Es el momento de alimentar tu equilibrio personal

Afortunadamente, comenzamos nuevo año. Como una libreta en blanco para llenarla de cosas bonitas. ¿Por qué no?. Seguramente habrá también retos complejos. No obstante, puede ser bonito también. ¿Qué te parece?. Yo creo que sí. Vamos a ello entonces. 

Reflexionando sobre qué hacen las personas que disfrutan más y resuelven mejor, con menos coste emocional, las dificultades, identifico, entre otras, algunas habilidades clave. Sí, hoy vamos a centrarnos en ellas. 

Es el momento. Y aunque cualquier ocasión es buena, es principio de año. Así que mejor vamos a aprovecharlo.

Es crucial, ocuparse de alimentar el equilibrio personal de cada uno. ¿Por qué?. En realidad, las personas con equilibrio personal tienen fondo psicológico muy potente. Suelen tener más desarrollado el enfoque apreciativo (prestar atención a lo positivo) hacia las cosas que viven. Además, ante las dificultades muestran más facilidad de afrontar retos con calma y con inteligencia emocional. Es decir, al final las personas con equilibrio personal viven con una estructura psicológica que les permite sufrir menos y aprender constantemente. 

Vamos a centrarnos hoy, en tres objetivos que pueden, muy bien, acompañarte en este nuevo año.

Es el momento de alimentar tu equilibrio personal

Tu bienestar depende de tu equilibrio personal

Nos apoyaremos en esta ocasión en algunas ideas de uno de los artículos de The Emotion Machine – 6 aspects of a balanced Person. 

Existen 6 áreas en las que necesitarías enfocarte para trabajar tu equilibrio personal y bienestar. Todas ellas son importantes y hacen que seas multidimensional en este sentido, influyéndose entre sí, estas 6 áreas. Tienes entonces: el ámbito físico, mental, emocional, social, laboral y espiritual. Si te centras mucho en alguna/s de las áreas mencionadas correrás el riesgo de vivir con cierto desequilibrio personal. Este desequilibrio puede ser causante de ansiedad, malestar e insatisfacción. Por ello es tan importante que tengas una visión completa de todas tus áreas y trabajes en cada una de ellas.

Bienestar físico

  • Encuentra la forma, por pequeña que sea de mantener alguna actividad física diariamente. 
  • Mantén un sueño regular. Y si no está siendo así, analiza qué ocurre para retomar ese equilibrio en el sueño. 
  • Presta atención a tu dieta. Son muchas las personas que me remiten problemas con la comida. Y en realidad, este problema es un reflejo de su vivencia constante con ansiedad. 

Bienestar mental

  • Puede parecer que no tiene mucho que ver, pero realmente sí. Leer libros y mantenerte en mentalidad de aprendizaje, resetea tu mente sobre muchos aspectos. Da igual si lees algo técnico o alguna lectura más destructora. Toda lectura tiene un impacto en tu mente y la reorganiza. La cantidad de conexiones mentales generadas por una buena lectura, harán que abras posibilidades mentales y emocionales. ¡Ojo!, hoy tenemos muchísimas opciones de leer, pero me preocupa, cuánto le sacas partido. Lee con calma, para aprender, no para consumir páginas. Reflexiona sobre lo leído, hazlo tuyo y conviértelo en algún pequeño cambio.
  • Reta a tu cerebro. Puzzles, juegos, hobbies. Mantén a tu mente con un respiro regular de las responsabilidades cotidianas. Permítete jugar. No te olvides de lo que te enseñan los niño, especialmente en fechas de Navidad y Reyes.
  • Presta atención a cómo razonas, a cómo piensas. Tu capacidad cognitiva es la clave de tu bienestar mental. Aprende, ve a cursos, pide ayuda profesional para detectar tus “trampas mentales” y reformular tus capacidades para afrontar dificultades.

Bienestar emocional

  • Sobre todo si ves que gastas demasiada energía en resolver tus inquietudes emocionales, aprende o busca ayuda. 
  • La inteligencia emocional es a capacidad de regular tus emociones a niveles más adecuados a las situaciones que necesitas vivir y afrontar.
  • Recuerda, que cada emoción reprimida, olvidada, evitada, generará avisos en tu cuerpo en forma de malestar o ansiedad. Esto te alejará de tu equilibrio personal. Y todo te costará más.
  • Las emociones te avisan de cómo estás viviendo las diferentes situaciones de tu vida. Y, aunque no lo creas, te ayudan a tomar decisiones sobre tu bienestar. Aprender a escucharte y respetar tus emociones potenciará tu equilibrio personal.
  • Perdónate los errores pasados. 
  • Cuestiónate a nivel emocional. Las emociones más difíciles tienden a “tintarlo” todo de una realidad “aparentemente real”, filtrando y sesgando muchos datos.
  • Crea hábitos para relajarte, desconectar, respirar antes de abordar situaciones difíciles, buscar el estado emocional adecuado, etc.

Bienestar social

  • Seguramente lo habrás aprendido mucho más en tiempos de pandemia, pero no lo olvides. Parece que pronto convertimos lo extraordinario en ordinario, al dejarnos llevar con inercia por el día a día. Manténte en contacto con amigos y familia.
  • Aprende a comunicarte bien. Procura mejorar esos hábitos, quizá pasivo-agresivos y entrénate en asertividad. Practica el ser constructivo con personas que piensen diferente a ti o se expresen de una manera que te disgusta.
  • Invertir en hábitos sociales, aunque sea 10 segundos, te proporcionará una activación de tus mejores emociones.
  • Busca oportunidades de conocer más gente.
  • Invita a alguien a una comida o cena, sea presencial o virtual.
  • Gestiona bien el uso de redes sociales. Pueden ser un valioso aliado, pero según tu enfoque pueden ser motivo de ansiedad.
  • Acostúmbrate a detectar “el drama” en tu día a día. En ocasiones puedes encontrarte desempeñando algunos de estos 3 roles: víctima, perseguidor o salvador. Cualquiera de los tres, puede limitar tus capacidades para resolver conflictos diariamente.

Bienestar profesional/laboral

  • Sí,… tómate un tiempo de forma periódica, para ver qué se te ha dado bien esta semana, mes… Ten presentes de forma constante tus fortalezas. Son las herramientas de más fácil alcance para ser resiliente, y afrontar  la posible incertidumbre y las dificultades que aparezcan. 
  • Fórmate. Sigue aprendiendo. Aprender mantiene tus neuronas en constante plasticidad y te proporcionará nuevos enfoques a nivel profesional y personal. Es una manera segura de abrir tu mente y desarrollar tu potencial.
  • Crea y asume oportunidades para ganar experiencia. Si hay algo que desconoces, date la oportunidad de aprender y practicarlo. No te quedes sólo con a experiencia que tienes a día de hoy.
  • Cuida y asume tus posibilidades económicas. Toma decisiones en base a ellas.

Bienestar espiritual

Invierte tiempo y espacio en cuidar los pilares de una vida con significado. Estos pilares son:

                  • Sentido de pertenencia (relaciones saludables)
                  • Propósito (sentir que contribuyes a algo más grande que tú)
                  • Narrativa Personal / Storytelling (las historias que te cuentas sobre ti mismo y el mundo
                  • Trascendencia (Inspiración)
                  • Crecimiento (sensación de que avanzas y sigues adelante)
    • Pasa más tiempo con la naturaleza. Aprende a ser capaz de prestar atención a la naturaleza que te rodea, incluso si es en un paseo hasta tu trabajo.
    • Forma parte de la comunidad de alguna forma que te cree satisfacción.
    • Pasa más tiempo en soledad, contigo mismo. La soledad buscada favorece el descubrimiento personal y el crecimiento. 
    • Busca indicios para creer que la vida es buena y bonita. No pierdas esta capacidad.

Sé mejor en aquello que haces cada día

  • No es tan importante las horas de estudio en aquello que haces en tu día a día, sino la promoción de práctica deliberada que pones en marcha. Es decir, aquello que aprendas, aquello que estudies, busca ocasiones de practicarlo. Da igual, si hablamos de una habilidad más técnica o de una competencia personal. Practica. Es mejor elegir una técnica, un paso, un hábito, e intencionadamente practicarlo, que conocer muchas técnicas y practicarlas con poca frecuencia.
  • Evita el estancamiento saltando deliberadamente a entornos retadores. No te quedes todo el tiempo en entornos y situaciones que ya dominas. Salta. Busca otro contexto que te demande algo más. Además de fortalecer tu autoestima, te mantendrá en mentalidad de crecimiento. 
  • Busca un coach. Alguien que te facilite ser proactivo y practicar deliberadamente. 
  • Participa en grupos o círculos de personas que practiquen lo que quieres aprender. Mantenerte en grupos que están acomodados, no te ayudará. 
  • Fragmenta los éxitos que quieres conseguir. Busca en cada intento, seleccionar una parte que quieres hacer mejor. No te crees ansiedad innecesaria, queriendo hacerlo todo bien a la primera.
  • Pide ayuda, a aquellos que ya tienen más práctica.
  • Cuenta con las fortalezas que ya tienes para aplicarlas en ese nuevo aprendizaje que quieres conseguir. 
  • Sé mejor incluso en aquello que ya se te da muy bien

Ejercita la flexibilidad cognitiva

En el artículo 5 brain exercises to foster flexible thinking en la web de GAIAM, se menciona a Wilma Koutstaal, Ph.D., psychologist at the University of Minnesota and the author of the forthcoming book The Agile Mind. 

La autora define la Agilidad Mental como la capacidad que nos facilita perseguir de forma más fructífera y eficiente las metas individuales y grupales. Nos permite ser solucionadores más eficientes, ayudándonos a ser más creativos e innovadores.  Es decir, ejercitando la flexibilidad cognitiva tendrás mayor capacidad de adaptación y de reformulación de tus pensamientos. De esta forma podrás responder de manera más eficiente a las distintas situaciones que necesitas enfrentarte. También podrá ayudarte a alejarte del modo de pensamiento “blanco-negro”, que aparentemente calma tu ansiedad.  A la larga, no es real, porque te encontrarás que las situaciones y las personas, tienen matices y complejidades que este tipo de pensamiento no te ayuda a comprender. 

La flexibilidad cognitiva te ayudará a moverte en el mundo de las posibilidades y de la apertura mental. Convirtiendo tu resiliencia en una habilidad más potente.

Algunas ideas para mantener tu mente ágil y más flexible cognitivamente

  • Cambia el contexto. Las vacaciones son perfectas para esto. Irte a otro lugar cambia tu perspectiva de las cosas. Hazlo con más frecuencia. Cambia el lugar donde habitualmente realizas determinadas tareas o hábitos.
  • Cuestiona tus pensamientos y palabras. Analiza que quizá, pensamientos, ideas y palabras que habitualmente utilizas, ahora, en ese nuevo escenario no te sirven.
  • Haz un plan para ser espontáneo 🙂 . Planifica cambios para tu próximo día, recuerda hacer las mismas cosas, que haces diariamente de forma diferente.
  • Combina el pensamiento focalizado (concentración en un tema) con el pensamiento difuso (reflexión sobre tus retos mientras estás haciendo otra cosa diferente).
  • Permítete abandonar ideas, o actividades, cosas, personas. Déjalo ir. 
  • Practica el enfoque apreciativo. Sé capaz de prestar atención a lo qué sí funciona, a lo que sí haces bien, a esas relaciones que sí te hacen feliz…
  • Asume la responsabilidad de tus emociones. No son los demás los que te alteran o te generan enfado o tristeza. Eres tú. Es cómo abordas esa conversación, o esa relación, incluso esa situación compleja. 
  • Sé amable contigo. Eres la personas con la que más tiempo pasas. ¿Por qué no ser amable y cuidarte?.
  • Pon el foco en las posibilidades y sé proactivo para conseguir que se hagan realidad.

Resumiendo...

  • Tu bienestar depende de tu equilibrio personal. Recuerda los 6 pilares: físico, mental, emocional, laboral, social y espiritual. 
  • Practica deliberadamente aquello que haces cada día. Fragmenta los éxitos que quieres conseguir.
  • Ejercita la flexibilidad cognitiva para crearte mayores oportunidades. 
¿Qué áreas de tu equilibrio personal necesitas fortalecer?
¿En qué vas a decidir ser mejor en tu día a día?
¿Cómo mejorarás tu flexibilidad cognitiva?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Personas como tú se superaron en momentos difíciles

Parecía que en marzo, cuando ocurrió el inicio de la pandemia de COVID-19, acabábamos de empezar el año. Y sí, ya estamos en diciembre. Han sido posiblemente unos meses de vértigo. Algunos se nos han quedado atrás, han habido muchas dificultades para todos, y cada uno lo ha hecho lo mejor posible. Con sus recursos, y sus miedos, pero todos hemos tratado de seguir adelante. 

Como estamos en el mes ya de reflexión por excelencia, deseo que no te hayas agotado emocionalmente por encima de tus posibilidades. Y así, lo hayas llevado lo mejor posible. Me consta que habrás dado lo mejor de ti. 

Con las personas que he tenido a ocasión de seguir trabajando de forma más cercana, este año, he de decir, que ¡felicidades!. ¡Habéis hecho un trabajo enorme!

Más allá de las dificultades que ha traído el 2020 a todos, he conocido a personas y empresas que han logrado centrarse en lo importante. Centrarse, en no olvidar sus retos personales y profesionales.

Y de esto trata la habilidad más destacada este año. La resiliencia. Esa habilidad que nos permite abordar la incertidumbre y los momentos difíciles con el menor desgaste posible. Y además, esa habilidad que nos permite recuperarnos lo más rápido posible de las circunstancias traumáticas. A todos lo que he conocido, y a ti que me lees, ¡quiero felicitaros!

