La formación es una experiencia interactiva

La formación debe servir al alumno. Es una experiencia interactiva que debe ser liderada por el docente en beneficio del aprovechamiento del alumno.

La formación es un momento para activar en los alumnos:

– Las ilusiones y expectativas.

– La percepción de aprendizaje y evolución.

– Los pasos necesarios del proceso de aprendizaje adulto.

– La autoestima y creencia en sí mismos.

– La visión de lo que pueden alcanzar.

– Los procesos mentales y emocionales que generan la apertura de nuevas ideas y la instauración de nuevos hábitos.

– El sentimiento de protagonismo.

– La consecución de resultados.

– La capacidad de aprendizaje y superación.

– La experiencia real de que está aprendiendo.

– La curiosidad y la crítica.

 

formación maite finch

 

La formación no es:

– El momento de estrellato del docente.

– Un momento para ser el líder modelo al que todos siguen sin cuestionarlo.

– Unidireccional: «el docente que sabe tanto» es el que domina y los demás escuchan.

La formación es la oportunidad de hacer crecer nuestro talento.

En tu empresa, ¿cómo son los formadores internos?

En tu caso, si eres formador o hablas en público ¿estás activando el protagonismo de los participantes o el tuyo?

¿Eres exigente cuando recibes formación?

Profesionales sobresalientes: características diferenciales

Profesionales sobresalientes: características diferenciales

¿En qué se diferencian los profesionales medios de los sobresalientes?. Esta cuestión puede ser la clave de la competitividad de tu empresa en este nuevo mercado. Mercado que sabemos y hemos comprobado, que se genera en base a las relaciones y no tanto, en demostrar cuánto sé o sabemos como empresa.

Lo siento, ese expertise que tanto nos ha costado estudiar y practicar ¡se nos da por supuesto! y si no lo tenemos, empezamos mal…

Ahora bien, estoy segura de que cada profesional tiene un bagaje que le permite dominar su ámbito profesional, fenomenal. Y además ahora necesitamos una serie de competencias que nos permitan:

– Contagiar

– Implicar

– Ser conscientes de nosotros mismos y de los demás, de sus necesidades, expectativas e ilusiones

– Crear confianza en las relaciones con el equipo, con los compañeros, con los clientes, con nuestros prescriptores, etc…

– Visualizar una visión posible y alcanzable para todos, que cubra las soluciones que los clientes o colaboradores están demandando.

No en balde, el mejor ajuste de un profesional se da justo en el punto de intersección de:

– Individuo: valores, competencias e intereses

– Demandas del puesto

– Entorno organizacional

Así que veamos, qué es lo que diferencia a los profesionales medios, que aportarán resultados esperables al proyecto o a la empresa, y los profesionales sobresalientes, que marcarán la diferencia y aportarán las claves para las nuevas necesidades de nuestros clientes:

diferencian profesionales medios de obresalientes

 

Tú decides en  qué invertir en tu equipo para tener profesionales sobresalientes,

que marquen la diferencia en tu empresa,

y fidelicen a tus clientes.

¿Tienes profesionales medios o profesionales sobresalientes?

Cómo prepararte para una dinámica de grupo

Una dinámica de grupo, es una técnica de evaluación bastante utilizada por los reclutadores en los procesos de selección. Bien analizada, organizada y dirigida puede aportar información sobre los candidatos que será valiosa a la hora de tomar una decisión.

Encontrarás que los reclutadores, te propondrán una situación que, o bien tiene relación con el puesto de trabajo, o bien, tiene relación con las habilidades que se requieren para el buen desempeño en el puesto y en la empresa.

NO hay recetas mágicas para superar este tipo de situaciones de evaluación. Sólo la preparación, la consciencia de tu valor, y el conocimiento de tu profesión. Con estas tres recomendaciones no tendrás problema para superarlas.

Te dejo hoy algunas ideas por si te pueden servir de ayuda.

Cómo prepararte para una dinámica de grupo

Analiza primero el puesto de trabajo

dinámica de grupo

Prepara emocionalmente tu intervención en la dinámica de grupo.

dinámica de grupo 2

Sé coherente en tu comportamiento en la dinámica de grupo

dinámica de grupo 3

 

Si valoras que puede serte de ayuda una sesión para tu desarrollo profesional, te ayudo en lo que consideres.

Cita previa

¿Alimentas el valor de tu marca personal con aprendizaje?

¿Cuánto tiempo de aprendizaje dedicas a la semana? ¿Y al mes? ¿Y al año?.

Me refiero a verdadero aprendizaje, no sólo lecturas.

Estás invirtiendo verdadero tiempo de aprendizaje?.

¿Eres capaz de reproducir por ti mismo lo que estás aprendiendo?.

¿Eres capaz de ser autónomo en el aprendizaje que estás invirtiendo?.

Y ahora,

¿Estás haciendo un plan para ver cómo lo aplicas o lo adaptas a tu profesión?. ¿ A tu puesto de trabajo?. ¿Y a ti mismo?. ¿Cómo lo adaptarías a tus clientes?.

¿Qué impacto tendrá en ti?

¿Cómo influirá en tu público objetivo?

¿Eres capaz de identificar claramente las ventajas que aporta?

¿Que obtendrá tu equipo, tu cliente, o la empresa que te pueda contratar?

Si has podido responder afirmativamente y con ideas claras a estas preguntas, ¡enhorabuena!. Tu marca personal se alimenta de tu aprendizaje.

En caso de que haya poca claridad o alguna negativa en estas preguntas, necesitas invertir en el valor de tu marca personal.

¿Alimentas el valor de tu marca personal con aprendizaje?

¿Cuánto vale tu marca personal?

Tu marca personal vale tanto como los compromisos que quieres y eres capaz de asumir. No me vale que la marca de una persona tenga unos cuántos títulos y cursos en su currículum. Queremos que realmente tu marca personal sea capaz de comprometerse, y quieras, por supuesto.

Si mañana, tu empresa, tu jefe, o tu cliente, te piden conseguir un reto, ¿sabrás cómo hacerlo?. ¿Cómo sabríamos si puedes llevarlo acabo?. ¿Podrías hacer un plan de trabajo sobre tus compromisos en ese reto? ¿Harías un Diagrama de Gantt con acciones y tiempo estimado para tu proyecto?.

En muchas entrevistas de trabajo los candidatos son descartados cuando compruebas que la respuesta no es clara. Te das cuenta que el candidato dice que sabe, que tiene la formación, pero compruebas que no tienen el aprendizaje. No se puede comprometer a realizar lo que le pides para empezar a trabajar.

Numerosos clientes rechazarán tu propuesta de servicio, porque es poco clara. Tienes en tu currículum, que estás formado en ese tema, pero no puedes comprometerte de verdad. Porque el clientes no es capaz de entender e imaginar tu propuesta. Tu aprendizaje no es lo suficientemente autónomo para que te puedas comprometer.

En ocasiones, los equipos de trabajo, pierden la confianza en su líder. Porque igualmente les falta claridad y autonomía por parte de su responsable. El líder trata de comunicar un cambio o una intervención, pero el equipo no se lo cree. ¿Te falta ser autónomo en ese aprendizaje?. ¿Estás invirtiendo tiempo, cabeza y corazón en ver cómo lo puedes llevar a cabo?

El valor de tu marca crece en tanto en cuanto trabajes constantemente en cubrir las necesidades de tu público objetivo

Da igual cuál es tu público objetivo. ¿Es un equipo?. ¿Tu proyecto va dirigido al cliente final?. ¿Tu público objetivo son posibles empresas que te puedan contratar?. Ok, analiza qué necesitan de ti. ¿Qué aprendizajes necesitan de ti para cubrir sus necesidades? Analiza también tu perfil. ¿Con qué eres capaz de comprometerte ahora con ellos?. ¿En qué más necesitarías comprometerte en un futuro cercano? ¿Cuál es tu plan de aprendizaje para los próximos 6-12 meses?.

Y recuerda, el valor de tu marca personal, no es el currículum que seas capaz de enseñar este año. Necesitamos comprobar que sabes, puedes y quieres hacer aquello que has aprendido. Y que además coincide con lo que necesita tu público objetivo.

Sólo el hábito constante de un aprendizaje útil, alimentará tu marca personal. Ninguno de los profesionales que admiro dejan de trabajar diariamente para implementar valor. No sólo leen. Piensan. Critican. Analizan. Buscan nuevas formas de aplicar lo aprendido a su caso particular. A su público objetivo.

El valor de tu marca personal es directamente proporcional a la utilidad y emoción que cause tu propuesta. Desarrolla el hábito de analizar tu interacción con tu público objetivo y mejora. Levanta la cabeza, lo suficiente para mirar al futuro cercano. Analiza cómo podrías dar mejor respuesta. Trabaja para dar más valor a tu equipo, a tu cliente o a esa empresa que quieres que te contrate.

Tu Propuesta de Valor = Resultados = Competencias + Mentalidad

Salir de la ya conocida «zona de confort» donde el aprendizaje se produce no es suficiente. Hace un tiempo, que leo como propuesta de valor de algunos profesionales, justo esto. Que han salido de su zona de confort. Vale, enhorabuena. Y ¿cuál es la propuesta que ofreces en esa nueva zona?. ¿Cómo es la nueva «zona de confort» que dominas?. ¿Qué gana tu cliente o tu equipo o tu empresa con tu nuevo aprendizaje? Hazme una propuesta clara. Muéstrame las nuevas competencias que has adquirido. ¿Cómo y dónde puedo comprobarlo?. ¿Y cuál es tu nueva «zona prevista de aprendizaje»?

Todo profesional necesita convertir el nuevo aprendizaje en una nueva  «zona de confort». Para que pueda ofrecer una propuesta de valor que domine y con la que pueda comprometerse. Y además, planificar la siguiente «zona de aprendizaje». De esta forma puede asegurar que el valor de su marca personal se alimentará de nuevos aprendizajes.

Para convertir tus nuevas competencias en resultados, es importante que le acompañe una nueva mentalidad. ¿Cuáles son las creencias que sostienen el nuevo aprendizaje? ¿Qué impacto tendrán en tu público objetivo? ¿Se enamorarán de tu nueva mentalidad?

Tu marca personal tendrá un valor seguro con un plan de aprendizaje constante

Invierte en ser el mejor profesional que puedas llegar a ser. Las personas no queremos especialmente que alguien sea mejor que otro. Sólo que seas mejor que el que eras ayer. Y que esa mejora, esa propuesta de valor nos impacte. Sí que buscamos, diferencia. Esa diferencia con la que nos sentimos identificados.

