30 tips para que te llamen a una entrevista de trabajo

30 tips para que te llamen a una entrevista de trabajo. Sí, hoy nos centraremos en repasar algunas ideas, consejos o tareas que puedes tener pendientes. Recuerda que te llamen, es la conjunción de muchas variables. Ahora bien, vamos a asegurarnos que si no te llamen, no sea porque te has dejado de lado estas recomendaciones. 

Espero que puedan serte útiles.

30 tips para que te llamen a una entrevista de trabajo

1. Deja claro con qué puesto o profesión te identificas

Cuéntanos con qué profesión o puesto te identificas. ¿Eres comercial, un ingeniero, profesor, consultor?. Bien sea porque te identificas con tus estudios o por los puestos en los que has trabajado, acláralo. Dime cómo te defines.

2. Aclara tu objetivo

Dedica unas líneas a dejar claro cuál es tu objetivo profesional en los próximos años. Explica si estás interesado en crecer y promocionar, en ganar experiencia en el puesto que siempre has trabajado… Facilita al entrevistador la imagen profesional de tu que quieres conseguir.

3. Especifica tu nivel de estudios máximo

En caso de que lo pidan, o te interese especificarlo, identifica tu nivel máximo de estudios. El entrevistador no necesita saber toda tu trayectoria desde tu infancia.

4. Cuánta experiencia tienes

Bien sea, porque vas a hacer un currículum cronológico o funcional, deja claro los años de experiencia. Puedes hacerlo con fechas o especificando los años de experiencia en cada área profesional.

5. Identifica lo primero el puesto que ocupaste en cada empresa

Es importante en que empresa has trabajado. Ahora bien resulta más fácil y más rápido si sigues este orden: Nombre del puesto. Empresa, Periodo de tiempo.

6. No hace falta el historial de la empresa

Escribe el nombre la empresa y a no ser que tenga especial relevancia, no me cuentes la historia de la empresa en tu CV. Puedes poner una línea o dos explicando a qué se dedica o lo que consideres. Lo importante eres tú y lo que sabes hacer.

7. En qué tienes experiencia. Dime qué dominas, qué sabes hacer de forma autónoma.

Tanto si realizas el CV de forma cronológica o funcional, especifica la experiencia. Enumera las tareas y/o responsabilidades de las que te hiciste cargo. Queremos saber en qué acciones tienes experiencia. Es importante dejar claro las tareas que dominas. Es decir, aquellas con las que podrías empezar mañana y no necesitas ayuda o formación.

8. Identifica posibles objetivos que conseguiste

Cada vez más en las empresas y en todos los puestos, se definen objetivos a conseguir cada año. Tanto si fueron cuantitativos o cualitativos, especifica qué conseguiste y cuál fue tu impacto en el paso por esa empresa.

9. Muestra claramente si te ocupaste de participar, dirigir o aportar algún cambio en la empresa en la que trabajaste

¿Hubo algún cambio en la empresa mientras trabajabas allí?. ¿Dirigiste ese cambio?. ¿Aportaste algo especial?. ¿Ayudaste?. ¿Tu actitud fue muy buena y quieres mencionarlo?. Hazlo. Aprovecha para hablar sobre cómo te adaptas a los cambios y cuál fue tu papel.

10. Dime si te ocupaste o participaste en algún proyecto especial en la empresa

¿Se desarrolló algún proyecto especial en la empresa mientras trabajabas allí?. ¿Dirigiste ese proyecto?. ¿Aportaste algo especial?. ¿Ayudaste?. ¿Tu actitud fue muy buena y quieres mencionarlo?. Nuevamente, hazlo. Aprovecha para hablar sobre cómo afrontas los retos.

11. Si te presentas a un nuevo sector, infórmate y piensa que aportarás

No es problema en principio si quieres cambiar de sector. Ahora bien, es importante que te prepares cómo extrapolarás la experiencia que tú tienes al nuevo sector y a la nueva empresa. Infórmate de cómo funciona el nuevo sector, sus necesidades y retos.

12. Deja claro cuáles son tus competencias técnicas

Es importante saber qué técnicas, conocimientos técnicos, metodologías, procedimientos dominas. Con lo que especifícalo en el apartado de competencias técnicas. Y por supuesto, no pongas ninguna de la que no sepas hablar de ella o demostrar cómo las has puesto en práctica.

13. Señala cuáles son tus competencias personales

Cada vez son más importantes, las llamadas soft skills o competencias transversales o personales. Igual que en la recomendación anterior, haz una resumen de las habilidades personales más características de tu puesto de trabajo. Y que por supuesto se te dan bien. Liderazgo, comunicación, trabajo en equipo, etc. Prepárate el poder explicar cómo las has puesto en práctica y qué resultados has obtenido.

14. Formación Reglada

Masters, Especializaciones, Certificaciones… Identifícalas claramente con el año en el que lo realizaste, la empresa y el número de horas y contenidos que has trabajado en esa formación.

15. Cursos de Formación Complementaria

No se trata de poner “la lista de la compra” de los cursos (breves) que has hecho. Si tienes mucho selecciona los más relevantes para el puesto.

16. Manejo de Idiomas

Si tienes un título o certificación mejor. Identifica el año en el que lo conseguiste. Y también especifica el nivel de dominio que tienes ahora. Puede que obtuvieras la titulación hace años pero no has practicado nada de inglés en los últimos años.

17. Dominio Informático

Además del conocido paquete Office, ¿qué más programas has manejado?. ¿Fueron específicos de la empresa?, identifícalos.

18. No envíes tu currículum sino es acorde para nada a los requisitos que piden

Ahórrate una decepción gratuita enviando el currículum a ofertas en las que se especifica claramente los requisitos imprescindibles para el puesto. No pienses que “bueno, así ya tienen mi CV”. Ya te digo que ni se miran.

19. Si piensas que vales para el puesto, demuéstralo

Puede darse el caso, de que exactamente no cumplas los requisitos, pero tu experiencia profesional se puede extrapolar al nuevo puesto de trabajo. Cúrrate mucho el CV entonces. Prepáralo de tal forma que el entrevistador identifique claramente las bondades que aportas.

20. En caso de comunicarte, que tu mensaje sirva para algo

Si vas a enviar un correo presentándote y captando la atención del entrevistador, hazlo bien. Los correos de los entrevistadores están llenos de “considero que tengo las aptitudes y experiencia adecuadas para el puesto…”. No sirve para nada, sé concreto y especifica tus argumentos, personales, no generales, de por qué crees que puedes hacerte cargo de ese puesto.

21. Si se te pide alguna información antes de la entrevista, implícate.

Cada vez es más común antes de la entrevista, enviar algunas cuestiones por correo o preguntas en los portales de empleo. Responde clara y concretamente. Implícate. La entrevista ya ha empezado. El proceso de selección está en su fase inicial. De tus respuestas dependen que pases a la siguiente fase.

22. En caso de primera entrevista on line, o telefónica prepárate igual que si fuera presencial.

Te han llamado por teléfono o te han concertado una entrevista on Line. Prepárate. No es que este tipo de conversaciones sea menos importante. De hecho, le sirve al entrevistador para hacer un filtrado rápido de qué personas acudirán o no a una entrevista presencial. Tómatelo en serio. Y si te pilla en un momento no propicio para hablar por teléfono, propón una nueva hora para hablar y terminar bien esa conversación.

23. Prepárate para hablar de ti a nivel personal y profesional

Ya que hemos comentado, que vas a resaltar tus compentencias técnicas y personales. Prepárate. Necesitas poder explicar cómo las has puesto en práctica. Qué experiencia tienes en todas esas habilidades y qué impacto han tenido.

24. Tómate tu tiempo para pensar en tu trayectoria, logros y fracasos

Reflexiona con anterioridad a la entrevista sobre tu trayectoria, logros y fracasos. Cómo los explicarás, cómo harás ver qué aprendiste de tus equivocaciones y cómo te has superado.

25. Fortalezas y áreas de mejora claras y sin miedo

Sabemos que las personas no son perfectas. No me importa que tengas “defectos” o áreas de mejora que todavía no controlas. Queremos, primero que seas capaz de reconocerlas y después cómo te estás ocupando de superarlas. Selecciona también tus mejores fortalezas, siempre relacionadas con el puesto.

26. Piensa en privado antes de hablar con el entrevistador

Para hacer una buena presentación en la entrevista, necesitas sentarte a pensar, escribir, esquematizar quién eres y qué aportas. Decide qué quieres decir y cómo vas a expresarlo.

27. Pregunta lo que quieras en la entrevista en el momento adecuado

También tienes derecho a preguntar lo que necesites en la entrevista de trabajo. Ahora, hazlo, quizá al final donde seguramente el entrevistador te de pie a ello. También puedes aprovechar tus preguntas al hilo de algún tema sobre el que habléis.

28. Envía un correo de seguimiento usando el “sentido común”

Después de la entrevista, deja pasar un tiempo prudencial, una semana, está bien. Puedes ponerte en contacto con el entrevistador y preguntarle a no ser que te haya indicado claramente los tiempos con los que se van a organizar. Evita por supuesto, una llamada, un correo, etc casi en días muy seguidos.

29. Prepárate el motivo de cambio de puesto de trabajo y/o tu interés por ese puesto

Tanto si estás en desempleo como si estás trabajando y quieres cambiar, expon los motivos. Deja claro, por qué estás interesado especialmente en esa oferta de trabajo. Relaciónalo bien con tu objetivo profesional y experiencia que puedes aportar.

30. Piensa en un baremo de salario en el que te quieres mover

Deja a un lado, las respuestas de “cobrar acorde a mi experiencia, o al puesto…”. ¿Cuál es la cifra o rango salarial por el que tomarías la decisión de unirte a ese puesto de trabajo?. No ser claro, puede hacer perder tiempo a todos, e incluso generar decepciones que te puedes ahorrar.

¿Qué tareas tienes pendientes de estas 30 recomendaciones?

Y si te apetece y puede ayudarte...

10 tareas que quizá no preparas al buscar empleo

10 tareas que quizá no preparas al buscar empleo. ¿Estás buscando un nuevo trabajo?. ¿Cómo estás invirtiendo tu tiempo?. ¿Te organizas el tiempo?. ¿Tienes un plan?. 

La mejor recomendación que puedo dar si te encuentras en búsqueda de empleo, es que sin prisa, pero sin pausa, te prepares. Mi experiencia me dice, que las personas que marcan una estrategia y organizan bien su tiempo, consiguen mejores resultados. Incluso, en menor tiempo

Por eso hoy, he pensado que puede ser bueno repasar 10 tareas que quizá no preparas al buscar empleo. 10 tareas a las que puede que no prestes toda la atención que merecen. 

¿Las repasamos?

10 tareas que quizá no preparas al buscar empleo

Antes de lanzarte a hacer entrevistas haz los deberes que necesitas para tener buenos resultados. La búsqueda de empleo es tu nuevo trabajo ahora mismo. Hazlo bien. 

5 tareas previas antes de tener una entrevista de trabajo

Reflexiona sobre ti. Tu valor presente y potencial

Investiga el mercado. Conoce empresas y reclutadores

Revisa tu CV y perfil de Linkedin. Crea una presentación

Prepara tu comunicación. Piensa tus mensajes.

Defiende bien para qué quieres que te contraten.

5 tareas para prepararte para las entrevistas de trabajo

Es tu momento de la verdad. Prepárate bien para las entrevistas. Es el camino que los reclutadores tienen para detectar lo que mejor sabes hacer y las habilidades con las que sueles trabajar. 

Piensa lo que quieres decir. Prepara argumentos claros.

Pide ayuda a amigos, compañeros o profesionales

Escucha bien al entrevistador

Cuida bien la 2ª entrevista con tu posible responsable

Haz seguimiento con sentido común

Conclusión

En gran parte de los casos de personas que están en proceso de búsqueda de empleo, ocurre que no se tiene práctica. Bien, porque son tus primeros intentos de acceder al mercado laboral. Bien porque has trabajado mucho tiempo en tu anterior empresa. En ambas situaciones, las personas se encuentran con falta de práctica para realizar buenas entrevistas. Recuerda, en cualquier caso, es importante prepararte. Solo tendrás una oportunidad en la que puedes dejar un buen impacto al entrevistador. Aprovéchala. 

¿Qué tareas necesitas poner en marcha en cuanto puedas?
¿Quién te puede ayudar a tu objetivo profesional?
¿Cuánto compromiso vas a invertir en tu búsqueda de empleo?

Y si te apetece y puede ayudarte...

100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales

100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales. ¿Tienes un ratito? 😉

Bueno, estoy segura de que podrás trabajarlo fenomenalmente bien. Sin embargo, te recomiendo que si realmente quieres sacarle partido a este post, te lo guardes en algún  lector de artículos como Pocket o Feedly. Y vuelvas a él de vez en cuando para responder a las preguntas con tranquilidad.

