Checklist para líderes que quieren superarse

Estoy segura de que sí, que cómo líder quieres superarte y mejorar tus resultados. Dime ¿incluyes en tu agenda tus intervenciones como líder?. ¿Las planificas y preparas con antelación?. ¿O vas sobre la marcha?

Procura no liderar como un “bombero”, apagando fuegos conforme surgen en el día a día. Creo que este tipo de inercia es uno de los enfoques de cambio que más detecto cuando trabajo con líderes. 

Habrás notado seguro que este planteamiento de “bombero” desgasta. Y te da la sensación de acabar el día sin haber invertido en lo importante. Se acerca final de año. Es un momento estupendo para revisar, analizar y crear nuevos hábitos. 

¿Y si consiguieras estar más tranquilo y seguro con tus intervenciones como líder?. ¿Cómo te sentirías al final del día si logras centrarte en acciones planificadas y preparadas con antelación?.

Te sugiero que lo pruebes. Vamos a revisar una posible lista de tareas que podrías incluir en tu agenda. Mejor aún en tu gestor de tareas. Abre proyectos para liderar y establece listas de tareas que te gustaría realizar en los 3 próximos meses.

Te propongo algunas sugerencias.

Checklist para líderes que quieren superarse

Autoliderazgo - Autoevaluación

Aprovechamos las sugerencias de Zenger y Folkman sobre qué diferencia a los líderes más eficaces. Y añado algunas más. Haz el test y reflexiona:

  • Respondes con honradez y sinceridad
  • Te ocupas de seguir formándote técnicamente sobre tu sector y en competencias transversales. Por ejemplo: comunicación, liderazgo, inteligencia conversacional e inteligencia emocional.
  • Conviertes la formación recibida en cambios visibles en tus actuaciones
  • Reservas tiempo para analizar y tomar decisiones
  • Generas innovaciones tangibles
  • Cultivas tu desarrollo personal
  • Realizas planes para impulsar la consecución de resultados
  • Fijas objetivos
  • Tomas la iniciativa habitualmente
  • Inspiras y desarrollas la motivación interna y el desempeño de tus colaboradores
  • Trabajas la visión estratégica

Concienciar sobre visión, misión y valores

Comprueba si en los próximos meses tienes incluido en tu plan de tareas como líder las siguientes acciones:

  • Revisar, analizar y reestructurar en caso necesario la misión, visión y valores de tu empresa
  • Realizar un plan de actuaciones con el equipo para recordar por qué trabajamos en esta empresa y qué nos hace diferentes
  • Favorecer la participación. Los temas que no se hablan “no calan”. Trabajar con el equipo qué implicaciones tiene en nuestro día a día los valores de la empresa
  • Crear reuniones de creatividad y compromiso para fomentar ideas de cambios en hábitos que nos pueden acercar más a la visión de la empresa
  • Reservar espacios para proporcionar al equipo feedback de nuestros clientes, felicitar y realizar acciones de mejora

Invertir en que los objetivos sean retadores y con significado

Conseguir que los objetivos tengan un significado valioso para los colaboradores es muy importante. Conseguirás así, mayor satisfacción laboral y vital en tu equipo. Es clave para tu equipo saber cómo su trabajo influye en las vidas de sus clientes. ¿Crees que este mensaje lo tienen presente?. ¿Reciben esta información de tu parte?. Comprobemos algunas tareas que pueden ayudar.

  • Establece objetivos específicos y medibles con un plazo determinado de tiempo
  • Prepara y comunica claramente cómo los objetivos son acordes a la estrategia de la empresa
  • Comunica también cuál será el escenario de éxito y qué necesitamos para llegar allí
  • Reflexiona, debate, analiza, resuelve objeciones, provoca soluciones con tu equipo sobre los objetivos. Antes de asignar tareas, necesitas que el equipo acepte, esté de acuerdo y le ilusionen dichos objetivos.
  • Analiza, prepara y comunica el significado de valor que tienen los objetivos para la empresa, para los clientes y para los colaboradores
  • Revisa los objetivos para que no sean tareas tan específicas que impidan la autonomía del colaborador

Revisión planificada de proyectos

¿De repente te das cuenta que no están hechas las tareas a tiempo?. ¿Has hecho seguimiento con anterioridad?. ¿Lo tenían previsto tus colaboradores?. Repasemos algunas tareas imprescindibles.