Planifica cómo alimentar el valor de tu marca personal:

  • Haz un perfil del público al que quieres impactar.

  • Haz tu propio DAFO personal en la situación que quieras mejorar.

  • Piensa cómo acercar tu perfil al de tu público objetivo.

  • Haz una lista de necesidades que puede tener los receptores de tu marca personal

  • Analiza qué les puedes ofrecer que realmente hayas aprendido. Es decir, seas autónomo en lo que dominas y realmente aporte ventajas.

  • Empieza a potenciar y dar a conocer aquello por lo que realmente quieras que te «compren».

  • Planifica las competencias y mentalidad nueva que necesitas para crear una «nueva zona de confort».

  • Elige cómo y cuándo vas a aprender

  • Crea hábito de aprendizaje: cada cosa nueva que aprendas, escribe cómo adaptarla a ti y al receptor de tu marca. Además, haz un gráfico de cómo harías tuyo ese trabajo, ese aprendizaje nuevo.

  • Piensa qué ventajas le aportará al receptor de tu marca personal

  • Practica, diseña, busca feedback, mejora, aplica, equivócate, reenfoca y disfruta.

¿Cuándo empiezas a asegurar que tu aprendizaje le da valor a tu marca personal?

12 tareas básicas para aprovechar tu marca personal

¿Cómo van tus hábitos para mantener activa tu marca personal? ¿Estás buscando empleo? ¿Quizás buscas colaboraciones profesionales o atraer clientes?

Tener una marca personal sólida significa trabajar con esfuerzo y compromiso. Al igual que el talento, no valen las actuaciones puntuales. El talento y la marca personal requieren de voluntariedad e intencionalidad sostenible en el tiempo. ¿Lo estás trabajando?

¿Qué se dice del mercado laboral y la marca personal?

Las últimas noticias publicadas en relación al mercado laboral nos dicen:

  • El 80% de los currículums vitae son descartados por falta de información relacionada con los requisitos demandados.
  • Ten preparado un buen currículum tradicional.
  • Invierte también en una buena presencia en redes sociales
  • Demuestra tu compromiso e interés por las novedades empresariales de tu sector.
  • El networking y las candidaturas espontáneas son esenciales para encontar empleo.
  • Los trabajadores con referencias y recomendaciones acceden más rápido a nuevos puestos.
  • El mercado oculto es mayor para puestos más especializados y cualificados.
  • Necesitas aplicar técnicas y planes que te permitan ponerte en valor y diferenciarte.

La pregunta clave es ¿te estás adaptando a las nuevas necesidades del mercado laboral?. ¿O sigues haciendo lo de siempre?. Incluso, ¿estás esperando a que llamen a tu puerta?

Ponte en marcha. Hoy te planteo 12 tareas básicas. Al menos éstas, necesitas empezar a ponerlas en marcha. Luego se puede ir mejorando todavía más. Empieza por aquí, ahora.

12 tareas básicas para aprovechar tu marca personal

Está demostrado que los profesionales con una marca personal bien definida y con un plan de acción, tienen mejores resultados.

¿Qué necesitas mejorar?

No te hagas más daño buscando trabajo y sé valiente

Sí por favor no te hagas más daño buscando ese empleo que parece que tarda en llegar. Sé que estar en situación de desempleo no es nada agradable. Puede llegar a ser desesperante. Por ello, es tan importante que te cuides en el proceso. Que mantengas un plan activo profesional y personal es crucial. Todo para salir del «bucle emocional» que puede suponer la búsqueda de empleo.

Ahora bien, ¿por qué insistir hoy en que no te hagas daño?. Porque si me permites un poquito de espejo gráfico, yo estoy viendo lo siguiente:

No te hagas más daño buscando trabajo y sé valiente

¿De verdad un reclutador va a creer tus bondades leyendo tu timeline de quejas?

No te hagas más daño con la historia que creas

Llenar las redes sociales con tus peores mensajes de tristeza, no te ayudará. No convencerás a nadie para que te «venda» a una oportunidad profesional. A la persona que te pueda recomendar se le irán las ganas. O como mínimo le faltarán argumentos para defender tu candidatura. Le faltará una visión clara del valor añadido que puedes ofrecer a su empresa o a otra.

Por ello es importante que seas consciente de que las redes sociales no son un «muro de las lamentaciones». Son una herramienta de visibilidad y conexión. Se han convertido en un medio de aprendizaje, inspiración y oportunidad. Te permitirán conectar más fácilmente con personas a las que de otra forma, sería más difícil llegar.

Pensando en ello, últimamente, veo demasiadas personas que constantemente están dejando mensajes tristes. Muestran desesperación pidiendo trabajo. Como dije anteriormente, no me digas que buscas trabajo, dime qué me ofreces. Y añado nuevamente, comprendo la situación. Pero así, te estás haciendo mucho daño. A ti, a tu marca y a tus posibilidades.

Céntrate
  • ¿Cómo le explicarás a un reclutador con hechos y pruebas, que ante situaciones difíciles eres una persona que se supera?. Tu actividad en redes sociales está diciendo lo contrario.
  • ¿Y si resulta que están buscando alguien que sea curioso, aprenda y realice análisis?. Voy a leer tu historia en tus redes sociales. ¿Qué conclusiones sacaré?

Has estado un periodo prolongado en desempleo. Hoy se tiende a ser más comprensivo con este punto. Sabemos que la situación puede ser difícil. Ahora bien, no seremos comprensivos en un proceso de selección con la inactividad. ¿Qué has hecho mientras tanto?. ¿Cuál ha sido tu aprendizaje?. ¿Con quién has contactado?. ¿Qué experiencias has procurado crearte?

¿Cómo comprobaré tu inteligencia emocional viendo tus publicaciones?

Sé coherente con la marca personal que quieres ofrecer en tu proceso de selección

Tu marca personal son tus valores. Es tu forma de vivir, aprender y hacer. El estilo que impregna todo lo que compartes. Para un poco. Cálmate. Respira. Eres un profesional. Ahora no trabajas. Pero igualmente, eres un profesional.

Así que desde este enfoque,

  • ¿Qué es lo mejor de ti?. ¿Y cuáles son los retos que conseguiste superar en el pasado?.
  • ¿Qué habilidades pusiste en marcha?. ¿Cómo puedes aprovecharlas en este momento?. Haz un plan. Transmite los cambios que estás haciendo.
  • ¿Qué opiniones tienes de los temas de actualidad en tu sector?. ¿Y qué tipo de reflexiones quieres crear en nosotros para que veamos lo mejor de ti?.
  • ¿Cuáles son tus intereses?. ¿Con quién quieres contactar?. ¿Qué tipo de red de contactos te sería de utilidad?

 

Tu red es parte de tu valor

Ya sabes, aprovecha. Sé coherente. Tu tienes unos buenos valores. Posees seguro, unas competencias que te hacen diferente. Comunica de acuerdo a todo ello. Contacta con profesionales mostrando esa coherencia. Pide ayuda mostrando tu objetivo y tu aportación.

  • No es lo mismo recibir un correo en el que te dicen una cosa que otra. «Necesito trabajo, ten en cuenta mi currículum, por si te enteras de algo». Esto no sirve para nada.
  • «¿Me podrías ayudar?. Tengo este objetivo… y me gustaría crearme una buena red de contactos. ¿Puedes sugerirme profesionales con los que contactar?.

Porque es importante que lo pienses un momento. Somos más receptivos a ayudar a quien se ayuda a sí mismo. Así que, ¿qué imagen estás dando?. ¿Te ayudas o te estás haciendo daño?

De hecho, ya hay profesionales, que lo están haciendo muy bien. Están realizando su plan. Se han propuesto contactar, ser visibles y mostrar un estilo constructivo con su situación. «Se venden». Por mucho que a veces, no te guste esta idea, la necesitas. Crear una red de contactos en la que hayas creado un buen impacto, te ayudará. Seguramente, muchos no puedan darte trabajo directamente. Pero, sin duda te acercarán a tu objetivo.

Sé valiente

Sé valiente. Descansa un poco, cúrate las heridas de esta situación de desempleo, y sé valiente.

De verdad que es muy importante. Ten valentía para mirar tu currículum y tu perfil desde los ojos del otro. ¿Qué le falta?. ¿Cuál es tu mejor valor?. ¿Cómo puedes comunicar lo que sabes hacer?.

Y entonces, si tienes que publicar, publica ideas. Publica reflexiones e información útil. Ofrece tu visión de las cosas. Llama la atención por tu forma de entender tu trabajo.

Personalmente, a mi no me gustaría que me presentaran una oportunidad profesional con tristeza. «Mira, ten en cuenta a Maite, que está tremendamente preocupada por su situación». Prefiero que si me presentan, digan algo valioso. «Mira Maite aporta algo diferente. Me ha gustado mucho su enfoque de trabajo en…». ¿Y a ti?. ¿Tú que prefieres?.

Descúbrete
  • Aprovecha todos los formatos que existen en el mercado para darte a conocer. Una presentación, una publicación en linkedin, un ebook, un post de tu blog… Cualquier medio que te permita mostrar de forma motivadora y tangible tu propuesta.
  • Hazla llegar. Potencia tu visibilidad, con valentía y coherencia.
  • Tú tienes algo que decir. Me da igual que profesión tengas. Las nuevas tecnologías son para todos. O al menos para todos los que quieran aprender y aprovecharlas.

 

Conclusión

Ya para terminar, deja las publicaciones desesperadas. Crea una historia de actividad en tus redes sociales, y en tus interacciones personales, que aporte algo. Permíteme motivarme viendo tu perfil y tu trayectoria. Déjame que me inspire conociéndote. Dame la oportunidad de conocerte y llevarme una buena impresión de ti. Deja grabado algo interesante en mi cabeza, para que te tenga presente. Aumenta las posibilidades de que se me ocurra con quién puedes contactar y me sienta feliz de recomendarte.

Y sobre todo, lo más importante, no te hagas más daño. Gestiona las emociones que te paralizan. Y vuelve a empezar. Sé valiente para mostrar lo mejor de ti.

Deseo que te cuides, y que crezcas en este proceso. Y por supuesto, que encuentres tu objetivo, sintiéndote satisfecho de cómo lo has logrado.

5 oportunidades de provocar (de forma sana) a tus colaboradores.

