, qué necesita practicar para conseguirlo y cómo creará sus nuevos hábitos de liderazgo.
  • Recuperar confianza de otros colaboradores. Analizar cómo se perdió la confianza y qué estilo de conducta está teniendo la persona es fundamental. A veces, sin darte cuenta puedes estar generando el impacto contrario al que deseas conseguir. Además en este objetivo, tendremos en cuenta los tres elementos clave de la confianza que hemos comentado anteriormente.

Nuevos retos para tu puesto de trabajo

  • Mejorar capacidad de comunicación. Podríamos decir que la capacidad de comunicación es la herramienta clave de los líderes. Aunque lo cierto es, que es clave para todos independientemente del puesto. Así, este objetivo se convierte en clave para muchos profesionales. Desde un proceso de coaching puedes conseguir una reflexión guiada sobre tus capacidades y el aprendizaje de nuevas técnicas.
  • Liderazgo Proactivo. Muchos profesionales están realizando un liderazgo más reactivo que proactivo. ¿Qué quiero decir con reactivo?, que ejecutan sus responsabilidades de liderazgo según sus colaboradores van teniendo determinadas necesidades o conflictos que resolver. Es una forma de estar ahí para tu equipo. Ahora bien, no desarrollarás todo el potencial de tu equipo, sino te ocupas de saber dónde quieres llevar a tu equipo y qué plan vas a poner en marcha para conseguirlo.
  • Conversaciones de desempeño. En ocasiones a profesionales como tú les cuesta mantener determinadas conversaciones difíciles con sus colaboradores. Y más aún si se trata de realizar evaluaciones y reuniones sobre el desempeño. Desde un proceso de coaching estas personas adquieren las habilidades y metodologías clave para desempeñarse mejor. Y por supuesto, aplicando como en los casos comentados, una práctica deliberada en el día a día.
  • Gestión Emocional. Sea en el puesto que sea, profesionales como tú, se dieron cuenta de que necesitaban una pequeña ayuda para implementar mejor su capacidad de gestionar emociones. Tanto de sí mismos como de sus colaboradores. En un momento tan especial, cambiante y necesitado de capacidad de adaptación y flexibilidad cognitiva como este la gestión emocional es clave. Ahora cuentan con estrategias para resolver sus conflictos emocionales y crear el mayor impacto emocional posible. 

Conclusión

  •  Ocúpate de trabajar la confianza en ti mismo y en los demás: relaciones positivas, expertise y consistencia de tus actuaciones.
  • Recuerda que no son las horas de práctica lo que harán de ti un mejor profesional, sino la práctica deliberada de tus habilidades buscando nuevos retos en cada aspecto de la habilidad que quieras desarrollar.
  • Todos somos personas, independientemente del puesto de trabajo que tengamos y tienes derecho a ocuparte de tus objetivos. De tus objetivos y de las habilidades necesarias para alcanzarlos. Lo conseguirás mejor y con más calma y claridad si de vez en cuando consideras pedir ayuda.
¿Cómo puedes potenciar la confianza que los demás tienen en ti?
¿De qué forma puedes empezar a aplicar la práctica deliberada?
Dime ¿Qué retos te planteas en tu trabajo para los próximos meses?

Y si te apetece y puede ayudarte...

8 lecturas para practicar tus habilidades de liderazgo

¿Tienes un rato libre estos días?.

De vez en cuando, tu mente seguro que se va a reflexionar sobre tu equipo y los retos que os esperan.

Saber cómo conversar con ellos, potenciando el feedback y las conversaciones que tendrás con ellos, será la clave. Recuerda que las emociones también tienen un papel importante. Así que reflexionar sobre cómo ayudar a gestionarlas también te será útil.

En esta ocasión te invito a leer una recopilación de los últimos 8 artículos sobre liderazgo.

Espero que puedan ser de utilidad. 

8 lecturas para practicar tus habilidades de liderazgo

Encontrarás los siguientes temas:

  • Invierte en Confianza y Práctica Deliberada
  • Agenda de Conversaciones Imprescindibles para el líder
  • Ayuda a gestionar las emociones de tu equipo
  • Cómo ser eficiente en los momentos círticos
  • Invierte en más feedback en momentos de cambio
  • Elegir el micromanagement o liderar responsabilidades
  • Cómo marcar la diferencia al liderar a tu equipo
  • Líderes que conversan y aprecian para conseguir confianza y resultados

Conversar, Feedback y Emociones

¿Cuál es tu reto para liderar mejor?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Tu equipo necesita mejores conversaciones

Conversar es el mejor medio que tenemos a nuestro alcance para procesar experiencias difíciles. En momentos críticos y de incertidumbre, no olvides entrenarte en desarrollar mejores conversaciones.

Trabajando en las sesiones de coaching con directivos, puedes comprobar, a menudo, que el entrenamiento en esta habilidad provoca mejores resultados. No es lo mismo «sermonear» que conversar. Tampoco, hablar que conversar. La forma, y el método que pongas a tu disposición para crear conversaciones potentes con tu equipo, marcará la diferencia en estos momentos. 

Puedes acabar con una reunión en la que el estado de ánimo del equipo es peor que cuando entró.  O puedes, si te empeñas, lograr que tu equipo procese las experiencias más difíciles, y se oriente hacia adelante, con compromiso. 

Las conversaciones de los equipos de alto rendimiento, son positivas, apreciativas e incluyen el «nosotros» como premisa. Además, los líderes que son capaces de crear compasión, y orientar hacia adelante con una mirada apreciativa, consiguen mejores resultados.

¿Cómo son tus conversaciones?. ¿Has desarrollado tu inteligencia emocional para impactar en tus conversaciones con el equipo?.

Probemos hoy con algunas recomendaciones para ayudarte a crear conversaciones más compasivas y constructivas. 

