Cómo ser más activo ante las dificultades y retos

En la consecución de metas, y en la superación de retos y dificultades, es fundamental hacer acopio de nuestras fortalezas mentales. Es la capacidad de afrontar tus fortalezas y tus mejores capacidades mentales lo que hace que puedas superarte. Es decir, necesitas poner el foco en cómo ser más activo ante las dificultades y retos. 

Como vimos en artículos anteriores la resiliencia es la habilidad para aprovechar tus fortalezas en los momentos difíciles y recuperarte lo antes posible de las emociones negativas que puedas sentir.

Ahora bien, si lo analizamos con más detalle hay una serie de características que identifica a las personas que ponen el foco afrontar activamente las dificultades y las personas que evitan.

Estas características se centran en acciones que ponen en marcha para superarse frente a las personas que actúan pasivamente frente a las dificultades.

Cómo ser más activo ante las dificultades y retos

Capacidad para afrontar dificultades y adaptarse

Glenn R. Schiraldi, PhD, identifica el concepto de Capacidad de Afrontar de forma Adaptativa. Dicha capacidad se describe como la habilidad de ajustarse a circunstancias cambiantes y de utilizar tus mejores fortalezas disponibles para solucionar problemas. También para superar retos y actuar en la dirección de tus metas. Da igual cuáles sean las metas, de trabajo, de relaciones, o emocionales. Este nivel alto de Afrontar Adaptativamente cobra su máximo nivel al seguir 3 principios fundamentales:

  • Establecer una meta que realmente quieras conseguir
  • Creer que puedes conseguir la meta, con una expectativa y sensación de que puedes conseguirlo.
  • Compromiso en la consecución de la meta. Es decir, estás dispuesto a trabajar duro, a ser constante, y a ser disciplinado. De hecho, a largo plazo el compromiso es más eficaz en el largo plazo que cualquier habilidad innata. Comprometerse implica poner tu foco de atención en prepararte mentalmente. 

Así, según el autor, muchas investigaciones sugieren que  asumir una postura activa ante la vida tiene muchas más ventajas. En comparación con las personas que asumen una postura pasiva, y de evitación, las personas activas tienen más éxito. Las personas con éxito en sus objetivos ponen el foco en cómo ser más activo ante las dificultades y retos.

Personas pasivas ante las dificultades (Stoppers)

Las personas pasivas tienden a evitar y huir ante acontecimientos difíciles de la vida. Ya sean estas dificultades, internas o externas. Es decir, ante emociones que bloquean, evitan afrontarlas y hacerse cargo de ellas. Ante dilemas mentales o problemas evitan, procuran centrar su foco te atención en otra cosa para no pensar en ello. Ante situaciones difíciles en el trabajo, o en las relaciones personales, tienden a postergar su responsabilidad de acción o decisión. En definitiva, no dedican tiempo de concentración y/o reflexión en pensamientos, emociones o situaciones difíciles. Es más hacen poco por modificar ninguna de ellas.

Las personas pasivas niegan el problema y "se congelan"

  • Niegan algo que no va bien o tratan de minimizar los problemas. Por ejemplo, les escucharás decir que “no hay ningún problema, que nada va mal o nada ha cambiado en la relación”. O incluso, “eso antes me molestaba, ahora no”. 
  • “Se congelan” frente a la situación. Asumen que no hay “nada que hacer”, y abandonan.
    • Culpa. Pueden culparse constantemente de algo, rumiando de manera intensiva sobre su equivocación o la dificultad que tienen. También pueden culpar de forma constante a otros de sus problemas o de las emociones difíciles que experimentan. Así son frecuentes, las expresiones de: “es que esa persona lo hace adrede para molestarme”, “su forma de actuar me ataca los nervios”, o “esta persona lo está haciendo mal y yo sufro las consecuencias”.
    • ¿Por qué me pasa esto a mi? / No me puedo creer que esto me esté ocurriendo a mi. Las personas pasivas centran toda su energía y esfuerzos mentales y emocionales en esta cuestión. Cuestión que por otra parte, no tiene salida ni solución. Puede ser más emocionalmente inteligente, cuestionarse: ¿Qué requiere esta situación de mi?. ¿Cómo puedo aprender y crecer en esta situación?. ¿Qué puedo mejorar en esta situación que depende de mi?
    • Ojalá fuera diferente. Para que algo sea diferente es imprescindible el afrontamiento activo. En caso contrario, al afrontar pasivamente, te puedes encontrar deseando constantemente cómo sería si fuera diferente. De esta forma, de forma frecuente “chocarás” con la realidad, sintiéndote mal.
    • Intentar olvidar. Con mucha frecuencia las personas pasivas tratan de olvidar algo que ocurrió. 

Las personas pasivas se distraen y abandonan

  • Usan el cinismo o la indiferencia para protegerse del dolor que le causan las dificultades.
  • Distracción. Las personas pasivas suelen buscar constantemente alguna actividad que les aleje de su preocupación o de las emociones difíciles que puedan sentir. Así, se puede ver la TV, jugar al ordenador, “engancharse” a las redes sociales, o no parar de ordenar cosas, etc…
  • Abandonar. Cuando se afronta pasivamente, las personas suelen acabar evitando lugares, personas, o situaciones que son estresantes o difíciles. Finalmente, consiguen que cada vez tengan que evitar más personas, más situaciones y más emociones incómodas que lleguen a sentir. Aprenden que “a corto plazo” esta es la solución más eficaz. Se nos olvida, que la ansiedad aumenta y te puede dejar sin técnicas de afrontamiento activo. 

En las empresas y en la vida en general, son considerados “stoppers”, ya que se repiten al cambio, y se focalizan en los obstáculos. Ponen siempre pegas a todo y frenan la evolución, el crecimiento y el aprendizaje del equipo. 

¿Qué consecuencias tiene evitar personas, situaciones, lugares o emociones?

Cuando las personas inciden en un estilo de afrontamiento de evitación, sobre todo, pierden oportunidades de alimentar su autoestima. Se cierran todas las puertas a que sean capaces de verse con éxito resolviendo hasta el más mínimo problema. Con lo que aumenta su malestar e inseguridad emocional. A largo plazo, EVITAR como estilo de afrontamiento genera las siguientes consecuencias:

  • El sistema inmunitario se debilita por la constante activación del Sistema Nervioso Simpático. Éste te mantiene en constante estado de alerta, estrés y desmotivación. La hormona del Cortisol está en niveles muy altos en tu organismo.
  • Las relaciones personales se resienten. Los problemas que no se reconocen y sobre los que no se actúa tienden a mantenerse en el tiempo. Así, cada vez los problemas entre las distintas partes de una relación profesional o personal aumentan.
  • Funcionamiento cognitivo y desempeño laboral bajo. Actúan muy poco en los momentos que se requiere prepararse mentalmente y resolver problemas.
  • Problemas Psicológicos. Las personas que están poniendo el foco de atención constantemente en pensamientos y emociones estresantes durante mucho tiempo, tienen más problemas psicológicos. Tienen más probabilidad de subir Trastorno de Estrés Postraumático, ansiedad, depresión y estrés en general.

Personas activas ante las dificultades (doers)

Las personas activas (doers) suelen afrontar cualquier dificultad, o al menos se centran en todo lo que pueden hacer. Ya sea por sus emociones, en sus relaciones personales o profesionales. Ante un obstáculo invierten energía en centrar su atención y actuación en cómo pueden actuar. No esperan a “ya veremos que pasa” sino que toman parte activa y responsable en sus retos personales, profesionales o emocionales. 

Las personas con estilo de afrontamiento activo, posicionan su mirada hacia los problemas, no “miran hacia otro lado” como los pasivos (stoppers). Así, las personas activas:

Proactividad. Aventura. Curiosidad.

  • Son proactivas y solucionan problemas. Se comprometen con cualquier aspecto y dificultad de su vida. Valoran la situación y asumen riesgos razonables, poniendo en práctica sus mejores habilidades.
  • Aventurados. Es decir, están dispuestos a afrontar cambios en los que no conocen todo. Es to es, que asumen un cierto grado de incertidumbre pero actúan en todo lo que pueden.
  • Curiosos. Asumen su responsabilidad de saber más. Bien sea, de sí mismos, de las situaciones o de sus relaciones con los demás. Así, crean la oportunidad de buscar más información para ajustar la puesta en práctica de sus habilidades.

Reconocer el problema. Ser concienzudo y disciplinado.

  • Reconocen que los problemas existen. Piensan en ellos, e imaginan posibles alternativas y soluciones. Por supuesto, exploran, arriesgan y experimentan sobre las distintas formas de afrontar una situación.
  • Son concienzudos. Se implican en tener y crear una mejor vida y crecer personalmente. Traban con esfuerzo y constancia, haciendo uso de sus mejores habilidades. Buscan relaciones de confianza y piden ayuda si es necesario.
  • Disciplinados. Se organizan, creando estructura, orden y rutinas que les favorezcan cuando lo necesitan. Aprende a posponer las recompensas inmediatas en pro de conseguir sus metas a largo plazo. Actúan y modifican sus planes para adaptarse a los miedos, dificultades y riesgos.

Valores. Decisiones. Gestión Emocional. Atención.

  • Valores. Sus metas y sueños están guiados por aquello en lo que creen, no por la imposición o expectativas de otros.
  • Toman decisiones a pesar de lo desconocido.
  • Reconocen las necesidades emocionales y la importancia de actuar sobre ellas. Pueden llegar a bloquear una emoción difícil en una situación prioritaria o de crisis. Ahora bien, asumen la responsabilidad de gestionar sus emociones en los momentos más propicios desde la calma y la reflexión.
  • Mantienen el foco. Se guían por la reflexión siguiente: ¿Qué es lo más importante que puedo hacer ahora mismo para acercarme a mi meta?

Cómo practicar y afrontar los problemas de manera activa

¿Qué conclusiones extraes de estas reflexiones sobre los “stoppers” y los “doers”?. ¿Quieres seguir invirtiendo en afrontar de manera pasiva o activa?. Sí lo sé, cuesta. Y ahora piensas, quizá en todas los problemas o dificultades de tu momento actual, y te resulta muy difícil. Pero empieza. Uno a uno. No trates de solucionar todo a la vez y de manera completa. La mayoría de dificultades requieren distintas fases. Distintas actuaciones a lo largo de tu semana o de varios meses. A lo mejor, alguna situación, requiere una sola actuación, y ya lo tienes solucionado. Pero es probable, que el resto no.

El resto de dificultades, requiere de constancia. Muchos problemas emocionales o de relaciones, o incluso profesionales, requieren de un paso cada vez. Quizá cada día. Puede ser una ventaja, no lo olvides. Tienes la oportunidad de mantener a salvo tu autoestima, si poco a poco te vas enfrentando de manera activa a aquello que te paraliza. 

¿Qué estrategias básicas puedes empezar a poner en práctica?

  • RECONOCE EL PROBLEMA. Sea un problema familiar, de relaciones personales o profesionales o contigo mismo, reconócelo. Escribe sobre ello, te permitirá ralentizar tu pensamiento y verlo “un poco desde fuera”. Escribe todo lo que se te ocurra, pero defínelo. Lo has pensado tanto que tienes mucha información, con lo que seguramente tendrás la solución más cerca de lo que piensas. 
  • ACEPTA TUS PENSAMIENTOS, EMOCIONES, RECUERDOS E IMÁGENES ESTRESANTES. En vez de evitarlas, afróntalas. Acepta que sientes, piensas y recuerdas todo esto que te causa malestar. Mira a ver cuál es el motivo y qué puedes hacer al respecto.
  • REDEFINE EL PROBLEMA. Conviértelo en un reto muy concreto para ti. El problema, ¿cuál es?, ¿que necesitas resolver exactamente?, ¿qué pasos inmediatos puedes poner en marcha?
  • ABORDA LAS PREOCUPACIONES DESDE LA CALMA.  Bajo estrés, tu sistema cognitivo no está preparado para resolver problemas. Así que, ve, haz algo para despejarte y relajarte. Y luego con más calma piensa cómo puedes afrontarlo.