Permítete unos minutos para reflexionar. ¿A ti quién te inspiró para ser mejor líder?. ¿Qué personas te plantearon retos motivadores para liderar mejor?. ¿Cómo lo consiguieron?.

¿Te dijeron lo que tenías que hacer exactamente?. Probablemente algunos lo harían. Aunque seguramente te motivarías menos. Seguro que tu motivación e impulso fue mayor con otras personas. Seguramente las personas que te provocaron impulso, te permitieron pensar. Despertaron, casi seguro, la imagen de que podías conseguirlo. Y te emocionaron. Te proporcionarían seguro «la pista» adecuada para que reflexionaras y encontraras por ti mismo la solución.

Se centraron en proporcionarte una conversación que te inspiró. Una conversación, llena de cuestiones, más que de instrucciones. Mantuvieron un diálogo contigo en el que había redirección más que soluciones exactas.

De esta forma, tu sensación de éxito sería más sólida, porque fuiste dueño de las decisiones.

¿Eres capaz de identificar algo así en tu trayectoria profesional?

Y la pregunta más importante viene ahora. 

¿Cuánto eres capaz de provocar motivación, compromiso, y protagonismo en tus colaboradores?

Mi intención, no es hacerte dudar, al menos demasiado. Pero quizá sí, un poco. Digamos que en la capacidad de auto cuestionarnos, están nuestros mejores retos. Así que, si quieres retarte, te invito. 

¿Revisamos si puedes provocar mejor?

5 oportunidades de provocar (de forma sana) a tus colaboradores

1 La visión futura de lo que queremos conseguir como empresa y cómo lo haremos

Hacer reflexionar sobre la visión futura de nuestros objetivos como equipo y como empresa, motiva. Provocar que los colaboradores se planteen e imaginen los escenarios que queremos conseguir, impulsa. Motiva e impulsa porque activamos los neurotransmisores en el cerebro encargados de focalizarnos en soluciones y posibilidades. 

Con lo que asegúrate de que tus conversaciones incluyen reflexiones con esta oportunidad de provocación. 

Reflexiones que puedes provocar:

  • ¿Cómo actuaríamos en el día a día si ya estuviésemos allí?
  • ¿Cuánto nos acerca esta estrategia que estamos utilizando al escenario que hemos elegido?
  • ¿Qué es lo realmente importante para que consigamos ese escenario futuro?
  • ¿Cuánto estamos invirtiendo en el trabajo diario en nuestros valores?
  • ¿A qué nos ayuda trabajar con estos valores?

Te puede interesar: Cómo comunicar la visión para provocar compromiso

2 La confianza en la capacidad de tus colaboradores

El feedback que me proporcionan muchos líderes de sus conversaciones con los colaboradores incluyen:

  • «No estás…..»
  • «Aquí no has cumplido con ….»
  • «Creo que no te identificas con la empresa, si lo hicieras, harías esto de esta forma….»
  • «No sé que es lo que haces, pero no….»
  • «Los resultados que obtienes, demuestran que no….»

Estas conversaciones, perdonadme, pero no provocan. O al menos, provocan lo contrario de lo que buscas.

¿Qué te parece si cambias la redirección de tus conversaciones?. Genera una conversación que abra el análisis y la responsabilidad.

  • ¿Cuál es el criterio que has utilizado para…?
  • ¿Qué es lo que mejores resultados te ha proporcionado?
  • ¿Cómo puedes mejorarlo incorporando…?
  • ¿Cuál es exactamente el reto que tienes en…?
  • ¿Qué has aprendido en los últimos 3 meses?
  • ¿Podrías identificar qué funcionó y qué no lo hizo?
  • ¿Cuáles serían tus siguientes pasos?
  • ¿Cómo te puedo ayudar a crecer en …?

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3 Solución de problemas vs provocar la responsabilidad en la solución

¿Cuánto tiempo dedicas a solucionar «incendios» de tu equipo?. ¿De qué está lleno tu tiempo como líder?. ¿Eres un «apaga fuegos»?. Este es uno de los temas más frecuentes también con los que me encuentro.

¿Y si tus colaboradores vinieran con la solución en vez de sólo con el problema?. Dime, ¿a qué estás acostumbrándolos?. ¿Cuál es tu primera respuesta cuando te comunican un problema?.

Tratas de comunicar directrices e incluso la acción exacta que tienen que hacer para solucionarlo?

Así estás provocando dependencia y poco desarrollo profesional en tus colaboradores. 

La próxima vez, para, piensa y prepárate preguntas que provoquen responsabilidad y crecimiento. Mejor si provocas que tus colaboradores ganen en autonomía y responsabilidad sobre sus problemas. Pueden ser conversaciones como:

  • Dime, ¿Qué motivos fundamentales nos ha llevado a tener este problema?
  • Coméntame ahora o tómate un tiempo, ¿Qué tres soluciones me puedes dar para…?
  • ¿Qué has aprendido?

4 Tus colaboradores y su responsabilidad en el cumplimiento de plazos

Contradicciones en las prioridades de trabajo. Ir asignando tareas sin revisar la carga de trabajo. Evitar hacer seguimiento hasta que se acercan los plazos finales de proyectos o tareas. Estas y otras acciones provocan que los colaboradores sigan posiblemente unas prioridades que no están alineadas con lo verdaderamente importante. Incluso que se esté dedicando tiempo a lo que más fácilmente pueden resolver, y menos a lo que más les cuesta.

Mantén siempre conversaciones de seguimiento:

  • Esta semana, ¿a qué le vas a dar prioridad?
  • ¿Qué hitos en este plazo de tiempo nos podemos plantear?
  • ¿Cómo te vas a organizar?
  • ¿Qué cambios puedes hacer para llegar a tiempo al plazo acordado?

5 La gestión de las emociones de tu equipo

Ocuparse y facilitar que tus colaboradores sientan la emoción más adecuada a la situación que están viviendo. Esta es una de tus oportunidades. Para provocar la mejor emoción. No todas las emociones son adecuadas para cualquier tipo de tarea. La euforia, por ejemplo, no es adecuada para realizar análisis y planes de mejora. Sí lo es una emoción de cierta intranquilidad e insatisfacción. 

¿Por qué provocar emociones?. Porque generan distinto tipo de actuaciones. Porque predisponen a nuestro cerebro a realizar determinadas tareas y no otras. Es posible que en ocasiones, tus colaboradores se dejen llevar por emociones que no les sirven para la tarea.

¿Te ocuparás de facilitarles el impulso que necesitan?. Lo primero será identificar las emociones:

  • ¿Cómo te sientes con respecto a …?
  • ¿Cuáles son los motivos?
  • ¿Qué te ha impulsado a…?
  • ¿Qué emoción necesitarías para abordar…?

Te puede interesar: ¿Lideras el potencial de tu equipo o lo diriges al fracaso?

Conclusiones: cómo provocar compromiso, motivación y responsabilidad

Recuerda, tus conversaciones pueden provocar o bloquear. Puedes ocuparte como líder, de dar un impulso cuando hablen contigo, o hacer más grande el bloqueo. Tienes al menos 5 oportunidades de generar impulso hacia adelante, provocando:

  • Conversaciones que «dibujen» claramente la visión final de lo que queremos conseguir
  • Diálogos en los que tus colaboradores sientan que confías en sus capacidades
  • Protagonismo en los planes de acción a seguir a la hora de solucionar problemas
  • Responsabilidad en el tiempo y energía invertida en la consecución de plazos
  • Gestión y responsabilidad sobre las emociones 

Aprender a mejorar las conversaciones con tus colaboradores

A tu disposición. Cada día son más los responsables directivos los que contactan para mejorar sus acciones como líder. Si consideras que te puedo ayudar, conversemos para provocarte ¿te parece? 😉

De qué pasta están hechos los mejores profesionales

¿Te lo has preguntado alguna vez?. ¿De qué pasta están hechos los mejores profesionales?. ¿Qué hacen en su día a día que les hace ser tan buenos?. Cuando admiras a alguien, ¿eres capaz de identificar qué le hace tan bueno?.

A mi particularmente, es algo que me inspira muchísimo. Fijarme en qué le hace a alguien tan buen profesional. No simplemente conocido, hablamos de que es bueno en lo que hace. Hablamos de su sabiduría puesta en acción.  Verás que si te haces la misma pregunta que yo, es muy claro. La respuesta es siempre… sus HÁBITOS.

Los hábitos, esas costumbres y disciplinas que nos garantizan el éxito. ¿Cómo vas de hábitos profesionales?. O ¿eres más bien reactivo, conforme demande la situación actúas?.

Los buenos hábitos te permiten:

  • Comprobar que algo funciona
  • Garantizan resultados
  • Te proporcionan tranquilidad y seguridad
  • Son una guía de trabajo, de actuación y de satisfacción contigo mismo
  • Favorecen, sino la perfección, ser experto en algo
  • Proporcionan tranquilidad y confianza a los demás
  • Te hacen ser más creíble
  • Redistribuyen tu energía y evitan el agotamiento emocional

Vamos a plantearnos durante unos minutos. ¿Qué tipo de hábitos podrían ayudarte a ser mejor profesional?

De qué pasta están hechos los mejores profesionales

Autoestima Personal y Profesional

Han creado el hábito de quererse y reconocerse. Dedican tiempo periódicamente a repasar sus logros. Han desarrollado la capacidad de identificarse y ser conscientes. Sin consciencia sobre lo que uno hace es difícil ser constante. Les gusta vivir consigo mismos. Dialogan consigo mismos de forma amable y retadora. Son un buen amigo con el que vivir el resto de su vida.

Se premian cuando consiguen retos y se cuidan cuando se equivocan.

¿Te llevas bien contigo mismo?. ¿Mantienes un diálogo constructivo contigo mismo? ¿Practicas la autoestima de manera habitual?

Capacidad de reflexión y reevaluación positiva

La reflexión les acompaña diariamente. Para aprender, mejorar, constatar, confirmar y orientarles a la acción. Es la capacidad de re-pensar las vivencias. Y lo hacen desde la calma. Reservan tiempo para reflexionar. Necesitan de la reflexión para ser mejores. La mantienen como guía y termómetro de cómo están. De cómo se sienten. 

Les permite re-evaluar las experiencias más difíciles. Aprenden a encajar los momentos complicados. Buscan la forma de seguir adelante.

