En momentos de incertidumbre las emociones son, aunque no lo parezca, nuestras mejores armas para afrontar la situación. Aún más si estos momentos pueden ser traumáticos para la persona. Seguro que te habrás dado cuenta que las emociones pueden ser intensas y variables. Lo que puede llevarte a la sensación de que estás en una montaña rusa difícil de llevar.

Cualquier momento de crisis y dificultad, desde luego puede ser una oportunidad para muchos cambios y mejoras. Ahora bien, no será una oportunidad en el caso de que te dejes llevar por estas emociones difíciles. Y lo mismo pasará si estás tratando de reprimir tus emociones. Incluso, puede que recibas mensajes tipo: “céntrate en la oportunidad”, “reinvéntate”, “aprovecha la situación”, etc. Por supuesto, que apoyaré estos mensajes, pero primero ocúpate de tus emociones.

Habilidades y mentalidad adecuada para conseguir un afrontamiento

Los buenos resultados de una persona ante una situación difícil vienen marcados por la combinación de una MENTALIDAD ADECUADA (que influye en las emociones) + COMPETENCIAS (habilidades) ADECUADAS. Así si quieres verte a ti mismo como alguien que afronta con resultados una situación compleja e incierta, necesitas hacerte dos preguntas:

– ¿Estoy favoreciendo una mentalidad adecuada a la situación? Y como consecuencia, ¿afronto adecuadamente las emociones que me crea la situación de incertidumbre?
– ¿Tengo claras cuales de mis mejores habilidades requiere de mi la situación? ¿Hay alguna habilidad más que necesite aprender para afrontar la situación?

En caso de que tengas la MENTALIDAD ADECUADA, pon en práctica tus mejores habilidades, COMPETENCIAS. Y mejora las que necesites En caso de que tengas las COMPETENCIAS, pero no la MENTALIDAD adecuada, invierte en ello. Y en caso de que percibas que te faltaría tanto la MENTALIDAD COMO LAS COMPETENCIAS, empieza por trabajar tu mentalidad y las emociones correspondientes. Nunca al revés.

Respeta tus emociones en momentos traumáticos

“Sé positivo”, es posible que sea un mensaje te recomienden algunas personas. Y estoy de acuerdo. Es importante mantener la perspectiva de que te mereces que te ocurra lo mejor incluso en situaciones difíciles y de incertidumbre. Ahora bien, date permiso para decidir cuándo estás preparado para aplicar la positividad.

La importancia de respetar todo lo que sientes en situaciones traumáticas o de incertidumbre

Tristeza, Enfado y Miedo

  • Si estás triste, permítetelo. Descubre qué o quién echas de menos y por qué. Si estás triste, profundiza un poco. Hay algo que sólo tú estás percibiendo, de gran valor para ti y que te hace especial por ello. Valora tu tristeza. Es lo que te permite tener esa mirada especial y valorar aspectos, personas y situaciones que te hicieron feliz. Reconócela, ponle nombre. ¿Qué le agradecerías a tu tristeza?
  • Si estás enfadado, no pasa nada. Además de ser normal, porque habrá desaparecido algo que considerabas justo. Tienes derecho a sentirte así. Escribe, qué te enfada y por qué. El enfado te avisa de aquello que tú considerabas justo y que ya no está. Usa el enfado para descubrir cómo puedes en la situación actual, recuperar lo máximo posible esa “justicia”.
  • Si tienes miedo, bien. Te protegerá. El miedo es una emoción muy potente que te ayudará a estar en alerta para protegerte de posibles peligros. Piensa detenidamente o escribe sobre aquello que te da miedo exactamente. Pon todos los detalles que necesites. Ahí descubrirás qué necesitas hacer diferente en esta situación. Antes necesitabas otras cosas, ¿qué necesitas hacer distinto ahora?.

Rechazo y Alegría

  • Si sientes asco o rechazo. Bien, también. No lo reprimas. Es la emoción que te protege de algún peligro físico o emocional. Descubre de qué necesitas protegerte y actúa en consecuencia. Por ejemplo, es posible que ante situaciones de incertidumbre, recibamos un montón de noticias negativas, Limítalas. Tu rechazo, te está protegiendo de estar constantemente centrado en lo negativo. No pasa nada, es saludable.
  • Si te sientes alegre. Fenomenal. Disfrútalo. Evita pensar que en situaciones difíciles “no tendrías que estar tan contento”. Tu sistema nervioso, necesita compensar el desgaste de las otras emociones para mantener tu equilibrio emocional. Sea por cosas pequeñas o más importantes, disfruta de tus pequeños momentos de alegría. No te hace egoísta, te convierte en emocionalmente saludable.