En este momento necesitamos más reflexión y desconexión que nunca

Si hay algo común a todas las personas con las que he trabajado este año, ha sido la reflexión y desconexión. Más allá de los retos que han elegido trabajar, han sido importantes y transversales estos dos retos. 

En la vivencia de situaciones traumáticas o emocionalmente difíciles, ir despacio, pensar despacio, reflexionar, descansar y desconectar es clave. Este año hemos puesto mucha energía en todo lo que hemos hecho y hemos vivido. No siempre ha sido fácil para todos, pero justo por eso, ha sido más importante. Cuanto más intensa la vivencia, mayor tiempo de reflexión se necesita. Aislar tiempos para procesar lo vivido, comprenderse, ser compasivo con uno mismo y quizá tomar pequeñas pero potentes decisiones. Descansar, permitirse desconectar para conectar… No sólo lo necesitas, ¡te lo mereces!, ¡más que en otras ocasiones!.

Así que si por circunstancias, no has podido hasta ahora, te lo recomiendo. Sé que si de normal, las responsabilidades y demandas de tu vida, te sumían en una vorágine de no poder parar… Este año ha debido ser más difícil todavía. 

Ahora bien, es final de año. Aprovecha y toma decisiones. Justo cuando más difícil es todo, más necesitamos parar. Y hay personas como tú que lo han hecho. ¡Tú puedes conseguirlo igualmente!

Hemos empezado un camino en el que la adaptación, el aprendizaje, la flexibilidad cognitiva, y el cuidado emocional ya no tiene marcha atrás

Como sabemos, todo pasará. Las cosas se calmarán. Pero la pregunta es ¿cuánto te habrás desgastado por el camino?. Espero que no mucho, pero si ha sido así, empieza a tomar decisiones. Este ha sido un año de prueba para todos, en el que sin duda emocionalmente les ha ido mejor a las personas que, entre otros hábitos, practican los siguientes:

    • Son conscientes de lo mejor de sí mismos y se felicitan por los siguientes retos conseguidos
    • Protegen espacios y tiempos para “pensar despacio y con calma”
    • Se aseguran conexiones personales y actividades que les hagan sonreír
    • Mantienen y adaptan sus retos a las circunstancias
    • Se centran en aquello que depende de sí mismos
    • Reducen el “ruido” exterior
    • Buscan el silencio
    • Se centran en lo importante 
    • Abrazan sus emociones, sean cuales sean, y aprenden de ellas
    • Comparten con personas de confianza aquello que les preocupa
    • Orientan sus conversaciones y actuaciones a la solución, y al siguiente paso necesario para conseguirlo
    • Reflexionan sobre como “moverse con eficiencia” ante los nuevos escenarios de cambio
    • Practican la mirada apreciativa, centrándose en lo que sí tienen y en lo que sí funciona en el nuevo escenario
    • Reformulan sus perspectivas y aprendizajes vitales 

Así, como te decía, la capacidad de adaptación, el aprendizaje, la flexibilidad cognitiva y el cuidado emocional, han de seguir estando presentes. No podemos volver atrás. Ya no vale no cuidarse y no superarse.

Personas como tú

Por ello, hoy te traigo un resumen de lo que personas como tú, han estado trabajando particularmente este año. Espero que pueda servirte de inspiración para decidir tus próximos pasos. Para sentirte mejor, afrontar mejor las dificultades, y en definitiva, para disfrutar mejor tu vida personal, familiar, social o laboral.

Personas como tú se superaron en momentos difíciles

Retos a nivel personal

  • Revisión y comprensión de sus fortalezas y cómo aplicarlas a los nuevos retos
  • Desarrollar la capacidad de aceptación de eventos y situaciones que están afectando emocionalmente en el día a día
  • Comprender estados emocionales como la desmotivación, el bajo compromiso y la procrastinación
  • Aprender a regular los niveles de ansiedad y malestar emocional
  • Resolver conflictos personales
  • Tomar decisiones para que se produzcan cambios en su vida
  • Cambiar la resignación por la aceptación
  • Analizar el impacto de sus actuaciones en las relaciones personales
  • Aprender a deshacerse de dependencias emocionales
  • Desarrollar mejores hábitos de gestión del tiempo y organización personal
  • Confirmar la coherencia de sus actuaciones y comprenderse mejor emocionalmente
  • Identificar de dónde provienen actuaciones conflictivas y agresivas, y aprender a mejorarlas
  • Desarrollar asertividad
  • Gestionar mejor el estrés
  • Mejorar las relaciones familiares
  • Desarrollar la resiliencia
  • Ser más compasivo con uno mismo
  • Cambiar hábitos vitales
  • Redefinir propósito vital
  • Reforzar valores personales
  • Procesar emocionalmente eventos traumáticos en trayectoria vital
  • Tomar decisiones para el cuidado emocional

Retos a nivel profesional

  • Crear un plan de acción para redefinir la carrera profesional
  • Entrenarse en habilidades de liderazgo en vistas a una promoción
  • Gestionar la desmotivación y regular las emociones más difíciles que afectan a las relaciones profesionales
  • Profesionalizar actuación en entornos de empresa familiar
  • Desarrollar asertividad en entorno laboral
  • Gestionar el tiempo y la organización del trabajo
  • Prepararse para mejores resultados en las entrevistas de trabajo
  • Aprender a adaptar la capacidad de liderazgo para conseguir mejores resultados con colaboradores difíciles
  • Mejorar habilidades de comunicación para crear mejores resultados e impacto en las relaciones profesionales
  • Aprender a gestionar la incertidumbre 
  • Desarrollar habilidades para evitar el agotamiento emocional en el área laboral
  • Desarrollar la flexibilidad cognitiva para mejorar la colaboración en el trabajo
  • Aprender a gestionar los miedos en los distintos retos profesionales
  • Desarrollar la capacidad de reflexión y toma de decisiones desde diferentes perspectivas
  • Tomar decisiones y crear un plan de actuación para mejorar en las habilidades clave que se demandan en su puesto de trabajo
  • Mejorar sus hábitos de estudio
  • Aprender a crear mejores conversaciones con los colaboradores
  • Desarrollar las habilidades de feedback con colaboradores
  • Aprender técnicas de entrevistas de selección
  • Desarrollar mejores conversaciones comerciales
  • Tomar decisiones y mejorar en sus actuaciones de liderazgo

Retos a nivel empresarial

  • Poner en marcha programas de coaching para potenciar el desarrollo de los colaboradores
  • Crear e implementar programas de cuidado de la salud emocional de los trabajadores
  • Promocionar la salud emocional premiando a los empleados con sesiones de coaching
  • Facilitar la gestión de emociones contando con un servicio externo de coaching individual y confidencial
  • Implementar programas de formación en soft skills para abordar los nuevos retos profesionales
  • Desarrollar programas de formación en habilidades de comunicación y trabajo en equipo
  • Facilitar el servicio de un coach externo a figuras clave en la empresa, como puestos directivos y gerencia.
  • Proporcionar el servicio de un coach externo a figuras base en la empresa, como técnicos, supervisores y personal de producción
  • Adaptar las necesidades de formación presencial a programas de formación on line o blended Learning
  • Crear los medios necesarios para el desarrollo de sesiones de coaching on line
¿Y tú, que retos has aceptado este año?
¿Qué ideas podrías asumir para el próximo año?
¿Cuál es tu prioridad?

Y si te apetece y puede ayudarte...

75 reflexiones para momentos difíciles

Si algo caracteriza a las situaciones emocionalmente difíciles o traumáticas es el hecho de que cuando ocurren son procesadas emocionalmente. El modo supervivencia es el protagonista. Nuestro cerebro activa el modo rápido, de forma reactiva, y con los recursos y necesidades, que la persona tiene a su disposición. 

Así, los recuerdos traumáticos no son almacenados en nuestra memoria de una forma en la que se pueda acceder a través de interacciones verbales basadas en procesos lógicos o cognitivos. Su almacenamiento es más bien caótico y desorganizado. 

Las situaciones traumáticas sitúan a las personas que lo han vivido en un estado constante de alerta. Es decir, una respuesta de supervivencia para protegerse de más situaciones traumáticas. Ahora bien, este mismo estado de alerta bloquea el acceso al procesamiento más cognitivo y racional. 

Para superar un trauma o vivencias que superan a la persona emocionalmente, se necesita integrar lo vivido, con las experiencias, modelos y creencias que tenemos sobre el mundo y sobre nosotros mismos. Y como la situación traumática fue seguramente inesperada, y fuera de nuestro control, a veces, se hace difícil integrar la vivencia traumática en la narrativa de nuestra propia vida.

Así pues, como se acerca el final del año, te invito a que cuando puedas, reflexiones y proceses nuevamente cualquiera de las situaciones y emociones que han sido difíciles para ti. Como siempre busca momentos tranquilos para reflexionar estas cuestiones. 

Las vivencias difíciles y tus emociones más complejas de este año, necesitan una “digestión” más tranquila, que te permita poner orden y significado a lo vivido. Recuerda que evitar recordar esas emociones difíciles o “pasar página” sobre lo vivido, puede generarte mayor estrés y reactividad emocional. Estas respuestas emocionales de estrés seguirán estando presentes a no ser que les prestes un poco de atención.

75 reflexiones para momentos difíciles

25 reflexiones sobre emociones y reacciones

  1. ¿Cómo has vivido este año? Descríbelo
  2. ¿Cuál es la emoción que más recuerdas de este año?
  3. ¿En qué situaciones has podido sentirte bien, reír y disfrutar?
  4. ¿Qué emoción positiva es la que mejor recuerdas?
  5. ¿Qué emoción ha sido más difícil vivir para ti?
  6. ¿En qué situaciones te has sentido sobrepasado?
  7. ¿Cómo te has sentido con ese sentimiento de “me supera esto”?
  8. ¿Cuál ha sido tu reacción y por qué crees que la has tenido?
  9. ¿Qué te ha causado enfado y por qué?
  10. ¿Cómo te has sentido al sentir ese enfado?
  11. ¿Cuál ha sido tu reacción y por qué crees que la has tenido?
  12. ¿Qué te ha causado dolor y por qué?
  13. ¿Cómo te has sentido sintiendo ese dolor?
  14. ¿Cuál ha sido tu reacción y por qué crees que la has tenido?
  15. ¿Cuándo has sentido miedo?
  16. ¿Cómo te has sentido cuando has sentido ese miedo?
  17. ¿Cuál ha sido tu reacción y por qué crees que la has tenido?
  18. ¿Qué tipo de conflictos has vivido?
  19. ¿Qué emociones te han provocado esos conflictos?
  20. ¿Cuál ha sido tu reacción y por qué crees que la has tenido?
  21. ¿En qué momento tus emociones más difíciles te han bloqueado y se han convertido en desadaptativas para ti?
  22. ¿Qué emociones crees que no “deberías haber sentido”?
  23. ¿Cuál es el motivo?
  24. ¿Qué te hace huir de sentir determinadas emociones?
  25. ¿Qué emociones sí aceptas mejor?

10 reflexiones sobre compartir emociones con tu círculo de confianza

    1. ¿Qué has aprendido de ti cuando te has sentido feliz, contento, satisfecho, etc?
    2. ¿Con quién has compartido tus mejores emociones?
    3. ¿Cómo te ha hecho sentir compartir tu felicidad y alegría?
    4. ¿Qué te ha llevado a pensar, cambiar o decidir esas emociones positivas que has llegado a sentir?
    5. ¿Cómo te has sentido cuándo estabas solo contigo mismo y volvías a sentir esa alegría?
    6. ¿Con quién has compartido tus emociones más difíciles?
    7. ¿Cómo te ha hecho sentir compartir, tu tristeza, enfado o dolor?
    8. ¿Qué te ha llevado a pensar, cambiar o decidir esas emociones más difíciles que has llegado a sentir?
    9. ¿Cómo te has sentido cuándo estabas solo contigo mismo y volvías a sentir tristeza, enfado o dolor?
    10. ¿Qué has aprendido de tu círculo de confianza, es decir de las personas con las que más cuentas?

20 reflexiones sobre aceptación de emociones y afrontamiento

    1. ¿Que piensas sobre las emociones que has sentido en los últimos meses?
    2. ¿A qué crees que te han ayudado?
    3. ¿Qué has hecho para aceptar tus emociones más difíciles?
    4. ¿Qué haces/ has hecho para lidiar con esas situaciones que se mantienen/ han mantenido durante un tiempo y que te han hecho sentirte “sobrepasado?
    5. ¿Cómo te llevas con esa tristeza que reaparece de vez en cuando?
    6. Si sigues enfadado por algo, ¿cuál es el motivo?
    7. ¿Sobre qué has cambiado de opinión este año?
    8. ¿En qué has pedido ayuda y a quién? ¿Cómo te ha hecho sentir pedir ayuda?
    9. ¿Qué has afrontado este año que en otras ocasiones habrías evitado?
    10. ¿Qué tienes pendiente por afrontar en vez de evitar?
    11. ¿Qué has sido capaz de apreciar más que en otros momentos de tu vida?
    12. ¿Qué habilidades has descubierto en ti que pensabas que no tenías?
    13. ¿En qué habilidad has ganado confianza este año?
    14. ¿Qué actividades de disfrute te “has regalado” este año para compensar los malos momentos?
    15. ¿De qué te has dado cuenta que necesitas hacer menos, parar o hacer más?
    16. ¿Qué nuevos hábitos has sido capaz de crear?
    17. ¿Qué hábitos has sido capaz de dejar?
    18. ¿En qué consideras que eres mejor que hace unos meses?
    19. ¿Cómo has celebrado tus éxitos?
    20. ¿Qué significado le das a los momentos difíciles que has vivido?

