¡Bienvenidos!

El proximo dia 1 de septiembre comenzará mi blog junto con mi nuevo proyecto profesional.  Un proyecto en el que las personas, el talento, la profesionalidad, los objetivos, el equipo y el entrenamiento serán la base de mi trabajo y aportación.

Espero que pueda ser una buena oportunidad de compartir con todos vosotros reflexiones sobre estos temas que son la base de la competitividad y el buen hacer de las empresas. Disponemos de un espacio en el que intercambiar opiniones, reflexiones y buenos hábitos sobre el talento enlas empresas.

Hasta entonces, feliz fin de vacaciones a los que estais todavía disfrutándolas y bienvenidos a los que ya estais en marcha en este nuevo periodo que seguro puede estar lleno de nuevos proyectos e ilusiones.

Un saludo y gracias a todos.

Prioridades en la gestión y desarrollo del talento

¡¡Venga… antes de que nos metamos en la inercia de los días!!

¿has incorporado en tu agenda tus compromisos con el talento de tu equipo y tus/sus ilusiones?

Pues aprovecha estos días, en los que seguro encuentras (si te lo propones) un ratito para organizarte. ¡Es el momento de reiniciar, empezar o seguir creciendo y reenfocar el «objetivo de tu cámara» para que este año sea mejor que el anterior!

En este post quisiera proponer acciones iniciales a poner en marcha durante este año y …¡¡admito sugerencias!!

– haz tu propia lista, a parte de la que puedas leer aquí

pide opinión a tu equipo de trabajo

Pide opinión a tus clientes

– sienta las bases de hacia dónde necesita ir tu empresa (actualicemos la visión de nuestra organización) y qué necesitarías para estar más orgulloso y sentirte feliz en el plano profesional

– piensa que cambios actitudinales y profesionales necesita tu equipo

– pregunta a tu equipo en qué creen que necesitan mejorar y qué les haría ser más felices en su puesto de trabajo

crea y comparte estas ideas entre los distintos equipos de la empresa

identifica el modo en cómo vamos a desarrollar esas mejoras tanto actitudinales como de capacidades técnicas (formación interna o externa, coaching, asistencia a conferencias, grupos de trabajo especializados…etc.)

Pide ayuda, consejo, consulta, orientación a otros profesionales, a expertos, en conferencias, en redes sociales, en blogs…aquí…(a quién tu quieras, pero pídela)

– Genera compromisos que ilusionen entre todos los miembros de la empresa

Pon fechas y prioridad alta como si fueras a servir un pedido o proporcionar un servicio a tu cliente (¡la satisfacción de los clientes externos se consigue en gran parte por la satisfacción de los clientes internos!)

Permite que los nuevos compromisos y cambios se pongan en marcha

–  Haz seguimiento y evalúa periódicamente el impacto en el trabajo diario

Reenfoca si es necesario, refuerza, exige con criterios y comunícate periódicamente con tu equipo de trabajo

Celebra los éxitos

Toma decisiones conjuntas cuando no alcancemos los objetivos

-A los tres/ seis/nueve/ meses ¿dónde estamos?

La gestión del talento es la base actual que permite unir, alinear y comprometer personas y estrategia de empresa. Creo que hay suficientes motivos ya para valorar que estamos en un mundo y en un mercado, donde las personas importan, los buenos profesionales y equipos de trabajo son los que pueden hacer realidad el valor añadido y la diferenciación de nuestra empresa. Así que, o nos ocupamos de este tema o nos ocupará  (los problemas de antes, nos desbordarán de nuevo).

Es el momento de dejar los hábitos que no nos han llevado a donde queríamos, y permitirnos planificar nuestra nueva agenda con cambios positivos, que nos hagan creer, como en el cuento de Jorge Bucay, que estábamos atados a inercias que nos han impedido ver y hacer las cosas de un modo diferente, y que realmente podemos realizar y conseguir muchas mejoras que creemos que no podremos.

Os dejo el link del cuento por si alguien lo desconoce:

AHORA QUE SABES QUE TODOS TENEMOS CADENAS QUE NOS HAN LLEVADO HASTA AQUI…

1. ¿HAS DECIDIDO ROMPER LA CADENA QUE TE ATA A LOS MISMOS HÁBITOS PROFESIONALES DE SIEMPRE?

2. ¿HAS INCLUIDO EN TU AGENDA MOMENTO Y ESPACIO PARA PONERTE EN ACCIÓN EN LA GESTIÓN DEL TALENTO?

3. SI NO ES ASÍ…¿PUEDES INCLUIR EN TU AGENDA EL OCUPARTE DE ESTOS OBSTÁCULOS?

Prepara tu mensaje, clave del éxito de la comunicación de tu talento.

