Ayuda a gestionar las emociones de tu equipo

La incertidumbre en cualquier aspecto de tu vida puede aumentar el estrés. Particularmente, en el entorno laboral, puede aumentar tu propia ansiedad como líder, y contagiarse o multiplicarse, con la ansiedad que ya tiene el equipo.

Hemos comentado en muchas ocasiones que lo mejor de uno mismo ocurre cuando la persona está en equilibrio personal. Esto quiere decir, que hay un equilibrio entre la energía y el tiempo que se invierte en experiencias y sentimientos negativos, y las experiencias y sentimientos positivos. Algunos autores establecen 3×1, necesitas 3 vivencias positivas por cada 1 negativa que experimentas. ¿Cómo va esa proporción en ti?

Es por ti, por quién tienes que empezar, si quieres ayudar a gestionar las emociones de tu equipo. Es difícil que inspires calma, tranquilidad y confianza si tú no la tienes.

Aspectos como facilitar una buena organización del trabajo, optimizar el tiempo, trabajar por procesos y orientarse a resultados, siempre van a ayudar a reducir la incertidumbre. Incluimos también el dar un feedback preciso sobre el trabajo, actitud y esfuerzo realizado.

Ahora bien, muchos líderes evitan hablar con su equipo de sus emociones. Me he encontrado con líderes que comentan “sé que están mal, pero si facilito hablar sobre ello, puede ser peligroso y desbordarse todo”, con lo que terminan obviando y reprimiendo las emociones del equipo. Nada más lejos de ayudar. Las emociones no gestionadas multiplicarán su intensidad y su impacto negativo.

Así que, anímate, en estos momentos de incertidumbre y de dificultad, es cuando más necesita tu equipo que escuches como se sienten.

Ayuda e gestionar las emociones de tu equipo

Wendy Murphy: associate professor of management at Babson College and author of Strategic Relationships at Work. En su artículo de HBR, _Good Mentors Help You Work Through Strong Emotions_, nos propone 3 hábitos muy concretos con los que comenzar.

  • Contención. En el sentido de proporcionar al colaborador un lugar seguro para reducir la intensidad de las emociones y procesar lo que ocurre o ha ocurrido. Facilita que tu colaborador hable todo lo que necesite sobre lo que siente. El objetivo es compartir emociones, mostrarle tu compasión y accesibilidad. Ninguna emoción puede ser gestionada y regulada si primero, no se facilita el poder “destapar la olla a presión”. De esta manera podrás ayudar a que tu colaborador no actúe de manera impulsiva.
  • Empatía. Recuerda, mostrar empatía no es solo decir “que le comprendes” es realmente poder verbalizar qué significa para esta persona lo que está viviendo. Digamos que tu colaborador necesita sentirse escuchado con tus palabras. Sé concreto en cómo indicas que comprendes lo que significa para el colaborador esta situación. No lo que significaría para ti, sólo desde su perspectiva, no la tuya.
  • Ayuda a la flexibilidad cognitiva y la reevaluación. Ayuda al colaborador a darle un sentido a lo que ha ocurrido. Facilita la reevaluación de la situación de forma que pueda plantear alguna acción de cambio que le acerque a la solución o a un nuevo resultado.

La capacidad para reevaluar la situación merece toda tu atención

2 autoras más enfatizan la importancia de la reevaluación. Emma Seppälä, Ph.D., is author of The Happiness Track, Co-Director of the Yale College Emotional Intelligence Project and Faculty Director of the Women’s Leadership Program at the Yale School of Management. Christina Bradley is a postgraduate associate at the Yale Center for Emotional Intelligence and the research and development operations manager at the Contentment Foundation. Ambas señalan nuevamente la importancia de desarrollar esa capacidad para reinterpretar las situaciones negativas como ayuda a la gestión de las emociones. En su artículo, Handling Negative Emotions in a Way that’s Good for Your Team en HBR, nos proporcionan alguna información complementaria.

Percibir los problemas o las dificultades como amenazas provoca un aumento del nivel de estrés y un menor desempeño en el puesto de trabajo. Sin embargo, reinterpretar la situación como un reto, ayuda a las personas a concentrarse en la tarea y en lo que está en su mano poder hacer. Así, es más fácil poder identificar cuáles son los pasos siguientes para poder conseguir buenos resultados en una situación difícil. De esta manera, estarás favoreciendo la capacidad de resiliencia de tus colaboradores.

Es decir, puedes concentrarte, o ayudar a que tu colaborador se concentre en los aspectos negativos únicamente o facilitar también lo contrario. Nadie niega, los aspectos más difíciles de esa situación. Ayudar a que las mentes de los colaboradores pongan el foco de atención también en el reto y en lo positivo, les ayudará a sentirse protagonistas de la regulación de sus propias emociones.

Cómo conversar con tus colaboradores cuando hay muchas dudas

Rebecca Night, freelance journalist in Boston and a lecturer at Wesleyan University, en su artículo How to Talk to Your Team When the Future Is Uncertain en HBR, recopila información interesante en torno a Amy Edmondson, the Novartis Professor of Leadership and Management at Harvard Business School y otras fuentes importantes.

Particularmente, me gustaría señalar el enfoque que Amy Boston hace a su equipo en tiempos del COVID-19. El rol de un manager es favorecer la confianza y la fortaleza, así como la transparencia. Amy hace especial hincapié en estos puntos:

– Esto es lo que sabemos
– También tenemos datos sobre lo que no sabemos,
– Y esto es lo que vamos a hacer para reducir este “Gap”

¿Cómo podrías trasladar estos tres puntos a tu empresa y a tu equipo de trabajo? Es decir, ¿puedes indicar con claridad qué es lo que sí sabéis, lo que no sabéis, y que actuaciones tomaréis para reducir la distancia entre esos dos puntos?. Apunta estas tres claves, en relación a la situación de la empresa, las peticiones de los clientes, el funcionamiento interno, las medidas de seguridad, los nuevos procesos o cambios en el trabajo, etc…

4 recomendaciones que pueden ayudarte a comunicar mejor:

  •  Mentalidad adecuada para el momento de crisis y reto que tienes delante. Tu mejor mentalidad desarrollará la mentalidad de tu equipo.
  • Crea un plan. Desarrolla una estrategia de qué, cómo y cuando comunicarás.
  • Maneja las conversaciones con cariño. Sé responsable, consistente y evita azucarar el mensaje.
  • Ofrece ayuda.

Cómo gestionar las emociones del equipo (presencial o a distancia) en momentos críticos

Contaré en este punto con Jody Michael, MCC, BCC. FOUNDER AND CEO, EXECUTIVE AND TRADER COACH y su artículo, How to Lead your Remote Team’s Emotions, para revisar acciones clave en las que puedes apoyarte.

  • Comprueba a menudo el estado emocional de los colaboradores/equipo. Depende del tamaño de tu equipo establece reuniones diarias o semanales para valorar como están y favorecer la visión constructiva de la situación. Te recomiendo que preguntes sobre qué ha sido lo mejor del día anterior, qué retos han afrontado y cómo. No pierdas la oportunidad de proporcionar un buen feedback. Proporciona claves para seguir afrontando positivamente la situación.
  • Escucha de forma reflexiva. Evita las prisas, sobre todo ahora en tus comunicaciones, sean virtuales o presenciales. Combina la conversación relacionada con las tareas a realizar con el poder compartir emociones y éxitos alcanzados, o ánimo para algunas correcciones. Cuida más que nunca que tu lenguaje no verbal sea coherente con mostrar una escucha reflexiva y con calma.
  • Invierte también en conversaciones personales. Ahora más que nunca es importante permitir hablar sobre familia, hobbies, etc. Generarás mayor confianza y cercanía personal.

Afrontar y agradecer

  •  Aborda, por su puesto, las conversaciones sobre lo más difícil. Es indiferente si os estáis comunicando de forma virtual o presencial. Crea una conversación clara, empatiza y orientadora sobre los temas más difíciles. No lo evites. Se tiende a evitar las conversaciones difíciles, tanto a nivel virtual como si es presencial, y estamos viviendo momentos de incertidumbre. El “azúcar” y la evitación no hará más fuerte a nadie.
  • Recuerda ser agradecido. Practica el enfoque apreciativo, de las personas y de las situaciones. Seguramente todos habrán dedicado mucho tiempo y energía en procesar lo que ya no está, lo que no se puede hacer, lo que falta. Tu rol como líder consiste en desarrollar en tu equipo la mirada apreciativa de personas y situaciones. Es decir, lo que sí funciona, lo bueno que tenemos al rededor, y las fortalezas y los logros en este nuevo contexto.

Conclusión

  •  Ayudar a través de las emociones: contención, empatía y flexibilidad cognitiva
  • Reevalúa y ayuda a reinterpretar las situaciones difíciles como retos en los que podéis aportar lo mejor de vosotros.
  • Mentalidad adecuada, establecer planes y manejar información precisa sobre lo que sabemos y no sabemos.
  • Chequea el estado emocional del equipo con mayor frecuencia.
  • Escucha de forma reflexiva.
  • Aborda los conflictos y temas difíciles aunque estés en momentos de incertidumbre.
  • Practica y fomenta el enfoque apreciativo.
¿Qué emociones necesitas gestionar tú primero como líder?
Piensa, ¿qué cambios puedes realizar en tus intervenciones con el equipo?
¿Cuándo te lo vas a preparar?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Cómo ser eficiente en momentos críticos

Aprovecha para ver cómo ser eficiente en momentos críticos. ¿Cómo va tu organización y energía al final del día?. ¿Con qué sensación acabas tu jornada de trabajo?. Seguramente puedas hacer algunos cambios para ser más eficiente, desgastarte menos y ser más productivo. 

También es importante revisar si estás siendo un buen compañero de gestión del tiempo. ¿Facilitas la organización del trabajo a los demás?

Revisemos hoy algunas recomendaciones por si te pueden inspirar a realizar algún cambio en tu día a día.

Cómo ser eficiente en momentos críticos

Elige Prioridades y usa tecnología

Organización, emociones y personas

¿Ya sabes cuáles son tus prioridades?
¿Qué cambios necesitas hacer para ser más eficiente en este momento?
¿Cuándo empiezas?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Cómo optimizar tu aprendizaje seas estudiante o no

Cómo aprender aunque no seas estudiante. Sí, este planteamiento a día de hoy, y cómo sabemos en este entorno VUCA en el que nos movemos, necesita estar presente en nuestras vidas. Aprender es un hábito crucial. Si quieres ser un buen profesional, da igual que hayas acabado tus estudios. Es indiferente que ya no estés en tu época de estudiante, y tu vida esté más o menos redirigida. Estudia, mejor aún, aprende.

Veo con frecuencia, profesionales en búsqueda de empleo, a los que cuando evalúas su capacidad de aprendizaje en los cursos o masters que han asistido, les falta demostrar su aprendizaje. También es habitual, encontrarse profesionales en sus puestos de trabajo que no se cuestionan lo que están haciendo. El “siempre lo he hecho así” es la tónica para seguir trabajando como hace años.

Si hay algo que valoran las empresas, es como hemos dicho en otros artículos la mentalidad de crecimiento (Growth Mindset) y la capacidad de aprendizaje (Learnability). También, diría que si hay algo que estaría bien que tú valoraras de ti mismo, es cuánto eres capaz de aprender y desarrollar constantemente una mentalidad de crecimiento.

Esta semana por ejemplo, trabajaré con estudiantes del área de la salud habilidades tan necesarias como inteligencia conversacional, resiliencia, learnability y growth mindset. Sí, los nuevos profesionales, si quieren van a estar muy preparados. Ahora, tanto los profesionales senior como los junior necesitarán de constancia para crear una vida de aprendizaje continuo o bien quedarse con un aprendizaje limitado en sus trayectorias profesionales.

A día de hoy, tienes multitud de fuentes de información para aprender. Cierto es que hay que saber despejar el trigo de la paja. Pero si quieres, puedes.

Cómo optimizar tu aprendizaje seas estudiante o no

¿Qué fuentes puedes utilizar para aprender?

Casi todas las que quieras. Empecemos por quizá lo más accesible. Un artículo de blog, hoy en día, está al alcance de cualquiera. Filtra bien, de quién es el artículo. Busca que sea un profesional con estudios, experiencia, y especializado o acreditado en la materia que trata. Puede que encuentres multitud de artículos sobre un tema. Y muchos pueden caer en generalidades y en “remix” de información que van encontrando por la red, y que no están trabajados profesionalmente. Una vez hayas encontrado ese profesional que pueda ser un buen referente, guárdate el artículo. Tómate un tiempo intencionado para estudiártelo. No basta, con que lo leas en tu tiempo del autobús, o en el descanso del trabajo. Lee con atención, subraya, toma pequeñas notas, y haz tuyo el contenido.

Vámonos ahora a un libro o a un E-book. Mantengo la recomendación. Casi igual que en todos los medios que iré hablando. Busca un autor que esté formado y preparado para enseñarte de lo que habla. Puedes leerte el libro entero, o seleccionar capítulos que sea claves y más prioritarios para ti. No te preocupes, sino lo abordas por completo ahora. Siempre puedes volver a retomarlo. Eso sí, lo que leas, apréndetelo. Usa el subrayado con lápiz o con los medios digitales que te permita tu formato de lectura. Añade notas y recordatorios. Plantéate preguntas y apúntalas, para cuando vuelvas a estudiártelo. No basta con leerlo una vez. Sigue el proceso adecuado de aprendizaje, comprende, subraya y vuelve al contenido para interiorizarlo y por qué no memorizarlo. Empieza a visualizar cómo podrías llevarlo a la práctica en tu día a día. Tanto si es un contenido a nivel profesional o a nivel personal.

Aprende de cualquier medio que esté a tu alcance

Pongamos que asistes ahora a un curso, conferencia o Master. Manténte de forma activa en la clase presencial (o virtual). Toma notas y apunta cuestiones. Aprovéchate del docente para realizar cualquier consulta o pregunta para que pueda vincularlo con tus necesidades. Es su trabajo, así que no te preocupes por si la pregunta es o no adecuada. Acabada la clase, vuelve sobre el material y ten el objetivo de convertirlo en algo que puedas poner en práctica lo más pronto posible en tu trabajo.

Y si visualizas un video o infografía, aumenta tu curiosidad. Los videos o infografías suelen recoger extractos concentrados de un determinado conocimiento. Es el momento de dejarte llevar por tu curiosidad y seguir buscando información. Amplía el contenido con las posibles referencias que te proporcione el video o la infografía.

Vale, estudias, ¿pero cómo puedes potenciar tu aprendizaje?

Auto-Reflexión

El proceso de reflexión debe acompañarte durante todo el proceso de aprendizaje. Antes, durante y después de haber aprendido algo. Es importante que te plantees de forma habitual:

  • ¿Responde lo que vas a aprender a tus objetivos y prioridades?
  • ¿Estás dispuesto a comprometerte de forma activa con tu aprendizaje
  • ¿Vas a asumir una agenda de aprendizaje con fechas e hitos a conseguir?
  • ¿Serás capaz de asumir posibles equivocaciones en la puesta en práctica de tus conocimientos?
  • ¿Qué harás si cuando lo pones en práctica no te sale cómo habías imaginado?
  • ¿Has preparado tiempos con antelación para dedicarte al aprendizaje?
  • ¿Te comprometerás con tu capacidad de comprensión en vez de con el hábito de releer?