Es posible que encuentres preguntas muy fáciles. Otras preguntas, sin embargo, pueden requerir de tu máxima concentración y reflexión.

El objetivo que te planteo hoy es dar un repaso a una serie de cuestiones que considero importantes en relación a los objetivos profesionales. Son muy frecuentes en mi trabajo con profesionales que quieren nuevos retos o un cambio en su trayectoria profesional. 

Cómo te comenté en mi anterior post, son las preguntas adecuadas las que nos impulsan hacia delante. 

Ojo con las preguntas que puedas plantearte que te mantengan en un «loop mental». ¿Estoy haciéndolo bien?. ¿Conseguiré lo que quiero?

En otro de mis posts, te comenté que si tienes dudas sobre si alcanzarás o no tus objetivos profesionales, usaras las mejores preguntas. Plantearse un sí o un no te mantiene en un callejón sin salida. Las preguntas adecuadas para empezar serían ¿Quieres conseguirlo? y ¿Cómo empezarás a conseguirlo?.

Hoy te propongo 100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales. 100 preguntas para pensar con calma y aprovechar todo el «jugo» que les puedas extraer.

Verás que la respuesta es única y totalmente personal para cada lector que le apetezca trabajarlas. Deja a un lado, si te ronda la cabeza, plantearte si tus respuestas son correctas o no. Ese no es el objetivo. Las respuestas forman parte de ti, de tu trayectoria y de tu vida. Son valiosas porque son tuyas. Creételo. Yo, estoy segura de ello.

Vamos allá si te apetece 🙂

100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales

Un poco de retrospectiva profesional

  1. ¿Cuándo te sentiste más orgulloso profesionalmente en el pasado?. 
  2. ¿Cómo fue?. 
  3. ¿Qué personas te acompañaron en ese momento?. 
  4. ¿Cómo te comportabas en ese momento y cómo te influyó esa experiencia?
  5. Actualmente, ¿De qué te sientes orgulloso a nivel profesional?
  6. ¿Qué te haría sentir feliz y orgulloso de quien eres a nivel profesional en el futuro?
  7. ¿Quién te gustaría que te acompaña en ese futuro?
  8. ¿Cómo crees que estarás actuando y qué decisiones crees que tomarás en ese futuro?

¿Quién eres hoy?

  1. ¿Cuáles son tus mejores fortalezas hoy en día a nivel profesional?. 
  2. ¿Qué tipo de oportunidades de mejora pueden ser un gran reto para ti hoy?.
  3. Piensa ¿Qué hace que tú seas tú?.
  4. ¿Por qué has llegado hasta aquí?.
  5. ¿Cómo has llegado a ser la persona y profesional que eres hoy?.
  6. ¿Cuál ha sido tu propósito hasta ahora?. ¿Qué has conseguido?.
  7. Y ahora, ¿Cuál es tu propósito actualmente y dónde quieres que te lleve?.

Tu foco de crecimiento

  1. ¿Qué te inspira?. ¿Qué te hace sentir vivo a nivel profesional?
  2. ¿Cuál es tu motivación?. ¿Qué es lo que te impulsa a seguir hacia delante?
  3. ¿A qué aspiras a nivel profesional?
  4. ¿Cómo es la “foto final” que quieres conseguir en tu vida profesional en los próximos 3 años?
  5. ¿Qué habrás hecho para llegar a vivir esa “foto final”?

¿A quién le motivará trabajar contigo?

  1. ¿A quién te gustaría proporcionar tu mejor valor?.
  2. Exactamente ¿cuál es el valor que les proporcionarás?.
  3. ¿En qué habrás mejorado desde hoy para proporcionarles ese valor?.
  4. ¿Cómo se sentirán?.
  5. ¿A qué les ayudarás?.
  6. ¿Cuáles son sus necesidades y motivaciones?.
  7. ¿Cómo les harás saber lo que les puedes aportar?.
  8. ¿De qué forma te harás visible para ellos?.

El 80% del trabajo es mostrarlo.

¿Qué dicen de ti?

  1. Pregunta a compañeros, familiares y clientes ¿Qué piensan que es lo mejor de ti?. ¿Cuáles creen que son tus principales retos?
  2. ¿Cómo se sienten contigo?
  3. ¿Hay algún sentimiento que creas que se puede mejorar con respecto a ti?. ¿Afecta a tu valor profesional?
  4. ¿Qué puedes hacer para conseguir que se sientan contigo como a ti te gustaría?
  5. ¿Cuáles son las cualidades personales y profesionales por las que te gustaría ser reconocido?

Tu historia

  1. ¿De dónde vienes?.
  2. ¿Qué te ha traído hasta aquí?.
  3. ¿Cómo han sido los retos que has superado?.
  4. ¿Cuáles son las emociones más sobresalientes de tu historia hasta hoy?.
  5. ¿Qué decisiones has tomado que fueron significativas en tu vida profesional?.
  6. ¿En qué te has superado?.
  7. ¿Qué has dejado de hacer?.
  8. ¿Cuáles han sido los principales valores y hábitos que has potenciado en tu vida profesional?.
  9. ¿Qué preguntas te han traído hasta aquí a nivel profesional?.
  10. Y ahora, ¿Qué preguntas clave crees que te pueden llevar a dónde quieres?

Tu eres tu historia, así que trabaja en ella.

Tu nivel de iniciativa y proactividad

  1. En tu trayectoria profesional ¿Cuándo has tenido éxito siendo proactivo y llevando la iniciativa?.
  2. ¿Cómo lo llevaste a cabo?.
  3. ¿Qué conseguiste?.
  4. Piensa, ¿Qué hubieras perdido sino hubieras sido proactivo?.
  5. ¿Cómo te hizo sentir llevar la iniciativa y ser proactivo?.
  6. ¿Qué iniciativas y decisiones proactivas necesitarías ahora para llegar a la “foto final” que deseas?.
  7. ¿Cuál sería el plan?.
  8. ¿Cuáles son las próximas acciones para esta semana, y el próximo mes y los próximos 6 meses?.

Tus límites

  1. ¿Qué no estás dispuesto a sacrificar para conseguir tu objetivo profesional?.
  2. ¿Cuáles son los aspectos que a priori no puedes conseguir solo?.
  3. ¿Qué condiciones, escenarios y/o decisiones no aceptarás?.
  4. ¿Cuáles son los límites de energía, tiempo y dinero que tienes ahora mismo?.
  5. ¿Qué quieres y puedes hacer para optimizar esa energía, tiempo o dinero?.
  6. ¿Quién te puede ayudar?.

Tu capacidad real de aprender

  1. ¿En qué te has formado en los últimos 3 meses?.
  2. ¿Qué libro te has leído que te ha impactado más?.
  3. ¿Cuáles son tus referentes profesionales a los que lees u observas habitualmente?.
  4. ¿Qué revistas profesionales y autores importantes lees con asiduidad?.
  5. ¿En qué has mejorado con la lectura de estos libros, asistencia a formación y observación de tus referentes profesionales?.
  6. ¿Qué eres capaz de aportar que sea novedoso y valioso como resultado de estos aprendizajes?.
  7. ¿Lo has puesto en práctica ya?. ¿Cómo lo has hecho?. ¿Qué resultados has obtenido?.
  8. ¿Podrías realizar alguna mejora en tu capacidad de aprendizaje?.
  9. ¿Qué te haría feliz aprender?. ¿Para qué y para quién sería de valor ese aprendizaje?. ¿Cómo te ayudaría a conseguir tu “foto final”?.
  10. ¿Cómo será tu nuevo plan de aprendizaje?.

Relaciones profesionales inspiradoras

  1. En tu trayectoria profesional ¿quién te inspiró?. ¿Quién te ayudó a dar lo mejor de ti?.
  2. ¿Cómo te hizo sentir?.
  3. ¿En qué conseguiste superarte?.
  4. ¿Qué cambio de mentalidad pudiste hacer?.
  5. ¿Quién te inspira ahora?.
  6. ¿Qué conversación te gustaría tener con esa persona?.
  7. ¿A qué te gustaría que te ayudara esta persona?.
  8. ¿Ya has tenido esa conversación?.
  9. ¿A quién crees que le gustaría hablar contigo para que pudieras inspirarle y aportarle algo significativo?.
  10. ¿Cómo te gustaría que se sintiera después de hablar contigo?.
  11. ¿Cómo lo conseguirás?.

Tu primer trabajo, mantener tu motivación.

Tus objetivos más próximos

  1. Revisando todo lo analizado,  ¿Cuáles serían tus próximos objetivos más inmediatos?.
  2. ¿Cuáles son los que te hacen más feliz?.
  3. ¿Qué objetivos son además los que tendrán mayor impacto en tu valor profesional?.
  4. ¿Qué pasos necesitas hacer desde el principio hasta el final para conseguirlos?.
  5. ¿Cómo las vas a tener presentes en tu día a día?.
  6. ¿Qué recurso digital o en papel puedes utilizar para no “perder el norte” de tus objetivos profesionales?.
  7. Planifica, ¿Qué fechas asignarás a cada paso?.
  8. ¿Con qué personas contarás para que te puedan ayudar, inspirar o resolver dudas con tus objetivos?.
  9. ¿Qué obstáculos anticipas que te puedes encontrar?.
  10. ¿Cómo crees a priori que puedes abordarlos?.
  11. Dime, ¿Cómo sabrás que has llegado a conseguir tus objetivos?.

¿Qué hay en tu agenda? ¿Por qué no te decides?.

Plan para no desmotivarte

  1. ¿Cómo superaste en tu pasado profesional los momentos de desmotivación?.
  2. ¿Qué hiciste paso por paso para conseguir salir adelante?.
  3. Tráelo al presente, ¿Qué es importante que recuerdes hoy?.
  4. Anticípate, ¿Qué puede ocurrir en tu plan que active tu desmotivación?.
  5. ¿Qué ocurrirá si te dejas llevar por la desmotivación por las posibles emociones negativas correspondientes?.
  6. Permítete imaginar, ¿Qué ocurriría si las superas?.
  7. ¿Cómo crees a priori que puedes superarlas?.
  8. ¿Qué recordatorios te pondrás y dónde para saber cómo detectar posibles resultados desmotadores y para superadlos?.
  9. Y ahora, ¿Qué crees que necesitas hoy en día para que las fuentes de desmotivación, o posibles errores en tu plan no te alejen de tus objetivos?.
  10. ¿Qué posibles escenarios intermedios puedes visualizar antes de conseguir tus objetivos?.
  11. Sé previsor, ¿Qué plan puedes preparar para los posibles escenarios con los que te puedes encontrar?.
  12. ¿Qué es lo más importante para ti en todo este proceso?.

Conclusión

¿Qué tal con estas 100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales?. Sobre todo es importante que recuerdes que para conseguir tus objetivos cuentas con tu trayectoria y tu voluntad de un futuro mejor. Para ello, recuerda siempre revisar:

  • Tu trayectoria hasta el día de hoy.
  • Conocer claramente quién eres hoy.
  • Tener claro tu foco de crecimiento.
  • Identificar a quién le entusiasmará trabajar contigo.
  • Buscar la información real de lo que dicen de ti.
  • Definir y defender tu historia personal y profesional.
  • Activar tu máximo nivel de iniciativa y productividad.
  • Conocer tus límites.
  • Reactivar tu mejor nivel de aprendizaje.
  • Desarrollar relaciones profesionales inspiradoras.
  • Identificar y planificar tus objetivos más próximos.
  • Tener un plan anti-desmotivación.
Espero que hayas podido aprovechar algunas de las 100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales
Recuerda que tus respuestas son lo más valioso, y más aún lo que te impulsen a cambiar
Si tienes cualquier duda o pregunta para mi, estoy a tu disposición

Y si te apetece y puede ayudarte...

Cómo no desmotivarte si estás buscando empleo

Cómo no desmotivarte si estás buscando empleo. Es un buen punto de reflexión para pararte unos minutos ¿Te parece?. ¿Te está ocurriendo?. ¿Cómo lo llevas?.

Mi máxima comprensión si estás en proceso de búsqueda de empleo. Y también, mi mayor empuje para que te muevas como si tu vida dependiera de ello. Realmente, ojalá te estés moviendo como si estuvieras trabajando.

¿Tan en serio hay que tomárselo a pesar de las aparentes pocas oportunidades? Sí, tanto o más.

Es la única forma. Y además, con el cuidado emocional que requiere estar intentado opciones para las que posiblemente recibas algunos rechazos.

Cómo no desmotivarte si estás buscando empleo

¿Qué puedes hacer para no perderte por el camino?. ¿Cuántas estrategias puedes poner en marcha para que tu motivación se mantenga en buenos niveles?. ¿Afecta tu motivación al impacto que transmites en tu proceso de búsqueda de empleo?.