Prepararte, estudiar, organizarte, simular tu reunión, preparar tu presentación…

¿es para ti un hábito olvidado?

Quizá, bueno, casi seguro, que es por deformación profesional, pero considero la preparación de nuestras intervenciones profesionales, un hábito clave para acercarnos al éxito de nuestras actuaciones.

Es por ello que me sorprende, como hay todavía profesionales que dejan a la espontaneidad o «a lo que surja»:

– sus conversaciones con colaboradores en las que hay algo clave o serio que transmitir

– las reuniones que luego se eternizarán porque no están preparadas de antemano

– las presentaciones comerciales, en las que pienso «si siempre es lo mismo» «yo lo que tengo que decir me lo sé»…

– las delegaciones de tareas u objetivos en otros, en las qué tu tienes claro lo que quieres pero no tienes en cuenta al otro…

– la comunicación de valores a tu empresa

– el feedback sobre desempeño de un colaborador o un equipo

– o más difícil todavía, transmiten un proyecto o cambio a través de un correo

Y es que COMUNICAR,  es la herramienta que tenemos para interactuar con los demás y no es un asunto fácil ni algo que dejar a la espontaneidad total. ¡Ojo! la espontaneidad es una cualidad muy valiosa pero  siempre será mejor recibida si a la base tenemos una buena preparación de lo que queremos comunicar porque:

– la responsabilidad de que un mensaje se entienda depende del emisor

– la calidad de tus actuaciones/comunicaciones las marca el receptor

– tener claro lo que quieres decir no te asegura una buena interacción con el otro

– tu velocidad de asimilación y claridad de tu idea no es la misma que la del receptor, sea tu cliente, tu colaborador o tu compañero de equipo

– decir algo no garantiza haber llegado al otro, que lo entienda, lo asuma y se implique

COMUNICAR, es interactuar, y es un proceso bidireccional que debe tener en cuenta a todos los participantes. En general, podríamos decir que aprendemos, escuchamos, asimilamos:

aprendemosCon lo que has preparado tu comunicación teniendo en cuenta:

-¿lo que vas a decir, cómo y cuándo lo vas a decir?

– ¿que estás convencido que tu idea te apasiona?

– ¿cómo te vas a ganar su confianza?

– ¿sólo lo que te interesa decir o también tienes en cuenta quién lo va a recibir?

– ¿ el nivel, enfoque, criterios del otro?

– ¿el proceso que ha de seguir el otro para entenderte?

– ¿ que tu mensaje puede no ser aceptado? ¿has preparado tu mensaje para que resuelva las objeciones del otro?

– ¿que el otro necesita interactuar, demostrarse, debatir, compartir, reflexionar antes de «comprarte» tu idea?

– ¿lo que el otro necesita para ponerlo en marcha?

Y todo esto es clave, tanto si nuestro receptor es un cliente interno o externo. La implicación, la aceptación, la comprensión, la escucha y la atención que nos van a prestar depende de una buena preparación de nuestro mensaje teniendo en cuenta el tipo de receptor que vamos a tener. Y en esta preparación, debemos incluir no solo nuestra parte protagonista de hablar sino la de escuchar, admitir preguntas, y objeciones sobre nuestro planteamiento. Tengamos en cuenta que por ejemplo, en una conversación de venta, casi se recomienda que nosotros hablemos un 40% y el cliente un 60% y ¿normalmente que hacemos? Lo contrario. Lo mismo sucede con nuestros clientes internos. Avasallamos con un montón de mensajes que nosotros tenemos muy claros pero el otro no, y éste necesita su proceso de asimilación, cosa que no solemos tener en cuenta. Así no generamos autonomía en el otro con nuestro mensaje.

Con lo que:

 ¿te vas a preparar?

¿ordenas tus ideas?

¿tienes claro cual es la mejor forma de comunicarlas?

¿permitiras la interacción del otro y te la prepararás?

Me dio por pensar en el talento de Mandela…

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Sí, me ha dado por pensar en el talento de Mandela, desde mi rincón, una pequeña reflexión a la que sin duda faltará mucha información que desconozco, que otros expertos sabrán mejor que yo.

No suelo publicar ni escribir entradas en festivos, porque por mi parte, quiero que todo el mundo descanse y disfrute. Pero como me gusta hacer lo que me apetece y hacer excepciones cuando me viene en gana, pues aquí estoy. Esto es un simple… me apeteció…

Todos los medios de comunicación os darán la máxima información sobre su vida, se lucha y todos los logros que consiguió. Todos los líderes políticos, dan su pésame y reconocen la valía de esta PERSONA. Y me parece genial, de sabios es reconocer a quién es mejor que nosotros. Todos hablan de que es, fue un ejemplo a seguir.