Fragmenta

Un fragmento conceptual (chunk) es un paquete de contenido a la que tu mente puede acceder fácilmente. Es como la pieza de un puzzle que tiene sentido y contiene un contenido nítido. Suele ser fácil de recordar y se elabora en la corteza prefrontal. Es importante la elaboración de estos fragmentos de aprendizaje, para que posteriormente nuestro cerebro, una las distintas piezas. Así podrá conformar una imagen más amplia en la que todos los fragmentos tengan su lugar y su significado.

Los mejores fragmentos de contenido son aquellos que están tan integrados que no tienes casi que pensar conscientemente para ponerlos en práctica. Sería como el aprendizaje que tenemos automatizado al cambiar las marchas al conducir.
Neuronalmente hablando un fragmento (chunk) es como un circuito cerrado de neuronas conectadas que cuando se practica el contenido se encienden para llevar a cabo tu aprendizaje. Estas neuronas solo se conectarán si hemos dotado al aprendizaje de la capacidad de comprender esos datos. No se crearán si sólo memorizamos.

Trata de focalizar tu atención en la información que vas a fragmentar. Compréndela, no trates de memorizarla únicamente. Este fragmento de contenido creará conexiones con otros fragmentos de aprendizaje anterior e irá ampliando “la imagen grande” final de tu aprendizaje. Practica esos “trocitos de aprendizaje” de forma constante. De esta manera podrás afianzarlos dándote cuenta de en qué situaciones o problemas funciona, y en cuáles no.

Cuántos más fragmentos de contenido aprendas y se conecten entre sí, mayor será tu aprendizaje, más sólido y más fácilmente accesible a tu memoria.

Mapa Mental

Una vez tenemos asentados estos fragmentos de aprendizaje las investigaciones demuestran que la construcción de un mapa mental o conceptual sobre lo aprendido asienta mejor el aprendizaje. Los mapas conceptuales enriquecen las relaciones y conexiones entre lo que has aprendido de forma fragmentada.

Habrás visto en mi blog varias imágenes que muestran mapas conceptuales sobre el contenido de alguno de los artículos. La verdad es que funcionan muy bien para:

  • Ordenar las ideas
  • Priorizarlas
  • Dar una secuencia al contenido
  • Relacionar distintos conceptos
  • Fomentar el aprendizaje y memoria visual sobre un contenido
  • A la hora de aprendérselo es más fácil, siempre y cuando comprendas cada fragmento de información del que consta el mapa
  • Crear otras conexiones con otros contenidos
  • Ver de un solo vistazo toda la información de forma estrucurada

En mi caso los utilizo tanto en las clases como en las sesiones de coaching o de desarrollo psicológico. Y aún más para cuando yo estudio nuevos conceptos e ideas. Aumenta muchísimo la memoria y el aprendizaje cuando convierto lo estudiado en un libro o en un curso, en un mapa conceptual que construyo yo misma. De hecho me facilita muchísimo llevarlo a la práctica cuando quiero mejorar como abordar una situación concreta.

Y esa es otra clave, de los mapas conceptuales. Es importante que los construyas tú mismo. Son tus fragmentos de contenido y tu particular forma de hacer conexiones, y ordenar la información, lo que convertirá tu aprendizaje en una habilidad sólida que domines.

Fichas - Notas

Las fichas o notas también son un recurso habitual cuando fomento las técnicas de estudio entre los alumnos o clientes que están estudiando una oposición. O también cuando los profesionales quieren recordar bien un determinado contenido que puede ser particularmente importante o difícil.

Puedes construirlas en formato papel con fichas tamaño cuartilla o menor, o bien digitalmente. Por un lado pondremos el concepto y por el otro la explicación o ideas clave que serán la solución a la pregunta o concepto que queremos recordar.

Las fichas son una excelente herramienta para recordar.

Crea tu propia infografía

Siguiendo con la lógica de crear, bien un fragmento de contenido, o una imagen global de lo que quieras aprender, las infografías cumplen su papel. Fomentan el aprendizaje visual y la interiorización rápida de la información.

Construye tantas infografías como consideres. Compártelas con tus compañeros de trabajo o tu equipo. Que sea la imagen que todos tengan en la mente al trabajar determinado tema o al resolver determinados problemas.

Son más fáciles de recordar que una larga explicación.

Repaso - Recuerdo

Repasar una información aprendida significa poder realizar el esfuerzo acertado de recuperar la información “desde 0”, es decir sin mirar. Sea que hayas acudido a una charla, a una clase o hayas leído un libro o un artículo, ¿practicas el recuerdo?. Cuando acabes de leer este artículo minimiza la pantalla y trata de recordar la máxima información posible de lo que has leído. Haz lo mismo con ese capítulo del libro que quieres estudiar. O incluso, después de la clase a la que acabas de asistir.

Tu cerebro necesita traer de la memoria a corto plazo, todo lo que has ido procesando, e intentar almacenarla en la memoria a largo plazo.

Conforme vayas aprendiendo tus fragmentos de contenido y tus mapas conceptuales, trata de recordarlos en cualquier situación. Prueba a acordarte sin mirar. Luego siempre puedes revisar cuánto de has acordado y qué necesitas reforzar y volver a comprender mejor para memorizar.

Evaluación entre Pares

Excelente método si tu equipo de trabajo ha asistido conjuntamente a un curso, del tipo de que sea. Poneos a prueba. Empieza a crear pruebas, tests, planes, o usa los mapas mentales, o fichas que habéis ido creando. Haz que ese contenido de información ruede de forma anónima entre los distintos colaboradores. Pide a cada colaborador que valore, complete, comente y de feedback sobre ese contenido o plan de aprendizaje.

Devuelve el material creado a cada una de las personas que lo crearon. Pide que lo completen o enriquezcan con el feedback recibido. Pon en común los aprendizajes obtenidos.

Práctica Deliberada

Y ahora, sea en equipo o por tu cuenta, crea tu propio plan de actuación. Usa un gestor de tareas o un planificador para crear las acciones de cambio que vas a hacer como consecuencia de tu aprendizaje. Si se queda en una mera lectura y no lo pones en práctica, se te olvidará.

La práctica deliberada de lo que has aprendido en tu ámbito personal, o en tu contexto de trabajo, es casi la parte más importante de tu aprendizaje. Si eres estudiante, seguramente puedes implementar esta práctica, mediante la resolución de problemas o tests similares a los que tengas que presentarte para tu examen.
Si no eres estudiante, pero estás invirtiendo en tu learnability, haz ese plan. ¿Has aprendido a cómo se pueden llevar mejor las reuniones?. Bien, planifica los cambios que vas a hacer en tu próxima reunión. ¿Has aprendido como conversar mejor con tus colaboradores en situaciones difíciles?. Perfecto, prepárate cómo será tu conversación, qué técnicas utilizarás y en qué momento de la conversación las usarás. ¿Has asistido a un curso de inteligencia emocional o de autoestima?. Genial, planifica qué harás ante tu siguiente reto personal o profesional. Prepara un pequeño plan para abordar esa situación que te estresa o te hace sentir incómodo.

Recuerda, lo que no practicas, el cerebro lo abandona. Así que si quieres realmente ser un profesional que aprende y del que se puede aprender, practica deliberadamente lo aprendido. La práctica deliberada y espaciada mueve lo que aprendes de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo

Duerme lo aprendido

Sí, duerme. Después de cada fase de aprendizaje, permítete dormir. El sueño es particularmente importante para:

  • Crear las conexiones neuronales que se necesitan en los procesos de pensamiento.
  • Imaginar nuevos problemas o retos y encontrar soluciones y significado a lo que has aprendido
  • Fortalecer y reactivar las partes importantes del contenido aprendido, y limpiar el cerebro de cosas triviales.

Conclusión

  • Aprender de forma continuada es crucial para ser un buen profesional.
  • El aprendizaje es una fuente genial para tu autoestima personal y profesional.
  • Practica la reflexión, antes, durante y después de cada paso de aprendizaje.
  • Usa fragmentos de contenido que aprendas muy bien hasta completar la imagen final.
  • Crea mapas conceptuales.
  • Haz uso de fichas o notas para asentar la información
  • Practica el recuerdo.
  • Enriquece tu aprendizaje con la evaluación entre pares.
  • Programa el uso deliberado de lo aprendido.
  • Invierte en dormir y descansar bien.
¿Cuánto hace que no estudias de manera potente para poder mejorar tus habilidades técnicas y personales?
¿Qué cambios quieres hacer para comprometerte con tu learnability?
¿En qué situaciones te gustaría ser mejor?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Reflexiones para terminar o empezar el año

Es inevitable, ¿verdad?. Cualquier momento es bueno. Pero éste, puede que sea especial. Haz que lo sea. Reflexiones para terminar o empezar el año. Ojalá, que tus propias reflexiones te lleven a un año maravilloso. 

Por si acaso, te ayudo con algunas más 😉

Reflexiones para terminar o empezar el año

Objetivos y Motivación

  • Recuerda que no hace falta que hayas conseguido un montón de objetivos este año. Tampoco que te propongas muchísimos para el año próximo.
  • Es suficiente con que aquellos que elijas te hayan hecho disfrutar o te permitan ser feliz el año próximo.
  • Disfrutar de objetivos te facilitará mantener tu motivación, conocerte, ganar en resiliencia y fomentar tu autoestima y creatividad.
  • Recuerda focalizar. Estrecha tu mirada. Olvida lo que no es importante y concéntrate en lo esencial para ti.
  • Empieza, aunque no tengas un gran plan elaborado. Déjate llevar por tu curiosidad. ¿Cuáles son los pasos inmediatos que provocan tu curiosidad?
  • No olvides crear hábitos. Deja a un lado ya el ser reactivo y se más proactivo para ganar eficiencia.
  • Piensa en pequeño, es más fácil.
  • Sé aplicado. Todo lo que aprendas, conviértelo en algo útil y tangible para ti o para otros. 

Que la Resiliencia te acompañe

  • Haz una revisión de este año. Recuerda las decisiones que has tomado, cuándo has conseguido regular tus emociones, ser asertivo, relajarte y cómo has conseguido ser cognnitivamente flexible.
  • Estoy segura que para abordar situaciones difíciles, has tenido que crear planes más realistas, confiar en ti, ser resolutivo y comunicativo. Además, has seguido adelante creando una imagen positiva de lo que querías conseguir. 
  • Recuerda para el próximo año: crear relaciones sanas, ver las crisis como oportunidades, tomar decisiones, descubrirte, y mantener la perspectiva. Además, procura crear una esperanza proactiva no pasiva. 
  • Reto, compromiso, y control personal, han sido tus aliados, no los olvides.
  • La resiliencia es saber cómo aprovechar las fortalezas en situaciones de incertidumbre y recuperarse pronto de vivencias difíciles.

Si tienes un equipo, no seas perfecto, ayuda.

  • Recuerda, seguramente has comprobado que las prácticas de micromanagement hacen desaparecer el compromiso, la ilusión y la evolución de tus colaboradores.
  • Sé sincero, contigo mismo, ¿cuál ha sido tu mejor hábito de liderazgo que ha provocado, superación, aprendizaje e ilusión en tus colaboradores?
  • El perfeccionismo te llevó a situaciones de crítica destructiva. La mentalidad de progreso te llevará a que tu equipo crezca con más eficiencia.
  • Cuando quieras plantear una situación de feedback, recuerda que te funcionó mejor crear una conversación, en vez de dar un «sermón».
  • ¿Qué preguntas usaste en algunas conversaciones que realmente supusieron un cambio en tu equipo o en algún colaborador?.
  • Amplía tu caja de herramientas de preguntas poderosas para provocar el desarrollo de tus colaboradores.

Las emociones son tus aliadas, no las bloquees

  • Tus emociones han sido las selles que tu mente ha usado para hablar a través de tu cuerpo. Si haces balance, cuando escuchaste esas señales y tomas decisiones coherentes con tus necesidades emocionales, te sentiste mejor.
  • Vendrán nuevas emociones este año. Alíate con ellas. Te ayudan a valorar las relaciones que tienes y son una ayuda para tus mejores aprendizajes.
  • Permanece alerta cuando tu sistema emocional cree hábitos desadaptativos. Las emociones se convertirán en tóxicas. ¿Recuerdas? ya has vivido algo así. Esto no te lo lleves.
  • La Inteligencia Emocional que has desarrollado este año, te ha permitido dar un sentido a tus emociones, a expresarlas y a regularlas. Gran aprendizaje para llevarte al nuevo año que empieza.
  • En relación a posibles emociones difíciles con otras personas, recuerda la comprensión. 
  • Tu pasado, necesita estar integrado en tu presente y futuro. Llévate lo mejor del pasado, y cuenta con preguntas motivadoras sobre tu futuro.
  • Cuida tu diálogo interno.

Sentir inseguridad es bueno, no te estreses por ello

  • Recuerda te sientes mejor cuando cuentas con la opinión de los demás, pero no a costa tuya.
  • Compruébalo. Ha habido momentos este año, en los que te comprendiste y pusiste en marcha alguna acción coherente con tu descubrimiento personal. No lo olvides ahí fuiste compasivo contigo.
  • Ese hábito de confiar en ti, este año, llévatelo contigo.
  • Decide aprender sobre ti mismo.
  • Cuando tu diálogo interno ha sido mas realista y constructivo, has sido más feliz.
  • Recuerda que tus dudas te hicieron más responsable.
  • Aceptarte fue todo un reto. No lo abandones. Este nuevo año, aun descubrirás ms cosas de ti.
  • Tus valores guiaron tus actuaciones y toma de decisiones. Tus prioridades marcaron la energía y tiempo que invertiste. Revísalos este año por si quisieras cambiar algo.

Tu ansiedad seguirá estando, pero procura regularla convirtiéndola en un nivel de alerta aceptable

  • El cortisol es responsable de tu ansiedad, pero tú decides como vivir.
  • Ya lo has comprobado, el es estrés limita tu potencial personal y profesional.
  • Ocúpate de vivir en equilibrio, no de no sentir ansiedad. La ansiedad es una seña al de que falta algo por hacer.
  • Recuerda, la ansiedad te dijo que algo era urgente, cuando realmente no fue así.
  • Cuando buscaste a toda costa seguridad, te encontraste con más ansiedad. Aprende para el próximo año, equilibrar la seguridad en ti mismo con las resiliencia.
  • Focaliza en lo importante. Fragmenta tus retos y recuerda que no todo es urgente.