20 reflexiones sobre decisiones y soluciones

    1. ¿A qué has decidido decir “basta” este año?
    2. ¿Qué has decidido aceptar de ti porque forma parte de ti, y aunque procurarás mejorarlo, no pasa nada, eres tú?
    3. ¿De qué te sientes más orgulloso?
    4. ¿Qué vas a hacer para garantizar que sientas buenas emociones para el próximo año?
    5. ¿Qué ha sido lo mejor de haber vivido esas situaciones difíciles?
    6. ¿Qué quieres recordarte a ti mismo para cuando aparezcan nuevas y posibles emociones difíciles?
    7. ¿A quién quieres cuidar especialmente?
    8. ¿Cómo te cuidarás especialmente a ti cuando lo necesites?
    9. ¿Qué vas a hacer para salvaguardar momentos de calma y reflexión para ti mismo?
    10. ¿En qué te vas ocupar el próximo año para vivir emocionalmente lo mejor posible?
    11. ¿Qué vas a decidir aprender en los próximos meses?
    12. ¿Qué harás para mostrar más agradecimiento a ti mismo o a los demás?
    13. ¿Cómo te acordarás de apreciar con mayor frecuencia tus fortalezas, las de los demás, y lo mejor de cada situación?
    14. ¿Qué te haría ilusión conseguir en los próximos meses?
    15. ¿Cuáles son los valores que te hacen sentir coherencia y equilibrio contigo mismo y que no quieres olvidar en los próximos meses?
    16. ¿Qué cosas quieres solucionar en los próximos meses?
    17. ¿Qué pasos te has planteado?
    18. ¿Cuál sería el primero?
    19. ¿Cómo has previsto solucionar los posibles obstáculos?
    20. ¿Cómo te sentirás cuando lo consigas?

Recuerda recordar tus momentos más difíciles y las mejores vivencias que hayas tenido este año para aumentar tu inteligencia emocional.

Elige momentos de calma
Procesa lo vivido
Sé compasivo, reconoce tus logros y sigue adelante

Y si te apetece y puede ayudarte...

Invierte en confianza y práctica deliberada

En los últimos meses diversos líderes y profesionales como tú han estado invirtiendo en la mejora de sus competencias personales. Bien como líder o desde un puesto de mando intermedio o de técnico. Sí como tú. Son personas que bien por interés propio o por metas acordadas con su empresa han estado invirtiendo entre otros aspectos en participar en procesos de coaching.

Y es que cada vez más profesionales como tú, detectan la importancia de mejorar en la práctica de sus habilidades, y en la confianza que pueden generar desde sus puestos de trabajo.

Sectores como industria, transporte, servicios, farmacia, alimentación, nuevas tecnologías, etc. Son hombres y mujeres que quieren disfrutar más de su trabajo. Quieren conseguir un mayor impacto en su área de influencia y ser mejores en su puesto de trabajo. Son personas que han hecho un trabajo previo de reflexión en el que se han dado cuenta de que hay algo diferente que pueden hacer y en muchas ocasiones no saben cómo implementarlo. Un proceso de coaching les ha permitido desarrollar mejor determinadas competencias como:

  • Gestión Emocional
  • Liderazgo
  • Comunicación
  • Inteligencia Conversacional
  • Resiliencia
  • Resolución de Conflictos
  • Gestión del Tiempo y Organización del Trabajo

Invierte en Confianza y Práctica Deliberada

Ya sea la confianza en uno mismo y/o la confianza con los demás, esta competencia es clave. Con lo que suele ser uno de los factores “palanca” que hace que alguien se plantee invertir en sus competencias personales y profesionales.

Y es que la confianza es lo primero

Jack Zenger and Joseph Folkman, en su artículo The 3 elements of trust en HBR nos recuerdan los 3 elementos esenciales para trabajar la confianza:
 
  • Relaciones Positivas: La confianza se basa en parte en la calidad con la que un líder, o cualquier profesional, es capaz de crear relaciones positivas con otras personas. Para inspirar confianza, necesitas:
    •  Mantenerte en contacto con las personas y sus necesidades e intereses
    • Equilibrar la orientación a resultados con la implicación con los demás
    • Generar cooperación
    • Resolver conflictos
    • Proporcionar un feedback honesto de forma útil
  • Buen Juicio / Expertise: Para confiar en un profesional solemos fijarnos en que la persona conoce bien su trabajo. Así, vemos que es capaz de comprender los aspectos técnicos de su trabajo, y además, tiene una profunda experiencia. Esto significa que:
    • Tienen buen juicio a la hora de tomar decisiones
    • Los demás confían en sus ideas y opiniones
    • Su conocimiento y expertise proporcionan una contribución importante en la consecución de resultados
    • Pueden anticiparse y responder rápidamente a los problemas.
  • Consistencia: Es la medida en que un profesional hace lo que debe y hace lo que dice que hará. Puntuamos normalmente más alto en confianza a un profesional cuando:
    • Desempeña un modelo de rol y es un buen ejemplo
    • Ejecuta lo que le corresponde hacer en su puesto de trabajo
    • Hace honor a sus compromisos y mantiene las promesas
    • Crea seguimiento de sus compromisos
    • Tienen el interés de ir más allá de lo que “se debe hacer”
 
¿En cuál de estas claves necesitarías mejorar? ¿Sabes cómo te perciben los demás?

Practicar deliberadamente y ser mejor en lo que haces cada día

Get Better at the Things You Do Every Day_ es uno de los grandes artículos que encontrarás en la web de Scott H. Young y en esta ocasión nos ilustra claramente en qué poner el foco si queremos aprender y practicar de verdad. Recuerda que las habilidades personales se pueden aprender. No es que vengamos de nacimiento con un nivel alto y adaptado a contextos de nuestras habilidades.

El aprendizaje es un continuo en diversos aspectos de nuestra vida: relaciones, trabajo, salud y significado en la vida. Este autor cuestiona la frase que seguro que habrás escuchado de: se necesitan 10.000 horas de práctica para convertirnos en experto en algo.

Cómo crear una práctica deliberada

El concepto que subraya Scott, es la PRACTICA DELIBERADA. Concepto que por otra parte me habrás escuchado en las recomendaciones relacionadas con el estudio. Y así es, no basta con tener muchas de práctica de algo, necesitas que tu práctica sea deliberada, intencionada. La práctica deliberada implica superar la automaticidad y las nuevas innovaciones para aumentar el rendimiento. Para ello tenemos 5 recomendaciones:

  • Implícate en entornos retadores: Sí, aunque creas que algo lo controlas y dominas, busca siempre ponerlo en práctica en una situación diferente y retadora para ti.
  • Cuenta con un coach: Un proceso de coaching es una clave central en el seguimiento de la práctica deliberada de una habilidad.
  • Los nuevos avances vienen de la aplicación de nuevos métodos: las mejoras vienen del lado de dos factores: hacer lo mismo, pero mejor, y hacer algo diferente, para conseguir nuevos resultados. Sin probar nuevos métodos puede que te estanques y te vuelvas obsoleto
  • Permanece en contacto con un grupo de práctica: aprovechar de la observación y análisis del aprendizaje de otros siempre te ayudará a mejorar y ampliar tu mente.
  • Elige una cosa que puedas hacer mejor en cada intento: Evita mejorar todo a la vez en una situación concreta. Elige mejor un aspecto de esa habilidad en esa situación que puedas mejorar. Y así sucesivamente.

Y ahora, dime ¿qué habilidad vas a elegir para mejorar?. Y ¿en qué aspecto concreto vas a poner tu foco de atención para hacerlo mejor? Recuerda, no son las horas de práctica, es la práctica intencionada lo que hará que seas mejor en los aspectos que quieras desarrollar.

Qué están practicando otros profesionales como tú

A continuación te hago un breve resumen de algunos de los objetivos que se han planteado líderes y profesionales como tú, y que ya están trabajando en ello con resultados visibles:

  • Promocionar a otro puesto. En este caso, profesionales como tú están invirtiendo en desarrollar al máximo las habilidades del puesto actual. De esta forma pueden situarse en posición de ir atendiendo a nuevos retos y nuevas habilidades que van a necesitar en el puesto al cual quieren promocionar. Recordemos que sino no se te considera “una estrella” en tu puesto actual, será difícil que te tengan en cuenta para una promoción a un puesto superior.
  • Recuperar confianza y claridad en el puesto con sus superiores. En este caso es clave identificar y analizar el feedback que te proporciona tus superior directa o indirectamente. Además, es clave que la persona prepare posibles conversaciones con su superior para aclarar diferencias en expectativas y acordar nuevos retos.
  • Implementar un liderazgo con impacto en el equipo. Suele ser el caso de líderes jóvenes en empresas familiares o no. Pero que necesitan desligarse de la influencia de figuras anteriores de liderazgo y empezar a marcar su propio estilo. Es importante ayudar a la persona a definir qué líder quiere ser, qué necesita practicar para conseguirlo y cómo creará sus nuevos hábitos de liderazgo.
  • Recuperar confianza de otros colaboradores. Analizar cómo se perdió la confianza y qué estilo de conducta está teniendo la persona es fundamental. A veces, sin darte cuenta puedes estar generando el impacto contrario al que deseas conseguir. Además en este objetivo, tendremos en cuenta los tres elementos clave de la confianza que hemos comentado anteriormente.

Nuevos retos para tu puesto de trabajo

  • Mejorar capacidad de comunicación. Podríamos decir que la capacidad de comunicación es la herramienta clave de los líderes. Aunque lo cierto es, que es clave para todos independientemente del puesto. Así, este objetivo se convierte en clave para muchos profesionales. Desde un proceso de coaching puedes conseguir una reflexión guiada sobre tus capacidades y el aprendizaje de nuevas técnicas.
  • Liderazgo Proactivo. Muchos profesionales están realizando un liderazgo más reactivo que proactivo. ¿Qué quiero decir con reactivo?, que ejecutan sus responsabilidades de liderazgo según sus colaboradores van teniendo determinadas necesidades o conflictos que resolver. Es una forma de estar ahí para tu equipo. Ahora bien, no desarrollarás todo el potencial de tu equipo, sino te ocupas de saber dónde quieres llevar a tu equipo y qué plan vas a poner en marcha para conseguirlo.
  • Conversaciones de desempeño. En ocasiones a profesionales como tú les cuesta mantener determinadas conversaciones difíciles con sus colaboradores. Y más aún si se trata de realizar evaluaciones y reuniones sobre el desempeño. Desde un proceso de coaching estas personas adquieren las habilidades y metodologías clave para desempeñarse mejor. Y por supuesto, aplicando como en los casos comentados, una práctica deliberada en el día a día.
  • Gestión Emocional. Sea en el puesto que sea, profesionales como tú, se dieron cuenta de que necesitaban una pequeña ayuda para implementar mejor su capacidad de gestionar emociones. Tanto de sí mismos como de sus colaboradores. En un momento tan especial, cambiante y necesitado de capacidad de adaptación y flexibilidad cognitiva como este la gestión emocional es clave. Ahora cuentan con estrategias para resolver sus conflictos emocionales y crear el mayor impacto emocional posible. 

Conclusión

  •  Ocúpate de trabajar la confianza en ti mismo y en los demás: relaciones positivas, expertise y consistencia de tus actuaciones.
  • Recuerda que no son las horas de práctica lo que harán de ti un mejor profesional, sino la práctica deliberada de tus habilidades buscando nuevos retos en cada aspecto de la habilidad que quieras desarrollar.
  • Todos somos personas, independientemente del puesto de trabajo que tengamos y tienes derecho a ocuparte de tus objetivos. De tus objetivos y de las habilidades necesarias para alcanzarlos. Lo conseguirás mejor y con más calma y claridad si de vez en cuando consideras pedir ayuda.
¿Cómo puedes potenciar la confianza que los demás tienen en ti?
¿De qué forma puedes empezar a aplicar la práctica deliberada?
Dime ¿Qué retos te planteas en tu trabajo para los próximos meses?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Ayuda a gestionar las emociones de tu equipo

La incertidumbre en cualquier aspecto de tu vida puede aumentar el estrés. Particularmente, en el entorno laboral, puede aumentar tu propia ansiedad como líder, y contagiarse o multiplicarse, con la ansiedad que ya tiene el equipo.

Hemos comentado en muchas ocasiones que lo mejor de uno mismo ocurre cuando la persona está en equilibrio personal. Esto quiere decir, que hay un equilibrio entre la energía y el tiempo que se invierte en experiencias y sentimientos negativos, y las experiencias y sentimientos positivos. Algunos autores establecen 3×1, necesitas 3 vivencias positivas por cada 1 negativa que experimentas. ¿Cómo va esa proporción en ti?

Es por ti, por quién tienes que empezar, si quieres ayudar a gestionar las emociones de tu equipo. Es difícil que inspires calma, tranquilidad y confianza si tú no la tienes.

Aspectos como facilitar una buena organización del trabajo, optimizar el tiempo, trabajar por procesos y orientarse a resultados, siempre van a ayudar a reducir la incertidumbre. Incluimos también el dar un feedback preciso sobre el trabajo, actitud y esfuerzo realizado.

Ahora bien, muchos líderes evitan hablar con su equipo de sus emociones. Me he encontrado con líderes que comentan “sé que están mal, pero si facilito hablar sobre ello, puede ser peligroso y desbordarse todo”, con lo que terminan obviando y reprimiendo las emociones del equipo. Nada más lejos de ayudar. Las emociones no gestionadas multiplicarán su intensidad y su impacto negativo.