Conclusión

LA ESPERANZA NO ES UNA ESTRATEGIA. EVITAR NO ES UNA ESTRATEGIA. EL OPTIMISMO SIN ACCIÓN NO TE SERVIRÁ. CREER EN LO MEJOR DE TI Y PONERLO A TU SERVICIO ABRIRÁ EL CAMINO DE AFRONTAR ACTIVAMENTE TUS DIFICULTADES. RECUERDA INVIERTE EN CÓMO SER MÁS ACTIVO ANTE LAS DIFICULTADES Y RETOS.

Y si te apetece y puede ayudarte...

Por qué son tan importantes las fortalezas en tu vida

¿Por qué son tan importantes las fortalezas en tu vida?. ¿Te lo has planteado?. Realmente son el pilar más importante para empezar a superar bien muchos problemas habituales en las personas, estrés, depresión, superación de retos, etc. El reconocimiento de las propias fortalezas influye directamente en la propia autoestima y como consecuencia en la percepción que puedes tener de ti mismo para abordar las diferentes adversidades o dificultades que se te presenten. 

La autoestima es uno de los mejores predicadores de la felicidad y como consecuencia de la capacidad de resiliencia.

¿Con qué está relacionada la autoestima?

La autoestima está relacionada con:

  • Un aumento de la constancia y  con la capacidad de solucionar problemas activamente.
  • La motivación para perseguir las metas y con la percepción de uno mismo como competente en el progreso a esas metas.
  • La protección ante situaciones difíciles y estresantes.

La autoestima es la opinión apreciativa y realista de uno mismo. Realista, porque eres consciente sinceramente de tu fortalezas y debilidades. Y apreciativa, porque tienes una valoración positiva general de tu mismo, a pesar de tus imperfecciones. ¿Es así para ti?. ¿Eres realista y aprecias la persona que eres a pesar de tus retos pendientes?. Recuerda tener una buena autoestima no significa considerarse perfecto, todo lo contrario. 

Una sana autoestima conlleva, de hecho, la humildad. Una persona humilde reconoce tanto sus propias fortalezas como las de los demás. Asumiendo que, en algunas áreas será mejor que otros, y que otros serán mejor que uno mismo en otras áreas. Sin juicios, sin sentirse mal por ellos. Así, una persona con autoestima sana, se alegrará por las fortalezas y logros de los demás, en vez de sentir envidia.

¿Por qué son tan importantes las fortalezas en tu vida?

¿Cuáles son los pilares de la autoestima?

  1. La igualdad, el sentirse incondicionalmente valioso como persona. Igual que los demás.
  2. El amor incondicional a uno mismo.
  3. Crecimiento. El proceso de convertirse en alguien cada vez más valioso, implicándonos  en la actualización y renovación de nuestras fortalezas.

¿Cómo valorarías el estado de estos 3 pilares de tu autoestima?. ¿Cuánto inviertes en asumir pequeños retos para aprender consecuentemente que tienes fortalezas valiosas y que puedes seguir superándote en otras áreas más débiles?.

La confianza en uno mismo

La confianza en uno mismo y la actitud de afrontar retos y dificultades van de la mano. Implicarse lo necesario para perseguir tus retos conlleva un proceso importante para aumentar la autoestima de uno mismo. Esta implicación lleva detrás el reconocimiento de tus fortalezas y la voluntad de valorar cómo puedes aprovecharlas en las situaciones difíciles. 

La confianza vista como auto-eficacia impacta también directamente sobre tu capacidad de resiliencia. Con lo que:

  • Cuanto menos evites, más fácilmente encontrarás la forma de asumir y afrontar tus retos. Es un aprendizaje progresivo.
  • Cuanto más inviertas en alimentar tu autoestima con la práctica deliberada de tus fortalezas y el aprendizaje de nuevas habilidades, mejor será tu estado de ánimo. Así, tu estado de ánimo, permitirá que tus mejores capacidades cognitivas se pongan en funcionamiento para superar el próximo reto.

¿Qué necesitas para confiar en ti mismo?

  • Contar con tu experiencia. La confianza aumenta con el reconocimiento de tus logros pasados y con la implicación en los retos siguientes.
  • Ser realista. La confianza excesiva puede hacer que pierdas la percepción auténtica de aquello que no puedes hacer. Con lo que una persona con autoestima sana, reconoce desde la tranquilidad y el no juicio, sus posibilidades y límites.
  • Tu formación, entrenamiento y práctica de las habilidades que necesitas debe ser tan rigurosa e intensa, que afrontar la realidad de parezca fácil.
  • Regular tu nivel de activación (evitar que se convierta en estrés alto) y tu capacidad para resistir a las distracciones.
  • Realizar algo de ejercicio físico ya que estimula la atención dirigida y la constancia.
  • Practicar, practicar, practicar, una y otra vez aquella habilidad que quieras aprender. En cuantos más contextos diferentes mejor.
  • Mostrarte tal como eres, auténtico. 
  • Aprovechar los retos como nuevas oportunidades para aprender.
  • Cultivar las fortalezas y practicar aquello que quieras aprender de forma gradual, paciente y con cariño.

¿Cómo identificar tus fortalezas?

¿Qué son las fortalezas?

Las fortalezas de una persona son las habilidades que pones en marcha, diríamos que sin pensar mucho. No tienes que realizar mucho esfuerzo para llevarlas a cabo. Podríamos decir que son las habilidades que tienes muy aprendidas y que forman parte ya de tu carácter. Realmente, te sientes cómodo con ellas y no requieren demasiada concentración y energía para ponerlas en práctica. Es como escribir tu nombre en un papel o conducir, o montar en bicicleta. Lo haces, sin pensar demasiado y sin demasiado esfuerzo.

M. Seligman & Col. Realizaron una rigurosa investigación de las 24 fortalezas más esenciales y comunes en todas las culturas. Por si te puede ayudar estas son las 24 fortalezas que identificaron en 6 categorías:

Criterios para identificar lo mejor de ti

Hay 3 criterios que ayudan muy bien a identificar las fortalezas de uno mismo. Piensa en tus fortalezas con los siguientes enfoques:

  • Autenticidad. Cuando las pones en práctica te sientes tú mismo. Te sientes auténtico y sincero poniéndolas en marcha.
  • Energía. Realmente, cuando llevas a cabo esas habilidades en cualquier contexto te sientes con energía.
  • Motivación. Te motiva. Llevar a la práctica esas habilidades te motiva interiormente y te hace sentir muy bien.

Por el contrario, aquellas habilidades que sientes que no son tu fuerte, requieren para ti, una gran concentración, esfuerzo y por el momento, no te sueles sentir muy cómodo. Hasta que con práctica deliberada y constancia, consigas superar tu nivel en esa habilidad 😉

Práctica de autoestima

Actividad Recomendada

Escribe tranquilamente en el formato que quieras, papel o digital, los siguientes pasos para identificar tus fortalezas.

  • Aprovecha el gráfico anterior de las fortalezas de Seligman e identifica aquellas con las que te sientes tú mismo (auténtico), te proporcionan energía cuando las llevas a cabo y te motivan.
  • Haz una lista a continuación de qué impacto y beneficios te proporcionan a ti mismo y a los demás cuando las pones en práctica.
  • Identifica tus próximos retos. ¿Cómo puedes aprovechar tus fortalezas para superar y empezar a abordar esas situaciones difíciles o metas que quieres superar?. Haz una lista de acciones que puedes poner en práctica basándote en tus fortalezas.

Las fortalezas también tienen sus sombras

En ocasiones, lo mejor de uno mismo puede hacerte daño a ti mismo y a otros. ¿Te ha pasado alguna vez?. Normalmente ocurre, poner en práctica tus fortalezas en un momento o lugar no adecuados o con la persona que no correspondía poner en marcha esas fortalezas. 

Por ejemplo, uno puede tener una gran capacidad para las bromas y el humor y dañar a alguien que en ese momento no está en sintonía con la persona que aplica el humor a la situación.

También las fortalezas pueden dejar en evidencia las carencias de otras personas.  Ocurre en reuniones personas o profesionales en las que alguien destaca por determinada habilidad y deja en evidencia que algún otro participante no domina para nada esa habilidad. Por ejemplo, uno puede ser tan creativo en las reuniones de trabajo que deje en evidencia la falta de pensamiento creativo en otros compañeros.

Finalmente, la capacidad para reconocer las fortalezas en otras personas puede hacer que en vez de alegrarte por esa persona, acabes comparándote en esa misma habilidad y descubras que no la tienes tan desarrollada. Con lo que te valoras de menos con respecto a los demás.

Fortalezas, autoestima, resiliencia y relaciones personales

Shelly Gable, Ph.D. in Social Psychology at the University of Rochester, ha trabajado y realizado investigaciones relacionadas con cómo las parejas se responden mutuamente cuando las cosas van bien. Sí, parece mentira, pero puede que estemos más acostumbrados a ayudar a otros, con nuestras fortalezas, cuando las cosas van mal que cuando van bien.

La pregunta clave que nos plantea, para que nuestras fortalezas no muestren las sombras anteriormente comentadas, es ¿estarás ahí para mí cuando las cosas me vayan bien?.

Alimentar y cuidar las relaciones personales de confianza que todos tenemos, es fundamental para mantener fuertes nuestra capacidad de resiliencia. Como comentábamos en artículos anteriores, contar con personas de confianza, real y auténtica, facilita que podamos seguir siendo fuertes ante la adversidad y la incertidumbre.

Por ello, es igual de importante valorar cómo nuestras habilidades más automáticas se muestran en las relaciones personales. Especialmente, cuando a las personas con las que tienes confianza les va bien. ¿Cómo te sientes y actúas cuando a las personas importantes para ti les va bien?. ¿Te sientes en inferioridad?. ¿Te alegras sinceramente sin menospreciarte a ti mismo porque ese reto tú no las conseguido?.

4 estilos de respuesta en las relaciones personales cuando las cosas van bien

Estilos Pasivos

  1. Pasivo Contructivo: Es el caso en el que una persona que te importa te cuenta que ha tenido buenas noticias y sí, le prestas atención verbal, pero tu lenguaje no verbal no es coherente. Le dices cuánto te alegras, pero a la vez estás haciendo otras cosas. Como mirar el móvil por ejemplo. Esta persona que te cuenta sus buenas noticias y logros, siente que en ese momento no estás prestándole tu completa atención e implicación con su comunicación. Tu capacidad de “multitarea” o tu alto nivel de responsabilidad con otros temas impide una comunicación satisfactoria con esa persona. Con lo que puede, que decida que bueno, ya te lo contará en otro momento. Ahora bien, la ilusión que quería transmitirte y su decisión de compartirlo contigo puede que no sea la misma. Quizá hemos perdido la oportunidad de contagiarnos de su felicidad y energía.
  2. Pasivo Destructivo: Es el caso en el que una persona quiere compartir contigo nuevamente sus buenas noticias, porque eres importante en su vida. En ese momento, le respondes con tus propias buenas noticias. En vez de aprovecharte del brillo de su ilusión e implicarte con esa persona, apagas su energía con la tuya.

Estilos Activos

  1. Activo Destructivo: En este tipo de conversación, tu gran capacidad de análisis y de adelantarte a posibles problemas nubla cualquier ilusión. La otra persona quería compartir contigo y contagiarte de su energía por sus buenas noticias. Ahora bien, justo en ese momento, le haces ver (por su bien), todos los inconvenientes que se avecinan por ese logro que se avecina. Es el caso de estar contento por un reto que te han propuesto y te hace ilusión y alguien te inunda con la cantidad de problemas y obstáculos con los que te vas a encontrar.
  2. Activo Constructivo. Como podrás imaginar este será el mejor de los estilos de respuesta en estas situaciones. Este estilo permite poner el foco completamente en la otra persona en vez de en ti y en tus habilidades más sobresalientes. Es el estilo que mejor fortalece las relaciones personales. Conseguirás este estilo cuando toda tu atención (verbal y no verbal) esté dirigida a lo que te cuenta la otra persona. Más aún te implicas en preguntar y ser más curioso por esa buena noticia que te está contando. La conversación resulta mucho más energizarte para ambos y acaba aumentando la felicidad y satisfacción de ambas partes.