Tu equipo necesita mejores conversaciones

Usa técnicas para conversar mejor con tu equipo

Líder con fortaleza y emocionalmente inteligente

¿Qué necesitas mejorar a la hora de crear conversaciones con tu equipo?
¿Cómo cuidas tu fortaleza como líder?
¿Qué puedes potenciar para ser más emocionalmente inteligente?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Potencia ahora la fortaleza mental y emocional

Cada vez está siendo más frecuente la detección, por parte de gerentes y líderes, de la necesidad de tener una mentalidad fuerte y una buena capacidad para lidiar con las emociones más difíciles. Actualmente, un porcentaje alto de la formación y de los procesos de coaching que trabajo, están dirigidos a cubrir demandas como:

  • Tenemos que afrontar muchos cambios en la empresa,  y el equipo o está bloqueado emocionalmente, o están anclados en cómo se hacía todo antes.
  • Está siendo muy difícil afrontar esta nueva etapa y los cambios que estamos haciendo en la empresa, ya que el equipo está acomodado y se resiste a nuevos procedimientos.
  • Tenemos colaboradores que se están sintiendo afectados emocionalmente ante los cambios, llegando a producirse bajas por ansiedad.
  • El equipo está funcionando con mucho miedo, bloqueándose su creatividad e implicación.
  • La tristeza, el miedo o la ansiedad están siendo las emociones más predominantes en los equipos de trabajo.

Demandas como éstas, son las que los gerentes me están transmitiendo con bastante frecuencia últimamente. Y lo bueno, es que las propias empresas ya están invirtiendo en facilitar herramientas, y espacios “seguros emocionalmente”, para fortalecer la mentalidad, y la gestión de emociones en sus colaboradores.

Potencia ahora la fortaleza mental y emocional

Comentamos en varios artículos anteriores, que el talento es la suma de las COMPETENCIAS + MENTALIDAD. Y está combinación daba lugar a RESULTADOS de alto desempeño. Teniendo en cuenta que la mentalidad influye directamente en las emociones, nos encontramos con que durante mucho tiempo hemos estado invirtiendo en que los equipos de trabajo tuvieran los conocimientos adecuados, para ponerlos en práctica en su día a día. Es decir, hemos invertido en COMPETENCIAS. Sin eliminar, la necesidad de seguir invirtiendo en ellas, ya que los cambios laborales así lo requieren, cobran importancia también otros elementos de la ecuación. La MENTALIDAD y las EMOCIONES. 

¿Por qué necesitamos una mentalidad adecuada y una gran flexibilidad cognitiva?

Comentamos en varios artículos anteriores, que el talento es la suma de las COMPETENCIAS + MENTALIDAD. Y está combinación daba lugar a RESULTADOS de alto desempeño. Teniendo en cuenta que la mentalidad influye directamente en las emociones, nos encontramos con que durante mucho tiempo hemos estado invirtiendo en que los equipos de trabajo tuvieran los conocimientos adecuados, para ponerlos en práctica en su día a día. Es decir, hemos invertido en COMPETENCIAS. Sin eliminar, la necesidad de seguir invirtiendo en ellas, ya que los cambios laborales así lo requieren, cobran importancia también otros elementos de la ecuación. La MENTALIDAD y las EMOCIONES. 

Ante situaciones de incertidumbre, nuestro cerebro se activa tratando de focalizar toda nuestra atención en darnos seguridad. El sistema de alarma que se activa en el cerebro invierte todas sus energías en dirigir nuestra atención a todo aquello que nos desestabiliza. Así, lo que no controlas, aquello de lo que no tienes especial control… capta todo tu esfuerzo mental. Como es de esperar, las situaciones de incertidumbre tardan en ser certeras, con lo que el sistema de alarma, está en constante activación. Generando así, ansiedad, miedo, preocupación, y tristeza, entre otras emociones difíciles.

Estas emociones en sí mismas, no son dañinas. Son el “salvavidas” que tenemos para afrontar situaciones difíciles y adversas. El problema viene cuando arrastras contigo durante mucho tiempo estas emociones. Y se convierten en el estado casi permanente en el que te sientes habitualmente. Llamamos a estas emociones, EMOCIONES DESADAPTATIVAS. Dichas emociones, te bloquean, te provocan rumiaciones mentales, y pensamientos catastróficos que a su vez, te generan más ansiedad y miedo. Con este estado emocional, tus capacidades mentales se reducen, y es imposible, que puedas ser creativo, resolutivo y que generes un alto desempeño en tu trabajo. 

De esta forma, cuando las emociones son intensas afecta a tu FLEXIBILIDAD COGNITIVA, y a su vez, tus recursos mentales para afrontar las situaciones, afectan a tus EMOCIONES. 

La flexibilidad cognitiva es una de las funciones ejecutivas necesarias para la regulación del comportamiento. Cuando una persona ha desarrollado flexibilidad cognitiva tiene la capacidad de modificar sus procesos mentales (forma de pensar y procesar) para adaptarse a las demandas del entorno. Es decir, la flexibilidad cognitiva es la capacidad de pensar de manera flexible para pasar de un hilo de pensamiento al siguiente, así como para realizar o pensar, en más de un concepto único simultáneamente. Digamos que nos permite una gran adaptación mental cuando los acontecimientos vitales no marchan como nosotros esperamos.

Tips para desarrollar a tu Flexibilidad Cognitiva

  • Implica un proceso de aprendizaje que puede adquirirse con la experiencia.
  • Conlleva la adaptación de estrategias de procesamiento cognitivo (aprender a ver las cosas desde diferentes perspectivas, y usar diferentes recursos mentales a los habituales).
  • Para aumentar la flexibilidad cognitiva necesitas reestructurar tus conocimientos (competencias técnicas) para interpretar más eficientemente las demandas de la nueva situación.
  • Es crucial tu capacidad de prestar atención a los nuevos estímulos de la situación nueva o adversa.
  • Necesitas invertir esfuerzo en romper la automaticidad del comportamiento y de las competencias técnicas habituales.
  • Necesitas estar dispuesto a crear un nuevo plan secuencias de acción que permita afrontar las demandas de la nueva situación.
  • Detecta el bloqueo mental o la inflexibilidad cognitiva. Es decir, cuando sigues tu tendencia a actuar, pensar o sentir como antes del cambio.
  • Si eres responsable de un equipo ocúpate de generar aprendizaje variable en tus colaboradores. La automatización de los aprendizajes es muy buena. Ahora bien, incluye que tus colaboradores aprendan a afrontar diversas variaciones de la misma situación.