Las acciones proactivas te llevaron al éxito

  • ¿Cuales han sido los momentos este año en los que has afrontado la situación de manera adaptativa?
  • Te marcaste una meta, creíste en ti, y te comprometiste con el éxito.
  • ¿Cuándo fuiste un «stopper» de ti mismo? Negaste el problema y te quedaste «congelado».
  • ¿En qué más te gustaría ser un «doer» este año próximo?
  • ¿Dónde vas a aplicar tu curiosidad?
  • ¿Qué problemas vas a reconocer que hasta ahora no has reconocido?
  • ¿A qué necesidades emocionales vas a prestar atención este  año?
  • ¿Cómo buscarás la calma  para hacer un plan proactivo?

Tus conversaciones y tus diálogos internos fueron la clave

  • Reconócelo. Las mejores conversaciones y diálogos internos que tuviste fueron: positivos, abiertos a explorar, tuvieron en cuenta un «nosotros».
  • Aquella conversación, fue mejor, cuando pusiste la atención en lo que funcionaba y en lo que teníais en común.
  • El lenguaje positivo  y las preguntas orientadas al cambio, fueron también tus mejores aliados.
  • Recuerda el lenguaje de la abundancia: lo positivo que ya existe, la esperanza en el futuro, tus fortalezas, tu capacidad de aprendizaje y tu ejemplo.
  • Aprende a apreciar mucho más, este próximo año. En ti y en los demás.

Mentalidad de Crecimiento y Aprendizaje

  • Puedo ser mejor= objetivo de aprender + esfuerzo + tiempo y trabajo duro = mayores logros. ¿Lo comprobaste?.
  • ¿En qué nivel estuviste este año? Alto (responsable de tu aprendizaje), potencial (estoy en ello pero no aprovecho todas las oportunidades), bajo (he perdido la motivación por aprender).
  • ¿En qué nivel quieres estar el año próximo?
  • Asume retos, practica la mentalidad positiva, quédate con las críticas que te sean útiles y aplica disciplina y constancia.
  • ¿Cuánto lees y cuánto aprovechas realmente?
  • ¿Qué nuevo hábito creaste a partir de tus lecturas y estudios?
  • ¿En qué quieres ser mejor el año próximo? 

Conclusión

¿Cuáles han sido tus reflexiones más valiosas este año?
¿Hasta dónde te llevaron?
¿Qué preguntas clave te hiciste este año para conseguir ser más feliz y sentirte más satisfecho contigo mismo?

Y si te apetece y puede ayudarte...

5 habilidades necesarias para trabajar y vivir mejor

5 habilidades necesarias para trabajar y vivir mejor. Hoy te propongo prestar atención a 5 habilidades clave. Es importante que reflexiones en qué grado las pones en práctica. En el trabajo a nivel personal, te permitirán resolver mejor las situaciones de incertidumbre que puedes vivir en el día a día. Veamos cuáles son:

  • La flexibilidad cognitiva es la habilidad para pensar de forma flexible cuando la vida no transcurre como esperas. Desarróllala, ya que vivimos en un mundo cambiante y rápido. Sé capaz de adaptar tu forma de afrontar las dificultades.
  • Resuelve problemas: serás capaz de realizar mejores planes, de alcanzar tus objetivos más rápido, de ayudar a otros con sus problemas y de reducir el conflicto y el estrés.
  • Resiliencia no es “aguantar”. Es la capacidad de ser adaptable y recuperarte bien, y lo más rápido posible, de las situaciones de incertidumbre y de estrés.
  • Auto-control: es la capacidad de resolver los conflictos que surgen entre tus deseos a corto plazo y tus metas a largo plazo. Es decir, ¿cuánto eres capaz de posponer en ocasiones la gratificación inmediata en tus decisiones?.
  • Poner foco y concentración significa: decir SÍ a una sola opción y NO a las demás opciones.

5 habilidades necesarias para trabajar y vivir mejor

Flexibilidad Cognitiva

Una de las funciones ejecutivas importantes en nuestros días y en la vida que vivimos. Las funciones ejecutivas de nuestro cerebro son necesarias para controlar nuestro comportamiento y facilitar el razonamiento abstracto. Cuando una persona desarrolla su flexibilidad cognitiva puede cambiar su forma de pensar para alinearse con las demandas de su entorno. Concretamente, la flexibilidad cognitiva es la habilidad para pensar de forma flexible cuando la vida no transcurre como esperas.

La flexibilidad cognitiva te ayudará a adaptarte a los obstáculos de tu entorno. Es una capacidad que mejora con la edad. Esta habilidad depende sobre todo de los procesos de atención que pones en marcha. Es decir, tu capacidad para detectar que una situación ha cambiado y las necesidades de la misma. De esta forma, puedes adecuar nuevos planes para desenvolverte en esa situación. Cuando las situaciones cambian es importante también revisar tu nivel de experiencia y conocimientos para ver la mejor manera de aplicar lo que sabes a la nueva situación.

Referencia: CogniFit´s Blog. Cognitive Flexibility: An important cognitive skill.

Solución de Problemas

La capacidad para solucionar problemas es necesaria en todas las áreas de tu vida. Cuando esta capacidad se desarrolla eres capaz de realizar mejores planes, de alcanzar tus objetivos más rápido, de ayudar a otros con sus problemas y de reducir el conflicto y el estrés.

¿Qué aspectos son clave para desarrollar una buena capacidad para resolver problemas?

  • Responsabilidad: Aunque parezca evidente, muchas son las personas que eligen la evitación, consciente o inconscientemente, ante una situación problemática. Así que, el ser capaz de asumir la responsabilidad de resolver un problema que te encuentras en tu camino, es uno de los primeros pasos. Cuando asumes esta responsabilidad, estás deseoso de identificar el siguiente paso necesario para resolver la situación problemática.
  • Inteligencia Emocional: Cuando las cosas no van como esperas, o no habías contado con ese problema, es fácil que las emociones te puedan traicionar. Con lo que, ser capaz de resolver problemas incluye también, tu capacidad de asumir la responsabilidad de reconocer tus emociones, regularlas y buscar la emoción más adecuada para resolver la situación.
  • Identificar las metas: Muchas personas se lanzan a confrontar los obstáculos o problemas con los que se encuentran sin definir claramente la meta que quieren conseguir en las nuevas condiciones de esa situación. Con lo que es posible que se agoten en esta lucha, ya que al no identificar bien la meta, no están acertando con el modo de resolverla.

También para resolver mejor los problemas...

  • Ser descriptivo y objetivo: A veces, las interpretaciones subjetivas sobre un problema te pueden impedir definir de forma eficaz las estrategias para resolver un problema. Sé preciso y descriptivo sobre lo que ocurre.
  • Escucha activa: Para escuchar eficientemente necesitas desarrollar el hábito de generar reflexión mediante preguntas adecuadas. Así, tanto tú como la otra parte estaréis mucho más receptivos a solucionar el problema.
  • Buscar la mejor solución posible. Uno de los sesgos que genera a veces un problema que te estresa es que tratas de solucionarlo con la primera solución rápida que te viene a la cabeza. Y raramente, es la mejor solución. Invierte en evaluar diversas estrategias y decide con calma la mejor solución.

Referencia: Coaching Positive Performance. Developing a problem solving mindset.

Resiliencia

Acuérdate resiliencia no es resistir, no es ser un muro que “aguanta” fuertemente las dificultades. Resiliencia es la capacidad de ser adaptable y recuperarte bien, y lo más rápido posible, de las situaciones de incertidumbre y de estrés.

La diferencia es que una persona resiliente será capaz de asumir las emociones negativas que las dificultades le generan y de gestionarlas de manera adecuada. Así, una persona resiliente es capaz de afrontar las situaciones de forma adaptativa. Además, la persona resiliente será capaz de recuperarse de retos complicados, frustraciones, desengaños y fracasos.

Es una habilidad muy personal. Cada uno afrontará las dificultades de una forma o de otra. Algunos tardarán más y otros menos en recuperarse. Pero sin duda, lo que le ha servido a una persona, puede que no te sirva a ti. Es un camino de decisiones emocionales y de resolución de problemas del que necesitas responsabilizarte tú.

Entre los hábitos que te permitirán ser más resiliente se encuentran:

  • Ver los cambios como oportunidades
  • Compromiso
  • Reconocer los límites de lo que puedes controlar
  • Aceptar la ayuda de otros
  • Apego sano hacia los demás
  • Establecimiento de metas
  • Identificación de tus mejores fortalezas para afrontar los cambios y situaciones retadoras
  • Reconocer éxitos pasados
  • Sentido del humor
  • Paciencia
  • Tolerancia
  • Adaptación al cambio
  • Capacidad de cambio y crecimiento
  • Optimismo
  • Fe
  • Capacidad de resolución de problemas
  • Buena capacidad de comunicación
  • Inteligencia Emocional
  • Responsabilidad sobre planes y metas

Un modelo

Deborah Serani, Psy. D., nos ayuda con un modelo de 4 fases para aprender a ser más resiliente:

  • Sé objetivo y descriptivo con los hechos que están ocurriendo
  • Asume la responsabilidad, no es necesario culparte
  • Re-evalúa la situación mentalmente y re-estructura con otra perspectiva más ajustada y saludable de lo que ocurre
  • Proporciónate el tiempo que necesites para resolver y superarlo

Referencia: Positive Psychology. Resilience Skills, Factors and Strategies of the resilient Person.

Auto-Regulación y Auto-Control

Primero identifiquemos ambos términos:

  • Auto-regulación: es la capacidad de tomar el control sobre tus pensamientos, sentimientos y actos de forma que te ayuden a conseguir tus metas. Habilidades como la inteligencia emocional, en la que perseguimos regular nuestras emociones, sería un ejemplo.
  • Auto-control: es la capacidad de resolver los conflictos que surgen entre tus deseos a corto plazo y tus metas a largo plazo. Es decir, ¿cuánto eres capaz de posponer en ocasiones la gratificación inmediata en tus decisiones?. ¿Serás capaz de irte al gimnasio o decides salir con tus amigos?. ¿Decidirás estar un rato en redes sociales o serás capaz de sentarte a pensar sobre ese reto que tienes pendiente?.

Las personas con gran auto-control realmente no hacen un esfuerzo mayor por asumir los retos que tienen delante. No es que sean más resistentes o sacrificadas. El enfoque que utilizan las personas con mayor auto-control, es sencillamente que buscan estrategias más fáciles que les permitan posponer la gratificación inmediata y centrarse en lo que tienen que hacer. Re-evalúan la situación y toman nuevas decisiones.

De hecho, estrategias como no pensar en lo que me apetece (digamos algo que sea más tentador), o resistirse no suele funcionar.

Las personas con mayor auto-control

Las personas con mayor autocontrol:

  • Creen en sus fortalezas y en las grandes posibilidades que tienen de conseguir sus retos.
  • Ponen el foco en lo que “quieren y desean conseguir” más que en lo que “tienen que hacer”.
  • Buscan metas en las que disfrutan.
  • Se recompensan de forma eficiente. No porque “el día ha sido duro, me merezco…” sino “he conseguido hacer… y me lo había propuesto entonces me merezco…”

Referencia: Scott H Young. The Complete Guide to Self-Control.

Foco y Concentración

Empecemos por identificar que es “FOCO”:

Poner el foco en algo sólo ocurre cuando decido decir SÍ a una sola opción y NO a las demás opciones. Es decir, la eliminación de otra opciones y distractores es un requisito previo para poder poner el foco y concentrarte. Es una de las bases de la productividad porque de circunstancias “no” a otras demandas abre la posibilidad de conseguir lo que quieres.

Recuerda entonces, que la multitarea ano existe. Lo único que haces es dirigir tu atención a muchas cosas progresivamente, teniendo este hábito un coste cada vez que tratas de centrarte en la siguiente tarea. Si estás haciendo un informe y tratas de responder mientras a e-mails que vas recibiendo, pierdes tiempo y el hilo de tu concentración cada vez que vuelves a la tarea principal. Mejor decide durante un tiempo determinado (medianamente largo) responder a los correos o centrarte en tu informe.

Recomendaciones para concentrarte

¿Qué recomendaciones puedes poner en marcha para aumentar tu capacidad de foco y concentración?

  • Presta atención al proceso no al evento final que tienes que conseguir.
  • Diseña el proceso de trabajo en fases, partes y cómo lo quieres hacer para disfrutar del trabajo en sí.
  • Deja a un lado la duda de si conseguirás esa meta o no. Céntrate primero en si quieres realmente conseguirla, y en los pasos que necesitarás convertir en hábitos durante el tiempo que sea necesario.
  • Identifica cuál es la tara central de tu día a día. O incluso, cual es el paso que pondrás en marcha hoy para acercarte a desarrollar esa habilidad que quieres mejorar.
  • Gestiona tu energía, no tanto, tu tiempo.
  • Elige varios momentos al día en el que compruebes tus correos, redes sociales, etc. Evita estar todo el tiempo hiperconectado.
  • Deja en silencio tu móvil durante periodos de tiempo, o déjalo en otro sitio.
  • Coordina con otras personas los momentos en los que intercambiaréis información, resolveréis dudas, etc. Consigue así, reducir las interrupciones de los demás.
  • Usa la planificación inversa para organizar tu trabajo y cada tarea que tienes que realizar desde la fecha tope hasta hoy. ¿Qué tarea necesitas hacer cada día para llegar al plazo que has acordado?

Referencia: James Clear. Focus: The ultimate guide on how to improve Focus and Concentration

Conclusión

¿Te has dado cuenta que todas estas habilidades tienen en común la RESPONSABILIDAD como factor de éxito?
¿Qué habilidades has detectado que necesitan mayor práctica o responsabilidad por tu parte?
¿Cuáles han sido hasta ahora los motivos de no responsabilizarte de estas habilidades?
¿Cuál es el paso más pequeño e inmediato que puedes poner en marcha para desarrollar estas habilidades?

Y si te apetece y puede ayudarte...

10 preguntas sobre habilidades de comunicación

¿Y si hoy realizáramos un pequeño test de 10 preguntas sobre habilidades de comunicación?. ¿Te atreves?.

Puedes comprobar tus aciertos después de realizar el test.

Pensar como comunicas y valorar cuánto sabes también a nivel técnico sobre comunicación es importante. Seguro que habrás podido comprobar que los valores, creencias e ideas sobre la comunicación impactan en la forma en como comunicamos. Así que, te invito a reflexionar sobre algunas ideas y conceptos.

Tus habilidades de comunicación pueden servir para inspirar o para desmotivar. También pueden ayudarte a liderar para el éxito o para el fracaso. Puedes hacer que las personas aprendan de ti y les guste trabajar contigo, o por el contrario les distancies. 

¿Cuánto inviertes en crear mejores conversaciones?. ¿Eres consciente de las reacciones que provoca tu conversación?. ¿Tratas de hacer cambios en tu estilo de comunicación?.

La actitud de mejora constante en esta habilidad puede realmente convertirte en mejor profesional. 