Práctica de Estilos de Respuesta

Actividad Recomendada

Escribe tranquilamente en el formato que quieras, papel o digital, los siguientes pasos para trabajar tus estilos de respuesta cuando las cosas van bien.

Y ahora dime :-). ¿En qué estilo de respuesta te has sentido identificado de los 4 estilos que hemos comentado?. Si habitualmente utilizas el estilo 4 ¡enhorabuena!. Ahora bien, creo que con un poco de análisis y sinceridad contigo mismo, es posible que te sientas identificado con los otros estilos. No sé en qué grado. Pero invierte en que sea el menos frecuente por no decir, inexistente. Si te has sentido identificado con los estilos, 1,2 ó 3, te planteo lo siguiente:

  • ¿Qué te impide ser más auténtico?
  • ¿Recuerdas cómo expresas tus emociones al recibir buenas noticas de otros?
  • ¿Qué cambio puedes hacer para que se reduzcan casi al completo, los estilos, 1.2 y 3?

Conclusión

Recuerda, la práctica deliberada de la reflexión desde la calma, y el deseo de aprender de ti mismo, aumentarán tu autoestima y tu capacidad de resiliencia.

¿Cuáles son tus mejores fortalezas?
¿Cómo harás uso de ellas en tus próximos retos?
¿Qué cambio necesitas hacer cuando te relacionas con personas a las que les va bien?

Y si te apetece y puede ayudarte...

100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales

100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales. ¿Tienes un ratito? 😉

Bueno, estoy segura de que podrás trabajarlo fenomenalmente bien. Sin embargo, te recomiendo que si realmente quieres sacarle partido a este post, te lo guardes en algún  lector de artículos como Pocket o Feedly. Y vuelvas a él de vez en cuando para responder a las preguntas con tranquilidad.

Es posible que encuentres preguntas muy fáciles. Otras preguntas, sin embargo, pueden requerir de tu máxima concentración y reflexión.

El objetivo que te planteo hoy es dar un repaso a una serie de cuestiones que considero importantes en relación a los objetivos profesionales. Son muy frecuentes en mi trabajo con profesionales que quieren nuevos retos o un cambio en su trayectoria profesional. 

Cómo te comenté en mi anterior post, son las preguntas adecuadas las que nos impulsan hacia delante. 

Ojo con las preguntas que puedas plantearte que te mantengan en un “loop mental”. ¿Estoy haciéndolo bien?. ¿Conseguiré lo que quiero?

En otro de mis posts, te comenté que si tienes dudas sobre si alcanzarás o no tus objetivos profesionales, usaras las mejores preguntas. Plantearse un sí o un no te mantiene en un callejón sin salida. Las preguntas adecuadas para empezar serían ¿Quieres conseguirlo? y ¿Cómo empezarás a conseguirlo?.

Hoy te propongo 100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales. 100 preguntas para pensar con calma y aprovechar todo el “jugo” que les puedas extraer.

Verás que la respuesta es única y totalmente personal para cada lector que le apetezca trabajarlas. Deja a un lado, si te ronda la cabeza, plantearte si tus respuestas son correctas o no. Ese no es el objetivo. Las respuestas forman parte de ti, de tu trayectoria y de tu vida. Son valiosas porque son tuyas. Creételo. Yo, estoy segura de ello.

Vamos allá si te apetece 🙂

100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales

Un poco de retrospectiva profesional

  1. ¿Cuándo te sentiste más orgulloso profesionalmente en el pasado?. 
  2. ¿Cómo fue?. 
  3. ¿Qué personas te acompañaron en ese momento?. 
  4. ¿Cómo te comportabas en ese momento y cómo te influyó esa experiencia?
  5. Actualmente, ¿De qué te sientes orgulloso a nivel profesional?
  6. ¿Qué te haría sentir feliz y orgulloso de quien eres a nivel profesional en el futuro?
  7. ¿Quién te gustaría que te acompaña en ese futuro?
  8. ¿Cómo crees que estarás actuando y qué decisiones crees que tomarás en ese futuro?

¿Quién eres hoy?

  1. ¿Cuáles son tus mejores fortalezas hoy en día a nivel profesional?. 
  2. ¿Qué tipo de oportunidades de mejora pueden ser un gran reto para ti hoy?.
  3. Piensa ¿Qué hace que tú seas tú?.
  4. ¿Por qué has llegado hasta aquí?.
  5. ¿Cómo has llegado a ser la persona y profesional que eres hoy?.
  6. ¿Cuál ha sido tu propósito hasta ahora?. ¿Qué has conseguido?.
  7. Y ahora, ¿Cuál es tu propósito actualmente y dónde quieres que te lleve?.

Tu foco de crecimiento

  1. ¿Qué te inspira?. ¿Qué te hace sentir vivo a nivel profesional?
  2. ¿Cuál es tu motivación?. ¿Qué es lo que te impulsa a seguir hacia delante?
  3. ¿A qué aspiras a nivel profesional?
  4. ¿Cómo es la “foto final” que quieres conseguir en tu vida profesional en los próximos 3 años?
  5. ¿Qué habrás hecho para llegar a vivir esa “foto final”?

¿A quién le motivará trabajar contigo?

  1. ¿A quién te gustaría proporcionar tu mejor valor?.
  2. Exactamente ¿cuál es el valor que les proporcionarás?.
  3. ¿En qué habrás mejorado desde hoy para proporcionarles ese valor?.
  4. ¿Cómo se sentirán?.
  5. ¿A qué les ayudarás?.
  6. ¿Cuáles son sus necesidades y motivaciones?.
  7. ¿Cómo les harás saber lo que les puedes aportar?.
  8. ¿De qué forma te harás visible para ellos?.

El 80% del trabajo es mostrarlo.

¿Qué dicen de ti?

  1. Pregunta a compañeros, familiares y clientes ¿Qué piensan que es lo mejor de ti?. ¿Cuáles creen que son tus principales retos?
  2. ¿Cómo se sienten contigo?
  3. ¿Hay algún sentimiento que creas que se puede mejorar con respecto a ti?. ¿Afecta a tu valor profesional?
  4. ¿Qué puedes hacer para conseguir que se sientan contigo como a ti te gustaría?
  5. ¿Cuáles son las cualidades personales y profesionales por las que te gustaría ser reconocido?

Tu historia

  1. ¿De dónde vienes?.
  2. ¿Qué te ha traído hasta aquí?.
  3. ¿Cómo han sido los retos que has superado?.
  4. ¿Cuáles son las emociones más sobresalientes de tu historia hasta hoy?.
  5. ¿Qué decisiones has tomado que fueron significativas en tu vida profesional?.
  6. ¿En qué te has superado?.
  7. ¿Qué has dejado de hacer?.
  8. ¿Cuáles han sido los principales valores y hábitos que has potenciado en tu vida profesional?.
  9. ¿Qué preguntas te han traído hasta aquí a nivel profesional?.
  10. Y ahora, ¿Qué preguntas clave crees que te pueden llevar a dónde quieres?

Tu eres tu historia, así que trabaja en ella.

Tu nivel de iniciativa y proactividad

  1. En tu trayectoria profesional ¿Cuándo has tenido éxito siendo proactivo y llevando la iniciativa?.
  2. ¿Cómo lo llevaste a cabo?.
  3. ¿Qué conseguiste?.
  4. Piensa, ¿Qué hubieras perdido sino hubieras sido proactivo?.
  5. ¿Cómo te hizo sentir llevar la iniciativa y ser proactivo?.
  6. ¿Qué iniciativas y decisiones proactivas necesitarías ahora para llegar a la “foto final” que deseas?.
  7. ¿Cuál sería el plan?.
  8. ¿Cuáles son las próximas acciones para esta semana, y el próximo mes y los próximos 6 meses?.

Tus límites

  1. ¿Qué no estás dispuesto a sacrificar para conseguir tu objetivo profesional?.
  2. ¿Cuáles son los aspectos que a priori no puedes conseguir solo?.
  3. ¿Qué condiciones, escenarios y/o decisiones no aceptarás?.
  4. ¿Cuáles son los límites de energía, tiempo y dinero que tienes ahora mismo?.
  5. ¿Qué quieres y puedes hacer para optimizar esa energía, tiempo o dinero?.
  6. ¿Quién te puede ayudar?.

Tu capacidad real de aprender

  1. ¿En qué te has formado en los últimos 3 meses?.
  2. ¿Qué libro te has leído que te ha impactado más?.
  3. ¿Cuáles son tus referentes profesionales a los que lees u observas habitualmente?.
  4. ¿Qué revistas profesionales y autores importantes lees con asiduidad?.
  5. ¿En qué has mejorado con la lectura de estos libros, asistencia a formación y observación de tus referentes profesionales?.
  6. ¿Qué eres capaz de aportar que sea novedoso y valioso como resultado de estos aprendizajes?.
  7. ¿Lo has puesto en práctica ya?. ¿Cómo lo has hecho?. ¿Qué resultados has obtenido?.
  8. ¿Podrías realizar alguna mejora en tu capacidad de aprendizaje?.
  9. ¿Qué te haría feliz aprender?. ¿Para qué y para quién sería de valor ese aprendizaje?. ¿Cómo te ayudaría a conseguir tu “foto final”?.
  10. ¿Cómo será tu nuevo plan de aprendizaje?.

Relaciones profesionales inspiradoras

  1. En tu trayectoria profesional ¿quién te inspiró?. ¿Quién te ayudó a dar lo mejor de ti?.
  2. ¿Cómo te hizo sentir?.
  3. ¿En qué conseguiste superarte?.
  4. ¿Qué cambio de mentalidad pudiste hacer?.
  5. ¿Quién te inspira ahora?.
  6. ¿Qué conversación te gustaría tener con esa persona?.
  7. ¿A qué te gustaría que te ayudara esta persona?.
  8. ¿Ya has tenido esa conversación?.
  9. ¿A quién crees que le gustaría hablar contigo para que pudieras inspirarle y aportarle algo significativo?.
  10. ¿Cómo te gustaría que se sintiera después de hablar contigo?.
  11. ¿Cómo lo conseguirás?.

Tu primer trabajo, mantener tu motivación.

Tus objetivos más próximos

  1. Revisando todo lo analizado,  ¿Cuáles serían tus próximos objetivos más inmediatos?.
  2. ¿Cuáles son los que te hacen más feliz?.
  3. ¿Qué objetivos son además los que tendrán mayor impacto en tu valor profesional?.
  4. ¿Qué pasos necesitas hacer desde el principio hasta el final para conseguirlos?.
  5. ¿Cómo las vas a tener presentes en tu día a día?.
  6. ¿Qué recurso digital o en papel puedes utilizar para no “perder el norte” de tus objetivos profesionales?.
  7. Planifica, ¿Qué fechas asignarás a cada paso?.
  8. ¿Con qué personas contarás para que te puedan ayudar, inspirar o resolver dudas con tus objetivos?.
  9. ¿Qué obstáculos anticipas que te puedes encontrar?.
  10. ¿Cómo crees a priori que puedes abordarlos?.
  11. Dime, ¿Cómo sabrás que has llegado a conseguir tus objetivos?.

¿Qué hay en tu agenda? ¿Por qué no te decides?.

Plan para no desmotivarte

  1. ¿Cómo superaste en tu pasado profesional los momentos de desmotivación?.
  2. ¿Qué hiciste paso por paso para conseguir salir adelante?.
  3. Tráelo al presente, ¿Qué es importante que recuerdes hoy?.
  4. Anticípate, ¿Qué puede ocurrir en tu plan que active tu desmotivación?.
  5. ¿Qué ocurrirá si te dejas llevar por la desmotivación por las posibles emociones negativas correspondientes?.
  6. Permítete imaginar, ¿Qué ocurriría si las superas?.
  7. ¿Cómo crees a priori que puedes superarlas?.
  8. ¿Qué recordatorios te pondrás y dónde para saber cómo detectar posibles resultados desmotadores y para superadlos?.
  9. Y ahora, ¿Qué crees que necesitas hoy en día para que las fuentes de desmotivación, o posibles errores en tu plan no te alejen de tus objetivos?.
  10. ¿Qué posibles escenarios intermedios puedes visualizar antes de conseguir tus objetivos?.
  11. Sé previsor, ¿Qué plan puedes preparar para los posibles escenarios con los que te puedes encontrar?.
  12. ¿Qué es lo más importante para ti en todo este proceso?.