Tips para desarrollar tu Inteligencia Emocional

  • No importa lo bueno que creas que eres en tu trabajo. Todas las personas tienen un curso de pensamientos y sentimientos relacionados con la crítica, la duda y el miedo. Así es como el cerebro hace su trabajo de dar sentido, anticiparse y resolver las nuevas demandas de las situaciones de incertidumbre. Así que cuida lo que  piensas y lo que sientes.
  • En el trabajo, especialmente cuando el entorno se vuelve intenso, es posible que vuelvas a “viejas historias y creencias” que tienes sobre tu mismo y tu valía. Sé consciente de estos momentos.
  • Recuerda que para avanzar en tu carrera necesitas actualizar “esas historias y creencias” sobre ti mismo. Igual que tu currículum. Invierte en que esa actualización mental y emocional sea saludable. No te hagas daño sin necesidad.
  • El cerebro limita tu potencial mental cuando las emociones son muy intensas, para protegerte y actuar con rapidez. Aunque sea evitando la situación. Aprende a regularlas desde el primer momento que detectas que algo te incomoda. 
  • Mantén una actitud proactiva con tus emociones. No esperes a “embotellarlas” y no prestarles atención. Demasiados profesionales, están intentando seguir adelante pensando que “no pasa nada, yo sigo…”. Consiguen de esta forma un desgaste emocional muy grande que les está pasando factura.
  • Ser emocionalmente inteligente implica regular las emociones a un nivel adecuado para la tarea que demanda la nueva situación. No significa seguir adelante aguantándome el miedo y la ansiedad, como si no pasara nada. 
  • Ten cuidado, seas manager o no, de no perderte en el micro-control de las tareas y el perfeccionismo. Practica el poder levantar la cabeza de la “lupa microscópica” para ser capaz de liderar y trabajar de forma más ágil y por objetivos.

Tips para desarrollar tu Fortaleza Mental

Cuando aúnas la flexibilidad cognitiva y la inteligencia emocional desarrollas tu FORTALEZA MENTAL

  • Aprende a identificar los patrones de pensamiento que te impiden avanzar y ser eficiente en la nueva situación o en aquella que te genera ansiedad o miedo.
  • Elige comportamientos que te permitan resolver las demandas de la nueva situación y te ayuden a sentir eficiente y satisfecho contigo mismo.
  • Invierte en aprender a regular las emociones más difíciles para que no se conviertan en desadaptativas 
  • Presta atención a tus emociones. No necesitas estar feliz y contento siempre. Respeta lo que sientes. Las emociones son de gran ayuda para afrontar situaciones de incertidumbre.
  • Tener fortaleza mental no implica ser siempre positivo. Pensar en exceso de forma positiva puede ser tan dañino como pensar siempre de forma catastrófica.
  • Las personas con fortaleza mental tienen la autoestima suficiente para reconocer sus fortalezas del mismo modo que reconocen sus retos pendientes. Son capaces de pedir ayuda cuando no llegan o no saben.
  • La fortaleza mental te permitirá aumentar tu resiliencia ante el estrés y el miedo.
  • Cuando inviertes en fortaleza mental mejoras tu satisfacción vital.
  • Las personas con mayor fortaleza mental son capaces de demostrar un mejor desempeño profesional. 
  • Revisa con frecuencia tus actuaciones, emociones y pensamientos. 
  • Sal de tu zona de recursos habituales planteándote cuestiones nuevas como: ¿De que otra forma puedo ver y valorar esta situación?. ¿Qué consejo le daría a otra persona que tuviera este problema?. 
  • Reconoce tus fortalezas y ponlas al servicio de la nueva situación.

¿Quién está invirtiendo en gestión de emociones y flexibilidad cognitiva?

Actualmente, al menos desde mi trabajo, estoy desarrollando estas habilidades con diversos sectores como la alimentación, sanidad, tecnología, logística, producción, etc. Y lo mejor, es que se detecta una mayor inversión de este trabajo a todos los niveles de la empresa. No sólo a gerentes, managers y mandos intermedios, sino también a personal de fábrica, almacén, etc. 

¿Cómo valoras ahora mismo tu fortaleza mental?
¿Qué necesitaría mejorar tu equipo mentalidad o gestión de emociones?
¿Y tú como líder en qué situaciones necesitas mayor fortaleza mental?

Y si te apetece y puede ayudarte...

3 claves para liderar en la nueva normalidad

Sí, hoy 3 claves para liderar en la nueva normalidad. Es posible que no nos guste el concepto, pero es el nuevo escenario. Llámalo como quieras. Y hoy, si eres líder te propongo algunas ideas y reflexiones para que repases si necesitas ajustar algo más de lo que ya estás haciendo. 

Las claves incluirán:

  • Como líder también necesitas cuidarte. Sé un líder con fortaleza mental y emocional.
  • Practica y fomenta el ciclo de aprendizaje constante, ya que es lo que necesitamos ahora. Impulsar y acelerar nuestra capacidad de aprendizaje.
  • Ajusta tus hábitos de liderazgo en el día a día. Revisa si con tus actuaciones estás promoviendo valores y habilidades que ahora se necesitan

3 claves para liderar en la nueva normalidad

El ejercicio aeróbico aumenta el flujo sanguíneo, aumentando la capacidad de aprendizaje y la memoria. Dormir bien, está asociado con un mayor foco de atención, mejoras en la función cognitiva (creatividad e innovación) mayor capacidad de aprendizaje y empatía.