Y tú, ¿hablas contigo mismo desde la tranquilidad?. ¿Reservas un espacio para conversar contigo mismo?. ¿Reflexionas lo vivido?. ¿Piensas lo que sientes y sientes lo que piensas?

Inteligencia Emocional

Acostumbrados a ser responsables de sus propias emociones. Deciden también cuándo quieren invertir tiempo y energía en facilitar la gestión emocional de los demás. Han aprendido a tomarse un tiempo para identificar sus emociones. Habitualmente se preguntan por qué sienten lo que sienten. Buscan cuál es la mejor emoción con la que querrían estar en cada situación. Y sobre todo, hacen habitualmente, para regular sus emociones. 

Acostumbran a no juzgar si deben sentir o no una emoción en determinado momento. La sienten, la asumen, y se responsabilizan. Incluso cuando la regulan a un nivel aceptable la aprovechan en su beneficio.

¿Sabes cómo funcionan tus emociones?. ¿Eres capaz de prestarles atención habitualmente para gestionarlas?. ¿Has dejado de juzgarte  en ocasiones por sentir lo que sientes?

Inteligencia Conversacional

Conversan con los demás para inspirarles. Hablar con ellos es una oportunidad para descubrirse. Son capaces de generar con sus conversaciones, una inquietud positiva por mejorar. Te hacen sentir que les importas y que te entienden. Eliminan la incertidumbre, y provocan tranquilidad y confianza. Te permiten verte a ti mismo como no te habías visto antes.

Provocan nuevos enfoques. Facilitan extraer de ti tu mejor potencial. Conversar con ellos es aprender. Te sientes incluido en sus vidas y en su proyectos. En definitiva, crean conversaciones resonantes que impulsan al cambio.

¿Qué se llevan de ti los demás cuando conversan contigo?. ¿Qué emoción eres capaz de generar?. ¿Tus conversaciones están orientadas al potencial o al fracaso?.

Valores y Toma de Decisiones

Valores. Aquello en lo que crees, es prioritario en tu vida y guía tus actuaciones. Los mejores profesionales han elegido conscientemente sus valores profesionales. Se perciben fácilmente en su comportamiento diario. Tener definidos unos valores te facilita sentirte más satisfecho con tus actuaciones tanto a nivel personal como profesional. Son una estupenda guía para tomar decisiones. No hay decisiones buenas o malas. Sólo hay decisiones con determinadas consecuencias y riesgos. Las personas con valores claros se apoyan en sus propias directrices para tomar decisiones. Ahorran tiempo y energía en posibles dilemas. Pueden escuchar las recomendaciones de los demás. Pero serán sus propios valores lo que les hará más fácil la elección final.

¿Y tú has elegido conscientemente los valores de tu vida?. ¿Eres coherente con tus valores?. ¿Sabes cómo ayudan los valores en tu marca personal?

Objetivos, Riesgos y Estrategia

Siempre con un objetivo delante con el que aprenden y se sienten retados. Saben que hay una parte del reto que controlan. Hay otra parte de ese objetivo que, posiblemente no lo hayan afrontado antes. Aunque parezca, obvio, ¡por eso es un reto!. Y para ello dedican tiempo a pensar cómo lo harán. Elegir la estrategia que pondrán en marcha y los siguientes pasos les emociona. Sienten paso a paso que lo van a conseguir. O cuanto menos, aprenderán rápido y reorientarán sus acciones. Para eso está el aprendizaje. Ir aprendiendo sobre la marcha forma parte de la consecución de objetivos. 

La estrategia y el establecimiento de un plan les tranquiliza y les da seguridad. No se entiende elegir un objetivo sin responsabilizarse de las acciones. Es imprescindible tener claro cuánta energía y tiempo quieren invertir en los retos. 

¿Y tú?. ¿Quieres conseguir un objetivo pero te has bloqueado?. ¿Con qué fortalezas cuentas?. ¿Qué parte controlas?. ¿Qué puedes hacer para las acciones que menos dominio tienes?

Gestión del Tiempo y del Ocio

Protagonizan su tiempo. Se responsabilizan. Su tiempo es valioso y eligen cómo y con quién vivirlo. Tienen el hábito de prever acciones futuras necesarias para sus proyectos. Sean de vida o profesionales. Aplican el «ahora no, pero puedo en x momento». Negocian su presencia. Aprovechan sus mejores momentos de concentración para temas importantes y de valor. 

Se toman descansos. Recargan energía. Planifican y reservan sus tiempos de ocio y descanso. 

Incluyen a los demás en su gestión del tiempo. Organizan, planifican y cumplen con lo acordado. También son capaces de exigir ya que sus demandas tienen la misma importancia que las de los demás.

Reorganizan sus planes cuando los imprevistos les abordan.

¿Y tú te sientes dueño de tu tiempo?. ¿Te has sentado a analizar, organizar y planificar tu tiempo?. ¿Cumples y exiges con los demás?. ¿Respetas tu descanso y el de los demás?

Aprendizaje y Cambio Visible

Estudian. Sí, mantienen el hábito de seguir estudiando. De forma autodidacta o con formación organizada. El aprendizaje les permite sentirse vivos y con posibilidades. Les mantiene abiertos de mente y les permite cuestionarse viejos hábitos. 

Construyen nuevos hábitos con lo aprendido. Es decir, son capaces de hacer suyo el aprendizaje. Crean para sí mismos nuevos métodos e incorporan nuevas habilidades. Consolidan su aprendizaje generando cambio y valor en sus actuaciones personales y profesionales. 

Comparten lo aprendido y lo ponen en práctica. Leer algo nuevo, estudiar un nuevo enfoque o escuchar a un profesor les inspira al cambio. Realizan un plan de acción nuevo que les motive y les permita comprobar lo aprendido. 

¿Y tú?. ¿Sigues estudiando?. ¿Qué haces con lo que lees?. ¿Qué cambios has sido capaz de provocar en los últimos 3 meses como consecuencia de un nuevo aprendizaje?

Evaluación y Feedback

Evalúan el estado de sus retos. Valoran la energía y tiempo invertidos en su vida y en las personas. Analizan lo conseguido identificando lo mejor que han hecho, y lo que pueden seguir mejorando. 

Solicitan feedback a sus compañeros de trabajo, a su equipo o a sus familiares y amigos. Tienen presente la percepción externa que se tiene de ellos.  Eligen acorde a sus valores los posibles cambios a realizar.

La evaluación y el feedback es una fuente de aprendizaje imprescindible. Se evita recibir esta información como un ataque personal, sino como una perspectiva diferente a tener en cuenta.

¿Y tú, evalúas en qué punto estás?. ¿Te responsabilizas de posibles cambios?. ¿Pides feedback a los demás?

Compromiso con la Vida: Personal y Profesional

Como conclusión quería identificar un hábito crucial para todos los demás que comentaba anteriormente. Los mejores profesionales que conozco se comprometen. Con su vida y con su profesión. Hay una serie de palabras clave que les caracteriza.  Protagonismo. Proactividad. Aprendizaje. Cambio. Toma de decisiones. Análisis y reflexión.Vivir y disfrutar.  Pasión y alegría en todo lo anteriormente explicado.

Te deseo toda la energía posible para que te comprometas con tu vida. Sin tu compromiso nos perdemos lo mejor de ti.  

De estos 10 hábitos ¿cuáles pones en marcha?. Apóyate en ellos.
¿A qué hábitos estás prestando menos atención?. Empieza por uno, por el que te sea más fácil.
No lo dejes escapar. Tu mejor «tú» depende de ti. 🙂

 

Prepararse una entrevista de trabajo no es aprenderse las respuestas

Prepararse una entrevista de trabajo. ¿Cómo lo haces?. ¿Has hecho un recopilatorio de preguntas y respuestas recomendadas que has encontrado en internet?. Bueno, las lecturas de este tipo siempre pueden ayudar. Ahora bien, no las asumas como «una biblia». En casi ninguna ocasión, me verás dando recomendaciones de «respuestas tipo» para realizar bien una entrevista de trabajo. La clave es que entiendas que busca el entrevistador y hagas tuyas las respuestas. ¿Qué significa esto?. Que te trabajes lo que quieres responder hablando de ti. 

Es demasiado frecuente, encontrarse candidatos que te dan una «respuesta tipo» cuando conversas con ellos en el proceso de selección:

  1. Creo que tengo las cualidades y experiencia necesarias…
  2. Estoy muy interesado …
  3. Tengo tantos años de experiencia profesional en este puesto…
  4. Mi objetivo es desarrollarme en una empresa que me de la oportunidad…
  5. Quiero trabajar en una empresa que reconozca mi valor…

Atención, cambia el enfoque. Trata de responder dando tu respuesta personalizada a :

  1. ¿Cuáles son esas cualidades y esa experiencia?. ¿Por qué crees que pueden aportar algo a este puesto y a esta empresa?. ¿Qué es lo mejor que sabes hacer y que puede aportar valor a este puesto?.
  2. ¿En qué estás interesado realmente?. ¿Qué es lo que te motiva?. ¿Por qué te motiva este puesto y qué quieres aportar?.
  3. ¿Tu experiencia de qué nos sirve en este puesto, con estos objetivos y en esta empresa?.
  4. ¿Por qué debemos darte la oportunidad?. ¿Qué vamos a ganar con ello?.
  5. ¿Necesitas que alguien reconozca tu valor?. ¿Qué valor reconoces tú que tienes y qué conseguirás con ello en este puesto?.

Tus respuestas, no las de otro, a estas cuestiones son las que queremos escuchar. La empresa necesita conocerte y entender qué perfil profesional y personal tienes. Trata de hacerse una idea sobre cómo sería que trabajaras para ellos.

Aprenderse unas respuestas determinadas, te descalifica y despersonaliza en el proceso de selección. Además cuando como entrevistadores quieres profundizar en los comentarios del candidato, te das cuenta que no tienen cómo argumentarlos o defenderlos.

Prepararse una entrevista de trabajo no es aprenderse las respuestas

En los cursos de formación y procesos de coaching orientados a la búsqueda de empleo, este es uno de los objetivos clave con mis clientes. Si quieres que te valoren, necesitas arriesgarte a preparar tu mensaje claro y personalizado. Tu marca personal necesita impactar y visualizarse claramente. 

La entrevista de trabajo es una de las mejores oportunidades que tienes para comunicar de verdad. Comunica quién eres, qué es lo mejor que sabes hacer, y qué le aportará a la empresa. 

