CAMBIO ¿te fijas en los posibles o en los imposibles?

Cuando vemos una foto como ésta…¿nos inspira posibilidades delante de nosotros o imposibilidad de seguir?

Cuando un acontecimiento positivo o negativo nos ocurre…¿tendemos a creer que se debe a la suerte/el azar o a nuestro esfuerzo?

¿Tendemos a creer que los líderes no tienen buenas oportunidades  que les hayan favorecido para realizar su trabajo con éxito, o creemos que no han hecho los cambios apropiados y oportunos para conseguirlo?

Me preocupa sobremanera últimamente en las personas con las que trabajo, sean colaboradores, clientes, proveedores, etc., estas dos tendencias a mirar las situaciones desde una perspectiva de posibilidad de afrontamiento o de obstáculo permanente.

Para Rotter (psicólogo norteamericano, principal teórico en temas de aprendizaje social, 1954) lo  esencial en su teoría,  son las expectativas del individuo sobre sus posibilidades de éxito o fracaso, lo que se refleja en el rasgo conocido como locus de control. Este rasgo de la personalidad nos muestra la creencia de que las personas:

-tenemos la creencia en la responsabilidad sobre nuestro propio actuar; percibimos que aquello que nos ocurre positivo o negativo ocurre como efecto de nuestras propias acciones,  y que están bajo nuestro control personal; así, en este caso cuando actuamos con esta tendencia valoramos positivamente el esfuerzo y la habilidad personal. (LOCUS DE CONTROL INTERNO)

-tenemos la creencia de que los resultados de nuestras acciones dependen del azar, la suerte u otros elementos externos a nosotros; los efectos de lo que nos ocurre como consecuencia de nuestras acciones, no dependen de nosotros; es decir, cuando actuamos desde este enfoque creemos que  no pueden ser controlado nada, de manera que no se valora o se cree en el esfuerzo ni la dedicación. (LOCUS DE CONTROL EXTERNO)

Lo habitual es que las personas mostremos ambas tendencias de comportamiento, posiblemente con una mayor tendencia en una u otra.

Ahora bien,el motivo de mi llamada de atención hoy sobre este tema, es que detecto continuamente en directivos, mandos intermedios, profesionales y  equipos,  la tendencia del locus de control externo.  Es decir, nos está invadiendo una tendencia, creencia y finalmente comportamiento, que nos lleva a realizar sólo determinados esfuerzos y acciones ya repetidos, que no nos permiten aprender opciones nuevas ni nos dan resultados diferentes, porque una vez más hemos caído en nuestra llamada INDEFENSIÓN APRENDIDA (véase link de la entrada 30/08/2011).

Nuestras creencias a partir de entonces son:

es muy difícil trabajar con un equipo así

– el mercado está mal

– es imposible que consigamos…

Nuestras acciones en consecuencia son:

– seguir con comportamientos anteriores porque…. para que voy a probar otra cosa sino depende de mí el resultado…

– reducir mi implicación porque...es lo que hay..

– dilatar las decisiones porque se está poniendo el foco en lo que no puedo cambiar

Nuestras emociones son:

– desánimo

– tristeza

-estrés/iritabilidad

-fatiga

Teniendo en cuenta que ambas tendencias de comportamiento son útiles:  es decir, es cierto que hay cosas que no podemos controlar, y hay cosas que sí; ninguna de las creencias, en su extremo lo es: tanto el extremo de …sólo con mi esfuerzo y dedicación puedo conseguirlo, como el extremo de … para que voy a hacer nada…la suerte es de otros…

Nuestro hábito saludable de hoy podría ser ante cualquier evento (reunión, conflicto, negociación, objetivos, etc.), partir de estas reflexiones:

–  ¿Identifico bien aquello sobre lo que puedo actuar y lo que no?

– ¿acepto que puede haber soluciones diferentes a las que habitualmente utilizo?

– ¿Pongo mi foco de atención, reflexión e interés en aquello que puedo cambiar?

– ¿Busco información y recursos propios o externos que me ayuden a afrontar esta situación?