Conclusión

¿Qué tal con estas 100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales?. Sobre todo es importante que recuerdes que para conseguir tus objetivos cuentas con tu trayectoria y tu voluntad de un futuro mejor. Para ello, recuerda siempre revisar:

  • Tu trayectoria hasta el día de hoy.
  • Conocer claramente quién eres hoy.
  • Tener claro tu foco de crecimiento.
  • Identificar a quién le entusiasmará trabajar contigo.
  • Buscar la información real de lo que dicen de ti.
  • Definir y defender tu historia personal y profesional.
  • Activar tu máximo nivel de iniciativa y productividad.
  • Conocer tus límites.
  • Reactivar tu mejor nivel de aprendizaje.
  • Desarrollar relaciones profesionales inspiradoras.
  • Identificar y planificar tus objetivos más próximos.
  • Tener un plan anti-desmotivación.
Espero que hayas podido aprovechar algunas de las 100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales
Recuerda que tus respuestas son lo más valioso, y más aún lo que te impulsen a cambiar
Si tienes cualquier duda o pregunta para mi, estoy a tu disposición

Y si te apetece y puede ayudarte...

Cómo no desmotivarte si estás buscando empleo

Cómo no desmotivarte si estás buscando empleo. Es un buen punto de reflexión para pararte unos minutos ¿Te parece?. ¿Te está ocurriendo?. ¿Cómo lo llevas?.

Mi máxima comprensión si estás en proceso de búsqueda de empleo. Y también, mi mayor empuje para que te muevas como si tu vida dependiera de ello. Realmente, ojalá te estés moviendo como si estuvieras trabajando.

¿Tan en serio hay que tomárselo a pesar de las aparentes pocas oportunidades? Sí, tanto o más.

Es la única forma. Y además, con el cuidado emocional que requiere estar intentado opciones para las que posiblemente recibas algunos rechazos.

Cómo no desmotivarte si estás buscando empleo

¿Qué puedes hacer para no perderte por el camino?. ¿Cuántas estrategias puedes poner en marcha para que tu motivación se mantenga en buenos niveles?. ¿Afecta tu motivación al impacto que transmites en tu proceso de búsqueda de empleo?.

Las respuestas son, sí puedes hacer muchas cosas para no perder tu objetivo de vista. Sí, también es crucial que uses tus mejores recursos psicológicos para mantener un buen nivel de motivación hacia ti mismo y hacia el mercado laboral. Y sí, también, tu motivación impacta en tu imagen.

Y creo que la respuesta clave es HACER. ¿Podrías ponerle un porcentaje a tu actividad a la hora de buscar empleo?. Sé sincero contigo mismo. ¿Estás activo todos los días un 30-40-70% de tu tiempo para buscar empleo?

Bien, sea cual sea tu respuesta vamos a ver si algunas ideas más pueden servirte. ¿Te parece? 🙂

Tú valor profesional no es igual al número de rechazos que recibes

Tu valor profesional depende de cuánto puedas ofrecer, de lo que seas capaz de aportar y de que ese valor tenga sentido en una determinada empresa. Con lo que, ser rechazado en un proceso de selección puede ser en muchos casos, porque:

  • Tengan otras prioridades a la hora de contratar.
  • Hayan definido de forma estricta un determinado perfil y no encajes.
  • Existan otros profesionales cuya trayectoria y resultados estén más acorde con lo que buscan.
  • Los estilos de trabajo y los valores de la persona y la empresa no estén alineados.

En cualquier caso, tú no dejas de tener valor. Lo que es importante es que tu valor sea reconocido por una empresa determinada. Piensa por un momento, ¿a todo el mundo le caes bien?. Seguro que no. ¿Eso significa que no eres buena persona?. No. Pues aquí ocurre lo mismo. Cada persona tiene derecho a elegir lo que valora en sus relaciones personales. De esta forma, ocurre lo mismo con las empresas. Cada empresa tiene derecho a decidir qué es importante a la hora de elegir a sus candidatos. Tendrá más o menos razón. Te gustará más o menos su elección. Pero es su decisión.

No olvides valorarte a ti mismo e invertir en ser mejor profesional

Fundamental. A pesar de los rechazos que puedas tener en tu perfil profesional, no te puedes permitir desfallecer. Tú necesitas tener claro qué puede ofrecer tu trayectoria a las posibles nuevas empresas y proyectos que puedas conocer. Luego verás si os gustáis o no. Pero si olvidas cuál es tu valor, entonces seguro que nadie te valorará. 

Bien, una vez asegurado que te valoras, que esto no te impida ver la realidad. ¿Cómo ha evolucionado tu puesto en el mercado?. ¿Qué nuevas habilidades o conocimientos se necesitan en este puesto?. ¿Se le asignan a tu puesto nuevas responsabilidades en las empresas de ahora?. 

Detecta si necesitas invertir de alguna forma en tu perfil y actualizarte. ¿Alguna formación que pueda reforzar tu aporte profesional?.

Bien, mira a ver si puedes acceder a esa formación o información para estar al día. Y trabájala. No te quedes en recibir esa formación y ya está. Conviértela en algo. Estúdiatela. Crea algo con lo aprendido. Prepara cómo harías mejor tu trabajo ahora que has recibido esa formación. Esta es una de las preguntas que suelo hacer en las entrevistas de trabajo y muy pocas personas saben cómo aprovecharla.

Ante la pregunta ¿como mejorarías tu desempeño ahora con esta nueva formación?, muy pocas personas han pensado y trazado un plan de qué beneficios y resultados podría aportar este nuevo aprendizaje en su puesto de trabajo. Sé tú la que destaques.

Reúne todas tus fuerzas para este momento de incertidumbre profesional

Sé que a pesar de toda la información y recomendaciones de tu entorno cercano, puedes sentir que la búsqueda de empleo es una montaña muy alta y con obstáculos. Pero escucha, ya has superado situaciones difíciles antes. ¿Las recuerdas?. Te invito de verdad, a que te tomes un momento, o por que no unos días en reflexionar sobre ello. Tienes tiempo y cualquier acción o estrategia que te permita recuperarte seguro que tu motivación lo agradece. Tómate un respiro para pensar:

  • ¿Cuáles han sido las situaciones más difíciles que has superado en tu vida?.
  • Piensa, ¿Qué reto supusieron para ti?. ¿Qué nuevo aprendizaje rápido o cambio tuviste que hacer?.
  • Revisa, ¿Qué habilidades y estrategias emocionales desarrollaste en esas situaciones?.
  • Recopila, ¿Qué retos has conseguido en tu vida que te motivaron muchísimo?.
  • Recuerda, ¿Qué dificultades superaste en esos retos?. ¿Cómo lo conseguiste?
  • ¿Cómo puedes aprovechar las habilidades, hábitos y estrategias que pusiste en marcha en el pasado en esta nueva situación de incertidumbre profesional?

Ponte al servicio del reto que ahora tienes delante. Haz acopio de tus mejores fortalezas. Traza un plan y ponte en marcha.

Relaciónate aportando valor en cada conversación

“Estoy buscando trabajo, a ver si sale algo”. De verdad, a mi esta expresión también me desmotiva. Me entra tristeza cada vez que la escucho. Me encantaría escuchar algo así como… ¿sabes, me motiva muchísimo … y sé que podría aportar … a empresas o profesionales que …? Además, he creado, he desarrollado, para mi es importante…. ¿Por qué me motiva mucho más esto?. Claramente, porque soy capaz de imaginarme mucho mejor cómo sería si trabajaras, o colaboraras, o hablaras, con determinadas personas o empresas que quizá puedo conocer. O incluso podría darte un feedback mucho más útil sobre cómo puede ser beneficioso para alguien. 

Pero lo escucho muy poco. ¿Serás tú el que empiece a destacar en esto?. 

Sea que te relaciones con tus conocidos para ver si te pueden ayudar, en un evento de networking o en las redes sociales. ¡Por favor, haz que imaginen!:

  • Habla de ti.
  • Dibújame cómo sería trabajar contigo.
  • Comenta publicaciones o artículos en los que aportes tu visión personal para que la conozcan todos.
  • Aprovecha y publica reflexiones sobre las dificultades y retos de tu sector, y cómo te gustaría abordarlas desde lo que sabes.
  • Contacta con empresas y profesionales en los que puedas estar interesados y exprésales que aportarías, qué te interesa, qué sabes hacer.
  • Si creas un blog con una estrategia clara para que te conozcan perfecto. Si crees que no es el momento o no estás preparado, aprovecha las publicaciones en redes sociales. Te proporcionan un formato menor y quizá más manejable.

No te comportes como alguien que no tiene nada que hacer. Sé productivo en esta etapa de tu vida.

Uno de los hábitos más frecuentes que veo en las personas que están buscando trabajo es que empiezan a asumir un montón de compromisos con su entorno. Normalmente no son muy importantes, ni siquiera urgentes, “pero como no tengo nada que hacer…” Y al final casi te dicen, ¡es que tengo menos tiempo que antes!

Tú decides, por supuesto, cómo aprovechar esta etapa de tu vida. Y por qué no, uno se puede permitir invertir también en otras actividades en las que antes no tenía ocasión. Pero que los “compromisos pequeños” no invadan todo tu tiempo. La inercia de no tener presión, y tampoco un horario de trabajo, a la larga, causan una gran desmotivación. Así que, decide:

  • Cómo gestionar tu tiempo.
  • De qué forma, por qué no, disfrutarás ahora de cosas que en otro momento no podrías.
  • Cuánto tiempo al día le dedicarás a darte a conocer a otros profesionales y empresas.
  • Cómo prepararás esas conversaciones o interacciones de valor.
  • Qué horario será como si tuvieras trabajo. Sí o sí vas a dedicar tiempo a contactar con empresas.
  • En qué momentos vas a tomarte un respiro para reflexionar sobre tus niveles de motivación y sobre posibles cambios que necesites hacer.

Conclusión

La motivación se alimenta día a día, con tus reflexiones, con tus acciones y hábitos, con tus retos, con tus aprendizajes y cambios. La desmotivación también se alimenta día a día, con la no decisión de tomar las riendas de este quizá, momento de incertidumbre. Decide a quién quieres alimentar y recuerda:

  • Tu valor profesional existe. Invierte en descubrir en qué empresas se valora lo que puedes aportar.
  • Condición indispensable para que las empresas te valoren: que tú te valores e inviertas en ser mejor profesional.
  • Ten el hábito de reflexionar sobre dificultades y éxitos pasados. Aprende de ti mismo. Tienes las claves para sobreponerte a esta situación.
  • Relaciónate aportando valor allá donde vayas en cada conversación.
  • Sé productivo. La actividad consigue resultados. Si además la planificas, conseguirás más calidad y mayor motivación.
¿Has identificado algún cambio que te puede ayudar a mantener tu motivación?
¿Cuándo empiezas?
¿Tienes alguna pregunta?. Compártela y encantada de revisarla contigo. 🙂

Y si te apetece y puede ayudarte...

Prepararse una entrevista de trabajo no es aprenderse las respuestas

Prepararse una entrevista de trabajo. ¿Cómo lo haces?. ¿Has hecho un recopilatorio de preguntas y respuestas recomendadas que has encontrado en internet?. Bueno, las lecturas de este tipo siempre pueden ayudar. Ahora bien, no las asumas como “una biblia”. En casi ninguna ocasión, me verás dando recomendaciones de “respuestas tipo” para realizar bien una entrevista de trabajo. La clave es que entiendas que busca el entrevistador y hagas tuyas las respuestas. ¿Qué significa esto?. Que te trabajes lo que quieres responder hablando de ti. 