Las respuestas son, sí puedes hacer muchas cosas para no perder tu objetivo de vista. Sí, también es crucial que uses tus mejores recursos psicológicos para mantener un buen nivel de motivación hacia ti mismo y hacia el mercado laboral. Y sí, también, tu motivación impacta en tu imagen.

Y creo que la respuesta clave es HACER. ¿Podrías ponerle un porcentaje a tu actividad a la hora de buscar empleo?. Sé sincero contigo mismo. ¿Estás activo todos los días un 30-40-70% de tu tiempo para buscar empleo?

Bien, sea cual sea tu respuesta vamos a ver si algunas ideas más pueden servirte. ¿Te parece? 🙂

Tú valor profesional no es igual al número de rechazos que recibes

Tu valor profesional depende de cuánto puedas ofrecer, de lo que seas capaz de aportar y de que ese valor tenga sentido en una determinada empresa. Con lo que, ser rechazado en un proceso de selección puede ser en muchos casos, porque:

  • Tengan otras prioridades a la hora de contratar.
  • Hayan definido de forma estricta un determinado perfil y no encajes.
  • Existan otros profesionales cuya trayectoria y resultados estén más acorde con lo que buscan.
  • Los estilos de trabajo y los valores de la persona y la empresa no estén alineados.

En cualquier caso, tú no dejas de tener valor. Lo que es importante es que tu valor sea reconocido por una empresa determinada. Piensa por un momento, ¿a todo el mundo le caes bien?. Seguro que no. ¿Eso significa que no eres buena persona?. No. Pues aquí ocurre lo mismo. Cada persona tiene derecho a elegir lo que valora en sus relaciones personales. De esta forma, ocurre lo mismo con las empresas. Cada empresa tiene derecho a decidir qué es importante a la hora de elegir a sus candidatos. Tendrá más o menos razón. Te gustará más o menos su elección. Pero es su decisión.

No olvides valorarte a ti mismo e invertir en ser mejor profesional

Fundamental. A pesar de los rechazos que puedas tener en tu perfil profesional, no te puedes permitir desfallecer. Tú necesitas tener claro qué puede ofrecer tu trayectoria a las posibles nuevas empresas y proyectos que puedas conocer. Luego verás si os gustáis o no. Pero si olvidas cuál es tu valor, entonces seguro que nadie te valorará. 

Bien, una vez asegurado que te valoras, que esto no te impida ver la realidad. ¿Cómo ha evolucionado tu puesto en el mercado?. ¿Qué nuevas habilidades o conocimientos se necesitan en este puesto?. ¿Se le asignan a tu puesto nuevas responsabilidades en las empresas de ahora?. 

Detecta si necesitas invertir de alguna forma en tu perfil y actualizarte. ¿Alguna formación que pueda reforzar tu aporte profesional?.

Bien, mira a ver si puedes acceder a esa formación o información para estar al día. Y trabájala. No te quedes en recibir esa formación y ya está. Conviértela en algo. Estúdiatela. Crea algo con lo aprendido. Prepara cómo harías mejor tu trabajo ahora que has recibido esa formación. Esta es una de las preguntas que suelo hacer en las entrevistas de trabajo y muy pocas personas saben cómo aprovecharla.

Ante la pregunta ¿como mejorarías tu desempeño ahora con esta nueva formación?, muy pocas personas han pensado y trazado un plan de qué beneficios y resultados podría aportar este nuevo aprendizaje en su puesto de trabajo. Sé tú la que destaques.

Reúne todas tus fuerzas para este momento de incertidumbre profesional

Sé que a pesar de toda la información y recomendaciones de tu entorno cercano, puedes sentir que la búsqueda de empleo es una montaña muy alta y con obstáculos. Pero escucha, ya has superado situaciones difíciles antes. ¿Las recuerdas?. Te invito de verdad, a que te tomes un momento, o por que no unos días en reflexionar sobre ello. Tienes tiempo y cualquier acción o estrategia que te permita recuperarte seguro que tu motivación lo agradece. Tómate un respiro para pensar:

  • ¿Cuáles han sido las situaciones más difíciles que has superado en tu vida?.
  • Piensa, ¿Qué reto supusieron para ti?. ¿Qué nuevo aprendizaje rápido o cambio tuviste que hacer?.
  • Revisa, ¿Qué habilidades y estrategias emocionales desarrollaste en esas situaciones?.
  • Recopila, ¿Qué retos has conseguido en tu vida que te motivaron muchísimo?.
  • Recuerda, ¿Qué dificultades superaste en esos retos?. ¿Cómo lo conseguiste?
  • ¿Cómo puedes aprovechar las habilidades, hábitos y estrategias que pusiste en marcha en el pasado en esta nueva situación de incertidumbre profesional?

Ponte al servicio del reto que ahora tienes delante. Haz acopio de tus mejores fortalezas. Traza un plan y ponte en marcha.

Relaciónate aportando valor en cada conversación

«Estoy buscando trabajo, a ver si sale algo». De verdad, a mi esta expresión también me desmotiva. Me entra tristeza cada vez que la escucho. Me encantaría escuchar algo así como… ¿sabes, me motiva muchísimo … y sé que podría aportar … a empresas o profesionales que …? Además, he creado, he desarrollado, para mi es importante…. ¿Por qué me motiva mucho más esto?. Claramente, porque soy capaz de imaginarme mucho mejor cómo sería si trabajaras, o colaboraras, o hablaras, con determinadas personas o empresas que quizá puedo conocer. O incluso podría darte un feedback mucho más útil sobre cómo puede ser beneficioso para alguien. 

Pero lo escucho muy poco. ¿Serás tú el que empiece a destacar en esto?. 

Sea que te relaciones con tus conocidos para ver si te pueden ayudar, en un evento de networking o en las redes sociales. ¡Por favor, haz que imaginen!:

  • Habla de ti.
  • Dibújame cómo sería trabajar contigo.
  • Comenta publicaciones o artículos en los que aportes tu visión personal para que la conozcan todos.
  • Aprovecha y publica reflexiones sobre las dificultades y retos de tu sector, y cómo te gustaría abordarlas desde lo que sabes.
  • Contacta con empresas y profesionales en los que puedas estar interesados y exprésales que aportarías, qué te interesa, qué sabes hacer.
  • Si creas un blog con una estrategia clara para que te conozcan perfecto. Si crees que no es el momento o no estás preparado, aprovecha las publicaciones en redes sociales. Te proporcionan un formato menor y quizá más manejable.

No te comportes como alguien que no tiene nada que hacer. Sé productivo en esta etapa de tu vida.

Uno de los hábitos más frecuentes que veo en las personas que están buscando trabajo es que empiezan a asumir un montón de compromisos con su entorno. Normalmente no son muy importantes, ni siquiera urgentes, «pero como no tengo nada que hacer…» Y al final casi te dicen, ¡es que tengo menos tiempo que antes!

Tú decides, por supuesto, cómo aprovechar esta etapa de tu vida. Y por qué no, uno se puede permitir invertir también en otras actividades en las que antes no tenía ocasión. Pero que los «compromisos pequeños» no invadan todo tu tiempo. La inercia de no tener presión, y tampoco un horario de trabajo, a la larga, causan una gran desmotivación. Así que, decide:

  • Cómo gestionar tu tiempo.
  • De qué forma, por qué no, disfrutarás ahora de cosas que en otro momento no podrías.
  • Cuánto tiempo al día le dedicarás a darte a conocer a otros profesionales y empresas.
  • Cómo prepararás esas conversaciones o interacciones de valor.
  • Qué horario será como si tuvieras trabajo. Sí o sí vas a dedicar tiempo a contactar con empresas.
  • En qué momentos vas a tomarte un respiro para reflexionar sobre tus niveles de motivación y sobre posibles cambios que necesites hacer.

Conclusión

La motivación se alimenta día a día, con tus reflexiones, con tus acciones y hábitos, con tus retos, con tus aprendizajes y cambios. La desmotivación también se alimenta día a día, con la no decisión de tomar las riendas de este quizá, momento de incertidumbre. Decide a quién quieres alimentar y recuerda:

  • Tu valor profesional existe. Invierte en descubrir en qué empresas se valora lo que puedes aportar.
  • Condición indispensable para que las empresas te valoren: que tú te valores e inviertas en ser mejor profesional.
  • Ten el hábito de reflexionar sobre dificultades y éxitos pasados. Aprende de ti mismo. Tienes las claves para sobreponerte a esta situación.
  • Relaciónate aportando valor allá donde vayas en cada conversación.
  • Sé productivo. La actividad consigue resultados. Si además la planificas, conseguirás más calidad y mayor motivación.
¿Has identificado algún cambio que te puede ayudar a mantener tu motivación?
¿Cuándo empiezas?
¿Tienes alguna pregunta?. Compártela y encantada de revisarla contigo. 🙂

Y si te apetece y puede ayudarte...

Prepararse una entrevista de trabajo no es aprenderse las respuestas

Prepararse una entrevista de trabajo. ¿Cómo lo haces?. ¿Has hecho un recopilatorio de preguntas y respuestas recomendadas que has encontrado en internet?. Bueno, las lecturas de este tipo siempre pueden ayudar. Ahora bien, no las asumas como «una biblia». En casi ninguna ocasión, me verás dando recomendaciones de «respuestas tipo» para realizar bien una entrevista de trabajo. La clave es que entiendas que busca el entrevistador y hagas tuyas las respuestas. ¿Qué significa esto?. Que te trabajes lo que quieres responder hablando de ti. 

Es demasiado frecuente, encontrarse candidatos que te dan una «respuesta tipo» cuando conversas con ellos en el proceso de selección:

  1. Creo que tengo las cualidades y experiencia necesarias…
  2. Estoy muy interesado …
  3. Tengo tantos años de experiencia profesional en este puesto…
  4. Mi objetivo es desarrollarme en una empresa que me de la oportunidad…
  5. Quiero trabajar en una empresa que reconozca mi valor…

Atención, cambia el enfoque. Trata de responder dando tu respuesta personalizada a :

  1. ¿Cuáles son esas cualidades y esa experiencia?. ¿Por qué crees que pueden aportar algo a este puesto y a esta empresa?. ¿Qué es lo mejor que sabes hacer y que puede aportar valor a este puesto?.
  2. ¿En qué estás interesado realmente?. ¿Qué es lo que te motiva?. ¿Por qué te motiva este puesto y qué quieres aportar?.
  3. ¿Tu experiencia de qué nos sirve en este puesto, con estos objetivos y en esta empresa?.
  4. ¿Por qué debemos darte la oportunidad?. ¿Qué vamos a ganar con ello?.
  5. ¿Necesitas que alguien reconozca tu valor?. ¿Qué valor reconoces tú que tienes y qué conseguirás con ello en este puesto?.

Tus respuestas, no las de otro, a estas cuestiones son las que queremos escuchar. La empresa necesita conocerte y entender qué perfil profesional y personal tienes. Trata de hacerse una idea sobre cómo sería que trabajaras para ellos.

Aprenderse unas respuestas determinadas, te descalifica y despersonaliza en el proceso de selección. Además cuando como entrevistadores quieres profundizar en los comentarios del candidato, te das cuenta que no tienen cómo argumentarlos o defenderlos.

Prepararse una entrevista de trabajo no es aprenderse las respuestas

En los cursos de formación y procesos de coaching orientados a la búsqueda de empleo, este es uno de los objetivos clave con mis clientes. Si quieres que te valoren, necesitas arriesgarte a preparar tu mensaje claro y personalizado. Tu marca personal necesita impactar y visualizarse claramente. 

La entrevista de trabajo es una de las mejores oportunidades que tienes para comunicar de verdad. Comunica quién eres, qué es lo mejor que sabes hacer, y qué le aportará a la empresa. 

Para conseguir bien este objetivo, la experiencia me dice, que además de saber hablar de tu trayectoria profesional, necesitas algo más. Hay muchos candidatos que tienen una buena trayectoria profesional pero cuando se enfrentan al cara a cara pierden toda su credibilidad y confianza. 

¿Qué habilidades necesitas entrenar y recuperar para que se te valore lo mejor posible en una entrevista de trabajo?

Veamos algunas de ellas.

Desarrolla tu autoestima personal y profesional

No es que el entrevistador no quiera valorarte. Es que si tú no te valoras, al entrevistador le entran dudas, con lo que su decisión no estará clara y no te elegirá. ¿Qué pasaría mañana si tienes que defender tu propuesta o idea ante otro departamento o ante un cliente?. Tus dudas y la incertidumbre que puedas mostrar se anticipa como el posible desempeño que tendrás en la empresa. 

Reinicia tu autoestima. Ya sé que puede que lleves algún tiempo sin trabajar. Pero esto no te hace peor profesional. Sigues siendo una persona de valor. Recupera la confianza en ti mismo, buscando tus mejores éxitos en el pasado.