El líder también necesita cuidarse

Con estas claves, inicia su artículo Palena Neale, Ph.D, en su artículo “Serious” Leaders need Self-Care, Too, en Harvard Business Review. Y así nos plantea una serie de cuestiones a tener en cuenta para llamar la atención sobre el hábito de cuidarte si eres líder y eres responsable de un equipo de trabajo. 

  • ¿Cómo te sentirías si invirtieras en mejorar tu dieta, sueño, nivel de ejercicio, y regulación emocional?
  • ¿Qué podrías dejar de hacer, empezar o continuar haciendo ahora mismo para mejor tu salud mental y física?

Éstas son dos cuestiones clave por las que muy bien, podrías empezar a replantearte cuánto te estás cuidando si lideras un equipo de trabajo.

Es posible que me digas… “no tengo tiempo”

Es posible. Suele ser una excusa muy habitual para todos. Ahora bien las investigaciones demuestran que realizar descansos puede ayudar a prevenir la fatiga, y a renovar la motivación, incrementar la productividad y la creatividad. También ayuda a consolidar la memoria y el aprendizaje. Es curioso, como cuando hablas con muchos profesionales, y analizas su horario de trabajo no incluyen pequeños descansos periódicos en su jornada. Y así, claro el agotamiento con el que acaban el día es enorme. Así que estaría bien, que te plantearas las siguientes cuestiones:

  • ¿Cuáles son las prioridades en tu vida? ¿Puedes conseguirlas sin salud y bienestar?
  • ¿Cuánto tiempo podrías ahorrar si actuaras desde el control en lugar de hacerlo desde el estrés?
  • Elige una sola cosa a la que podría decir “no” el día de hoy que te permitiría tomar un descanso, aunque sea breve. 

Es posible que pienses… “un líder necesita ser fuerte y aguantar lo que sea y seguir adelante”

Llegados a este punto vale la pena reflexionar sobre lo que significa un líder fuerte. Usemos mejor, el término, si acaso. Necesitamos líderes con una gran fortaleza mental y emocional. No líderes fuertes, que carguen a sus espaldas con todo, aguantando “viento y marea”.  Así que, aprovecha estos minutos para reflexionar un poco:

  • Si el líder con más fortaleza que conozcas viviera con estrés, ¿qué le aconsejarías?
  • ¿En qué ha beneficiado a tu equipo cuando te has tomado un descanso en el pasado?
  • Si no necesitaras ayuda, pero quisieras recargar energías, ¿qué harías?

Recuerda, que la resiliencia no es “aguantar y seguir adelante aunque no puedas más”. Es la capacidad de lidiar con dificultades e incertidumbre sin coste emocional y recuperándose de las emociones difíciles lo más pronto posible.

Recomendaciones por si pensabas que no necesitas cuidarte como líder…

  • Haz las paces con la idea de cuidarse emocionalmente. Recuerda que  “cuidarse” no es de débiles.
  • Cuídate a tu manera, no necesitas hacer las mismas actividades que otros para cuidarte, pero sí las que a ti te permitan recargar energías.
  • Practica micro descansos y micro actividades de forma frecuente para aprovecharte de todas las mejoras cognitivas que genera el cuidado propio.
  • Incluye en tu agenda estos espacios de “cuidado y bienestar”. 
  • Prueba diferentes actividades de descanso y desconexión. Experimenta y mantén lo que funcione para ti. 

Promueve y practica el ciclo del aprendizaje constante

En épocas de crisis e incertidumbre los modelos de trabajo que aplicábamos hasta ahora puede que no funcionen. De hecho, creo que tenemos ya suficiente evidencia de que en las empresas, se dan intentos por seguir funcionando como antes, y esto acaba provocando mayor frustración y agotamiento mental y emocional de todos los implicados. Como líder eres el motor y el facilitador de que tu equipo aprenda a funcionar de otra forma. 

Veo a menudo últimamente, equipos de trabajo que se quejan constantemente de los sucesivos y rápidos cambios que actualmente tienen que afrontar. Sin quitar importancia a que los cambios consumen más energía de lo normal, quizá necesites como líder concienciar a tu equipo de que el entorno ha cambiado. Y mostrar con el ejemplo, que necesitáis cuidaros más que nunca, aprender rápido y seguir afrontando las nuevas demandas. 

Así lo plantean, Patrick Finn, Mihir Mysore, and Ophelia Usher, en McKinsey & Company, en su artículo When nothing is normal: managing in extreme uncertainty. 

Los autores promueven la idea de un nuevo modelo de actuación. Básicamente, el ciclo de aprendizaje: DESCUBRE, DISEÑA Y EJECUTA.

El ciclo del aprendizaje

Apuntan los autores, que los managers necesitan trabajar juntos para diagnosticar la situación actual, considerando las implicaciones prácticas, explorando como puede evolucionar, y estableciendo y ejecutando acciones apropiadas. 

El ciclo de aprendizaje y rediseño debe repetirse con la frecuencia suficiente para afianzar resultados en la nueva situación. garantizar que las respuestas reflejen la situación en evolución. Y necesitamos cuestionarnos constantemente cada supuesto para comprobar el impacto que se tiene. Asumir como inamovibles determinadas ideas, generará peor desempeño y resultados. Tanto el líder como el equipo necesitan aceptar que habrá equivocaciones y que éstas forman parte del ciclo de aprendizaje.  De esta forma, se necesita prestar especial atención al hábito de proporcionar feedback positivo por cada aprendizaje nuevo conseguido. Ya no vale, hacer bien lo que hacías antes. La clave está en cuánto, líder y equipo, son capaces de crear nuevos aprendizajes. Y por supuesto, utilizar el feedback de mejora para ir moldeando las acciones que acercan al éxito.

