Prepararse una entrevista de trabajo. ¿Cómo lo haces?. ¿Has hecho un recopilatorio de preguntas y respuestas recomendadas que has encontrado en internet?. Bueno, las lecturas de este tipo siempre pueden ayudar. Ahora bien, no las asumas como «una biblia». En casi ninguna ocasión, me verás dando recomendaciones de «respuestas tipo» para realizar bien una entrevista de trabajo. La clave es que entiendas que busca el entrevistador y hagas tuyas las respuestas. ¿Qué significa esto?. Que te trabajes lo que quieres responder hablando de ti. 

Es demasiado frecuente, encontrarse candidatos que te dan una «respuesta tipo» cuando conversas con ellos en el proceso de selección:

  1. Creo que tengo las cualidades y experiencia necesarias…
  2. Estoy muy interesado …
  3. Tengo tantos años de experiencia profesional en este puesto…
  4. Mi objetivo es desarrollarme en una empresa que me de la oportunidad…
  5. Quiero trabajar en una empresa que reconozca mi valor…

Atención, cambia el enfoque. Trata de responder dando tu respuesta personalizada a :

  1. ¿Cuáles son esas cualidades y esa experiencia?. ¿Por qué crees que pueden aportar algo a este puesto y a esta empresa?. ¿Qué es lo mejor que sabes hacer y que puede aportar valor a este puesto?.
  2. ¿En qué estás interesado realmente?. ¿Qué es lo que te motiva?. ¿Por qué te motiva este puesto y qué quieres aportar?.
  3. ¿Tu experiencia de qué nos sirve en este puesto, con estos objetivos y en esta empresa?.
  4. ¿Por qué debemos darte la oportunidad?. ¿Qué vamos a ganar con ello?.
  5. ¿Necesitas que alguien reconozca tu valor?. ¿Qué valor reconoces tú que tienes y qué conseguirás con ello en este puesto?.

Tus respuestas, no las de otro, a estas cuestiones son las que queremos escuchar. La empresa necesita conocerte y entender qué perfil profesional y personal tienes. Trata de hacerse una idea sobre cómo sería que trabajaras para ellos.

Aprenderse unas respuestas determinadas, te descalifica y despersonaliza en el proceso de selección. Además cuando como entrevistadores quieres profundizar en los comentarios del candidato, te das cuenta que no tienen cómo argumentarlos o defenderlos.

Prepararse una entrevista de trabajo no es aprenderse las respuestas

En los cursos de formación y procesos de coaching orientados a la búsqueda de empleo, este es uno de los objetivos clave con mis clientes. Si quieres que te valoren, necesitas arriesgarte a preparar tu mensaje claro y personalizado. Tu marca personal necesita impactar y visualizarse claramente. 

La entrevista de trabajo es una de las mejores oportunidades que tienes para comunicar de verdad. Comunica quién eres, qué es lo mejor que sabes hacer, y qué le aportará a la empresa. 

Para conseguir bien este objetivo, la experiencia me dice, que además de saber hablar de tu trayectoria profesional, necesitas algo más. Hay muchos candidatos que tienen una buena trayectoria profesional pero cuando se enfrentan al cara a cara pierden toda su credibilidad y confianza. 

¿Qué habilidades necesitas entrenar y recuperar para que se te valore lo mejor posible en una entrevista de trabajo?

Veamos algunas de ellas.

Desarrolla tu autoestima personal y profesional

No es que el entrevistador no quiera valorarte. Es que si tú no te valoras, al entrevistador le entran dudas, con lo que su decisión no estará clara y no te elegirá. ¿Qué pasaría mañana si tienes que defender tu propuesta o idea ante otro departamento o ante un cliente?. Tus dudas y la incertidumbre que puedas mostrar se anticipa como el posible desempeño que tendrás en la empresa. 

Reinicia tu autoestima. Ya sé que puede que lleves algún tiempo sin trabajar. Pero esto no te hace peor profesional. Sigues siendo una persona de valor. Recupera la confianza en ti mismo, buscando tus mejores éxitos en el pasado.

  • Sitúa tus éxitos en el contexto en el que se dieron.
  • Habla del objetivo del que personalmente te hiciste responsable.
  • Explica claramente qué hiciste y qué resultados obtuviste.
  • Asocia esa experiencia al puesto al que te presentas, ¿de qué le servirá esta experiencia a la nueva empresa?.

Trabaja tu imagen futura

¿Te ves trabajando en esta empresa?. ¿Por qué?. ¿Cómo sería si trabajaras aquí?. ¿Qué verían tus compañeros y tu responsable?. El entrevistador necesita una imagen clara de qué pasaría en el día a día si te contratara. Cualquier duda y «respuesta tipo» que puedas transmitir, generará rechazo en el resultado de tu entrevista de trabajo. 

¿Eres capaz de visualizar tu mejor imagen de futuro?.

Antícipate. Imagina que han pasado tres años y que llevas trabajando este tiempo en esta empresa.