10 preguntas sobre habilidades de comunicación

Test sobre habilidades de comunicación

Espero que hayas tenido buenos resultados o al menos te haya hecho reflexionar 😉

Conclusión

¿Qué impacto tiene tu forma de comunicar en los demás?
¿Cómo inviertes en ser un mejor comunicador?
¿Qué necesitarías aprender para comunicar mejor?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Growth Mindset y Learnability para aprender de ti

Sí, ¿por qué no?. Y, ¿qué ocurriría si no fuera así?. Ocúpate de ser un profesional del que se pueda aprender. En mi trabajo diario con distintos tipos de profesionales, destacaría dos enfoques muy importantes. Aquellos que se ocupan de trabajar y alimentar su mentalidad de crecimiento, y como consecuencia su capacidad de aprendizaje. Y aquellos que se centran en dar lo que saben hacer actualmente, pero que no están poniendo su foco de atención en aprender más.

Me encuentro entonces con:

  • Estudiantes que consideran que con terminar sus estudios es suficiente para que les contraten en un primer trabajo.
  • Profesionales que están en situación de desempleo que son conscientes de que el mundo profesional evoluciona muy rápido. Ahora bien, no acaban de atreverse a enriquecer su perfil con uso de nuevas tecnologías o cualquier otro contenido necesario en su sector.
  • Líderes que han tenido una trayectoria muy exitosa de resultados en su empresa. Ahora bien, han llegado a una confortable cima en la que cambiar, aprender algo más, se les hace muy cuesta arriba. Como consecuencia no responden bien a las nuevas necesidades de sus equipos de trabajo.
  • Personas que, hablando a nivel personal, se preguntan de manera insistente y con frustración, porque ahora no son capaces de vivir con tanta satisfacción personal como antes. Sus vidas han cambiado, pero sus recursos personales no han evolucionado paralelamente. 

El enfoque de learnability. Tu capacidad de aprendizaje.

El Maestro Juan Carlos Cubeiro, en uno de sus artículos, Meritocracia, Autocrítica y Learnability, nos daba unas buenas claves sobre este concepto, hecho diría yo, cada vez más importante a nivel personal y profesional. Learnability, Aprendibilidad o Capacidad de Aprendizaje, es la capacidad de personas y equipos de situarse en constante aprendizaje. Es un concepto muy ligado a la empresa y su capacidad para crear constantemente Equipos de Alto Rendimiento. Me permito extenderlo también al nivel personal. ¿Eres una persona que aprende constantemente de sus experiencias vitales?

Si algo permite el desarrollo psicológico y el trabajo desde un enfoque de Coaching, es aprender sobre ti mismo. De hecho, las personas que puntualmente han contado con la ayuda de la psicología y el Coaching, podría decir, que aumentan su nivel de aprendibilidad personal. Ya que, puede que acudan inicialmente por un desequilibrio en sus recursos o con algún problema. Ahora bien, una vez superado, su nivel de aprendizaje para las siguientes experiencias vitales se multiplica exponencialmente y de forma autónoma. 

Tenemos entonces claro, que el enfoque de Learnability permite a las personas crecer cada vez más. Esto les mantiene actualizados a nivel profesional y a nivel personal.

Cómo se activa tu capacidad de aprendizaje y en qué nivel estás.

Voy a contar ahora con Apostolos Belokas, Maritime Safety, Quality & Environmental Expert, Consultant, Trainer and Project Manager with more than a 20-year background in shipping as Technical, Marine, Safety & Training Superintendent and Consultant. En su artículo, Learnability: A three stage process, nos ayuda también con información relevante para clarificarnos este hábito de aprendizaje constante. 

Me ha llamado la atención su definición de Aprendibilidad, ya que utiliza un enfoque que en alguna ocasión y en otro post os he transmitido. Él habla de “hambre de aprender”. Es decir el deseo y la habilidad de aprender y crecer en competencias. Señala tres niveles de aprendibilidad:

  • Nivel alto (high learners): personas dispuestas a aprender. Mantienen un enfoque positivo sobre sus oportunidades y son responsables de su propio aprendizaje y desarrollo.
  • Nivel Potencial (potential learners): personas que creen que la educación y el desarrollo personal les llevará a tener mayor éxito personal y profesional. Pero no son High Learners. 
  • Nivel bajo (low learners): personas que tuvieron en algún momento el deseo de aprender pero han perdido en algún momento vital la pasión por aprender.

Cómo se produce tu capacidad de aprendizaje

Apostolos, explica además de forma muy clara que el proceso de Learnability conlleva 3 fases: aprender, desaprender, y reaprender. Particularmente este gráfico por su parte, me parece muy importante. El concepto de desaprender, no tiene porque conllevar olvidar lo que hemos aprendido. Conlleva desarmar, desmenuzar los procesos y quizás, métodos que hemos aprendido, para armarlos de nuevo. Generando el reaprendizaje.

Las preguntas que sabes que voy a hacerte aquí 😉 son: ¿Eres consciente de cómo se armó tu aprendizaje actual?. ¿Eres capaz de desmontarlo?. Y finalmente, ¿eres capaz de armarlo de nuevo para crear un nuevo hábito?

Growth mindset. Tu mentalidad de crecimiento.

Carol Dweck en su investigación sobre la mentalidad de crecimiento, nos ofrece un enfoque totalmente complementario para mi al concepto de learnability. Concretamente encontraremos información relacionada en el artículo Dr. Dweck’s research into growth mindset changed education forever.  La mentalidad de crecimiento describe las creencias que las personas tienen sobre su aprendizaje e inteligencia. En sus investigaciones con estudiantes ha trabajado sobre una idea interesante. Cuando los estudiantes creen que pueden ser más inteligentes, comprenden que el esfuerzo les hace más fuertes. Con lo que poniendo de su parte un tiempo y esfuerzo extra, esto les conduce a mayores logros. 

El artículo apunta, que recientes investigaciones nos demuestran que el cerebro es mucho más maleable de lo que nos pensamos. La conexión entre neuronas cambia con la experiencia. Con lo que, como hemos apuntado en otras ocasiones, la práctica deliberada de una habilidad crea nuevas conexiones que fortalecen las que ya existían. Es decir, podemos aumentar nuestro crecimiento neuronal, nuestras capacidades cognitivas, a través de nuestras acciones. El uso de nuevas estrategias y de nuevas preguntas, junto con una vida saludable ayuda a aumentar nuestra mentalidad de crecimiento.

La mentalidad de crecimiento impulsa tus logros y resultados

Carol Dweck junto con otros autores nos muestran muy descriptivamente que creer que puedo ser mejor nos lleva a dos enfoques muy importantes. Aprender es mi meta y el esfuerzo me hace más fuerte. Esto conlleva a la inversión de  mayor tiempo y trabajo invertido en lo que quiero aprender. El resultado, mayores logros. 

Es inconfundible detectar en las personas que desarrollan su potencial un gran interés por saber más, por llevarlo a la práctica y por crear nuevas aplicaciones de lo que van aprendiendo. Cuando te preguntes en ocasiones, cómo es que esa persona está tan satisfecha consigo misma, y cómo le va tan bien, hazte otra pregunta. ¿Cuánto está invirtiendo esa persona en creer que puede?. ¿Cuánto de su tiempo, que a lo mejor no ves, está dedicando a aprender nuevas habilidades técnicas o personales sobre sí misma?

Estrategias para estimular la mentalidad de crecimiento

Trata, como nos dice la autora de desarrollar las siguientes estrategias para estimular la mentalidad de crecimiento:

  • Comprende que todo el mundo tiene ciertas habilidades a lo largo de su vida. Sin embargo, su nivel de mejor talento se produce cuando se convierte en HIGH LEARNER. Es decir, hay un gran nivel de práctica y de trabajo duro detrás.
  • Asume nuevos retos cada día. 
  • Practica la mentalidad positiva diariamente. Que no es ser iluso y esperar que todo vaya bien. Sino, creer que mereces lo mejor y hacer todo lo posible porque te ocurra.
  • Quédate con las críticas que recibas que te sean útiles. Deshazte del resto.
  • Aplica disciplina, constancia y la apertura de mente. El éxito no ocurre por casualidad. Cada reto, cambio o logro conseguido, viene precedido por trabajo duro, disciplina y confianza en ti mismo.

Recuerda que la mentalidad de crecimiento conlleva aceptarte como eres y ser capaz de cambiar y aprender. ¿Qué parte de estas dos, te cuesta más?. ¿Aceptarte o ser capaz de cambiar?

Growth Mindset y Learnability para aprender de ti. Ocúpate de ser una persona de la que se puede aprender.

Y ahora te propongo que unas todos estos conceptos. Necesitas empezar por trabajar tu mentalidad de crecimiento. Este desarrollo influirá en tu capacidad de aprendizaje. Es decir en tu learnability. Y así llegarás al objetivo de hoy. ¿Eres una persona de la que se puede aprender?

En cualquier ámbito sea personal, social, familiar, o laboral. ¿Te ocupas de ser una persona de la que se puede aprender?

Y ahora te propongo que unas todos estos conceptos. Necesitas empezar por trabajar tu mentalidad de crecimiento. Este desarrollo influirá en tu capacidad de aprendizaje. Es decir en tu learnability. Y así llegarás al objetivo de hoy. ¿Eres una persona de la que se puede aprender?

En cualquier ámbito sea personal, social, familiar, o laboral. ¿Te ocupas de ser una persona de la que se puede aprender?

Crece y ayuda a crecer en el ámbito familiar

  • Tu pareja, ¿ve en ti una persona de la que se puede aprender?. Nada enriquece más que el reconocimiento mutuo de las cualidades de cada uno. Y además la posibilidad de aprender de tu pareja desde la tranquilidad y desde la confianza en uno mismo.
  • Con tus hijos, ¿estás invirtiendo en ser una figura paterna de la que se puede aprender?. La familia es uno de los primeros entornos en los que los niños aprenden. ¿Estás siendo consciente de que puedes ser mejor como padre/madre?

En el ámbito personal

  • ¿Crees en ti y eres capaz de ver tus “debilidades” como retos no como carencias?
  • ¿Estás invirtiendo en recopilar lo que has aprendido de ti hasta ahora y tienes la disciplina de reflexionar sobre tus emociones, necesidades, creencias y valores?

En el ámbito social

  • Cuando alguien te conoce, ¿te percibe como alguien del que se puede aprender?
  • Tus amistades más cercanas, ¿por qué te valoran?. Además de contar contigo para los buenos y malos momentos, ¿te perciben como alguien del que se puede aprender?

En el ámbito laboral

  • Estás buscando trabajo, pero dime, ¿eres capaz de hacer ver a los reclutadores que eres un profesional del que se puede aprender?
  • Lideras un equipo, ¿te estás preparando para desarrollar tu mentalidad de crecimiento y tu capacidad de aprendizaje?.
  • Formas parte de un equipo, ¿da gusto trabajar contigo porque eres alguien del que se aprende constantemente?.
  • Como equipo, ¿sois un equipo con el que otros departamentos pueden aprender y superarse?.
  • Cómo empresa, ¿te perciben los cliente cómo un equipo de profesionales del que se puede aprender?.

Conclusión

Recuerda, cuando sea al revés. Cuando percibas que te relacionas con una persona de la que puedas aprender, esa persona está invirtiendo mucho. Invierte en su mentalidad de crecimiento (growth mindset) y en su capacidad de aprendizaje (learnability) todos los días.

¿Cómo puedes reactivar tu mentalidad de crecimiento?
¿Qué puedes empezar a hacer para potenciar tu learnability?
Si identificas algún obstáculo a estos objetivos, reflexiona y sigue adelante. O incluso, pide ayuda profesional.

Y si te apetece y puede ayudarte...

Tu diálogo y tu conversación pueden sumar o restar

Sí, efectivamente. Tu diálogo y tu conversación puede sumar o restar. A ti mismo, y también a los demás. Parece que últimamente somos especialistas en poner nuestro foco de atención en lo negativo, en lo que falta, en lo que no es “correcto” o en los desastres que ocurren a diario. Desde hace un tiempo de hecho, no sé si os pasa, limito el tiempo de atención a determinadas noticias, telediarios o formatos similares. Me canso de leer y escuchar todo lo negativo que ocurre. Las noticias sobre hechos negativos ¡tienen tanto detalle!. A veces, es abrumador. Por supuesto, es importante ser conocedor de este tipo de información, pero quizá no de forma tan reiterada.

Quizá nos hemos acostumbrado a...

  • Noticias negativas en las que se proporciona detalles escabrosos.
  • Conversaciones “de pasillo” en empresa en las que se reitera las cosas más negativas de la empresa, de un cliente o de un compañero o jefe de la empresa.
  • Compartir un té, café o cerveza, quejándonos reiteradamente de lo mal que va todo o del problema que se tiene.
  • Mensajes instantáneos interminables en los que se discute acaloradamente sobre lo que alguien no ha hecho o ha dejado de hacer.
  • Publicaciones en redes sociales en las que la queja, la negatividad o el insulto prevalecen en hilo de la conversación.
  • Títulos llamativos sobre noticias, artículos o llamadas a la acción en los que la urgencia, amenaza psicológica o negatividad pretenden activar nuestra atención.
  • Correos electrónicos en los que “se grita” todo lo que no se ha hecho, todo lo que está mal…

Modelo de Déficit

Ahora, una reflexión. ¿Sabes con qué emoción acabas el día cuando en todas estas situaciones hablas de todo este enfoque negativo?. ¿Te has dado cuenta si este enfoque te permite aprender habilidades nuevas?. ¿Has podido reflexionar sobre si este tipo de diálogo interno y conversaciones te lleva a superarte o ha bloquearte y dejar de implicarte?.

Efectivamente, este diálogo (incluso interno) y también las conversaciones que creas afectan a cómo te sientes y a cómo actúas. Incluso a cómo aprendes. Este es el MODELO DE DÉFICIT. Es el modelo que se usa en diálogos y conversaciones de CARENCIA. En este tipo de diálogo y conversación el lenguaje que se utiliza pone el foco en lo negativo y en aquello de lo que se carece.

Tu diálogo y conversación pueden sumar o restar

Desde la Psicología Positiva y el Modelo Apreciativo, se ha estudiado el impacto que genera las distintas conversaciones en grupos de trabajo. La investigación de Marcial Losada y Emily Heaphy nos muestra claramente datos interesantes. Son los equipos de trabajo de alto desempeño los que utilizan conversaciones positivas, indagativas (uso de preguntas inspiradoras), y combinan el uso del “yo y del “nosotros”.

Tipo de conversación

Alto Desempeño

Bajo desempeño

POSITIVA vs NEGATIVA

6 – 1

1 – 20

INDAGATIVA vs DEFENSIVA

1 – 1

1 – 3

CENTRADA EN EL YO vs CENTRADA EN EL NOSOTROS

1 – 1

30 – 1

Podemos fácilmente extrapolar estos resultados a las conversaciones más frecuentes en la sociedad, en el trabajo, en las relaciones personales… ¿Qué proporción guardan las conversaciones que tienes a diario en tus distintos ámbitos personales y profesionales?