Así que, anímate, en estos momentos de incertidumbre y de dificultad, es cuando más necesita tu equipo que escuches como se sienten.

Ayuda e gestionar las emociones de tu equipo

Wendy Murphy: associate professor of management at Babson College and author of Strategic Relationships at Work. En su artículo de HBR, _Good Mentors Help You Work Through Strong Emotions_, nos propone 3 hábitos muy concretos con los que comenzar.

  • Contención. En el sentido de proporcionar al colaborador un lugar seguro para reducir la intensidad de las emociones y procesar lo que ocurre o ha ocurrido. Facilita que tu colaborador hable todo lo que necesite sobre lo que siente. El objetivo es compartir emociones, mostrarle tu compasión y accesibilidad. Ninguna emoción puede ser gestionada y regulada si primero, no se facilita el poder “destapar la olla a presión”. De esta manera podrás ayudar a que tu colaborador no actúe de manera impulsiva.
  • Empatía. Recuerda, mostrar empatía no es solo decir “que le comprendes” es realmente poder verbalizar qué significa para esta persona lo que está viviendo. Digamos que tu colaborador necesita sentirse escuchado con tus palabras. Sé concreto en cómo indicas que comprendes lo que significa para el colaborador esta situación. No lo que significaría para ti, sólo desde su perspectiva, no la tuya.
  • Ayuda a la flexibilidad cognitiva y la reevaluación. Ayuda al colaborador a darle un sentido a lo que ha ocurrido. Facilita la reevaluación de la situación de forma que pueda plantear alguna acción de cambio que le acerque a la solución o a un nuevo resultado.

La capacidad para reevaluar la situación merece toda tu atención

2 autoras más enfatizan la importancia de la reevaluación. Emma Seppälä, Ph.D., is author of The Happiness Track, Co-Director of the Yale College Emotional Intelligence Project and Faculty Director of the Women’s Leadership Program at the Yale School of Management. Christina Bradley is a postgraduate associate at the Yale Center for Emotional Intelligence and the research and development operations manager at the Contentment Foundation. Ambas señalan nuevamente la importancia de desarrollar esa capacidad para reinterpretar las situaciones negativas como ayuda a la gestión de las emociones. En su artículo, Handling Negative Emotions in a Way that’s Good for Your Team en HBR, nos proporcionan alguna información complementaria.

Percibir los problemas o las dificultades como amenazas provoca un aumento del nivel de estrés y un menor desempeño en el puesto de trabajo. Sin embargo, reinterpretar la situación como un reto, ayuda a las personas a concentrarse en la tarea y en lo que está en su mano poder hacer. Así, es más fácil poder identificar cuáles son los pasos siguientes para poder conseguir buenos resultados en una situación difícil. De esta manera, estarás favoreciendo la capacidad de resiliencia de tus colaboradores.

Es decir, puedes concentrarte, o ayudar a que tu colaborador se concentre en los aspectos negativos únicamente o facilitar también lo contrario. Nadie niega, los aspectos más difíciles de esa situación. Ayudar a que las mentes de los colaboradores pongan el foco de atención también en el reto y en lo positivo, les ayudará a sentirse protagonistas de la regulación de sus propias emociones.

Cómo conversar con tus colaboradores cuando hay muchas dudas

Rebecca Night, freelance journalist in Boston and a lecturer at Wesleyan University, en su artículo How to Talk to Your Team When the Future Is Uncertain en HBR, recopila información interesante en torno a Amy Edmondson, the Novartis Professor of Leadership and Management at Harvard Business School y otras fuentes importantes.

Particularmente, me gustaría señalar el enfoque que Amy Boston hace a su equipo en tiempos del COVID-19. El rol de un manager es favorecer la confianza y la fortaleza, así como la transparencia. Amy hace especial hincapié en estos puntos:

– Esto es lo que sabemos
– También tenemos datos sobre lo que no sabemos,
– Y esto es lo que vamos a hacer para reducir este “Gap”

¿Cómo podrías trasladar estos tres puntos a tu empresa y a tu equipo de trabajo? Es decir, ¿puedes indicar con claridad qué es lo que sí sabéis, lo que no sabéis, y que actuaciones tomaréis para reducir la distancia entre esos dos puntos?. Apunta estas tres claves, en relación a la situación de la empresa, las peticiones de los clientes, el funcionamiento interno, las medidas de seguridad, los nuevos procesos o cambios en el trabajo, etc…

4 recomendaciones que pueden ayudarte a comunicar mejor:

  •  Mentalidad adecuada para el momento de crisis y reto que tienes delante. Tu mejor mentalidad desarrollará la mentalidad de tu equipo.
  • Crea un plan. Desarrolla una estrategia de qué, cómo y cuando comunicarás.
  • Maneja las conversaciones con cariño. Sé responsable, consistente y evita azucarar el mensaje.
  • Ofrece ayuda.

Cómo gestionar las emociones del equipo (presencial o a distancia) en momentos críticos

Contaré en este punto con Jody Michael, MCC, BCC. FOUNDER AND CEO, EXECUTIVE AND TRADER COACH y su artículo, How to Lead your Remote Team’s Emotions, para revisar acciones clave en las que puedes apoyarte.

  • Comprueba a menudo el estado emocional de los colaboradores/equipo. Depende del tamaño de tu equipo establece reuniones diarias o semanales para valorar como están y favorecer la visión constructiva de la situación. Te recomiendo que preguntes sobre qué ha sido lo mejor del día anterior, qué retos han afrontado y cómo. No pierdas la oportunidad de proporcionar un buen feedback. Proporciona claves para seguir afrontando positivamente la situación.
  • Escucha de forma reflexiva. Evita las prisas, sobre todo ahora en tus comunicaciones, sean virtuales o presenciales. Combina la conversación relacionada con las tareas a realizar con el poder compartir emociones y éxitos alcanzados, o ánimo para algunas correcciones. Cuida más que nunca que tu lenguaje no verbal sea coherente con mostrar una escucha reflexiva y con calma.
  • Invierte también en conversaciones personales. Ahora más que nunca es importante permitir hablar sobre familia, hobbies, etc. Generarás mayor confianza y cercanía personal.

Afrontar y agradecer

  •  Aborda, por su puesto, las conversaciones sobre lo más difícil. Es indiferente si os estáis comunicando de forma virtual o presencial. Crea una conversación clara, empatiza y orientadora sobre los temas más difíciles. No lo evites. Se tiende a evitar las conversaciones difíciles, tanto a nivel virtual como si es presencial, y estamos viviendo momentos de incertidumbre. El “azúcar” y la evitación no hará más fuerte a nadie.
  • Recuerda ser agradecido. Practica el enfoque apreciativo, de las personas y de las situaciones. Seguramente todos habrán dedicado mucho tiempo y energía en procesar lo que ya no está, lo que no se puede hacer, lo que falta. Tu rol como líder consiste en desarrollar en tu equipo la mirada apreciativa de personas y situaciones. Es decir, lo que sí funciona, lo bueno que tenemos al rededor, y las fortalezas y los logros en este nuevo contexto.

Conclusión

  •  Ayudar a través de las emociones: contención, empatía y flexibilidad cognitiva
  • Reevalúa y ayuda a reinterpretar las situaciones difíciles como retos en los que podéis aportar lo mejor de vosotros.
  • Mentalidad adecuada, establecer planes y manejar información precisa sobre lo que sabemos y no sabemos.
  • Chequea el estado emocional del equipo con mayor frecuencia.
  • Escucha de forma reflexiva.
  • Aborda los conflictos y temas difíciles aunque estés en momentos de incertidumbre.
  • Practica y fomenta el enfoque apreciativo.
¿Qué emociones necesitas gestionar tú primero como líder?
Piensa, ¿qué cambios puedes realizar en tus intervenciones con el equipo?
¿Cuándo te lo vas a preparar?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Cómo ser eficiente en momentos críticos

Aprovecha para ver cómo ser eficiente en momentos críticos. ¿Cómo va tu organización y energía al final del día?. ¿Con qué sensación acabas tu jornada de trabajo?. Seguramente puedas hacer algunos cambios para ser más eficiente, desgastarte menos y ser más productivo. 

También es importante revisar si estás siendo un buen compañero de gestión del tiempo. ¿Facilitas la organización del trabajo a los demás?

Revisemos hoy algunas recomendaciones por si te pueden inspirar a realizar algún cambio en tu día a día.

Cómo ser eficiente en momentos críticos

Elige Prioridades y usa tecnología

Organización, emociones y personas

¿Ya sabes cuáles son tus prioridades?
¿Qué cambios necesitas hacer para ser más eficiente en este momento?
¿Cuándo empiezas?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Cómo optimizar tu aprendizaje seas estudiante o no

Cómo aprender aunque no seas estudiante. Sí, este planteamiento a día de hoy, y cómo sabemos en este entorno VUCA en el que nos movemos, necesita estar presente en nuestras vidas. Aprender es un hábito crucial. Si quieres ser un buen profesional, da igual que hayas acabado tus estudios. Es indiferente que ya no estés en tu época de estudiante, y tu vida esté más o menos redirigida. Estudia, mejor aún, aprende.

Veo con frecuencia, profesionales en búsqueda de empleo, a los que cuando evalúas su capacidad de aprendizaje en los cursos o masters que han asistido, les falta demostrar su aprendizaje. También es habitual, encontrarse profesionales en sus puestos de trabajo que no se cuestionan lo que están haciendo. El “siempre lo he hecho así” es la tónica para seguir trabajando como hace años.

Si hay algo que valoran las empresas, es como hemos dicho en otros artículos la mentalidad de crecimiento (Growth Mindset) y la capacidad de aprendizaje (Learnability). También, diría que si hay algo que estaría bien que tú valoraras de ti mismo, es cuánto eres capaz de aprender y desarrollar constantemente una mentalidad de crecimiento.

Esta semana por ejemplo, trabajaré con estudiantes del área de la salud habilidades tan necesarias como inteligencia conversacional, resiliencia, learnability y growth mindset. Sí, los nuevos profesionales, si quieren van a estar muy preparados. Ahora, tanto los profesionales senior como los junior necesitarán de constancia para crear una vida de aprendizaje continuo o bien quedarse con un aprendizaje limitado en sus trayectorias profesionales.

A día de hoy, tienes multitud de fuentes de información para aprender. Cierto es que hay que saber despejar el trigo de la paja. Pero si quieres, puedes.

Cómo optimizar tu aprendizaje seas estudiante o no

¿Qué fuentes puedes utilizar para aprender?

Casi todas las que quieras. Empecemos por quizá lo más accesible. Un artículo de blog, hoy en día, está al alcance de cualquiera. Filtra bien, de quién es el artículo. Busca que sea un profesional con estudios, experiencia, y especializado o acreditado en la materia que trata. Puede que encuentres multitud de artículos sobre un tema. Y muchos pueden caer en generalidades y en “remix” de información que van encontrando por la red, y que no están trabajados profesionalmente. Una vez hayas encontrado ese profesional que pueda ser un buen referente, guárdate el artículo. Tómate un tiempo intencionado para estudiártelo. No basta, con que lo leas en tu tiempo del autobús, o en el descanso del trabajo. Lee con atención, subraya, toma pequeñas notas, y haz tuyo el contenido.

Vámonos ahora a un libro o a un E-book. Mantengo la recomendación. Casi igual que en todos los medios que iré hablando. Busca un autor que esté formado y preparado para enseñarte de lo que habla. Puedes leerte el libro entero, o seleccionar capítulos que sea claves y más prioritarios para ti. No te preocupes, sino lo abordas por completo ahora. Siempre puedes volver a retomarlo. Eso sí, lo que leas, apréndetelo. Usa el subrayado con lápiz o con los medios digitales que te permita tu formato de lectura. Añade notas y recordatorios. Plantéate preguntas y apúntalas, para cuando vuelvas a estudiártelo. No basta con leerlo una vez. Sigue el proceso adecuado de aprendizaje, comprende, subraya y vuelve al contenido para interiorizarlo y por qué no memorizarlo. Empieza a visualizar cómo podrías llevarlo a la práctica en tu día a día. Tanto si es un contenido a nivel profesional o a nivel personal.

Aprende de cualquier medio que esté a tu alcance

Pongamos que asistes ahora a un curso, conferencia o Master. Manténte de forma activa en la clase presencial (o virtual). Toma notas y apunta cuestiones. Aprovéchate del docente para realizar cualquier consulta o pregunta para que pueda vincularlo con tus necesidades. Es su trabajo, así que no te preocupes por si la pregunta es o no adecuada. Acabada la clase, vuelve sobre el material y ten el objetivo de convertirlo en algo que puedas poner en práctica lo más pronto posible en tu trabajo.

Y si visualizas un video o infografía, aumenta tu curiosidad. Los videos o infografías suelen recoger extractos concentrados de un determinado conocimiento. Es el momento de dejarte llevar por tu curiosidad y seguir buscando información. Amplía el contenido con las posibles referencias que te proporcione el video o la infografía.

Vale, estudias, ¿pero cómo puedes potenciar tu aprendizaje?

Auto-Reflexión

El proceso de reflexión debe acompañarte durante todo el proceso de aprendizaje. Antes, durante y después de haber aprendido algo. Es importante que te plantees de forma habitual:

  • ¿Responde lo que vas a aprender a tus objetivos y prioridades?
  • ¿Estás dispuesto a comprometerte de forma activa con tu aprendizaje
  • ¿Vas a asumir una agenda de aprendizaje con fechas e hitos a conseguir?
  • ¿Serás capaz de asumir posibles equivocaciones en la puesta en práctica de tus conocimientos?
  • ¿Qué harás si cuando lo pones en práctica no te sale cómo habías imaginado?
  • ¿Has preparado tiempos con antelación para dedicarte al aprendizaje?
  • ¿Te comprometerás con tu capacidad de comprensión en vez de con el hábito de releer?