– ¿Pongo en marcha realmente estas nuevas alternativas y evalúo su efecto?

– ¿Aprendo conscientemente algo nuevo para la próxima vez que me permite disponer de mayores recursos personales ?

De esta manera,  podemos garantizar que nos estamos ocupando de que nuestras actuaciones sean más constructivas, proactivas y positivas, y nuestras emociones,  como un bucle,  generaren sensación de logro, positividad, alegría, y porque no, de felicidad al ver que hemos logrado superarnos y aprender una vez más.

Finalmente, acabo como al principio ¿vas a fijarte en los posibles o en los imposibles?

¡Haz tu “click” para el cambio!

MOTIVO DE ESTA ENTRADA: Observo en los diversos procesos de coaching, en mis alumnos, y en la gente de mi entorno, un punto común:

” si tengo claro lo que necesito y lo que he de mejorar pero…¿cómo y cuándo empiezo…? me cuesta tanto… es muy difícil, el día a día no me deja conseguir el cambio”

OBJETIVO: me planteo una reflexión sobre el punto que hace que de verdad empecemos a cambiar…cortemos ese círculo en el que nos encontamos inmersos… y de verdad nos orientemos en actitud y acción hacia el cambio buscado.

REFLEXIONES:

-Las emociones de apatía, ansiedad, tristeza, desilusión y confusión están presentes en muchas personas actualmente…sea en trabajo, área personal, familiar, social…

– Por lo general estamos inmersos en compromisos cotidianos que consciente e inconscientemente hemos asumido…pero …¿nos llenan, nos llevan a donde queremos? ¿nos ayudan a crecer o nos llevan al bloqueo…?

– ¿tenemos claro a dónde queremos ir y lo que necesitamos nosotros para ser felices y sentirnos con equilibrio?

– Me encuentro en muchas ocasiones personas bloqueadas emocionalmente que están en un círculo de…:

tengo que llegar a todo

voy a ser un egoista sino… doy lo que me piden…

sino soy tan …como… que mira dónde ha llegado…

me preocupa mucho…el trabajo, el dinero, mi relación…tengo que ser más…hacer más…

me estoy estresando…no llego..

He invertido mucho esfuerzo y energía en … esto tiene que salir bien…

¡¡¡STOP!!! tómate un “kit kat” por favor… 🙂

– ¿sabes que si tú no estás bien, no puedes aportar, ni ayudar, ni estar bien con los demás?

– ¿sabes que tienes derecho a elegir en cada momento lo que más te hace feliz?

– ¿sabes que las personas, compañeros de trabajo, amigos, familiares que de verdad están ahi te comprenderán?

– ¿sabes que tú eres lo más importante y te mereces invertir en tus prioridades?

– ¿sabes que las personas  que más aportan son las que son felices?

– ¿sabes que lo que quieres se consigue con hábitos saludables emocionales?

– ¿sabes que cuando inviertes en lo que te hace feliz, entonces…es cuando eres mejor y nos encanta estar contigo?

Vale si sabes todo esto…prepárate para tu “CLICK”…porque el primer paso sólo lo puedes hacer tú….

– Te lo mereces igual que los demás así que … y si empezamos pensando cómo nos gustaría sentirnos…?

– ¿qué es lo que más valoras y te va a hacer sentir así?

– ¿cómo nos vemos siendo felices?

– ¿Cual es el paso más pequeño y más fácil que puedes dar para empezar a sentirte bien?

– ¿lo has compartido por alguien?

– ¿cual es el siguiente paso?

– ¿has creado nuevos valores y creencias que te van a ayudar en este cambio? Las experiencias anteriores generaron su aprendizaje, pero sólo aquellas conclusiones que me permiten crecer son las saludables.. ¿necesitas reformular algunas?

– ¿te felicitas al final del día?

– ¿planteas mejoras al final del día?

– ¿qué puedes hacer para recordar que el cambio implica STOP y reflexión?

– ¿puedes convertir este proceso en un hábito aprendido saludable que te ayudará continuamente?