  • Sitúa tus éxitos en el contexto en el que se dieron.
  • Habla del objetivo del que personalmente te hiciste responsable.
  • Explica claramente qué hiciste y qué resultados obtuviste.
  • Asocia esa experiencia al puesto al que te presentas, ¿de qué le servirá esta experiencia a la nueva empresa?.

Trabaja tu imagen futura

¿Te ves trabajando en esta empresa?. ¿Por qué?. ¿Cómo sería si trabajaras aquí?. ¿Qué verían tus compañeros y tu responsable?. El entrevistador necesita una imagen clara de qué pasaría en el día a día si te contratara. Cualquier duda y «respuesta tipo» que puedas transmitir, generará rechazo en el resultado de tu entrevista de trabajo. 

¿Eres capaz de visualizar tu mejor imagen de futuro?.

Antícipate. Imagina que han pasado tres años y que llevas trabajando este tiempo en esta empresa.

  • ¿Qué éxitos crees que habrás conseguido?.
  • ¿En qué te habrás superado?. ¿Cómo lo has conseguido?.
  • ¿Qué acciones te llevaron al éxito?.
  • ¿Cuáles fueron las decisiones que habrás tomado?.

Interioriza tus errores, conflictos y problemas que tuviste en otros trabajos

¿Y si hablamos de posibles errores, conflictos o problemas que tuviste en otros puestos de trabajo?. ¿Te pondrás nervioso?. ¿Eres capaz de gestionar tus emociones con respecto a esas vivencias?. ¿Has asumido e interiorizado personalmente estas experiencias?.

El entrevistador necesita también saber cómo te enfrentas a conflictos y situaciones críticas. Cómo las resolviste en el pasado y cómo te han afectado en el presente es importante para conocer en qué persona te has convertido. ¿Cómo te han hecho crecer estas experiencias?. 

Haz un ejercicio de reflexión. Repasa mental y emocionalmente este tipo de situaciones en tu trayectoria profesional.

  • ¿Qué consideras que harías hoy de otra manera?.
  • ¿Cuáles de tus experiencias profesionales fueron situaciones críticas para ti?.
  • ¿Cómo te enfrentaste a ellas?.
  • ¿De qué forma gestionaste las emociones frente a esos errores, conflictos o situaciones críticas?.
  • ¿Cómo te han servido esas experiencias?. ¿De qué forma te han convertido en un mejor profesional?.

Define tus retos y compromisos

La mejor motivación de una persona es su propia motivación interna. La que no necesita de nadie para que te involucres y te impliques. Si haces un análisis te tu trayectoria, verás que tus mayores logros, fueron aquellos con los que te comprometiste al 100%. Así, nadie tuvo que ir detrás de ti para que te responsabilizaras de ese cometido. 

¿En qué te involucrarás si trabajas en esta empresa?. 

Conócete a ti mismo. Invierte en reflexionar sobre tus mejores compromisos y retos conseguidos. Así mismo, explora qué retos te gustaría conseguir, y en qué responsabilidades y experiencias, te comprometerías dando lo mejor de ti.

  • Cómo profesional que quiere crecer y estar satisfecho consigo mismo (eso esperamos), ¿qué retos te gustaría abordar?.
  • ¿Qué fortalezas podrías aprovechar en la consecución de tus futuros compromisos?.
  • De cara a potenciar tu perfil, ¿qué te gustaría aprender para ser mejor profesional?.
  • ¿Qué ganaría la empresa, el equipo y los clientes con tus futuros compromisos?.

Gestiona tus emociones

Sí, efectivamente la entrevista de trabajo es una situación de evaluación. No obstante, no olvides, que la evaluación se produce en ambas direcciones. Al final, tú también decidirás si quieres trabajar en esa empresa o no. Cierto es, que no te puedes ocupar sobre cómo la empresa, te hará atractiva su oferta. Pero sí, puedes y necesitas gestionar bien esta situación de evaluación para ti. La gestión de emociones en una entrevista de trabajo, también puede dar pie a anticipar cómo afrontarás posibles situaciones de evaluación en el futuro. Así que, ¿cómo vas de inteligencia emocional?.

Gestiona tu ansiedad, antes, durante y después de la entrevista. Es una pena ver estupendos candidatos que se bloquean ante las entrevistas de trabajo. Y aunque podamos facilitarles la entrevista, otro candidato con tu mismo nivel y con mayor seguridad, puede que sea elegido en tu lugar.

  • Un altísimo porcentaje de la gestión de la ansiedad viene dado por la preparación previa a una exposición o a una entrevista de trabajo.
  • Antes de exponerte a que te pregunten por experiencias incómodas o a preguntas contradictorias, prepárate. Interioriza tus vivencias críticas como situaciones de aprendizaje que te hicieron aprender.
  • Visualiza cómo quieres comportarte en la entrevista de trabajo: el tono de voz, la velocidad del habla, tu gestos, etc.
  • Sitúate en posición de tu mejor versión, de todo lo que puedes hacer, y de todo lo que te ilusionaría aportar.

Conclusión

Los profesionales que se valoran más en las entrevistas de trabajo, son aquellos que tienen un gran conocimiento de sí mismos y de su potencial. Recuerda para ello las habilidades en las que necesitas invertir. Es más, no esperes a que el entrevistador te haga las preguntas que has leído en este artículo. Anticípaselas. Prepárate lo que quieres decir y enlaza toda esta información con las preguntas del entrevistador.

  • Reinicia tu autoestima personal y profesional.
  • Trabaja tu imagen futura.
  • Interioriza experiencias críticas de tu trayectoria profesional.
  • Define tus retos y compromisos.
  • Gestiona tus emociones.

Recuerda, prepárate, pero no te aprendas respuestas «enlatadas». En una buena entrevista, te quedarás en blanco si no has trabajado antes lo que tú quieres expresar. 

¿Por dónde empezarás ahora a preparar tu entrevista de trabajo?
¿Qué reflexiones personales necesitas hacer para dar una buena imagen?
¿Cómo organizarás la información que quieres transmitir a la empresa?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Sé productivo también cuando buscas trabajo

Sí, también, incluso te diría que más. Es importante ser productivo cuando buscas trabajo. ¿Cómo vas con tu productividad al buscar empleo?. ¿Consideras que es productivo el tiempo empleado en buscar ese nuevo puesto de trabajo?

Si estás en situación de desempleo, tu prioridad y tu trabajo, es buscar trabajo. Es posible que pienses que como tienes todo el día, ya irás haciendo «cosas» a ratitos…La verdad, es que también se procrastina cuando tienes mucho tiempo por delante. Es muy probable que asumas sin querer (o queriendo), pequeños favores familiares y amigos. Y es cierto que los asumes por estar en situación de desempleo. ¿Y cómo te vas a negar?. Te proporcionan además una fuente importante para sentirte valorado y útil. 

Bueno, casi te diría que negándote ;-). Selecciona los tiempos y energías que realmente quieres asumir para «favores» de familiares y amigos. Márcate un horario constante en el que aumenten las probabilidades de no ser interrumpido. Una franja horaria en el que no asumas esos favores y concéntrate en lo que quieres conseguir.

Marcar objetivos, prioridades y acciones concretas son la base para que tu trabajo de «buscar trabajo» sea rentable.

¿Qué recomendaciones o habitos productivos podemos poner en marcha?

Sé productivo también cuando buscas trabajo

Gestiona tu linkedin a diario y cualquier red social en la que estés en activo

  • Revisa periódicamente tu perfil en linkedin. Confirma qué está todo actualizado. Revisa formación, responsabilidades en cada puesto de trabajo, títulos, extracto, aptitudes, proyectos, etc. Mantenlo al día.
  • Crea tus alertas de empleo con las palabras clave relacionadas con el puesto de trabajo que quieres conseguir.
  • Prepara y selecciona el perfil de personas con los que te interesa contactar. Diariamente procura hacer nuevos contactos.
  • Prepara un modelo de presentación para invitar a nuevos contactos y un modelo para continuar la conversación.
  • Revisa y participa en lo que comparten tus contactos. Aporta una reflexión sobre lo que comparten otros y añade alguna nueva idea.
  • Comparte tus propias noticias
  • Ayuda a quien te lo pida en la medida de tus posibilidades y criterios profesionales
  • Si estás activo en cualquier otra red social, twitter, facebook, pinterest, gestiónalas. Actualiza tu perfil, comparte, interactúa, etc…

Usa o genera un CRM: gestor de contactos. Asegura tu plan de contactos profesionales.

  • Crea una base de datos de los contactos que vayas realizando. Bien pueden ser los contactos de linkedin, los que has conocido presencialmente o que hayas buscado en internet…
  • Puedes usar un excel o usar herramientas CRM gratuitas como Hubspot, Suma CRM, Karma CRM o Lynkos.
  • Haz seguimiento de fuente del contacto, mails enviados, reuniones, resultados, nuevas fechas de contacto, etc.
  • Decide que documentación les harás llegar y con qué fin: presentación, cv, url de linkedin, link del blog, etc.

Usa un buen gestor de correo que te garantice dar respuesta inmediata a tus propuestas de empleo

  • Clasifica correos.
  • Genera filtros.
  • Responde entre 24 (mejor)-48h máximo.
  • Revisa tus comunicaciones antes de enviarlas.
  • Ten activa la aplicación de tu correo en tu móvil.
  • Crea recordatorios para hacer seguimiento de correos enviados.
  • Firma tus correos con tus datos de contacto.

Buenas presentaciones profesionales para comunicar tu propuesta de valor en las entrevistas de trabajo

  • Prepara con sentido y con buen contenido una presentación profesional sobre tu propuesta de valor.
  • Crea adaptaciones según el tipo de empresa y puesto al que quieras presentarte.
  • Cuida la imagen tanto como el contenido: claro, limpio, concreto y útil para tu receptor.
  • Usa herramientas como Google Slides, Canva, HaikuDek, Keynote, Picktochart…
  • Recomendación: pide a alguien de confianza que te la revise antes de enviarla.

Blog: tu ventana al público. Quién eres y qué aportarías al nuevo puesto de trabajo.

  • Dedica tiempo a definir cual es el objetivo de tu blog.
  • Clarifica qué valor aportarás y por qué propuestas clave quieres ser reconocido.
  • Define bien tu público objetivo y las necesidades que pueden querer cubrir con lo que tú puedes aportar.
  • Sé constante en las publicaciones.
  • Gestiona comentarios y recomendaciones tanto en las redes sociales como en el propio blog.

Cura contenido de valor para ti y para tu red profesional

  • Mantente actualizado y aporta a la red contenido de interés.
  • Usa Feedly o Inoreader o herramientas similares para crear tu base de datos de webs que propocionan contenido de valor en tu sector.
  • Investiga Linkedin Pulse.
  • Comparte las noticias que selecciones. Crea tu propia revista digital con herramientas como Scoop.it o Flipboard para guardar lo que más te interesa y más aporta.
  • Sigue la pista de lo que más te interese y encuentra ese libro o curso que profundiza en el tema que necesitas para especializarte.
  • Convierte lo aprendido en algo tangible que ofrecer y demostrar a tu público objetivo.

Gestor de Tareas. Sé productivo con las acciones para buscar empleo.

  • Usa aplicaciones como Todoist, Mcrosoft Todo, Trello, etc., para organizar y planificar tus tareas.
  • Aplica recordatorios de forma que cada día empieces con lo que has programado según prioridades.
  • Acostúmbrate e gestionar todo con el gestor de tareas. Cualquier nueva tarea, prográmala. Quédate tranquilo de que no se te escapa nada, porque le has asignado un tiempo específico para hacerlo.
  • Muchos de los puntos anteriores que he mencionado pueden ser tus primeros bloques de tareas. Empieza lo antes posible. Visualiza y escribe con antelación todo lo que necesitas hacer. 

Calendario. Reserva tu agenda con las entrevistas de trabajo.

  • Evita inundarlo de tareas. Ya hemos comentado que para organizar tareas tienes otras herramientas.
  • Usa el calendario para marcar fecha y hora de tus entrevistas, eventos de networking, cursos, etc…
Revisando estas recomendaciones para ser productivo cuando buscas trabajo ¿Qué te falta por hacer?
¿Has identificado dónde pierdes tiempo y actúas de forma desorganizada? ¿Por dónde empezarán tus cambios para ser más productivo?

De qué pasta están hechos los mejores profesionales

¿Te lo has preguntado alguna vez?. ¿De qué pasta están hechos los mejores profesionales?. ¿Qué hacen en su día a día que les hace ser tan buenos?. Cuando admiras a alguien, ¿eres capaz de identificar qué le hace tan bueno?.

A mi particularmente, es algo que me inspira muchísimo. Fijarme en qué le hace a alguien tan buen profesional. No simplemente conocido, hablamos de que es bueno en lo que hace. Hablamos de su sabiduría puesta en acción.  Verás que si te haces la misma pregunta que yo, es muy claro. La respuesta es siempre… sus HÁBITOS.

