Afortunadamente, si tú y yo estamos aquí hoy que me lees, es que la vida nos ofrece nuevas oportunidades. Es importante aprovecharlas. ¡Bienvenido de nuevo!. Qué propósitos elegir en septiembre, cómo una nueva ocasión de renovarte. La vida nos permite tener ciclos en los que volver a empezar. Con las pilas cargadas (espero que sea así para ti también), con nuevas ilusiones y con muchas ganas de seguir haciéndolo mejor. ¿Te pasa a ti?. Hay varios momentos del año, en los que a mí, me embarga una inquietud sana de seguir creciendo y seguir haciéndolo mejor. ¿Es tu caso también?. Si es así, vamos a aprovechar todo lo que podamos para ese gran propósito.

Ahora bien, todo propósito está lleno de diversas áreas, pequeños objetivos, microtareas, y cómo no, de nuestra capacidad de reflexionar, y elegir los mejores recursos, para superar las dificultades. 

Hoy nos centraremos en diversas áreas en las que puedes poner tu foco a la hora de identificar qué propósitos elegir en septiembre. ¡Venga, retomamos de nuevo!. ¿Nos centramos?. ¿Qué te parece si empezamos revisando estas 4 áreas?.

  • Salud física
  • Bienestar Emocional
  • Relaciones
  • Profesionalidad

Retomar el cuidado de tu salud física

Este propósito de recuperar tu salud física, prestarle más atención, cuidar mejor tu descanso y cómo comes, seguro que lo conoces y lo tienes en mente. No es mi intención plantearte recomendaciones médicas sobre cómo mejorar tu salud. Ya que no es mi profesión. Ahora bien, sí me gustaría poner atención en su relación con una mejor salud emocional para una vida más positiva. 

Cuidar el tiempo que dedicamos a hacer ejercicio, a cómo comemos, cómo descansamos y cómo desconectamos es fundamental. Cualquier otro propósito, que puedas considerar más importante, difícilmente lo conseguirás sin éste. 

Sueño, Descanso, Ejercicio Físico y Alimentación

Repasemos. Realizar algunos ajustes en estas 4 áreas puedes crear unos buenos niveles de energía para acometer tus propósitos. Verás cómo puede mejorar tu desempeño y productividad. 

  • Sueño. Evita caer de nuevo en quitarte horas de sueño para ser más productivo. Llegar a todo, terminar los proyectos, tareas en casa, gestiones personales y familiares… Todos estos elementos seguro que te quitaron horas de sueño en algún momento pasado. Hazlo al revés. Céntrate en dormir lo que necesite tu cuerpo (6-8h) para restablecer la energía y entonces podrás ser más productivo, creativo y resolutivo. 
  • Descanso. ¡Esa genial costumbre que tenemos en España de dormir la siesta!. Te restaura, y te permite reiniciar para las siguientes horas del día. Sé que los días laborables es posiblemente difícil hacer una siesta, pero, ¿puedes tomarte unos veinte minutos de no hacer nada?. Sólo respira profundamente, disfruta del silencio, y descansa un poco. Con esto es suficiente. No hagas lo de “cómo en quince minutos y así adelanto trabajo”. O peor… “como mientras estoy con el ordenador”. 
  • Ejercicio Físico. El que quieras, pero haz algún tipo de ejercicio, de 30-60 minutos al día. El ejercicio físico es uno de los activadores más rápidos de tus niveles de dopamina, serotonina, endorfinas, entre otros. Responsables de tu bienestar emocional, memoria, flexibilidad mental y regulación emocional.
  • Alimentación. Recordemos lo sencillo. Bebe más agua. Menos café. Come más proteínas. Menos azúcar, gracias. Come menos cantidad y más veces al día. 

¿Por qué cuidar tu sueño, descanso, ejercicio y alimentación?

Para que tu “Globo Mental” no llegue a estallar😉. Recuerda esta imagen en tu cabeza. Tu cerebro es como un globo, si está inflado ligeramente con una buena calidad de aire, será flexible, volará, rebotará, saltará, podrás hacer casi lo que quieras con él. Ese es tu cerebro cuando está saludablemente cuidado. Sin embargo, si tu “globo mental” está sobrecargado de aire, además de mala calidad, cualquier evento externo lo hará explotar. Literalmente cuando esto le pasa a un globo, se nos acabó la diversión. Lo mismo le pasa a tu cerebro, si quieres disfrutar de todo tu potencial, necesitas ocuparte en mantener unos niveles sanos de aire, de cantidad de aire… puedes manejarlo y divertirte cuidándolo. 

Si tu día a día, hace que tu “globo mental” se hinche cada vez más, llegarás a explotar. Nuevamente tendremos agotamiento, estrés, y cansancio mental, y emocional. ¿Mantendrás tu “globo» en buenas condiciones? 😉.