Los cambios más urgentes suelen venir, como sabemos de las crisis, pero el coste emocional que genera y el proceso suele ser más difícil…

¿quieres empezar a generar nuevos hábitos para que el cambio sea un “click” cada vez más fácil?

¿Coaching?

El coaching ha de entenderse como una técnica científica que permite llevar a cabo un  proceso de ayuda individualizado en el ámbito personal o profesional, ya sea de una sola persona, a un equipo de trabajo o una organización, para liberar su talento y potencial, maximizando la efectividad de sus actividades ejecutando el plan de acción acordado” (Fernando Bayón Mariné, Coaching hoy)

En varias ocasiones os he traslado ejemplos y casos en los que he trabajado con procesos de coaching y la utilidad que buscan los diversos participantes.

Hoy me gustaría poner sobre el papel (blog) aspectos que bajo mi aprendizaje  y experiencia (la que tengo, no tengo otra) creo que son importantes a tener en cuenta al sumergise en este trabajo o en este tipo de procesos:

Para mi el coaching parte de filosofías como estas:

“Yo no puedo enseñaros nada, solo puedo enseñaros a encontrar el conocimiento en vosotros mismos” Sócrates
“La sabiduría no es transferible; debe ser descubierta personalmente luego de una travesía que nadie más puede recorrer por nosotros“  Marcel Proust
“Dirigir esclavos es fácil, gobernar hombres libres es más difícil pero más satisfactorio y duradero” Aristóteles
Y es que el proceso de trabajar con metodología de coaching implica subir durante un rato a la barca de tu participante y:
-ver como ve
-analizar como analiza
-sentir como siente
Todo esto sin que tú, coach, olvides donde estás y cual es tu papel…
En esa barca hay un montón de experiencias, sentimientos, ideas, creencias y valores que le están sirviendo o no a su tripulante para viajar por escenario profesional, personal, social o familiar ¿quién eres tú para decirle que no son correctas? Es su propia experiencia y es lo mejor que tiene. Tu papel es potenciar la utilidad de esas experiencias.
Ahora bien, como compañero de viaje temporal, pues otro objetivo importante es conseguir que sea autónomo en su viaje, tu papel es de descubrir:
– cómo potenciar sus experiencias y sus aprendizajes
-cómo potenciar y desarrollar su capacidad de regular las emociones que le acompañan
-cómo generas reflexión sobre si la estrategia que está utilizando le lleva a donde quiere
-cómo generas reflexión para que tome sus propias decisiones
-si lo que quiere, es realmente lo que quiere
-qué recusos puede utilizar para seguir adelante
-cómo desarrollar los que puede mejorar
-sus obstáculos y su mejor recurso para resolverlo
y además desde una perspectiva bien amueblada como coach en la que:
-respetas la velocidad de tu participante y sus prioridades
-pones a su dispoción los recursos psicológicos que le van a ayudar a ser autónomo
-pones a su disposición tu comprensión y conocimientos sobre el entorno empresarial, laboral, social, personal o familiar en el que se mueve
-estás lo suficientemente cerca para que sepa que puede contar contigo pero lo suficientemente lejos para que pueda caminar en el plan trazado
Seguramente podría añadir muchas ideas más y más reflexiones, pero las siguientes las dejaremos para otro día…
¿Te apetece viajar hacia tus objetivos de forma acompañada?
Tú pides, tú eres el protagonista; yo como coach me comprometo a acompañarte desde la distancia que quieras

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Estimula el talento en tu cerebro

¿Qué ves en la imagen?

¿ves un hombre tocando un saxo?

Y es que nuestro cerebro selecciona los estímulos que recibimos en nuestra vida cotidiana. Cada uno tenemos tendencia a seleccionar un tipo de estímulos y en consecuencia, y en primer lugar, prestamos atención a unos datos y a otros no. Este es uno de los motivos de porqué:

– nuestro cliente tiene una percepción sobre nosotros y nuestro producto/servicio, y nosotros nos vemos de otra forma

– en una reunión de trabajo, ante un problema, posiblemente se mostrarán varias versiones del mismo tema

– en un mismo equipo podremos tener miembros diferentes que tienen tendencias diferentes a la hora de actuar

– tenemos líderes diferentes dentro de una misma empresa

– nos cuesta a veces llegar a acuerdos consensuados partiendo de un mismo enfoque o criterio

– y así sucesivamente, nos cuesta ponernos en el lugar de los demás, porque tú ves la situación de una forma y no de otra…

¿qué tipo de estímulos es mejor seleccionar/ver/prestar atención?