Para conseguir bien este objetivo, la experiencia me dice, que además de saber hablar de tu trayectoria profesional, necesitas algo más. Hay muchos candidatos que tienen una buena trayectoria profesional pero cuando se enfrentan al cara a cara pierden toda su credibilidad y confianza. 

¿Qué habilidades necesitas entrenar y recuperar para que se te valore lo mejor posible en una entrevista de trabajo?

Veamos algunas de ellas.

Desarrolla tu autoestima personal y profesional

No es que el entrevistador no quiera valorarte. Es que si tú no te valoras, al entrevistador le entran dudas, con lo que su decisión no estará clara y no te elegirá. ¿Qué pasaría mañana si tienes que defender tu propuesta o idea ante otro departamento o ante un cliente?. Tus dudas y la incertidumbre que puedas mostrar se anticipa como el posible desempeño que tendrás en la empresa. 

Reinicia tu autoestima. Ya sé que puede que lleves algún tiempo sin trabajar. Pero esto no te hace peor profesional. Sigues siendo una persona de valor. Recupera la confianza en ti mismo, buscando tus mejores éxitos en el pasado.

  • Sitúa tus éxitos en el contexto en el que se dieron.
  • Habla del objetivo del que personalmente te hiciste responsable.
  • Explica claramente qué hiciste y qué resultados obtuviste.
  • Asocia esa experiencia al puesto al que te presentas, ¿de qué le servirá esta experiencia a la nueva empresa?.

Trabaja tu imagen futura

¿Te ves trabajando en esta empresa?. ¿Por qué?. ¿Cómo sería si trabajaras aquí?. ¿Qué verían tus compañeros y tu responsable?. El entrevistador necesita una imagen clara de qué pasaría en el día a día si te contratara. Cualquier duda y «respuesta tipo» que puedas transmitir, generará rechazo en el resultado de tu entrevista de trabajo. 

¿Eres capaz de visualizar tu mejor imagen de futuro?.

Antícipate. Imagina que han pasado tres años y que llevas trabajando este tiempo en esta empresa.

  • ¿Qué éxitos crees que habrás conseguido?.
  • ¿En qué te habrás superado?. ¿Cómo lo has conseguido?.
  • ¿Qué acciones te llevaron al éxito?.
  • ¿Cuáles fueron las decisiones que habrás tomado?.

Interioriza tus errores, conflictos y problemas que tuviste en otros trabajos

¿Y si hablamos de posibles errores, conflictos o problemas que tuviste en otros puestos de trabajo?. ¿Te pondrás nervioso?. ¿Eres capaz de gestionar tus emociones con respecto a esas vivencias?. ¿Has asumido e interiorizado personalmente estas experiencias?.

El entrevistador necesita también saber cómo te enfrentas a conflictos y situaciones críticas. Cómo las resolviste en el pasado y cómo te han afectado en el presente es importante para conocer en qué persona te has convertido. ¿Cómo te han hecho crecer estas experiencias?. 

Haz un ejercicio de reflexión. Repasa mental y emocionalmente este tipo de situaciones en tu trayectoria profesional.

  • ¿Qué consideras que harías hoy de otra manera?.
  • ¿Cuáles de tus experiencias profesionales fueron situaciones críticas para ti?.
  • ¿Cómo te enfrentaste a ellas?.
  • ¿De qué forma gestionaste las emociones frente a esos errores, conflictos o situaciones críticas?.
  • ¿Cómo te han servido esas experiencias?. ¿De qué forma te han convertido en un mejor profesional?.

Define tus retos y compromisos

La mejor motivación de una persona es su propia motivación interna. La que no necesita de nadie para que te involucres y te impliques. Si haces un análisis te tu trayectoria, verás que tus mayores logros, fueron aquellos con los que te comprometiste al 100%. Así, nadie tuvo que ir detrás de ti para que te responsabilizaras de ese cometido. 

¿En qué te involucrarás si trabajas en esta empresa?. 

Conócete a ti mismo. Invierte en reflexionar sobre tus mejores compromisos y retos conseguidos. Así mismo, explora qué retos te gustaría conseguir, y en qué responsabilidades y experiencias, te comprometerías dando lo mejor de ti.

  • Cómo profesional que quiere crecer y estar satisfecho consigo mismo (eso esperamos), ¿qué retos te gustaría abordar?.
  • ¿Qué fortalezas podrías aprovechar en la consecución de tus futuros compromisos?.
  • De cara a potenciar tu perfil, ¿qué te gustaría aprender para ser mejor profesional?.
  • ¿Qué ganaría la empresa, el equipo y los clientes con tus futuros compromisos?.

Gestiona tus emociones

Sí, efectivamente la entrevista de trabajo es una situación de evaluación. No obstante, no olvides, que la evaluación se produce en ambas direcciones. Al final, tú también decidirás si quieres trabajar en esa empresa o no. Cierto es, que no te puedes ocupar sobre cómo la empresa, te hará atractiva su oferta. Pero sí, puedes y necesitas gestionar bien esta situación de evaluación para ti. La gestión de emociones en una entrevista de trabajo, también puede dar pie a anticipar cómo afrontarás posibles situaciones de evaluación en el futuro. Así que, ¿cómo vas de inteligencia emocional?.

Gestiona tu ansiedad, antes, durante y después de la entrevista. Es una pena ver estupendos candidatos que se bloquean ante las entrevistas de trabajo. Y aunque podamos facilitarles la entrevista, otro candidato con tu mismo nivel y con mayor seguridad, puede que sea elegido en tu lugar.

  • Un altísimo porcentaje de la gestión de la ansiedad viene dado por la preparación previa a una exposición o a una entrevista de trabajo.
  • Antes de exponerte a que te pregunten por experiencias incómodas o a preguntas contradictorias, prepárate. Interioriza tus vivencias críticas como situaciones de aprendizaje que te hicieron aprender.
  • Visualiza cómo quieres comportarte en la entrevista de trabajo: el tono de voz, la velocidad del habla, tu gestos, etc.
  • Sitúate en posición de tu mejor versión, de todo lo que puedes hacer, y de todo lo que te ilusionaría aportar.

Conclusión

Los profesionales que se valoran más en las entrevistas de trabajo, son aquellos que tienen un gran conocimiento de sí mismos y de su potencial. Recuerda para ello las habilidades en las que necesitas invertir. Es más, no esperes a que el entrevistador te haga las preguntas que has leído en este artículo. Anticípaselas. Prepárate lo que quieres decir y enlaza toda esta información con las preguntas del entrevistador.

  • Reinicia tu autoestima personal y profesional.
  • Trabaja tu imagen futura.
  • Interioriza experiencias críticas de tu trayectoria profesional.
  • Define tus retos y compromisos.
  • Gestiona tus emociones.

Recuerda, prepárate, pero no te aprendas respuestas «enlatadas». En una buena entrevista, te quedarás en blanco si no has trabajado antes lo que tú quieres expresar. 

¿Por dónde empezarás ahora a preparar tu entrevista de trabajo?
¿Qué reflexiones personales necesitas hacer para dar una buena imagen?
¿Cómo organizarás la información que quieres transmitir a la empresa?

Y si te apetece y puede ayudarte...

5 buenas prácticas para conseguir lo mejor de tu equipo

5 buenas prácticas para conseguir lo mejor de tu equipo. Ese es uno de mis principales objetivos en las distintas sesiones de formación que suelo realizar con mis clientes. El desarrollo de buenos hábitos de liderazgo es crucial. Los buenos hábitos impactan directamente en los mejores resultados con los equipos de trabajo.

¿Qué suele ocurrir en la realidad?

  • En la mayoría de las ocasiones los líderes lideran de forma reactiva. Conforme surgen problemas o incidencias actúan.
  • No tienen en su agenda una planificación de intervenciones individuales y grupales para el año en curso. Suelen tener planificadas las intervenciones relacionadas con los proyectos. No es común tener planificadas las intervenciones para desarrollar personas o desarrollar el equipo como tal.
  • Tienen más intervenciones productivas con los colaboradores más receptivos y con mejores desempeños. Con lo que acaban sobrecargando a los mejores en detrimento de los que su potencial está por desarrollar.
  • Las intervenciones suelen ser de liderazgo “one to one”. De esta forma, pueden dejar de lado las intervenciones en equipo para hablar del propio funcionamiento del equipo.
  • Invierten poco tiempo en “cuidarse” y prepararse sus intervenciones. Así, muchos de sus mensajes están cargados de reactividad emocional. Se pueden dejar de lado su propia regulación de emociones para ayudar a regular las emociones de sus colaboradores.

Vamos a aprovechar pues, el tratar de realizar un resumen de estas 5 buenas prácticas para conseguir lo mejor de tu equipo. Como el desarrollo de toda habilidad requerirá de consciencia, intención y planificación de estos nuevos hábitos. Te propongo hoy diversas reflexiones sobre buenas prácticas para liderar. Contaremos además, con las recomendaciones de autores seleccionados a los que me gusta seguir.

5 buenas prácticas para conseguir lo mejor de tu equipo

No llegas a ser más feliz por perseguir la felicidad. Llegas a ser feliz al vivir una vida que tenga un significado

1ª buena práctica. Sé feliz como líder.

Ser feliz como líder. Imprescindible. No disfrutar con cualquier trabajo hace muy difícil desarrollar buenos hábitos. Ocurre más aún, sino disfrutas con tu rol de líder.

Liderar es impactar en las personas. Es crear un entorno y una relación en la que todos crecen personal y profesionalmente. Incluido el propio líder. Cultivar tu propia felicidad como líder te facilitará disponer de los mejores recursos psicológicos para afrontar situaciones difíciles. Y así, poder ayudar a que los demás puedan crecer contigo. Cómo les hagas sentir, y cómo les ayudes a valorarse en tu interacción como líder será el motor de la motivación de ambos.

Dan Rockwell en su blog Leadership Freak, nos propone 4 formas de promover que seas feliz como líder. Veamos y analicemos cómo vas con estos hábitos.

1. Potencia la creación de relaciones personales

3% es el porcentaje de mejora en producción que nos indica Rockwell que podemos conseguir con nuestro equipo trabajando determinados objetivos. Desarrollar competencias, mejorar procesos, afrontar incoherencias, practicar la responsabilidad e invitar a intercambiar feedback. ¿Cuál de estos 5 objetivos serían un reto pendiente para ti?