Fragmenta

Un fragmento conceptual (chunk) es un paquete de contenido a la que tu mente puede acceder fácilmente. Es como la pieza de un puzzle que tiene sentido y contiene un contenido nítido. Suele ser fácil de recordar y se elabora en la corteza prefrontal. Es importante la elaboración de estos fragmentos de aprendizaje, para que posteriormente nuestro cerebro, una las distintas piezas. Así podrá conformar una imagen más amplia en la que todos los fragmentos tengan su lugar y su significado.

Los mejores fragmentos de contenido son aquellos que están tan integrados que no tienes casi que pensar conscientemente para ponerlos en práctica. Sería como el aprendizaje que tenemos automatizado al cambiar las marchas al conducir.
Neuronalmente hablando un fragmento (chunk) es como un circuito cerrado de neuronas conectadas que cuando se practica el contenido se encienden para llevar a cabo tu aprendizaje. Estas neuronas solo se conectarán si hemos dotado al aprendizaje de la capacidad de comprender esos datos. No se crearán si sólo memorizamos.

Trata de focalizar tu atención en la información que vas a fragmentar. Compréndela, no trates de memorizarla únicamente. Este fragmento de contenido creará conexiones con otros fragmentos de aprendizaje anterior e irá ampliando “la imagen grande” final de tu aprendizaje. Practica esos “trocitos de aprendizaje” de forma constante. De esta manera podrás afianzarlos dándote cuenta de en qué situaciones o problemas funciona, y en cuáles no.

Cuántos más fragmentos de contenido aprendas y se conecten entre sí, mayor será tu aprendizaje, más sólido y más fácilmente accesible a tu memoria.

Mapa Mental

Una vez tenemos asentados estos fragmentos de aprendizaje las investigaciones demuestran que la construcción de un mapa mental o conceptual sobre lo aprendido asienta mejor el aprendizaje. Los mapas conceptuales enriquecen las relaciones y conexiones entre lo que has aprendido de forma fragmentada.

Habrás visto en mi blog varias imágenes que muestran mapas conceptuales sobre el contenido de alguno de los artículos. La verdad es que funcionan muy bien para:

  • Ordenar las ideas
  • Priorizarlas
  • Dar una secuencia al contenido
  • Relacionar distintos conceptos
  • Fomentar el aprendizaje y memoria visual sobre un contenido
  • A la hora de aprendérselo es más fácil, siempre y cuando comprendas cada fragmento de información del que consta el mapa
  • Crear otras conexiones con otros contenidos
  • Ver de un solo vistazo toda la información de forma estrucurada

En mi caso los utilizo tanto en las clases como en las sesiones de coaching o de desarrollo psicológico. Y aún más para cuando yo estudio nuevos conceptos e ideas. Aumenta muchísimo la memoria y el aprendizaje cuando convierto lo estudiado en un libro o en un curso, en un mapa conceptual que construyo yo misma. De hecho me facilita muchísimo llevarlo a la práctica cuando quiero mejorar como abordar una situación concreta.

Y esa es otra clave, de los mapas conceptuales. Es importante que los construyas tú mismo. Son tus fragmentos de contenido y tu particular forma de hacer conexiones, y ordenar la información, lo que convertirá tu aprendizaje en una habilidad sólida que domines.

Fichas - Notas

Las fichas o notas también son un recurso habitual cuando fomento las técnicas de estudio entre los alumnos o clientes que están estudiando una oposición. O también cuando los profesionales quieren recordar bien un determinado contenido que puede ser particularmente importante o difícil.

Puedes construirlas en formato papel con fichas tamaño cuartilla o menor, o bien digitalmente. Por un lado pondremos el concepto y por el otro la explicación o ideas clave que serán la solución a la pregunta o concepto que queremos recordar.

Las fichas son una excelente herramienta para recordar.

Crea tu propia infografía

Siguiendo con la lógica de crear, bien un fragmento de contenido, o una imagen global de lo que quieras aprender, las infografías cumplen su papel. Fomentan el aprendizaje visual y la interiorización rápida de la información.

Construye tantas infografías como consideres. Compártelas con tus compañeros de trabajo o tu equipo. Que sea la imagen que todos tengan en la mente al trabajar determinado tema o al resolver determinados problemas.

Son más fáciles de recordar que una larga explicación.

Repaso - Recuerdo

Repasar una información aprendida significa poder realizar el esfuerzo acertado de recuperar la información “desde 0”, es decir sin mirar. Sea que hayas acudido a una charla, a una clase o hayas leído un libro o un artículo, ¿practicas el recuerdo?. Cuando acabes de leer este artículo minimiza la pantalla y trata de recordar la máxima información posible de lo que has leído. Haz lo mismo con ese capítulo del libro que quieres estudiar. O incluso, después de la clase a la que acabas de asistir.

Tu cerebro necesita traer de la memoria a corto plazo, todo lo que has ido procesando, e intentar almacenarla en la memoria a largo plazo.

Conforme vayas aprendiendo tus fragmentos de contenido y tus mapas conceptuales, trata de recordarlos en cualquier situación. Prueba a acordarte sin mirar. Luego siempre puedes revisar cuánto de has acordado y qué necesitas reforzar y volver a comprender mejor para memorizar.

Evaluación entre Pares

Excelente método si tu equipo de trabajo ha asistido conjuntamente a un curso, del tipo de que sea. Poneos a prueba. Empieza a crear pruebas, tests, planes, o usa los mapas mentales, o fichas que habéis ido creando. Haz que ese contenido de información ruede de forma anónima entre los distintos colaboradores. Pide a cada colaborador que valore, complete, comente y de feedback sobre ese contenido o plan de aprendizaje.

Devuelve el material creado a cada una de las personas que lo crearon. Pide que lo completen o enriquezcan con el feedback recibido. Pon en común los aprendizajes obtenidos.

Práctica Deliberada

Y ahora, sea en equipo o por tu cuenta, crea tu propio plan de actuación. Usa un gestor de tareas o un planificador para crear las acciones de cambio que vas a hacer como consecuencia de tu aprendizaje. Si se queda en una mera lectura y no lo pones en práctica, se te olvidará.

La práctica deliberada de lo que has aprendido en tu ámbito personal, o en tu contexto de trabajo, es casi la parte más importante de tu aprendizaje. Si eres estudiante, seguramente puedes implementar esta práctica, mediante la resolución de problemas o tests similares a los que tengas que presentarte para tu examen.
Si no eres estudiante, pero estás invirtiendo en tu learnability, haz ese plan. ¿Has aprendido a cómo se pueden llevar mejor las reuniones?. Bien, planifica los cambios que vas a hacer en tu próxima reunión. ¿Has aprendido como conversar mejor con tus colaboradores en situaciones difíciles?. Perfecto, prepárate cómo será tu conversación, qué técnicas utilizarás y en qué momento de la conversación las usarás. ¿Has asistido a un curso de inteligencia emocional o de autoestima?. Genial, planifica qué harás ante tu siguiente reto personal o profesional. Prepara un pequeño plan para abordar esa situación que te estresa o te hace sentir incómodo.

Recuerda, lo que no practicas, el cerebro lo abandona. Así que si quieres realmente ser un profesional que aprende y del que se puede aprender, practica deliberadamente lo aprendido. La práctica deliberada y espaciada mueve lo que aprendes de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo

Duerme lo aprendido

Sí, duerme. Después de cada fase de aprendizaje, permítete dormir. El sueño es particularmente importante para:

  • Crear las conexiones neuronales que se necesitan en los procesos de pensamiento.
  • Imaginar nuevos problemas o retos y encontrar soluciones y significado a lo que has aprendido
  • Fortalecer y reactivar las partes importantes del contenido aprendido, y limpiar el cerebro de cosas triviales.

Conclusión

  • Aprender de forma continuada es crucial para ser un buen profesional.
  • El aprendizaje es una fuente genial para tu autoestima personal y profesional.
  • Practica la reflexión, antes, durante y después de cada paso de aprendizaje.
  • Usa fragmentos de contenido que aprendas muy bien hasta completar la imagen final.
  • Crea mapas conceptuales.
  • Haz uso de fichas o notas para asentar la información
  • Practica el recuerdo.
  • Enriquece tu aprendizaje con la evaluación entre pares.
  • Programa el uso deliberado de lo aprendido.
  • Invierte en dormir y descansar bien.
¿Cuánto hace que no estudias de manera potente para poder mejorar tus habilidades técnicas y personales?
¿Qué cambios quieres hacer para comprometerte con tu learnability?
¿En qué situaciones te gustaría ser mejor?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Reflexiones para terminar o empezar el año

Es inevitable, ¿verdad?. Cualquier momento es bueno. Pero éste, puede que sea especial. Haz que lo sea. Reflexiones para terminar o empezar el año. Ojalá, que tus propias reflexiones te lleven a un año maravilloso. 

Por si acaso, te ayudo con algunas más 😉

Reflexiones para terminar o empezar el año

Objetivos y Motivación

  • Recuerda que no hace falta que hayas conseguido un montón de objetivos este año. Tampoco que te propongas muchísimos para el año próximo.
  • Es suficiente con que aquellos que elijas te hayan hecho disfrutar o te permitan ser feliz el año próximo.
  • Disfrutar de objetivos te facilitará mantener tu motivación, conocerte, ganar en resiliencia y fomentar tu autoestima y creatividad.
  • Recuerda focalizar. Estrecha tu mirada. Olvida lo que no es importante y concéntrate en lo esencial para ti.
  • Empieza, aunque no tengas un gran plan elaborado. Déjate llevar por tu curiosidad. ¿Cuáles son los pasos inmediatos que provocan tu curiosidad?
  • No olvides crear hábitos. Deja a un lado ya el ser reactivo y se más proactivo para ganar eficiencia.
  • Piensa en pequeño, es más fácil.
  • Sé aplicado. Todo lo que aprendas, conviértelo en algo útil y tangible para ti o para otros. 

Que la Resiliencia te acompañe

  • Haz una revisión de este año. Recuerda las decisiones que has tomado, cuándo has conseguido regular tus emociones, ser asertivo, relajarte y cómo has conseguido ser cognnitivamente flexible.
  • Estoy segura que para abordar situaciones difíciles, has tenido que crear planes más realistas, confiar en ti, ser resolutivo y comunicativo. Además, has seguido adelante creando una imagen positiva de lo que querías conseguir. 
  • Recuerda para el próximo año: crear relaciones sanas, ver las crisis como oportunidades, tomar decisiones, descubrirte, y mantener la perspectiva. Además, procura crear una esperanza proactiva no pasiva. 
  • Reto, compromiso, y control personal, han sido tus aliados, no los olvides.
  • La resiliencia es saber cómo aprovechar las fortalezas en situaciones de incertidumbre y recuperarse pronto de vivencias difíciles.

Si tienes un equipo, no seas perfecto, ayuda.

  • Recuerda, seguramente has comprobado que las prácticas de micromanagement hacen desaparecer el compromiso, la ilusión y la evolución de tus colaboradores.
  • Sé sincero, contigo mismo, ¿cuál ha sido tu mejor hábito de liderazgo que ha provocado, superación, aprendizaje e ilusión en tus colaboradores?
  • El perfeccionismo te llevó a situaciones de crítica destructiva. La mentalidad de progreso te llevará a que tu equipo crezca con más eficiencia.
  • Cuando quieras plantear una situación de feedback, recuerda que te funcionó mejor crear una conversación, en vez de dar un “sermón”.
  • ¿Qué preguntas usaste en algunas conversaciones que realmente supusieron un cambio en tu equipo o en algún colaborador?.
  • Amplía tu caja de herramientas de preguntas poderosas para provocar el desarrollo de tus colaboradores.

Las emociones son tus aliadas, no las bloquees

  • Tus emociones han sido las selles que tu mente ha usado para hablar a través de tu cuerpo. Si haces balance, cuando escuchaste esas señales y tomas decisiones coherentes con tus necesidades emocionales, te sentiste mejor.
  • Vendrán nuevas emociones este año. Alíate con ellas. Te ayudan a valorar las relaciones que tienes y son una ayuda para tus mejores aprendizajes.
  • Permanece alerta cuando tu sistema emocional cree hábitos desadaptativos. Las emociones se convertirán en tóxicas. ¿Recuerdas? ya has vivido algo así. Esto no te lo lleves.
  • La Inteligencia Emocional que has desarrollado este año, te ha permitido dar un sentido a tus emociones, a expresarlas y a regularlas. Gran aprendizaje para llevarte al nuevo año que empieza.
  • En relación a posibles emociones difíciles con otras personas, recuerda la comprensión. 
  • Tu pasado, necesita estar integrado en tu presente y futuro. Llévate lo mejor del pasado, y cuenta con preguntas motivadoras sobre tu futuro.
  • Cuida tu diálogo interno.

Sentir inseguridad es bueno, no te estreses por ello

  • Recuerda te sientes mejor cuando cuentas con la opinión de los demás, pero no a costa tuya.
  • Compruébalo. Ha habido momentos este año, en los que te comprendiste y pusiste en marcha alguna acción coherente con tu descubrimiento personal. No lo olvides ahí fuiste compasivo contigo.
  • Ese hábito de confiar en ti, este año, llévatelo contigo.
  • Decide aprender sobre ti mismo.
  • Cuando tu diálogo interno ha sido mas realista y constructivo, has sido más feliz.
  • Recuerda que tus dudas te hicieron más responsable.
  • Aceptarte fue todo un reto. No lo abandones. Este nuevo año, aun descubrirás ms cosas de ti.
  • Tus valores guiaron tus actuaciones y toma de decisiones. Tus prioridades marcaron la energía y tiempo que invertiste. Revísalos este año por si quisieras cambiar algo.

