Hacer fáciles tus objetivos y no perder la motivación. Buen objetivo, ¿Qué te parece?. Más allá de la consecución de objetivos que te marques al principio del año o en el momento que consideres, mantenerte es la clave. Y es la parte esencial que hará sostenible esa consecución de tus objetivos.

Cómo habrás comprobado muchas veces, ¿de que te sirvió ponerte muchos objetivos sino fueron suficientemente motivadores y los dejaste a un lado?.

Sí, realmente, estar motivado constantemente en la consecución de esa “foto final” que te hará feliz, es lo que te mantendrá en estado de curiosidad e implicación. Podrías pensar que bueno, si al final ese objetivo no me motivó, no sería un objetivo que realmente querías. Puede ser, a veces, sólo puedes descubrir lo que te gusta, implicándote en diferentes actividades, para después valorar tus prioridades y gustos.

Ahora bien, hay una parte de objetivos, que estoy segura que quieres, pero que al final te cuesta conseguir, y esto acaba por desmotivarte. Aprovechas fechas especiales, como cumpleaños, comienzo de año, etc, para volver a retomarlos, pero ¡vaya!, parece que se te resisten. 

¿Qué te parece si hoy repasamos algunas ideas relacionadas con la motivación y la consecución de objetivos?. Me encantaría que pudieras llegar a dónde quieres. Y por supuesto, que disfrutaras un montón del camino. Ya que al final, es lo más importante. 

Conseguir un objetivo disfrutando te permitirá entre otros aspectos:

  • Mantener la motivación.
  • Descubrir nuevos aprendizajes que no habías tenido en cuenta.
  • Conocerte a ti mismo: en tus fortalezas y en tu potencial.
  • Ganar en capacidad de resiliencia para resolver posibles obstáculos con los que te encuentres.
  • Asegurar que cuando llegues a tu “foto objetivo” puedas mirar atrás y te sientas orgulloso.
  • Fortalecer tu autoestima.
  • Fomentar tu creatividad.
  • Organizarte y priorizar.

Recuerda que has conseguido pocas cosas cuando tu estado emocional no era motivador, tranquilo y alegre. El aprendizaje y el cambio siempre se consiguen mejor disfrutando. En este estado todas tus capacidades cognitivas están en su máximo nivel. El forzar segur trabajando en un objetivo al que no le acompañan emociones positivas, es inútil. Asegúrate un buen estado emocional.

Hacer fáciles tus objetivos y no perder la motivación

Es muy frecuente, definir el objetivo de forma más o menos clara y mantener en la cabeza acciones que se nos van ocurriendo que tenemos que hacer. En estos casos, seguramente has comprobado que llenas tu cabeza de “cosas” que tienes que hacer y que más o menos vas haciendo. Pero si no las haces, “hierven” en tu cabeza, toda clase de pensamientos que te hacen activar el “modo bucle” de pensamiento. Y al final, la inercia del día a día, va relegando estas actividades. Con lo cual, ya lo tienes, puede empezar el proceso de desmotivación.

Ahora bien, 

  • ¿En qué necesitas focalizar tu atención y energías?. ¿En acordarte de lo que tienes/quieres hacer?. O ¿En hacerlo realmente?.
  • Y otra cosa, esas ideas sobre las acciones que tienes que hacer ¿te llevan realmente dónde quieres?. Y además, ¿son actividades en las que realmente estás dispuesto a implicarte y profundizar con gran curiosidad?.

Es mucho más “rentable emocionalmente”, preparar de forma proactiva qué pasos necesitas hacer y focalizar tu atención en ponerte manos a la obra. 

Centra tu atención en los pasos inmediatamente posteriores que provocan tu curiosidad

Michael Simmons en Medium, en su artículo If you want to be massively successful, do NOT set ambitious goals, according to studies, hace referencia al modelo de los investigadores Kenneth Stanley and Joel Lehman. Este modelo nos confirma el enfoque de que los retos más duros no se consiguen de la forma habitual que conocemos. Es decir, estableciendo metas, midiendo el progreso y comprobando cada hito a conseguir.

Estos autores confirman el hecho de que es el establecimiento de pasos motivadores y claros entre donde estás ahora y donde quieres estar, es mucho más efectivo. Incluso, este modelo abre la posibilidad de que el objetivo se redefina de tal forma que pueda diferir un poco del original en pro de mantenernos motivados en aquello que realmente provoca nuestra curiosidad y aprendizaje. 

Es decir, en vez de marcarte submetas a conseguir de un objetivo más amplio. Y “tener en la cabeza” aproximadamente lo que tienes que hacer intuitivamente. Cambia el modelo y céntrate en definir los pasos inmediatamente posteriores a cada momento en el que estás en relación al objetivo.

Actividad Recomendada

Escribe tranquilamente en el formato que quieras, papel o digital, los siguientes pasos para centrar tu atención en aquello que provoca tu curiosidad.