Ahora bien, para mi reúne algo más que un ejemplo a seguir. Reúne cualidades y acciones dignas de nombrar. A mi que me gusta «mirar» en las personas aunque no las conozca, desde luego puedo indicar que, repito al menos para mí, Nelson Mandela nos mostraba:

– La sonrisa feliz, comprensiva, y tranquila del que ha vivido los peores tormentos y los ha sabido incluir en una vida que ha diseñado para sí mismo y para los demás, sacando lo mejor de todo ello.

– La expresión  y la mirada del que facilita la comunicación, pero que tiene las ideas muy claras sobre sus valores, y tal cual actúa.

– Una vida llena de acciones y no solo de ideas, con las que supo mostrar e impactar a todo el mundo

– Una cercanía a cualquier persona de cualquier posición social, ideología o país.

Por lo que vemos en los medios de comunicación, la gente le llora sí, pero celebran con sonrisas y cantos la dicha de haber compartido su vida o haberse sentido influenciados por sus acciones.

Y la pregunta que me vino a la mente fue…

¿y si la mejor manera de honrarle fuera hacer lo que él hizo? ¿hacer? ¿poner en práctica y defensa tus sueños y valores?

Pensaba en global y se me ocurrió que está muy bien que todos reconozcamos su valía y lloremos (cada uno a su manera) su pérdida, pero creo que el mundo, y cada persona en particular, le honraría mucho más, conseguiríamos que su vida no fuera en balde, si todos fuéramos responsables de ACTUAR para el bien propio y el de los demás, como él lo hizo.

¿actúas?

El mundo necesita menos palabras y más acciones.

Nada más por hoy.. ¡feliz fin de semana! 😉

Si lees esta entrada estos días de vacaciones, te lo agradezco pero sigue recordando: ¡es tu turno!

De cadenas y brújulas de talento ¿estás siguiendo normas o valores?

¿tú, tu equipo y tu empresa os guiais por valores?

¿tú, tu equipo y tu empresa os guiais por normas?

Reflexionando sobre clientes, personas, empresas que conozco, hoy he querido enfatizar la diferencia entre guiarse por normas y guiarse por valores y la frecuente confusión a nivel práctico que se tiene entre estos dos conceptos.

Sin entrar en definiciones de libro, a menudo me encuentro con personas, profesionales, directivos, equipos que te hablan de «tenerlo claro»,  de «nosotros sabemos lo que tenemos que hacer», de «nosotros sabemos lo que se nos pide». Y profundizando un poco más te das cuenta de que, tanto si hablamos a nivel personal o profesional, estas personas o equipos, tienen claro:

–  lo que es «malo», lo que «no se acepta», lo que «no se puede hacer»

– los límites dentro de los cuales se pueden mover

– la imagen que deben crear y mostrar

– lo que deben aceptar o no

– cual es un buen comportamiento y cual no lo es

– de quién o qué depende su bienestar

– actúan y generan relaciones contradictorias

– necesitan aprobación continua

Y …francamente…esto no son valores, son normas heredadas, aprendidas, impuestas, asumidas consciente o inconscientemente que hemos aceptado como criterio que nos señala la diferencia entre lo bueno y lo malo. Señala la diferencia entre qué actuaciones son apropiadas y cuáles no lo son.

Las normas son estándares asumidos que nos delimitan el campo de actuación.

Este contínuo tamiz por el que pasamos nuestras decisiones, ideas, actuaciones y sentimientos lo único que genera es una vida profesional y personal en la que tratamos de responder en base a unos stándares que cuanto menos no son nuestros, y en su máxima expresión no nos ayudan a crecer ni a responsabilizarnos de nosotros mismos.

Si embargo, cuando una persona, profesional, equipo o empresa compruebas que se guían por valores, la diferencia que se crea es abismal porque ves que estas personas/equipos:

– tienen un norte que les guía

– son autónomos

– asumen cuándo se desvían de sus valores y asumen las consecuencias

– sienten equilibrio

– son más tolerantes y pacientes

– son más creativos y resolutivos porque el universo dentro del cual se mueven es más amplio

– se aceptan así mismos, porque son personas en continuo aprendizaje y búsqueda de su «norte»

– asumen que gran parte de lo que les ocurre depende de ellos mismos

– son coherentes

Así, los valores son direcciones que nos orientan para no perdernos en nuestro camino, en nuestro equilibrio. Nos permiten crecer continuamente y superarnos en aquello que nos acerca a donde queremos llegar como personas, profesionales o empresas.

Con lo que,

me es indiferente si estamos hablando a nivel personal, a nivel laboral, de un equipo o de un profesional

¿te has dado cuenta si te guían las normas? ¿en ese caso cómo te sientes?

¿te has dado cuenta de si te guían tus valores? ¿puedes alinearlos con los de tu empresa?

¿qué estáis ganando?