¿Sería el cuidado físico uno de tus próximos propósitos saludables para empezar en septiembre?

Retomar el cuidado de tu Bienestar Emocional

En artículos anteriores, y seguiremos haciéndolo, comenté la importancia de no descuidar, ni siquiera evitar las emociones que te acompañan en tu día a día. Son una gran brújula y fuente de información sobre lo que te ocurre, lo que te preocupa y lo que necesitas. Ocuparse de regular la intensidad de las emociones más difíciles, y ocuparse de potenciar las vivencias positivas, es la clave para esta nueva etapa que vas a comenzar. 

Estos dos objetivos influirán muchísimo, en cuánto puedas evitar agotarte de nuevo, restaurar tu cansancio emocional. Así podrás, reiniciar de nuevo para afrontar tus nuevos propósitos con los mejores recursos emocionales. 

Te propongo un ejercicio sencillo (mejor si lo escribes con calma): 

  • Cuáles fueron las mejores emociones en los últimos seis meses.
  • Reflexiona sobre el impacto que tuvo, en ti y en otros, esas emociones tan buenas para ti.
  • Indica dónde te llevaron esas emociones; qué te permitieron hacer, cambiar, superar, afrontar de forma diferente.
  • Cuáles fueron las emociones más difíciles para ti en los últimos seis meses.
  • Cuáles fueron los motivos de que te sintieras así.
  • Qué hiciste qué no te sirvió con esas emociones difíciles, y qué hiciste que sí te sirvió para que no te bloquearan demasiado.
  • Qué has aprendido de ti a nivel emocional.

En el desarrollo de la Inteligencia Emocional no sólo es clave la gestión de las emociones en el momento que ocurren. También es crucial, tomarse espacios y tiempos para reflexionar cómo lo has hecho hasta ahora. Y siendo un hábito reflexivo que va a potenciar tu aprendizaje emocional, no sólo lo hagas un par de veces al año. Incluye este tipo de reflexión en tu día a día. 

Propósito: desarrollar tu nivel de madurez emocional.

La madurez emocional se refiere a la habilidad de comprender y manejar tus propias emociones. Esta habilidad te permite vivir y crear la vida que tú quieres. Así, esta habilidad se puede comprobar mediante el tipo de pensamientos y comportamientos que despliegas a través de todas las situaciones que vives. 

Cómo afrontes cada situación, eligiendo cómo interpretarla, pensarla, sentirla, e incluso, las decisiones de actuación que tomes, determinan tu nivel de madurez emocional. 

¿Qué habilidades / hábitos necesitas para desarrollar tu madurez emocional?

  • Responsabilidad, No-Juicio y Flexibilidad
  • Aprendizaje personal y aceptación de alternativas
  • Creencia en uno mismo, Resiliencia y Calma
  • Optimismo realista y Humor

Ahora, identifica, en los últimos 6 meses ¿qué habilidades has puesto en marcha con mayor frecuencia, y con menor frecuencia, y que serían un reto personal para ti?

¿Sería el cuidado emocional uno de tus próximos propósitos saludables para empezar en septiembre?

Retomar el cuidado de tus relaciones personales

Una observación que se repite con frecuencia en las sesiones de coaching es cómo entendemos las relaciones personales. Me gustaría poner el foco sobre algunos aspectos. En la calidad de las relaciones personales está incluida la relación que tienes contigo mismo. Es decir, ¿qué calidad tiene una relación personal si se mantiene a costa de tu bienestar emocional?. La primera relación importante es contigo mismo. Sentirte satisfecho con quién eres y en qué quieres mejorar, necesita ser el primer paso.

Luego podemos plantearnos y reflexionar sobre cómo nos relacionamos con los demás. En las relaciones personales, es importante, saber pedir, ofrecer, acordar, escuchar y reconocer. Y todas estas posibilidades necesitan darse en el respeto mutuo y la confianza de las partes implicadas.

Las buenas relaciones personales te permitirán crecer, superarte, sentirte visible, reconocido y apoyado. Digamos que tienes un lugar especial para la otra persona y tú, lo tienes para esa persona. Y tú decides, cuál es el grado de relación que quieres tener con esa persona y cómo quieres relacionarte. 

Tanto si tus nuevos propósitos son personales como profesionales, las buenas relaciones personales te permitirán avanzar en ellos. La realidad es que comprobarás, quizá con decepción, que no todas tus relaciones profesionales te potencian, algunas te bloquean. Tienes la responsabilidad y el derecho de acercar  a aquellas personas que te permitan ser feliz. Y también, tienes la responsabilidad emocional y el derecho de decidir alejarte poco o mucho de las personas que te bloquean. 