  • Define claramente el proyecto, qué se les pide, para cuándo y a quién
  • Establece hitos de “producto resultado” que necesitamos comprobar que se han conseguido y materializado. Un análisis, un informe, una evaluación…
  • Planifica desde la creación del proyecto no sólo los plazos de consecución sino las fechas de seguimiento
  • Identifica claramente qué tenemos que haber conseguido en las fechas de seguimiento
  • Usa gráficos y herramientas digitales para visualizar todas las fases, productos y seguimientos del proyecto
  • Comunica toda esta información desde el minuto uno.
  • Trabaja con cada colaborador sus inquietudes, dudas, objeciones, y retos en ese proyecto o en la parte que partcipa
  • Aprovecha las tecnologías que permiten hacer seguimiento de los proyectos sin interrumpir demasiado el flujo de trabajo de tus colaboradores

Gestionar desempeños

¿Cómo está evolucionando cada colaborador en sus proyectos?. ¿Muestra los mismos errores de siempre?. ¿Necesita algo de ti?. ¿Qué necesita mejorar?. Repasemos algunas ideas para ocuparnos del desempeño ya. No esperes al final de los proyectos o de los plazos para dar un feedback correctivo.

  • Planifica y comunica reuniones sobre el desempeño de tus colaboradores
  • Comparte esta agenda con tus colaboradores, más allá de las fechas “oficiales” de reuniones de desempeño que posiblemente tienes estipuladas en la empresa
  • Identifica a cada colaborador según su tipo de desempeño: pobre, consistente o ascendente
  • Realiza un plan de actuaciones y conversaciones con cada colaborador según las necesidades de su perfil
  • Prepara las conversaciones, identifica el “gap de desempeño”, identifica el resultado deseado y el camino que propones y acordarás
  • Diseña cómo serán tus comunicaciones al felicitar y al proponer cambios y mejoras. Evita juicios y céntrate en hechos y resultados

Prepara tus conversaciones de desarrollo y de manejo de casos difíciles

¿Tienes personas, digamos, diferentes o difíciles en tu equipo?. ¿Sigues sin conseguir todo el potencial que puede tener esa persona?. Haz un repaso de las intervenciones que has tenido con esa persona y que no han funcionado. Revisa también lo que sí ha funcionado. Y reflexiona, si lo consideras, sobre estas actuaciones.

  • Analiza si los compromisos asignados a esas personas están dotados de suficiente significado para ellos
  • Asegúrate que tiene la visión final de lo que queremos conseguir
  • Crea una tabla con los nombres de tus colaboradores y analiza sus compromisos y retos
  • Identifica qué comportamientos habituales observas en estas personas
  • Clarifica cuál es el valor que aporta o puede aportar esta persona al equipo
  • Analiza en qué necesitan comprometerse cada uno de tus colaboradores
  • Reflexiona sobre cómo puedes asociar sus hábitos de éxito con los compromisos requeridos
  • Prepara una conversación de desarrollo con los colaboradores que consideres

Gestión del funcionamiento como equipo

¿Es el equipo consciente de cómo está funcionando?. ¿Tienen claro cuándo crean éxito y cuándo generan fracaso y retrasos?. ¿Cómo se ve el equipo a sí mismo?. Repasa algunas ideas que te pueden servir para retomar la visión del equipo sobre sí mismo.

  • Haz tu propia reflexión de cómo ves al equipo como equipo
  • Identifica fortalezas y áreas de mejora sobre el funcionamiento de estos colaboradores como equipo. No individualmente, sino como equipo
  • Proporciona un tiempo para que ellos hagan el mismo análisis
  • Planifica varias reuniones al año para poner en común estas reflexiones y crear acuerdos de cambio
¿Cómo te ves? ¿Te estás superando como líder? ¿Cuál es la tarea que tienes pendiente?
¿Cuándo empiezas a incorporarla en tu agenda?

Responsabilidad. Inspiración. Propósito. Retos para el líder.

Gestionar responsabilidades. Inspirar y contagiar un propósito.

¿Cómo vas con estos tres retos?

Crear entornos de responsabilidad asegurará el éxito duradero de tu equipo.

Alimentar un entorno y un clima que inspire al equipo, depende en gran parte de ti.

Saber y “comprar” psicológicamente el “para qué estamos aquí”, será la clave del compromiso.

Así que, 

¿Gestionas responsabilidades o controlas acciones?

¿Provocas con preguntas que inspiran o bloquean?

¿Difundes tu propósito para activar el compromiso o “tiras” de tus colaboradores?

 

Responsabilidad. Inspiración. Propósito. Retos para el líder.

Gestión de Responsabilidad

Una de las responsabilidades claves del líder es gestionar responsabilidades. No controlar tareas y resultados. Provocar la implicación voluntaria y sostenible en el tiempo de la responsabilidad de los colaboradores. Esta es la cuestión importante. 

Así que necesitas como líder recordar que:

  • Gestión de responsabilidad = reorientar un problema o gap de desempeño mediante una práctica consistente en el tiempo
  • Evitar conversaciones difíciles mantendrá el bajo desempeño
  • Se espera de ti que seas claro y consistente
  • Colaboradores quieren saber: Cuál es la línea de meta y qué ocurre si no la alcanzan
  • Sólo puedes asumir la gestión de tu propia responsabilidad y de tus acciones con los colaboradores
  • Liderar es ayudar a las personas a ir “desde” aquí “hasta” aquí
  • Antes de juzgar a tus colaboradores, valora qué creencias tuyas impactan en su bajo desempeño

Inspiración: Preguntas que bloquean vs Preguntas que Inspiran.

