Sigue siendo una época retadora y convulsa. Aunque estén cerca las vacaciones. “Que no se te olvide cuidar a tu equipo”, creo que es uno de los grandes aprendizajes que las empresas necesitan tener en mente y tomar nota de las necesidades de todos. Porque venimos de un periodo de más de un año muy duro. Y también, porque vamos hacia un periodo en el que los cambios seguirán presentes y todos necesitamos estar fuertes psicológicamente hablando. 

Que no se te olvide cuidar a tu equipo

Joan Quintana y Arnoldo Cisternas, en su libro Relaciones Poderosas, refuerzan la idea de cuidar al otro. Si diriges un equipo, si eres dueño de una empresa ocúpate de que todos cuiden de todos, sobre todo las figuras de responsabilidad. ¿Qué experiencia tienen las personas cuando trabajan contigo?. Entre otras facetas, cuidar significa ocuparse de la reciprocidad en los vínculos que existen en los entornos organizacionales. Buscar un equilibrio entre las partes, entre lo invertido y lo ganado, evitando la sensación de “tú me utilizas o yo te utilizo para mi beneficio o a costa tuya”. Es necesario que las personas sientan siempre un beneficio mutuo y proporcional, sobre todo en estos entornos profesionales. Y añadiríamos, recordar, que estas relaciones y vínculos profesionales estén acompañados de una gran seguridad psicológica para todos. Es decir, que nadie se sienta juzgado por sus ideas, aportaciones o feedback. Necesitamos más que nunca abrazar la perspectiva del otro. Si no estás de acuerdo con alguien, busca escuchar, comprender y acordar, en vez de juzgar. 

Los líderes necesitan estar presentes para su equipo

Lynne Levy is a Workhuman evangelist who lives and breathes helping organizations build cultures that bring out the best in the employees. Her mantra is “do what you love, love what you do.” En su artículo The Stress Is Real: 6 Ways for Leaders to Care for Their Employees, resalta varios elementos importantes para que no te olvides de cuidar a tu equipo.  Reflexionaremos sobre algunos:

    • Líder, empieza por ti. Coincido y uso el mismo ejemplo que la autora para explicar la idea de por qué es tan importante empezar por ti. Igual que en un avión, debes ponerte tú primero la máscara de oxígeno y luego ayudar a los demás, es igual de importante hacerlo al cuidar a tu equipo. Ayudar emocionalmente, psicológicamente y técnicamente a alguien es mucho más difícil, si tú no estás bien. 
    • Reconoce las circunstancias y el momento actual. Puede que nos estemos recuperando, pero las experiencias más y menos difíciles que han vivido las personas de tu equipo, merecen tu atención y ajuste. Puede que tus colaboradores no estén al máximo de tus capacidades, tenlo en cuenta y ayúdales a recuperar su potencial nivel de desempeño. No sólo señales que no están rindiendo y que hay que recuperar niveles anteriores, ayúdales. Esa es tu responsabilidad como líder.
    • Los límites ayudan a cuidarse. Proteger y cuidar en muchas ocasiones requiere de poner límites. Fomenta que haya un límite de horarios, de conexión, y de disponibilidad. Cuando las personas se cuidan y cuidan a otros, se favorece un mejor desempeño y potencial para crecer.

Si quieres resultados cuida de las personas

Anthony Boyd en su web y con el artículo: 7 Emotionally Intelligent Ways Leaders Show They Care About Their Team, nos recuerda diferentes habilidades relacionadas con la inteligencia emocional, que te pueden ayudar.

  • Apoya activamente disponer de un equilibrio familiar-profesional. Sigo viendo en mis sesiones de coaching, personas que dedican demasiadas horas al trabajo. Bien estemos hablando de la modalidad presencial o virtual. Tenemos cierto enganche a pensar que es necesario “dejarlo terminado hoy”, “así voy adelantando”, “acaban de pedirme esto a última hora”… La mayoría de las veces, no es urgente acabar esto ahora, no pasa nada si sigues mañana, y a veces, es necesario acordar un “¿puedo entregártelo mañana a las X h?.
  • Reconocimiento, por favor. Incluso ahora que tan difícil ha sido todo, a muchos líderes se les olvida reconocer y apreciar. Se sigue teniendo por bandera el “está haciendo su trabajo, no es nada extraordinario para reconocer”. Se te olvida como líder, que la mente se motiva y aprende muchísimo más si las personas reciben confirmación y reconocimiento de que lo que hacen conlleva unos buenos resultados.
  • Cómo líder aprende también a decir NO. Sí, un buen líder que cuida, necesita decir NO, a plazos imposibles de cumplir, a otros departamentos que pueden sobrecargar las tareas de tu equipo, y a conflictos innecesarios.
  • Escucha y compromiso. Es muy frecuente que algunos colaboradores dentro de un equipo se vuelvan “locos” tratando de ver cuándo pueden contar con su responsable. “Parece que está muy ocupado, siempre está reunido…”. Cómo líder, casi diría que es tu principal herramienta. Mostrar disponibilidad y escuchar. Activamente, de forma planificada para reducir incertidumbre, y creando conversaciones, no sermones.