Modelo de Resolución de Problemas vs Modelo Apreciativo

Diana Whitney, Annis Hammond sobre el Modelo Apreciativo de David Cooperrider diferencian entre los modelos que se orientan a problemas y los que se orientan a lo apreciativo (lo positivo).

  • Modelo de Resolución de Problemas: se centra en la necesidad o problema, en el análisis de las causas, en la identificación de posibles soluciones y en un plan de acción. En definitiva, esta forma de pensar y de conversar pone el foco de atención en LO QUE NO HACEMOS BIEN.
  • Modelo Apreciativo: se centra en aquello que podemos apreciar y valorar, en la imagen positiva de lo que queremos conseguir y en los pasos siguientes para conseguirlo. En definitiva, esta forma de pensar y conversar pone el foco en cómo hacer más lo que realmente funciona.

Y es que detrás del modelo apreciativo se encuentran una serie de reflexiones sobre las que sería útil pensar detenidamente. Ya que, si estamos de acuerdo con estas creencias, es mucho más fácil que nuestras conversaciones y diálogo interno fluyan hacia el enfoque apreciativo.

Bases del Enfoque Apreciativo

Entrénate en apreciar y sumar con tus conversaciones

Necesitas elegir, si quieres vivir tu vida desde el lenguaje de la abundancia (lo positivo, las fortalezas, lo que ya tienes) o de la carencia (lo que falta, lo que no sabes hacer, lo que no hacen los demás). Trata de aprender y poner con más frecuencia el foco de atención de tu diálogo interno y de tus conversaciones en:

  • La imagen que deseas para el futuro.
  • Los pasos siguientes que se pueden hacer.
  • Lo que conseguirás  o conseguirán otros.
  • Facilita la orientación a la acción.
  • Cambia el marco desde donde ves e interpretas el mundo. Usa un marco, un enfoque que te permita ver lo que hay, en vez de lo que falta, lo que suma en vez de lo que resta.
  • Activa tu enfoque de abundancia (lo que funciona, lo mejor, lo que existe) ya que es el punto de partida del aprendizaje y de la superación.
  • Visualiza el resultado positivo de aquello que quieres conseguir. Para ti mismo o con otros. Y piensa en qué te puedes ayudar que ya haces bien (tus fortalezas) y crea un siguiente paso sobre el que sientas confianza.

Diálogos y conversaciones de carencia (negativas)

  • Valoración Negativa: Ocurre cuando realizas cualquier mención a algo negativo. Aplicas el enfoque del fatalismo, la apatía o el disgusto. Da igual si es sobre ti, sobre otras personas o sobre una circunstancia o problema. “No tengo ganas, no puedo con esto…”.
  • Preocupación y Duda: incertidumbre o falta de confianza en los posibles resultados futuros. “No hay nada que pueda hacer… Da igual lo que haga, no lo voy a conseguir… No puedo con esta persona…”
  • Expectativas Vacías: Cuando conversas sobre un acontecimiento, problema o persona sin añadir tu intención, tu plan, tu deseo, tu meta…
  • Falta de Conexión y Empatía: Ocurre cuando conversas o dialogas contigo mismo sin estar receptivo a otros. No comunicas comprensión, o partes en las que puedes estar de acuerdo, puntos en común, o algún tipo de colaboración.
  • Deficiencia en ti o en otros: Conversas o dialogas contigo mismo de esta forma cuando verbalizas la falta de algo para ti o para otros. Focalizas tu atención en la falta de motivación, en esfuerzos insuficientes, ausencia de habilidades o recursos, etc.
Más ejemplos de conversaciones desde la carencia
  • Efecto Negativo: Conversas sobre tu insatisfacción, tristeza, o enfado sin mencionar  alguna idea de comprensión o alguna acción a realizar para solucionarlo.
  • Supresión: Tiendes a ignorar, evitar o quitar energía de ti mismo o de los demás.
  • Control: En tus conversaciones tratas de dominar, controlar o romper algo en ti o en los demás.
  • Esfuerzo malgastado: Conversas o dialogas contigo mismo enfatizando la pérdida de tiempo o cansancio que te ha supuesto poner tanta energía en algo para ti o hacia los demás. Te olvidas de conversar o dialogar sobre alguna posible recompensa o compensación para ti o para otros.
  • Enmarcas una situación desde el enfoque negativo: Muestras o expresas tu emoción positiva por algo, pero la acompañas de los posibles obstáculos y dificultades que te va a acarrear ese logro. Pones más atención y palabras en los problemas que en disfrutar de tu emoción positiva.

Diálogos y conversaciones desde la abundancia (positivas)

  • Valoración Positiva: Menciona en tus conversaciones y ten presente en tu diálogo interno los elementos, hechos, acciones o ideas positivas del pasado o del presente.
  • Esperanza en el futuro: Comúnicate y dialoga contigo mismo desde la esperanza de lo bueno que puede ocurrir. Desde el optimismo entendido como “me merezco que me ocurran cosas buenas y me apoyaré en mis fortalezas para conseguirlo”.
  • Fortalezas: Pon el foco de atención en cualquier acción o habilidad propia o ajena que sea una cualidad.
  • Apertura, Receptividad y Aprendizaje: Incluye en tus conversaciones internas o externas la recepción y el reconocimiento del otro y vincúlalo a resultados o aprendizajes positivos. Por ejemplo, alguien nos comenta: “He realizado esto hoy y me siento muy orgulloso”. En vez de contestar: Vaya, has tenido suerte, a mí no me pasa nunca…”. Crea una conversación en la que reconozcas el valor del aprendizaje: Vaya, eso que has puesto en marcha es muy útil, creo que te ayudará también en… Me gustaría saber más, a lo mejor a mi también me puede servir en otras situaciones.”
  • Conexión y Esfuerzo Inclusivo Activo: Usa en tus conversaciones cualquier verbalización que implique muestras y esfuerzos por incluir, cooperar, conectar y crear un resultado positivo.
Más ejemplos de conversaciones desde la abundancia
  • Sorpresa, Curiosidad y Motivación: Muestra en tus conversaciones interés, curiosidad, sorpresa y apertura a conocer más de ti mismo o de otros.
  • Facilitar acción o movimiento hacia un resultado positivo: Provoca que tus conversaciones y diálogo interno faciliten el siguiente paso para mantener o conseguir un resultado positivo. 
  • Esfuerzo por reformular la situación en términos positivos: Impulsa en tus conversaciones un diálogo que promueva el cambio desde una emoción negativa a una más positiva que oriente a la acción o a la superación del obstáculo.
  • Facilita los sueños: Tuyos o de los demás. Conversa creando la imagen visual de lo que puede ocurrir en términos positivos. «¿Cómo sería si lo consiguiéramos?”.

Cómo aplicar el enfoque apreciativo en tu día a día (lenguaje de abundancia)

Apreciar en el trabajo

  • ¿Y si te centraras y aprovecharas las fortalezas de esa persona con la que no te llevas bien?
  • Piensa ¿Cómo podrías orientar al éxito a un colaborador que no lo está haciendo bien?
  • ¿Cómo acabarías sintiéndote si en las conversaciones de descanso con tus compañeros hablarais sobre lo que habéis conseguido en la jornada en vez de las dificultades?
  • ¿Y si al hablar de las dificultades incluyeras en tu conversación las posibles ideas que tienes para superarlo?
  • ¿Cómo seguiría la conversación con tu cliente más difícil si partieras de las ideas y criterios que os unen en vez de lo que os separa?
  • ¿Qué ocurriría si ante un reto difícil o situación de incertidumbre centraras tus conversaciones en lo que sí podéis hacer en vez de lo que no podéis hacer o saber?
  • ¿Y si en tu proceso de búsqueda de empleo te centraras en las personas que te pueden ayudar, en reflexionar sobre los pasos que han tenido buenos resultados comparado con ayer, y en tus mejores habilidades para conseguirlo?

Apreciar en tus relaciones personales

  • ¿Cómo sería el tono de la conversación con un familiar con el que tienes algún problema, si te centrarás en lo que sí estáis de acuerdo?
  • ¿Dónde podría llegar la relación si pones el foco en lo que os hace felices?
  • ¿Y si en vez de reiterar lo que te molesta de esa persona verbalizaras lo que te gusta de esa persona y cómo te hace sentir?
  • ¿Cómo podrías recuperar la ilusión poniendo el foco en lo que habéis conseguido y vivido juntos que fue tan bueno?
  • ¿Y si empiezas la conversación sobre aquello que te hace ilusión?
  • ¿Hasta dónde podríais encontrar soluciones juntos partiendo de lo que es importante para vosotros y cómo imagináis el resultado futuro?
  • ¿Y si ayudas a un amigo o hijo desde sus fortalezas aplicadas al reto que tiene delante?

Apreciarte en tu diálogo interno

  • ¿Cómo te irías a dormir al final del día si reflexionaras sobre lo que has hecho hoy que te hace sentir orgulloso?
  • ¿Y si aquello que te molesta o te duele de ti lo acompañas con una idea para mejorar mañana mismo?
  • ¿Cómo puedes aprovechar lo mejor de ti para ponerlo en práctica en ese reto que tienes delante?
  • ¿Qué ocurriría si refrescas tus mejores emociones pasadas sobre ti mismo y las traes al presente?
  • ¿Cómo podrías potenciar tus ilusiones para resolver los posibles obstáculos?
  • ¿Qué podrías hacer o preparar para compensarte del esfuerzo y energía que has puesto en esa situación tan difícil?
  • ¿Cómo podrías asegurar que mañana te va a salir bien ese reto tan importante?

Conclusión

Cambiamos y aprendemos mejor cuando somos más fuertes y más positivos, no cuando sentimos negatividad, debilidad y falta de ayuda.

Y si te apetece y puede ayudarte...

Cómo ser más activo ante las dificultades y retos

En la consecución de metas, y en la superación de retos y dificultades, es fundamental hacer acopio de nuestras fortalezas mentales. Es la capacidad de afrontar tus fortalezas y tus mejores capacidades mentales lo que hace que puedas superarte. Es decir, necesitas poner el foco en cómo ser más activo ante las dificultades y retos. 

Como vimos en artículos anteriores la resiliencia es la habilidad para aprovechar tus fortalezas en los momentos difíciles y recuperarte lo antes posible de las emociones negativas que puedas sentir.

Ahora bien, si lo analizamos con más detalle hay una serie de características que identifica a las personas que ponen el foco afrontar activamente las dificultades y las personas que evitan.

Estas características se centran en acciones que ponen en marcha para superarse frente a las personas que actúan pasivamente frente a las dificultades.

Cómo ser más activo ante las dificultades y retos

Capacidad para afrontar dificultades y adaptarse

Glenn R. Schiraldi, PhD, identifica el concepto de Capacidad de Afrontar de forma Adaptativa. Dicha capacidad se describe como la habilidad de ajustarse a circunstancias cambiantes y de utilizar tus mejores fortalezas disponibles para solucionar problemas. También para superar retos y actuar en la dirección de tus metas. Da igual cuáles sean las metas, de trabajo, de relaciones, o emocionales. Este nivel alto de Afrontar Adaptativamente cobra su máximo nivel al seguir 3 principios fundamentales:

  • Establecer una meta que realmente quieras conseguir
  • Creer que puedes conseguir la meta, con una expectativa y sensación de que puedes conseguirlo.
  • Compromiso en la consecución de la meta. Es decir, estás dispuesto a trabajar duro, a ser constante, y a ser disciplinado. De hecho, a largo plazo el compromiso es más eficaz en el largo plazo que cualquier habilidad innata. Comprometerse implica poner tu foco de atención en prepararte mentalmente. 

Así, según el autor, muchas investigaciones sugieren que  asumir una postura activa ante la vida tiene muchas más ventajas. En comparación con las personas que asumen una postura pasiva, y de evitación, las personas activas tienen más éxito. Las personas con éxito en sus objetivos ponen el foco en cómo ser más activo ante las dificultades y retos.

Personas pasivas ante las dificultades (Stoppers)

Las personas pasivas tienden a evitar y huir ante acontecimientos difíciles de la vida. Ya sean estas dificultades, internas o externas. Es decir, ante emociones que bloquean, evitan afrontarlas y hacerse cargo de ellas. Ante dilemas mentales o problemas evitan, procuran centrar su foco te atención en otra cosa para no pensar en ello. Ante situaciones difíciles en el trabajo, o en las relaciones personales, tienden a postergar su responsabilidad de acción o decisión. En definitiva, no dedican tiempo de concentración y/o reflexión en pensamientos, emociones o situaciones difíciles. Es más hacen poco por modificar ninguna de ellas.

Las personas pasivas niegan el problema y "se congelan"

  • Niegan algo que no va bien o tratan de minimizar los problemas. Por ejemplo, les escucharás decir que “no hay ningún problema, que nada va mal o nada ha cambiado en la relación”. O incluso, “eso antes me molestaba, ahora no”. 
  • “Se congelan” frente a la situación. Asumen que no hay “nada que hacer”, y abandonan.
    • Culpa. Pueden culparse constantemente de algo, rumiando de manera intensiva sobre su equivocación o la dificultad que tienen. También pueden culpar de forma constante a otros de sus problemas o de las emociones difíciles que experimentan. Así son frecuentes, las expresiones de: “es que esa persona lo hace adrede para molestarme”, “su forma de actuar me ataca los nervios”, o “esta persona lo está haciendo mal y yo sufro las consecuencias”.
    • ¿Por qué me pasa esto a mi? / No me puedo creer que esto me esté ocurriendo a mi. Las personas pasivas centran toda su energía y esfuerzos mentales y emocionales en esta cuestión. Cuestión que por otra parte, no tiene salida ni solución. Puede ser más emocionalmente inteligente, cuestionarse: ¿Qué requiere esta situación de mi?. ¿Cómo puedo aprender y crecer en esta situación?. ¿Qué puedo mejorar en esta situación que depende de mi?
    • Ojalá fuera diferente. Para que algo sea diferente es imprescindible el afrontamiento activo. En caso contrario, al afrontar pasivamente, te puedes encontrar deseando constantemente cómo sería si fuera diferente. De esta forma, de forma frecuente “chocarás” con la realidad, sintiéndote mal.
    • Intentar olvidar. Con mucha frecuencia las personas pasivas tratan de olvidar algo que ocurrió. 

Las personas pasivas se distraen y abandonan

  • Usan el cinismo o la indiferencia para protegerse del dolor que le causan las dificultades.
  • Distracción. Las personas pasivas suelen buscar constantemente alguna actividad que les aleje de su preocupación o de las emociones difíciles que puedan sentir. Así, se puede ver la TV, jugar al ordenador, “engancharse” a las redes sociales, o no parar de ordenar cosas, etc…
  • Abandonar. Cuando se afronta pasivamente, las personas suelen acabar evitando lugares, personas, o situaciones que son estresantes o difíciles. Finalmente, consiguen que cada vez tengan que evitar más personas, más situaciones y más emociones incómodas que lleguen a sentir. Aprenden que “a corto plazo” esta es la solución más eficaz. Se nos olvida, que la ansiedad aumenta y te puede dejar sin técnicas de afrontamiento activo. 

