Thoreau dijo:

“Muchos hombres viven en una silenciosa desesperación”. No se resignen a eso. Escapen. No se limiten a saltar como conejos. Miren a su alrededor. Atrévanse a cambiar y buscar nuevos campos.

(también: Club de los poetas muertos)

Alta es la preocupación en estos tiempos sobre la combinación felicidad y trabajo. Incluso diría simplemente el concepto/sentimiento  de FELICIDAD.

Parece que haya mil razones para no ser felices, que no lo niego … pero creo que hay otras tantas para ser felices. Además considero que en muchas ocasiones lo consideramos como un tema de blanco o negro, o estoy siempre feliz o no lo estoy.

Pero fijaros, que tenemos una diferencia:  ¿ESTOY O SOY FELIZ?

Si nos planteamos como meta:

la felicidad de estado (quiero estar feliz) : estaremos constantemente evaluando cada situación, cada persona con la que nos encontramos, etc, como posibles merecedores del calificativo de feliz, y tamaño termómetro, nos lleva inconfundiblemente a realizar valoraciones negativas o neutras cuanto menos. En esta situación, encontraremos fácilmente elementos externos que «nos impiden» ser felices.

Por lo que además, tendemos a planificar que ya seré feliz, cuando llegue el fin de semana, el verano, …me jubile? (y el resto de tu vida ¿qué?)

Como ejemplo, señalaré una noticia que he recibido hoy de una persona conocida, que está sufriendo actualmente, pues un familiar está entrando en una etapa degenerativa del cerebro,  justo después de jubilarse. Lo primero que he pensado es… «espero que haya disfrutado mucho en su vida y acuérdate de no olvidar esto»

Quiero evitar cualquier tipo de alarma, pero a veces, mmm… nos cuesta reaccionar antes de verle las orejas al lobo!

Por otro lado, entonces, tenemos:

la felicidad como rasgo (quiero ser feliz): corresponde a una forma de ser, a unos valores, a unas creencias y actitudes, que guían nuestro comportamiento hacia una forma de vivir y actuar, que centra nuestra atención en la elección que tomamos a cada momento, en los pequeños detalles de los que sin duda sabemos disfrutar (cuando nos lo permitimos), y lo que hacemos con cada experiencia. Esta clase de felicidad es la que necesitamos desarrollar, buscar, practicar, trabajar, y a toda costa¡¡ sentir!!

En el ámbito laboral, me encuentro a menudo con casos cuyo eje central radica en desarrollar este SER en vez del ESTAR. Por ejemplo:


Os podéis imaginar el resto, el contexto de trabajo, lo que genera en los demás, lo que siente esta misma persona, etc…El día a día es un continuo estado de infelicidad que se convierte en un bucle del que es muy difícil salir.

Sin embargo, el mensaje clave que me gustaría marcar es:

– somos el resultado de nuestras experiencias

– las personas extraemos aprendizajes y conclusiones diferentes de las mismas experiencias, con lo que…posiblemente no tengamos la razón absoluta sobre lo que vemos …

– experiencia y aprendizaje van unidos como hemos comentado ya en otras ocasiones…

– ¿quieres aprender a reorientar tu experiencia y aprendizaje para SER FELIZ?

De hecho como ejemplo de CASO FELIZ, me dediqué en una ocasión a buscar perfiles a mi alrededor, de al parecer… «esta extraña raza de felices que somos algunos» 😉 y por supuesto me fue fácil. ¡¡Además es muy importante rodearse de personas felices!! y lo más curioso es que son como cualquiera de nosotros…

Así pues, os animo a que pidáis ayuda, feedback, reflexionéis, compartáis, pero sobre todos…luchéis por darle respuesta a estas cuestiones:

¿ESTÁS FELIZ?

¿ERES UNA PERSONA FELIZ ADEMÁS?

Si la respuesta a alguna de estas preguntas es NO:

¿QUIERES APRENDER A SER FELIZ?