Fomenta el aprendizaje si quieres personas resilientes

John Hall en su artículo 5 Ways To Take Care Of Your Team During Covid-19, en Forbes, nos ayuda con 5 ideas para cuidar a tu equipo en tiempos de COVID-19. Especialmente me gustaría subrayar una:

  • Fomenta el crecimiento y el desarrollo. 

Según Monique Valcour de Harvard Business Review, “los grupos de trabajo en los que los empleados informan que su supervisor (o alguien más en el trabajo) se preocupa por ellos como persona, les habla sobre el progreso de su carrera, fomenta su desarrollo y les brinda oportunidades para aprender y crecer, tienen mejores resultados. Es decir, tienen menor rotación, mayor crecimiento de ventas, mejor productividad y mejor lealtad al cliente, que los grupos de trabajo en los que los empleados informan que estos elementos de desarrollo son escasos.

Proporcionar oportunidades de aprendizaje fomenta la resiliencia, manteniendo la mente y el cuerpo activos. Afortunadamente, este año he podido comprobar con mi trabajo que formar a equipo, cuando están acometiendo cambios importantes ha supuesto mejores resultados y consecución de metas importantes. 

Por otro lado, proporcionar estas oportunidades de formación y aprendizaje, ha supuesto un aumento de la percepción de los profesionales en relación a “mi empresa, mi responsable me cuidan”.  De hecho, han aumentado también, la reflexión, de “ahora sé cómo hacerlo mejor”.

Sentirse cuidado aumenta el compromiso y la eficiencia

Como nos indica Lolly Daskal, en su artículo The Best Ways to Show Care To The People On Your Team, los estudios demuestran lo que el sentido común nos avisa. Las personas que se sienten cuidadas en el trabajo se comprometen más y son más eficientes. Parece que a veces, no hacemos caso ni al sentido común ¿eh?😉.

Bueno, seamos apreciativos, que muchas empresas si que lo están haciendo, pero si por si acaso, se te ha olvidado, recordemos algunas de las ideas para que puedas hacer la comprobación. 

  • Demuestra ACEPTACIÓN: Más veces de las que piensas tus colaboradores necesitan sentirse escuchados y aceptados, no tanto que les des una solución. No tienes siempre, que asumir sus problemas o reflexiones como tarea tuya a resolver. Sencillamente, demuestra que les escuchas y aceptas sus reflexiones e ideas.
  • INTERÉS POR LA PERSONA: Promueve momentos para interesarte por la otra parte de la persona que no ves: hobbies, intereses, actividades de desconexión y de tiempo libre… Descubrirás seguramente más puntos de conexión con ellos, o cuando menos conocerás y comprenderás mejor a las personas.
  • INFORMA: mantén informado a tu equipo. Proporciona toda la información posible para que puedan comprender el alcance de su trabajo y para que pueda ayudarles a hacerlo mejor. 
  • OFRECE AYUDA: demuestra sincera preocupación por lo que les ocurre a tus colaboradores. Asegúrate también de que fomentas su autonomía, y su habilidad para resolver los problemas. Ayuda en función de la petición, no en función de lo que tú quieres ofrecer. 

Conclusión

  • Presencia activa con tu equipo.
  • No pretendas exigir mejores resultados sin cuidar de las personas.
  • Fomenta el aprendizaje si quieres aumentar la resiliencia de tu equipo.
  • Comprueba su percepción. Evalúa si se sienten cuidados y toma decisiones en caso de necesitar mejorar. 
¿Qué me diría tu equipo si le pregunto si se siente cuidado?
¿Cuánto te cuidas tú?
¿Cómo puedes mejorar este aspecto de cuidado en los próximos meses?

Y si te apetece y puede ayudarte...