Ambos. Nuestro cerebro realmente, cuenta con la capacidad de prestar atención a todo tipo de estímulos. Es sólo que para reaccionar lo más rápidamente posible, automáticamente, nuestro cerebro reacciona según nuestra tendencia más frecuente o habitual. De hecho, esta selección de estímulos responde a un mayor procesamiento (mayor hábito) de la información que recibimos en uno u otro lado de nuestro córtex prefrontal.

percepción 2Así, hay personas que tienen mayor tendencia a centrarse y buscar caminos que les abran las puertas al futuro, a las posibilidades, a los planes de acción, a los posibles y no a los miedos o imposibles. Por otro lado, nos encontramos personas que han desarrollado una fuerte tendencia en prestar atención a estímulos negativos, a los miedos, al enfoque pesimista de las situaciones y a las necesidades a corto plazo.

Ahora bien, es importante indicar, que son igual de importantes y necesarias el uso de las dos partes de nuestro córtex prefrontal. Un exceso de el hemisferio izquierdo puede distraernos con un optimismo irreal y un exceso del hemisferio derecho puede bloquearnos en nuestra vida diaria y en nuestro desempeño social, familiar o laboral. Necesitamos el enfoque de futuro para seguir adelante, identificar fortalezas, y crear nuevas posibilidades, en cualquiera de los entornos en donde nos desenvolvemos. Necesitamos también, nuestro enfoque centrado en las necesidades para poder reaccionar en el corto plazo e identificar amenazas y poder reaccionar en el tiempo y momento adecuado.

La conclusión es: tienes las dos posibilidades. ¿tienes identificada tu tendencia? ¿inviertes tiempo en desarrollar la que menos utilizas?

Os propongo un sencillo ejercicio, del que seguramente habréis oido hablar. Visualiza este vídeo e identifica hacia dónde ves girar la bailarina.

Mi propuesta, que además la he experimentado en primera persona, es que vuelvas a verlo dentro de un ratito (o pasados unos minutos). Pasado ese tiempo, enfoca tu pensamiento en la actividad contraria a la que identificas la primera vez. Es decir, si lo ves claramente hacia la izquierda, fuerza el ver la bailarina en otro momento, en el que estés enfocado en sentimientos no positivos, en necesidades del presente o en el que estés con un sentimiento de miedo o preocupación hacia algo.

De forma inversa, si tu tendencia es a ver la bailarina hacia la derecha, vuelve en otro momento en que estés enfocado positivamente, veas posibilidades y estés buscando nuevas soluciones a lo que vives.

Veréis, si realmente dejáis pasar unos momentos y cambiáis vuestro enfoque mental, que la bailarina cambia su giro según tu estado de ánimo, tu enfoque mental y el tipo de procesamiento mental que tengas en ese momento.

Así pues, ¿has podido ver girar a la bailarina hacia los dos lados? En caso de que nos cueste, puede ser un indicador de una fuerte tendencia a usar más un tipo de procesamiento u otro. En todos los casos, os propongo la conclusión de hoy:

¿identificas claramente tu enfoque de talento?

seguramente te será muy útil ¿cómo podría ayudarte utilizar también el otro enfoque?

¿inviertes tiempo y actividades en estimular tus dos capacidades?

El instante que tienes delante… tu talento

Nada debería ser más importante que el instante que tenemos delante y el siguiente, y la manera de hacerlo diferente; como apunte musical esto viene a mi mente de forma voluntaria y recurrente.

¿Y si cada uno de nosotros tuviéramos esto como post-it mental y emocional?

¿Y si recordaramos que nuestro talento depende de nosotros más de lo que nos creemos?

¿Y si desechamos fuera esos planteamientos de que solo unos pocos tienen talento?