Tu ansiedad seguirá estando, pero procura regularla convirtiéndola en un nivel de alerta aceptable

  • El cortisol es responsable de tu ansiedad, pero tú decides como vivir.
  • Ya lo has comprobado, el es estrés limita tu potencial personal y profesional.
  • Ocúpate de vivir en equilibrio, no de no sentir ansiedad. La ansiedad es una seña al de que falta algo por hacer.
  • Recuerda, la ansiedad te dijo que algo era urgente, cuando realmente no fue así.
  • Cuando buscaste a toda costa seguridad, te encontraste con más ansiedad. Aprende para el próximo año, equilibrar la seguridad en ti mismo con las resiliencia.
  • Focaliza en lo importante. Fragmenta tus retos y recuerda que no todo es urgente.

Las acciones proactivas te llevaron al éxito

  • ¿Cuales han sido los momentos este año en los que has afrontado la situación de manera adaptativa?
  • Te marcaste una meta, creíste en ti, y te comprometiste con el éxito.
  • ¿Cuándo fuiste un “stopper” de ti mismo? Negaste el problema y te quedaste “congelado”.
  • ¿En qué más te gustaría ser un “doer” este año próximo?
  • ¿Dónde vas a aplicar tu curiosidad?
  • ¿Qué problemas vas a reconocer que hasta ahora no has reconocido?
  • ¿A qué necesidades emocionales vas a prestar atención este  año?
  • ¿Cómo buscarás la calma  para hacer un plan proactivo?

Tus conversaciones y tus diálogos internos fueron la clave

  • Reconócelo. Las mejores conversaciones y diálogos internos que tuviste fueron: positivos, abiertos a explorar, tuvieron en cuenta un “nosotros”.
  • Aquella conversación, fue mejor, cuando pusiste la atención en lo que funcionaba y en lo que teníais en común.
  • El lenguaje positivo  y las preguntas orientadas al cambio, fueron también tus mejores aliados.
  • Recuerda el lenguaje de la abundancia: lo positivo que ya existe, la esperanza en el futuro, tus fortalezas, tu capacidad de aprendizaje y tu ejemplo.
  • Aprende a apreciar mucho más, este próximo año. En ti y en los demás.

Mentalidad de Crecimiento y Aprendizaje

  • Puedo ser mejor= objetivo de aprender + esfuerzo + tiempo y trabajo duro = mayores logros. ¿Lo comprobaste?.
  • ¿En qué nivel estuviste este año? Alto (responsable de tu aprendizaje), potencial (estoy en ello pero no aprovecho todas las oportunidades), bajo (he perdido la motivación por aprender).
  • ¿En qué nivel quieres estar el año próximo?
  • Asume retos, practica la mentalidad positiva, quédate con las críticas que te sean útiles y aplica disciplina y constancia.
  • ¿Cuánto lees y cuánto aprovechas realmente?
  • ¿Qué nuevo hábito creaste a partir de tus lecturas y estudios?
  • ¿En qué quieres ser mejor el año próximo? 

Conclusión

¿Cuáles han sido tus reflexiones más valiosas este año?
¿Hasta dónde te llevaron?
¿Qué preguntas clave te hiciste este año para conseguir ser más feliz y sentirte más satisfecho contigo mismo?

Y si te apetece y puede ayudarte...

5 habilidades necesarias para trabajar y vivir mejor

5 habilidades necesarias para trabajar y vivir mejor. Hoy te propongo prestar atención a 5 habilidades clave. Es importante que reflexiones en qué grado las pones en práctica. En el trabajo a nivel personal, te permitirán resolver mejor las situaciones de incertidumbre que puedes vivir en el día a día. Veamos cuáles son:

  • La flexibilidad cognitiva es la habilidad para pensar de forma flexible cuando la vida no transcurre como esperas. Desarróllala, ya que vivimos en un mundo cambiante y rápido. Sé capaz de adaptar tu forma de afrontar las dificultades.
  • Resuelve problemas: serás capaz de realizar mejores planes, de alcanzar tus objetivos más rápido, de ayudar a otros con sus problemas y de reducir el conflicto y el estrés.
  • Resiliencia no es “aguantar”. Es la capacidad de ser adaptable y recuperarte bien, y lo más rápido posible, de las situaciones de incertidumbre y de estrés.
  • Auto-control: es la capacidad de resolver los conflictos que surgen entre tus deseos a corto plazo y tus metas a largo plazo. Es decir, ¿cuánto eres capaz de posponer en ocasiones la gratificación inmediata en tus decisiones?.
  • Poner foco y concentración significa: decir SÍ a una sola opción y NO a las demás opciones.

5 habilidades necesarias para trabajar y vivir mejor

Flexibilidad Cognitiva

Una de las funciones ejecutivas importantes en nuestros días y en la vida que vivimos. Las funciones ejecutivas de nuestro cerebro son necesarias para controlar nuestro comportamiento y facilitar el razonamiento abstracto. Cuando una persona desarrolla su flexibilidad cognitiva puede cambiar su forma de pensar para alinearse con las demandas de su entorno. Concretamente, la flexibilidad cognitiva es la habilidad para pensar de forma flexible cuando la vida no transcurre como esperas.

La flexibilidad cognitiva te ayudará a adaptarte a los obstáculos de tu entorno. Es una capacidad que mejora con la edad. Esta habilidad depende sobre todo de los procesos de atención que pones en marcha. Es decir, tu capacidad para detectar que una situación ha cambiado y las necesidades de la misma. De esta forma, puedes adecuar nuevos planes para desenvolverte en esa situación. Cuando las situaciones cambian es importante también revisar tu nivel de experiencia y conocimientos para ver la mejor manera de aplicar lo que sabes a la nueva situación.

Referencia: CogniFit´s Blog. Cognitive Flexibility: An important cognitive skill.

Solución de Problemas

La capacidad para solucionar problemas es necesaria en todas las áreas de tu vida. Cuando esta capacidad se desarrolla eres capaz de realizar mejores planes, de alcanzar tus objetivos más rápido, de ayudar a otros con sus problemas y de reducir el conflicto y el estrés.

¿Qué aspectos son clave para desarrollar una buena capacidad para resolver problemas?

  • Responsabilidad: Aunque parezca evidente, muchas son las personas que eligen la evitación, consciente o inconscientemente, ante una situación problemática. Así que, el ser capaz de asumir la responsabilidad de resolver un problema que te encuentras en tu camino, es uno de los primeros pasos. Cuando asumes esta responsabilidad, estás deseoso de identificar el siguiente paso necesario para resolver la situación problemática.
  • Inteligencia Emocional: Cuando las cosas no van como esperas, o no habías contado con ese problema, es fácil que las emociones te puedan traicionar. Con lo que, ser capaz de resolver problemas incluye también, tu capacidad de asumir la responsabilidad de reconocer tus emociones, regularlas y buscar la emoción más adecuada para resolver la situación.
  • Identificar las metas: Muchas personas se lanzan a confrontar los obstáculos o problemas con los que se encuentran sin definir claramente la meta que quieren conseguir en las nuevas condiciones de esa situación. Con lo que es posible que se agoten en esta lucha, ya que al no identificar bien la meta, no están acertando con el modo de resolverla.

También para resolver mejor los problemas...

  • Ser descriptivo y objetivo: A veces, las interpretaciones subjetivas sobre un problema te pueden impedir definir de forma eficaz las estrategias para resolver un problema. Sé preciso y descriptivo sobre lo que ocurre.
  • Escucha activa: Para escuchar eficientemente necesitas desarrollar el hábito de generar reflexión mediante preguntas adecuadas. Así, tanto tú como la otra parte estaréis mucho más receptivos a solucionar el problema.
  • Buscar la mejor solución posible. Uno de los sesgos que genera a veces un problema que te estresa es que tratas de solucionarlo con la primera solución rápida que te viene a la cabeza. Y raramente, es la mejor solución. Invierte en evaluar diversas estrategias y decide con calma la mejor solución.

Referencia: Coaching Positive Performance. Developing a problem solving mindset.

Resiliencia

Acuérdate resiliencia no es resistir, no es ser un muro que “aguanta” fuertemente las dificultades. Resiliencia es la capacidad de ser adaptable y recuperarte bien, y lo más rápido posible, de las situaciones de incertidumbre y de estrés.

La diferencia es que una persona resiliente será capaz de asumir las emociones negativas que las dificultades le generan y de gestionarlas de manera adecuada. Así, una persona resiliente es capaz de afrontar las situaciones de forma adaptativa. Además, la persona resiliente será capaz de recuperarse de retos complicados, frustraciones, desengaños y fracasos.

Es una habilidad muy personal. Cada uno afrontará las dificultades de una forma o de otra. Algunos tardarán más y otros menos en recuperarse. Pero sin duda, lo que le ha servido a una persona, puede que no te sirva a ti. Es un camino de decisiones emocionales y de resolución de problemas del que necesitas responsabilizarte tú.

Entre los hábitos que te permitirán ser más resiliente se encuentran:

  • Ver los cambios como oportunidades
  • Compromiso
  • Reconocer los límites de lo que puedes controlar
  • Aceptar la ayuda de otros
  • Apego sano hacia los demás
  • Establecimiento de metas
  • Identificación de tus mejores fortalezas para afrontar los cambios y situaciones retadoras
  • Reconocer éxitos pasados
  • Sentido del humor
  • Paciencia
  • Tolerancia
  • Adaptación al cambio
  • Capacidad de cambio y crecimiento
  • Optimismo
  • Fe
  • Capacidad de resolución de problemas
  • Buena capacidad de comunicación
  • Inteligencia Emocional
  • Responsabilidad sobre planes y metas

Un modelo

Deborah Serani, Psy. D., nos ayuda con un modelo de 4 fases para aprender a ser más resiliente:

  • Sé objetivo y descriptivo con los hechos que están ocurriendo
  • Asume la responsabilidad, no es necesario culparte
  • Re-evalúa la situación mentalmente y re-estructura con otra perspectiva más ajustada y saludable de lo que ocurre
  • Proporciónate el tiempo que necesites para resolver y superarlo

Referencia: Positive Psychology. Resilience Skills, Factors and Strategies of the resilient Person.

Auto-Regulación y Auto-Control

Primero identifiquemos ambos términos:

  • Auto-regulación: es la capacidad de tomar el control sobre tus pensamientos, sentimientos y actos de forma que te ayuden a conseguir tus metas. Habilidades como la inteligencia emocional, en la que perseguimos regular nuestras emociones, sería un ejemplo.
  • Auto-control: es la capacidad de resolver los conflictos que surgen entre tus deseos a corto plazo y tus metas a largo plazo. Es decir, ¿cuánto eres capaz de posponer en ocasiones la gratificación inmediata en tus decisiones?. ¿Serás capaz de irte al gimnasio o decides salir con tus amigos?. ¿Decidirás estar un rato en redes sociales o serás capaz de sentarte a pensar sobre ese reto que tienes pendiente?.

Las personas con gran auto-control realmente no hacen un esfuerzo mayor por asumir los retos que tienen delante. No es que sean más resistentes o sacrificadas. El enfoque que utilizan las personas con mayor auto-control, es sencillamente que buscan estrategias más fáciles que les permitan posponer la gratificación inmediata y centrarse en lo que tienen que hacer. Re-evalúan la situación y toman nuevas decisiones.

De hecho, estrategias como no pensar en lo que me apetece (digamos algo que sea más tentador), o resistirse no suele funcionar.

Las personas con mayor auto-control

Las personas con mayor autocontrol:

  • Creen en sus fortalezas y en las grandes posibilidades que tienen de conseguir sus retos.
  • Ponen el foco en lo que “quieren y desean conseguir” más que en lo que “tienen que hacer”.
  • Buscan metas en las que disfrutan.
  • Se recompensan de forma eficiente. No porque “el día ha sido duro, me merezco…” sino “he conseguido hacer… y me lo había propuesto entonces me merezco…”

Referencia: Scott H Young. The Complete Guide to Self-Control.

Foco y Concentración

Empecemos por identificar que es “FOCO”:

Poner el foco en algo sólo ocurre cuando decido decir SÍ a una sola opción y NO a las demás opciones. Es decir, la eliminación de otra opciones y distractores es un requisito previo para poder poner el foco y concentrarte. Es una de las bases de la productividad porque de circunstancias “no” a otras demandas abre la posibilidad de conseguir lo que quieres.

Recuerda entonces, que la multitarea ano existe. Lo único que haces es dirigir tu atención a muchas cosas progresivamente, teniendo este hábito un coste cada vez que tratas de centrarte en la siguiente tarea. Si estás haciendo un informe y tratas de responder mientras a e-mails que vas recibiendo, pierdes tiempo y el hilo de tu concentración cada vez que vuelves a la tarea principal. Mejor decide durante un tiempo determinado (medianamente largo) responder a los correos o centrarte en tu informe.

Recomendaciones para concentrarte

¿Qué recomendaciones puedes poner en marcha para aumentar tu capacidad de foco y concentración?