En todas las organizaciones y en todos los equipos, se respira una gran pregunta. Es una pregunta que está en la mente de todos. En ocasiones, es una cuestión que provoca motivación hacia las soluciones. Algunas veces, se provoca bloqueo y estrés. ¿Qué cuestión clave crees que se respira en tu equipo?

Es importante tener presente que:

  • La pregunta principal= cuestión que repetitivamente te haces a ti mismo y que tus colaboradores han absorbido de ti
  • Los pensamientos y preguntas del líder se transmiten al equipo, se absorben
  • Las reflexiones del líder crean pensamientos grupales y a su vez, pensamientos individuales
  • ¿Esta pregunta principal bloquea o inspira?
  • Las preguntas que bloquean: Cuestionar continuamente, ¿estamos añadiendo valor? ¿hemos conseguido el resultado? etc, genera estrés “Sí o NO”
  • Aquellas preguntas que inspiran: las que desarrollan el potencial:  ¿Cómo vamos a aportar valor?. ¿Cómo vamos a conseguirlo?

¿Cuál es nuestro propósito? ¿Para qué estamos aquí?

Tener un propósito claro facilita que:

  • Sea más fácil trabajar
  • Las personas compartan tus estrategias y acciones
  • Los colaboradores confíen y te sigan
  • Se concentren voluntades y comprensión
  • Tengáis definido claramente quién eres / quiénes sois y qué queréis conseguir
  • Se desarrolle un sentido de pertenencia
  • Provoques responsabilidad
  • Impulses emociones positivas que provocarán acciones de éxito con resultados definidos

¿Estás liderando con un propósito?

¿Qué reto necesita mas implicación por tu parte?

A tu disposición 🙂

Ponte manos a la obra con estas reflexiones y si quieres comentamos.

Tus reuniones necesitan 8 pasos para ser eficaces

Las reuniones si son eficaces son una gran herramienta de trabajo en equipo si la sabemos utilizar. ¿Cómo son vuestras reuniones?.

Hace unas semanas en varias sesiones de formación con distintas empresas, comprobé lo contrario.

Hay demasiados malos hábitos en la gestión de reuniones, por ejemplo:

  • Pueden llegar a ocupar el 60-70% de su jornada diaria en reuniones
  • No tienen muy claro para qué asisten
  • Falta una hora específica de finalización
  • Los temas se alargan impidiendo ser productivos
  • Todos los asistentes tienen que estar presentes todo el rato (cuando puede no ser necesario)
  • Saben que van a compartir información, pero sin finalidad clara
  • Esta gestión les repercute en el incumplimientos de otras responsabilidades

Este enfoque no es muy viable. Y lo más preocupante, es que el tiempo dedicado a este tipo de reuniones, genera estrés. Muchos de los asistentes comentaban que no podían hacer su “otro trabajo”. 

Las reuniones son buenas, pero ¿es el medio que necesitamos?. 

La gestión del tiempo y la organización del trabajo debe ser una cultura de empresa. Se necesitan hábitos compartidos por todos para evitar estrés innecesario.

En ocasiones, me da la sensación que muchas reuniones buscan control. Un control de tareas y resultados. Pero, o son excesivamente frecuentes o a lo mejor no es la mejor forma.

Es importante analizar, en qué están invirtiendo el tiempo los equipos de trabajo. ¿Qué resultados están obteniendo?

En muchas ocasiones un buen gestor de proyectos/tareas puede evitar tanta reunión. Conseguiremos información instantánea sobre el estado de proyectos y tareas. Así quizá, podamos reducir el número de reuniones. Y hacer más seguimiento que control.

En cualquier caso las reuniones necesitan formar parte de nuestro trabajo. Pero con sentido común. Cuando inundan nuestro tiempo algo no funciona.

Aprovechemos las reuniones para lo que son. Un momento y espacio para conseguir un fin concreto por un conjunto de personas. Sobre todo es un trabajo en equipo que no podríamos hacer de forma tan eficaz de otro modo.

Así que si las realizas, al menos ten en cuenta, estos 8 pasos. Ayuda a gestionar el tiempo de todos.

Tus reuniones necesitan 8 pasos para ser eficaces (al menos)

Y después de la reunión... ¿cómo se organiza cada uno?

Después de una buena reunión, debemos llevarnos información concreta:

  • Acuerdos
  • Tareas, asignaciones, plazos
  • Seguimiento
  • Identificación de sinergias

Necesitarás incorporar lo acordado en tu agenda de trabajo. Así que mantén tu organización.

Analiza

La mejor “receta” para gestionar tu tiempo proviene de un análisis pormenorizado de tu uso del tiempo. Analiza tus tareas y tus responsabilidades. Ten en cuenta la dinámica de plazos de tu trabajo.