  • Define dónde quieres estar y dónde estás ahora.
  • Identifica el paso siguiente más novedoso en el que quieras invertir.
  • En vez de preguntarte constantemente ¿esta actividad me lleva a mi objetivo?, aplica el filtro de la curiosidad en los pasos inmediatamente posteriores.
  • ¿Cuál es el paso más novedoso para ti y que provoca tu curiosidad?. ¿Estás tan fascinado por ese siguiente paso que invertirías tu esfuerzo en aprender más sobre ello? Entonces hazlo. 
  • Cuando hayas invertido el esfuerzo en aprender ese nuevo paso novedoso y motivador para ti, pregúntate cuál es el siguiente paso en el que nuevamente estás dispuesto a invertir el compromiso y el esfuerzo de un nuevo aprendizaje que ha activado tu curiosidad. 
  • Y así sucesivamente. Este progreso de “pasos curiosos” te llevará a dónde quieres estar manteniendo tu motivación.

Como indican los investigadores Kenneth Stanley and Joel Lehman, “para conseguir tus objetivos más ambiciosos, debes estar dispuesto a abandonarlos”. Eso sí en pro, de seguir tu curiosidad y fascinación por aquello en lo que estás dispuesto a invertir, que al final es lo que te hará sentirte satisfecho 😉

De hecho, a mí me ha pasado muchas veces, revisa si a ti también. Cuando te dejas llevar por la curiosidad de lo que vas descubriendo en el camino a tu meta, el objetivo se redefine un poco diferente pero mucho más motivador, y asegura tu implicación y compromiso. 

Para conseguir lo que quieres sobre todo desarrolla hábitos

Sí, definitivamente las personas a las que admiro, que más felices son con su vida y que tienen una clara trayectoria de avances y retos en su vida, tienen excelentes hábitos. Es el establecimiento de hábitos lo que asegura la consecución de los objetivos o retos que uno se plantea.

Si no tienes el hábito de estudiar, profundizar y reflexionar, difícilmente podrás superarte y aprovechar lo que lees o estudias. Cuando no tienes el hábito de pararte a pensar cómo estás impactando en tu equipo de trabajo o en tus compañeros o clientes, ocurre lo mismo. Pierdes la oportunidad de ser mejor líder, de ser mejor profesional, de ser la persona que quieres ser. Cuando te falta el hábito de mantenerte actualizado en tu trabajo, pierdes la oportunidad de hacer que tu trabajo sea más motivador. E incluso, de quizá, ofrecer algo diferente con respecto a otros candidatos en un proceso de selección para una nueva empresa.

Piensa, ¿tienes a ser “reactivo” en tu vida o por el contrario abrazas la proactividad y la puesta en marcha de hábitos que te aseguran el éxito?.

Casi para mí es una de las primeras reflexiones que necesitas hacer antes de abordar tus próximos objetivos.

Piensa en pequeño no en grande

Ryan Holiday, autor de ‘Conspiracy,’ ‘Ego is the Enemy’ & ‘The Obstacle Is The Way’, en su artículo How to Develop Better Habits in 2019, nos propone enfoques interesantes.

Ryan Holiday hace referencia a el modelo de “hábitos atómicos” de James Clear. 

Un “hábito atómico” es un hábito pequeño que provoca la mayor diferencia o impacto posible en nuestras vidas. Así que contrario, a lo que solemos escuchar nos propone:  

  • Piensa en pequeño en vez de a lo grande. Pensar en pequeño es más fácil. Si quieres aprender cualquier cosa, evita pensar en el tema general. Céntrate mejor en el siguiente paso pequeño que puedes poner en marcha. Pensar en pequeño facilita comenzar a llegar a tu objetivo. Una vez alcanzado ese paso pequeño, puedes seguir construyendo los siguientes pasos.
  • Crea un recordatorio físico de lo que que quieres conseguir. Recuerda del paso pequeño que quieres dar, no del objetivo general. Puede ser un recordatorio en tu agenda, un post´it en tu mesa, un mensaje en tu pantalla de ordenador o móvil. Como quieras, pero tenlo presente. 
  • Prepara con antelación lo que necesitas y que sea visible. Si quieres dedicar un tiempo de lectura todos los días y crear una reflexión práctica de cómo lo puedes poner en marcha. Déjate preparadas que lecturas o libros quieres leer al día siguiente. Busca un sitio físico y una hora determinada de cuándo lo quieres leer. E incluso prepara dónde apuntarás tus reflexiones, calendario, agenda, bloc de notas digital o en papel, etc. Déjatelo todo preparado para cuando llegues a casa o al sitio donde quieras realizar esta actividad.
Y además...
  • Aprovecha y enriquece los hábitos que ya tienes. ¿Qué hábitos ya forman parte de ti?. Y además sientes mucha satisfacción de que ya formen parte de vida. ¿Cómo podrías enriquecerlos?. Dentro de ese hábito que ya tienes instaurado, ¿podrías añadir algo que hiciera que abordaras 2 hábitos en uno?. Piénsalo, es más fácil apoyarse en nuestras fortalezas para instaurar nuevos aprendizajes que crear un hábito nuevo desde cero. 
  • Rodéate de buenas personas que te inspiren. A veces, no necesitas buscar personas que tengan un nivel mucho más alto que tú en algo que quieras dominar. Es casi, a veces, más importante, que te provoquen, que te inspiren con sus hábitos, que te emocionen.
  • Empieza por comprometerte en algo, lo que sea. Elige un periodo de tiempo y una actividad o compromiso que capte tu atención. Da igual, si es una actividad que te lleve a los objetivos que tienes en la cabeza o no. Simplemente practica el hecho de comprometerte en algo y permítete descubrirte en ese reto.
  • Establece los días en los que vas a invertir en los pasos hacia tu objetivo. No necesitas que por ser un hábito, realices esa actividad todos los días. Basta con que establezcas un periodo de implicación que no abandones. 
  • Céntrate en ti mismo. Deja a un lado por algunos momento a los demás. Reserva ratos de desconexión presencial y digital. Pon el foco en ti mismo, en tu curiosidad, en tu aprendizaje, en cómo te sientes, en qué quieres que sea tu próxima ilusión.