Además, considera imprescindible no caer en un dilema muy frecuente. ¿Me centro en conseguir resultados o en mejorar las relaciones interpersonales?. Para el autor, no hay duda. “El tema no es resultados o relaciones, es CONSEGUIR RESULTADOS A TRAVÉS DE LAS RELACIONES.” 

¿Cómo de asumido tienes este enfoque?

2. Sé agradecido

¿Cuándo fue la última vez que diste las gracias a cada colaborador y/o a tu equipo?

3. Potencia el valor de los demás.

Para creer y actuar de forma coherente con este objetivo, es importante liderarte a ti mismo bajo la máxima “Tú eres más importante que yo”. Buena máxima que puede a veces, hacer tambalear quizá tus creencias sobre liderazgo. ¿Crees en ella?

Esta máxima no significa sacrificarse a uno mismo, ni tampoco los intereses del equipo o de la empresa. Todo lo contrario, en muchas ocasiones la mejor forma de servir a los demás es ocuparse de su desarrollo y reconocer su valor.

4. Refuerza el éxito del equipo por encima del éxito personal

Pertenecer a algo más importante que uno mismo es un gran impulsor de las mejores versiones de las personas.

Como líder, ayudar a que tu equipo consiga éxitos es una de las responsabilidades principales.

Podemos decir que un líder tiene éxito cuando hace que su equipo tenga éxito.

Todo lo demás es ponerse como líder protagonista al que su equipo le sirve. Generaremos así múltiples dependencias del líder, poca creatividad, menos compromiso, y menos motivación por pertenecer al equipo y a la empresa.

2ª buena práctica. Qué hacer y qué no hacer para motivar a tu equipo.

Insisto mucho en las sesiones de formación. No puedes motivar a las personas. No al menos, entendiendo motivación, como ese impulso intrínseco que siente una persona cuando de verdad quiere involucrarse en algo. Esa motivación intrínseca es la clave.

Tu tarea como líder no es tanto, motivar desde fuera, como provocar su motivación interna.

Ron Carucci en su artículo en el Harvard Business Review, Qué no hacer cuando intentas motivar a tu equipo,  aún es más explícito.

La motivación no es algo que tu le haces a las personas. Las personas eligen ser motivadas, cuando les das lo mejor, les impulsas a dar un paso más, o les ofreces ideas fuera de lo común. Lo único que los líderes pueden hacer es crear las condiciones bajo las cuales las personas elegirán ser o no motivadas. La elección final siempre es de cada uno.

Carucci nos propone analizar determinados comportamientos que no motivan y otras acciones que sí lo hacen.

¿Qué acciones puedes dejar de hacer para motivar a tu equipo?

  • Alabar.
  • Inventar cosas. Prometer o comentar cosas que realmente no han ocurrido o no van a ocurrir. “He estado hablando/hablaré con dirección del trabajo que estás haciendo…” etc. Se crean expectativas que casi nunca tienen resultados visibles para el receptor.
  • Dar un agradecimiento culpable. Saber que te has excedido, o incluso que le pasaste determinada información a última hora, dificultando la tarea del colaborador. Y a continuación felicitar o pedir un reconocimiento al equipo por el trabajo de esta persona.

¿Qué acciones puedes realizar con más frecuencia para motivar a tu equipo?

  • Pregunta por la historia que hay detrás del trabajo de tus colaboradores. Nada hay más motivador que te pregunten “¿Cómo lo has conseguido?. Cuando un líder pregunta por el trabajo que ha realizado un colaborador muestra un verdadero interés. Crea una situación de escucha activa sobre el proceso de análisis, planificación, desarrollo y decisión que ha puesto en marcha el colaborador. Esta sencilla pregunta activa la motivación del colaborador permitiendo “lucirse” y mostrar como ha conseguido el reto. Además como líder te proporcionará una valiosa información de qué procesos, tareas y decisiones le hacen disfrutar. La próxima vez que le asignes un reto sabrás qué es más gratificante para esa persona.
  • Contextualiza el agradecimiento. En la mayoría de mis clases con equipos de trabajo suele haber una queja común. Los colaboradores desconocen el impacto que su trabajo tiene en los resultados de la empresa y en el nivel de satisfacción de los clientes. Incluso en el posicionamiento y valor de la empresa. La próxima vez que agradezcas a tu equipo el trabajo bien hecho, haz algo más. Tómate el tiempo de enseñarles qué significado y valor tiene su trabajo. Cómo ha ayudado a la empresa a lidiar con un cliente difícil. Explícales como su trabajo ha impactado en la satisfacción del cliente y del usuario final. Además, hazles conocedores del impacto en los objetivos de la empresa. Este sencillo gesto te ayudará a favorecer la implementación de cambios en procesos y tareas. Incluso puede ayudarte a lidiar con las resistencias al cambio.
Y además...
  • Reconoce el coste. Toda contribución significativa llega casi siempre con un coste. Personal, familiar, emocional… La mayoría de veces los colaboradores esconden esa lucha interna del coste que ha tenido para ellos conseguir determinado reto. Como líder, reconocerles ese coste es muy gratificante para ellos. Reconocer los sacrificios y retos que han tenido que superar, convierte tu felicitación y agradecimiento en una comunicación más creíble. Es tu responsabilidad como líder crear las condiciones adecuadas para que aquellos que lideran elijan dar lo mejor de sí mismos.

3ª buena práctica. Aprende a cómo comunicarte de forma eficiente con tu equipo.

Comunicar. Sí, facilitar la comunicación. Evitar que haya puntos ciegos que tienes seguro sin darte cuenta. Tu posición como líder te da un gran privilegio. Tener una visión global de los equipos de trabajo y de la evolución de la empresa.

Ahora bien, tan importante como comunicar, es ejercer un liderazgo intencional y proactivo, para reconocer y evitar posibles puntos ciegos.

A menudo, nos encontramos con equipos de trabajo que comentan “parece que nuestro jefe vive en otro planeta. Trabaja en otra empresa paralela”. ¿Qué ocurre?. Conscientemente no es que provoques no saber determinada información. O que incluso no quieras saber lo que ocurre en el funcionamiento interno del día a día de tus colaboradores. Pero ocurre, por tu posición. Es así. Y sólo un liderazgo consciente podrá ayudarte. 

Joseph Gefroh en su blog Noteworthy – The journal blog, nos propone algunas recomendaciones en su artículo Cómo comunicarte eficazmente como líder. Ideas para mejorar la comunicación con tus colaboradores.

Comprender la realidad de la comunicación

Los miembros de tu equipo examinan con lupa tus reacciones, tu lenguaje no verbal. Puede que comuniques sin querer determinados gestos de aprobación o desaprobación. Si además tu lenguaje no verbal es incoherente con tu mensaje verbal, cuidado. Tendemos a creernos antes el lenguaje no verbal antes que el verbal ya que es más reactivo a nivel emocional. Y además es más difícil de manipular. 

Conociendo este hecho, es importante que sepas que siempre estás comunicando, incluso con tu silencio. Tu objetivo como líder es que evites ser un líder volátil e incoherente en tu comunicación. Crearás caos, desconfianza y menos compromiso por parte del equipo. 

Proporcionar un mensaje coherente que refuerce tus acciones es tu meta. 

Recuerda también que la comunicación se distorsiona rápido. Da igual el medio, escrito o hablado. Estar al tanto, de esas distorsiones y resolverlas te proporcionará la confianza que tu equipo necesita percibir de ti. Sé preciso en tu mensaje, usa y refuerza los mensajes a través de diferentes medios. Usa máximas y frases clave que faciliten que los colaboradores puedan interiorizar el mensaje. 

Ser constantemente positivo, no es positivo.

No tengas miedo de dar malas noticias. Ni siquiera de proporcionar un mensaje que no es alentador. A menudo, muchos líderes evitan tener conversaciones difíciles o enviar mensajes negativos a sus colaboradores. Esperan quizá que el tema se “resuelva solo”. Esta decisión deja a todas las partes sin la posibilidad de retomar, reorientar o tomar decisiones sobre temas que seguro luego nos impactarán a todos. 

Incluso podríamos incluir aquí esas conversaciones difíciles sobre el desempeño que algunos líderes pueden dejar pendientes. Puede ocurrir, que detectes que hay un conflicto, que haya personas que no están cumpliendo con los plazos o incluso que han bajado su nivel de desempeño. Suelen ser éstas conversaciones que veo que en determinadas ocasiones, los líderes suelen dejar de lado. Afróntalas si es tu caso. 

Recuerda que las comunicaciones negativas no dejan de causar emociones negativas por no hablarlas. Todo lo contrario, las aumentan. Conversar y disponer de una comunicación responsable y auténtica ayudará a resolver los problemas y a gestionar las emociones de tus colaboradores.

Y que no se nos olvide...

Una de mis favoritas, en las que invierto mucha atención en mis clases. Y Joseph Gefroh enfatiza también. Evita por todos los medios utilizar la “Técnica Sandwich” para endulzar los mensajes negativos.

Esta técnica promueve que comuniques algo positivo acompañando al mensaje negativo y finalmente vuelvas a terminar la conversación con algo positivo.

Déjalo, no funciona. Tus colaboradores asociarán que a un mensaje positivo siempre le acompañará algo que no está bien. Dejará de ser creíble la parte motivadora o en que felicites. Hay un momento para felicitar y otro distinto para afrontar lo negativo. Usa en cada momento el que corresponda. Dale la importancia que se merece a cada uno.

Rompe barreras y comunica tu disponibilidad para conversar

Abre la puerta de tu despacho de vez en cuando si habitualmente la tienes cerrada. Si tus colaboradores observan que continuamente estás reunido u ocupado, no serás accesible. Crearás incertidumbre y estrés sobre cuándo pueden comunicarse contigo. Es posible que aprovechen cualquier momento de pasillo para comunicarte o preguntarte cosas importantes. Esto hará que la comunicación sea limitada o estresante cuanto menos. 

Crea una agenda compartida con tus colaboradores en la que tenga acceso a cuándo puedes estar disponible para ellos. Este sencillo gesto les permitirá organizar su trabajo y su interacción contigo. Tendrán certeza de que tienes disponibilidad para ellos. Además agruparán todas las temáticas pendientes, interrumpiendo menos su trabajo y el tuyo. 

Sal de vez en cuando también de tu despacho. Hazte visible y accesible. Permítete un café con ellos o una minireunión de 5-10 minutos en su propio puesto de trabajo. 

4ª buena práctica. Crea una cultura de aprendizaje en tu equipo de trabajo.