¿Y si dejamos de escondernos detrás del “no se puede” o del “es muy complicado”

NO ESTÁS APROVECHANDO TU INSTANTE PARA HACERLO DIFERENTE CUANDO:

– bloqueas a la gente, un proyecto o una pregunta

– te impides crecer o que crezcan los demás

– recibes a tu cliente como “ya está el pesado de turno…”

– cuando solo pones objeciones

– te acomodas en tus antiguos hábitos

– te resistes al cambio y no participas

– cuando te quejas sistemáticamente

– cuando al leer esto dices…”si claro…es muy fácil decir o escribir esto…”

ESTÁS APROVECHANDO TU INSTANTE PARA HACERLO DIFERENTE CUANDO:

– explicas el porqué de tus frenos y tratas de buscar soluciones

– crees y actúas coherentemente con tu propio crecimiento y el de los demás, porque así sabes que todos estaremos mejor y seremos más felices ¿es de lo que se trata, no?

– cuando tus objeciones facilitan la calidad o eficiencia del cambio

– cuando participas

– cuando te tomas un momento para pensar que, no es que estés equivocado, es que hay más colores, más matices en este mundo

– cuando tomas las riendas de tus posibles

– cuando te unes a personas que crecen

– cuando tu ilusión me contagia

– cuando me involucras y cuentas conmigo

– cuando das oportunidades

– cuando crees en los demás y les das margen

– cuando te permites ser libre

– cuando piensas en el receptor de tu talento y le tienes en cuenta adelantándote al otro

– cuando pides ayuda

– cuando intercambias opiniones y preguntas

– cuando disfrutas de tus logros y de los de los demás

– cuando tus actitudes están alineadas y son claras

– cuando…¿sabes cuando más?

Creo que no es necesario decir que este enfoque, es indiferente que sea en tu entorno laboral, social, personal o familiar ¿verdad?

¿vas a hacer algo con el instante siguiente, ese que tienes ahí delante?

Tu talento depende del valor que le pones a tus capacidades

en los contextos adecuados y en el instante que tienes delante

Coaching: “necesito que me recargues las pilas”

 

He escuchado este tipo de frase tan a menudo en los últimos meses, que no puedo evitar dedicarle una entrada de mi blog 🙂 con todo cariño y complicidad.

Esta expresión “necesito que me recargues las pilas” o su versión más divertida 🙂  (ruego sepáis disculpar el lenguaje) “necesito que me des una patada en el culo”, son con frecuencia las claves que algunos participantes de coaching me han comunicado ya sea al empezar el proceso o durante el mismo.

kick

Todo sea dicho, en cada uno de ellos, lo hemos conseguido / lo estamos consiguiendo 😉

Hace unas semanas comentamos a mi modo de ver algunos de los motivos por los cuales el coaching es clave y tiene su impacto:

Ahora bien ¿me explicas algunas de las razones por las que el coaching funciona (individual o equipo)?

-facilita un contexto diseñado y organizado para reflexionar y “ver lo que no ves/veis”

– tienes a alguien externo a tu entorno que está a tu lado, no “pegado a ti” ni “en frente de ti” y que caminando contigo quiere que en un breve periodo de tiempo camines/caminéis solo en los objetivos planteados. Tu autonomía es su prioridad

– dispones/disponéis de un profesional especializado en comportamiento humano y de equipos (por supuesto, conocedor y experimentado en el mundo empresarial), que desde su experiencia y conocimientos, te/os facilita llegar donde quieres tú o el equipo, porque sabe como ayudar a afrontar tus obstáculos, conflictos o barreras

se adapta a tu/vuestra velocidad de aprendizaje y cambio, pero es firme en la continuidad y en tu/vuestra implicación

– se genera un clima de confianza y cercanía, en el que: “no pasa nada” “aquí puedes expresar, probar y trabajar para experimentar y optimizar tu cambio”; no hay juicios, solo aceptación e implicación de su parte

Incluso expresiones que mostraban las sensaciones de los participantes con respecto a su progreso:

Es enriquecedor y satisfactorio como determinadas expresiones de los clientes que pasan por un proceso de coaching te indican que van por el buen camino:

– “vale, ahora he recuperado la chispa, mi motor está activo”

– ¡vaya, esto no me lo había planteado nunca!