Cómo ajustar tu liderazgo a la nueva realidad

En las últimas intervenciones que he tenido como formadora y coach en empresas me aparece algo común. El nivel emocional de los implicados, tanto de managers como de equipos de trabajo, está alterado. Y parte de esta alteración radica en que constantemente surge la pregunta de ¿cuándo volveremos a la “normalidad”?.  Habría que cuestionarse qué es la normalidad. En psicología, no existe demasiado este concepto. Trabajamos desde las situaciones en que las personas viven en ese momento, y la clave es cómo afrontar el momento que cada uno vive. Lo mismo pasa con las empresas. 

Y subyace entonces, una necesidad de trabajar un concepto muy importante que nos va a permitir ajustar las emociones, y las actuaciones del día a día. Estamos aquí, y ahora. En este momento estamos viviendo, ¿lo has aceptado?. Es la ACEPTACIÓN la clave para no agotarse emocionalmente en estos momentos, y seguir viviendo, con altos niveles de desempeño y lo más felices posible. 

Atendamos a que ACEPTAR no es lo mismo que RESIGNARSE. La resignación incluye un alto grado de resistencia a la nueva situación, con numerosos intentos de que las cosas vuelvan a ser como habitualmente eran. Pero de momento no es posible. ACEPTAR implica que las nuevas demandas, prevenciones, y formas de actuar, pensar y sentir las hemos ajustado al nuevo escenario. Y así, no se fija tanto la atención en cómo era antes. El foco de atención está en el ahora, y el esfuerzo y energías se destinan a vivir en el nuevo entorno

Adaptaciones necesarias en tu capacidad de liderazgo

 Lolly Dascal, en su artículo How to Adapt Your Leadership To The New Reality, nos invita a reflexionar sobre algunos ajustes y cambios que como líder es mejor que realices cuanto antes:

  • Crear estabilidad. Es una reacción mental común en momentos de incertidumbre, que las personas busquen certeza. Así los líderes pueden ayudar a crear esa estabilidad, creando una cultura centrada en el propósito. Preparando así al equipo para abordar cada reto con confianza y con sentido de misión compartida por todos.
  • Crear comunidad. Ahora más que nunca puede que el trabajo a distancia dificulte el sentido del equipo. Ahora bien, es tarea de los líderes buscar nuevas formas de dirigir, proporcionar autonomía, y poner el foco en el logro de resultados, al tiempo que se crea un equipo muy unido.
  • Transparencia y comunicación. La creación de plataformas seguras y adecuadas para transmitir la información de manera clara es crucial para favorecer la certeza que todos están buscando.
  • Mostrar flexibilidad. Para afrontar con éxito las nuevas demandas del escenario que vivimos, el líder necesita fomentar la flexibilidad en el equipo.  Se requiere en este momento, saber funcionar en un entorno que demanda altos niveles de planificación dinámica y de reflexión diaria.
  • Fiabilidad. Con motivo de ese intento de conseguir certeza en momento de incertidumbre, céntrate como líder en proporcionar fiabilidad en lo que comunicas. Y si no sabes algo, transmítelo así. En caso de equivocarte, asume el error.
  • Protege la salud mental de tu equipo. Ocúpate del bienestar de tus colaboradores. Escucha, orienta, facilita y ayuda. Fomenta en tus conversaciones la empatía y la compasión.

Recuerda las 3 claves para liderar en la nueva normalidad

  • Cuidarte mental y emocionalmente como líder
  • Promover el ciclo de aprendizaje constante y la mentalidad y competencias adecuadas para ello.
  • Ajusta tus hábitos de liderazgo a la nueva realidad
Recuerda ¿qué puedes dejar de hacer, empezar o hacer más para cuidarte?
¿Qué vas a hacer para fomentar la concienciación sobre el aprendizaje dinámico?
Y ¿qué 3 ajustes necesitas hacer en tus hábitos de liderazgo?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Dar feedback es aprender a guiar una conversación

Proporcionar un buen feedback parece que es un hábito que muchos líderes dejan de lado con motivo de la inmediatez, y la inercia del día a día. Se olvida muy a menudo que dar un buen feedback es aprender a conversar. En vez de eso, en la mayoría de los casos, se crea un pequeño “sermón” más o menos cuidado que el receptor recibe como un jarro de agua fría. 

En muchas ocasiones, me encuentro con profesionales a los cuales les han indicado que tienen que mejorar en su desempeño. Ahora bien, cuando profundizas en los mensajes que han recibido, no encuentras datos concretos ni reflexiones útiles, que permitan al receptor aprender sobre posibles cambios que tiene que hacer. 

Por otro lado, tengo la experiencia de que cuando solicitas feedback al responsable de un colaborador que está inmerso en un proceso de coaching, esta tarea les cuesta muchísimo. No siempre, pero en un porcentaje significativo de ocasiones. Te encuentras a menudo ante una petición de objetivos para trabajar con el receptor de un proceso de coaching, con comentarios como:

  • “Mejor lo comentamos por teléfono y ya sigues trabajando con esta persona…”.
  • “Bueno ya tienes nuestro registro de evaluación de desempeño, de ahí extraerás toda la información..:”

Luego, revisas lo que has hablado y el “maravilloso registro de evaluación de desempeño” y te das cuenta que es difícil que el profesional en cuestión pueda mejorar, porque hay información poco útil

Dar feedback es aprender a guiar una conversación

Cuando los registros de evaluación de desempeño no son nada útiles

Casi podríamos hacer un listado de las actuaciones que faltan en una reunión de evaluación de desempeño. Habitualmente faltan algunos elementos como:

  • Que sea una conversación, en la que estén presentes las percepciones de ambos, responsable y receptor del feedback.
  • Una buena identificación de las fortalezas del colaborador y cómo puede potenciarlas, y aplicarlas a los nuevos retos.
  • Profundizar en los motivos por los cuales el colaborador está trabajando de la manera que lo hace, no alcanzando así, los resultados esperados en algunos aspectos.
  • Identificar si el gap de desempeño encontrado se debe a que falta un aprendizaje en competencias, o a un mejor desarrollo de una buena mentalidad (mindset), coherente con sus responsabilidades.
  • Un plan de acción acordado para ayudar al colaborador a superarse.
  • Hábitos de seguimiento sobre lo acordado.
Recuerda...

