Cómo superar la ansiedad de los pensamientos obsesivos, es uno de los grandes retos de algunas personas. Si tienes pensamientos obsesivos habrás experimentado la característica esencial de este problema psicológico, crean muchísima ansiedad. En estos casos, como consecuencia, la personas cada vez experimentan mayor ansiedad en un número mayor de situaciones afectando a su desempeño en la vida diaria. Se puede ver afectada tanto la vida familiar, social, laboral y por supuesto, la relación consigo mismo.

Es importante que este problema sea diagnosticado y tratado por profesionales de psicología y psiquiatría en caso necesario. Ahora bien, sin necesidad de obsesionarnos también si tenemos este problema o no, de momento hoy centraremos la atención, en comprender qué es y por qué ocurre. 

De hecho podemos encontrar muchas personas que sin llegar a un nivel de diagnóstico de TOC (trastorno obsesivo-compulsivo) experimentan en determinadas ocasiones o áreas de su vida estos pensamientos obsesivos, acompañados o no de las compulsiones.

¿Qué diferencia hay entre obsesión y compulsión?

¿Qué son las obsesiones?

Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan como intrusivos y no deseados. A menudo la persona no quiere pensar en ello, pero le es realmente difícil controlar estos pensamientos o imágenes recurrentes e intrusivas.

Las obsesiones consumen tiempo y energía e interfieren con las rutinas diarias de la vida en las relaciones personales. Suelen causar una preocupación excesiva y ansiedad.

¿Qué son las compulsiones?

Conductas repetitivas o actos mentales que una persona se siente impulsada a realizar en respuesta a una obsesión o de acuerdo a unas reglas que deben aplicarse rígidamente. Estas conductas repetitivas se realizan para prevenir la preocupación o ansiedad generada por la obsesión. Suelen ir acompañadas de un “componente mágico” que proporciona a la persona una cierta garantía (falsa aunque no lo parezca) de que lo que teme no ocurrirá. 

Por ejemplo, un pensamiento obsesivo en situaciones traumáticas por maltrato puede ser “si me comporto perfectamente como me piden no me pegarán”. En este tipo de pensamiento a persona cree verdaderamente que cuidando hasta la perfección su comportamiento prevendrá un posible castigo. Así se esforzará constantemente y de manera obsesiva en comportarse de manera correcta. Es más, aprenderá que cualquier emoción, pensamiento o actuación fuera de las reglas que aprendió es negativo, perjudicial y digno de ser castigado.

Cómo superar la ansiedad de los pensamientos obsesivos

En realidad todas las personas se ven invadidas en alguna ocasión por pensamientos intrusivos y obsesivos. Todos hemos comprobado a veces si hemos cerrado con llave la puerta de casa o del coche. Y sentimos un poco de intranquilidad al no acordarnos de si lo hemos hecho. Ahora bien, seguro que en alguna ocasión, has asumido, que “bueno, si no he dado la vuelta a la llave de casa, no pasa nada, tampoco tardo tanto en volver”. 

La diferencia con las personas que sufren realmente el impacto de la obsesión-compulsión, es que estas personas no pueden seguir con su vida, sino lo comprueban varias veces, o sino realizan los rituales que les salvarán de la ansiedad o del castigo. La ansiedad es tal, que paraliza todas las actividades de su vida diaria hasta que consiguen realizar algún ritual que les garantice un poco de calma.

Todas las personas tienen temas que les preocupan pero por lo general dedican un tiempo determinado no muy largo a pensar en ello y buscar soluciones. Por lo general, lo resuelven pronto. Ahora, el problema está cuando la preocupación es excesiva, ocupa la mayor parte del día, puede que lleve semanas o años con la misma preocupación o temor, causando un gran nivel de ansiedad que le impide afrontar la situación o pensamiento temido.

De hecho cuando las obsesiones y compulsiones ocupan mucho tiempo y energía de tu día a día, aquí, es cuando es importante que decidas aprender nuevos recursos psicológicos para que puedas llevar una vida más satisfactoria y con menos sufrimiento. 

Algunos ejemplos de obsesiones

Para aprender a cómo superar la ansiedad de los pensamientos obsesivos primero identifica qué te ocurre:

  • Obsesiones de contaminación. Miedo excesivo o gran ansiedad y preocupación alta en la evitación de situaciones como: suciedad, productos químicos de limpieza, contaminantes atmosféricos, insectos, y enfermedades como el SIDA, hepatitis, herpes u otras enfermedades sexuales.
  • Acumular, guardar y coleccionar. Preocupación excesiva de no tirar cosas, aunque sean inútiles. 
  • Obsesiones sobre el orden. Preocupación excesiva con el orden, la simetría, la exactitud, la escritura perfecta, el orden de papeles, libros y cualquier cosa que pueda organizarse de manera perfecta.
  • Escrupulosidad, normas y religión. Preocupación excesiva sobre el hecho de tener pensamientos  y actuaciones siempre acordes con la religión, con las normas, y con rezar adecuadamente.
  • Obsesiones sobre la propia imagen. Preocupación excesiva sobre cualquier defecto que anule la bondad o belleza del resto de la imagen corporal. Incluso sobre la posibilidad de que otros se den cuenta de los defectos de uno mismo y generen rechazo.
  • Sobre la salud. Preocupación excesiva y pensamientos intensivos sobre la posibilidad de tener una enfermedad grave, de ser responsable de causarse a uno mismo una enfermedad grave o de no prevenirla. 
  • Obsesiones agresivas. Preocupación con miedo excesivo e irracional a perder el control y hacer daño a otros, actuar de forma impulsiva, de ser responsable de un terrible accidente, de hacer algo inconveniente o que provoque que uno mismo parezca loco.
  • Relacionadas con la sexualidad. Pensamientos no deseados e intrusivos que causan miedo o ansiedad a cerca de perder el control a nivel sexual, abusar de otros, de ser homosexual,  o de ser capaz de generar actos violentos sin darse cuenta.