Señalaría hoy algunos conceptos que se suelen olvidar en las relaciones personales.

Vulnerabilidad Selectiva y Conversaciones Pendientes

Te propongo hoy, para que puedas sentirte mejor en el aspecto relacional, que valores dos áreas en tus relaciones. La vulnerabilidad selectiva y el hecho de tener conversaciones pendientes. Ambas combinan el objetivo de mantener sana la relación contigo mismo y con los demás.

  • Vulnerabilidad Selectiva. Es la habilidad y el derecho de delimitar aquello que quieres compartir a nivel emocional con los demás. Con la particularidad de proteger tu seguridad psicológica y la de los demás. Es decir, en las relaciones personales de calidad, prima practicar esta vulnerabilidad selectiva. Tú decides cuándo y de qué forma mostrarte vulnerable a los demás. Puede ser más o menos, dependerá de lo que necesites y de la relación que tengas con esa persona. No obstante, es importante que recuerdes que es una habilidad muy saludable. Te protege psicológicamente de ponerte en riesgo emocional cuando no sientes la confianza de compartir todo lo que sientes. O incluso de compartir sólo una parte emocional, porque no estás preparado para compartir más. 
  • Conversaciones Pendientes. En muchos de los problemas y conflictos relaciones aparece este ámbito. Qué no dijiste, qué no hiciste, o qué no dijo, o hizo la otra persona. Y así, es posible que vayas acumulando malestar emocional por algo que está pendiente y no te permite disfrutar de la relación con confianza y tranquilidad. Sería un buen propósito para esta nueva etapa analizar lo que te queda pendiente. ¿Qué te gustaría pedir que no te atreves?. Piensa, ¿Qué reconocimiento no has dado?. ¿Qué reconocimiento te gustaría pedir, y no lo has hecho?.  Reflexiona, ¿qué te duele que no has compartido?. En las relaciones personales y en la resolución de conflictos pendientes es importante hacer la reflexión de ¿Qué quieres conservar en esa relación?, y también, ¿Qué puedes perder si dejas las cosas como están?.
¿Sería el cuidado de las relaciones personales uno de tus próximos propósitos saludables para empezar en septiembre?

Retomar el cuidado de tu profesionalidad

Creo que no habrás podido escapar a la observación de que el mundo sigue cambiando, y muy rápido. Y esto conlleva la necesidad de mantenerte actualizado y seguir aprendiendo. La verdad, es que esto puedes considerar que te supone un esfuerzo extra junto con todas las responsabilidades y gestiones de tu día a día. También tenemos otra verdad, y es que es una cuestión de mentalidad. Es decir, deja de ser un esfuerzo extra cuando crees como valor importante en tu vida, que el aprendizaje continuado forma parte necesaria de tu persona. Desde ese enfoque se convierte en una forma de vida. 

Y esto es el principal valor de un profesional, la intencionalidad de seguir aprendiendo. Yo personalmente, no lo concibo de otra manera. Podría decirse que no he dejado de estudiar intencionadamente desde que acabé la carrera. ¿Y tú has incluido el aprendizaje en tu forma de vivir?

Sería interesante recordar dos mentalidades cruciales que tienen y desarrollan las personas que aprenden intencionalmente:

  • Mentalidad de Crecimiento. En contraposición a una mentalidad fija. La mentalidad de crecimiento se basa en la creencia de que puedes crecer, expandirte, cambiar, adaptarte y aprender, más allá de tus capacidades iniciales. 
  • Curiosidad. Importa por 3 razones fundamentales. Uno, la inspiración se relaciona con un deseo intrínseco de aprender. Dos, la curiosidad marca el comienzo de un ciclo de aprendizaje auto dirigido. Tres, la curiosidad no tiene edad. 

5 claves de las personas que aprenden de forma intencionada

  • Establece metas pequeñas que te importen. Define tus metas de manera muy concreta. Aprende de cada vivencia y obstáculo.
  • Elimina y delimita las distracciones que te aparten de tu intención de aprender.
  • Solicita feedback de cómo estás avanzando, que sea constructivo y útil para seguir aprendiendo. 
  • Practica. Ningún aprendizaje se consolida sin práctica.
  • Reflexiona. Antes, durante y después de la práctica. Aumenta tu consciencia de aprendizaje, la intencionalidad y la capacidad de decisión y cambio.
¿Sería el cuidado de tu nivel de profesionalidad uno de tus próximos propósitos saludables para empezar en septiembre?
Referencias

Conclusión

¿Qué áreas han sido tu fuerte en los últimos 6 meses?
¿En qué te gustaría mejorar en los próximos 6 meses?
Espero que puedas tener más claridad en la elección de tus propósitos saludables para empezar en septiembre.

Y si te apetece y puede ayudarte...