En definitiva, las reuniones de desempeño son o un trámite, o un momento en el que al colaborador, se le activan todos los mecanismos de defensa y alerta de su cerebro. Así, se da lugar a una situación en la que recibe, no conversa, información de carencias sobre su desempeño. Y muchas veces, aquí está la clave. Por otro lado, recordemos que el feedback es uno de los mejores métodos para fomentar el aprendizaje, y sería muy recomendable usar este tipo de conversaciones habitualmente, no dos o tres veces al año. 

Hablamos en otro artículo de la importancia del enfoque apreciativo (lo que  mejor sabemos hacer) versus el enfoque de carencia (lo que falta). En el primero, provocamos que el cerebro de las personas active sus mejores capacidades mentales y emociones para el aprendizaje. El segundo activa, emociones que pueden bloquear el crecimiento de una persona en sus nuevos aprendizajes. 

Un buen feedback implica una conversación de doble dirección

Sí, tener una conversación de feedback de doble dirección, implica un poco más de tiempo. Esa es una de tus principales responsabilidades. Un líder tiene como misión principal desarrollar a sus colaboradores para optimizar su mejor potencial. Con lo que esta responsabilidad merece toda tu atención y el tiempo necesario para realizarlo adecuadamente. Proporcionar tiempo a los colaboradores, tiempo de calidad es una de las mejores herramientas que tienes para hacer crecer a tu equipo y facilitar que puedan desempeñarse lo mejor posible en su puesto de trabajo. ¿Cuánto tiempo dedicas a esta tarea?. ¿Qué nivel de calidad y eficiencia tienen estas conversaciones?. Un buen indicador será en qué medida están creciendo y mejorando tus colaboradores. 

“Mirar por la ventana” o "sostener el espejo”. “Ver y decir” vs “Guiar al otro a dónde mirar”

Vamos a apoyarnos para entender mejor cómo es una buena conversación de feedback en Joe Hirsch, managing director of Semaca Partners, a TEDx and keynote speaker, author of The Feedback Fix and an award-winning educational leader. Artículo de HBR, Good Feedback is a two-way conversation. 

El autor usa un par de términos muy curiosos y útiles. Nos ayuda a entender la diferencia de impacto que genera que el feedback pueda ser una “conferencia” en el que el responsable indica qué hacer, o bien una conversación guiada. Sabéis que determinadas expresiones en inglés pierden algo de encanto cuando las traduces, pero vale la pena reflexionar sobre los enfoques.

Identifica tu enfoque para dar un mejor feedback de desempeño
  • “Window Gazing” (mirar por la ventana): Desde este tipo de feedback se describen las situaciones de feedback en las que el responsable y el colaborador describen lo que ven por una “ventana”. Como habréis comprobado en muchas ocasiones, cada uno tendemos a ver elementos diferentes. Perspectivas diferentes, sobre las cuales no tiene mucho sentido debatir, porque ambas percepciones son válidas. Cada uno pondrá en su descripción sus sesgos, sus miedos y su mirada de experiencia. Desde este enfoque de feedback se fuerza al colaborador a sentarse y esperar a ser juzgado, sobre todo por lo que no ve.
  • “Mirror Holding” (sostener el espejo): Desde este enfoque de feedback, se promueve el liderazgo transformacional. Implica un gran cambio en el tono y desempeño de la conversación de feedback. En vez de decirle al colaborador una larga lista de carencias (enfoque de carencia), se promueve  la acción de guiar al colaborador hacia donde mirar. Es como si moviéramos el “espejo” juntos para situar alineadamente el foco de atención. Desde este enfoque de feedback, la conversación se centra en las fortalezas, en las metas futuras, y en cómo acercar estos elementos (enfoque apreciativo).

Cómo practicar las conversaciones de Feedback basadas en el enfoque de “Mirror Holding”

Recuerda crear este tipo de conversaciones guiadas requiere por tu parte de práctica. Ten la intención y el compromiso de esforzarte en mejorar cómo conversas con tus colaboradores. Reitero de nuevo, la importancia de tener el feedback como “herramienta bandera” de tu forma de liderar. Crear aprendizaje es lo mejor que puedes hacer por tus colaboradores. ¿Qué recomendaciones necesitamos tener en cuenta para abordar este tipo de conversaciones de “mirror holding” con tus colaboradores?:

Aprende a preguntar para conversar mejor
  • Usa las “PREGUNTAS HÉROE”. Es decir, da importancia en tus conversaciones a que podáis hablar sobre las mejores contribuciones de tu colaborador. Cuáles han sido sus avances, éxitos y las habilidades clave que mejor sabe desempeñar. Este tipo de preguntas permite centrarnos en validar y asegurar éxitos futuros. Puedes usar preguntas tipo: por ejemplo, en los últimos meses/año/proyecto…, ¿cuándo te has sentido con más energía?, ¿qué has aprendido de ti en este último proyecto?, ¿cuáles de tus fortalezas han sido más útiles en este proyecto?, ¿a quién has ayudado recientemente y qué impacto a supuesto en su trabajo y en el tuyo?
  • Diagnostica los RETOS. Ayudar a otros a reconocer los desafíos laborales puede proporcionar la primera medida de alivio en este tipo de conversaciones. Cuando los problemas salen a la luz, ambas partes obtienen claridad y pueden comenzar a trabajar hacia una solución compartida. Sigue guiando la conversación con preguntas como: ¿qué resultado estás tratando de conseguir?, dime ¿qué piensas que está ocurriendo?, veamos, ¿qué has intentado has ahora?, ¿qué experiencias/retos similares abordaste en el pasado?.
  • Da forma al CAMINO. El desempeño personal y profesional es como un viaje, como un camino. Tu responsabilidad como líder es dar forma al compromiso del colaborador. Guiar la conversación hacia acciones que puedan ser tangibles y que se puedan ejecutar. Trabaja tu propia mentalidad. Dar feedback no es señalar lo que no va, sino guiar a otros para que consigan sus retos. Usa preguntas para potenciar la conversación de este tipo: ¿cómo crees que vas actuar sobre esto?, ¿qué te está impidiendo conseguir este cambio/reto?, ¿por dónde puedes empezar a acercarte al éxito?, ¿qué ocurriría si probaras a …?, ¿cómo puedo ayudarte a recrear las condiciones de éxito en este reto?.