En las empresas y en la vida en general, son considerados “stoppers”, ya que se repiten al cambio, y se focalizan en los obstáculos. Ponen siempre pegas a todo y frenan la evolución, el crecimiento y el aprendizaje del equipo. 

¿Qué consecuencias tiene evitar personas, situaciones, lugares o emociones?

Cuando las personas inciden en un estilo de afrontamiento de evitación, sobre todo, pierden oportunidades de alimentar su autoestima. Se cierran todas las puertas a que sean capaces de verse con éxito resolviendo hasta el más mínimo problema. Con lo que aumenta su malestar e inseguridad emocional. A largo plazo, EVITAR como estilo de afrontamiento genera las siguientes consecuencias:

  • El sistema inmunitario se debilita por la constante activación del Sistema Nervioso Simpático. Éste te mantiene en constante estado de alerta, estrés y desmotivación. La hormona del Cortisol está en niveles muy altos en tu organismo.
  • Las relaciones personales se resienten. Los problemas que no se reconocen y sobre los que no se actúa tienden a mantenerse en el tiempo. Así, cada vez los problemas entre las distintas partes de una relación profesional o personal aumentan.
  • Funcionamiento cognitivo y desempeño laboral bajo. Actúan muy poco en los momentos que se requiere prepararse mentalmente y resolver problemas.
  • Problemas Psicológicos. Las personas que están poniendo el foco de atención constantemente en pensamientos y emociones estresantes durante mucho tiempo, tienen más problemas psicológicos. Tienen más probabilidad de subir Trastorno de Estrés Postraumático, ansiedad, depresión y estrés en general.

Personas activas ante las dificultades (doers)

Las personas activas (doers) suelen afrontar cualquier dificultad, o al menos se centran en todo lo que pueden hacer. Ya sea por sus emociones, en sus relaciones personales o profesionales. Ante un obstáculo invierten energía en centrar su atención y actuación en cómo pueden actuar. No esperan a “ya veremos que pasa” sino que toman parte activa y responsable en sus retos personales, profesionales o emocionales. 

Las personas con estilo de afrontamiento activo, posicionan su mirada hacia los problemas, no “miran hacia otro lado” como los pasivos (stoppers). Así, las personas activas:

Proactividad. Aventura. Curiosidad.

  • Son proactivas y solucionan problemas. Se comprometen con cualquier aspecto y dificultad de su vida. Valoran la situación y asumen riesgos razonables, poniendo en práctica sus mejores habilidades.
  • Aventurados. Es decir, están dispuestos a afrontar cambios en los que no conocen todo. Es to es, que asumen un cierto grado de incertidumbre pero actúan en todo lo que pueden.
  • Curiosos. Asumen su responsabilidad de saber más. Bien sea, de sí mismos, de las situaciones o de sus relaciones con los demás. Así, crean la oportunidad de buscar más información para ajustar la puesta en práctica de sus habilidades.

Reconocer el problema. Ser concienzudo y disciplinado.

  • Reconocen que los problemas existen. Piensan en ellos, e imaginan posibles alternativas y soluciones. Por supuesto, exploran, arriesgan y experimentan sobre las distintas formas de afrontar una situación.
  • Son concienzudos. Se implican en tener y crear una mejor vida y crecer personalmente. Traban con esfuerzo y constancia, haciendo uso de sus mejores habilidades. Buscan relaciones de confianza y piden ayuda si es necesario.
  • Disciplinados. Se organizan, creando estructura, orden y rutinas que les favorezcan cuando lo necesitan. Aprende a posponer las recompensas inmediatas en pro de conseguir sus metas a largo plazo. Actúan y modifican sus planes para adaptarse a los miedos, dificultades y riesgos.

Valores. Decisiones. Gestión Emocional. Atención.

  • Valores. Sus metas y sueños están guiados por aquello en lo que creen, no por la imposición o expectativas de otros.
  • Toman decisiones a pesar de lo desconocido.
  • Reconocen las necesidades emocionales y la importancia de actuar sobre ellas. Pueden llegar a bloquear una emoción difícil en una situación prioritaria o de crisis. Ahora bien, asumen la responsabilidad de gestionar sus emociones en los momentos más propicios desde la calma y la reflexión.
  • Mantienen el foco. Se guían por la reflexión siguiente: ¿Qué es lo más importante que puedo hacer ahora mismo para acercarme a mi meta?

Cómo practicar y afrontar los problemas de manera activa

¿Qué conclusiones extraes de estas reflexiones sobre los “stoppers” y los “doers”?. ¿Quieres seguir invirtiendo en afrontar de manera pasiva o activa?. Sí lo sé, cuesta. Y ahora piensas, quizá en todas los problemas o dificultades de tu momento actual, y te resulta muy difícil. Pero empieza. Uno a uno. No trates de solucionar todo a la vez y de manera completa. La mayoría de dificultades requieren distintas fases. Distintas actuaciones a lo largo de tu semana o de varios meses. A lo mejor, alguna situación, requiere una sola actuación, y ya lo tienes solucionado. Pero es probable, que el resto no.

El resto de dificultades, requiere de constancia. Muchos problemas emocionales o de relaciones, o incluso profesionales, requieren de un paso cada vez. Quizá cada día. Puede ser una ventaja, no lo olvides. Tienes la oportunidad de mantener a salvo tu autoestima, si poco a poco te vas enfrentando de manera activa a aquello que te paraliza. 

¿Qué estrategias básicas puedes empezar a poner en práctica?

  • RECONOCE EL PROBLEMA. Sea un problema familiar, de relaciones personales o profesionales o contigo mismo, reconócelo. Escribe sobre ello, te permitirá ralentizar tu pensamiento y verlo “un poco desde fuera”. Escribe todo lo que se te ocurra, pero defínelo. Lo has pensado tanto que tienes mucha información, con lo que seguramente tendrás la solución más cerca de lo que piensas. 
  • ACEPTA TUS PENSAMIENTOS, EMOCIONES, RECUERDOS E IMÁGENES ESTRESANTES. En vez de evitarlas, afróntalas. Acepta que sientes, piensas y recuerdas todo esto que te causa malestar. Mira a ver cuál es el motivo y qué puedes hacer al respecto.
  • REDEFINE EL PROBLEMA. Conviértelo en un reto muy concreto para ti. El problema, ¿cuál es?, ¿que necesitas resolver exactamente?, ¿qué pasos inmediatos puedes poner en marcha?
  • ABORDA LAS PREOCUPACIONES DESDE LA CALMA.  Bajo estrés, tu sistema cognitivo no está preparado para resolver problemas. Así que, ve, haz algo para despejarte y relajarte. Y luego con más calma piensa cómo puedes afrontarlo.

Conclusión

LA ESPERANZA NO ES UNA ESTRATEGIA. EVITAR NO ES UNA ESTRATEGIA. EL OPTIMISMO SIN ACCIÓN NO TE SERVIRÁ. CREER EN LO MEJOR DE TI Y PONERLO A TU SERVICIO ABRIRÁ EL CAMINO DE AFRONTAR ACTIVAMENTE TUS DIFICULTADES. RECUERDA INVIERTE EN CÓMO SER MÁS ACTIVO ANTE LAS DIFICULTADES Y RETOS.

Y si te apetece y puede ayudarte...

Hacer fáciles tus objetivos y no perder la motivación

Hacer fáciles tus objetivos y no perder la motivación. Buen objetivo, ¿Qué te parece?. Más allá de la consecución de objetivos que te marques al principio del año o en el momento que consideres, mantenerte es la clave. Y es la parte esencial que hará sostenible esa consecución de tus objetivos.

Cómo habrás comprobado muchas veces, ¿de que te sirvió ponerte muchos objetivos sino fueron suficientemente motivadores y los dejaste a un lado?.

Sí, realmente, estar motivado constantemente en la consecución de esa “foto final” que te hará feliz, es lo que te mantendrá en estado de curiosidad e implicación. Podrías pensar que bueno, si al final ese objetivo no me motivó, no sería un objetivo que realmente querías. Puede ser, a veces, sólo puedes descubrir lo que te gusta, implicándote en diferentes actividades, para después valorar tus prioridades y gustos.

Ahora bien, hay una parte de objetivos, que estoy segura que quieres, pero que al final te cuesta conseguir, y esto acaba por desmotivarte. Aprovechas fechas especiales, como cumpleaños, comienzo de año, etc, para volver a retomarlos, pero ¡vaya!, parece que se te resisten. 

¿Qué te parece si hoy repasamos algunas ideas relacionadas con la motivación y la consecución de objetivos?. Me encantaría que pudieras llegar a dónde quieres. Y por supuesto, que disfrutaras un montón del camino. Ya que al final, es lo más importante. 

Conseguir un objetivo disfrutando te permitirá entre otros aspectos:

  • Mantener la motivación.
  • Descubrir nuevos aprendizajes que no habías tenido en cuenta.
  • Conocerte a ti mismo: en tus fortalezas y en tu potencial.
  • Ganar en capacidad de resiliencia para resolver posibles obstáculos con los que te encuentres.
  • Asegurar que cuando llegues a tu “foto objetivo” puedas mirar atrás y te sientas orgulloso.
  • Fortalecer tu autoestima.
  • Fomentar tu creatividad.
  • Organizarte y priorizar.

Recuerda que has conseguido pocas cosas cuando tu estado emocional no era motivador, tranquilo y alegre. El aprendizaje y el cambio siempre se consiguen mejor disfrutando. En este estado todas tus capacidades cognitivas están en su máximo nivel. El forzar segur trabajando en un objetivo al que no le acompañan emociones positivas, es inútil. Asegúrate un buen estado emocional.

Hacer fáciles tus objetivos y no perder la motivación

Es muy frecuente, definir el objetivo de forma más o menos clara y mantener en la cabeza acciones que se nos van ocurriendo que tenemos que hacer. En estos casos, seguramente has comprobado que llenas tu cabeza de “cosas” que tienes que hacer y que más o menos vas haciendo. Pero si no las haces, “hierven” en tu cabeza, toda clase de pensamientos que te hacen activar el “modo bucle” de pensamiento. Y al final, la inercia del día a día, va relegando estas actividades. Con lo cual, ya lo tienes, puede empezar el proceso de desmotivación.

Ahora bien, 

  • ¿En qué necesitas focalizar tu atención y energías?. ¿En acordarte de lo que tienes/quieres hacer?. O ¿En hacerlo realmente?.
  • Y otra cosa, esas ideas sobre las acciones que tienes que hacer ¿te llevan realmente dónde quieres?. Y además, ¿son actividades en las que realmente estás dispuesto a implicarte y profundizar con gran curiosidad?.

Es mucho más “rentable emocionalmente”, preparar de forma proactiva qué pasos necesitas hacer y focalizar tu atención en ponerte manos a la obra. 

Centra tu atención en los pasos inmediatamente posteriores que provocan tu curiosidad

Michael Simmons en Medium, en su artículo If you want to be massively successful, do NOT set ambitious goals, according to studies, hace referencia al modelo de los investigadores Kenneth Stanley and Joel Lehman. Este modelo nos confirma el enfoque de que los retos más duros no se consiguen de la forma habitual que conocemos. Es decir, estableciendo metas, midiendo el progreso y comprobando cada hito a conseguir.

Estos autores confirman el hecho de que es el establecimiento de pasos motivadores y claros entre donde estás ahora y donde quieres estar, es mucho más efectivo. Incluso, este modelo abre la posibilidad de que el objetivo se redefina de tal forma que pueda diferir un poco del original en pro de mantenernos motivados en aquello que realmente provoca nuestra curiosidad y aprendizaje. 

Es decir, en vez de marcarte submetas a conseguir de un objetivo más amplio. Y “tener en la cabeza” aproximadamente lo que tienes que hacer intuitivamente. Cambia el modelo y céntrate en definir los pasos inmediatamente posteriores a cada momento en el que estás en relación al objetivo.

Actividad Recomendada

Escribe tranquilamente en el formato que quieras, papel o digital, los siguientes pasos para centrar tu atención en aquello que provoca tu curiosidad.

  • Define dónde quieres estar y dónde estás ahora.
  • Identifica el paso siguiente más novedoso en el que quieras invertir.
  • En vez de preguntarte constantemente ¿esta actividad me lleva a mi objetivo?, aplica el filtro de la curiosidad en los pasos inmediatamente posteriores.
  • ¿Cuál es el paso más novedoso para ti y que provoca tu curiosidad?. ¿Estás tan fascinado por ese siguiente paso que invertirías tu esfuerzo en aprender más sobre ello? Entonces hazlo. 
  • Cuando hayas invertido el esfuerzo en aprender ese nuevo paso novedoso y motivador para ti, pregúntate cuál es el siguiente paso en el que nuevamente estás dispuesto a invertir el compromiso y el esfuerzo de un nuevo aprendizaje que ha activado tu curiosidad. 
  • Y así sucesivamente. Este progreso de “pasos curiosos” te llevará a dónde quieres estar manteniendo tu motivación.

Como indican los investigadores Kenneth Stanley and Joel Lehman, “para conseguir tus objetivos más ambiciosos, debes estar dispuesto a abandonarlos”. Eso sí en pro, de seguir tu curiosidad y fascinación por aquello en lo que estás dispuesto a invertir, que al final es lo que te hará sentirte satisfecho 😉

De hecho, a mí me ha pasado muchas veces, revisa si a ti también. Cuando te dejas llevar por la curiosidad de lo que vas descubriendo en el camino a tu meta, el objetivo se redefine un poco diferente pero mucho más motivador, y asegura tu implicación y compromiso. 

Para conseguir lo que quieres sobre todo desarrolla hábitos

Sí, definitivamente las personas a las que admiro, que más felices son con su vida y que tienen una clara trayectoria de avances y retos en su vida, tienen excelentes hábitos. Es el establecimiento de hábitos lo que asegura la consecución de los objetivos o retos que uno se plantea.

Si no tienes el hábito de estudiar, profundizar y reflexionar, difícilmente podrás superarte y aprovechar lo que lees o estudias. Cuando no tienes el hábito de pararte a pensar cómo estás impactando en tu equipo de trabajo o en tus compañeros o clientes, ocurre lo mismo. Pierdes la oportunidad de ser mejor líder, de ser mejor profesional, de ser la persona que quieres ser. Cuando te falta el hábito de mantenerte actualizado en tu trabajo, pierdes la oportunidad de hacer que tu trabajo sea más motivador. E incluso, de quizá, ofrecer algo diferente con respecto a otros candidatos en un proceso de selección para una nueva empresa.

Piensa, ¿tienes a ser “reactivo” en tu vida o por el contrario abrazas la proactividad y la puesta en marcha de hábitos que te aseguran el éxito?.

Casi para mí es una de las primeras reflexiones que necesitas hacer antes de abordar tus próximos objetivos.

Piensa en pequeño no en grande

Ryan Holiday, autor de ‘Conspiracy,’ ‘Ego is the Enemy’ & ‘The Obstacle Is The Way’, en su artículo How to Develop Better Habits in 2019, nos propone enfoques interesantes.