¿Cuándo fue la última vez que un colaborador o tu equipo al completo te proporcionaron un retorno tangible de la formación a la que asistieron?. Si no encuentras la respuesta, te está ocurriendo como a muchas empresas. 

Pueden ocurrir dos cosas como mínimo. O bien, no has estado invirtiendo en formación y desarrollo de las competencias de tus colaboradores. O bien, habéis estado invirtiendo en varios cursos de formación, incluso en un Master, pero sigue sin haber retorno. ¿Hemos pedido este retorno de la inversión en aprendizaje?. ¿Se ha facilitado que los asistentes a formación propongan cambios y nuevos proyectos como resultado de su aprendizaje?.

Es bastante frecuente. Pero no por ello menos desmotivador. Sea cual sea el modo de aprendizaje que se facilite es importante reforzarlo con la posibilidad de crear cambios y nuevos procesos. Sino ¿para que se aprende?. ¿Qué interés puede tener?. Sino facilitamos que tenga impacto, se reduce la gratificación por aprender y su utilidad. 

Tomas Chamorro Premuzic y Josh Bersin en el Harvard Business Review nos proponen algunos hábitos para el día a día. Hábitos que te ayudarán como líder a crear una cultura de aprendizaje en tu equipo. Recuerda el aprendizaje que no se puede practicar se olvida y se deshecha. Con lo que el nivel de nuestro desempeño no se potencia.

1. Recompensa, refuerza y gratifica el aprendizaje continuo.

Gratificar la curiosidad y el aprendizaje no solo es cuestión de felicitar y promover una promoción. Se trata también de crear un clima que alimente el pensamiento crítico, donde se aliente el desafío y se pueda crear un nuevo discurso e ideas, incluso si son discordantes. Aprender amplia la mente, las posibilidades y la creatividad. Fomentar el aprendizaje continuo es la clave para potenciar desempeños excelentes y producir innovación. ¿Cuánto estás facilitando la innovación, mediante el refuerzo del aprendizaje con retorno tangible?.

2. Proporciona feedback constructivo, dotado de contexto y significado.

Como hemos comentado anteriormente, proporciona feedback sin miedo. Aunque éste señale la diferencia entre lo que se pide a una persona y lo que realmente está haciendo. Es una de las mejores formas de aprender. Importantísimo reconocer lo que la persona aporta y el esfuerzo que ha hecho para conseguirlo. Lo hemos comentado anteriormente. Ahora bien, no te olvides de proporcionar información sobre lo que le falta por conseguir a esa persona. Será muy difícil que se supere sin esa información.

Prepárate ese feedback y esa conversación. Crea tu mejor esquema de conversación para que el feedback sea constructivo, y esté centrado en un contexto determinado. Además, proporciona información del sentido y significado de ese feedback. Realiza esta conversación de forma compartida con el receptor. No se trata de que le “leas la cartilla” sino de que juntos acordéis una forma de solucionarlo. Con nuevos cambios por parte del colaborador y con seguimiento por tu parte.

3. Lidera con el ejemplo.

¿Cómo van tus hábitos de aprendizaje?. ¿Lees y estudias regularmente?. ¿Conviertes ese aprendizaje en algún cambio o innovación?. Sin lugar a dudas aquí el ejemplo del líder muy importante. De hecho, cuanto más senior es el líder más impacto tiene en sus colaboradores. 

Si quieres realmente alimentar la curiosidad y el aprendizaje por parte de tu equipo, necesitan verlo en ti también. 

4. Contrata personas curiosas.

Aprovecha las nuevas contrataciones en tu empresa para incluir el valor y el hábito de aprendizaje como criterios de selección. Progresivamente, crearás equipo donde este idioma de superación y aprendizaje es lo habitual y necesario para considerarse un buen profesional.

5ª buena práctica. No solo Inviertas en una buena comunicación , conversa usando preguntas que inspiren a tu equipo.

Uno de los hábitos menos productivos en la comunicación es la “lectura de mente”. En muchas ocasiones observo líderes que tienen muy claro que comunicar a sus colaboradores. Ahora bien, quizá tienen menos claro qué pasa por la cabeza y los sentimientos de sus colaboradores. En cualquier caso, tratan de adivinarlo. Y así, la conversación no se genera, no inspira, y como consecuencia, tus interacciones pueden provocar menos desarrollo en las personas.

Se trata de evitar que las interacciones sean unidireccionales. Por el contrario, tu responsabilidad como líder es crear buenas conversaciones que impulsen a la mejora y el aprendizaje. Para ello, por supuesto, es imprescindible saber escuchar. 

Guy Itzachakov y Avraham N. (Avi) Kluger en su artículo El poder de la escucha para ayudar  a las personas en la gestión del cambio, en Harvard Business Review así nos lo recuerdan.

Escucha bien y aprovecha lo que escuchas

En su artículo señalan que los directivos que saben escuchar, se perciben como mejores líderes, generan más confianza, ayudan a crear una mejor satisfacción con el trabajo e incrementan la creatividad del equipo. Son líderes que escuchan que han perdido el miedo a la aparente pérdida de poder que suponte escuchar. Estas figuras de liderazgo han entendido que escuchar no es un consumo inútil de tiempo, sino que es una decisión de inversión. Por ello, para practicar una escucha eficiente es importante que:

  • Proporciones a tus colaboradores el 100% de tu atención.
  • No interrumpas.
  • Evites juzgar o evaluar.
  • No impongas tus soluciones.
  • Realices preguntas. Buenas preguntas. No solo para confirmar lo que ya sabes.
  • Reflexiones sobre lo que escuchas.

Es la pregunta la que nos impulsa, Neo. Es la pregunta, la que te ha traído aquí.

Aprende a realizar buenas preguntas

También David Hassel en su artículo 10 preguntas que necesitas hacer a tu equipo cada semana, en su blog 15FIVE, enfatiza el poder de las preguntas.

Si combinas la realización de buenas preguntas con una gran capacidad de escucha, las respuestas crearán grandes conversaciones. Lo más esencial y significativo para tus colaboradores y para la empresa se abordará de una forma más fluida y motivadora.

¿Con qué preguntas podemos empezar a practicar?

  • ¿Qué es lo que mejor estás llevando en tu puesto de trabajo?. ¿Qué logros o retos (grandes o pequeños) has conseguido esta semana?.
  • ¿Cuáles son los retos que estás afrontando ahora mismo?. ¿Dónde te has quedado bloqueado?.
  • ¿Qué podemos hacer para ayudarte a que consigas el éxito en este reto?.
  • ¿Cómo te sientes?. ¿Cómo estás?. ¿Cuál es el ánimo general a tu alrededor?.
  • En una escala de 1-10 ¿cuánto eres feliz aquí y por qué?.
  • Cuéntame, ¿Qué es lo mejor que te ha ocurrido esta semana, sea dentro o fuera del trabajo?.
  • ¿Qué idea se te ocurre para mejorar el producto, servicio o proceso que estamos dando al cliente?.
  • Si la empresa fuera tuya ¿qué harías diferente?.
  • Dime, ¿Qué buenas aportaciones consideras que han hecho otros miembros del equipo?.
  • ¿Cómo te gustaría recibir feedback por mi parte?. ¿En qué puedo invertir para ser mejor líder?.

Aprovecha y empieza a crear buenas conversaciones a partir de estas preguntas. Escucha bien y facilita que la conversación pueda ser un momento inspirador.

Conclusión

En estas 5 buenas prácticas para conseguir lo mejor de tu equipo ¿cuál has detectado que es tu siguiente reto?.

Recordemos que:

  • Tus emociones impactan en las emociones del equipo y como consecuencia en su éxito y desempeño. Invierte en ser feliz desde tu rol de líder.
  • Ten en cuenta y en la mente que las personas eligen motivarse o no. Tu principal tarea es conocer qué motiva a cada colaborador y provocar que surja en relación con el reto a conseguir.
  • Aprende la casuística que suele ocurrir en los procesos de comunicación. Recuerda los puntos ciegos. Ocúpate de ellos y facilita estar accesible a conversar.
  • Crea una cultura de aprendizaje continuo como base para la innovación, la motivación y la mejora continua.
  • No sólo les comuniques lo que piensas, conversa. Haz uso de buenas preguntas para impulsar el siguiente paso. 
Dime, ¿Qué pregunta te ha traído aquí a leer este artículo? 🙂
Piensa, ¿Qué pregunta te llevará a tu siguiente nivel cómo líder?
Reflexiona, ¿Qué buenas prácticas y qué mejores preguntas te ayudarán a conseguir lo mejor de tu equipo?

Y si te apetece y puede ayudarte...

100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales

100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales. ¿Tienes un ratito? 😉

Bueno, estoy segura de que podrás trabajarlo fenomenalmente bien. Sin embargo, te recomiendo que si realmente quieres sacarle partido a este post, te lo guardes en algún  lector de artículos como Pocket o Feedly. Y vuelvas a él de vez en cuando para responder a las preguntas con tranquilidad.

Es posible que encuentres preguntas muy fáciles. Otras preguntas, sin embargo, pueden requerir de tu máxima concentración y reflexión.

El objetivo que te planteo hoy es dar un repaso a una serie de cuestiones que considero importantes en relación a los objetivos profesionales. Son muy frecuentes en mi trabajo con profesionales que quieren nuevos retos o un cambio en su trayectoria profesional. 

Cómo te comenté en mi anterior post, son las preguntas adecuadas las que nos impulsan hacia delante. 

Ojo con las preguntas que puedas plantearte que te mantengan en un «loop mental». ¿Estoy haciéndolo bien?. ¿Conseguiré lo que quiero?

En otro de mis posts, te comenté que si tienes dudas sobre si alcanzarás o no tus objetivos profesionales, usaras las mejores preguntas. Plantearse un sí o un no te mantiene en un callejón sin salida. Las preguntas adecuadas para empezar serían ¿Quieres conseguirlo? y ¿Cómo empezarás a conseguirlo?.

Hoy te propongo 100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales. 100 preguntas para pensar con calma y aprovechar todo el «jugo» que les puedas extraer.

Verás que la respuesta es única y totalmente personal para cada lector que le apetezca trabajarlas. Deja a un lado, si te ronda la cabeza, plantearte si tus respuestas son correctas o no. Ese no es el objetivo. Las respuestas forman parte de ti, de tu trayectoria y de tu vida. Son valiosas porque son tuyas. Creételo. Yo, estoy segura de ello.