Es demasiado frecuente, encontrarse candidatos que te dan una “respuesta tipo” cuando conversas con ellos en el proceso de selección:

  1. Creo que tengo las cualidades y experiencia necesarias…
  2. Estoy muy interesado …
  3. Tengo tantos años de experiencia profesional en este puesto…
  4. Mi objetivo es desarrollarme en una empresa que me de la oportunidad…
  5. Quiero trabajar en una empresa que reconozca mi valor…

Atención, cambia el enfoque. Trata de responder dando tu respuesta personalizada a :

  1. ¿Cuáles son esas cualidades y esa experiencia?. ¿Por qué crees que pueden aportar algo a este puesto y a esta empresa?. ¿Qué es lo mejor que sabes hacer y que puede aportar valor a este puesto?.
  2. ¿En qué estás interesado realmente?. ¿Qué es lo que te motiva?. ¿Por qué te motiva este puesto y qué quieres aportar?.
  3. ¿Tu experiencia de qué nos sirve en este puesto, con estos objetivos y en esta empresa?.
  4. ¿Por qué debemos darte la oportunidad?. ¿Qué vamos a ganar con ello?.
  5. ¿Necesitas que alguien reconozca tu valor?. ¿Qué valor reconoces tú que tienes y qué conseguirás con ello en este puesto?.

Tus respuestas, no las de otro, a estas cuestiones son las que queremos escuchar. La empresa necesita conocerte y entender qué perfil profesional y personal tienes. Trata de hacerse una idea sobre cómo sería que trabajaras para ellos.

Aprenderse unas respuestas determinadas, te descalifica y despersonaliza en el proceso de selección. Además cuando como entrevistadores quieres profundizar en los comentarios del candidato, te das cuenta que no tienen cómo argumentarlos o defenderlos.

Prepararse una entrevista de trabajo no es aprenderse las respuestas

En los cursos de formación y procesos de coaching orientados a la búsqueda de empleo, este es uno de los objetivos clave con mis clientes. Si quieres que te valoren, necesitas arriesgarte a preparar tu mensaje claro y personalizado. Tu marca personal necesita impactar y visualizarse claramente. 

La entrevista de trabajo es una de las mejores oportunidades que tienes para comunicar de verdad. Comunica quién eres, qué es lo mejor que sabes hacer, y qué le aportará a la empresa. 

Para conseguir bien este objetivo, la experiencia me dice, que además de saber hablar de tu trayectoria profesional, necesitas algo más. Hay muchos candidatos que tienen una buena trayectoria profesional pero cuando se enfrentan al cara a cara pierden toda su credibilidad y confianza. 

¿Qué habilidades necesitas entrenar y recuperar para que se te valore lo mejor posible en una entrevista de trabajo?

Veamos algunas de ellas.

Desarrolla tu autoestima personal y profesional

No es que el entrevistador no quiera valorarte. Es que si tú no te valoras, al entrevistador le entran dudas, con lo que su decisión no estará clara y no te elegirá. ¿Qué pasaría mañana si tienes que defender tu propuesta o idea ante otro departamento o ante un cliente?. Tus dudas y la incertidumbre que puedas mostrar se anticipa como el posible desempeño que tendrás en la empresa. 

Reinicia tu autoestima. Ya sé que puede que lleves algún tiempo sin trabajar. Pero esto no te hace peor profesional. Sigues siendo una persona de valor. Recupera la confianza en ti mismo, buscando tus mejores éxitos en el pasado.

  • Sitúa tus éxitos en el contexto en el que se dieron.
  • Habla del objetivo del que personalmente te hiciste responsable.
  • Explica claramente qué hiciste y qué resultados obtuviste.
  • Asocia esa experiencia al puesto al que te presentas, ¿de qué le servirá esta experiencia a la nueva empresa?.

Trabaja tu imagen futura

¿Te ves trabajando en esta empresa?. ¿Por qué?. ¿Cómo sería si trabajaras aquí?. ¿Qué verían tus compañeros y tu responsable?. El entrevistador necesita una imagen clara de qué pasaría en el día a día si te contratara. Cualquier duda y “respuesta tipo” que puedas transmitir, generará rechazo en el resultado de tu entrevista de trabajo. 

¿Eres capaz de visualizar tu mejor imagen de futuro?.

Antícipate. Imagina que han pasado tres años y que llevas trabajando este tiempo en esta empresa.

  • ¿Qué éxitos crees que habrás conseguido?.
  • ¿En qué te habrás superado?. ¿Cómo lo has conseguido?.
  • ¿Qué acciones te llevaron al éxito?.
  • ¿Cuáles fueron las decisiones que habrás tomado?.

Interioriza tus errores, conflictos y problemas que tuviste en otros trabajos

¿Y si hablamos de posibles errores, conflictos o problemas que tuviste en otros puestos de trabajo?. ¿Te pondrás nervioso?. ¿Eres capaz de gestionar tus emociones con respecto a esas vivencias?. ¿Has asumido e interiorizado personalmente estas experiencias?.

El entrevistador necesita también saber cómo te enfrentas a conflictos y situaciones críticas. Cómo las resolviste en el pasado y cómo te han afectado en el presente es importante para conocer en qué persona te has convertido. ¿Cómo te han hecho crecer estas experiencias?. 

Haz un ejercicio de reflexión. Repasa mental y emocionalmente este tipo de situaciones en tu trayectoria profesional.

  • ¿Qué consideras que harías hoy de otra manera?.
  • ¿Cuáles de tus experiencias profesionales fueron situaciones críticas para ti?.
  • ¿Cómo te enfrentaste a ellas?.
  • ¿De qué forma gestionaste las emociones frente a esos errores, conflictos o situaciones críticas?.
  • ¿Cómo te han servido esas experiencias?. ¿De qué forma te han convertido en un mejor profesional?.

Define tus retos y compromisos

La mejor motivación de una persona es su propia motivación interna. La que no necesita de nadie para que te involucres y te impliques. Si haces un análisis te tu trayectoria, verás que tus mayores logros, fueron aquellos con los que te comprometiste al 100%. Así, nadie tuvo que ir detrás de ti para que te responsabilizaras de ese cometido. 

¿En qué te involucrarás si trabajas en esta empresa?. 

Conócete a ti mismo. Invierte en reflexionar sobre tus mejores compromisos y retos conseguidos. Así mismo, explora qué retos te gustaría conseguir, y en qué responsabilidades y experiencias, te comprometerías dando lo mejor de ti.

  • Cómo profesional que quiere crecer y estar satisfecho consigo mismo (eso esperamos), ¿qué retos te gustaría abordar?.
  • ¿Qué fortalezas podrías aprovechar en la consecución de tus futuros compromisos?.
  • De cara a potenciar tu perfil, ¿qué te gustaría aprender para ser mejor profesional?.
  • ¿Qué ganaría la empresa, el equipo y los clientes con tus futuros compromisos?.

Gestiona tus emociones

Sí, efectivamente la entrevista de trabajo es una situación de evaluación. No obstante, no olvides, que la evaluación se produce en ambas direcciones. Al final, tú también decidirás si quieres trabajar en esa empresa o no. Cierto es, que no te puedes ocupar sobre cómo la empresa, te hará atractiva su oferta. Pero sí, puedes y necesitas gestionar bien esta situación de evaluación para ti. La gestión de emociones en una entrevista de trabajo, también puede dar pie a anticipar cómo afrontarás posibles situaciones de evaluación en el futuro. Así que, ¿cómo vas de inteligencia emocional?.

Gestiona tu ansiedad, antes, durante y después de la entrevista. Es una pena ver estupendos candidatos que se bloquean ante las entrevistas de trabajo. Y aunque podamos facilitarles la entrevista, otro candidato con tu mismo nivel y con mayor seguridad, puede que sea elegido en tu lugar.

  • Un altísimo porcentaje de la gestión de la ansiedad viene dado por la preparación previa a una exposición o a una entrevista de trabajo.
  • Antes de exponerte a que te pregunten por experiencias incómodas o a preguntas contradictorias, prepárate. Interioriza tus vivencias críticas como situaciones de aprendizaje que te hicieron aprender.
  • Visualiza cómo quieres comportarte en la entrevista de trabajo: el tono de voz, la velocidad del habla, tu gestos, etc.
  • Sitúate en posición de tu mejor versión, de todo lo que puedes hacer, y de todo lo que te ilusionaría aportar.

Conclusión

Los profesionales que se valoran más en las entrevistas de trabajo, son aquellos que tienen un gran conocimiento de sí mismos y de su potencial. Recuerda para ello las habilidades en las que necesitas invertir. Es más, no esperes a que el entrevistador te haga las preguntas que has leído en este artículo. Anticípaselas. Prepárate lo que quieres decir y enlaza toda esta información con las preguntas del entrevistador.

  • Reinicia tu autoestima personal y profesional.
  • Trabaja tu imagen futura.
  • Interioriza experiencias críticas de tu trayectoria profesional.
  • Define tus retos y compromisos.
  • Gestiona tus emociones.

Recuerda, prepárate, pero no te aprendas respuestas “enlatadas”. En una buena entrevista, te quedarás en blanco si no has trabajado antes lo que tú quieres expresar. 

¿Por dónde empezarás ahora a preparar tu entrevista de trabajo?
¿Qué reflexiones personales necesitas hacer para dar una buena imagen?
¿Cómo organizarás la información que quieres transmitir a la empresa?

Y si te apetece y puede ayudarte...

Sé productivo también cuando buscas trabajo

Sí, también, incluso te diría que más. Es importante ser productivo cuando buscas trabajo. ¿Cómo vas con tu productividad al buscar empleo?. ¿Consideras que es productivo el tiempo empleado en buscar ese nuevo puesto de trabajo?

Si estás en situación de desempleo, tu prioridad y tu trabajo, es buscar trabajo. Es posible que pienses que como tienes todo el día, ya irás haciendo “cosas” a ratitos…La verdad, es que también se procrastina cuando tienes mucho tiempo por delante. Es muy probable que asumas sin querer (o queriendo), pequeños favores familiares y amigos. Y es cierto que los asumes por estar en situación de desempleo. ¿Y cómo te vas a negar?. Te proporcionan además una fuente importante para sentirte valorado y útil. 

Bueno, casi te diría que negándote ;-). Selecciona los tiempos y energías que realmente quieres asumir para “favores” de familiares y amigos. Márcate un horario constante en el que aumenten las probabilidades de no ser interrumpido. Una franja horaria en el que no asumas esos favores y concéntrate en lo que quieres conseguir.

Marcar objetivos, prioridades y acciones concretas son la base para que tu trabajo de “buscar trabajo” sea rentable.

¿Qué recomendaciones o habitos productivos podemos poner en marcha?

Sé productivo también cuando buscas trabajo

Gestiona tu linkedin a diario y cualquier red social en la que estés en activo

  • Revisa periódicamente tu perfil en linkedin. Confirma qué está todo actualizado. Revisa formación, responsabilidades en cada puesto de trabajo, títulos, extracto, aptitudes, proyectos, etc. Mantenlo al día.
  • Crea tus alertas de empleo con las palabras clave relacionadas con el puesto de trabajo que quieres conseguir.
  • Prepara y selecciona el perfil de personas con los que te interesa contactar. Diariamente procura hacer nuevos contactos.
  • Prepara un modelo de presentación para invitar a nuevos contactos y un modelo para continuar la conversación.
  • Revisa y participa en lo que comparten tus contactos. Aporta una reflexión sobre lo que comparten otros y añade alguna nueva idea.
  • Comparte tus propias noticias
  • Ayuda a quien te lo pida en la medida de tus posibilidades y criterios profesionales
  • Si estás activo en cualquier otra red social, twitter, facebook, pinterest, gestiónalas. Actualiza tu perfil, comparte, interactúa, etc…

Usa o genera un CRM: gestor de contactos. Asegura tu plan de contactos profesionales.