  • ¿Qué éxitos crees que habrás conseguido?.
  • ¿En qué te habrás superado?. ¿Cómo lo has conseguido?.
  • ¿Qué acciones te llevaron al éxito?.
  • ¿Cuáles fueron las decisiones que habrás tomado?.

Interioriza tus errores, conflictos y problemas que tuviste en otros trabajos

¿Y si hablamos de posibles errores, conflictos o problemas que tuviste en otros puestos de trabajo?. ¿Te pondrás nervioso?. ¿Eres capaz de gestionar tus emociones con respecto a esas vivencias?. ¿Has asumido e interiorizado personalmente estas experiencias?.

El entrevistador necesita también saber cómo te enfrentas a conflictos y situaciones críticas. Cómo las resolviste en el pasado y cómo te han afectado en el presente es importante para conocer en qué persona te has convertido. ¿Cómo te han hecho crecer estas experiencias?. 

Haz un ejercicio de reflexión. Repasa mental y emocionalmente este tipo de situaciones en tu trayectoria profesional.

  • ¿Qué consideras que harías hoy de otra manera?.
  • ¿Cuáles de tus experiencias profesionales fueron situaciones críticas para ti?.
  • ¿Cómo te enfrentaste a ellas?.
  • ¿De qué forma gestionaste las emociones frente a esos errores, conflictos o situaciones críticas?.
  • ¿Cómo te han servido esas experiencias?. ¿De qué forma te han convertido en un mejor profesional?.

Define tus retos y compromisos

La mejor motivación de una persona es su propia motivación interna. La que no necesita de nadie para que te involucres y te impliques. Si haces un análisis te tu trayectoria, verás que tus mayores logros, fueron aquellos con los que te comprometiste al 100%. Así, nadie tuvo que ir detrás de ti para que te responsabilizaras de ese cometido. 

¿En qué te involucrarás si trabajas en esta empresa?. 

Conócete a ti mismo. Invierte en reflexionar sobre tus mejores compromisos y retos conseguidos. Así mismo, explora qué retos te gustaría conseguir, y en qué responsabilidades y experiencias, te comprometerías dando lo mejor de ti.

  • Cómo profesional que quiere crecer y estar satisfecho consigo mismo (eso esperamos), ¿qué retos te gustaría abordar?.
  • ¿Qué fortalezas podrías aprovechar en la consecución de tus futuros compromisos?.
  • De cara a potenciar tu perfil, ¿qué te gustaría aprender para ser mejor profesional?.
  • ¿Qué ganaría la empresa, el equipo y los clientes con tus futuros compromisos?.

Gestiona tus emociones

Sí, efectivamente la entrevista de trabajo es una situación de evaluación. No obstante, no olvides, que la evaluación se produce en ambas direcciones. Al final, tú también decidirás si quieres trabajar en esa empresa o no. Cierto es, que no te puedes ocupar sobre cómo la empresa, te hará atractiva su oferta. Pero sí, puedes y necesitas gestionar bien esta situación de evaluación para ti. La gestión de emociones en una entrevista de trabajo, también puede dar pie a anticipar cómo afrontarás posibles situaciones de evaluación en el futuro. Así que, ¿cómo vas de inteligencia emocional?.

Gestiona tu ansiedad, antes, durante y después de la entrevista. Es una pena ver estupendos candidatos que se bloquean ante las entrevistas de trabajo. Y aunque podamos facilitarles la entrevista, otro candidato con tu mismo nivel y con mayor seguridad, puede que sea elegido en tu lugar.

  • Un altísimo porcentaje de la gestión de la ansiedad viene dado por la preparación previa a una exposición o a una entrevista de trabajo.
  • Antes de exponerte a que te pregunten por experiencias incómodas o a preguntas contradictorias, prepárate. Interioriza tus vivencias críticas como situaciones de aprendizaje que te hicieron aprender.
  • Visualiza cómo quieres comportarte en la entrevista de trabajo: el tono de voz, la velocidad del habla, tu gestos, etc.
  • Sitúate en posición de tu mejor versión, de todo lo que puedes hacer, y de todo lo que te ilusionaría aportar.

Conclusión

Los profesionales que se valoran más en las entrevistas de trabajo, son aquellos que tienen un gran conocimiento de sí mismos y de su potencial. Recuerda para ello las habilidades en las que necesitas invertir. Es más, no esperes a que el entrevistador te haga las preguntas que has leído en este artículo. Anticípaselas. Prepárate lo que quieres decir y enlaza toda esta información con las preguntas del entrevistador.

  • Reinicia tu autoestima personal y profesional.
  • Trabaja tu imagen futura.
  • Interioriza experiencias críticas de tu trayectoria profesional.
  • Define tus retos y compromisos.
  • Gestiona tus emociones.

Recuerda, prepárate, pero no te aprendas respuestas «enlatadas». En una buena entrevista, te quedarás en blanco si no has trabajado antes lo que tú quieres expresar. 

¿Por dónde empezarás ahora a preparar tu entrevista de trabajo?
¿Qué reflexiones personales necesitas hacer para dar una buena imagen?
¿Cómo organizarás la información que quieres transmitir a la empresa?

Y si te apetece y puede ayudarte...