Ten presente tus objetivos

Ser eficiente en tu trabajo significa trabajar siendo consciente de tus objetivos, tomando decisiones, y organizando tus tiempos. La inversión de tiempo y energía debe producir resultados.

Organiza tus proyectos

Investiga cuáles son tus proyectos. Analiza grupos de tareas. Visualiza plazos de tiempo. Organiza y planifica tu tiempo, y tu tiempo, con los demás. Aprovecha las herramientas de gestión de proyectos/tareas. 

Calendario

El uso del calendario quedará restringido a eventos, reuniones y actividades extraordinarias. Deja de poner tantas tareas mezcladas con eventos en tu outlook. Es un lío. El calendario es para tener una visión de eventos extras.

Utiliza otras herramientas para gestionar tus tareas y plazos correspondientes

Mails. Llamadas. Reuniones.

Organiza todo lo que puedas, tanto los correos, llamadas y reuniones que tú realizas, como las que recibes. Agrupa tiempos. Toma decisiones.

Tu cerebro necesita menos multitarea.

Tu concentración será mejor si agrupas tipos de actividades. Busca al menos espacios de 45 minutos para concentrarte en una sola cosa.

Tu tarea será productiva si viene de un proyecto concreto con un objetivo claro.

Ayúdate a reducir tu propio estrés, asignando una fecha con todo lo pendiente.

Antes de conversar con un colaborador sobre su desarrollo

Conversar con tus colaboradores sobre su desempeño, puede que sea tu mejor estrategia. Como líder es crucial, que evites conversar sin preparación, sin propósito. 

Seguro que tienes alguna referencia de personas con las que conversar es abrir un nuevo mundo de posibilidades y crecimiento. ¿Serás tú esa persona para tus colaboradores?

Veamos algunas recomendaciones.

Antes de conversar con un colaborador sobre su desarrollo.

Revisa tus creencias y valores como líder​ ​

¿Cuál es tu creencia esencial como líder?. ¿Cuáles son los valores que caracterizan a tu estilo de liderazgo?. ¿A qué dirección apuntan esos valores?. ¿Cuántos de esos valores provocan aprendizaje y crecimiento?. ¿Tu actuación como líder es coherente con tus valores?. ¿En qué les beneficia a tus colaboradores?.

Asume que el protagonismo de estas conversaciones no es tuyo​

¿Cuál es tu propósito al conversar con tus colaborares?. ¿Quién habla más en tus conversaciones, tú o tus colaboradores?. ¿Qué responsabilidades inspiras?. ¿Cuánta autonomía provocas en tus colaboradores al conversar?

Potencia tu inteligencia emocional​

¿Qué haces para gestionar tu propia inteligencia emocional?. ¿Cuáles son las emociones que provocas con tus conversaciones?. ¿Cómo ayudas a que los demás gestionen sus emociones?. ¿Inspiras a los demás?

Repasa técnicas de asertividad​

¿Cómo manejas las objeciones en tus conversaciones?. ¿De qué forma resuelves las críticas hacia tu liderazgo?. ¿Sabes gestionar constructivamente las opiniones diferentes a las tuyas?. ¿Qué haces para facilitar acuerdos?.

Analiza el nivel de desempeño de tus colaboradores. ​

¿Tienes analizados a tus colaboradores según su nivel de desempeño?. ¿Has identificado hitos observables que justifiquen tu valoración?. ¿Buscas información de su desempeño en sus clientes internos?. ¿Cómo adaptas tus conversaciones según el nivel de desempeño?

Activa hábitos de gestión de responsabilidad con tus colaboradores​

¿Crees que tu responsabilidad como líder es gestionar responsabilidades?. ¿Provocas responsabilidad en tus colaboradores?. ¿Planificas un seguimiento adecuado en vez de un control de tareas?. ¿Cómo evolucionarás a un estilo de liderazgo inspirador?

Crea hábitos e hitos en tu agenda: conversaciones de desarrollo ​

¿Tienes reservado en tu agenda espacios para conversar?. ¿En equipo?. ¿Y de forma individual?. ¿Los implicados tienen claros los objetivos de esas conversaciones?. ¿Preparas estas conversaciones?

Proporciona un feedback útil para provocar aprendizaje y superación​

¿Cuál es el fin último de dar y recibir feedback?. ¿Cómo garantizas el aprendizaje mediante feedback?. ¿Hay un equilibrio entre felicitaciones y desarrollo de áreas de mejora?. ¿De qué forma haces seguimiento?

Trabaja tus frenos, miedos y rechazos hacia las conversaciones difíciles​

¿Qué te incomoda de las conversaciones con tus colaboradores?. ¿Has identificado lo que te impide que conversar para el desarrollo sea tu hábito de liderazgo?. ¿Qué emociones te provoca conversar con tus colaboradores?. ¿Cuál sería tu prioridad de mejora para ser eficiente?.