– ¡ahora me entiendo!

– ¡ahora se por donde quiero ir, y lo que quiero hacer!

– ¡vaya, las actitudes del equipo han cambiado!

– ¡estas preguntas son duras, pero muy útiles!

– ¡ahora todo el equipo está viendo el mismo enfoque!

– ¡parecía difícil llegar a acciones tan concretas que cambiaran los resultados que estaba teniendo!

Así pues, volvamos a la clave “necesito que me des una patada en…”. Un buen proceso de coaching debe provocar con respecto al participante o participantes (si son un equipo):

energía y movimiento

– capacidad para autocuestionarse positivamente

– capacidad para verse a uno mismo desde otro prisma

– capacidad para “descubrirse

automotivación

– inquietud positiva (es esa sensación que me incomoda positivamente y me mueve al cambio)

consciencia de lo que estas haciendo actualmente y lo que te falta por hacer para conseguir lo que te planteas

patrones internos que mantengan progresivamente sus “pilas cargadas”

cierta urgencia positiva para “recargarse” y salir de la inercia

activación de recursos personales dormidos y nuevos recursos personales a desarrollar

– toma de decisiones

– y como siempre, no me cansaré de decirlo, autonomía

Y PROVOCAR con respeto y con conocimiento del participante, es lo que debe hacer un coach. No sirven frases estereotipadas ni refranes hechos (eso podemos encontrarlo en muchos sitios). Mediante metodología del comportamiento individual y de equipo, se trata de, justo lo que tan expresivamente piden los clientes, “recargar pilas” y orientar esa energía a cada uno desde sí mismo, vitaminarse. Orientarla hacia su equilibrio, sus metas, su bienestar, su satisfacción propia,  su confianza, su potencial, su responsabilidad hacia sí mismo, su derecho a parar, reflexionar con un tercero y poner en marcha planes de acción que nos acerquen y nos permitan disfrutar del camino que queremos. Pues de lo que se trata es de disfrutar nuestro camino.

Veo demasiadas personas que se están perdiendo en su limbo particular y merecen tener todo el apoyo para salir de su propia inercia.

 

hombres grises¿y tú estás haciendo algo para encontrar tu camino con tus mejores recursos para disfrutarlo?

😉

De cadenas y brújulas de talento ¿estás siguiendo normas o valores?

¿tú, tu equipo y tu empresa os guiais por valores?

¿tú, tu equipo y tu empresa os guiais por normas?

Reflexionando sobre clientes, personas, empresas que conozco, hoy he querido enfatizar la diferencia entre guiarse por normas y guiarse por valores y la frecuente confusión a nivel práctico que se tiene entre estos dos conceptos.

Sin entrar en definiciones de libro, a menudo me encuentro con personas, profesionales, directivos, equipos que te hablan de “tenerlo claro”,  de “nosotros sabemos lo que tenemos que hacer”, de “nosotros sabemos lo que se nos pide”. Y profundizando un poco más te das cuenta de que, tanto si hablamos a nivel personal o profesional, estas personas o equipos, tienen claro:

–  lo que es “malo”, lo que “no se acepta”, lo que “no se puede hacer”

– los límites dentro de los cuales se pueden mover

– la imagen que deben crear y mostrar

– lo que deben aceptar o no

– cual es un buen comportamiento y cual no lo es

– de quién o qué depende su bienestar

– actúan y generan relaciones contradictorias

– necesitan aprobación continua

Y …francamente…esto no son valores, son normas heredadas, aprendidas, impuestas, asumidas consciente o inconscientemente que hemos aceptado como criterio que nos señala la diferencia entre lo bueno y lo malo. Señala la diferencia entre qué actuaciones son apropiadas y cuáles no lo son.

Las normas son estándares asumidos que nos delimitan el campo de actuación.

