Revisa tus técnicas de estudio para ser más eficiente. ¿Lo has pensado?. Si eres estudiante, vale la pena que hagas un pequeño stop para analizar cómo estás estudiando.

Los grupos de alumnos con los que suelo trabajar suelen comunicar bastantes dudas de cómo ser más eficiente en su estudio. Pequeños cambios en sus estrategias de estudio hacen que obtengan mejores resultados.

De hecho, darse cuenta de que no avanzas en tu estudio suele ser un motivo de ansiedad añadido a la intranquilidad del propio examen. ¿Qué te parece si revisas cómo estás estudiando?.

Las técnicas de estudio y sus estrategias están ampliamente investigadas. Hay claramente una serie de hábitos que funcionan mejor. Sin embargo, algunos hábitos muy frecuentes en estudiantes crean falsas expectativas. Es lo que se llama la “ilusión de aprendizaje”. Crees que te lo sabes, pero a la hora de hacer un test, o simulacro de examen te das cuenta que no es así.

Veamos hoy algunas ideas que te pueden ayudar.

Revisa tus técnicas de estudio para ser más eficiente

Aprovecha estas ideas para descubrir cuál puedes cambiar o reforzar. 

Planifica tu estudio y si es necesario vuelve a planificar

Este es un tema especialmente difícil para algunos estudiantes. Sobre todo para los estudiantes que combinan el estudio con otras obligaciones familiares o laborales. ¿De dónde saco tiempo?. 

Lo primero es ser consciente que has tomado una decisión. Estudiar y alcanzar la plaza o el título que quieres tener. Es importante ser coherente con esta decisión. Asume cual es tu nivel de compromiso con el estudio. Y entonces, con ese nivel de compromiso, crea tu propia planificación hasta el día del examen. Planifica tiempo de estudio y de descanso. Ambos son importantes.

En caso de que tengas horarios que cambian, imprevistos u otras dificultades que afecten a tu planificación, no te rindas. Vuelve a planificar cuanto sea necesario. Ahora bien, no pierdas de vista la fecha de examen y todos los temas que quieres abordar.

Ser eficiente en el repaso de lo que has estudiado

Muchos estudiantes repasan lo estudiado releyendo el tema o conceptos importantes. La verdad es que se ha comprobado en diversas investigaciones que este hábito no tiene demasiado impacto en el aprendizaje.

Realmente REPASAR es super importante. Casi podríamos decir que es el indicador de éxito de un estudiante. Ahora bien, REPASAR lo estudiado significa que has sido capaz de recuperar el contenido estudiado “desde cero”. Sin mirar. Es decir, tu cerebro ha podido recuperar la información sin ayuda de la lectura repetida. Es el número de veces que eres capaz de recuperar  el contenido estudiado (sin mirar nada) lo que asegurará tu nivel de aprendizaje el día del examen.

¿Cómo puedes REPASAR de forma eficiente?

  • Haz tests.
  • Realiza simulacros de examen.
  • Apúntate posibles preguntas importantes y trata de responderlas un tiempo después.
  • Incluye en tu planificación, un tiempo para repasos. Cuantos más mejor.

Practica lo estudiado de forma distribuida en el tiempo. No practiques todo de golpe.

Es muy frecuente entre estudiantes de todos los niveles, “pegarse un atracón” de estudio de la teoría. Y luego posteriormente, “pegarse otro atracón” para realizar la práctica, sean ejercicios, preguntas o tests.

Las investigaciones sobre el aprendizaje demuestran que una práctica combinada con el estudio y distribuida en el tiempo tiene mejores resultados. Así que, evita concentrar la teoría o la práctica en periodos largos de tiempo. Al contrario, trata de combinar en un mismo día o incluso semana, ambos tipos de aprendizaje.

Además de que te aburrirás menos estudiando, es mucho más  eficiente a la hora de asentar conocimientos. Recuerda se retiene mejor lo aprendido cuando distribuyes en el tiempo la práctica de lo que has estudiado. 

Explica por qué has acertado la pregunta o el problema que tienes que resolver

Es genial cuando resulta que has acertado con la pregunta del test que tenías que realizar o del problema que tenías que resolver ¿A que sí? 🙂 Estoy segura de ello. Para potenciar más ese aprendizaje asienta mejor ese acierto de tus conocimientos.