¡Cuantas riquezas de talento este año! :-) Gracias

Personas que me hicieron sentir ¡WOW! 🙂 en 2013

Atendiendo al concepto de marca personal apuntado por Tom Peters, hay personas y proyectos que te hacen exclamar ¡WOW! 🙂

En este año, todo mi reconocimiento y agradecimiento a aquellos que me han aportado sentir esta expresión. Han sido personas con las que:

– He compartido experiencias de blog

– He intercambiado enfoques de trabajo

– He creado nuevos proyectos

– Me han hecho superarme con sus inquietudes y sus consultas

– Compartir su liderazgo constructivo ha sido todo un aprendizaje

– Intercambiar ilusiones e invertir en nosotros mutuamente ha sido enriquecedor

– Me he puesto a prueba

– He compartido sus proyectos, ilusiones y aprendizajes

– He sentido que están ahi, cerca de mi

– A partir de la confianza mutua he comprobado una vez más que se puede crecer exponencialmente

– He vivido su marca personal, sea presencial o virtualmente

– He aprendido y me han contagiado su ilusión y buen hacer

– He creado lazos de respeto e interés mutuo por mantener en contacto y el conocimiento mutuo

– Dejarme impactar por su liderazgo ha sido toda una experiencia

– Decidir apartar mis hábitos y observarles ha sido inspirador

– Adentrarme en su curiosidad, ha sido un viaje hacia la superación

– He sentido su confianza en mi

– He compartido y desarrollado nuevos valores

– He generado cambios

– He compartido acciones que nos acercan a donde queremos

– Hemos logrados ser todavía más protagonistas de nuestros resultados y emociones

– Hemos despertado si cabe, más todavía, la motivación propia de cada uno

– Hemos definido claramente lo que queremos y lo que no

– Hemos salido de nuestra rutina de «no talento»

– He tenido el placer de vivir experiencias únicas que han creado sinergias potenciando a la vez nuestra diferenciación, nuestro valor.

¿podría pedir algo mejor? 🙂

A todos y cada uno de vosotros que habéis invertido unos minutos, unas horas, días o meses conmigo este año, todo mi agradecimiento por la confianza mostrada, por el compromiso adquirido, por el interés despertado, por las relaciones creadas. Para mi ha sido … sencillamente sentirme más viva todavía. Y esto último, es lo que más disfruto y lo que más valoro en la vida, ¡vivir!

¡Vivir con vosotros ha sido extraordinario! 🙂

Deseo que podamos seguir viviendo juntos todo lo que me permitáis.

¿y tú has hecho tu balance de riquezas de este año?

Menú de talento: «la dieta del suficiente»

Recuerdo que todos los especialistas en nutrición nos recomiendan siempre comer de todo pero en su justa medida. En cantidad suficiente para que nuestro cuerpo pueda disfrutar y disponer de todos los nutriente necesarios. Ese criterio de «suficiente» es el que hace que sin abusar, podamos disfrutar de comer de todo lo que nos gusta o nos apetece. Y debo reconocer que yo suelo seguirlo, no soy una persona de dietas extremas ni de reprimir lo que me apetece.

Igualmente me ocurre con lo que pienso en el ámbito de los recursos personales, por ello me gustaría comenzar el primer post del año 2014, recordándo las ventajas de tener el criterio «suficiente» siempre en mente. Cualquiera de estos ingredientes en su extremo negativo (falta de ello) o en su extremo positivo (abundancia de ello) no van a ayudarnos a desarrollar nuestro talento personal y profesional. Considero, pues, clave disponer de:

Suficiente ilusión: para empujarnos a seguir adelante para prever la alegría de como nos sentíriamos si consiguiéramos aquello que deseamos, para distinguir aquello que nos hace felices de lo que no.

– Suficiente coraje: para intentarlo, para probarnos, para crear situaciones y emociones a las que no estamos acostumbrados.

– Suficiente miedo: para que nos preocupe lo justo las nuevas situaciones, los retos que nos preocupan y todo aquello a lo que no nos atrevemos. El miedo o la preocupación justa nos hace estar alertas y poner en marcha nuestros mejores recursos para resolver nuestra nueva situación.

– Suficiente egoísmo: para cuidarnos, para defendernos, para querernos, para aprender (;-) dedicado a alguien que me lo recordó hace poco), para ser coherentes con nuestros criterios, para luchar por lo que queremos.

– Suficiente crítica: propia y de los demás, para mantener nuestra silla lo suficiéntemente cómoda para vernos útiles y sentirnos orgullosos de lo que aportamos, y suficientemente incómoda para crecer, ver las cosas de otra forma, aprender y superarnos.

– Suficiente alegría: para reírnos, para disfrutar, para descansar, para demostrarnos que lo merecemos, para nosotros, para los demás, para que nuestra sonrisa siempre esté pase lo que pase.