¿Qué te indican las respuestas a estas cuestiones?

Los mejores líderes tienen 6 objetivos imprescindibles

Los “mejores líderes”. Sé que podemos pensar que el adjetivo “mejor” puede ser relativo en cuanto hablamos de liderazgo. Cada uno de vosotros podrá pensar que hay recomendaciones y modelos que pueden ser más aplicables a una empresa u a otra. Y que lo importante es que los objetivos de la empresa /departamento, se consigan. Es posible. Y como digo siempre en mis clases, nada que añadir a tu gestión del trabajo técnico al liderar. ¿O si? 😉 No obstante, analizando líderes de diversos sectores,  empresas, equipos, etc, considero que en los últimos tiempos, ha habido un cambio. Y en ese cambio si que me gustaría poder aportar algunas ideas para que al menos puedas reflexionarlas. 😉

¿Cuál? Los mejores líderes están combinando sus mejores hábitos de liderazgo orientado a la tarea con el liderazgo orientado a personas. Dando un mayor énfasis a este último, ya que suele ser aquel del que tenemos menos práctica habitual.

Nicole Fallon Taylor, en su artículo Are you a effective leader: 3 questions to ask yourself. Artículo de Business News Daily. Nos invita a empezar este cambio de orientación con tres preguntas clave para hacernos a nosotros mismos. Nuestras respuestas unidas al feedback que podamos obtener de nuestros colaboradores, nos darán, sin duda, el camino. Un camino para orientarnos en un liderazgo orientado a las personas con estrategias y acciones claras para poner en marcha.

Las cuestiones sobre las que la autora te invita a reflexionar son:

  1. ¿Qué estoy haciendo para desarrollar el potencial de mis colaboradores?

  2. ¿Cómo estoy impactando en la experiencia de mis colaboradores?

  3. ¿Cuál es la meta final? ¿Cómo voy a llegar hasta allí?

 Buenas preguntas. Bien orientadas, ayudan a los líderes a cambiar de enfoque o cuanto menos a complementarlo con el habitual. Este es casi el punto por donde suelo empezar a trabajar las sesiones de formación en liderazgo en muchas ocasiones.

Ahora bien, ¿en qué están invirtiendo los mejores líderes?. Al menos, los líderes que para mi sobresalen porque combinan cuando procede los dos enfoques de liderazgo. Sobre todo, me gusta porque se preocupan por estudiarlo. Se preocupan y se ocupan de ponerlo en práctica. Aquieren compromisos con estos retos. Agendan nuevos tipos de intervenciones con sus equipos y colaboradores. Hacen seguimiento y finalmente los incorporan como nuevos hábitos de liderazgo.

Los mejores líderes tienen 6 objetivos imprescindibles

Inteligencia Emocional

Partimos de los enfoques de Liderazgo Emocional. En ellos se nos plantea aprender a gestionar nuestras emociones y las de nuestro equipo. Además dominar las intervenciones que activan la inspiración y el compromiso de nuestros colaboradores. De esta forma la inteligencia emocional se convierte en una habilidad clave. No nos asustemos. Todos tenemos en mayor o menos medida esta habilidad. Lo que ocurre es que a veces somos poco conscientes de ella. O a veces no tenemos muy clara la forma y las estrategias que ponemos en marcha. Así que primero formación, luego entrenamiento y por último, retos y seguimiento. De esta forma podremos extrapolar consciente y voluntariamente esta habilidad al liderazgo.

Aprender inteligencia emocional te permitirá:

  • Comunicar con la mejor emoción
  • Redirigir de forma más constructiva las emociones que te incomodan
  • Ayudar a tus colaboradores a reactivar la mejor emoción para el reto que tengan delante
  • Provocar la redirección de las emociones de todo un equipo para recuperar motivación y compromiso
  • Desarrollar conversaciones inspiradoras con tu equipo y colaboradores

Conversaciones de valoración de desempeño

Por mucha resistencia que generen estas conversaciones a líderes y a colaboradores, sigue siendo un buen método. Este tipo de conversaciones serán mejor recibidas si las incluimos cuanto antes, cómo método de aprendizaje en la empresa. Esta conversación es un momento de reflexión mutua. Ningún feedback es erróneo o cierto del todo. El feedback está para ser tenido en cuenta como percepciones externas. Percepciones a las que necesitamos prestar atención si queremos tener un punto de partida ajeno al nuestro. Incluso, nos servirá para darnos cuenta de aspectos que posiblemente se nos hayan escapado de nuestras intervenciones con los demás. Normalmente, no implican cambios drásticos en las personas. Habitualmente proporcionan información sobre cómo moldear nuestros comportamientos para realmente impactar de mejor forma en colaboradores y compañeros.