Añade una explicación bien mental o por escrito de  por qué has acertado esa pregunta o problema. ¿Por qué elegiste esa opción del test como la correcta?. ¿Qué te hizo resolver el problema de esa forma y no de otra?. ¿Cómo priorizaste el contenido que tenías que responder ante esa pregunta de reflexión breve de tu simulacro de examen?

El aprendizaje se consolida de manera más sostenible en el tiempo cuando razonas y te explicas a ti mismo por qué lo acertaste y cuál fue el proceso mental que utilizaste. 

Evita estos malos hábitos para estudiar

  • Relectura para repasar. No sirve demasiado. Es mejor usar técnicas o ejercicios que te permitan repasar y recordar lo aprendido desde cero.
  • “Subrayar y así memorizo al mismo tiempo”. En este paso del estudio lo único que haces es identificar en el texto lo más importante. No lo utilices como única técnica de memorización. Subraya después de haber comprendido lo que lees y luego memoriza y aprende.
  • Revisar un problema o pregunta de test y mentalmente pensar “Ah sí, esto era… vale ya me lo sé”. Necesitas efectivamente resolver el problema o elaborar bien la respuesta. Pensar que lo sabes, no es sabérselo.
  • Esperar hasta el último plazo o momento para estudiar. El cerebro y el aprendizaje son como un músculo. Entrénalo para resultados óptimos.
  • Practicar siempre el mismo tipo de preguntas o problemas. Tu cerebro necesita generar conexiones y unir todo el conocimiento que necesitas aprender. Combina distintas técnicas y tipos de contenido para repasar.
  • Hacer un test o resolver un problema antes de haber estudiado. Además de que puedes desmotivarte, le estás pidiendo al cerebro que realice una tarea para la que no está preparado. Prepárate, estudia primero y luego ¡pruébate!.
  • No consultar o resolver dudas, tratando de memorizar sin comprenderlo. Lo que no comprendes es mucho más difícil de memorizar. Y por consiguiente más difícil de recuperar esa información en el momento del examen. Resuelve tus dudas con tu profesor, o buscando la información en los textos de estudio. Recuerda que los exámenes evalúan también el razonamiento del aprendizaje.
  • Estudiar con la tele o el móvil. Tu capacidad de concentración debe ser máxima y totalmente enfocada al tema de estudio. Si te pones la tele porque te mantiene más despierto o te activa, cambia las técnicas de estudio pero no limites tu capacidad de concentración.
  • Dormir poco. El sueño repara física y psicológicamente. Además limpia la información del día a día, quedándose con lo importante. Respeta el sueño ya que te ayudará a asentar los conocimientos aprendidos. 

Resuelve los problemas personales o decide cuándo lo harás

  • Si hay algo que te preocupa resuélvelo y luego ponte a estudiar. O puedes también planificar en qué momento lo harás. Hasta entonces, concéntrate en estudiar.
  • En caso de sentir ansiedad o intranquilidad. Para. Haz alguna actividad relajarte y luego vuelve a estudiar.
  • Practica el deporte o alguna actividad física como un paseo.
  • Analiza si tu estrés tiene que ver con el proceso de estudio o es por otro motivo. En cualquier caso toma decisiones para sentirte mejor.
  • Evita la culpabilidad por dejar desatendidos a tus seres queridos o algunas de tus actividades habituales. Lo van a entender. Planifica en esta etapa de tu vida, cómo quieres hacer para sentirte bien.
  • Practica la atención plena. Haz ejercicios para aprender a concentrarte en una sola cosa cada vez. Si estudias, estudia con la mayor concentración. En caso de disfrutar un rato con amigos y familiares, sólo disfruta. 
  • Confía en ti. Revisa otras ocasiones en que has conseguido logros similares a este. Tienes muchas habilidades, ponlas en marcha.
¿Qué significa para ti esta etapa de estudio?
¿En qué te has dado cuenta de que no estás consiguiendo los resultados de aprendizaje que esperabas?
¿Qué puedes cambiar para potenciar el éxito en tus hábitos de estudio?

Y si te apetece y puede ayudarte...