  • Presta atención al proceso no al evento final que tienes que conseguir.
  • Diseña el proceso de trabajo en fases, partes y cómo lo quieres hacer para disfrutar del trabajo en sí.
  • Deja a un lado la duda de si conseguirás esa meta o no. Céntrate primero en si quieres realmente conseguirla, y en los pasos que necesitarás convertir en hábitos durante el tiempo que sea necesario.
  • Identifica cuál es la tara central de tu día a día. O incluso, cual es el paso que pondrás en marcha hoy para acercarte a desarrollar esa habilidad que quieres mejorar.
  • Gestiona tu energía, no tanto, tu tiempo.
  • Elige varios momentos al día en el que compruebes tus correos, redes sociales, etc. Evita estar todo el tiempo hiperconectado.
  • Deja en silencio tu móvil durante periodos de tiempo, o déjalo en otro sitio.
  • Coordina con otras personas los momentos en los que intercambiaréis información, resolveréis dudas, etc. Consigue así, reducir las interrupciones de los demás.
  • Usa la planificación inversa para organizar tu trabajo y cada tarea que tienes que realizar desde la fecha tope hasta hoy. ¿Qué tarea necesitas hacer cada día para llegar al plazo que has acordado?

Referencia: James Clear. Focus: The ultimate guide on how to improve Focus and Concentration

Conclusión

¿Te has dado cuenta que todas estas habilidades tienen en común la RESPONSABILIDAD como factor de éxito?
¿Qué habilidades has detectado que necesitan mayor práctica o responsabilidad por tu parte?
¿Cuáles han sido hasta ahora los motivos de no responsabilizarte de estas habilidades?
¿Cuál es el paso más pequeño e inmediato que puedes poner en marcha para desarrollar estas habilidades?

Y si te apetece y puede ayudarte...

10 preguntas sobre habilidades de comunicación

¿Y si hoy realizáramos un pequeño test de 10 preguntas sobre habilidades de comunicación?. ¿Te atreves?.

Puedes comprobar tus aciertos después de realizar el test.

Pensar como comunicas y valorar cuánto sabes también a nivel técnico sobre comunicación es importante. Seguro que habrás podido comprobar que los valores, creencias e ideas sobre la comunicación impactan en la forma en como comunicamos. Así que, te invito a reflexionar sobre algunas ideas y conceptos.

Tus habilidades de comunicación pueden servir para inspirar o para desmotivar. También pueden ayudarte a liderar para el éxito o para el fracaso. Puedes hacer que las personas aprendan de ti y les guste trabajar contigo, o por el contrario les distancies. 

¿Cuánto inviertes en crear mejores conversaciones?. ¿Eres consciente de las reacciones que provoca tu conversación?. ¿Tratas de hacer cambios en tu estilo de comunicación?.

La actitud de mejora constante en esta habilidad puede realmente convertirte en mejor profesional. 

10 preguntas sobre habilidades de comunicación

Test sobre habilidades de comunicación

Espero que hayas tenido buenos resultados o al menos te haya hecho reflexionar 😉

Conclusión

¿Qué impacto tiene tu forma de comunicar en los demás?
¿Cómo inviertes en ser un mejor comunicador?
¿Qué necesitarías aprender para comunicar mejor?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Growth Mindset y Learnability para aprender de ti

Sí, ¿por qué no?. Y, ¿qué ocurriría si no fuera así?. Ocúpate de ser un profesional del que se pueda aprender. En mi trabajo diario con distintos tipos de profesionales, destacaría dos enfoques muy importantes. Aquellos que se ocupan de trabajar y alimentar su mentalidad de crecimiento, y como consecuencia su capacidad de aprendizaje. Y aquellos que se centran en dar lo que saben hacer actualmente, pero que no están poniendo su foco de atención en aprender más.

Me encuentro entonces con:

  • Estudiantes que consideran que con terminar sus estudios es suficiente para que les contraten en un primer trabajo.
  • Profesionales que están en situación de desempleo que son conscientes de que el mundo profesional evoluciona muy rápido. Ahora bien, no acaban de atreverse a enriquecer su perfil con uso de nuevas tecnologías o cualquier otro contenido necesario en su sector.
  • Líderes que han tenido una trayectoria muy exitosa de resultados en su empresa. Ahora bien, han llegado a una confortable cima en la que cambiar, aprender algo más, se les hace muy cuesta arriba. Como consecuencia no responden bien a las nuevas necesidades de sus equipos de trabajo.
  • Personas que, hablando a nivel personal, se preguntan de manera insistente y con frustración, porque ahora no son capaces de vivir con tanta satisfacción personal como antes. Sus vidas han cambiado, pero sus recursos personales no han evolucionado paralelamente. 

El enfoque de learnability. Tu capacidad de aprendizaje.

El Maestro Juan Carlos Cubeiro, en uno de sus artículos, Meritocracia, Autocrítica y Learnability, nos daba unas buenas claves sobre este concepto, hecho diría yo, cada vez más importante a nivel personal y profesional. Learnability, Aprendibilidad o Capacidad de Aprendizaje, es la capacidad de personas y equipos de situarse en constante aprendizaje. Es un concepto muy ligado a la empresa y su capacidad para crear constantemente Equipos de Alto Rendimiento. Me permito extenderlo también al nivel personal. ¿Eres una persona que aprende constantemente de sus experiencias vitales?

Si algo permite el desarrollo psicológico y el trabajo desde un enfoque de Coaching, es aprender sobre ti mismo. De hecho, las personas que puntualmente han contado con la ayuda de la psicología y el Coaching, podría decir, que aumentan su nivel de aprendibilidad personal. Ya que, puede que acudan inicialmente por un desequilibrio en sus recursos o con algún problema. Ahora bien, una vez superado, su nivel de aprendizaje para las siguientes experiencias vitales se multiplica exponencialmente y de forma autónoma. 

Tenemos entonces claro, que el enfoque de Learnability permite a las personas crecer cada vez más. Esto les mantiene actualizados a nivel profesional y a nivel personal.

Cómo se activa tu capacidad de aprendizaje y en qué nivel estás.

Voy a contar ahora con Apostolos Belokas, Maritime Safety, Quality & Environmental Expert, Consultant, Trainer and Project Manager with more than a 20-year background in shipping as Technical, Marine, Safety & Training Superintendent and Consultant. En su artículo, Learnability: A three stage process, nos ayuda también con información relevante para clarificarnos este hábito de aprendizaje constante. 

Me ha llamado la atención su definición de Aprendibilidad, ya que utiliza un enfoque que en alguna ocasión y en otro post os he transmitido. Él habla de “hambre de aprender”. Es decir el deseo y la habilidad de aprender y crecer en competencias. Señala tres niveles de aprendibilidad:

  • Nivel alto (high learners): personas dispuestas a aprender. Mantienen un enfoque positivo sobre sus oportunidades y son responsables de su propio aprendizaje y desarrollo.
  • Nivel Potencial (potential learners): personas que creen que la educación y el desarrollo personal les llevará a tener mayor éxito personal y profesional. Pero no son High Learners. 
  • Nivel bajo (low learners): personas que tuvieron en algún momento el deseo de aprender pero han perdido en algún momento vital la pasión por aprender.

Cómo se produce tu capacidad de aprendizaje

Apostolos, explica además de forma muy clara que el proceso de Learnability conlleva 3 fases: aprender, desaprender, y reaprender. Particularmente este gráfico por su parte, me parece muy importante. El concepto de desaprender, no tiene porque conllevar olvidar lo que hemos aprendido. Conlleva desarmar, desmenuzar los procesos y quizás, métodos que hemos aprendido, para armarlos de nuevo. Generando el reaprendizaje.

Las preguntas que sabes que voy a hacerte aquí 😉 son: ¿Eres consciente de cómo se armó tu aprendizaje actual?. ¿Eres capaz de desmontarlo?. Y finalmente, ¿eres capaz de armarlo de nuevo para crear un nuevo hábito?

Growth mindset. Tu mentalidad de crecimiento.

Carol Dweck en su investigación sobre la mentalidad de crecimiento, nos ofrece un enfoque totalmente complementario para mi al concepto de learnability. Concretamente encontraremos información relacionada en el artículo Dr. Dweck’s research into growth mindset changed education forever.  La mentalidad de crecimiento describe las creencias que las personas tienen sobre su aprendizaje e inteligencia. En sus investigaciones con estudiantes ha trabajado sobre una idea interesante. Cuando los estudiantes creen que pueden ser más inteligentes, comprenden que el esfuerzo les hace más fuertes. Con lo que poniendo de su parte un tiempo y esfuerzo extra, esto les conduce a mayores logros. 

El artículo apunta, que recientes investigaciones nos demuestran que el cerebro es mucho más maleable de lo que nos pensamos. La conexión entre neuronas cambia con la experiencia. Con lo que, como hemos apuntado en otras ocasiones, la práctica deliberada de una habilidad crea nuevas conexiones que fortalecen las que ya existían. Es decir, podemos aumentar nuestro crecimiento neuronal, nuestras capacidades cognitivas, a través de nuestras acciones. El uso de nuevas estrategias y de nuevas preguntas, junto con una vida saludable ayuda a aumentar nuestra mentalidad de crecimiento.

La mentalidad de crecimiento impulsa tus logros y resultados

Carol Dweck junto con otros autores nos muestran muy descriptivamente que creer que puedo ser mejor nos lleva a dos enfoques muy importantes. Aprender es mi meta y el esfuerzo me hace más fuerte. Esto conlleva a la inversión de  mayor tiempo y trabajo invertido en lo que quiero aprender. El resultado, mayores logros. 

Es inconfundible detectar en las personas que desarrollan su potencial un gran interés por saber más, por llevarlo a la práctica y por crear nuevas aplicaciones de lo que van aprendiendo. Cuando te preguntes en ocasiones, cómo es que esa persona está tan satisfecha consigo misma, y cómo le va tan bien, hazte otra pregunta. ¿Cuánto está invirtiendo esa persona en creer que puede?. ¿Cuánto de su tiempo, que a lo mejor no ves, está dedicando a aprender nuevas habilidades técnicas o personales sobre sí misma?

Estrategias para estimular la mentalidad de crecimiento

Trata, como nos dice la autora de desarrollar las siguientes estrategias para estimular la mentalidad de crecimiento:

  • Comprende que todo el mundo tiene ciertas habilidades a lo largo de su vida. Sin embargo, su nivel de mejor talento se produce cuando se convierte en HIGH LEARNER. Es decir, hay un gran nivel de práctica y de trabajo duro detrás.
  • Asume nuevos retos cada día. 
  • Practica la mentalidad positiva diariamente. Que no es ser iluso y esperar que todo vaya bien. Sino, creer que mereces lo mejor y hacer todo lo posible porque te ocurra.
  • Quédate con las críticas que recibas que te sean útiles. Deshazte del resto.
  • Aplica disciplina, constancia y la apertura de mente. El éxito no ocurre por casualidad. Cada reto, cambio o logro conseguido, viene precedido por trabajo duro, disciplina y confianza en ti mismo.

Recuerda que la mentalidad de crecimiento conlleva aceptarte como eres y ser capaz de cambiar y aprender. ¿Qué parte de estas dos, te cuesta más?. ¿Aceptarte o ser capaz de cambiar?

Growth Mindset y Learnability para aprender de ti. Ocúpate de ser una persona de la que se puede aprender.

Y ahora te propongo que unas todos estos conceptos. Necesitas empezar por trabajar tu mentalidad de crecimiento. Este desarrollo influirá en tu capacidad de aprendizaje. Es decir en tu learnability. Y así llegarás al objetivo de hoy. ¿Eres una persona de la que se puede aprender?

En cualquier ámbito sea personal, social, familiar, o laboral. ¿Te ocupas de ser una persona de la que se puede aprender?

Y ahora te propongo que unas todos estos conceptos. Necesitas empezar por trabajar tu mentalidad de crecimiento. Este desarrollo influirá en tu capacidad de aprendizaje. Es decir en tu learnability. Y así llegarás al objetivo de hoy. ¿Eres una persona de la que se puede aprender?

En cualquier ámbito sea personal, social, familiar, o laboral. ¿Te ocupas de ser una persona de la que se puede aprender?

Crece y ayuda a crecer en el ámbito familiar

  • Tu pareja, ¿ve en ti una persona de la que se puede aprender?. Nada enriquece más que el reconocimiento mutuo de las cualidades de cada uno. Y además la posibilidad de aprender de tu pareja desde la tranquilidad y desde la confianza en uno mismo.
  • Con tus hijos, ¿estás invirtiendo en ser una figura paterna de la que se puede aprender?. La familia es uno de los primeros entornos en los que los niños aprenden. ¿Estás siendo consciente de que puedes ser mejor como padre/madre?

En el ámbito personal

  • ¿Crees en ti y eres capaz de ver tus “debilidades” como retos no como carencias?
  • ¿Estás invirtiendo en recopilar lo que has aprendido de ti hasta ahora y tienes la disciplina de reflexionar sobre tus emociones, necesidades, creencias y valores?

En el ámbito social

  • Cuando alguien te conoce, ¿te percibe como alguien del que se puede aprender?
  • Tus amistades más cercanas, ¿por qué te valoran?. Además de contar contigo para los buenos y malos momentos, ¿te perciben como alguien del que se puede aprender?

En el ámbito laboral

  • Estás buscando trabajo, pero dime, ¿eres capaz de hacer ver a los reclutadores que eres un profesional del que se puede aprender?
  • Lideras un equipo, ¿te estás preparando para desarrollar tu mentalidad de crecimiento y tu capacidad de aprendizaje?.
  • Formas parte de un equipo, ¿da gusto trabajar contigo porque eres alguien del que se aprende constantemente?.
  • Como equipo, ¿sois un equipo con el que otros departamentos pueden aprender y superarse?.
  • Cómo empresa, ¿te perciben los cliente cómo un equipo de profesionales del que se puede aprender?.