Eso sí, necesitamos método, constancia y comunicación constructiva en este tipo de conversaciones. Y es en estos puntos donde considero que debe centrarse la formación y los objetivos del líder que quiera ponerlo en marcha.

Un líder que pone en marcha este tipo de conversaciones necesita:

  • Tener claro que el objetivo es ayudar
  • Prepararse a conciencia este tipo de conversaciones
  • Avisar previamente a los colaboradores de este tipo de reuniones al menos dos veces al año
  • Dar a conocer cuáles serán los indicadores sobre los que reflexionaremos
  • Permitir al implicado reflexión sobre su desempeño previa a la reunión y con tiempo suficiente
  • Marcar retos claros a conseguir
  • Tener como prioridad el desarrollo de un plan de acción y cambio que implique al colaborador, y a otros, si es necesario, como apoyos

Conversaciones de desarrollo

En cualquier momento que se necesite. Si además la planificamos en el periodo entre las conversaciones de valoración de desempeño, mejor.

Las conversaciones de desarrollo están sirviendo a los líderes para gestionar el compromiso e implicación de los colaboradores más difíciles. Sé que podemos pensar que “la motivación tiene que venir de casa”. Lo cierto es que, lo que necesitamos es saber mantenerla en el tiempo y en cada proyecto o cambio. Así que, viene fenomenal que los líderes aprendan cómo provocar conversaciones en las que impulsen el desarrollo de sus colaboradores. Asígnate ese reto, aprende y ocúpate de tener conversaciones para cada tipo de colaborador.

Así podrás:

  • Identificar a cada colaborador según el tipo de desempeño que está demostrando
  • Realizar un plan para como crear conversaciones que potencien lo necesario en cada caso
  • Saber cómo tratar a colaboradores con desempeño ascendente; aquellos que quieren promocionar o asumir y aportar mayores responsabilidades
  • Provocar aprendizaje en los colaboradores con desempeño consistente; aquellos que quieren continuar como están
  • Decidir o liderar de forma más directiva con colaboradores con desempeños pobre; aquellos que no alcanzan el desempeño esperado

También estarás en disposición de resolver desempeños difíciles en colaboradores que:

  • Se distraen fácilmente
  • No cumplen los plazos esperados
  • Su desempeño está en declive desde hace un tiempo
  • Tienen problemas de interacción con otros colaboradores

Alinear estilo de liderazgo en equipo directivo y mandos intermedios

Fundamental. Los mejores líderes están buscando alinearse con los miembros del equipo directivo. Además con sus mandos intermedios. ¿Qué sentido tiene liderar en distintas direcciones?. A no ser que quieras tener en tu empresa “pequeñas empresas” que no tienen enfoques y objetivos comunes.

De hecho, tengo varios casos en los que esta no alineación de estilos de liderazgo, está causando desmotivación. Que los distintos niveles verticales en figuras directivas estén desalineadas, provoca malestar, indefensión aprendida y contradicciones que acaban en pasotismo.

Todos los profesionales que tienen a su cargo un equipo de trabajo necesitan absorber las mismas prácticas de liderazgo. Para remar en la misma dirección, evitando dependencias y favoritismos.

Así pues, el equipo directivo, necesita disponer de espacios y tiempos de reflexión sobre el liderazgo. De forma que:

  • Compartan y alimenten la visión de la empresa para saber cómo y cuando transmitirla
  • Hagan tangibles los valores y las conversaciones relacionadas con sus equipos de trabajo
  • Actúen de igual forma en sus conversaciones de valoración de desempeño
  • Apliquen el mismo método en conversaciones para desarrollo del potencial de sus colaboradores
  • Compartan los mismos objetivos en cuando a liderazgo de personas

Inteligencia Conversacional

La inteligencia conversacional es la capacidad de crear conversaciones para construir organizaciones más saludables y resilientes que afronten los cambios. Tal como nos transmite la máxima representante de esta disciplina, Judith E. Glaser.

Proporciona a los líderes un nuevo enfoque en sus conversaciones, una guía clara para identificar qué generamos con nuestras conversaciones. Teniendo como enfoque principal la creación de confianza, esta habilidad promueve el compromiso. Une técnicas de conversación y conocimientos sobre el funcionamiento de nuestro cerebro.

Así, tendremos distintos tipos de conversaciones en las que se:

  • Provocan actitudes defensivas y de ataque
  • Desarrollan actitudes de investigación y defensa de argumentos para persuadir
  • Facilitan actitudes para compartir y descubrir cómo llegar a acuerdos

Es en esta última donde más debemos incidir. La inteligencia conversacional permite aprender, prepararse y practicar interacciones con los colaboradores que desarrollen la confianza. De esta forma podremos convertir conversaciones en las que haya:

  • Miedos y frenos en conversaciones transparentes
  • Posicionamientos en conversaciones que definan nuevos tipos de relación
  • Incertidumbre en conversaciones en las que haya comprensión

Flexibilidad Cognitiva

La flexibilidad cognitiva nos permite conocer cómo es nuestro modelo de pensamiento. Nos ayuda a identificar nuestros propios patrones de pensamiento y el impacto que tiene en nuestras emociones y conductas. Una persona con flexibilidad cognitiva podrá reestructurar sus ideas de forma que le sean más beneficiosas en el objetivo o reto planteado. Será capaz de cambiar el foco o filtro de atención que habitualmente muestra.