Los hábitos, esas costumbres y disciplinas que nos garantizan el éxito. ¿Cómo vas de hábitos profesionales?. O ¿eres más bien reactivo, conforme demande la situación actúas?.

Los buenos hábitos te permiten:

  • Comprobar que algo funciona
  • Garantizan resultados
  • Te proporcionan tranquilidad y seguridad
  • Son una guía de trabajo, de actuación y de satisfacción contigo mismo
  • Favorecen, sino la perfección, ser experto en algo
  • Proporcionan tranquilidad y confianza a los demás
  • Te hacen ser más creíble
  • Redistribuyen tu energía y evitan el agotamiento emocional

Vamos a plantearnos durante unos minutos. ¿Qué tipo de hábitos podrían ayudarte a ser mejor profesional?

De qué pasta están hechos los mejores profesionales

Autoestima Personal y Profesional

Han creado el hábito de quererse y reconocerse. Dedican tiempo periódicamente a repasar sus logros. Han desarrollado la capacidad de identificarse y ser conscientes. Sin consciencia sobre lo que uno hace es difícil ser constante. Les gusta vivir consigo mismos. Dialogan consigo mismos de forma amable y retadora. Son un buen amigo con el que vivir el resto de su vida.

Se premian cuando consiguen retos y se cuidan cuando se equivocan.

¿Te llevas bien contigo mismo?. ¿Mantienes un diálogo constructivo contigo mismo? ¿Practicas la autoestima de manera habitual?

Capacidad de reflexión y reevaluación positiva

La reflexión les acompaña diariamente. Para aprender, mejorar, constatar, confirmar y orientarles a la acción. Es la capacidad de re-pensar las vivencias. Y lo hacen desde la calma. Reservan tiempo para reflexionar. Necesitan de la reflexión para ser mejores. La mantienen como guía y termómetro de cómo están. De cómo se sienten. 

Les permite re-evaluar las experiencias más difíciles. Aprenden a encajar los momentos complicados. Buscan la forma de seguir adelante.

Y tú, ¿hablas contigo mismo desde la tranquilidad?. ¿Reservas un espacio para conversar contigo mismo?. ¿Reflexionas lo vivido?. ¿Piensas lo que sientes y sientes lo que piensas?

Inteligencia Emocional

Acostumbrados a ser responsables de sus propias emociones. Deciden también cuándo quieren invertir tiempo y energía en facilitar la gestión emocional de los demás. Han aprendido a tomarse un tiempo para identificar sus emociones. Habitualmente se preguntan por qué sienten lo que sienten. Buscan cuál es la mejor emoción con la que querrían estar en cada situación. Y sobre todo, hacen habitualmente, para regular sus emociones. 

Acostumbran a no juzgar si deben sentir o no una emoción en determinado momento. La sienten, la asumen, y se responsabilizan. Incluso cuando la regulan a un nivel aceptable la aprovechan en su beneficio.

¿Sabes cómo funcionan tus emociones?. ¿Eres capaz de prestarles atención habitualmente para gestionarlas?. ¿Has dejado de juzgarte  en ocasiones por sentir lo que sientes?

Inteligencia Conversacional

Conversan con los demás para inspirarles. Hablar con ellos es una oportunidad para descubrirse. Son capaces de generar con sus conversaciones, una inquietud positiva por mejorar. Te hacen sentir que les importas y que te entienden. Eliminan la incertidumbre, y provocan tranquilidad y confianza. Te permiten verte a ti mismo como no te habías visto antes.

Provocan nuevos enfoques. Facilitan extraer de ti tu mejor potencial. Conversar con ellos es aprender. Te sientes incluido en sus vidas y en su proyectos. En definitiva, crean conversaciones resonantes que impulsan al cambio.

¿Qué se llevan de ti los demás cuando conversan contigo?. ¿Qué emoción eres capaz de generar?. ¿Tus conversaciones están orientadas al potencial o al fracaso?.

Valores y Toma de Decisiones

Valores. Aquello en lo que crees, es prioritario en tu vida y guía tus actuaciones. Los mejores profesionales han elegido conscientemente sus valores profesionales. Se perciben fácilmente en su comportamiento diario. Tener definidos unos valores te facilita sentirte más satisfecho con tus actuaciones tanto a nivel personal como profesional. Son una estupenda guía para tomar decisiones. No hay decisiones buenas o malas. Sólo hay decisiones con determinadas consecuencias y riesgos. Las personas con valores claros se apoyan en sus propias directrices para tomar decisiones. Ahorran tiempo y energía en posibles dilemas. Pueden escuchar las recomendaciones de los demás. Pero serán sus propios valores lo que les hará más fácil la elección final.

¿Y tú has elegido conscientemente los valores de tu vida?. ¿Eres coherente con tus valores?. ¿Sabes cómo ayudan los valores en tu marca personal?

Objetivos, Riesgos y Estrategia

Siempre con un objetivo delante con el que aprenden y se sienten retados. Saben que hay una parte del reto que controlan. Hay otra parte de ese objetivo que, posiblemente no lo hayan afrontado antes. Aunque parezca, obvio, ¡por eso es un reto!. Y para ello dedican tiempo a pensar cómo lo harán. Elegir la estrategia que pondrán en marcha y los siguientes pasos les emociona. Sienten paso a paso que lo van a conseguir. O cuanto menos, aprenderán rápido y reorientarán sus acciones. Para eso está el aprendizaje. Ir aprendiendo sobre la marcha forma parte de la consecución de objetivos. 

La estrategia y el establecimiento de un plan les tranquiliza y les da seguridad. No se entiende elegir un objetivo sin responsabilizarse de las acciones. Es imprescindible tener claro cuánta energía y tiempo quieren invertir en los retos. 

¿Y tú?. ¿Quieres conseguir un objetivo pero te has bloqueado?. ¿Con qué fortalezas cuentas?. ¿Qué parte controlas?. ¿Qué puedes hacer para las acciones que menos dominio tienes?

Gestión del Tiempo y del Ocio

Protagonizan su tiempo. Se responsabilizan. Su tiempo es valioso y eligen cómo y con quién vivirlo. Tienen el hábito de prever acciones futuras necesarias para sus proyectos. Sean de vida o profesionales. Aplican el «ahora no, pero puedo en x momento». Negocian su presencia. Aprovechan sus mejores momentos de concentración para temas importantes y de valor. 

Se toman descansos. Recargan energía. Planifican y reservan sus tiempos de ocio y descanso. 

Incluyen a los demás en su gestión del tiempo. Organizan, planifican y cumplen con lo acordado. También son capaces de exigir ya que sus demandas tienen la misma importancia que las de los demás.

Reorganizan sus planes cuando los imprevistos les abordan.

¿Y tú te sientes dueño de tu tiempo?. ¿Te has sentado a analizar, organizar y planificar tu tiempo?. ¿Cumples y exiges con los demás?. ¿Respetas tu descanso y el de los demás?

Aprendizaje y Cambio Visible

Estudian. Sí, mantienen el hábito de seguir estudiando. De forma autodidacta o con formación organizada. El aprendizaje les permite sentirse vivos y con posibilidades. Les mantiene abiertos de mente y les permite cuestionarse viejos hábitos. 

Construyen nuevos hábitos con lo aprendido. Es decir, son capaces de hacer suyo el aprendizaje. Crean para sí mismos nuevos métodos e incorporan nuevas habilidades. Consolidan su aprendizaje generando cambio y valor en sus actuaciones personales y profesionales. 

Comparten lo aprendido y lo ponen en práctica. Leer algo nuevo, estudiar un nuevo enfoque o escuchar a un profesor les inspira al cambio. Realizan un plan de acción nuevo que les motive y les permita comprobar lo aprendido. 

¿Y tú?. ¿Sigues estudiando?. ¿Qué haces con lo que lees?. ¿Qué cambios has sido capaz de provocar en los últimos 3 meses como consecuencia de un nuevo aprendizaje?

Evaluación y Feedback

Evalúan el estado de sus retos. Valoran la energía y tiempo invertidos en su vida y en las personas. Analizan lo conseguido identificando lo mejor que han hecho, y lo que pueden seguir mejorando. 

Solicitan feedback a sus compañeros de trabajo, a su equipo o a sus familiares y amigos. Tienen presente la percepción externa que se tiene de ellos.  Eligen acorde a sus valores los posibles cambios a realizar.

La evaluación y el feedback es una fuente de aprendizaje imprescindible. Se evita recibir esta información como un ataque personal, sino como una perspectiva diferente a tener en cuenta.

¿Y tú, evalúas en qué punto estás?. ¿Te responsabilizas de posibles cambios?. ¿Pides feedback a los demás?

Compromiso con la Vida: Personal y Profesional

Como conclusión quería identificar un hábito crucial para todos los demás que comentaba anteriormente. Los mejores profesionales que conozco se comprometen. Con su vida y con su profesión. Hay una serie de palabras clave que les caracteriza.  Protagonismo. Proactividad. Aprendizaje. Cambio. Toma de decisiones. Análisis y reflexión.Vivir y disfrutar.  Pasión y alegría en todo lo anteriormente explicado.

Te deseo toda la energía posible para que te comprometas con tu vida. Sin tu compromiso nos perdemos lo mejor de ti.  

De estos 10 hábitos ¿cuáles pones en marcha?. Apóyate en ellos.
¿A qué hábitos estás prestando menos atención?. Empieza por uno, por el que te sea más fácil.
No lo dejes escapar. Tu mejor «tú» depende de ti. 🙂

 

Que la entrevista de trabajo no sea un trauma para ti

Una entrevista de trabajo es una conversación entre dos profesionales (o debe serlo). Por una lado el entrevistador debe:

  • Conocer con el máximo detalle la definición del puesto de trabajo que intenta cubrir. Responsabilidades, objetivos, competencias, funciones… Todos los elementos que son claves para el buen desempeño de un nuevo profesional en este puesto de trabajo.
  • Estar familiarizado con la filosofía y valores de la empresa.
  • Dominar las técnicas de entrevistas de trabajo. Y no para hacer «fallar» al candidato. Debe estar capacitado para descubrir su nivel de desempeño y su potencial.

Por otro lado, en la entrevista de trabajo tendremos un segundo profesional: tú. Sí, tú. Repetiré hasta la saciedad. Aunque estés en situación de desempleo, sigues siendo un profesional. Veremos después si eres un profesional que se mantiene actualizado, pero eres un profesional. 

En tu caso, como candidato, es importante que:

  • Estés seguro de ti mismo.
  • Te conozcas lo máximo posible y te valores
  • Reconozcas tus áreas de mejora
  • Trabajes cuál sería el motivo por el que puedes desempeñar ese puesto de trabajo.

Ahora bien, cada vez parece haber mayor enfado con las entrevistas de trabajo. E incluso, un cierto temor. Parece que las entrevistas de trabajo pueden llegar a ser un «trauma». Una entrevista de trabajo puede llegar a convertirse en algo deseado pero temido a la vez. Causando así, bloqueos, y actitudes defensivas y pasivas. 

Que la entrevista de trabajo no sea un trauma para ti

Como comentaba, yo entiendo que entrevistador y entrevistado deben estar preparados. Cualquier cosa distinta, no estará siendo profesional ninguna de las partes implicadas. 

Sí es cierto, que a veces, viendo el mercado como lo ven los candidatos, casi me asusto yo también. ¿Qué estamos vendiendo?. Ya estar en desempleo, puede ser una situación difícil y traumática. ¿Qué tal si no añadimos más «leña al fuego»?

Reflexionemos sobre algunos de los mitos que veo. Pueden llamarnos mucho la atención. Pero no es «tan fiero el lobo como lo pintan».

Mitos sobre las entrevistas de trabajo

Tengamos cuidado con ciertos titulares. Y si eres candidato, no te vayas a asustar. Que la entrevista de trabajo no sea un trauma para ti. Las cosas son más sencillas de lo que parecen.

Existe una entrevista de trabajo perfecta y tienes que seguir estas recomendaciones

No es cierto. De verdad, no existen las respuestas perfectas en una entrevista de trabajo. Por decirlo de otra manera. Hay muchas buenas formas de responder. Depende del valor del contenido de la respuesta. Las respuestas preparadas y frases bonitas, no dicen nada de ti. O como mínimo dicen que no confías en ti.  De hecho hacen saltar las alarmas al entrevistador. 

El talento de una persona es = CAPACIDAD x COMPROMISO x CONTEXTO. Es decir, un mismo candidato puede valer o no según la empresa que lo esté entrevistando. Ya que sus capacidades y compromisos se alinearán mejor con una empresa que con otra. No tenemos un valor absoluto como profesionales. Es tan relativo como empresas y proyectos puedan existir. A algunos les gustarás y a otros no. 

Recomendación

Será una buena entrevista en tanto en cuanto lo sea para ti. Tú puedes elegir tu nivel de satisfacción. ¿Qué harás y dirás en la entrevista para sentirte bien después?

