¿Te lo has preguntado alguna vez?. ¿De qué pasta están hechos los mejores profesionales?. ¿Qué hacen en su día a día que les hace ser tan buenos?. Cuando admiras a alguien, ¿eres capaz de identificar qué le hace tan bueno?.

A mi particularmente, es algo que me inspira muchísimo. Fijarme en qué le hace a alguien tan buen profesional. No simplemente conocido, hablamos de que es bueno en lo que hace. Hablamos de su sabiduría puesta en acción.  Verás que si te haces la misma pregunta que yo, es muy claro. La respuesta es siempre… sus HÁBITOS.

Los hábitos, esas costumbres y disciplinas que nos garantizan el éxito. ¿Cómo vas de hábitos profesionales?. O ¿eres más bien reactivo, conforme demande la situación actúas?.

Los buenos hábitos te permiten:

  • Comprobar que algo funciona
  • Garantizan resultados
  • Te proporcionan tranquilidad y seguridad
  • Son una guía de trabajo, de actuación y de satisfacción contigo mismo
  • Favorecen, sino la perfección, ser experto en algo
  • Proporcionan tranquilidad y confianza a los demás
  • Te hacen ser más creíble
  • Redistribuyen tu energía y evitan el agotamiento emocional

Vamos a plantearnos durante unos minutos. ¿Qué tipo de hábitos podrían ayudarte a ser mejor profesional?

De qué pasta están hechos los mejores profesionales

Autoestima Personal y Profesional

Han creado el hábito de quererse y reconocerse. Dedican tiempo periódicamente a repasar sus logros. Han desarrollado la capacidad de identificarse y ser conscientes. Sin consciencia sobre lo que uno hace es difícil ser constante. Les gusta vivir consigo mismos. Dialogan consigo mismos de forma amable y retadora. Son un buen amigo con el que vivir el resto de su vida.

Se premian cuando consiguen retos y se cuidan cuando se equivocan.

¿Te llevas bien contigo mismo?. ¿Mantienes un diálogo constructivo contigo mismo? ¿Practicas la autoestima de manera habitual?

Capacidad de reflexión y reevaluación positiva

La reflexión les acompaña diariamente. Para aprender, mejorar, constatar, confirmar y orientarles a la acción. Es la capacidad de re-pensar las vivencias. Y lo hacen desde la calma. Reservan tiempo para reflexionar. Necesitan de la reflexión para ser mejores. La mantienen como guía y termómetro de cómo están. De cómo se sienten. 

Les permite re-evaluar las experiencias más difíciles. Aprenden a encajar los momentos complicados. Buscan la forma de seguir adelante.

Y tú, ¿hablas contigo mismo desde la tranquilidad?. ¿Reservas un espacio para conversar contigo mismo?. ¿Reflexionas lo vivido?. ¿Piensas lo que sientes y sientes lo que piensas?

Inteligencia Emocional

Acostumbrados a ser responsables de sus propias emociones. Deciden también cuándo quieren invertir tiempo y energía en facilitar la gestión emocional de los demás. Han aprendido a tomarse un tiempo para identificar sus emociones. Habitualmente se preguntan por qué sienten lo que sienten. Buscan cuál es la mejor emoción con la que querrían estar en cada situación. Y sobre todo, hacen habitualmente, para regular sus emociones. 

Acostumbran a no juzgar si deben sentir o no una emoción en determinado momento. La sienten, la asumen, y se responsabilizan. Incluso cuando la regulan a un nivel aceptable la aprovechan en su beneficio.

¿Sabes cómo funcionan tus emociones?. ¿Eres capaz de prestarles atención habitualmente para gestionarlas?. ¿Has dejado de juzgarte  en ocasiones por sentir lo que sientes?

Inteligencia Conversacional

Conversan con los demás para inspirarles. Hablar con ellos es una oportunidad para descubrirse. Son capaces de generar con sus conversaciones, una inquietud positiva por mejorar. Te hacen sentir que les importas y que te entienden. Eliminan la incertidumbre, y provocan tranquilidad y confianza. Te permiten verte a ti mismo como no te habías visto antes.

Provocan nuevos enfoques. Facilitan extraer de ti tu mejor potencial. Conversar con ellos es aprender. Te sientes incluido en sus vidas y en su proyectos. En definitiva, crean conversaciones resonantes que impulsan al cambio.

¿Qué se llevan de ti los demás cuando conversan contigo?. ¿Qué emoción eres capaz de generar?. ¿Tus conversaciones están orientadas al potencial o al fracaso?.

Valores y Toma de Decisiones

Valores. Aquello en lo que crees, es prioritario en tu vida y guía tus actuaciones. Los mejores profesionales han elegido conscientemente sus valores profesionales. Se perciben fácilmente en su comportamiento diario. Tener definidos unos valores te facilita sentirte más satisfecho con tus actuaciones tanto a nivel personal como profesional. Son una estupenda guía para tomar decisiones. No hay decisiones buenas o malas. Sólo hay decisiones con determinadas consecuencias y riesgos. Las personas con valores claros se apoyan en sus propias directrices para tomar decisiones. Ahorran tiempo y energía en posibles dilemas. Pueden escuchar las recomendaciones de los demás. Pero serán sus propios valores lo que les hará más fácil la elección final.