– Suficiente tristeza: para aprender de ella, para demostrarnos que hay cosas que nos importan, para saber que no es eterna, para trabajarla, para sentirla, para hacernos humanos.

– Suficiente reflexión: para tener un espacio compartido o en soledad, para decidir, pensar, valorar, crear, para ser conscientes de nosotros mismos y de nuestros compromisos.

– Suficiente acción: para mantenernos vivos, para crear un camino dónde nos sintamos útiles, para generar nuevas oportunidades, para crecer.

– Suficiente humildad: para saber que el otro tiene los mismos derechos que tú, ni más ni menos.

– Suficiente autoestima: para sentirnos bien, orgullosos de nosotros mismos, para querer y ayudar a otros desde nuestro valor como persona.

– Suficiente sinceridad: para evitar castillos de naipes perfectamente construídos que a medio o largo plazo se caen por su propio peso y tienen una factura emocional impresionante para nosotros, y los que están a nuestro lado.

– Suficiente descanso: ¿realmente he de recordar para qué? 😉

– Suficiente juego: para ser niños, para nuestra creatividad, para nuestro disfrute, para relajar nuestras obligaciones excesivas…

Suficiente picardía: para discernir situaciones «trampa» perfectamente construidas por nosotros mismos o por otros, y salir de ellas de forma saludable para todos.

¿añadirías algún ingrediente más en cantidad suficiente?

¿te alimentas en exceso de alguno de estos ingredientes?

¿qué vas a hacer para que tu dieta de talento sea suficientemente nutritiva?

Razones clave para invertir en tu marca personal

¿Difícil escoger?

¿Cada color te sugiere algo distinto?

Lo mismo le pasa al cliente cuando tiene que elegir con quién invertir 😉

Repasemos. El mejor momento para plantearse cuestiones que nos hagan sentir bien a lo largo de este año. Así que sabes que por mi parte te planteo:

– Preparar tu talento

– Trabajar tu perfil de talento 2014

– Realizarte un chequeo de talento

– Revalidar tus valores

– Salir de tu rutina

– Aprender y superarte

Especialmente hoy quiero ser clara con cuestiones clave para tu marca personal. Yo te dejo los mensajes y tu decides qué hacer con ellos. 😉

– Realmente nadie te obliga a crear tu marca personal, es que ya la tienes y va impactando al mundo cada minuto…¿la manejas o la dejas totalmente al libre albedrío?

– Tu marca personal afecta e impacta desde el primer segundo que interactúas virtual o presencialmente con alguien.

– Hay multitud de profesionales como tú, ¿tú sabes en qué eres diferente?

– Si tu no facilitas que tu cliente o empleador potencial te diferencie, es posible que alguien lo haga por ti, pero no podrás resaltar lo que tu sabes que puedes realmente aportar de valor.

– Enviar trescientos (por decir algo) impactos continuos de que necesitas clientes o trabajo, impacta en tu marca personal, pero no de la manera adecuada.

– Tu marca personal se evidencia no solo en la publicidad que haces sino en tu forma de interactuar, antes, durante y después de que te hayan contratado.

– Un mail, un comentario en las redes, una pubicación de tu blog o cualquier información compartida habla de ti ¿estás seguro que estás siendo coherente con la marca personal que quieres transmitir?

– Seguro que hay alguien mejor que tú, pero no se trata de eso, el cliente quiere «el mejor» según sus criterios… con lo que como digo siempre hay un tipo de cliente para cada tipo de profesional. La diferencia que tu marcas es el motivo de elección de tu cliente, no que seas mejor que nadie (esto es super relativo y subjetivo).

– Como todo en esta vida, esto se aprende… ¿estás esperando que te venga la inspiración y el libre albedrío destaque tu valor?

– Piensa en tus mejores logros, seguro que les dedicaste energía, ilusión y un poco de tu tiempo para ponerlo en marcha ¿lo estás haciendo con tu marca personal?

– «Es que los clientes/empresas que quieran trabajar conmigo/contratarme, se pondrán en contacto conmigo» (el eterno «ya llamarán si quieren algo») Sí es posible, pero eso es un proceso laaargo, que no va a darte los resultados que buscas. Porque esto se mueve a una velocidad de vértigo, y hay profesionales igual que tú (no siempre mejores que tú) que están demostrando una actitud mucho más proactiva que la tuya.

– Todos tenemos algo en lo que destacamos, algo que hacemos diferente a los demás. Todos tenemos derecho y oportunidad de resaltar nuestro mejor valor ¿lo estás aprovechando?

Ahí te lo dejo, tú decides. 🙂

O no… pero, tic tac, tu marca personal..se crea contigo o sin ti…

Talentos protagonistas ¿de quién dependen?

¿eres protagonista?

