¿tú, tu equipo y tu empresa os guiais por valores?

¿tú, tu equipo y tu empresa os guiais por normas?

Reflexionando sobre clientes, personas, empresas que conozco, hoy he querido enfatizar la diferencia entre guiarse por normas y guiarse por valores y la frecuente confusión a nivel práctico que se tiene entre estos dos conceptos.

Sin entrar en definiciones de libro, a menudo me encuentro con personas, profesionales, directivos, equipos que te hablan de «tenerlo claro»,  de «nosotros sabemos lo que tenemos que hacer», de «nosotros sabemos lo que se nos pide». Y profundizando un poco más te das cuenta de que, tanto si hablamos a nivel personal o profesional, estas personas o equipos, tienen claro:

–  lo que es «malo», lo que «no se acepta», lo que «no se puede hacer»

– los límites dentro de los cuales se pueden mover

– la imagen que deben crear y mostrar

– lo que deben aceptar o no

– cual es un buen comportamiento y cual no lo es

– de quién o qué depende su bienestar

– actúan y generan relaciones contradictorias

– necesitan aprobación continua

Y …francamente…esto no son valores, son normas heredadas, aprendidas, impuestas, asumidas consciente o inconscientemente que hemos aceptado como criterio que nos señala la diferencia entre lo bueno y lo malo. Señala la diferencia entre qué actuaciones son apropiadas y cuáles no lo son.

Las normas son estándares asumidos que nos delimitan el campo de actuación.

Este contínuo tamiz por el que pasamos nuestras decisiones, ideas, actuaciones y sentimientos lo único que genera es una vida profesional y personal en la que tratamos de responder en base a unos stándares que cuanto menos no son nuestros, y en su máxima expresión no nos ayudan a crecer ni a responsabilizarnos de nosotros mismos.

Si embargo, cuando una persona, profesional, equipo o empresa compruebas que se guían por valores, la diferencia que se crea es abismal porque ves que estas personas/equipos:

– tienen un norte que les guía

– son autónomos

– asumen cuándo se desvían de sus valores y asumen las consecuencias

– sienten equilibrio

– son más tolerantes y pacientes

– son más creativos y resolutivos porque el universo dentro del cual se mueven es más amplio

– se aceptan así mismos, porque son personas en continuo aprendizaje y búsqueda de su «norte»

– asumen que gran parte de lo que les ocurre depende de ellos mismos

– son coherentes

Así, los valores son direcciones que nos orientan para no perdernos en nuestro camino, en nuestro equilibrio. Nos permiten crecer continuamente y superarnos en aquello que nos acerca a donde queremos llegar como personas, profesionales o empresas.

Con lo que,

me es indiferente si estamos hablando a nivel personal, a nivel laboral, de un equipo o de un profesional

¿te has dado cuenta si te guían las normas? ¿en ese caso cómo te sientes?

¿te has dado cuenta de si te guían tus valores? ¿puedes alinearlos con los de tu empresa?

¿qué estáis ganando?