Cuando vemos una foto como ésta…¿nos inspira posibilidades delante de nosotros o imposibilidad de seguir?

Cuando un acontecimiento positivo o negativo nos ocurre…¿tendemos a creer que se debe a la suerte/el azar o a nuestro esfuerzo?

¿Tendemos a creer que los líderes no tienen buenas oportunidades  que les hayan favorecido para realizar su trabajo con éxito, o creemos que no han hecho los cambios apropiados y oportunos para conseguirlo?

Me preocupa sobremanera últimamente en las personas con las que trabajo, sean colaboradores, clientes, proveedores, etc., estas dos tendencias a mirar las situaciones desde una perspectiva de posibilidad de afrontamiento o de obstáculo permanente.

Para Rotter (psicólogo norteamericano, principal teórico en temas de aprendizaje social, 1954) lo  esencial en su teoría,  son las expectativas del individuo sobre sus posibilidades de éxito o fracaso, lo que se refleja en el rasgo conocido como locus de control. Este rasgo de la personalidad nos muestra la creencia de que las personas:

-tenemos la creencia en la responsabilidad sobre nuestro propio actuar; percibimos que aquello que nos ocurre positivo o negativo ocurre como efecto de nuestras propias acciones,  y que están bajo nuestro control personal; así, en este caso cuando actuamos con esta tendencia valoramos positivamente el esfuerzo y la habilidad personal. (LOCUS DE CONTROL INTERNO)

-tenemos la creencia de que los resultados de nuestras acciones dependen del azar, la suerte u otros elementos externos a nosotros; los efectos de lo que nos ocurre como consecuencia de nuestras acciones, no dependen de nosotros; es decir, cuando actuamos desde este enfoque creemos que  no pueden ser controlado nada, de manera que no se valora o se cree en el esfuerzo ni la dedicación. (LOCUS DE CONTROL EXTERNO)

Lo habitual es que las personas mostremos ambas tendencias de comportamiento, posiblemente con una mayor tendencia en una u otra.

Ahora bien,el motivo de mi llamada de atención hoy sobre este tema, es que detecto continuamente en directivos, mandos intermedios, profesionales y  equipos,  la tendencia del locus de control externo.  Es decir, nos está invadiendo una tendencia, creencia y finalmente comportamiento, que nos lleva a realizar sólo determinados esfuerzos y acciones ya repetidos, que no nos permiten aprender opciones nuevas ni nos dan resultados diferentes, porque una vez más hemos caído en nuestra llamada INDEFENSIÓN APRENDIDA (véase link de la entrada 30/08/2011).

Nuestras creencias a partir de entonces son:

es muy difícil trabajar con un equipo así

– el mercado está mal

– es imposible que consigamos…

Nuestras acciones en consecuencia son:

– seguir con comportamientos anteriores porque…. para que voy a probar otra cosa sino depende de mí el resultado…

– reducir mi implicación porque...es lo que hay..

– dilatar las decisiones porque se está poniendo el foco en lo que no puedo cambiar

Nuestras emociones son:

– desánimo

– tristeza

-estrés/iritabilidad

-fatiga

Teniendo en cuenta que ambas tendencias de comportamiento son útiles:  es decir, es cierto que hay cosas que no podemos controlar, y hay cosas que sí; ninguna de las creencias, en su extremo lo es: tanto el extremo de …sólo con mi esfuerzo y dedicación puedo conseguirlo, como el extremo de … para que voy a hacer nada…la suerte es de otros…

Nuestro hábito saludable de hoy podría ser ante cualquier evento (reunión, conflicto, negociación, objetivos, etc.), partir de estas reflexiones:

–  ¿Identifico bien aquello sobre lo que puedo actuar y lo que no?

– ¿acepto que puede haber soluciones diferentes a las que habitualmente utilizo?

– ¿Pongo mi foco de atención, reflexión e interés en aquello que puedo cambiar?

– ¿Busco información y recursos propios o externos que me ayuden a afrontar esta situación?

– ¿Pongo en marcha realmente estas nuevas alternativas y evalúo su efecto?

– ¿Aprendo conscientemente algo nuevo para la próxima vez que me permite disponer de mayores recursos personales ?

De esta manera,  podemos garantizar que nos estamos ocupando de que nuestras actuaciones sean más constructivas, proactivas y positivas, y nuestras emociones,  como un bucle,  generaren sensación de logro, positividad, alegría, y porque no, de felicidad al ver que hemos logrado superarnos y aprender una vez más.

Finalmente, acabo como al principio ¿vas a fijarte en los posibles o en los imposibles?