  • Crea una base de datos de los contactos que vayas realizando. Bien pueden ser los contactos de linkedin, los que has conocido presencialmente o que hayas buscado en internet…
  • Puedes usar un excel o usar herramientas CRM gratuitas como Hubspot, Suma CRM, Karma CRM o Lynkos.
  • Haz seguimiento de fuente del contacto, mails enviados, reuniones, resultados, nuevas fechas de contacto, etc.
  • Decide que documentación les harás llegar y con qué fin: presentación, cv, url de linkedin, link del blog, etc.

Usa un buen gestor de correo que te garantice dar respuesta inmediata a tus propuestas de empleo

  • Clasifica correos.
  • Genera filtros.
  • Responde entre 24 (mejor)-48h máximo.
  • Revisa tus comunicaciones antes de enviarlas.
  • Ten activa la aplicación de tu correo en tu móvil.
  • Crea recordatorios para hacer seguimiento de correos enviados.
  • Firma tus correos con tus datos de contacto.

Buenas presentaciones profesionales para comunicar tu propuesta de valor en las entrevistas de trabajo

  • Prepara con sentido y con buen contenido una presentación profesional sobre tu propuesta de valor.
  • Crea adaptaciones según el tipo de empresa y puesto al que quieras presentarte.
  • Cuida la imagen tanto como el contenido: claro, limpio, concreto y útil para tu receptor.
  • Usa herramientas como Google Slides, Canva, HaikuDek, Keynote, Picktochart…
  • Recomendación: pide a alguien de confianza que te la revise antes de enviarla.

Blog: tu ventana al público. Quién eres y qué aportarías al nuevo puesto de trabajo.

  • Dedica tiempo a definir cual es el objetivo de tu blog.
  • Clarifica qué valor aportarás y por qué propuestas clave quieres ser reconocido.
  • Define bien tu público objetivo y las necesidades que pueden querer cubrir con lo que tú puedes aportar.
  • Sé constante en las publicaciones.
  • Gestiona comentarios y recomendaciones tanto en las redes sociales como en el propio blog.

Cura contenido de valor para ti y para tu red profesional

  • Mantente actualizado y aporta a la red contenido de interés.
  • Usa Feedly o Inoreader o herramientas similares para crear tu base de datos de webs que propocionan contenido de valor en tu sector.
  • Investiga Linkedin Pulse.
  • Comparte las noticias que selecciones. Crea tu propia revista digital con herramientas como Scoop.it o Flipboard para guardar lo que más te interesa y más aporta.
  • Sigue la pista de lo que más te interese y encuentra ese libro o curso que profundiza en el tema que necesitas para especializarte.
  • Convierte lo aprendido en algo tangible que ofrecer y demostrar a tu público objetivo.

Gestor de Tareas. Sé productivo con las acciones para buscar empleo.

  • Usa aplicaciones como Todoist, Mcrosoft Todo, Trello, etc., para organizar y planificar tus tareas.
  • Aplica recordatorios de forma que cada día empieces con lo que has programado según prioridades.
  • Acostúmbrate e gestionar todo con el gestor de tareas. Cualquier nueva tarea, prográmala. Quédate tranquilo de que no se te escapa nada, porque le has asignado un tiempo específico para hacerlo.
  • Muchos de los puntos anteriores que he mencionado pueden ser tus primeros bloques de tareas. Empieza lo antes posible. Visualiza y escribe con antelación todo lo que necesitas hacer. 

Calendario. Reserva tu agenda con las entrevistas de trabajo.

  • Evita inundarlo de tareas. Ya hemos comentado que para organizar tareas tienes otras herramientas.
  • Usa el calendario para marcar fecha y hora de tus entrevistas, eventos de networking, cursos, etc…
Revisando estas recomendaciones para ser productivo cuando buscas trabajo ¿Qué te falta por hacer?
¿Has identificado dónde pierdes tiempo y actúas de forma desorganizada? ¿Por dónde empezarán tus cambios para ser más productivo?

De qué pasta están hechos los mejores profesionales

¿Te lo has preguntado alguna vez?. ¿De qué pasta están hechos los mejores profesionales?. ¿Qué hacen en su día a día que les hace ser tan buenos?. Cuando admiras a alguien, ¿eres capaz de identificar qué le hace tan bueno?.

A mi particularmente, es algo que me inspira muchísimo. Fijarme en qué le hace a alguien tan buen profesional. No simplemente conocido, hablamos de que es bueno en lo que hace. Hablamos de su sabiduría puesta en acción.  Verás que si te haces la misma pregunta que yo, es muy claro. La respuesta es siempre… sus HÁBITOS.

Los hábitos, esas costumbres y disciplinas que nos garantizan el éxito. ¿Cómo vas de hábitos profesionales?. O ¿eres más bien reactivo, conforme demande la situación actúas?.

Los buenos hábitos te permiten:

  • Comprobar que algo funciona
  • Garantizan resultados
  • Te proporcionan tranquilidad y seguridad
  • Son una guía de trabajo, de actuación y de satisfacción contigo mismo
  • Favorecen, sino la perfección, ser experto en algo
  • Proporcionan tranquilidad y confianza a los demás
  • Te hacen ser más creíble
  • Redistribuyen tu energía y evitan el agotamiento emocional

Vamos a plantearnos durante unos minutos. ¿Qué tipo de hábitos podrían ayudarte a ser mejor profesional?

De qué pasta están hechos los mejores profesionales

Autoestima Personal y Profesional

Han creado el hábito de quererse y reconocerse. Dedican tiempo periódicamente a repasar sus logros. Han desarrollado la capacidad de identificarse y ser conscientes. Sin consciencia sobre lo que uno hace es difícil ser constante. Les gusta vivir consigo mismos. Dialogan consigo mismos de forma amable y retadora. Son un buen amigo con el que vivir el resto de su vida.

Se premian cuando consiguen retos y se cuidan cuando se equivocan.

¿Te llevas bien contigo mismo?. ¿Mantienes un diálogo constructivo contigo mismo? ¿Practicas la autoestima de manera habitual?

Capacidad de reflexión y reevaluación positiva

La reflexión les acompaña diariamente. Para aprender, mejorar, constatar, confirmar y orientarles a la acción. Es la capacidad de re-pensar las vivencias. Y lo hacen desde la calma. Reservan tiempo para reflexionar. Necesitan de la reflexión para ser mejores. La mantienen como guía y termómetro de cómo están. De cómo se sienten. 

Les permite re-evaluar las experiencias más difíciles. Aprenden a encajar los momentos complicados. Buscan la forma de seguir adelante.

Y tú, ¿hablas contigo mismo desde la tranquilidad?. ¿Reservas un espacio para conversar contigo mismo?. ¿Reflexionas lo vivido?. ¿Piensas lo que sientes y sientes lo que piensas?

Inteligencia Emocional

Acostumbrados a ser responsables de sus propias emociones. Deciden también cuándo quieren invertir tiempo y energía en facilitar la gestión emocional de los demás. Han aprendido a tomarse un tiempo para identificar sus emociones. Habitualmente se preguntan por qué sienten lo que sienten. Buscan cuál es la mejor emoción con la que querrían estar en cada situación. Y sobre todo, hacen habitualmente, para regular sus emociones. 

Acostumbran a no juzgar si deben sentir o no una emoción en determinado momento. La sienten, la asumen, y se responsabilizan. Incluso cuando la regulan a un nivel aceptable la aprovechan en su beneficio.

¿Sabes cómo funcionan tus emociones?. ¿Eres capaz de prestarles atención habitualmente para gestionarlas?. ¿Has dejado de juzgarte  en ocasiones por sentir lo que sientes?

Inteligencia Conversacional

Conversan con los demás para inspirarles. Hablar con ellos es una oportunidad para descubrirse. Son capaces de generar con sus conversaciones, una inquietud positiva por mejorar. Te hacen sentir que les importas y que te entienden. Eliminan la incertidumbre, y provocan tranquilidad y confianza. Te permiten verte a ti mismo como no te habías visto antes.

Provocan nuevos enfoques. Facilitan extraer de ti tu mejor potencial. Conversar con ellos es aprender. Te sientes incluido en sus vidas y en su proyectos. En definitiva, crean conversaciones resonantes que impulsan al cambio.

¿Qué se llevan de ti los demás cuando conversan contigo?. ¿Qué emoción eres capaz de generar?. ¿Tus conversaciones están orientadas al potencial o al fracaso?.

Valores y Toma de Decisiones

Valores. Aquello en lo que crees, es prioritario en tu vida y guía tus actuaciones. Los mejores profesionales han elegido conscientemente sus valores profesionales. Se perciben fácilmente en su comportamiento diario. Tener definidos unos valores te facilita sentirte más satisfecho con tus actuaciones tanto a nivel personal como profesional. Son una estupenda guía para tomar decisiones. No hay decisiones buenas o malas. Sólo hay decisiones con determinadas consecuencias y riesgos. Las personas con valores claros se apoyan en sus propias directrices para tomar decisiones. Ahorran tiempo y energía en posibles dilemas. Pueden escuchar las recomendaciones de los demás. Pero serán sus propios valores lo que les hará más fácil la elección final.

¿Y tú has elegido conscientemente los valores de tu vida?. ¿Eres coherente con tus valores?. ¿Sabes cómo ayudan los valores en tu marca personal?

Objetivos, Riesgos y Estrategia

Siempre con un objetivo delante con el que aprenden y se sienten retados. Saben que hay una parte del reto que controlan. Hay otra parte de ese objetivo que, posiblemente no lo hayan afrontado antes. Aunque parezca, obvio, ¡por eso es un reto!. Y para ello dedican tiempo a pensar cómo lo harán. Elegir la estrategia que pondrán en marcha y los siguientes pasos les emociona. Sienten paso a paso que lo van a conseguir. O cuanto menos, aprenderán rápido y reorientarán sus acciones. Para eso está el aprendizaje. Ir aprendiendo sobre la marcha forma parte de la consecución de objetivos. 

La estrategia y el establecimiento de un plan les tranquiliza y les da seguridad. No se entiende elegir un objetivo sin responsabilizarse de las acciones. Es imprescindible tener claro cuánta energía y tiempo quieren invertir en los retos. 

¿Y tú?. ¿Quieres conseguir un objetivo pero te has bloqueado?. ¿Con qué fortalezas cuentas?. ¿Qué parte controlas?. ¿Qué puedes hacer para las acciones que menos dominio tienes?

Gestión del Tiempo y del Ocio

Protagonizan su tiempo. Se responsabilizan. Su tiempo es valioso y eligen cómo y con quién vivirlo. Tienen el hábito de prever acciones futuras necesarias para sus proyectos. Sean de vida o profesionales. Aplican el “ahora no, pero puedo en x momento”. Negocian su presencia. Aprovechan sus mejores momentos de concentración para temas importantes y de valor. 

Se toman descansos. Recargan energía. Planifican y reservan sus tiempos de ocio y descanso. 

Incluyen a los demás en su gestión del tiempo. Organizan, planifican y cumplen con lo acordado. También son capaces de exigir ya que sus demandas tienen la misma importancia que las de los demás.

Reorganizan sus planes cuando los imprevistos les abordan.

¿Y tú te sientes dueño de tu tiempo?. ¿Te has sentado a analizar, organizar y planificar tu tiempo?. ¿Cumples y exiges con los demás?. ¿Respetas tu descanso y el de los demás?

Aprendizaje y Cambio Visible

Estudian. Sí, mantienen el hábito de seguir estudiando. De forma autodidacta o con formación organizada. El aprendizaje les permite sentirse vivos y con posibilidades. Les mantiene abiertos de mente y les permite cuestionarse viejos hábitos. 

Construyen nuevos hábitos con lo aprendido. Es decir, son capaces de hacer suyo el aprendizaje. Crean para sí mismos nuevos métodos e incorporan nuevas habilidades. Consolidan su aprendizaje generando cambio y valor en sus actuaciones personales y profesionales. 

Comparten lo aprendido y lo ponen en práctica. Leer algo nuevo, estudiar un nuevo enfoque o escuchar a un profesor les inspira al cambio. Realizan un plan de acción nuevo que les motive y les permita comprobar lo aprendido. 

