Sí por favor no te hagas más daño buscando ese empleo que parece que tarda en llegar. Sé que estar en situación de desempleo no es nada agradable. Puede llegar a ser desesperante. Por ello, es tan importante que te cuides en el proceso. Que mantengas un plan activo profesional y personal es crucial. Todo para salir del «bucle emocional» que puede suponer la búsqueda de empleo.

Ahora bien, ¿por qué insistir hoy en que no te hagas daño?. Porque si me permites un poquito de espejo gráfico, yo estoy viendo lo siguiente:

No te hagas más daño buscando trabajo y sé valiente

¿De verdad un reclutador va a creer tus bondades leyendo tu timeline de quejas?

No te hagas más daño con la historia que creas

Llenar las redes sociales con tus peores mensajes de tristeza, no te ayudará. No convencerás a nadie para que te «venda» a una oportunidad profesional. A la persona que te pueda recomendar se le irán las ganas. O como mínimo le faltarán argumentos para defender tu candidatura. Le faltará una visión clara del valor añadido que puedes ofrecer a su empresa o a otra.

Por ello es importante que seas consciente de que las redes sociales no son un «muro de las lamentaciones». Son una herramienta de visibilidad y conexión. Se han convertido en un medio de aprendizaje, inspiración y oportunidad. Te permitirán conectar más fácilmente con personas a las que de otra forma, sería más difícil llegar.

Pensando en ello, últimamente, veo demasiadas personas que constantemente están dejando mensajes tristes. Muestran desesperación pidiendo trabajo. Como dije anteriormente, no me digas que buscas trabajo, dime qué me ofreces. Y añado nuevamente, comprendo la situación. Pero así, te estás haciendo mucho daño. A ti, a tu marca y a tus posibilidades.

Céntrate
  • ¿Cómo le explicarás a un reclutador con hechos y pruebas, que ante situaciones difíciles eres una persona que se supera?. Tu actividad en redes sociales está diciendo lo contrario.
  • ¿Y si resulta que están buscando alguien que sea curioso, aprenda y realice análisis?. Voy a leer tu historia en tus redes sociales. ¿Qué conclusiones sacaré?

Has estado un periodo prolongado en desempleo. Hoy se tiende a ser más comprensivo con este punto. Sabemos que la situación puede ser difícil. Ahora bien, no seremos comprensivos en un proceso de selección con la inactividad. ¿Qué has hecho mientras tanto?. ¿Cuál ha sido tu aprendizaje?. ¿Con quién has contactado?. ¿Qué experiencias has procurado crearte?

¿Cómo comprobaré tu inteligencia emocional viendo tus publicaciones?

Sé coherente con la marca personal que quieres ofrecer en tu proceso de selección

Tu marca personal son tus valores. Es tu forma de vivir, aprender y hacer. El estilo que impregna todo lo que compartes. Para un poco. Cálmate. Respira. Eres un profesional. Ahora no trabajas. Pero igualmente, eres un profesional.

Así que desde este enfoque,

  • ¿Qué es lo mejor de ti?. ¿Y cuáles son los retos que conseguiste superar en el pasado?.
  • ¿Qué habilidades pusiste en marcha?. ¿Cómo puedes aprovecharlas en este momento?. Haz un plan. Transmite los cambios que estás haciendo.
  • ¿Qué opiniones tienes de los temas de actualidad en tu sector?. ¿Y qué tipo de reflexiones quieres crear en nosotros para que veamos lo mejor de ti?.
  • ¿Cuáles son tus intereses?. ¿Con quién quieres contactar?. ¿Qué tipo de red de contactos te sería de utilidad?

 

Tu red es parte de tu valor

Ya sabes, aprovecha. Sé coherente. Tu tienes unos buenos valores. Posees seguro, unas competencias que te hacen diferente. Comunica de acuerdo a todo ello. Contacta con profesionales mostrando esa coherencia. Pide ayuda mostrando tu objetivo y tu aportación.

  • No es lo mismo recibir un correo en el que te dicen una cosa que otra. «Necesito trabajo, ten en cuenta mi currículum, por si te enteras de algo». Esto no sirve para nada.
  • «¿Me podrías ayudar?. Tengo este objetivo… y me gustaría crearme una buena red de contactos. ¿Puedes sugerirme profesionales con los que contactar?.

Porque es importante que lo pienses un momento. Somos más receptivos a ayudar a quien se ayuda a sí mismo. Así que, ¿qué imagen estás dando?. ¿Te ayudas o te estás haciendo daño?

De hecho, ya hay profesionales, que lo están haciendo muy bien. Están realizando su plan. Se han propuesto contactar, ser visibles y mostrar un estilo constructivo con su situación. «Se venden». Por mucho que a veces, no te guste esta idea, la necesitas. Crear una red de contactos en la que hayas creado un buen impacto, te ayudará. Seguramente, muchos no puedan darte trabajo directamente. Pero, sin duda te acercarán a tu objetivo.

Sé valiente

Sé valiente. Descansa un poco, cúrate las heridas de esta situación de desempleo, y sé valiente.

De verdad que es muy importante. Ten valentía para mirar tu currículum y tu perfil desde los ojos del otro. ¿Qué le falta?. ¿Cuál es tu mejor valor?. ¿Cómo puedes comunicar lo que sabes hacer?.

Y entonces, si tienes que publicar, publica ideas. Publica reflexiones e información útil. Ofrece tu visión de las cosas. Llama la atención por tu forma de entender tu trabajo.

Personalmente, a mi no me gustaría que me presentaran una oportunidad profesional con tristeza. «Mira, ten en cuenta a Maite, que está tremendamente preocupada por su situación». Prefiero que si me presentan, digan algo valioso. «Mira Maite aporta algo diferente. Me ha gustado mucho su enfoque de trabajo en…». ¿Y a ti?. ¿Tú que prefieres?.

Descúbrete
  • Aprovecha todos los formatos que existen en el mercado para darte a conocer. Una presentación, una publicación en linkedin, un ebook, un post de tu blog… Cualquier medio que te permita mostrar de forma motivadora y tangible tu propuesta.
  • Hazla llegar. Potencia tu visibilidad, con valentía y coherencia.
  • Tú tienes algo que decir. Me da igual que profesión tengas. Las nuevas tecnologías son para todos. O al menos para todos los que quieran aprender y aprovecharlas.

 

Conclusión

Ya para terminar, deja las publicaciones desesperadas. Crea una historia de actividad en tus redes sociales, y en tus interacciones personales, que aporte algo. Permíteme motivarme viendo tu perfil y tu trayectoria. Déjame que me inspire conociéndote. Dame la oportunidad de conocerte y llevarme una buena impresión de ti. Deja grabado algo interesante en mi cabeza, para que te tenga presente. Aumenta las posibilidades de que se me ocurra con quién puedes contactar y me sienta feliz de recomendarte.

Y sobre todo, lo más importante, no te hagas más daño. Gestiona las emociones que te paralizan. Y vuelve a empezar. Sé valiente para mostrar lo mejor de ti.

Deseo que te cuides, y que crezcas en este proceso. Y por supuesto, que encuentres tu objetivo, sintiéndote satisfecho de cómo lo has logrado.