Ideas a recordar para crear buenas conversaciones de feedback

  • Una conversación de feedback no es algo que “debe ocurrir” una o dos veces al año.
  • Saber crear conversaciones de feedback es una de las mejores habilidades que un líder puede desarrollar por el gran impacto que puede tener en sus colaboradores.
  • Como habilidad necesita ser practicada una y otra vez, y como ayuda para tus colaboradores, necesita ser usada muy frecuentemente. 
  • Evita centrarte en “cumplir con el registro de evaluación de desempeño”. Estas conversaciones tienen un impacto significativo en los colaboradores. De ti depende si quieres que tu impacto tenga un gran resultado o sencillamente “bloquee” más a tu colaborador.
  • Una conversación compartida siempre genera mayor compromiso por las partes que cuando escuchamos un “sermón” con el listado de cosas que no hacemos bien.
  • Guiar una conversación de feedback significa ayudar a identificar los pasos necesarios para conseguir llegar al siguiente escalón del aprendizaje y de la superación.
  • Pocas veces, un colaborador se irá de una empresa en la que su responsable se ocupa de su crecimiento. Las personas quieren estar allí donde se les reconoce lo que mejor saben hacer, y donde se les impulsa a crecer.  Incluso con los retos más difíciles.
  • Aprendemos mejor cuando nos sentimos valiosos. Desde ahí una persona puede comprometerse con grandes retos. Evita pretender lo contrario. Es importante recordar como funciona nuestra psicología. 
  • Siéntete orgulloso, cuanto tus conversaciones sean tan útiles a tu colaborador, qué esté ansioso (ansiedad saludable) por implicarse en su superación y aprendizaje.
  • No olvides, que en el gap, de desempeño y resultados, de los colaboradores influye cómo son sus habilidades y qué mentalidad tiene. Fomentar, dar forma y potenciar ambas garantizará resultados y éxitos e tu equipo. 
¿Qué tipo de enfoque usas en tus conversaciones de feedback?
Reflexiona, ¿qué mejoras necesitarías hacer en tus conversaciones de feedback?
¿Qué impacto supondría que usaras el enfoque de "mirror holding?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Que no se te olvide cuidar a tu equipo

Sigue siendo una época retadora y convulsa. Aunque estén cerca las vacaciones. “Que no se te olvide cuidar a tu equipo”, creo que es uno de los grandes aprendizajes que las empresas necesitan tener en mente y tomar nota de las necesidades de todos. Porque venimos de un periodo de más de un año muy duro. Y también, porque vamos hacia un periodo en el que los cambios seguirán presentes y todos necesitamos estar fuertes psicológicamente hablando. 

Que no se te olvide cuidar a tu equipo

Joan Quintana y Arnoldo Cisternas, en su libro Relaciones Poderosas, refuerzan la idea de cuidar al otro. Si diriges un equipo, si eres dueño de una empresa ocúpate de que todos cuiden de todos, sobre todo las figuras de responsabilidad. ¿Qué experiencia tienen las personas cuando trabajan contigo?. Entre otras facetas, cuidar significa ocuparse de la reciprocidad en los vínculos que existen en los entornos organizacionales. Buscar un equilibrio entre las partes, entre lo invertido y lo ganado, evitando la sensación de “tú me utilizas o yo te utilizo para mi beneficio o a costa tuya”. Es necesario que las personas sientan siempre un beneficio mutuo y proporcional, sobre todo en estos entornos profesionales. Y añadiríamos, recordar, que estas relaciones y vínculos profesionales estén acompañados de una gran seguridad psicológica para todos. Es decir, que nadie se sienta juzgado por sus ideas, aportaciones o feedback. Necesitamos más que nunca abrazar la perspectiva del otro. Si no estás de acuerdo con alguien, busca escuchar, comprender y acordar, en vez de juzgar. 

Los líderes necesitan estar presentes para su equipo

Lynne Levy is a Workhuman evangelist who lives and breathes helping organizations build cultures that bring out the best in the employees. Her mantra is “do what you love, love what you do.” En su artículo The Stress Is Real: 6 Ways for Leaders to Care for Their Employees, resalta varios elementos importantes para que no te olvides de cuidar a tu equipo.  Reflexionaremos sobre algunos:

    • Líder, empieza por ti. Coincido y uso el mismo ejemplo que la autora para explicar la idea de por qué es tan importante empezar por ti. Igual que en un avión, debes ponerte tú primero la máscara de oxígeno y luego ayudar a los demás, es igual de importante hacerlo al cuidar a tu equipo. Ayudar emocionalmente, psicológicamente y técnicamente a alguien es mucho más difícil, si tú no estás bien. 
    • Reconoce las circunstancias y el momento actual. Puede que nos estemos recuperando, pero las experiencias más y menos difíciles que han vivido las personas de tu equipo, merecen tu atención y ajuste. Puede que tus colaboradores no estén al máximo de tus capacidades, tenlo en cuenta y ayúdales a recuperar su potencial nivel de desempeño. No sólo señales que no están rindiendo y que hay que recuperar niveles anteriores, ayúdales. Esa es tu responsabilidad como líder.
    • Los límites ayudan a cuidarse. Proteger y cuidar en muchas ocasiones requiere de poner límites. Fomenta que haya un límite de horarios, de conexión, y de disponibilidad. Cuando las personas se cuidan y cuidan a otros, se favorece un mejor desempeño y potencial para crecer.