¿Y tú?. ¿Sigues estudiando?. ¿Qué haces con lo que lees?. ¿Qué cambios has sido capaz de provocar en los últimos 3 meses como consecuencia de un nuevo aprendizaje?

Evaluación y Feedback

Evalúan el estado de sus retos. Valoran la energía y tiempo invertidos en su vida y en las personas. Analizan lo conseguido identificando lo mejor que han hecho, y lo que pueden seguir mejorando. 

Solicitan feedback a sus compañeros de trabajo, a su equipo o a sus familiares y amigos. Tienen presente la percepción externa que se tiene de ellos.  Eligen acorde a sus valores los posibles cambios a realizar.

La evaluación y el feedback es una fuente de aprendizaje imprescindible. Se evita recibir esta información como un ataque personal, sino como una perspectiva diferente a tener en cuenta.

¿Y tú, evalúas en qué punto estás?. ¿Te responsabilizas de posibles cambios?. ¿Pides feedback a los demás?

Compromiso con la Vida: Personal y Profesional

Como conclusión quería identificar un hábito crucial para todos los demás que comentaba anteriormente. Los mejores profesionales que conozco se comprometen. Con su vida y con su profesión. Hay una serie de palabras clave que les caracteriza.  Protagonismo. Proactividad. Aprendizaje. Cambio. Toma de decisiones. Análisis y reflexión.Vivir y disfrutar.  Pasión y alegría en todo lo anteriormente explicado.

Te deseo toda la energía posible para que te comprometas con tu vida. Sin tu compromiso nos perdemos lo mejor de ti.  

De estos 10 hábitos ¿cuáles pones en marcha?. Apóyate en ellos.
¿A qué hábitos estás prestando menos atención?. Empieza por uno, por el que te sea más fácil.
No lo dejes escapar. Tu mejor “tú” depende de ti. 🙂

 

Que la entrevista de trabajo no sea un trauma para ti

Una entrevista de trabajo es una conversación entre dos profesionales (o debe serlo). Por una lado el entrevistador debe:

  • Conocer con el máximo detalle la definición del puesto de trabajo que intenta cubrir. Responsabilidades, objetivos, competencias, funciones… Todos los elementos que son claves para el buen desempeño de un nuevo profesional en este puesto de trabajo.
  • Estar familiarizado con la filosofía y valores de la empresa.
  • Dominar las técnicas de entrevistas de trabajo. Y no para hacer “fallar” al candidato. Debe estar capacitado para descubrir su nivel de desempeño y su potencial.

Por otro lado, en la entrevista de trabajo tendremos un segundo profesional: tú. Sí, tú. Repetiré hasta la saciedad. Aunque estés en situación de desempleo, sigues siendo un profesional. Veremos después si eres un profesional que se mantiene actualizado, pero eres un profesional. 

En tu caso, como candidato, es importante que:

  • Estés seguro de ti mismo.
  • Te conozcas lo máximo posible y te valores
  • Reconozcas tus áreas de mejora
  • Trabajes cuál sería el motivo por el que puedes desempeñar ese puesto de trabajo.

Ahora bien, cada vez parece haber mayor enfado con las entrevistas de trabajo. E incluso, un cierto temor. Parece que las entrevistas de trabajo pueden llegar a ser un “trauma”. Una entrevista de trabajo puede llegar a convertirse en algo deseado pero temido a la vez. Causando así, bloqueos, y actitudes defensivas y pasivas. 

Que la entrevista de trabajo no sea un trauma para ti

Como comentaba, yo entiendo que entrevistador y entrevistado deben estar preparados. Cualquier cosa distinta, no estará siendo profesional ninguna de las partes implicadas. 

Sí es cierto, que a veces, viendo el mercado como lo ven los candidatos, casi me asusto yo también. ¿Qué estamos vendiendo?. Ya estar en desempleo, puede ser una situación difícil y traumática. ¿Qué tal si no añadimos más “leña al fuego”?

Reflexionemos sobre algunos de los mitos que veo. Pueden llamarnos mucho la atención. Pero no es “tan fiero el lobo como lo pintan”.

Mitos sobre las entrevistas de trabajo

Tengamos cuidado con ciertos titulares. Y si eres candidato, no te vayas a asustar. Que la entrevista de trabajo no sea un trauma para ti. Las cosas son más sencillas de lo que parecen.

Existe una entrevista de trabajo perfecta y tienes que seguir estas recomendaciones

No es cierto. De verdad, no existen las respuestas perfectas en una entrevista de trabajo. Por decirlo de otra manera. Hay muchas buenas formas de responder. Depende del valor del contenido de la respuesta. Las respuestas preparadas y frases bonitas, no dicen nada de ti. O como mínimo dicen que no confías en ti.  De hecho hacen saltar las alarmas al entrevistador. 

El talento de una persona es = CAPACIDAD x COMPROMISO x CONTEXTO. Es decir, un mismo candidato puede valer o no según la empresa que lo esté entrevistando. Ya que sus capacidades y compromisos se alinearán mejor con una empresa que con otra. No tenemos un valor absoluto como profesionales. Es tan relativo como empresas y proyectos puedan existir. A algunos les gustarás y a otros no. 

Recomendación

Será una buena entrevista en tanto en cuanto lo sea para ti. Tú puedes elegir tu nivel de satisfacción. ¿Qué harás y dirás en la entrevista para sentirte bien después?

Así que, deja de intentar aprender “respuestas preparadas” para hacer “la entrevista perfecta”. 

Recomendación. Te va a costar más pero vas a tener más éxito. Prepárate cómo quieres expresar lo que vales. Tú, con tus argumentos. Con tus ideas. Tu forma de entender el trabajo es lo que queremos escuchar. Sé concreto. Frases vagas y generales que todo el mundo dice, no servirán. Habla de ti. De tu visión, de tu análisis y de tus decisiones.

Cuidado con las "preguntas trampa" en una entrevista de trabajo

De verdad, que no soy capaz de recordar ninguna “pregunta trampa” en mis procesos de selección. No me ha hecho falta. Si las estás recibiendo, espero que te lo tomes como una alarma para ti. ¿Qué tipo de entrevistador tienes delante?. ¿Cómo es esa empresa y qué valora?. 

El entrevistador tiene técnicas y métodos a su disposición. Repito, no para ponerle trampas al candidato. Método de entrevista significa, que hay un por qué a las preguntas que haces. Hay un objetivo. Buscar evidencias de la experiencia del candidato. También posibilidades de su potencial.

Recomendación

La comunicación clara y eficaz es tu arma para la entrevista. El entrevistador no ha trabajado contigo. Ayúdale a imaginar cómo has trabajado. Ponle en tu lugar, cuando tomaste decisiones. Crea una visión clara, de cómo sería trabajar contigo. Y sino te pregunta lo que quieres, introduce tú las ideas que quieres comunicar.

Tú, prepárate. Exprésate adecuadamente para conseguir que el entrevistador visualice:

  • Que es lo que mejor sabes hacer
  • Lo que puedes aportar al puesto de trabajo
  • Objetivos que has conseguido y cómo lo has hecho
  • Tus compromisos e intereses
  • Los valores que definen tu estilo de profesionalidad
Tienes que considerarte el mejor para la entrevista de trabajo

Tarea ardua y utópica. ¿No te parece?. Estresa y multiplica las probabilidades de que no te sientas bien en la entrevista. Será un trago difícil de pasar. ¿Qué es ser el mejor?. ¿Para quién eres el mejor?. Cómo hemos dicho, dependerá de la empresa que te valore. Así que nuevamente, ser el mejor, no sé, no es un objetivo real. Mañana habrá alguien que te supere en algo, seguro.

He visto como muchas empresas han contratado “al mejor…”. Y luego han tenido serias dificultades para que dicho profesional encaje realmente con lo que necesita la empresa. 

Recomendación

Sé la mejor versión de ti cada año que pasa. Analiza siempre, en qué has mejorado en los últimos meses. Si no encuentras la respuesta, debes hacer algo. Perderás empleabilidad. Sea con formación interna, externa o de manera autodidácta, invierte en ser tu mejor versión. Cada experiencia y cada formación, debe permitirte dar algo nuevo. ¿Sabrías decirme qué es?.

¿Cuál podría ser un mejor objetivo entonces?

Qué tu profesionalidad aporte algo diferente. Podrías decirme ¿qué te hace ser tú y no otra persona?

Hay muchos profesionales con tu perfil, pero no son como tú. ¿Qué has aprendido de tu experiencia?. ¿Y de tu formación?. ¿En qué ha mejorado tu desempeño en los puestos  de trabajo?.

Encontré muchos candidatos que no sabían responder en qué habían mejorado después de hacer un máster. Evita esto por todo los medios. 

Conclusiones para afrontar una entrevista de trabajo

  • Analízate: tu trayectoria y tu aprendizaje
  • Conócete: lo mejor de tu y lo que es mejorable. Y por supuesto, haz algo para cambiarlo.
  • Reflexiona: ¿Qué necesita el mercado de hoy de un profesional como tú?.
  • Prepárate: Independientemente de lo que te pregunten, ten claro que quieres decir. 
  • Decide: Aprovecha la secuencia de preguntas. Decide en qué pregunta aportarás la información que ayudará al entrevistador a valorarte.
  • No te marees y céntrate: cualquier recomendación de “tienes que ser así” no te ayudará. Céntrate en ti. 

Espero que los mitos sobre la entrevista de trabajo, no te paralicen. Que no te asusten tanto que este proceso sea un trauma para ti. Es más fácil de lo que parece. Eres tú el que ha vivido tu trayectoria profesional. Ordena las ideas y pon el foco en lo importante. No te compares con otros. Tampoco te dejes llevar por estándares imposibles. Sencillamente habla de ti.

Tú tienes algo valioso para alguna empresa. Aprovecha cualquier interacción para hacerlo saber. Dentro y fuera de la entrevista de trabajo. ¡Ánimo!. No te desearé mucha suerte, una poca sí. Sobre todo te deseo protagonismo en tu entrevista de trabajo. Un saludo. 

No te hagas más daño buscando trabajo y sé valiente

Sí por favor no te hagas más daño buscando ese empleo que parece que tarda en llegar. Sé que estar en situación de desempleo no es nada agradable. Puede llegar a ser desesperante. Por ello, es tan importante que te cuides en el proceso. Que mantengas un plan activo profesional y personal es crucial. Todo para salir del “bucle emocional” que puede suponer la búsqueda de empleo.

Ahora bien, ¿por qué insistir hoy en que no te hagas daño?. Porque si me permites un poquito de espejo gráfico, yo estoy viendo lo siguiente:

No te hagas más daño buscando trabajo y sé valiente

¿De verdad un reclutador va a creer tus bondades leyendo tu timeline de quejas?

No te hagas más daño con la historia que creas

Llenar las redes sociales con tus peores mensajes de tristeza, no te ayudará. No convencerás a nadie para que te “venda” a una oportunidad profesional. A la persona que te pueda recomendar se le irán las ganas. O como mínimo le faltarán argumentos para defender tu candidatura. Le faltará una visión clara del valor añadido que puedes ofrecer a su empresa o a otra.

Por ello es importante que seas consciente de que las redes sociales no son un “muro de las lamentaciones”. Son una herramienta de visibilidad y conexión. Se han convertido en un medio de aprendizaje, inspiración y oportunidad. Te permitirán conectar más fácilmente con personas a las que de otra forma, sería más difícil llegar.

Pensando en ello, últimamente, veo demasiadas personas que constantemente están dejando mensajes tristes. Muestran desesperación pidiendo trabajo. Como dije anteriormente, no me digas que buscas trabajo, dime qué me ofreces. Y añado nuevamente, comprendo la situación. Pero así, te estás haciendo mucho daño. A ti, a tu marca y a tus posibilidades.