Así que, deja de intentar aprender «respuestas preparadas» para hacer «la entrevista perfecta». 

Recomendación. Te va a costar más pero vas a tener más éxito. Prepárate cómo quieres expresar lo que vales. Tú, con tus argumentos. Con tus ideas. Tu forma de entender el trabajo es lo que queremos escuchar. Sé concreto. Frases vagas y generales que todo el mundo dice, no servirán. Habla de ti. De tu visión, de tu análisis y de tus decisiones.

Cuidado con las "preguntas trampa" en una entrevista de trabajo

De verdad, que no soy capaz de recordar ninguna «pregunta trampa» en mis procesos de selección. No me ha hecho falta. Si las estás recibiendo, espero que te lo tomes como una alarma para ti. ¿Qué tipo de entrevistador tienes delante?. ¿Cómo es esa empresa y qué valora?. 

El entrevistador tiene técnicas y métodos a su disposición. Repito, no para ponerle trampas al candidato. Método de entrevista significa, que hay un por qué a las preguntas que haces. Hay un objetivo. Buscar evidencias de la experiencia del candidato. También posibilidades de su potencial.

Recomendación

La comunicación clara y eficaz es tu arma para la entrevista. El entrevistador no ha trabajado contigo. Ayúdale a imaginar cómo has trabajado. Ponle en tu lugar, cuando tomaste decisiones. Crea una visión clara, de cómo sería trabajar contigo. Y sino te pregunta lo que quieres, introduce tú las ideas que quieres comunicar.

Tú, prepárate. Exprésate adecuadamente para conseguir que el entrevistador visualice:

  • Que es lo que mejor sabes hacer
  • Lo que puedes aportar al puesto de trabajo
  • Objetivos que has conseguido y cómo lo has hecho
  • Tus compromisos e intereses
  • Los valores que definen tu estilo de profesionalidad
Tienes que considerarte el mejor para la entrevista de trabajo

Tarea ardua y utópica. ¿No te parece?. Estresa y multiplica las probabilidades de que no te sientas bien en la entrevista. Será un trago difícil de pasar. ¿Qué es ser el mejor?. ¿Para quién eres el mejor?. Cómo hemos dicho, dependerá de la empresa que te valore. Así que nuevamente, ser el mejor, no sé, no es un objetivo real. Mañana habrá alguien que te supere en algo, seguro.

He visto como muchas empresas han contratado «al mejor…». Y luego han tenido serias dificultades para que dicho profesional encaje realmente con lo que necesita la empresa. 

Recomendación

Sé la mejor versión de ti cada año que pasa. Analiza siempre, en qué has mejorado en los últimos meses. Si no encuentras la respuesta, debes hacer algo. Perderás empleabilidad. Sea con formación interna, externa o de manera autodidácta, invierte en ser tu mejor versión. Cada experiencia y cada formación, debe permitirte dar algo nuevo. ¿Sabrías decirme qué es?.

¿Cuál podría ser un mejor objetivo entonces?

Qué tu profesionalidad aporte algo diferente. Podrías decirme ¿qué te hace ser tú y no otra persona?

Hay muchos profesionales con tu perfil, pero no son como tú. ¿Qué has aprendido de tu experiencia?. ¿Y de tu formación?. ¿En qué ha mejorado tu desempeño en los puestos  de trabajo?.

Encontré muchos candidatos que no sabían responder en qué habían mejorado después de hacer un máster. Evita esto por todo los medios. 

Conclusiones para afrontar una entrevista de trabajo

  • Analízate: tu trayectoria y tu aprendizaje
  • Conócete: lo mejor de tu y lo que es mejorable. Y por supuesto, haz algo para cambiarlo.
  • Reflexiona: ¿Qué necesita el mercado de hoy de un profesional como tú?.
  • Prepárate: Independientemente de lo que te pregunten, ten claro que quieres decir. 
  • Decide: Aprovecha la secuencia de preguntas. Decide en qué pregunta aportarás la información que ayudará al entrevistador a valorarte.
  • No te marees y céntrate: cualquier recomendación de «tienes que ser así» no te ayudará. Céntrate en ti. 

Espero que los mitos sobre la entrevista de trabajo, no te paralicen. Que no te asusten tanto que este proceso sea un trauma para ti. Es más fácil de lo que parece. Eres tú el que ha vivido tu trayectoria profesional. Ordena las ideas y pon el foco en lo importante. No te compares con otros. Tampoco te dejes llevar por estándares imposibles. Sencillamente habla de ti.

Tú tienes algo valioso para alguna empresa. Aprovecha cualquier interacción para hacerlo saber. Dentro y fuera de la entrevista de trabajo. ¡Ánimo!. No te desearé mucha suerte, una poca sí. Sobre todo te deseo protagonismo en tu entrevista de trabajo. Un saludo. 

Conversando entre valores y marca personal

Los valores consiguen que nuestra marca personal destaque. Nos invitan a conocer a alguien con mayor profundidad. Y ésta fue la razón por la que le propuse a Amparo Donaire conversar conmigo. Amparo es Especialista en Protocolo Social – Netiqueta y Responsable des Estrategias de Comunicación en la UNED. Y es una estupenda compañía para conversar :-). 

Le propuse intercambiar opiniones sobre valores y marca personal, y enseguida aceptó. Sin duda, lo valores de su marca captaron mi atención. Y además, pude disfrutarlos conversando con ella. 

Estuvimos pensando qué cuestiones eran importantes para ambas en este tema. Y hoy aprovecho para haceros llegar las reflexiones que intercambiamos. Como veréis descubrimos bastantes ideas compartidas. Lo que nos sorprendió gratamente.

Aprovecho para agradecerle su calidad humana, y su compromiso en este blog :-). ¡Ha sido un placer Amparo!

Espero que a vosotros os pueda resultar igual de interesante. Nuestra intención ha sido la de resaltar la importancia de invertir en descubrir tus valores,  para potenciar tu marca personal. 

Encontraréis la opinión y reflexión de ambas en 8 preguntas que nos hemos dirigido. 

Conversando entre valores y marca personal

1- ¿De dónde surgen los valores? ¿Cómo podemos encontrarlos y tenerlos presentes?

Amparo Donaire
Especialista en Protocolo Social y Netiqueta

El significado de la palabra valor es amplio. Dentro de las definiciones que la RAE da como valor y que son importantes en el tema de nuestro post me gustaría destacar las siguientes:

  • Cualidad o conjunto de cualidades por las que una persona o cosa es apreciada o bien considerada.
  • Principios que rigen los comportamientos humanos, y dirigen las aspiraciones de los individuos, o incluso de sociedades, en pro de su perfeccionamiento o realización

Los valores los vamos adquiriendo en la relación con nuestro entorno, comenzando por los que nos inculca la familia y la educación que nos aporta. También los que recibimos posteriormente ya en la escuela, universidad, a través de la religión u otro tipo de creencias. La política y la sociedad tanto del país en el que hemos nacido como a nivel global. Y finalmente el entorno profesional en el que nos desenvolvemos también nos aporta valores.

Proceso de aprendizaje de valores

En mi opinión, para encontrar los valores es necesario realizar un proceso de aprendizaje en el que, seleccionemos y tengamos muy presente aquellos que más coinciden con nuestro enfoque de la vida. Aquellos que consideremos que más nos identifican como personas. Estos valores son los que vamos a transmitir y los pilares de nuestra marca personal. En nuestro día a día, en nuestro trabajo van a ser visibles y van a aportar seguridad y coherencia en lo que hacemos.

Maite Finch
Psicóloga Especialista en Coaching. RRHH.

Los valores surgen de los modelos que son ejemplos para nosotros a lo largo de nuestra vida.

Seguro que hemos oído hablar de la familia como primer contexto donde se aprenden valores. Ahora bien, ya siendo más adultos, y relacionados éstos con el ámbito profesional, absorbemos valores de distintas fuentes. Un profesor, un líder, un compañero de trabajo pueden convertirse en modelo de valores.

 

Hacerlos nuestros

Cómo los interiorizamos y los hacemos nuestros, marca la diferencia. Así pues, las decisiones y criterios que han sido nuestra guía y prioridad en situaciones difíciles, asentarán nuestros valores.

Los entornos donde aprendemos y nos permiten superarnos, pueden igualmente conformar nuestros valores.

A la hora de trabajar nuestra marca personal, como profesionales necesitamos identificar y elegir. ¿Cuáles son los mejores valores que hablan de tu trabajo?. Actuar en base a tus valores, con comportamientos visibles, formará una imagen en los demás coherente con tu marca personal.

2- ¿Qué ventajas aportan los valores al profesional y a su marca personal?

Amparo Donaire
Especialista en Protocolo Social y Netiqueta

Nuestros valores rigen cómo nos desenvolvemos, son los pilares que dan fundamento a nuestras actuaciones. Las ventajas que puedo destacar serían las siguientes:

  • Son una guía que dirige nuestras acciones
  • Son fuente de motivación
  • Mediante nuestros valores ejercemos una influencia positiva en nuestro entorno
  • Ser un referente y mostrar tu profesionalidad. Que tu trabajo diga “xxx lo hace así y nadie más lo hace de esa manera”. Creas confianza
  • En las empresas, un empleado con una buena marca personal se convierte referente de marca para la misma. Como consecuencia mejora su reputación y la de su empresa.
Maite Finch
Psicóloga Especialista en Coaching. RRHH.

Los valores son una guía, unas directrices que decidimos adoptar para sentirnos bien con nosotros mismos. Nos permiten ser coherentes y fomentar nuestro equilibrio personal y profesional. Disponer de unos valores bien definidos, ayudará a:

  • Tomar decisiones que para ti son las adecuadas en ese momento
  • Sentirte bien cuando actúas en tu entorno profesional
  • Proporcionar un estilo profesional que te identificará a ti y no a otro
  • Que los receptores, tengan una mayor confianza en lo que pueden esperar de ti
  • «Tener un norte» hacia el que dirigir todas tus actuaciones

3- ¿Se tienen en cuenta los valores en el mercado laboral?

Amparo Donaire
Especialista en Protocolo Social y Netiqueta

Los sistemas de reclutamiento actualmente han cambiado y avanzado. Ya no se trata simplemente de presentar un currículo y una carta de presentación, para una empresa y un puesto de trabajo.

Nos hemos trasladado al mundo on line y eso también lo van a tener en cuenta los reclutadores. ¿Cómo comunicas?. ¿Qué aportas?. ¿Qué valores muestras y sirven a tu entorno/comunidad?.

Son preguntas que se hacen los reclutadores al realizar una selección. Cuando las personas poseemos la misma formación, experiencia, aspiraciones similares somos un número más. Necesariamente vas a tener que ofrecer  o mostrar tu diferencia, poner nombre y apellidos y dejar de ser uno más.

Esa diferencia la van a marcar los valores. Nuestras habilidades, competencias estrategias y valores nos ayudan a enfrentar los problemas o retos de forma diferente. Esto es importante para diferenciarnos a la hora de realizar una selección para un puesto determinado.

Maite Finch
Psicóloga Especialista en Coaching. RRHH.

Ante perfiles con el mismo título y trayectoria profesional similar, son los valores la diferencia clave. Son los valores los que nos permiten hacernos una idea clara de cuáles son las prioridades de un profesional.

En los procesos de selección, además de identificar las competencias, analizo los valores de la persona. ¿Cuáles han sido los criterios de decisión en situaciones difíciles?. ¿Cómo ha puesto en marcha sus valores en su trayectoria profesional?. ¿Hacia dónde le conducen sus valores en el futuro?

Un profesional puede tener unas competencias técnicas y personales coherentes con el puesto al que opta. Ahora bien, serán los valores personales y profesionales, la elección determinante. Sus prioridades serán las que le permitan encajar mejor con una empresa u otra. 

4- ¿Son apreciados los valores en las redes sociales? ¿Cómo podemos hacer tangibles nuestros valores?

Amparo Donaire
Especialista en Protocolo Socialy Netiqueta

Es importante pararte a pensar que todo comunica, cómo hablas, tu imagen personal, tu trabajo, cómo escribes, cómo te relacionas. Ahora, las redes sociales constituyen un canal más de esa comunicación. Facilitan el acercamiento de los usuarios a las marcas. Bien utilizadas y con coherencia,  pueden convertirse en aliados para mostrar nuestros valores de marca. Mejorarán nuestra empleabilidad y el conseguir los objetivos que nos hemos marcado.

Si no comunicamos de forma adecuada, nuestra reputación se va a ver seriamente afectada. Vas a causar un impacto negativo en tu entorno y por tanto en tu marca. Cuidado con las formas, amparados en una pantalla no podemos decir lo que nos dé la gana. Por mucho contenido de valor o interés que generase esa persona ¿tú le seguirías en las redes?. O yendo  más allá, ¿contratarías a esa persona? Reflexionemos. 