Conclusión

Recuerda, cuando sea al revés. Cuando percibas que te relacionas con una persona de la que puedas aprender, esa persona está invirtiendo mucho. Invierte en su mentalidad de crecimiento (growth mindset) y en su capacidad de aprendizaje (learnability) todos los días.

¿Cómo puedes reactivar tu mentalidad de crecimiento?
¿Qué puedes empezar a hacer para potenciar tu learnability?
Si identificas algún obstáculo a estos objetivos, reflexiona y sigue adelante. O incluso, pide ayuda profesional.

Y si te apetece y puede ayudarte...

Tu diálogo y tu conversación pueden sumar o restar

Sí, efectivamente. Tu diálogo y tu conversación puede sumar o restar. A ti mismo, y también a los demás. Parece que últimamente somos especialistas en poner nuestro foco de atención en lo negativo, en lo que falta, en lo que no es “correcto” o en los desastres que ocurren a diario. Desde hace un tiempo de hecho, no sé si os pasa, limito el tiempo de atención a determinadas noticias, telediarios o formatos similares. Me canso de leer y escuchar todo lo negativo que ocurre. Las noticias sobre hechos negativos ¡tienen tanto detalle!. A veces, es abrumador. Por supuesto, es importante ser conocedor de este tipo de información, pero quizá no de forma tan reiterada.

Quizá nos hemos acostumbrado a...

  • Noticias negativas en las que se proporciona detalles escabrosos.
  • Conversaciones “de pasillo” en empresa en las que se reitera las cosas más negativas de la empresa, de un cliente o de un compañero o jefe de la empresa.
  • Compartir un té, café o cerveza, quejándonos reiteradamente de lo mal que va todo o del problema que se tiene.
  • Mensajes instantáneos interminables en los que se discute acaloradamente sobre lo que alguien no ha hecho o ha dejado de hacer.
  • Publicaciones en redes sociales en las que la queja, la negatividad o el insulto prevalecen en hilo de la conversación.
  • Títulos llamativos sobre noticias, artículos o llamadas a la acción en los que la urgencia, amenaza psicológica o negatividad pretenden activar nuestra atención.
  • Correos electrónicos en los que “se grita” todo lo que no se ha hecho, todo lo que está mal…

Modelo de Déficit

Ahora, una reflexión. ¿Sabes con qué emoción acabas el día cuando en todas estas situaciones hablas de todo este enfoque negativo?. ¿Te has dado cuenta si este enfoque te permite aprender habilidades nuevas?. ¿Has podido reflexionar sobre si este tipo de diálogo interno y conversaciones te lleva a superarte o ha bloquearte y dejar de implicarte?.

Efectivamente, este diálogo (incluso interno) y también las conversaciones que creas afectan a cómo te sientes y a cómo actúas. Incluso a cómo aprendes. Este es el MODELO DE DÉFICIT. Es el modelo que se usa en diálogos y conversaciones de CARENCIA. En este tipo de diálogo y conversación el lenguaje que se utiliza pone el foco en lo negativo y en aquello de lo que se carece.

Tu diálogo y conversación pueden sumar o restar

Desde la Psicología Positiva y el Modelo Apreciativo, se ha estudiado el impacto que genera las distintas conversaciones en grupos de trabajo. La investigación de Marcial Losada y Emily Heaphy nos muestra claramente datos interesantes. Son los equipos de trabajo de alto desempeño los que utilizan conversaciones positivas, indagativas (uso de preguntas inspiradoras), y combinan el uso del “yo y del “nosotros”.

Tipo de conversación

Alto Desempeño

Bajo desempeño

POSITIVA vs NEGATIVA

6 – 1

1 – 20

INDAGATIVA vs DEFENSIVA

1 – 1

1 – 3

CENTRADA EN EL YO vs CENTRADA EN EL NOSOTROS

1 – 1

30 – 1

Podemos fácilmente extrapolar estos resultados a las conversaciones más frecuentes en la sociedad, en el trabajo, en las relaciones personales… ¿Qué proporción guardan las conversaciones que tienes a diario en tus distintos ámbitos personales y profesionales?

Modelo de Resolución de Problemas vs Modelo Apreciativo

Diana Whitney, Annis Hammond sobre el Modelo Apreciativo de David Cooperrider diferencian entre los modelos que se orientan a problemas y los que se orientan a lo apreciativo (lo positivo).

  • Modelo de Resolución de Problemas: se centra en la necesidad o problema, en el análisis de las causas, en la identificación de posibles soluciones y en un plan de acción. En definitiva, esta forma de pensar y de conversar pone el foco de atención en LO QUE NO HACEMOS BIEN.
  • Modelo Apreciativo: se centra en aquello que podemos apreciar y valorar, en la imagen positiva de lo que queremos conseguir y en los pasos siguientes para conseguirlo. En definitiva, esta forma de pensar y conversar pone el foco en cómo hacer más lo que realmente funciona.

Y es que detrás del modelo apreciativo se encuentran una serie de reflexiones sobre las que sería útil pensar detenidamente. Ya que, si estamos de acuerdo con estas creencias, es mucho más fácil que nuestras conversaciones y diálogo interno fluyan hacia el enfoque apreciativo.

Bases del Enfoque Apreciativo

Entrénate en apreciar y sumar con tus conversaciones

Necesitas elegir, si quieres vivir tu vida desde el lenguaje de la abundancia (lo positivo, las fortalezas, lo que ya tienes) o de la carencia (lo que falta, lo que no sabes hacer, lo que no hacen los demás). Trata de aprender y poner con más frecuencia el foco de atención de tu diálogo interno y de tus conversaciones en:

  • La imagen que deseas para el futuro.
  • Los pasos siguientes que se pueden hacer.
  • Lo que conseguirás  o conseguirán otros.
  • Facilita la orientación a la acción.
  • Cambia el marco desde donde ves e interpretas el mundo. Usa un marco, un enfoque que te permita ver lo que hay, en vez de lo que falta, lo que suma en vez de lo que resta.
  • Activa tu enfoque de abundancia (lo que funciona, lo mejor, lo que existe) ya que es el punto de partida del aprendizaje y de la superación.
  • Visualiza el resultado positivo de aquello que quieres conseguir. Para ti mismo o con otros. Y piensa en qué te puedes ayudar que ya haces bien (tus fortalezas) y crea un siguiente paso sobre el que sientas confianza.

Diálogos y conversaciones de carencia (negativas)

  • Valoración Negativa: Ocurre cuando realizas cualquier mención a algo negativo. Aplicas el enfoque del fatalismo, la apatía o el disgusto. Da igual si es sobre ti, sobre otras personas o sobre una circunstancia o problema. “No tengo ganas, no puedo con esto…”.
  • Preocupación y Duda: incertidumbre o falta de confianza en los posibles resultados futuros. “No hay nada que pueda hacer… Da igual lo que haga, no lo voy a conseguir… No puedo con esta persona…”
  • Expectativas Vacías: Cuando conversas sobre un acontecimiento, problema o persona sin añadir tu intención, tu plan, tu deseo, tu meta…
  • Falta de Conexión y Empatía: Ocurre cuando conversas o dialogas contigo mismo sin estar receptivo a otros. No comunicas comprensión, o partes en las que puedes estar de acuerdo, puntos en común, o algún tipo de colaboración.
  • Deficiencia en ti o en otros: Conversas o dialogas contigo mismo de esta forma cuando verbalizas la falta de algo para ti o para otros. Focalizas tu atención en la falta de motivación, en esfuerzos insuficientes, ausencia de habilidades o recursos, etc.
Más ejemplos de conversaciones desde la carencia
  • Efecto Negativo: Conversas sobre tu insatisfacción, tristeza, o enfado sin mencionar  alguna idea de comprensión o alguna acción a realizar para solucionarlo.
  • Supresión: Tiendes a ignorar, evitar o quitar energía de ti mismo o de los demás.
  • Control: En tus conversaciones tratas de dominar, controlar o romper algo en ti o en los demás.
  • Esfuerzo malgastado: Conversas o dialogas contigo mismo enfatizando la pérdida de tiempo o cansancio que te ha supuesto poner tanta energía en algo para ti o hacia los demás. Te olvidas de conversar o dialogar sobre alguna posible recompensa o compensación para ti o para otros.
  • Enmarcas una situación desde el enfoque negativo: Muestras o expresas tu emoción positiva por algo, pero la acompañas de los posibles obstáculos y dificultades que te va a acarrear ese logro. Pones más atención y palabras en los problemas que en disfrutar de tu emoción positiva.

Diálogos y conversaciones desde la abundancia (positivas)

  • Valoración Positiva: Menciona en tus conversaciones y ten presente en tu diálogo interno los elementos, hechos, acciones o ideas positivas del pasado o del presente.
  • Esperanza en el futuro: Comúnicate y dialoga contigo mismo desde la esperanza de lo bueno que puede ocurrir. Desde el optimismo entendido como “me merezco que me ocurran cosas buenas y me apoyaré en mis fortalezas para conseguirlo”.
  • Fortalezas: Pon el foco de atención en cualquier acción o habilidad propia o ajena que sea una cualidad.
  • Apertura, Receptividad y Aprendizaje: Incluye en tus conversaciones internas o externas la recepción y el reconocimiento del otro y vincúlalo a resultados o aprendizajes positivos. Por ejemplo, alguien nos comenta: “He realizado esto hoy y me siento muy orgulloso”. En vez de contestar: Vaya, has tenido suerte, a mí no me pasa nunca…”. Crea una conversación en la que reconozcas el valor del aprendizaje: Vaya, eso que has puesto en marcha es muy útil, creo que te ayudará también en… Me gustaría saber más, a lo mejor a mi también me puede servir en otras situaciones.”
  • Conexión y Esfuerzo Inclusivo Activo: Usa en tus conversaciones cualquier verbalización que implique muestras y esfuerzos por incluir, cooperar, conectar y crear un resultado positivo.
Más ejemplos de conversaciones desde la abundancia
  • Sorpresa, Curiosidad y Motivación: Muestra en tus conversaciones interés, curiosidad, sorpresa y apertura a conocer más de ti mismo o de otros.
  • Facilitar acción o movimiento hacia un resultado positivo: Provoca que tus conversaciones y diálogo interno faciliten el siguiente paso para mantener o conseguir un resultado positivo. 
  • Esfuerzo por reformular la situación en términos positivos: Impulsa en tus conversaciones un diálogo que promueva el cambio desde una emoción negativa a una más positiva que oriente a la acción o a la superación del obstáculo.
  • Facilita los sueños: Tuyos o de los demás. Conversa creando la imagen visual de lo que puede ocurrir en términos positivos. “¿Cómo sería si lo consiguiéramos?”.

Cómo aplicar el enfoque apreciativo en tu día a día (lenguaje de abundancia)

Apreciar en el trabajo

  • ¿Y si te centraras y aprovecharas las fortalezas de esa persona con la que no te llevas bien?
  • Piensa ¿Cómo podrías orientar al éxito a un colaborador que no lo está haciendo bien?
  • ¿Cómo acabarías sintiéndote si en las conversaciones de descanso con tus compañeros hablarais sobre lo que habéis conseguido en la jornada en vez de las dificultades?
  • ¿Y si al hablar de las dificultades incluyeras en tu conversación las posibles ideas que tienes para superarlo?
  • ¿Cómo seguiría la conversación con tu cliente más difícil si partieras de las ideas y criterios que os unen en vez de lo que os separa?
  • ¿Qué ocurriría si ante un reto difícil o situación de incertidumbre centraras tus conversaciones en lo que sí podéis hacer en vez de lo que no podéis hacer o saber?
  • ¿Y si en tu proceso de búsqueda de empleo te centraras en las personas que te pueden ayudar, en reflexionar sobre los pasos que han tenido buenos resultados comparado con ayer, y en tus mejores habilidades para conseguirlo?

Apreciar en tus relaciones personales

  • ¿Cómo sería el tono de la conversación con un familiar con el que tienes algún problema, si te centrarás en lo que sí estáis de acuerdo?
  • ¿Dónde podría llegar la relación si pones el foco en lo que os hace felices?
  • ¿Y si en vez de reiterar lo que te molesta de esa persona verbalizaras lo que te gusta de esa persona y cómo te hace sentir?
  • ¿Cómo podrías recuperar la ilusión poniendo el foco en lo que habéis conseguido y vivido juntos que fue tan bueno?
  • ¿Y si empiezas la conversación sobre aquello que te hace ilusión?
  • ¿Hasta dónde podríais encontrar soluciones juntos partiendo de lo que es importante para vosotros y cómo imagináis el resultado futuro?
  • ¿Y si ayudas a un amigo o hijo desde sus fortalezas aplicadas al reto que tiene delante?

Apreciarte en tu diálogo interno

  • ¿Cómo te irías a dormir al final del día si reflexionaras sobre lo que has hecho hoy que te hace sentir orgulloso?
  • ¿Y si aquello que te molesta o te duele de ti lo acompañas con una idea para mejorar mañana mismo?
  • ¿Cómo puedes aprovechar lo mejor de ti para ponerlo en práctica en ese reto que tienes delante?
  • ¿Qué ocurriría si refrescas tus mejores emociones pasadas sobre ti mismo y las traes al presente?
  • ¿Cómo podrías potenciar tus ilusiones para resolver los posibles obstáculos?
  • ¿Qué podrías hacer o preparar para compensarte del esfuerzo y energía que has puesto en esa situación tan difícil?
  • ¿Cómo podrías asegurar que mañana te va a salir bien ese reto tan importante?

Conclusión

Cambiamos y aprendemos mejor cuando somos más fuertes y más positivos, no cuando sentimos negatividad, debilidad y falta de ayuda.

Y si te apetece y puede ayudarte...

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