Llegados a este punto, me gustaría añadir que para abordar sobre todo las emociones más difíciles arriba descritas, necesitas regularlas un poco si son muy intensas. Incluso la alegría, a veces, es importante regularla, :-). No sea que de tanta euforia se te olvide protegerte. Por ello, respira. Procura situar tu termómetro de la emoción a un nivel manejable.

Y a continuación nos centraremos en algunas perspectivas de diferentes autores para saber qué puedes hacer para afrontar mejor la incertidumbre. Así podrás mantener mejor tu equilibrio emocional.

Aprende a aceptar la incertidumbre

Lawrence Robinson and Melinda Smith, M.A. en su artículo _Dealing with Uncertainty During the Coronavirus Pandemic_, nos proporcionan entre otros varios puntos importantes para manejar la incertidumbre. Nos centraremos en aquel que tiene que ver con la ACEPTACIÓN. Uno de los primeros pasos para abordar la incertidumbre.

  • Identifica los “disparadores de incertidumbre”. Si hay pensamientos, eventos, y noticias que pueden disparar más todavía tu sensación de incertidumbre. Aquellos “disparadores internos” como pensamientos catastróficos, necesitas abordarlos desde la calma prestando atención a las emociones que hemos comentado. Ahora bien, te encontrarás con “disparadores externos”, elementos, noticias o actuaciones de otros que disparan tu ansiedad. Limita tu exposición a ellos.
  • Reconoce tus momentos de “necesito seguridad”. Habrá momentos en los que puedas sentir gran ansiedad porque necesitas algo claro, cierto, y seguro. Haz una pausa, respira, ralentiza un poco el pensamiento. Sé consciente que lo que te está demandando tu cuerpo y mente es tranquilidad, no tanto certeza, sino calma. Búscala.
  • Respeta lo que sientes y regálate el permiso de sentir aquello que necesitas sentir.
  • Cambia el foco de tu atención. Ocuparse de tu tranquilidad y emociones, no está reñido con distraerse. En muchas ocasiones, te puedes aprovechar de la emoción positiva que te proporcionará una actividad relajante y de ocio. Esa emoción positiva mantendrá una perspectiva más constructiva sobre cómo puedes afrontar la incertidumbre.

7 formas de manejar la incertidumbre

La incertidumbre es lo único cierto que hay, y saber cómo vivir con inseguridad, es la única seguridad. Jhon Allen Paulos. 

Lori Deschene, fundadora de Tiny Buddha, en su artículo _7 Ways to Deal with Uncertainty So You Can Be Happier and Less Anxious_, nos proporciona algunas ideas:

  • Sustituye expectativas por planes. Cuando te creas expectativas, es muy probable que experimentes decepción. En la mayoría de las ocasiones no vas a poder controlar el resultado exacto de lo que ocurrirá mañana. Tanto si esperas lo mejor como lo peor, posiblemente se cree en tu cabeza una imagen que poco tendrá que ver con la realidad. En su lugar, céntrate en qué vas a hacer tú para crear lo que tu quieres sentir
  • Prepárate para diferentes escenarios. Prepara planes para los diferentes escenarios que se pueden dar en ese momento de incertidumbre. Es en lo único te puedes centrar activamente para aumentar tu seguridad. Acompáñalo de la suficiente flexibilidad para asumir que puede ser un escenario u otro. Ahora bien, tu tendrás un plan para las diferentes posibilidades.
  • Sé un observador de tus propias emociones. Y ocúpate de ellas conforme las sientas. Como hemos dicho antes, mantén un afrontamiento activo, sin especular. Respeta lo que sientes en cada momento prestando atención a la emoción y viendo cómo te puede ayudar.

Confía en ti

  • Confía en tus estrategias de adaptación y afrontamiento. Seguramente pienses que no has vivido nunca una situación como la que tienes delante. Ahora bien, has vivido otras. No desprecies, las habilidades que usaste en el pasado. En otras situaciones, complejas e inciertas. Empieza por ahí. ¿Qué te sirvió hacer en otras situaciones difíciles?. Es increíblemente bonito como escuchar en estos momentos, personas que rápidamente han identificado que ya han vivido situaciones muy dudas, y “ya saben parte de lo que tienen que hacer”.
  • Usa tus técnicas de relajación de forma preventiva. Aprovecha lo que sabes que te relaja para ponerlo en marcha en esta situación de incertidumbre. Aunque aún no sientas, por ejemplo, ansiedad. La prevención emocional es muy buena.
  • Pon el foco en lo que puedes controlar en cada momento. Acepta, lo que ahora mismo no está bajo tu control. No esperes que todo esté y ocurra como cuando estabas en otras condiciones más normales. Céntrate en el momento, en el corto plazo. Y en ese instante centra tu atención en lo que está en tu mano hacer.
  • Practica la atención plena. Deja de anticipar. Evita estar viviendo en … “mañana…”, “dentro de una semana…”, o el “mes que viene…”. Ahora ocúpate del ahora. Y respira y observa cómo te sientes. Ocúpate de ti ahora.