¿Y tú has elegido conscientemente los valores de tu vida?. ¿Eres coherente con tus valores?. ¿Sabes cómo ayudan los valores en tu marca personal?

Objetivos, Riesgos y Estrategia

Siempre con un objetivo delante con el que aprenden y se sienten retados. Saben que hay una parte del reto que controlan. Hay otra parte de ese objetivo que, posiblemente no lo hayan afrontado antes. Aunque parezca, obvio, ¡por eso es un reto!. Y para ello dedican tiempo a pensar cómo lo harán. Elegir la estrategia que pondrán en marcha y los siguientes pasos les emociona. Sienten paso a paso que lo van a conseguir. O cuanto menos, aprenderán rápido y reorientarán sus acciones. Para eso está el aprendizaje. Ir aprendiendo sobre la marcha forma parte de la consecución de objetivos. 

La estrategia y el establecimiento de un plan les tranquiliza y les da seguridad. No se entiende elegir un objetivo sin responsabilizarse de las acciones. Es imprescindible tener claro cuánta energía y tiempo quieren invertir en los retos. 

¿Y tú?. ¿Quieres conseguir un objetivo pero te has bloqueado?. ¿Con qué fortalezas cuentas?. ¿Qué parte controlas?. ¿Qué puedes hacer para las acciones que menos dominio tienes?

Gestión del Tiempo y del Ocio

Protagonizan su tiempo. Se responsabilizan. Su tiempo es valioso y eligen cómo y con quién vivirlo. Tienen el hábito de prever acciones futuras necesarias para sus proyectos. Sean de vida o profesionales. Aplican el “ahora no, pero puedo en x momento”. Negocian su presencia. Aprovechan sus mejores momentos de concentración para temas importantes y de valor. 

Se toman descansos. Recargan energía. Planifican y reservan sus tiempos de ocio y descanso. 

Incluyen a los demás en su gestión del tiempo. Organizan, planifican y cumplen con lo acordado. También son capaces de exigir ya que sus demandas tienen la misma importancia que las de los demás.

Reorganizan sus planes cuando los imprevistos les abordan.

¿Y tú te sientes dueño de tu tiempo?. ¿Te has sentado a analizar, organizar y planificar tu tiempo?. ¿Cumples y exiges con los demás?. ¿Respetas tu descanso y el de los demás?

Aprendizaje y Cambio Visible

Estudian. Sí, mantienen el hábito de seguir estudiando. De forma autodidacta o con formación organizada. El aprendizaje les permite sentirse vivos y con posibilidades. Les mantiene abiertos de mente y les permite cuestionarse viejos hábitos. 

Construyen nuevos hábitos con lo aprendido. Es decir, son capaces de hacer suyo el aprendizaje. Crean para sí mismos nuevos métodos e incorporan nuevas habilidades. Consolidan su aprendizaje generando cambio y valor en sus actuaciones personales y profesionales. 

Comparten lo aprendido y lo ponen en práctica. Leer algo nuevo, estudiar un nuevo enfoque o escuchar a un profesor les inspira al cambio. Realizan un plan de acción nuevo que les motive y les permita comprobar lo aprendido. 

¿Y tú?. ¿Sigues estudiando?. ¿Qué haces con lo que lees?. ¿Qué cambios has sido capaz de provocar en los últimos 3 meses como consecuencia de un nuevo aprendizaje?

Evaluación y Feedback

Evalúan el estado de sus retos. Valoran la energía y tiempo invertidos en su vida y en las personas. Analizan lo conseguido identificando lo mejor que han hecho, y lo que pueden seguir mejorando. 

Solicitan feedback a sus compañeros de trabajo, a su equipo o a sus familiares y amigos. Tienen presente la percepción externa que se tiene de ellos.  Eligen acorde a sus valores los posibles cambios a realizar.

La evaluación y el feedback es una fuente de aprendizaje imprescindible. Se evita recibir esta información como un ataque personal, sino como una perspectiva diferente a tener en cuenta.

¿Y tú, evalúas en qué punto estás?. ¿Te responsabilizas de posibles cambios?. ¿Pides feedback a los demás?

Compromiso con la Vida: Personal y Profesional

Como conclusión quería identificar un hábito crucial para todos los demás que comentaba anteriormente. Los mejores profesionales que conozco se comprometen. Con su vida y con su profesión. Hay una serie de palabras clave que les caracteriza.  Protagonismo. Proactividad. Aprendizaje. Cambio. Toma de decisiones. Análisis y reflexión.Vivir y disfrutar.  Pasión y alegría en todo lo anteriormente explicado.

Te deseo toda la energía posible para que te comprometas con tu vida. Sin tu compromiso nos perdemos lo mejor de ti.  

De estos 10 hábitos ¿cuáles pones en marcha?. Apóyate en ellos.
¿A qué hábitos estás prestando menos atención?. Empieza por uno, por el que te sea más fácil.
No lo dejes escapar. Tu mejor “tú” depende de ti. 🙂