Podríamos añadir a estas claves que me vienen hoy a la cabeza el «con o sin ayuda», dependerá de ti y de otros factores. Tanto valor hay en pedir ayuda, como en organizarse para la autosuperación y el aprendizaje. No obstante, la clave principal reside en ti, porque con ayuda pero sin ti, tampoco conseguiremos nada. Así que puedes:

– decidir quién eres y cómo mostrarte al mundo

prepararte y superarte

– buscar tu diferenciación

– gestionar un alto porcentaje de tu tiempo

– disfrutar y centrarte en aquellos que te hacen feliz

– poner prioridades en tu vida

– seguir tus valores y/o crear nuevos

– mejorar en la gestión de tus interacciones

– captar la atención de alguien

– decidir en qué quieres invertir tiempo y energía

– establecer caminos que no quieres tomar

– establecer y crear caminos que quieres

– verte como una víctima o como un luchador

– parar, acelerar o desacelerar cuando te apetezca

– depender, abandonar o tomar  las riendas de tu vida

aprender

– decidir en qué te quieres comprometer

– mostrar lo mejor de ti

aceptar que tenemos cosas que mejorar

– ser lo suficientemente exigente contigo y con los demás para conseguir superación

organizarte para llegar a todo

permitirte no llegar a todo

– darte permisos en general

abandonar, seguir o reorientar la situación

– decidir qué te importa y qué no

– asumir las consecuencias de tus decisiones

– llamar la atención sobre lo que te molesta o lo que te ilusiona

– centrarte en los posibles

compartir o reservarte

– ser responsable de ti

P.D. Los extremos de «yo solo puedo hacerlo todo» o de «yo no puedo hacer nada» pueden causar efectos secundarios, que requerirán, entonces sí, irremediablemente ayuda de un profesional. El consumo moderado de tu «yo» y una actitud protagonista en la vida te ayudarán enormemente en tu equilibrio y felicidad.

Tus pies son tuyos ¿los diriges?

Los reclutadores de talento, buscan saber ¿por qué tú y no otro?. Antonio Guerra y Maite Finch.

Esto comienza a ser un hábito que me gusta 🙂

En esta ocasión he tenido la fortuna de contar con Antonio Guerra, estupendo y amable profesional,  y una persona que ilusiona e invierte en la mejora continua ingeniosa como pocos. Con él comparto:

– una amistad virtual (de momento 😉 ) de las que vale la pena

– ideas y opiniones

– un montón de aprendizaje mutuo

Sin más, os dejo nuestra aportación conjunta. El artículo de hoy recoge los enfoques y reflexiones de ambos. Espero que sea la continuación de una colaboración más que satisfactoria. Espero que os guste 🙂

“Rodéate de aquellos que te inspiren y de los que puedas aprender”, como Antonio.


Actitud, personalidad y competencias como elementos clave.

En todo proceso de selección, a la hora de definir el perfil del puesto de trabajo a cubrir, se tienen en cuenta dos grandes aspectos:

–  Perfil Técnico: En donde se contemplan las características técnicas necesarias para desempeñar el puesto, como la formación y conocimientos, los años de experiencia, idiomas e informática, principalmente.

–   Perfil Personal: En donde se contemplan las características más relacionadas con la persona como las competencias y habilidades, la actitud y disponibilidades, entre otros. Es en este campo en donde se busca la esencia de la persona.

A la hora de afrontar una preselección, los reclutadores nos basamos en primer lugar en las características reflejadas en el perfil técnico, pues son más fácilmente medibles en la lectura de un currículum vitae. Sin embargo las características del perfil personal deben ser recabadas necesariamente por distintas fuentes, siendo finalmente, las impresiones obtenidas, contrastadas y confirmadas en una entrevista personal y de manera muy objetiva.

Aún así, haciendo una lectura minuciosa del currículum, se pueden detectar o intuir entre líneas determinados aspectos personales. A este respecto, añadir que hoy en día las redes sociales pueden aportar mucha información de las características personales del candidato, y que conforman su esencia. Esta cuestión debe estar muy presente en los que buscan trabajo, pues un proceso de selección no empieza y termina en una entrevista o llamada telefónica o en el visionado del currículum; un proceso de selección es uno mismo, empieza en un ejercicio de reflexión y auto conocimiento del propio candidato.

Es aquí donde entra en juego la llamada Marca Personal. Los mensajes o contenidos que un candidato lanza, o comparte, su manera de comunicar y argumentar, los valores, inquietudes e intereses que le mueven, el tener su perfil completado o abandonado son todos factores sintomáticos de su actitud. Al igual que es importante que se vea una integridad en la vida real, también lo es en el 2.0, y no digamos en una red social profesional.