Este contínuo tamiz por el que pasamos nuestras decisiones, ideas, actuaciones y sentimientos lo único que genera es una vida profesional y personal en la que tratamos de responder en base a unos stándares que cuanto menos no son nuestros, y en su máxima expresión no nos ayudan a crecer ni a responsabilizarnos de nosotros mismos.

Si embargo, cuando una persona, profesional, equipo o empresa compruebas que se guían por valores, la diferencia que se crea es abismal porque ves que estas personas/equipos:

– tienen un norte que les guía

– son autónomos

– asumen cuándo se desvían de sus valores y asumen las consecuencias

– sienten equilibrio

– son más tolerantes y pacientes

– son más creativos y resolutivos porque el universo dentro del cual se mueven es más amplio

– se aceptan así mismos, porque son personas en continuo aprendizaje y búsqueda de su “norte”

– asumen que gran parte de lo que les ocurre depende de ellos mismos

– son coherentes

Así, los valores son direcciones que nos orientan para no perdernos en nuestro camino, en nuestro equilibrio. Nos permiten crecer continuamente y superarnos en aquello que nos acerca a donde queremos llegar como personas, profesionales o empresas.

Con lo que,

me es indiferente si estamos hablando a nivel personal, a nivel laboral, de un equipo o de un profesional

¿te has dado cuenta si te guían las normas? ¿en ese caso cómo te sientes?

¿te has dado cuenta de si te guían tus valores? ¿puedes alinearlos con los de tu empresa?

¿qué estáis ganando?

Menú de talento: “la dieta del suficiente”

Recuerdo que todos los especialistas en nutrición nos recomiendan siempre comer de todo pero en su justa medida. En cantidad suficiente para que nuestro cuerpo pueda disfrutar y disponer de todos los nutriente necesarios. Ese criterio de “suficiente” es el que hace que sin abusar, podamos disfrutar de comer de todo lo que nos gusta o nos apetece. Y debo reconocer que yo suelo seguirlo, no soy una persona de dietas extremas ni de reprimir lo que me apetece.

Igualmente me ocurre con lo que pienso en el ámbito de los recursos personales, por ello me gustaría comenzar el primer post del año 2014, recordándo las ventajas de tener el criterio “suficiente” siempre en mente. Cualquiera de estos ingredientes en su extremo negativo (falta de ello) o en su extremo positivo (abundancia de ello) no van a ayudarnos a desarrollar nuestro talento personal y profesional. Considero, pues, clave disponer de:

Suficiente ilusión: para empujarnos a seguir adelante para prever la alegría de como nos sentíriamos si consiguiéramos aquello que deseamos, para distinguir aquello que nos hace felices de lo que no.

– Suficiente coraje: para intentarlo, para probarnos, para crear situaciones y emociones a las que no estamos acostumbrados.

– Suficiente miedo: para que nos preocupe lo justo las nuevas situaciones, los retos que nos preocupan y todo aquello a lo que no nos atrevemos. El miedo o la preocupación justa nos hace estar alertas y poner en marcha nuestros mejores recursos para resolver nuestra nueva situación.

– Suficiente egoísmo: para cuidarnos, para defendernos, para querernos, para aprender (;-) dedicado a alguien que me lo recordó hace poco), para ser coherentes con nuestros criterios, para luchar por lo que queremos.

– Suficiente crítica: propia y de los demás, para mantener nuestra silla lo suficiéntemente cómoda para vernos útiles y sentirnos orgullosos de lo que aportamos, y suficientemente incómoda para crecer, ver las cosas de otra forma, aprender y superarnos.

– Suficiente alegría: para reírnos, para disfrutar, para descansar, para demostrarnos que lo merecemos, para nosotros, para los demás, para que nuestra sonrisa siempre esté pase lo que pase.

– Suficiente tristeza: para aprender de ella, para demostrarnos que hay cosas que nos importan, para saber que no es eterna, para trabajarla, para sentirla, para hacernos humanos.

– Suficiente reflexión: para tener un espacio compartido o en soledad, para decidir, pensar, valorar, crear, para ser conscientes de nosotros mismos y de nuestros compromisos.