Ryan Holiday hace referencia a el modelo de “hábitos atómicos” de James Clear. 

Un “hábito atómico” es un hábito pequeño que provoca la mayor diferencia o impacto posible en nuestras vidas. Así que contrario, a lo que solemos escuchar nos propone:  

  • Piensa en pequeño en vez de a lo grande. Pensar en pequeño es más fácil. Si quieres aprender cualquier cosa, evita pensar en el tema general. Céntrate mejor en el siguiente paso pequeño que puedes poner en marcha. Pensar en pequeño facilita comenzar a llegar a tu objetivo. Una vez alcanzado ese paso pequeño, puedes seguir construyendo los siguientes pasos.
  • Crea un recordatorio físico de lo que que quieres conseguir. Recuerda del paso pequeño que quieres dar, no del objetivo general. Puede ser un recordatorio en tu agenda, un post´it en tu mesa, un mensaje en tu pantalla de ordenador o móvil. Como quieras, pero tenlo presente. 
  • Prepara con antelación lo que necesitas y que sea visible. Si quieres dedicar un tiempo de lectura todos los días y crear una reflexión práctica de cómo lo puedes poner en marcha. Déjate preparadas que lecturas o libros quieres leer al día siguiente. Busca un sitio físico y una hora determinada de cuándo lo quieres leer. E incluso prepara dónde apuntarás tus reflexiones, calendario, agenda, bloc de notas digital o en papel, etc. Déjatelo todo preparado para cuando llegues a casa o al sitio donde quieras realizar esta actividad.
Y además...
  • Aprovecha y enriquece los hábitos que ya tienes. ¿Qué hábitos ya forman parte de ti?. Y además sientes mucha satisfacción de que ya formen parte de vida. ¿Cómo podrías enriquecerlos?. Dentro de ese hábito que ya tienes instaurado, ¿podrías añadir algo que hiciera que abordaras 2 hábitos en uno?. Piénsalo, es más fácil apoyarse en nuestras fortalezas para instaurar nuevos aprendizajes que crear un hábito nuevo desde cero. 
  • Rodéate de buenas personas que te inspiren. A veces, no necesitas buscar personas que tengan un nivel mucho más alto que tú en algo que quieras dominar. Es casi, a veces, más importante, que te provoquen, que te inspiren con sus hábitos, que te emocionen.
  • Empieza por comprometerte en algo, lo que sea. Elige un periodo de tiempo y una actividad o compromiso que capte tu atención. Da igual, si es una actividad que te lleve a los objetivos que tienes en la cabeza o no. Simplemente practica el hecho de comprometerte en algo y permítete descubrirte en ese reto.
  • Establece los días en los que vas a invertir en los pasos hacia tu objetivo. No necesitas que por ser un hábito, realices esa actividad todos los días. Basta con que establezcas un periodo de implicación que no abandones. 
  • Céntrate en ti mismo. Deja a un lado por algunos momento a los demás. Reserva ratos de desconexión presencial y digital. Pon el foco en ti mismo, en tu curiosidad, en tu aprendizaje, en cómo te sientes, en qué quieres que sea tu próxima ilusión.

Actividad Recomendada

Responde tranquilamente en el formato que quieras, papel o digital, la respuesta a las siguientes cuestiones.

  • ¿Cuáles pueden ser tus pequeños “hábitos atómicos” con los que te quieres comprometer?
  • ¿Qué puedes preparar con antelación para asegurar que los realizarás?
  • Revisa, ¿Qué hábitos ya tienes consolidados a los que les puedes añadir un micro hábito compatible?
  • ¿Con qué personas que te inspiran quieres tener más interacción?
  • ¿Qué pequeño reto puedes asumir (da igual de que tipo)?
  • Reflexiona, ¿Qué días invertirás en tus “hábitos atómicos?
  • ¿Qué necesitas limitar para poder centrarte en ti mismo?

Sé un guerrero de tu mente para conseguir tus objetivos

Ser un “guerrero de tu mente”. Concepto que nos proporciona Patrick Ebdlab, autor de The Self-Discipline Blueprint. Coincido plenamente en el mensaje que nos envía y así lo he comentado muchas veces. 

La ventaja de hoy, es que tienes acceso a muchísima información útil. Seguramente lees muchísimos artículos a la semana. Ahora bien ¿en qué mejoran tu vida?. ¿Cuánta aplicación práctica has sido capaz de darle a tus lecturas?. 

De hecho, me sorprende y admira cuando una persona viene a mi consulta, con varios de mis artículos subrayados, con preguntas anotadas y con conclusiones sobre sus próximos pasos a realizar. Es fantástico :-). Estas personas podemos decir, según el autor que son “guerreros de su mente”. ¿Cómo vas tú?. ¿Aprovechas lo que encuentras cuando lees?.

Así, mira, un pequeño objetivo que quizá pueda gustarte es convertir tus aprendizajes en acciones tangibles. Hábitos, al fin y al cabo, que puedan crear oportunidades de mantener tu autoestima y motivación en permanente activación. “Quien no hace, se pierde oportunidades”.

7 estrategias importantes para conseguir tus objetivos

Volviendo al autor, Patrick Ebdlab, nos propone 7 +1 estrategias para mantener este “guerrero de la mente” en estado activo:

  1. Celebra, sino lo has hecho ya lo que has conseguido en el año anterior. Es un buen hábito para construir el sentido de auto-eficacia, revisar los logros pasados.
  2. Cuida los aspectos básicos de tu vida: nutrición, descanso y movimiento.
  3. Conoce y elige las “piedras angulares” de tu vida. Lo que es más importante para ti y quieres que permanezca presente en tu vida.
  4. Crea cambios duraderos y sostenibles en el tiempo. Para ello, necesitas tener en cuenta cómo equilibrar tu lado racional y emocional.
  5. Optimiza tu flujo de trabajo y de felicidad.
  6. Periódicamente reconoce tus progresos, felicítate y recompénsate. Revisa también qué has descubierto sobre ti mismo en tu evolución.
  7. Implícate en eliminar o reducir al máximo tus distractores más adictivos.
  8. Sé una buena conciencia con la que conversar. Convierte en tu mejor aliado.

Conclusión

Recuerda para hacer fáciles tus objetivos y no perder la motivación, ten en cuenta estas recomendaciones:

  • Centra tu atención en los pasos inmediatamente posteriores que provoquen tu curiosidad.
  • Desarrolla hábitos.
  • Piensa en pequeño.
  • Sé un «guerrero de tu mente» y ponte manos a la obra para que lo aprendido se convierta en algo tangible.
¿Cuál es el siguiente paso que quieres hacer para conseguir tu objetivo?
¿Con qué paso que sea nuevo y provoque tu curiosidad quieres comprometerte para aprender más y profundizar?
¿Qué paso pequeño puedes dar que genere un gran impacto?

Y si te apetece y puede ayudarte...

12 formas de no ser productivo y perder el tiempo

12 formas de no ser productivo y perder el tiempo. ¿Lo has pensado?. Es posible que tengas al menos, 12 fuentes de riesgo en las que puedes no estar siendo productivo. Con el consiguiente estrés que supongo que te genera.

Se acerca final de año. ¿Cómo vas a llegar, agotado o bien?. Quizá sería un buen momento para analizar tus hábitos de trabajo. Posiblemente también vendría bien, ver cómo estás trabajando con tus compañeros o colaboradores. ¿Y si tomarás algunas decisiones?. Si revisaras los últimos 3 meses ¿Cómo dirías que ha sido vuestra organización?.

Te propongo hoy que revises conmigo, al menos 12 riesgos. 12 formas de no ser productivo y perder el tiempo. Insisto con el consiguiente desgaste emocional que conlleva. Y quizá puedas reducir. ¿Te tomas unos minutos para revisarlo por si acaso puedes mejorar en algo?.

12 formas de no se ser productivo y perder el tiempo

Cómo estresarse con la gestión del correo

Notificaciones de correo

Responder los correos conforme llegan a tu bandeja de entrada te estresa. ¡Claro!. Estás interrumpiendo tu flujo de concentración con notificaciones constantes. Así, no te concentrarás, no avanzarás en las tareas de más valor.

Programa y planifica

Elige 2-3 momentos programados en la mañana. Otros 2 por la tarde para consultar y responder al correo. Cierra el correo o bloquea las notificaciones. Evita estar constantemente atendiendo al email. Si es algo urgente, no te preocupes que la gente llama por teléfono.

El email: lista de tareas

Usas el correo como lista de tareas, y claro se van acumulando. La bandeja de entrada o la carpeta de pendientes siempre está llena. Agobia bastante ya sólo la visualización de esta información. No tienes claro el plazo de entrega, pero ahí están diciéndote que todavía no lo has atendido.

El email es un medio

El email, es un medio para comunicarnos cuando no existe urgencia y se da un plazo de trabajo. Úsalo bien y enseña a otros a usarlo. Un email necesita incorporar claramente la demanda y el plazo de respuesta. Conforme llegue esa demanda vincúlalo a tu gestor de tareas. O crea una tarea con la información clara y la fecha de entrega.

Revisas y acumulas

Sueles ir revisando cada email para ver qué tienes que hacer. Sino es urgente o lo tienes que estudiar con más calma, lo sigues dejando en pendientes. Respondes los correos fáciles o los urgentes. La bandeja de entrada sigue acumulando. Y cada vez que entra un correo haces lo mismo. Pierdes el tiempo cada vez haces trabajo doble. El de descarte y el de decisión sobre que hacer.

Haz en el momento

En esos momentos programados de consulta de la bandeja de entrada, haz siempre algo. Con todo. Es necesario responder, responde. No es urgente, planifica tu respuesta o la tarea demandada. Sólo estás en copia, crea reglas para que esos correos vayan a una carpeta especial, ya los revisarás.

Revisas un documento

Utilizas el email para revisar y dar feedback sobre un documento. Al final, te encuentras con 5 correos de ida y vuelta. Has estado abriendo el correo, abriendo el documento y escribiendo otro correo cada vez. Demasiadas minitareas que te quitan tiempo y pierdes eficacia.

Trabaja on line

Hoy todos disponemos de una manera u otra de algún medio para trabajar online. Aprovéchalo. Trabaja sobre el documento, y apunta todos los comentarios que necesites. Se actualiza en el momento y te permite consultar su evolución al instante. Aprovecha las plantillas, los esquemas, etc., para que de antemano sepamos conjuntamente que sé necesita hacer en ese documento.

Cómo perder el tiempo en las reuniones

Clones de otra reunión

Son reuniones periódicas en las que siempre hacemos lo mismo y conseguimos lo mismo. Es decir, no mucho. Se informa, se pregunta, responden siempre los mismos. Un aburrimiento, una pérdida de tiempo más con todo el trabajo que tienes por hacer. Además se suelen alargar porque la persona que dirige la reunión de repente es creativa y los asistentes no están preparados.

Toma decisiones

Haz algo distinto. Lo primero valorar si la frecuencia de esa reunión es adecuada. Analiza si todos los asistentes son necesarios durante toda la reunión. Proporciona una tarea clara para cada asistente en la reunión. Si no es necesaria, no la hagas. Cambia la metodología de la reunión. Invierte en pensar cómo hacerla más dinámica y que participen todos con un motivo, un sentido y un orden.

Todo el tiempo

Se os va de las manos el tiempo dedicado a cada reunión. No se respeta la hora de inicio, tampoco la de salida. Sobre todo esas reuniones que son imprevistas. Estáis más pendientes de todo lo que hay por hacer en el día que en el motivo de la reunión. No controlas nada, porque sabes más o menos cuando entras a la reunión pero no cuando sales.

Una fecha y un plazo

Programa hora de inicio y hora de salida. Planifica los hitos a tratar en la reunión y la tarea exacta que tienen que hacer los asistentes en esa reunión. Envía convocatoria de reunión con tu calendario a todos los asistentes y añade el motivo de la reunión, las tareas y la información que necesitan prepararse. Permite la asistencia parcial de algunos asistentes. Si la reunión es urgente, tómate unos minutos para organizar lo que vas a hacer en la reunión y cuáles son las tareas. Antes de entrar prepárate.

Todos tomamos nota

En las reuniones cada uno toma nota de lo suyo. Utiliza la libreta de papel "para todo" que tiene en la mesa de trabajo. ¡Ah, luego cuando puedas, lo pasarás a limpio o a algún momento on line. Realmente está llena de tachones, de listas repetidas. No sabe cuándo las escribió, pero si están apuntadas sería importante. La verdad es que luego cuesta mucho encontrar y acordarse de la información importante. Y así todos...

Online y compartido

Deja el papel, quieras o no estamos en la era on line. Y para algo está, para ahorrarnos tiempo y diversas interpretaciones sobre una misma información. A ser posible, en la reunión que una sola persona se dedique a tomar nota on line. A ser posible un gestor de notas (Evernote, Google Keep, o similar). Lo mejor que cada acuerdo, responsable y fecha quede registrado, bien en una nota compartida o fenomenal si es ya en nuestro gestor de tareas on line y compartido. Desde el momento que se escribe está disponible para todos. No pierdas el tiempo en pasarlo a limpio, escribir un mail, enviarlo, etc...

Cómo perder el tiempo con interrupciones

El teléfono no para

El teléfono de la mesa no para de sonar. Por si fuera poco, también tienes el móvil, quizá de empresa y además el personal. ¿Mola eh :-)? ¡Ah! y estás intentado responder correos conforme llegan y además concentrarte en un trabajo importante que necesitas entregar en 1 día o 2. Es genial, ¿a qué si?. Tu concentración disminuye, además te estás estresando. Respondes a las llamadas pero rápido, así duran poco tiempo. Pero te das cuenta que quedaban cosas por concretar. Lo mismo pasa con los correos. Y además has retomado 7 veces ese documento que tienes que preparar.

Organiza y acuerda

Sobre todo respira. Yo me he estresado sólo de escribir el apartado anterior y de imaginarlo :-). El objetivo es reducir las interrupciones al máximo posible. Las urgencias no las podrás organizar, pero lo demás sí. Cuando quedes con alguien para que te llame dile fecha y hora más conveniente para ti. Si tienes que hacer llamadas tú, organízalas para hacerlas todas juntas, prográmatelas en un día y una hora concretas. Acuerda con un compañero, horas en las que cada uno se ocupe del teléfono para que el otro pueda trabajar tranquilamente. A no ser que se "queme algo" puede otra persona tratar de atender la llamada.