De hecho podríamos decir, que esta es la capacidad que nos permitirá como líderes alcanzar retos en los objetivos anteriores. ¿Por qué? Este capacidad nos permitirá cuestionar creencias arraigadas y hábitos de actuación establecidos. Esta capacidad facilita que las personas aprendan con mayor rapidez, se atrevan con nuevas formas de pensar, sentir y actuar.

Aprender habilidades de liderazgo orientadas a las personas provoca directamente una implicación personal en su desempeño. Esta implicación seguramente cuestionará y replanteará nuestros modelos de pensamiento. Lo suficiente para abrir el camino del aprendizaje. Todo aprendizaje provoca un cambio en nuestro cerebro y necesita de un cambio en nuestro cerebro para convertirlo en hábito.

¿Estás preparado para aprender estos nuevos objetivos y convertirlos en hábitos?
Líder, el mayor porcentaje posible de tu tiempo, dedícalo a liderar. Provoca las mejores emociones. Desarrolla el potencial. Proporciona Feedback de desempeño. Genera conversaciones potentes que dejen huella. Genera flexibilidad cognitiva para ganar en resolutividad.

Cómo liderar equipos de trabajo: plan de acción

Liderar equipos de trabajo con éxito es una necesidad urgente en las empresas, si queremos ser competitivos. Es indiferente el tamaño y el número de trabajadores. Sea un comercio, una pyme o una gran empresa.

Estamos acostumbrados a pedir a los empleados compromiso y profesionalidad. Es posible que en nuestras empresas, también se solicite. Ahora bien, ¿estamos creando interacciones que permitan que los empleados quieran proporcionarnos su mejor compromiso?. Y además, ¿estamos creando entornos y estilos de liderazgo que favorezcan que los equipos de trabajo crezcan en profesionalidad?

Liderar equipos de trabajo que sean profesionales y comprometidos requiere de una gran decisión. ¿Cuál? Tener un claro plan de acción. Ese plan de acción necesita crear nuevos hábitos que permita a las figuras directivas alinear sus estilos de liderazgo. De esta forma, transmitiremos los mismos valores. Además, aseguraremos acciones comunes para potenciar el desarrollo de los equipos de trabajo. Y lo mejor de todo, los equipos de trabajo percibirán una implicación real de los líderes, con lo que aumentará su compromiso.

¿Qué síntomas indican que se necesita mejorar en liderazgo?

Como decía antes, da igual el tipo de empresa. Hay determinados síntomas de que no se está liderando bien. Incluyo aquí ejemplos de empresas, de hostelería y producción, y comercios.

  • En el equipo directivo hay mezcla de estilos de liderazgo, paternalista, participativo o autoritario, todo en la misma empresa.
  • En la gerencia de algunas pymes hay un liderazgo orientado al excesivo control de tareas.
  • Las figuras directivas se centran en ser resolutivas, pero no en liderar.
  • No se tiene ningún seguimiento de la evolución de los empleados. Tampoco un plan de desarrollo de potencial.
  • Las figuras directivas no invierten en su gestión de emociones. De hecho, transmiten sus problemas personales a sus colaboradores.

Las consecuencias de todos estos hábitos crean un estrés considerable y mayor incertidumbre de lo que el mercado ya nos aporta. Así, encontraremos que se generan dependencias del líder. Observaremos que los estados de ánimo negativos se contagian, con lo que las conversaciones del día a día pasan del extremo del desánimo a la urgencia de las tareas. Comprobaremos que los líderes asumen la falsa creencia de que si son resolutivos están siendo buenos en su trabajo. La combinación de estilos de liderazgo que no están alineados crea grandes contradicciones dentro de la empresa, a las que los empleados no saben responder.

¿Qué hábitos de los líderes no están siendo eficaces?

Incluyendo ideas de autores como Lolly Daskal, Ron Gibori o Aaron Webber os resumo determinados comportamientos habituales, pero no eficaces, a la hora de liderar equipos de trabajo.