En la vida real, además, no cuidar los detalles como el tener el currículum incompleto o desactualizado, sin rigor y sin análisis previo del puesto, de la empresa y de su clima y valores, así como el tono de voz, la argumentación, el lenguaje no verbal o la claridad de exposición, puede ser igualmente muy contraproducente. El estar por estar en un proceso de selección es síntoma de una mala o nula estrategia y, por ende, puede denotar falta de interés, ya sea por el puesto o empresa o, lo que es peor, por trabajar en sí mismo.

Por lo tanto, el análisis y valoración del perfil técnico permite a los reclutadores hacer una preselección de candidaturas que entran dentro de la “órbita” del puesto a cubrir. Pero para la fase de entrevistas, en donde se profundiza en la personalidad del individuo, se tienen en cuenta tres elementos claves y que pueden ser definitivos para decidir la candidatura más idónea. Son los siguientes:

1- La ACTITUD, entendida en toda su globalidad, la que parte de un profundo conocimiento de sí mismo y de unos objetivos muy claros, siendo por ello consecuente en su modo de actuar. La ACTITUD suple, y en muchos casos con creces, la carencia de conocimientos o años de experiencia de un candidato para un determinado perfil. Con actitud, el candidato, una vez incorporado y en muy poco tiempo, es capaz no sólo de cubrir perfectamente los requerimientos del puesto si no que incluso hasta puede superar las expectativas iniciales. En definitiva, se trata de que en la entrevista se muestre de manera palpable su propuesta de valor, su factor diferencial, su valor añadido.

2- La ADECUACIÓN DE LA PERSONALIDAD del candidato con la personalidad de la empresa o departamento de la vacante a cubrir. De nada vale un buen candidato si su carácter o sus valores chocan con el de sus futuros compañeros o colaboradores. Este aspecto está íntimamente relacionado con la Actitud, ya que sin ella, es imposible que un candidato se muestre con total naturalidad durante el proceso de selección, dando a conocer su verdadera personalidad, con sus cualidades y con sus puntos de mejora o desarrollo. Si hay Actitud, es más sencillo para el reclutador ya que le permite hacer una correcta valoración de su adecuación a todas las variables “sociales” del entorno que rodea al puesto a cubrir.

3- COMPETENCIAS que la persona tenga y que debe demostrar. Una de las grandes preocupaciones de las empresas es que el candidato, una vez incorporado, demuestre su nivel competencial en sus conductas y en los hechos. Demostrar tu nivel de competencias en entrevista se hace por tanto imprescindible ya que permite al reclutador visualizar al candidato en su empresa, evaluando si su forma de proceder encaja. En este sentido que el candidato no sólo cuente lo que ha hecho, si no que transmita cómo lo ha hecho, ya sea en logros o en situaciones críticas, permite al reclutador visualizar al candidato en el puesto y en la empresa, y valorar en consecuencia. En este terreno las recomendaciones basadas en las conductas del candidato en cuestión en anteriores empresas pueden ser una información añadida muy valiosa para confirmar o no lo detectado durante la entrevista.

En definitiva, la mayor de las grandezas del ser humano es que cada uno de nosotros tenemos nuestra propia identidad y personalidad, es que cada uno de nosotros tenemos nuestras peculiaridades, lo que nos hace ser únicos como individuos. El saber identificar aquello que te hace ser quien eres, el conocerte, el mostrar tu esencia y trabajar sobre ella potenciando y desarrollando diferentes aspectos según la necesidad, y siempre en base a una estrategia y objetivos claros, hace que encuentres tus factores diferenciadores que son, en definitiva, los que te permiten aportar valor, los que te permiten crear tu propia Marca Personal, en el 1.0 y en el 2.0. La existencia de este ejercicio de autorreflexión se percibe desde la primera comunicación con el candidato, ya sea escrita o hablada, pero de la misma manera se percibe la ausencia de él. Eso es ACTITUD, lo que te permite mostrar tu esencia, todo lo demás viene de la mano.

 

  ¿Cómo me preparo entonces todo esto?

Vamos a partir primero de un punto crucial, para que no nos acomodemos ¿vale? 😉

La mayor parte de las ofertas de trabajo casi no se publicitan, pues actualmente al reclutador le es más fácil y práctico buscar talento en las redes y comprobar sus recomendaciones, actividad y logros.

La oportunidad surge actualmente de las relaciones profesionales. Señalemos con esto, no sólo de a quién conocemos, sino a quién estamos intentado conocer y generar una interacción.

Los reclutadores buscan un profesional que les cubra una serie de necesidades funcionales y una serie de objetivos profesionales. Con esto quiero señalar que, vale la pena definir nuestro perfil o currículum, no tanto por nuestro título académico, sino por nuestro puesto profesional que nos define o al que estamos tratando de llegar.