Acepta como normal lo que te sorprende en situaciones de incertidumbre y posiblemente traumáticas

No te asustes. Parece, que sea grave, pero es sencillamente tu cerebro tratando de afrontar una situación incierta, y posiblemente traumática para ti. Es normal:

  • Llorar, así de repente y por cosas aparentemente mínimas que sabes que no son tan graves. Has vivido situaciones duras y ahora resulta que lloras por una tontería. Es normal, date permiso para llorar.
  • Te has descubierto riéndote a carcajadas por una (aparente) estupidez. Y parece que no deberías. Fantástico, ríete todo lo que necesites. Estás afrontando la incertidumbre y la posible situación traumática para ti.
  • Te ha inundado la tristeza de repente. No pasa nada, es normal. Siéntela un rato, te permite afrontar y recordar lo negativo que has vivido. Cuanto más recuerdes situaciones negativas desde la calma, mejor podrás afrontarlo. Deja de evitar los recuerdos dolorosos.
  • Estás irritable. También es normal. Es un enfado, posiblemente al que no le has prestado atención. Tómate un rato para “hablar con tu enfado” y procura llevarlo a un estado constructivo para ti.

Confía en ti

  • Te has quedado bloqueado de repente en una situación concreta. Es normal. Posiblemente te haya inundado sin darte cuenta el cansancio y necesites “respetar” y dedicarte un momento para abordar tus emociones.
  • Sientes ansiedad. También, acéptala. Es la forma que tiene tu cerebro de avisar con tu cuerpo de que necesitas hacer algo distinto. Afrontar tus miedos te proporcionará cierta sensación de alivio. No lo rechaces.
  • Pareces una “montaña rusa”. Bien :-). No eres un robot. No pasa nada. Es normal. Eres una persona que vive lo que siente y lo que experimenta al rededor. Unos días estarás mejor y otros no. Ocúpate de regular esas emociones para que no te desborden.
  • Necesitas hacer cosas. De repente llenas tu tiempo con cosas que no son importantes. Da igual, lo necesitas. Escucha tus emociones. A veces, necesitarás abordar tareas livianas para despejar tu mente.
  • Te ha inundado la procrastinación. También, aunque no te lo parezca, es normal. Un poco, de “hoy me permito no hacer nada” también es necesario.

Conexión, Desconexión y Melancolía

  • Necesitas hablar de lo que estás viviendo. ¡Por supuesto!. Otra forma de afrontar activamente. Hablar nos permite elaborar una historia aceptable emocionalmente para nuestro cerebro. Así que busca ayuda de confianza o profesional. Pero, por supuesto, habla de lo que te ocurre. 
  • Te apetece hablar de otra cosa, que no sea la experiencia difícil que estás viviendo. También, ayudará a tu capacidad de afrontamiento. El cerebro necesita descansar y centrarse en otros intereses o nuevos planes que puedan ilusionarte.
  • Sientes melancolía. Es normal, nuevamente. El recuerdo de vivencias pasadas nos permite valorar la vida que hemos tenido hasta ahora. Tanto revisando dificultades pasadas, como retos superados anteriormente. La felicidad anterior puede ser un buen apoyo para tu felicidad en los próximos días. Además te permitirá conectar con las personas más cercanas a ti, e incluso revisar que recursos psicológicos ponías en marcha con anterioridad. Quizá ahora también te puedan servir.

Conclusión

  • Los buenos resultados de una persona ante una situación difícil vienen marcados por la combinación de una MENTALIDAD ADECUADA (que influye en las emociones) + COMPETENCIAS (habilidades) ADECUADAS.
  • Respeta lo que sientes: tristeza, enfado, rechazo, alegría o miedo.
  • Ocúpate de aceptar la incertidumbre.
  • Afronta activamente la incertidumbre.
  • Acepta las “cosas raras” que te pasan.


Una experiencia traumática es siempre negativa, pero lo que suceda a partir de ella depende de cada persona. . En la mano del hombre está elegir su opción, que o bien puede convertir su experiencia negativa en victoria, la vida en triunfo interno, o bien, puede ignorar el desafío y limitarse a vegetar y a derrumbarse. Victor Frankl. 

¿Qué necesitas reforzar habilidades emocionales o tu mentalidad ante la incertidumbre?
Decide, ¿qué momento vas a elegir para prestar atención a tus emociones?
¿Cómo puedes empezar a aceptar y respetar las emociones que estás viviendo?

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