Hábitos a evitar:
  • Buscar a los culpables de un problema, en vez de enfocarse en la solución.
  • Hablar más que escuchar
  • Tener siempre presente el pasado.
  • Las respuestas a las sugerencias de los colaboradores empiezan siempre por la palabra NO.
  • Realizar juicios de valor, etiquetando a personas ante terceras personas.
  • No pedir disculpas.
  • Reconocer sólo los resultados, no el esfuerzo y el compromiso.
  • No tomar decisiones sobre las personas.
  • No identificar retos observables para los equipos de trabajo
Características de líderes no auténticos:
  • Usan su posición en el organigrama como criterio para convencer.
  • Son emocionalmente inconsistentes.
  • No mantienen la palabra.
  • No gestionan sus miedos los trasladan a sus colaboradores.
  • Comunican o actúan faltando al respeto.
  • Tienen favoritos en el equipo de trabajo y esto es conocido por todos.
  • Se focalizan en el corto plazo.

Sin embargo, haciendo despliegue de algunas de estas características y hábitos que sobre el papel, sabemos que no son buenos, seguimos exigiendo compromiso y profesionalidad a los equipos de trabajo. Algo está siendo incoherente, ¿no os parece?

Tanto si te has sentido identificado con algunos de los síntomas, hábitos o características mencionadas, como si no, te propongo un cambio de enfoque si estás dispuesto. Algo que sí caracteriza al buen líder es estar dispuesto a su propio cambio. ¿Lo estás?

Cómo liderar equipos de trabajo: plan de acción

El itinerario de trabajo que aquí te propongo, responde aproximadamente a los planes de acción con los que suelo trabajar con mis clientes. Son empresas y pymes que están invirtiendo en la excelencia de sus líderes para que sus equipos de trabajo sean los mejores. De esta forma, gerentes y equipos directivos están apostando por diferenciarse de la competencia invirtiendo en su mejor valor, las personas.

Como comentó un gerente con el que tengo la oportunidad de colaborar, en las sesiones de coaching de equipo que estamos trabajando: “No os creáis que somos los mejores. Somos muy buenos, pero ¿por cuanto tiempo? La competencia te copia y te mejora. Si nosotros no invertimos en seguir creando escuela, nos quedaremos atrás y seremos uno más”.

¿Estás tú invirtiendo en “crear escuela”?

Veamos por dónde podemos empezar:

¿Eres responsable de liderar un equipo? Tú primero, gracias.

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Crea una buena base personal de valores y aprendizajes para liderar.

Asegúrate de contar con pilares sólidos para crear tu propio estilo de liderazgo.

Todo buen profesional ganaría muchísimo si incorporara estos 7 hábitos en su agenda diaria.

Si eres líder y quieres impactar en las personas, aún lo necesitas mucho más.

¿Quieres potenciar compromiso y resultados en tu equipo? Dirige tu foco de atención a las personas

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Compromiso, actitud, implicación y proactividad.

Todos los gerentes que conozco valoran muchísimo estas habilidades en las personas de su equipo.

Las preguntas para el equipo directivo serían:

¿os estáis comprometiendo con el equipo para que se comprometan?

¿sacáis a la luz vuestra mejor actitud para provocar esa misma actitud en el equipo?

¿el equipo percibe que os implicáis con ellos para reforzar su implicación y ayudar a sus mejoras?

¿enseñáis a vuestro equipo a ser proactivo siéndolo vosotros?

Sin grandes conversaciones no hay liderazgo que impacte e inspire.

conversaciones-lider

Dejemos a un lado la dirección de personas orientada al control de tareas para casos excepcionales.

Plantéate si eres capaz de incorporar a tu agenda de líder,

¿un plan personalizado de mejora de cada una de tus colaboradores?

¿conversaciones periódicas con tus colaboradores previamente preparadas y con un objetivo claro?

¿conversaciones para crear equipo?

¿días para la reflexión de las acciones que estás haciendo con tu equipo?

Resumiendo, para liderar equipos de trabajo, recuerda:

  • Dedica un tiempo de tu agenda a identificar si el estilo de liderazgo de tu equipo directivo necesita alinearse y mejorar
  • Identifica qué hábitos de liderazgo no están siendo eficaces y crean todo lo contrario de lo que queremos para nuestra empresa y equipos de trabajo
  • Empieza por ti y tu equipo directivo
  • Poner el foco en las personas significa tener un plan de acción tangible de intervenciones preparadas y programadas con tu equipo. No es sólo hablar de que las personas son importantes.
  • Piensa en quién fue en la persona que más te inspiró en tu vida. Seguro que tuviste o tienes conversaciones auténticas con esa persona. La pregunta es ¿tus conversaciones son auténticas e inspiran? Si la respuesta es no o no estás seguro, aprende.
¡Animo y comienza ya tu plan de acción para liderar equipos de trabajo!

Si tienes cualquier duda, conversamos  y te ayudo a ti y a tu equipo en lo que consideres. ¡Comienza con tus sesiones de coaching!

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Fuentes:

19 annoying habits you must break to be a better leader. Llolly Daskal. 

5 signs you are not a true leader. Nicolas Cole.

These 13 things will kill Great Leadership. Llolly Daskal.

10 ways for new leaders to develope their leadeship skills. Forbes Coaching Council.

A roadmap for the new leader. Alan Derek Utley

 

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