Convertir los valores en "tangibles"

Con nuestras acciones y hechos diarios, convertirás tus valores en algo tangible. Mediante las relaciones que estableces y la confianza que generas en tu entorno. A través de los resultados que alcanzas en cada tema que abordas y que tiene un impacto en tu entorno o en ti mismo. Con tu contribución profesional  y aportes en aquella área en la que estas especializado. Desde el modo en que ofreces un modelo de actuación bien personal o profesional para introducir mejoras o soluciones a los problemas de otras personas.

Maite Finch
Psicóloga Especialista en Coaching. RRHH.

Siempre he comentado que las redes sociales son igual que el entorno presencial. Hay personas que mostrarán una mayor coherencia y otras que lo mostrarán menos. O incluso, que mostrarán contradicciones.

En ambos casos, los profesionales que mejor se conozcan, tendrán ventaja. Los profesionales que sean coherentes con sus valores y los defiendan, destacarán más. Quien sea más consciente de quién es, se diferenciará más fácilmente. Y aquel profesional que decida sobre qué quiere transmitir en sus comunicaciones virtuales y presenciales, conseguirá mayor impacto.

Las redes sociales son un medio de comunicación. Seguro que te prepararías una reunión presencial con tu cliente o tu reclutador. ¿Por qué tenemos que hacerlo diferente en las redes sociales?. Cualquier interacción habla de nosotros. Mejor que seas consciente y la cuides.

Tus valores necesitan ser algo "tangible"

Y sin duda, tus decisiones y comportamientos, serán la clave para hacer tangibles tus valores. Son la clave, para que los demás puedan creer los valores y la marca personal de un profesional. Cómo preguntamos, cómo respondemos, cómo aconsejamos, qué tipo de contenido compartimos, todo ello, habla de nuestros valores. Sin darnos cuenta en todas estas decisiones hay una decisión previa. Y el criterio que nos ha hecho actuar de una manera u otra, habla  de nuestra marca personal. La pregunta es ¿eres consciente de los criterios que transmites con tus comportamientos y decisiones?.

5- ¿Tener unos valores claros ayuda en las decisiones laborales?

Amparo Donaire
Especialista en Protocolo Social y Netiqueta

Ayuda en todo tipo de decisiones no sólo en el plano laboral. Si tienes claros cuáles son tus valores personales tienes definido un conjunto de prioridades de vida. Éstas te ayudarán a la hora de tomar decisiones. Los valores de una persona definen cuál va a ser su comportamiento en determinadas situaciones. El hecho de mostrar tus valores, hace que tu entorno pueda conocerte y saber cómo vas a actuar, eres confiable y así te proyectas.

Maite Finch
Psicóloga Especialista en Coaching. RRHH.

Por supuesto. Siguiendo con lo anteriormente comentado, los valores son nuestra guía.

Los valores nos ayudan a estar satisfechos con nuestras elecciones. Y a su vez, nos ayudan a intuir cómo queremos actuar. Nos facilitan el trabajo. Los valores en las decisiones laborales, ayudarán como comentábamos, a dar confianza a nuestro entorno.

Cuando decimos que podemos confiar en alguien, es porque sabemos qué valores tiene. Asumimos una certeza con alta probabilidad de éxito, de cómo actuará esa persona en distintas situaciones. Conocer los valores de un profesional nos tranquiliza. Ello nos permite conocer mejor el rango de comportamientos, que pondrá en marcha y que no, en distintos entornos y decisiones.

6- ¿Tiene ventajas construir una marca con valores sólo para "funcionar", "encajar" con una tendencia del momento, o ser aceptado por tu entorno?

Amparo Donaire
Especialista en Protocolo Social y Netiqueta

Puedes “construir” una marca con valores para encajar, como digan las normas o dicte el contexto. Pero esa marca personal va a ser falsa, porque no te va a representar. No tiene los principios y valores que te definen a ti. No la vas a poder sostener por mucho tiempo.

Las relaciones humanas se basan en la confianza y esta confianza se gana con hechos y acciones. Estas acciones hablan de ti y han de demostrar que eres tú, honesto y coherente.

Maite Finch
Psicóloga Especialista en Coaching. RRHH.

Suele ser muy difícil sostener unos valores en los que no creemos. Podemos simular una actuación concreta o comportamiento. Pero no, los valores.

Si «construyes» una marca personal, y no la extraes de tu trayectoria y tu forma de ser, no dará confianza. Será muy difícil mantenerla en el tiempo y en los distintos entornos de actuación. Tanto en el presencial como en el virtual.

Puedes «vender» en redes sociales, que tu marca es esta o aquella. A la hora de la verdad, será poco creíble, sino es sincera. Cuando interactúes, cuando tomes decisiones, cuando aconsejes o cuando se te «vea trabajar», tus hábitos te delatarán. Así que, ¿para qué?. ¿Para qué «construir» una marca personal, en vez de difundir la tuya, la que habla de tu mejor valor?. Te será mucho más fácil crear confianza. No te arriesgues.

7- En una marca personal sólida ¿qué valores consideras imprescindibles?

Amparo Donaire
Especialista en Protocolo Social y Netiqueta

Varía dependiendo de la persona. Cada uno de nosotros hemos recibido estímulos e influencias diferentes. Personalmente y cómo yo lo concibo en mi caso:

  • La humildad.  Por muchas metas logradas, aportes conseguidos, relaciones importantes, somos humanos, no debemos endiosarnos, Siempre con los pies en la tierra y en continuo aprendizaje. Aceptando el feedback de nuestro entorno.
  • La persistencia y el foco en lo que quieres. La marca personal no es algo que se obtiene de forma instantánea. Requiere su tiempo. En los momentos en los que piensas que no estás logrando tus metas, es necesario no desfallecer.
  • La autenticidad. Eres tú en todos los momentos y los ámbitos en los que te relaciones. Somos un conjunto de actitudes, creencias, motivaciones, conductas propias. No se trata de ocultar nuestros defectos, sino que nuestras cualidades sobresalgan en lo que podemos aportar.
Maite Finch
Psicóloga Especialista en Coaching. RRHH.

Considero que los valores son algo muy personal. Es lo que define a cada uno. Cada persona ha tenido una vivencias, una experiencia y unas prioridades en sus decisiones.

Cada profesional se merece profundizar en quién es, y difundir lo mejor que tiene. Ahora bien, si tuviera que decidir, elegiría aquellos valores que me dan confianza en los profesionales que admiro. Mejora continua, profesionalidad, adaptación y orientación a las personas.

8- ¿Defines primero tu marca y a partir de ahí tus valores, o al contrario, primero tus valores y después tu marca? ¿Cambiará con el tiempo?

Amparo Donaire
Especialista en Protocolo Social y Netiqueta

La marca personal no es hacer un papel en una obra de teatro en la que puedes ser versátil. Probablemente puedas interpretar varios registros, pero si no te lo crees, no vas a hacerlo bien. No vas

a tener claras unas directrices.  Como ya hemos dicho en anteriores preguntas los valores son la base de nuestra marca. Si establecemos la marca basándonos en modas del momento, sin tener en cuenta nuestros valores, no vamos a ser creíbles. Es como empezar la casa por el tejado.

La marca personal en su gestión tiene una intencionalidad. Tiene que cumplir unos determinados objetivos. Objetivos, que previamente has formulado de acuerdo a unos valores determinantes y a una estrategia que te has marcado.

Evolución en el tiempo

Los valores son nuestra definición y el punto de partida de lo que proyectamos, si los cambiamos o modificamos ya estaríamos alterando la naturaleza y el fondo de nuestra marca. Como nuestro entorno cambia y las circunstancias también cambian, lo que podemos reorientar y flexibilizar son nuestras estrategias, pero de ninguna forma nuestros valores ni nuestras metas.

Maite Finch
Psicóloga Especialista en Coaching. RRHH.

Los valores son intrínsecos a las personas. Con lo que, descubrirse, conocerse, y plasmar en el día a día quiénes somos, ese es el primer reto. De hecho es lo que más cuesta cuando ayudas a trabajar la marca personal de un profesional. Parece que estamos poco acostumbrados a «mirarnos hacia dentro». La inercia del día a día, las múltiples vivencias sin reflexión o interiorización, nos lo dificultan en ocasiones.

Comunicar quiénes somos suele ser el siguiente paso más difícil. Elegir qué palabras, qué estilo y qué contenido queremos transmitir, nos ayudará. Facilitará que nuestra marca «cuente» lo que queremos resaltar de nosotros mismos.

Perdurables en el tiempo

Para ser perdurable en el tiempo, la coherencia será nuestra mejor aliada. Ahora bien, evolucionamos como personas y como profesionales. ¿Por qué no va a hacerlo también nuestra marca?. Normalmente no son cambios radicales, pero necesitamos la evolución para asegurar nuestro aprendizaje y mejora continua. Seguramente, a lo largo del tiempo, podemos incorporar algún valor nuevo o dos, no muchos más. O también, lo que haremos será ampliar. Ampliaremos el significado de nuestros valores, lo que nos dará nuevos horizontes de comportamiento.

Ahora te invitamos a que reflexiones sobre tu marca personal y tus valores. ¡ánimo!
¡Esperamos que os sea de utilidad y os impulse a seguir invirtiendo en vosotros!

No te hagas más daño buscando trabajo y sé valiente

Sí por favor no te hagas más daño buscando ese empleo que parece que tarda en llegar. Sé que estar en situación de desempleo no es nada agradable. Puede llegar a ser desesperante. Por ello, es tan importante que te cuides en el proceso. Que mantengas un plan activo profesional y personal es crucial. Todo para salir del «bucle emocional» que puede suponer la búsqueda de empleo.

Ahora bien, ¿por qué insistir hoy en que no te hagas daño?. Porque si me permites un poquito de espejo gráfico, yo estoy viendo lo siguiente:

No te hagas más daño buscando trabajo y sé valiente

¿De verdad un reclutador va a creer tus bondades leyendo tu timeline de quejas?

No te hagas más daño con la historia que creas

Llenar las redes sociales con tus peores mensajes de tristeza, no te ayudará. No convencerás a nadie para que te «venda» a una oportunidad profesional. A la persona que te pueda recomendar se le irán las ganas. O como mínimo le faltarán argumentos para defender tu candidatura. Le faltará una visión clara del valor añadido que puedes ofrecer a su empresa o a otra.

Por ello es importante que seas consciente de que las redes sociales no son un «muro de las lamentaciones». Son una herramienta de visibilidad y conexión. Se han convertido en un medio de aprendizaje, inspiración y oportunidad. Te permitirán conectar más fácilmente con personas a las que de otra forma, sería más difícil llegar.

Pensando en ello, últimamente, veo demasiadas personas que constantemente están dejando mensajes tristes. Muestran desesperación pidiendo trabajo. Como dije anteriormente, no me digas que buscas trabajo, dime qué me ofreces. Y añado nuevamente, comprendo la situación. Pero así, te estás haciendo mucho daño. A ti, a tu marca y a tus posibilidades.

Céntrate
  • ¿Cómo le explicarás a un reclutador con hechos y pruebas, que ante situaciones difíciles eres una persona que se supera?. Tu actividad en redes sociales está diciendo lo contrario.
  • ¿Y si resulta que están buscando alguien que sea curioso, aprenda y realice análisis?. Voy a leer tu historia en tus redes sociales. ¿Qué conclusiones sacaré?

Has estado un periodo prolongado en desempleo. Hoy se tiende a ser más comprensivo con este punto. Sabemos que la situación puede ser difícil. Ahora bien, no seremos comprensivos en un proceso de selección con la inactividad. ¿Qué has hecho mientras tanto?. ¿Cuál ha sido tu aprendizaje?. ¿Con quién has contactado?. ¿Qué experiencias has procurado crearte?

¿Cómo comprobaré tu inteligencia emocional viendo tus publicaciones?

Sé coherente con la marca personal que quieres ofrecer en tu proceso de selección

Tu marca personal son tus valores. Es tu forma de vivir, aprender y hacer. El estilo que impregna todo lo que compartes. Para un poco. Cálmate. Respira. Eres un profesional. Ahora no trabajas. Pero igualmente, eres un profesional.

Así que desde este enfoque,

  • ¿Qué es lo mejor de ti?. ¿Y cuáles son los retos que conseguiste superar en el pasado?.
  • ¿Qué habilidades pusiste en marcha?. ¿Cómo puedes aprovecharlas en este momento?. Haz un plan. Transmite los cambios que estás haciendo.
  • ¿Qué opiniones tienes de los temas de actualidad en tu sector?. ¿Y qué tipo de reflexiones quieres crear en nosotros para que veamos lo mejor de ti?.
  • ¿Cuáles son tus intereses?. ¿Con quién quieres contactar?. ¿Qué tipo de red de contactos te sería de utilidad?