Si quieres resultados cuida de las personas

Anthony Boyd en su web y con el artículo: 7 Emotionally Intelligent Ways Leaders Show They Care About Their Team, nos recuerda diferentes habilidades relacionadas con la inteligencia emocional, que te pueden ayudar.

  • Apoya activamente disponer de un equilibrio familiar-profesional. Sigo viendo en mis sesiones de coaching, personas que dedican demasiadas horas al trabajo. Bien estemos hablando de la modalidad presencial o virtual. Tenemos cierto enganche a pensar que es necesario “dejarlo terminado hoy”, “así voy adelantando”, “acaban de pedirme esto a última hora”… La mayoría de las veces, no es urgente acabar esto ahora, no pasa nada si sigues mañana, y a veces, es necesario acordar un “¿puedo entregártelo mañana a las X h?.
  • Reconocimiento, por favor. Incluso ahora que tan difícil ha sido todo, a muchos líderes se les olvida reconocer y apreciar. Se sigue teniendo por bandera el “está haciendo su trabajo, no es nada extraordinario para reconocer”. Se te olvida como líder, que la mente se motiva y aprende muchísimo más si las personas reciben confirmación y reconocimiento de que lo que hacen conlleva unos buenos resultados.
  • Cómo líder aprende también a decir NO. Sí, un buen líder que cuida, necesita decir NO, a plazos imposibles de cumplir, a otros departamentos que pueden sobrecargar las tareas de tu equipo, y a conflictos innecesarios.
  • Escucha y compromiso. Es muy frecuente que algunos colaboradores dentro de un equipo se vuelvan “locos” tratando de ver cuándo pueden contar con su responsable. “Parece que está muy ocupado, siempre está reunido…”. Cómo líder, casi diría que es tu principal herramienta. Mostrar disponibilidad y escuchar. Activamente, de forma planificada para reducir incertidumbre, y creando conversaciones, no sermones.

Fomenta el aprendizaje si quieres personas resilientes

John Hall en su artículo 5 Ways To Take Care Of Your Team During Covid-19, en Forbes, nos ayuda con 5 ideas para cuidar a tu equipo en tiempos de COVID-19. Especialmente me gustaría subrayar una:

  • Fomenta el crecimiento y el desarrollo. 

Según Monique Valcour de Harvard Business Review, “los grupos de trabajo en los que los empleados informan que su supervisor (o alguien más en el trabajo) se preocupa por ellos como persona, les habla sobre el progreso de su carrera, fomenta su desarrollo y les brinda oportunidades para aprender y crecer, tienen mejores resultados. Es decir, tienen menor rotación, mayor crecimiento de ventas, mejor productividad y mejor lealtad al cliente, que los grupos de trabajo en los que los empleados informan que estos elementos de desarrollo son escasos.

Proporcionar oportunidades de aprendizaje fomenta la resiliencia, manteniendo la mente y el cuerpo activos. Afortunadamente, este año he podido comprobar con mi trabajo que formar a equipo, cuando están acometiendo cambios importantes ha supuesto mejores resultados y consecución de metas importantes. 

Por otro lado, proporcionar estas oportunidades de formación y aprendizaje, ha supuesto un aumento de la percepción de los profesionales en relación a “mi empresa, mi responsable me cuidan”.  De hecho, han aumentado también, la reflexión, de “ahora sé cómo hacerlo mejor”.

Sentirse cuidado aumenta el compromiso y la eficiencia

Como nos indica Lolly Daskal, en su artículo The Best Ways to Show Care To The People On Your Team, los estudios demuestran lo que el sentido común nos avisa. Las personas que se sienten cuidadas en el trabajo se comprometen más y son más eficientes. Parece que a veces, no hacemos caso ni al sentido común ¿eh?😉.

Bueno, seamos apreciativos, que muchas empresas si que lo están haciendo, pero si por si acaso, se te ha olvidado, recordemos algunas de las ideas para que puedas hacer la comprobación. 

  • Demuestra ACEPTACIÓN: Más veces de las que piensas tus colaboradores necesitan sentirse escuchados y aceptados, no tanto que les des una solución. No tienes siempre, que asumir sus problemas o reflexiones como tarea tuya a resolver. Sencillamente, demuestra que les escuchas y aceptas sus reflexiones e ideas.
  • INTERÉS POR LA PERSONA: Promueve momentos para interesarte por la otra parte de la persona que no ves: hobbies, intereses, actividades de desconexión y de tiempo libre… Descubrirás seguramente más puntos de conexión con ellos, o cuando menos conocerás y comprenderás mejor a las personas.
  • INFORMA: mantén informado a tu equipo. Proporciona toda la información posible para que puedan comprender el alcance de su trabajo y para que pueda ayudarles a hacerlo mejor. 
  • OFRECE AYUDA: demuestra sincera preocupación por lo que les ocurre a tus colaboradores. Asegúrate también de que fomentas su autonomía, y su habilidad para resolver los problemas. Ayuda en función de la petición, no en función de lo que tú quieres ofrecer. 

Conclusión

  • Presencia activa con tu equipo.
  • No pretendas exigir mejores resultados sin cuidar de las personas.
  • Fomenta el aprendizaje si quieres aumentar la resiliencia de tu equipo.
  • Comprueba su percepción. Evalúa si se sienten cuidados y toma decisiones en caso de necesitar mejorar. 
¿Qué me diría tu equipo si le pregunto si se siente cuidado?
¿Cuánto te cuidas tú?
¿Cómo puedes mejorar este aspecto de cuidado en los próximos meses?

Y si te apetece y puede ayudarte...

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