– Suficiente acción: para mantenernos vivos, para crear un camino dónde nos sintamos útiles, para generar nuevas oportunidades, para crecer.

– Suficiente humildad: para saber que el otro tiene los mismos derechos que tú, ni más ni menos.

– Suficiente autoestima: para sentirnos bien, orgullosos de nosotros mismos, para querer y ayudar a otros desde nuestro valor como persona.

– Suficiente sinceridad: para evitar castillos de naipes perfectamente construídos que a medio o largo plazo se caen por su propio peso y tienen una factura emocional impresionante para nosotros, y los que están a nuestro lado.

– Suficiente descanso: ¿realmente he de recordar para qué? 😉

– Suficiente juego: para ser niños, para nuestra creatividad, para nuestro disfrute, para relajar nuestras obligaciones excesivas…

Suficiente picardía: para discernir situaciones “trampa” perfectamente construidas por nosotros mismos o por otros, y salir de ellas de forma saludable para todos.

¿añadirías algún ingrediente más en cantidad suficiente?

¿te alimentas en exceso de alguno de estos ingredientes?

¿qué vas a hacer para que tu dieta de talento sea suficientemente nutritiva?

URGENTE E IMPORTANTE: espacio y tiempo para salir de la inercia

Seamos grandes empresas, pequeños comercios, freelance, pymes o como queramos etiquetarnos, hoy quiero enfatizar la importancia de salir de la rutina

Todos sabemos, y estoy seguro que casi antes de levantarnos por la mañana, de cuales son nuestras prioridades ese día, a quién hemos de llamar, qué hemos de solucionar, qué reuniones tenemos…etc. Pero ¡ojo! día tras día esto se puede convertir en un apagafuegos continuo, y el objetivo de mi empresa  y mi proyecto profesional, pueden perder su rumbo.

Nuestros compromisos más vinculantes son, por lo general, el resultado de las pequeñas decisiones que tomamos cada día, demasiado pequeñas para que nos fijemos en ellas

Seguramente entonces nuestra inercia de actividades y trabajo nos lleve a pensar cosas como…no puedo controlar nada…tengo muchas cosas que hacer y no avanzo…trabajo más que antes y consigo menos… realmente esto va a cambiar algún día?

DEFINITIVAMENTE NUESTROS PEQUEÑOS COMPROMISOS DIARIOS HAN CONSUMIDO LA MAYOR PARTE DE NUESTRA ENERGÍA pero…¿CONSEGUIMOS MEJORAS VISIBLES?

Así como preguntaba el  profesor Sweeny-Avery Brooks a Derek-Edward Norton en la película American History:
-No encontrabas las respuestas porque hacías las preguntas equivocadas.
-¿Cómo cuales?
-¿algo de lo que has hecho ha mejorado en algo tu vida?

Me parece URGENTE E IMPORTANTE que focalicemos esta pregunta hacia nuestro proyecto:

– no encontramos las respuestas porque hacemos las preguntas equivocadas

-¿ cómo cuales?

¿algo de lo que hemos hecho hoy me ha acercado a mi meta? ¿algo de lo que hemos hecho hoy ha mejorado mi bienestar personal/profesional? ¿y el de mis clientes? ¿y el de mi equipo?

A diario, escuchamos, que no tenemos tiempo, que no podemos, que no…. y nos perdemos en una espiral de energía que nos consume personal y profesionalmente.  De verdad pienso que si queremos conseguir resultados diferentes, necesitamos realizar acciones distintas a las habituales y aprendidas. ¡Y es tan fácil acomodarse …! Además esto es algo tan común y frecuente que lo he podido observar en grandes comités de dirección, reuniones de equipos comerciales…dueños y gerentes de pymes y micropymes… Por ello…¡¡HAGAMOS UN STOP YA!!: Para poder dar respuesta a estas preguntas  propongo apuntarnos en la agenda dedicar:

– un espacio y tiempo para pararme a pensar y reflexionar

-un espacio y tiempo para asimilar mis experiencias y resultados actuales

-un espacio y tiempo para provocar nuevas ideas

Probarlo cuesta tan poco como una hora a la semana ¿quieres probar?

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