Demasiadas preguntas

Compañeros, colaboradores... tienden a interrumpir tu ritmo de trabajo con sucesivas preguntas. Añadido al ítem anterior, llamadas y mails, se hace muy difícil que puedas trabajar bien. A veces, son preguntas urgentes, pero la mayoría no lo son. Además, podían haber buscado esa información que te piden por ellos mismos. Pero es más fácil que les respondas tú , además eres tan amable... 🙂

Agrupa consultas

He observado, que en las empresas, la mayor parte de las interrupciones se pueden evitar o agrupar. Mucha gente tiende a preguntar al compañero o a su responsable porque es más cómodo. Pero no eficiente para el ritmo de los proyectos. Consigue que todo el mundo sepa de dónde puede sacar un dato o una información. Comparte documentos y planes con los demás, de manera que puedan tener acceso y ser más autónomos. A veces se interrumpe, por que no se sabe cuándo vas a atenderles, por si luego no estás. Acuerda, minireuniones para agrupar consultas al final de la mañana o del día. De manera que se reduzca la incertidumbre de los demás. Pon a tu disposición tu calendario y agenda para que las personas agrupen todas sus dudas y reserven un tiempo contigo.

No sabes cómo seguir

A estas alturas has perdido tanto el "norte" qué no sabes cuáles son las prioridades. A veces, te es difícil averiguar por dónde sigues después de tanta interrupción, llamada o email. Estás posiblemente cansado y distraído, porque has "apagado demasiados fuegos". Es posible que acabes llevándote trabajo a casa, porque estás más tranquilo. O que mañana te vengas muy pronto a trabajar así no te interrumpen tanto. También es posible que hoy acabes más tarde de lo normal.

Gestión de prioridades

¿Cuáles son las prioridades para este año?. ¿Y para cada mes? ¿Cuáles son las prioridades para cada semana?. Ese es tu "norte". No lo pierdas de vista. Un buen gestor de proyectos te ayudará a mantener la imagen temporal de los proyectos y trabajos que tengáis que hacer. Si tenemos el macro claro, el micro es más fácil. Crea el hábito de ser proactivo con los trabajos y proyectos.

Cómo no llegar al plazo de tus tareas

Se te olvidan tareas

A estas alturas has perdido tanto el "norte" qué no sabes cuáles son las prioridades. A veces, te es difícil averiguar por dónde sigues después de tanta interrupción, llamada o email. Estás posiblemente cansado y distraído, porque has "apagado demasiados fuegos". Es posible que acabes llevándote trabajo a casa, porque estás más tranquilo. O que mañana te vengas muy pronto a trabajar así no te interrumpen tanto. También es posible que hoy acabes más tarde de lo normal.

Programa todo

¿Cuáles son las prioridades para este año?. ¿Y para cada mes? ¿Cuáles son las prioridades para cada semana?. Ese es tu "norte". No lo pierdas de vista. Un buen gestor de proyectos te ayudará a mantener la imagen temporal de los proyectos y trabajos que tengáis que hacer. Si tenemos el macro claro, el micro es más fácil. Crea el hábito de ser proactivo con los trabajos y proyectos.

No eres proactivo

Consideras que no tienes tiempo para ser proactivo. Crees que eso no es posible en tu trabajo. Las urgencias, los imprevistos y demás características de tu trabajo y de tu sector te impiden pensar por adelantado. Piensas que en tu puesto de trabajo no es posible. Además no tienes tiempo de pararte a pensar.

Gestiona por adelantado

En todos los trabajos hay un margen de maniobra para la proactividad. Sencillamente necesitas querer buscar un momento para considerar en qué margen de posibilidades quieres invertir para ser proactivo. Da igual si sólo es un 20%. Ya es más de lo que tienes. Y siempre que puedas mejorar este margen, podrás asumir mejor las urgencias y los imprevistos. Busca un momento tranquilo. A veces media hora o una hora es suficiente para organizar y planificar por adelantado esas tareas que puedes prever. El objetivo es controlar lo controlable.

Conclusión. 12 formas de no ser productivo y perder el tiempo.

Repasemos. Revisa cuáles son los puntos dónde puedes perder tiempo y eficiencia en tu trabajo. 

  • Constantes notificaciones de entrada de correos.
  • Convertir el correo en una lista de tareas.
  • Revisar emails varias veces.
  • Crear conjuntamente trabajos por correo.
  • Reuniones repetitivas y aburridas.
  • Demasiado tiempo por reunión.
  • Pérdida de tiempo, por escribir los acuerdos de la reunión varias veces.
  • Gestión ineficaz de llamadas telefónicas.
  • Consultas constantes que interrumpen tu trabajo.
  • No saber cuáles son las prioridades. Te has descentrado.
  • Olvido de tareas a realizar.
  • Trabajar de forma reactiva, según surge la necesidad.
Y tú, ¿dónde pierdes el tiempo?
¿Qué pequeños cambios podrías hacer para ser más productivo?
¿Cuánto de verdad quieres trabajar con más tranquilidad?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Toma las riendas de tu vida, practica el auto aprendizaje

Septiembre es buena época para dirigir tu vida de nuevo. Final de año también lo es. Son momentos clave del año en el que nos planteamos después de un descanso, ¿cómo seguimos?.

La verdad, es que cualquier momento es bueno. Aquel momento que tú decidas para tomar las riendas de nuevo y dirigir tu vida, ese es el bueno. Tampoco te dejes llevar excesivamente por cuándo lo hacen los demás. Sigue tu ritmo y la llamada de tu inquietud personal.

Considero que una de las capacidades que más presente está en las personas que tienen sensación de dominio de su vida, es el auto aprendizaje. Analízalo conmigo. Piensa en esas personas a las que admiras. Esas personas que se sienten bien consigo mismas, que se sienten en equilibrio consigo mismas y con el mundo. Suelen ser personas con una gran capacidad de ser conscientes de:

  • Cómo son
  • Cuáles son sus emociones
  • Qué quieren llegar a ser
  • Cuáles son sus mejores fortalezas 
  • Cómo pueden aprovecharlas para conseguir tus objetivos
  • Qué plan llevarán a cabo para conseguir ser mejores y alcanzar sus resultados

De estos 6 puntos, ¿cuál es aquel que tienes más claro?. ¿Cuál es el punto sobre el que necesitarías profundizar?. Toma las riendas de tu vida. Practica el auto aprendizaje.

Toma las riendas de tu vida, practica el auto aprendizaje

El aprendizaje auto-dirigido describe el proceso en el que las personas toman la iniciativa, con o sin la ayuda de otros, de diagnosticar sus necesidades de aprendizaje, definir sus metas de aprendizaje, identificar los recursos materiales y humanos necesarios, elegir e implementar las mejores estrategias de aprendizaje y de evaluar los resultados de su aprendizaje.

Knowles, M., Self-directed learning: A guide for learners and teachers (Prentice-Hall, 1975) Tweet

Para mi, esta definición no tiene desperdicio. Fíjate:

  • Valorar qué es lo que necesitas aprender
  • Definir tus metas
  • Identificar recursos necesarios
  • Elegir estrategias
  • Evaluar resultados
  • Con o sin ayuda externa

Podría ser 6 pasos geniales para empezar a dirigir tu vida, sea que necesites tomar las riendas de tu vida a nivel personal o profesional. ¿Podrías empezar a pensar en ello?. Cuando tú decidas tomas las riendas de tu vida.

Cómo aprendemos los adultos

Sí, a veces parece que se olvida que en los procesos para conseguir las metas que uno mismo se ha propuesto, se necesita aprender. Se tiende a creer que, pensar en hacerlo, es conseguirlo. Y no es así. En cualquier proceso de cambio o de redirección se necesita invertir en auto aprendizaje. Pero ¿qué es lo que activa tu capacidad para aprender, sobre todo, de ti mismo y de tus vivencias?. Cómo adulto que eres, te en cuenta que, se aprende mejor cuando:

  • Eliges de manera intencionada aprender.
  • Aumentas la consciencia y la reflexión de tus vivencias diarias.
  • Decides adaptarte, sobrevivir o competir.
  • Experimentas y practicas en entornos “seguros”, psicológicamente hablando.
  • Aprovechas las relaciones personales de tu entorno como fuente de aprendizaje
  • Te acompañas de buenos modelos de aprendizaje (personas que admires).
  • Reflexionas sobre los resultados y tu forma de aprender.
  • Revisas experiencias exitosas de aprendizaje de tu pasado.
  • Pones tu foco de atención en tus fortalezas como apoyo a lo que te falta por aprender.

¿Cuántas de estas medidas estás poniendo en marcha?

 

Recuerda...

Conseguir tus metas puede provocar además, aumentar tu estado emocional. Ahora bien, el proceso requiere de ser bueno en algo requiere unos pasos previos en los que te encontrarás con alguna incomodidad emocional y frustración. ¿Lo tienes previsto?. Ten en cuenta que la mayoría de las personas abandonan sus metas cuando encuentran emociones incómodas que les paralizan. Atención, forma parte del proceso. No es ese el momento para abandonar. Es justo el momento en el que necesitas prestarte más atención y ver cómo te pueden ayudar esas emociones. ¿Qué te comunica ese miedo, o esa intranquilidad que sientes?. Quizá olvidaste en tu plan, aprender algo más, inclúyelo en tu plan y sigue adelante.

Cualquier proceso de aprendizaje y cambio nunca es ascendente directo. Más bien, responde a un patrón de altibajos con tendencia ascendente hasta que lo consigues. Crea un plan para los momentos bajos.

4 pasos previos para tus nuevos aprendizajes

A veces, incluso antes de realizar el plan para conseguir tus metas puede ser beneficioso realizar un pequeño análisis. ¿Qué hábitos que realizas en tu día a día pueden impulsar y apoyar lo que realmente quieres conseguir?. Cuando decides hacia dónde quieres dirigirte en tu vida personal o profesional, es muy posible que te des cuenta que algunos de tus comportamientos habituales en ese momento dificultarán tu aprendizaje y cambio. Otros comportamientos que realizas, sin embargo pueden ayudarte. ¿Qué te parece si los revisas?

Piensa en qué puedes:

  • EMPEZAR. Empezar a hacer, decir, qué hábitos nuevos te gustaría incorporar
  • AUMENTAR. Qué comportamientos que ya realizas puedes hacer con mayor frecuencia
  • PARAR. Qué necesitas dejar de hacer ya mismo.
  • REDUCIR. Qué comportamientos te van a ayudar mejor si reduces su frecuencia.

Toma notas, donde quieras. Empieza ya. Abre una nota de móvil o tu libreta preferida. Escribe estos 4 ítems. Comienza a responder y a hacer una lista por cada punto. Puedes completarla más tarde y mantenerla activa diariamente. Revisa y marca también lo que ya estés consiguiendo. 

Tu agenda de aprendizaje

Ahora ya, es importante que crees tu propio AGENDA DE APRENDIZAJE. Una agenda de aprendizaje incluye tener clara una foto final de lo que queremos conseguir, una foto de nuestra situación actual, identificar las diferencias entre ambas, definición de objetivos y plan de hitos a conseguir y acciones que realizaremos para conseguirlo. 

Estos elementos de tu agenda de aprendizaje ayudarán a tu cerebro a trabajar desde el funcionamiento del Sistema Nervioso Parasimpático. Cuando activamos este sistema nervioso, nuestras mejores capacidades cognitivas se ponen en marcha. Así, se permite que capacidades mentales como la búsqueda de soluciones, la creatividad, capacidad de adaptación y resiliencia.

Acordémonos también que en este proceso nos encontraremos también con emociones incómodas, que aprovecharemos para seguir adelante. Ya que en todo proceso de aprendizaje y cambio se necesitan alternar emociones positivas y otras emociones más incómodas. Es decir, necesitaremos aprender a manejar tanto la activación del Sistema Nervioso Parasimático (SNPS, responsable de la creatividad y la adaptación) como el Sistema Nervioso Simpático (que se activa cuando estamos ante situaciones que nos producen miedo o incomodidad)

¿Cómo puedes organizar tu agenda de aprendizaje?. ¿Qué necesitas reflexionar primero para dirigir tu vida hacia los nuevos objetivos?

  • Elige el área de tu vida sobre la que quieres volver a tomar las riendas o ser mejor.
  • Identifica en que se parece tu situación ideal con la situación real en la que te encuentras ahora.
  • Piensa también, en que se diferencia tu situación ideal con la situación real en la que te encuentras ahora.
  • Escribe a continuación, cuál será el impacto de desarrollarte en esa área de tu vida que quieres conseguir.
  • Define claramente cuáles son tus objetivos. Ya sabes, procura que tus objetivos, sean retadores, específicos, medibles, alcanzables, importantes para ti y con un plazo de tiempo. 
  • Para cada objetivo marca diferentes hitos, recursos y acciones que te van a ayudar a conseguirlo.

Visualiza la "foto" final

Aprovechando todo el potencial que te proporciona tu capacidad para soñar, permítete imaginar. Imaginar, permite que te veas a ti mismo pensando, comportándote y sintiéndote como quieres. Crea una huella en tu cerebro en la que se empieza a grabar el nuevo aprendizaje, dirigiendo tu atención a lo que quieres conseguir y aprender. Además, se activa nuevamente el SNPS que mantiene activa tu motivación gracias a la liberación de hormonas responsables del placer y del bienestar.

Para visualizar y permitirte soñar (por escrito o a nivel mental) de forma sostenible para alcanzar tus objetivos empieza a:

  • Dibujar una linea desde hoy hasta la fecha en la que quieres haber conseguido ese cambio en tu vida.
  • Imagina qué emociones sentirás en todo el proceso.
  • Trata de visualizar si hay alguien más contigo en el camino y al conseguir tu meta.
  • Piensa en que te dirán esas personas que te van a acompañar en el camino y cuando llegues a tu objetivo.
  • Viendo el resultado final de cómo habrás conseguido aprender o cambiar, trata de imaginar que consejo puedes darte a ti mismo hoy.
  • Identifica los obstáculos con los que te encontrarás.
  • Define cuál es el principal motivo que te mantendrá en el camino a tus objetivos.

Pide ayuda si lo consideras

Aunque seas el principal motor de esta nueva etapa de tu vida o de este proceso de cambio y aprendizaje, cuenta con ayuda si lo consideras. Sea alguien a quien admires, un mentor o un coach o un psicólogo. Según tus necesidades, prepara y define bien cuál es la ayuda que necesitas. Piensa en estas ideas para que esas personas puedan ayudarte mejor:

  • Cuáles son tus expectativas.
  • Cómo vas a definir el área de compromiso.
  • Nivel de flexibilidad.
  • Los retos que tu quieres afrontar.
  • Los resultados que quieres conseguir.
  • Feedback que necesitas recibir.

Ideas clave. Toma las riendas de tu vida, practica el auto aprendizaje.

  • Recuerda tener presente el poder tu capacidad de auto aprendizaje para tomar las riendas de tu vida.
  • Ten presente en qué momentos los adultos aprendemos mejor.
  • Empieza con los 4 pasos previos a tu nuevo objetivo.
  • Plantea bien tu agenda de aprendizaje.
  • Visualiza la «foto» final.
  • Pide ayuda si lo consideras.
¿Qué quieres conseguir en esta nueva etapa?
¿Cuál es el motivo principal de este cambio que quieres conseguir?
¿En qué te apoyarás para potenciar tu capacidad de auto-aprendizaje?

Y si te apetece y puede ayudarte...

error: Content is protected !!