 

Tu red es parte de tu valor

Ya sabes, aprovecha. Sé coherente. Tu tienes unos buenos valores. Posees seguro, unas competencias que te hacen diferente. Comunica de acuerdo a todo ello. Contacta con profesionales mostrando esa coherencia. Pide ayuda mostrando tu objetivo y tu aportación.

  • No es lo mismo recibir un correo en el que te dicen una cosa que otra. «Necesito trabajo, ten en cuenta mi currículum, por si te enteras de algo». Esto no sirve para nada.
  • «¿Me podrías ayudar?. Tengo este objetivo… y me gustaría crearme una buena red de contactos. ¿Puedes sugerirme profesionales con los que contactar?.

Porque es importante que lo pienses un momento. Somos más receptivos a ayudar a quien se ayuda a sí mismo. Así que, ¿qué imagen estás dando?. ¿Te ayudas o te estás haciendo daño?

De hecho, ya hay profesionales, que lo están haciendo muy bien. Están realizando su plan. Se han propuesto contactar, ser visibles y mostrar un estilo constructivo con su situación. «Se venden». Por mucho que a veces, no te guste esta idea, la necesitas. Crear una red de contactos en la que hayas creado un buen impacto, te ayudará. Seguramente, muchos no puedan darte trabajo directamente. Pero, sin duda te acercarán a tu objetivo.

Sé valiente

Sé valiente. Descansa un poco, cúrate las heridas de esta situación de desempleo, y sé valiente.

De verdad que es muy importante. Ten valentía para mirar tu currículum y tu perfil desde los ojos del otro. ¿Qué le falta?. ¿Cuál es tu mejor valor?. ¿Cómo puedes comunicar lo que sabes hacer?.

Y entonces, si tienes que publicar, publica ideas. Publica reflexiones e información útil. Ofrece tu visión de las cosas. Llama la atención por tu forma de entender tu trabajo.

Personalmente, a mi no me gustaría que me presentaran una oportunidad profesional con tristeza. «Mira, ten en cuenta a Maite, que está tremendamente preocupada por su situación». Prefiero que si me presentan, digan algo valioso. «Mira Maite aporta algo diferente. Me ha gustado mucho su enfoque de trabajo en…». ¿Y a ti?. ¿Tú que prefieres?.

Descúbrete
  • Aprovecha todos los formatos que existen en el mercado para darte a conocer. Una presentación, una publicación en linkedin, un ebook, un post de tu blog… Cualquier medio que te permita mostrar de forma motivadora y tangible tu propuesta.
  • Hazla llegar. Potencia tu visibilidad, con valentía y coherencia.
  • Tú tienes algo que decir. Me da igual que profesión tengas. Las nuevas tecnologías son para todos. O al menos para todos los que quieran aprender y aprovecharlas.

 

Conclusión

Ya para terminar, deja las publicaciones desesperadas. Crea una historia de actividad en tus redes sociales, y en tus interacciones personales, que aporte algo. Permíteme motivarme viendo tu perfil y tu trayectoria. Déjame que me inspire conociéndote. Dame la oportunidad de conocerte y llevarme una buena impresión de ti. Deja grabado algo interesante en mi cabeza, para que te tenga presente. Aumenta las posibilidades de que se me ocurra con quién puedes contactar y me sienta feliz de recomendarte.

Y sobre todo, lo más importante, no te hagas más daño. Gestiona las emociones que te paralizan. Y vuelve a empezar. Sé valiente para mostrar lo mejor de ti.

Deseo que te cuides, y que crezcas en este proceso. Y por supuesto, que encuentres tu objetivo, sintiéndote satisfecho de cómo lo has logrado.

12 tareas básicas para aprovechar tu marca personal

¿Cómo van tus hábitos para mantener activa tu marca personal? ¿Estás buscando empleo? ¿Quizás buscas colaboraciones profesionales o atraer clientes?

Tener una marca personal sólida significa trabajar con esfuerzo y compromiso. Al igual que el talento, no valen las actuaciones puntuales. El talento y la marca personal requieren de voluntariedad e intencionalidad sostenible en el tiempo. ¿Lo estás trabajando?

¿Qué se dice del mercado laboral y la marca personal?

Las últimas noticias publicadas en relación al mercado laboral nos dicen:

  • El 80% de los currículums vitae son descartados por falta de información relacionada con los requisitos demandados.
  • Ten preparado un buen currículum tradicional.
  • Invierte también en una buena presencia en redes sociales
  • Demuestra tu compromiso e interés por las novedades empresariales de tu sector.
  • El networking y las candidaturas espontáneas son esenciales para encontar empleo.
  • Los trabajadores con referencias y recomendaciones acceden más rápido a nuevos puestos.
  • El mercado oculto es mayor para puestos más especializados y cualificados.
  • Necesitas aplicar técnicas y planes que te permitan ponerte en valor y diferenciarte.

La pregunta clave es ¿te estás adaptando a las nuevas necesidades del mercado laboral?. ¿O sigues haciendo lo de siempre?. Incluso, ¿estás esperando a que llamen a tu puerta?

Ponte en marcha. Hoy te planteo 12 tareas básicas. Al menos éstas, necesitas empezar a ponerlas en marcha. Luego se puede ir mejorando todavía más. Empieza por aquí, ahora.

12 tareas básicas para aprovechar tu marca personal

Está demostrado que los profesionales con una marca personal bien definida y con un plan de acción, tienen mejores resultados.

¿Qué necesitas mejorar?

¿Alimentas el valor de tu marca personal con aprendizaje?

¿Cuánto tiempo de aprendizaje dedicas a la semana? ¿Y al mes? ¿Y al año?.

Me refiero a verdadero aprendizaje, no sólo lecturas.

Estás invirtiendo verdadero tiempo de aprendizaje?.

¿Eres capaz de reproducir por ti mismo lo que estás aprendiendo?.

¿Eres capaz de ser autónomo en el aprendizaje que estás invirtiendo?.

Y ahora,

¿Estás haciendo un plan para ver cómo lo aplicas o lo adaptas a tu profesión?. ¿ A tu puesto de trabajo?. ¿Y a ti mismo?. ¿Cómo lo adaptarías a tus clientes?.

¿Qué impacto tendrá en ti?

¿Cómo influirá en tu público objetivo?

¿Eres capaz de identificar claramente las ventajas que aporta?

¿Que obtendrá tu equipo, tu cliente, o la empresa que te pueda contratar?

Si has podido responder afirmativamente y con ideas claras a estas preguntas, ¡enhorabuena!. Tu marca personal se alimenta de tu aprendizaje.

En caso de que haya poca claridad o alguna negativa en estas preguntas, necesitas invertir en el valor de tu marca personal.

¿Alimentas el valor de tu marca personal con aprendizaje?

¿Cuánto vale tu marca personal?

Tu marca personal vale tanto como los compromisos que quieres y eres capaz de asumir. No me vale que la marca de una persona tenga unos cuántos títulos y cursos en su currículum. Queremos que realmente tu marca personal sea capaz de comprometerse, y quieras, por supuesto.

Si mañana, tu empresa, tu jefe, o tu cliente, te piden conseguir un reto, ¿sabrás cómo hacerlo?. ¿Cómo sabríamos si puedes llevarlo acabo?. ¿Podrías hacer un plan de trabajo sobre tus compromisos en ese reto? ¿Harías un Diagrama de Gantt con acciones y tiempo estimado para tu proyecto?.

En muchas entrevistas de trabajo los candidatos son descartados cuando compruebas que la respuesta no es clara. Te das cuenta que el candidato dice que sabe, que tiene la formación, pero compruebas que no tienen el aprendizaje. No se puede comprometer a realizar lo que le pides para empezar a trabajar.

Numerosos clientes rechazarán tu propuesta de servicio, porque es poco clara. Tienes en tu currículum, que estás formado en ese tema, pero no puedes comprometerte de verdad. Porque el clientes no es capaz de entender e imaginar tu propuesta. Tu aprendizaje no es lo suficientemente autónomo para que te puedas comprometer.

En ocasiones, los equipos de trabajo, pierden la confianza en su líder. Porque igualmente les falta claridad y autonomía por parte de su responsable. El líder trata de comunicar un cambio o una intervención, pero el equipo no se lo cree. ¿Te falta ser autónomo en ese aprendizaje?. ¿Estás invirtiendo tiempo, cabeza y corazón en ver cómo lo puedes llevar a cabo?

El valor de tu marca crece en tanto en cuanto trabajes constantemente en cubrir las necesidades de tu público objetivo

Da igual cuál es tu público objetivo. ¿Es un equipo?. ¿Tu proyecto va dirigido al cliente final?. ¿Tu público objetivo son posibles empresas que te puedan contratar?. Ok, analiza qué necesitan de ti. ¿Qué aprendizajes necesitan de ti para cubrir sus necesidades? Analiza también tu perfil. ¿Con qué eres capaz de comprometerte ahora con ellos?. ¿En qué más necesitarías comprometerte en un futuro cercano? ¿Cuál es tu plan de aprendizaje para los próximos 6-12 meses?.

Y recuerda, el valor de tu marca personal, no es el currículum que seas capaz de enseñar este año. Necesitamos comprobar que sabes, puedes y quieres hacer aquello que has aprendido. Y que además coincide con lo que necesita tu público objetivo.

Sólo el hábito constante de un aprendizaje útil, alimentará tu marca personal. Ninguno de los profesionales que admiro dejan de trabajar diariamente para implementar valor. No sólo leen. Piensan. Critican. Analizan. Buscan nuevas formas de aplicar lo aprendido a su caso particular. A su público objetivo.

El valor de tu marca personal es directamente proporcional a la utilidad y emoción que cause tu propuesta. Desarrolla el hábito de analizar tu interacción con tu público objetivo y mejora. Levanta la cabeza, lo suficiente para mirar al futuro cercano. Analiza cómo podrías dar mejor respuesta. Trabaja para dar más valor a tu equipo, a tu cliente o a esa empresa que quieres que te contrate.

Tu Propuesta de Valor = Resultados = Competencias + Mentalidad

Salir de la ya conocida «zona de confort» donde el aprendizaje se produce no es suficiente. Hace un tiempo, que leo como propuesta de valor de algunos profesionales, justo esto. Que han salido de su zona de confort. Vale, enhorabuena. Y ¿cuál es la propuesta que ofreces en esa nueva zona?. ¿Cómo es la nueva «zona de confort» que dominas?. ¿Qué gana tu cliente o tu equipo o tu empresa con tu nuevo aprendizaje? Hazme una propuesta clara. Muéstrame las nuevas competencias que has adquirido. ¿Cómo y dónde puedo comprobarlo?. ¿Y cuál es tu nueva «zona prevista de aprendizaje»?

Todo profesional necesita convertir el nuevo aprendizaje en una nueva  «zona de confort». Para que pueda ofrecer una propuesta de valor que domine y con la que pueda comprometerse. Y además, planificar la siguiente «zona de aprendizaje». De esta forma puede asegurar que el valor de su marca personal se alimentará de nuevos aprendizajes.

Para convertir tus nuevas competencias en resultados, es importante que le acompañe una nueva mentalidad. ¿Cuáles son las creencias que sostienen el nuevo aprendizaje? ¿Qué impacto tendrán en tu público objetivo? ¿Se enamorarán de tu nueva mentalidad?

Tu marca personal tendrá un valor seguro con un plan de aprendizaje constante

Invierte en ser el mejor profesional que puedas llegar a ser. Las personas no queremos especialmente que alguien sea mejor que otro. Sólo que seas mejor que el que eras ayer. Y que esa mejora, esa propuesta de valor nos impacte. Sí que buscamos, diferencia. Esa diferencia con la que nos sentimos identificados.

Planifica cómo alimentar el valor de tu marca personal:

  • Haz un perfil del público al que quieres impactar.

  • Haz tu propio DAFO personal en la situación que quieras mejorar.

  • Piensa cómo acercar tu perfil al de tu público objetivo.

  • Haz una lista de necesidades que puede tener los receptores de tu marca personal

  • Analiza qué les puedes ofrecer que realmente hayas aprendido. Es decir, seas autónomo en lo que dominas y realmente aporte ventajas.

  • Empieza a potenciar y dar a conocer aquello por lo que realmente quieras que te «compren».

  • Planifica las competencias y mentalidad nueva que necesitas para crear una «nueva zona de confort».

  • Elige cómo y cuándo vas a aprender

  • Crea hábito de aprendizaje: cada cosa nueva que aprendas, escribe cómo adaptarla a ti y al receptor de tu marca. Además, haz un gráfico de cómo harías tuyo ese trabajo, ese aprendizaje nuevo.

  • Piensa qué ventajas le aportará al receptor de tu marca personal

  • Practica, diseña, busca feedback, mejora, aplica, equivócate, reenfoca y disfruta.

¿Cuándo empiezas a asegurar que tu aprendizaje le da valor a tu marca personal?

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