Céntrate
  • ¿Cómo le explicarás a un reclutador con hechos y pruebas, que ante situaciones difíciles eres una persona que se supera?. Tu actividad en redes sociales está diciendo lo contrario.
  • ¿Y si resulta que están buscando alguien que sea curioso, aprenda y realice análisis?. Voy a leer tu historia en tus redes sociales. ¿Qué conclusiones sacaré?

Has estado un periodo prolongado en desempleo. Hoy se tiende a ser más comprensivo con este punto. Sabemos que la situación puede ser difícil. Ahora bien, no seremos comprensivos en un proceso de selección con la inactividad. ¿Qué has hecho mientras tanto?. ¿Cuál ha sido tu aprendizaje?. ¿Con quién has contactado?. ¿Qué experiencias has procurado crearte?

¿Cómo comprobaré tu inteligencia emocional viendo tus publicaciones?

Sé coherente con la marca personal que quieres ofrecer en tu proceso de selección

Tu marca personal son tus valores. Es tu forma de vivir, aprender y hacer. El estilo que impregna todo lo que compartes. Para un poco. Cálmate. Respira. Eres un profesional. Ahora no trabajas. Pero igualmente, eres un profesional.

Así que desde este enfoque,

  • ¿Qué es lo mejor de ti?. ¿Y cuáles son los retos que conseguiste superar en el pasado?.
  • ¿Qué habilidades pusiste en marcha?. ¿Cómo puedes aprovecharlas en este momento?. Haz un plan. Transmite los cambios que estás haciendo.
  • ¿Qué opiniones tienes de los temas de actualidad en tu sector?. ¿Y qué tipo de reflexiones quieres crear en nosotros para que veamos lo mejor de ti?.
  • ¿Cuáles son tus intereses?. ¿Con quién quieres contactar?. ¿Qué tipo de red de contactos te sería de utilidad?

 

Tu red es parte de tu valor

Ya sabes, aprovecha. Sé coherente. Tu tienes unos buenos valores. Posees seguro, unas competencias que te hacen diferente. Comunica de acuerdo a todo ello. Contacta con profesionales mostrando esa coherencia. Pide ayuda mostrando tu objetivo y tu aportación.

  • No es lo mismo recibir un correo en el que te dicen una cosa que otra. “Necesito trabajo, ten en cuenta mi currículum, por si te enteras de algo”. Esto no sirve para nada.
  • “¿Me podrías ayudar?. Tengo este objetivo… y me gustaría crearme una buena red de contactos. ¿Puedes sugerirme profesionales con los que contactar?.

Porque es importante que lo pienses un momento. Somos más receptivos a ayudar a quien se ayuda a sí mismo. Así que, ¿qué imagen estás dando?. ¿Te ayudas o te estás haciendo daño?

De hecho, ya hay profesionales, que lo están haciendo muy bien. Están realizando su plan. Se han propuesto contactar, ser visibles y mostrar un estilo constructivo con su situación. “Se venden”. Por mucho que a veces, no te guste esta idea, la necesitas. Crear una red de contactos en la que hayas creado un buen impacto, te ayudará. Seguramente, muchos no puedan darte trabajo directamente. Pero, sin duda te acercarán a tu objetivo.

Sé valiente

Sé valiente. Descansa un poco, cúrate las heridas de esta situación de desempleo, y sé valiente.

De verdad que es muy importante. Ten valentía para mirar tu currículum y tu perfil desde los ojos del otro. ¿Qué le falta?. ¿Cuál es tu mejor valor?. ¿Cómo puedes comunicar lo que sabes hacer?.

Y entonces, si tienes que publicar, publica ideas. Publica reflexiones e información útil. Ofrece tu visión de las cosas. Llama la atención por tu forma de entender tu trabajo.

Personalmente, a mi no me gustaría que me presentaran una oportunidad profesional con tristeza. “Mira, ten en cuenta a Maite, que está tremendamente preocupada por su situación”. Prefiero que si me presentan, digan algo valioso. “Mira Maite aporta algo diferente. Me ha gustado mucho su enfoque de trabajo en…”. ¿Y a ti?. ¿Tú que prefieres?.

Descúbrete
  • Aprovecha todos los formatos que existen en el mercado para darte a conocer. Una presentación, una publicación en linkedin, un ebook, un post de tu blog… Cualquier medio que te permita mostrar de forma motivadora y tangible tu propuesta.
  • Hazla llegar. Potencia tu visibilidad, con valentía y coherencia.
  • Tú tienes algo que decir. Me da igual que profesión tengas. Las nuevas tecnologías son para todos. O al menos para todos los que quieran aprender y aprovecharlas.

 

Conclusión

Ya para terminar, deja las publicaciones desesperadas. Crea una historia de actividad en tus redes sociales, y en tus interacciones personales, que aporte algo. Permíteme motivarme viendo tu perfil y tu trayectoria. Déjame que me inspire conociéndote. Dame la oportunidad de conocerte y llevarme una buena impresión de ti. Deja grabado algo interesante en mi cabeza, para que te tenga presente. Aumenta las posibilidades de que se me ocurra con quién puedes contactar y me sienta feliz de recomendarte.

Y sobre todo, lo más importante, no te hagas más daño. Gestiona las emociones que te paralizan. Y vuelve a empezar. Sé valiente para mostrar lo mejor de ti.

Deseo que te cuides, y que crezcas en este proceso. Y por supuesto, que encuentres tu objetivo, sintiéndote satisfecho de cómo lo has logrado.

12 tareas básicas para aprovechar tu marca personal

¿Cómo van tus hábitos para mantener activa tu marca personal? ¿Estás buscando empleo? ¿Quizás buscas colaboraciones profesionales o atraer clientes?

Tener una marca personal sólida significa trabajar con esfuerzo y compromiso. Al igual que el talento, no valen las actuaciones puntuales. El talento y la marca personal requieren de voluntariedad e intencionalidad sostenible en el tiempo. ¿Lo estás trabajando?

¿Qué se dice del mercado laboral y la marca personal?

Las últimas noticias publicadas en relación al mercado laboral nos dicen:

  • El 80% de los currículums vitae son descartados por falta de información relacionada con los requisitos demandados.
  • Ten preparado un buen currículum tradicional.
  • Invierte también en una buena presencia en redes sociales
  • Demuestra tu compromiso e interés por las novedades empresariales de tu sector.
  • El networking y las candidaturas espontáneas son esenciales para encontar empleo.
  • Los trabajadores con referencias y recomendaciones acceden más rápido a nuevos puestos.
  • El mercado oculto es mayor para puestos más especializados y cualificados.
  • Necesitas aplicar técnicas y planes que te permitan ponerte en valor y diferenciarte.

La pregunta clave es ¿te estás adaptando a las nuevas necesidades del mercado laboral?. ¿O sigues haciendo lo de siempre?. Incluso, ¿estás esperando a que llamen a tu puerta?

Ponte en marcha. Hoy te planteo 12 tareas básicas. Al menos éstas, necesitas empezar a ponerlas en marcha. Luego se puede ir mejorando todavía más. Empieza por aquí, ahora.

12 tareas básicas para aprovechar tu marca personal

Está demostrado que los profesionales con una marca personal bien definida y con un plan de acción, tienen mejores resultados.

¿Qué necesitas mejorar?

Qué te ocurre, que no activas tu búsqueda de empleo

¿Cómo te estás tomando tu situación de búsqueda de empleo?

¿Cómo llevas el día a día?

¿Sabes que tu proceso de aceptación puede estar influyéndote en tus logros?

¿Has prestado atención al impacto psicológico que causa una situación de desempleo?

Tomáte un tiempo para escucharte…

¿Qué te ocurre, que no activas tu búsqueda de empleo?

Activa tu plan de búsqueda de empleo

¿Ya has analizado si estás en "bucle emocional"?

¿Qué puedes empezar a cambiar?

Para cambiar, primero compréndete y luego haz un plan

También te puede ayudar…

No te la juegues en la entrevista de trabajo

No te la juegues en la entrevista de trabajo, debería ser una máxima que tendríamos que tener presente en estos momentos cruciales para la trayectoria laboral de cualquier profesional. Da igual, si es una entrevista telefónica, presencial, individual o en grupo.

Es una situación de evaluación. Te puede gustar más o menos. Pueden ser más o menos mejorables los métodos utilizados. Pero tu valor necesita mostrarse en el máximo nivel del que seas capaz.

Sé que actualmente existen muchos candidatos cansados y disgustados por el tratamiento que reciben en algunos procesos de selección. Ahora bien, vamos a centrarnos en cómo podemos brillar en procesos en los que sí se está actuando con profesionalidad, ¿os parece?. O al menos, identifiquemos aquello que puede poner en riesgo nuestra valoración.

Es sobre todo en estos casos, donde quiero poner el foco de nuestra atención. Ya que estamos en un buen proceso de selección de personal, con buenos profesionales, aprovechemos en no jugárnosla por nuestra parte.

¿Por qué jugárnosla en la entrevista de trabajo?

A día de hoy, con toda la información y formación disponible a nuestro alcance, me sigue extrañando, que no invirtamos en mejorar nuestras habilidades. En ocasiones, la firme creencia en nuestra trayectoria de muchos años nos puede convertir en perfiles inflexibles. En estos casos, es difícil para algunas personas darse cuenta de que el mercado ha cambiado, que las necesidades de talento de empresas y clientes han cambiado. Y que con estos cambios, todos los profesionales, desde operarios a directores, necesitamos evolucionar paralelamente.

Así que invierte en mejorar tu perfil.

¿Dónde se ve la falta de evolución de algunos perfiles profesionales?

En cualquiera de las pruebas que los profesionales de RRHH realizamos. Tanto en entrevistas individuales como en dinámicas de grupo. En situaciones de networking. En cualquier situación que implique posicionarnos.

Hace unos días, concretamente, hablaba de las situaciones de dinámicas de grupo en las entrevistas de trabajo, en “cómo prepararte para una dinámica de grupo“. Comentábamos la importancia de prepararse. Prepararse y no solo para la entrevista, sino para las nuevas demandas del mercado, para las nuevas interacciones personales en el campo profesional.

Para estar a la altura de estos cambios que se están produciendo en el mercado laboral, necesitamos invertir en analizar nuestros perfiles. Analizar tanto nuestras competencias técnicas como las personales. Estas últimas marcan la diferencia de valor aportado entre un candidato y otro. Y queremos ver ese valor tanto en la entrevista como en el desempeño del puesto de trabajo.

Yo tenía toda la intención, hace unos días, al escribir el post “cómo prepararte para una dinámica de grupo“. En los días siguientes iba a dirigir varias dinámicas de grupo en un proceso de selección para realizar posteriormente un informe de los candidatos.

¿Qué candidatos pusieron en riesgo su intervención en la dinámica de grupo?

No te la juegues en la entrevista de trabajo

Me voy a centrar en qué comportamientos en una dinámica de grupo muestran hábitos y competencias personales no adecuadas al mercado laboral de hoy. Omitiré datos del puesto a desempeñar, la empresa y el tipo de dinámica. Así respetaremos la confidencialidad de todos los datos implicados en este proceso.

Qué no es bien valorado como talento diferencial

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¿Parece evidente que estas actitudes no serán bien valoradas en una dinámica de grupo?

Pues, ¡son un resumen de lo analizado estos días en algunos candidatos!

Es posible que sobre el texto parece que nadie realizaría este tipo de comportamientos. No obstante, ocurrieron. Y es muy importante ser consciente de cómo es tu comportamiento en este tipo de actividades. ¿Te acordarás de observarte y prepararte?

 Resultado de la evaluación en la entrevista de trabajo

Los candidatos participaron en varias pruebas: entrevista, evaluación de competencias y la dinámica de grupo. Al ser la dinámica de grupo, una prueba en la que se observa el verdadero comportamiento de las personas, tiene bastante peso sobre los resultados de otras actividades de evaluación.

Ninguno de los candidatos que mostraron estas actitudes han sido seleccionados.

¡Estoy segura que tú te prepararás para hacerlo mejor verdad? 🙂

Si valoras que puede serte de ayuda una sesión para tu desarrollo profesional, te ayudo en lo que consideres.

Cita previa

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