Vamos allá si te apetece 🙂

100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales

Un poco de retrospectiva profesional

  1. ¿Cuándo te sentiste más orgulloso profesionalmente en el pasado?. 
  2. ¿Cómo fue?. 
  3. ¿Qué personas te acompañaron en ese momento?. 
  4. ¿Cómo te comportabas en ese momento y cómo te influyó esa experiencia?
  5. Actualmente, ¿De qué te sientes orgulloso a nivel profesional?
  6. ¿Qué te haría sentir feliz y orgulloso de quien eres a nivel profesional en el futuro?
  7. ¿Quién te gustaría que te acompaña en ese futuro?
  8. ¿Cómo crees que estarás actuando y qué decisiones crees que tomarás en ese futuro?

¿Quién eres hoy?

  1. ¿Cuáles son tus mejores fortalezas hoy en día a nivel profesional?. 
  2. ¿Qué tipo de oportunidades de mejora pueden ser un gran reto para ti hoy?.
  3. Piensa ¿Qué hace que tú seas tú?.
  4. ¿Por qué has llegado hasta aquí?.
  5. ¿Cómo has llegado a ser la persona y profesional que eres hoy?.
  6. ¿Cuál ha sido tu propósito hasta ahora?. ¿Qué has conseguido?.
  7. Y ahora, ¿Cuál es tu propósito actualmente y dónde quieres que te lleve?.

Tu foco de crecimiento

  1. ¿Qué te inspira?. ¿Qué te hace sentir vivo a nivel profesional?
  2. ¿Cuál es tu motivación?. ¿Qué es lo que te impulsa a seguir hacia delante?
  3. ¿A qué aspiras a nivel profesional?
  4. ¿Cómo es la “foto final” que quieres conseguir en tu vida profesional en los próximos 3 años?
  5. ¿Qué habrás hecho para llegar a vivir esa “foto final”?

¿A quién le motivará trabajar contigo?

  1. ¿A quién te gustaría proporcionar tu mejor valor?.
  2. Exactamente ¿cuál es el valor que les proporcionarás?.
  3. ¿En qué habrás mejorado desde hoy para proporcionarles ese valor?.
  4. ¿Cómo se sentirán?.
  5. ¿A qué les ayudarás?.
  6. ¿Cuáles son sus necesidades y motivaciones?.
  7. ¿Cómo les harás saber lo que les puedes aportar?.
  8. ¿De qué forma te harás visible para ellos?.

El 80% del trabajo es mostrarlo.

¿Qué dicen de ti?

  1. Pregunta a compañeros, familiares y clientes ¿Qué piensan que es lo mejor de ti?. ¿Cuáles creen que son tus principales retos?
  2. ¿Cómo se sienten contigo?
  3. ¿Hay algún sentimiento que creas que se puede mejorar con respecto a ti?. ¿Afecta a tu valor profesional?
  4. ¿Qué puedes hacer para conseguir que se sientan contigo como a ti te gustaría?
  5. ¿Cuáles son las cualidades personales y profesionales por las que te gustaría ser reconocido?

Tu historia

  1. ¿De dónde vienes?.
  2. ¿Qué te ha traído hasta aquí?.
  3. ¿Cómo han sido los retos que has superado?.
  4. ¿Cuáles son las emociones más sobresalientes de tu historia hasta hoy?.
  5. ¿Qué decisiones has tomado que fueron significativas en tu vida profesional?.
  6. ¿En qué te has superado?.
  7. ¿Qué has dejado de hacer?.
  8. ¿Cuáles han sido los principales valores y hábitos que has potenciado en tu vida profesional?.
  9. ¿Qué preguntas te han traído hasta aquí a nivel profesional?.
  10. Y ahora, ¿Qué preguntas clave crees que te pueden llevar a dónde quieres?

Tu eres tu historia, así que trabaja en ella.

Tu nivel de iniciativa y proactividad

  1. En tu trayectoria profesional ¿Cuándo has tenido éxito siendo proactivo y llevando la iniciativa?.
  2. ¿Cómo lo llevaste a cabo?.
  3. ¿Qué conseguiste?.
  4. Piensa, ¿Qué hubieras perdido sino hubieras sido proactivo?.
  5. ¿Cómo te hizo sentir llevar la iniciativa y ser proactivo?.
  6. ¿Qué iniciativas y decisiones proactivas necesitarías ahora para llegar a la “foto final” que deseas?.
  7. ¿Cuál sería el plan?.
  8. ¿Cuáles son las próximas acciones para esta semana, y el próximo mes y los próximos 6 meses?.

Tus límites

  1. ¿Qué no estás dispuesto a sacrificar para conseguir tu objetivo profesional?.
  2. ¿Cuáles son los aspectos que a priori no puedes conseguir solo?.
  3. ¿Qué condiciones, escenarios y/o decisiones no aceptarás?.
  4. ¿Cuáles son los límites de energía, tiempo y dinero que tienes ahora mismo?.
  5. ¿Qué quieres y puedes hacer para optimizar esa energía, tiempo o dinero?.
  6. ¿Quién te puede ayudar?.

Tu capacidad real de aprender

  1. ¿En qué te has formado en los últimos 3 meses?.
  2. ¿Qué libro te has leído que te ha impactado más?.
  3. ¿Cuáles son tus referentes profesionales a los que lees u observas habitualmente?.
  4. ¿Qué revistas profesionales y autores importantes lees con asiduidad?.
  5. ¿En qué has mejorado con la lectura de estos libros, asistencia a formación y observación de tus referentes profesionales?.
  6. ¿Qué eres capaz de aportar que sea novedoso y valioso como resultado de estos aprendizajes?.
  7. ¿Lo has puesto en práctica ya?. ¿Cómo lo has hecho?. ¿Qué resultados has obtenido?.
  8. ¿Podrías realizar alguna mejora en tu capacidad de aprendizaje?.
  9. ¿Qué te haría feliz aprender?. ¿Para qué y para quién sería de valor ese aprendizaje?. ¿Cómo te ayudaría a conseguir tu “foto final”?.
  10. ¿Cómo será tu nuevo plan de aprendizaje?.

Relaciones profesionales inspiradoras

  1. En tu trayectoria profesional ¿quién te inspiró?. ¿Quién te ayudó a dar lo mejor de ti?.
  2. ¿Cómo te hizo sentir?.
  3. ¿En qué conseguiste superarte?.
  4. ¿Qué cambio de mentalidad pudiste hacer?.
  5. ¿Quién te inspira ahora?.
  6. ¿Qué conversación te gustaría tener con esa persona?.
  7. ¿A qué te gustaría que te ayudara esta persona?.
  8. ¿Ya has tenido esa conversación?.
  9. ¿A quién crees que le gustaría hablar contigo para que pudieras inspirarle y aportarle algo significativo?.
  10. ¿Cómo te gustaría que se sintiera después de hablar contigo?.
  11. ¿Cómo lo conseguirás?.

Tu primer trabajo, mantener tu motivación.

Tus objetivos más próximos

  1. Revisando todo lo analizado,  ¿Cuáles serían tus próximos objetivos más inmediatos?.
  2. ¿Cuáles son los que te hacen más feliz?.
  3. ¿Qué objetivos son además los que tendrán mayor impacto en tu valor profesional?.
  4. ¿Qué pasos necesitas hacer desde el principio hasta el final para conseguirlos?.
  5. ¿Cómo las vas a tener presentes en tu día a día?.
  6. ¿Qué recurso digital o en papel puedes utilizar para no “perder el norte” de tus objetivos profesionales?.
  7. Planifica, ¿Qué fechas asignarás a cada paso?.
  8. ¿Con qué personas contarás para que te puedan ayudar, inspirar o resolver dudas con tus objetivos?.
  9. ¿Qué obstáculos anticipas que te puedes encontrar?.
  10. ¿Cómo crees a priori que puedes abordarlos?.
  11. Dime, ¿Cómo sabrás que has llegado a conseguir tus objetivos?.

¿Qué hay en tu agenda? ¿Por qué no te decides?.

Plan para no desmotivarte

  1. ¿Cómo superaste en tu pasado profesional los momentos de desmotivación?.
  2. ¿Qué hiciste paso por paso para conseguir salir adelante?.
  3. Tráelo al presente, ¿Qué es importante que recuerdes hoy?.
  4. Anticípate, ¿Qué puede ocurrir en tu plan que active tu desmotivación?.
  5. ¿Qué ocurrirá si te dejas llevar por la desmotivación por las posibles emociones negativas correspondientes?.
  6. Permítete imaginar, ¿Qué ocurriría si las superas?.
  7. ¿Cómo crees a priori que puedes superarlas?.
  8. ¿Qué recordatorios te pondrás y dónde para saber cómo detectar posibles resultados desmotadores y para superadlos?.
  9. Y ahora, ¿Qué crees que necesitas hoy en día para que las fuentes de desmotivación, o posibles errores en tu plan no te alejen de tus objetivos?.
  10. ¿Qué posibles escenarios intermedios puedes visualizar antes de conseguir tus objetivos?.
  11. Sé previsor, ¿Qué plan puedes preparar para los posibles escenarios con los que te puedes encontrar?.
  12. ¿Qué es lo más importante para ti en todo este proceso?.

Conclusión

¿Qué tal con estas 100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales?. Sobre todo es importante que recuerdes que para conseguir tus objetivos cuentas con tu trayectoria y tu voluntad de un futuro mejor. Para ello, recuerda siempre revisar:

  • Tu trayectoria hasta el día de hoy.
  • Conocer claramente quién eres hoy.
  • Tener claro tu foco de crecimiento.
  • Identificar a quién le entusiasmará trabajar contigo.
  • Buscar la información real de lo que dicen de ti.
  • Definir y defender tu historia personal y profesional.
  • Activar tu máximo nivel de iniciativa y productividad.
  • Conocer tus límites.
  • Reactivar tu mejor nivel de aprendizaje.
  • Desarrollar relaciones profesionales inspiradoras.
  • Identificar y planificar tus objetivos más próximos.
  • Tener un plan anti-desmotivación.
Espero que hayas podido aprovechar algunas de las 100 preguntas para conseguir tus objetivos profesionales
Recuerda que tus respuestas son lo más valioso, y más aún lo que te impulsen a cambiar
Si tienes cualquier duda o pregunta para mi, estoy a tu disposición

Y si te apetece y puede ayudarte...

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