– No es la primera vez ni la última, que un potencial candidato se convierte en una oferta de valor que las empresas no habían considerado y de repente, surge la oportunidad. Con lo que, no digas «no hay trabajo», crea tu valor y difúndelo.

Las redes sociales han revolucionado los canales a través de los cuales se accede a ofertas-demandantes de empleo

– Si antes había competencia entre candidatos ahora hay más cantidad, pero ¡ojo! no siempre en calidad

Bien, teniendo claro esto, necesitamos potenciar nuestra marca personal, diferenciadora de otros candidatos. Así que:

– Realmente nadie te obliga a crear tu marca personal, es que ya la tienes y va impactando al mundo cada minuto…¿la manejas o la dejas totalmente al libre albedrío?

– Tu marca personal afecta e impacta desde el primer segundo que interactúas virtual o presencialmente con alguien.

– Hay multitud de profesionales como tú, ¿tú sabes en qué eres diferente?

– Enviar trescientos (por decir algo) impactos continuos de que necesitas clientes o trabajo, impacta en tu marca personal, pero no de la manera adecuada.

– Seguro que hay alguien mejor que tú, pero no se trata de eso, el cliente quiere “el mejor” según sus criterios… con lo que como digo siempre hay un tipo de cliente para cada tipo de profesional. La diferencia que tu marcas es el motivo de elección de tu cliente, no que seas mejor que nadie (esto es súper relativo y subjetivo).

– Como todo en esta vida, esto se aprende… ¿estás esperando que te venga la inspiración y el libre albedrío destaque tu valor?

– “Es que los clientes/empresas que quieran trabajar conmigo/contratarme, se pondrán en contacto conmigo” (el eterno “ya llamarán si quieren algo”) Sí es posible, pero eso es un proceso laaargo, que no va a darte los resultados que buscas. Porque esto se mueve a una velocidad de vértigo, y hay profesionales igual que tú (no siempre mejores que tú) que están demostrando una actitud mucho más proactiva que la tuya.

Con lo que, teniendo en cuenta los aspectos comentados por Antonio Guerra, te sugerimos:

1- ACTITUD Y PERSONALIDAD

SUGERENCIA:

– Analiza, cual está siendo tu actitud presencial y virtualmente. Si no es coherente (no que sean los mismos) o no responde a los valores del mercado al que estás intentando acceder…¡cambia y reformula tus valores! Luego hazlo saber a todo el mundo: ¿cuáles son los valores que rigen tu profesionalidad? ¿qué le aportarían a la empresa?

– Analiza, ¿cuál es tu forma de ser? ¿qué es lo mejor de ti? ¿qué ventajas diferenciadoras puede aportar a un proyecto, tu forma de ser?

– Hazlo saber

2- COMPETENCIAS

SUGERENCIA:

Se nota enseguida cuando un profesional domina sus competencias y tiene claro lo que sabe y quiere aportar y por qué puede aportar una diferenciación. ¿Cómo se nota? Porque, describe, demuestra y proporciona datos objetivos sobre:

– Los logros conseguidos.

– Qué ha hecho para conseguirlos.

– Qué ventajas aportaron esos logros a la empresa o al proyecto.

– Las dificultades que tuvo que superar y cómo lo hizo.

– Lo que ha aprendido.

– Lo que cambiaría.

– Cómo pueden sus logros dar valor a la nueva empresa o proyecto.

Llegados este punto, insisto en que estás tardando en reflexionar sobre estas indicaciones que te proporcionamos y trabajar en ellas como si fuera tu nuevo puesto.

Tú tienes un puesto temporal ahora del que depende tu futuro.

¿Estás dando lo mejor de ti para conseguir el nuevo empleo que deseas? 😉

Decir «NO» en tus vacaciones

Algunos nuevamente ya han llegado a este periodo ansiado de vacaciones donde su talento necesita descansar.

Otros, lo harán en breve. En todo caso, ya conocemos los riesgos de no descansar. Hoy, para recordarlo, sólo quisiera hacer hincapié en un par de cosas:

– Prepárate para tus vacaciones. Sí, sí. Para esto también es recomendable prepararnos. De hecho a la mayoría de la gente, le cuesta unos días, después del primer día oficial de vacaciones, sentir que realmente están en su periodo de descanso. Así que, no te olvides: para que tu talento sea mejor, necesita descansar, regenerar emociones, y desconectar.

– Uno de las capacidades claves para disfrutar de tu periodo de descanso es decir «No» a unos cuantos hábitos. ¿Lo has pensado? ¿Te preparas para ello?

Aquí os dejo unas cuantas sugerencias:

Decir no en vacaciones

 

 

Un saludo 🙂 y que disfrutes con tu ¡NO!

Gracias por compartir tu tiempo conmigo, pero si estás de vacaciones, no estés mucho tiempo aquí ¿vale? 😉

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