Actividad Recomendada

Responde tranquilamente en el formato que quieras, papel o digital, la respuesta a las siguientes cuestiones.

  • ¿Cuáles pueden ser tus pequeños “hábitos atómicos” con los que te quieres comprometer?
  • ¿Qué puedes preparar con antelación para asegurar que los realizarás?
  • Revisa, ¿Qué hábitos ya tienes consolidados a los que les puedes añadir un micro hábito compatible?
  • ¿Con qué personas que te inspiran quieres tener más interacción?
  • ¿Qué pequeño reto puedes asumir (da igual de que tipo)?
  • Reflexiona, ¿Qué días invertirás en tus “hábitos atómicos?
  • ¿Qué necesitas limitar para poder centrarte en ti mismo?

Sé un guerrero de tu mente para conseguir tus objetivos

Ser un “guerrero de tu mente”. Concepto que nos proporciona Patrick Ebdlab, autor de The Self-Discipline Blueprint. Coincido plenamente en el mensaje que nos envía y así lo he comentado muchas veces. 

La ventaja de hoy, es que tienes acceso a muchísima información útil. Seguramente lees muchísimos artículos a la semana. Ahora bien ¿en qué mejoran tu vida?. ¿Cuánta aplicación práctica has sido capaz de darle a tus lecturas?. 

De hecho, me sorprende y admira cuando una persona viene a mi consulta, con varios de mis artículos subrayados, con preguntas anotadas y con conclusiones sobre sus próximos pasos a realizar. Es fantástico :-). Estas personas podemos decir, según el autor que son “guerreros de su mente”. ¿Cómo vas tú?. ¿Aprovechas lo que encuentras cuando lees?.

Así, mira, un pequeño objetivo que quizá pueda gustarte es convertir tus aprendizajes en acciones tangibles. Hábitos, al fin y al cabo, que puedan crear oportunidades de mantener tu autoestima y motivación en permanente activación. “Quien no hace, se pierde oportunidades”.

7 estrategias importantes para conseguir tus objetivos

Volviendo al autor, Patrick Ebdlab, nos propone 7 +1 estrategias para mantener este “guerrero de la mente” en estado activo:

  1. Celebra, sino lo has hecho ya lo que has conseguido en el año anterior. Es un buen hábito para construir el sentido de auto-eficacia, revisar los logros pasados.
  2. Cuida los aspectos básicos de tu vida: nutrición, descanso y movimiento.
  3. Conoce y elige las “piedras angulares” de tu vida. Lo que es más importante para ti y quieres que permanezca presente en tu vida.
  4. Crea cambios duraderos y sostenibles en el tiempo. Para ello, necesitas tener en cuenta cómo equilibrar tu lado racional y emocional.
  5. Optimiza tu flujo de trabajo y de felicidad.
  6. Periódicamente reconoce tus progresos, felicítate y recompénsate. Revisa también qué has descubierto sobre ti mismo en tu evolución.
  7. Implícate en eliminar o reducir al máximo tus distractores más adictivos.
  8. Sé una buena conciencia con la que conversar. Convierte en tu mejor aliado.

Conclusión

Recuerda para hacer fáciles tus objetivos y no perder la motivación, ten en cuenta estas recomendaciones:

  • Centra tu atención en los pasos inmediatamente posteriores que provoquen tu curiosidad.
  • Desarrolla hábitos.
  • Piensa en pequeño.
  • Sé un “guerrero de tu mente” y ponte manos a la obra para que lo aprendido se convierta en algo tangible.
¿Cuál es el siguiente paso que quieres hacer para conseguir tu objetivo?
¿Con qué paso que sea nuevo y provoque tu curiosidad quieres comprometerte para aprender más y profundizar?
¿Qué paso pequeño puedes dar que genere un gran impacto?

Y si te apetece y puede ayudarte...