Qué hacer para comprender mis pensamientos obsesivo-compulsivos

Un primer ejercicio para aprender a cómo superar la ansiedad de los pensamientos obsesivos:

  • Describe tu trayectoria con los pensamientos obsesivos y en caso de que las realices también con las compulsiones.
  • Identifica algunos de los peores síntomas que experimentas debido a estos pensamientos obsesivos.
  • Describe la progresión de estos síntomas. Cuándo aparecieron por primera vez, cómo se han mantenido y en qué situación te encuentras ahora. Identifica posibles cambios que hayan aparecido a lo largo del tiempo.
  • Analiza el impacto que han tenido los síntomas en tu vida: trabajo, carrera profesional, familia, amigos, relaciones personales, etc.
  • Piensa durante unos minutos cómo cambiaría tu vida si no te afectaran tanto, ni invirtieras tanta energía y atención a estos pensamientos intensivos y a sus posibles compulsiones. 

Comprende cuál es tu comportamiento ante estos pensamientos obsesivos

Habitualmente ante pensamientos obsesivos seguramente trates de buscar la forma de neutralizar tus miedos realizando alguna acción o teniendo algún otro pensamiento que calme la ansiedad. Los pensamientos obsesivos y los métodos (normalmente inútiles) que se utilizan para tratar de reducir la ansiedad buscan evitar también que la persona afronte sus propias emociones. Realmente las acciones o pensamientos que genera una persona para tratar de controlar esa emoción incómoda, lo que provocan es, una evitación de la situación temida.

La persona, así, aprende que con determinado ritual mental o conductual se va a sentir mejor y va a evitar el posible daño o peligro que teme. Realmente el ritual no consigue evitar nada, y se refuerza la conducta evitativa cada vez en mayor número de situaciones y pensamientos. 

Los pensamientos obsesivos e intrusivos que puede experimentar una persona al hablar en público causándole gran ansiedad, harán que evite cada vez mayor número de ocasiones en las que tenga que hablar en público. Al principio puede evitar hablar ante un auditorio o clase. Posteriormente, ya que ha aprendido que la evitación genera una “calma inmediata”, pero sus pensamientos obsesivos continuan, pasará a evitar hablar en cualquier situación que haya un número de personas que se considere elevado o al que no conozca. Si se mantiene en el tiempo, esta persona podría llegar a evitar cualquier contacto social con casi cualquier persona que no conozca o situación que provoque sus pensamientos de miedo.

Así pues, es muy importante comprender qué se hace ante situaciones que provocan los pensamientos obsesivos. 

¿Cuál es la función que cumple el ritual de conducta o de pensamiento que se pone en marcha ante el pensamiento obsesivo?

Habitualmente se pueden encontrar 4 funcionalidades de los rituales compulsivos:

  • Prevenir y restaurar. Se trata de realizar alguna acción de manera persistente cada vez que se considera que se puede prevenir o restaurar algo, un peligro, un castigo… El orden, la desinfección, la contaminación o los contagios. Lavarse las manos constantemente, limpiar frecuentemente aquello que se considera que puede estar sucio o con gérmenes, llenar la casa con medidas de seguridad ante posibles accidentes eléctricos, etc… Por supuesto, esta preocupación excesiva por evitar posibles contagios puede llevar a que una persona no se relacione normalmente con otras personas y en situaciones normales de la vida cotidiana.
  • Analizar y descifrar. Se trata de invertir un alto nivel de energía y tiempo en analizar y descifrar qué significado tiene lo que se piensa o hace. “¿Y si pensar esto significara que…?”. La persona puede tratar de descifrar obsesivamente si su comportamiento tiene algún significado negativo o peligroso hacia sí mismo o hacia los demás. La obsesión por buscar evidencias aumentarán la ansiedad y normalmente acaba por no encontrarse nunca suficientes evidencias para calmarse. Este hábito perjudicará seriamente la confianza de la persona.

Y además...

  • Controlar o paralizar las emociones que se sienten. El intento por no sentir una emoción determinada o paralizar el nivel de emoción que se puede sentir es una de las funciones que cumplen los rituales compulsivos. La realidad es que en estos casos a la persona le faltan recursos psicológicos para afrontar lo que siente. Sus intentos de controlar o paralizar la emoción que molesta y estorba, generará cada vez, en un mayor número de ocasiones, que la emoción a evitar, se dispare. Al no sentir control o tener la percepción y aprendizaje de que las emociones se pueden regular, la persona seguirá tratando de bloquear las emociones aún sabiendo con su evidencia que no puede conseguirlo. 
  • Controlar o paralizar los pensamientos. El mismo funcionamiento ocurre con los pensamientos. La persona invierte una gran cantidad de tiempo y energía en tratar de paralizar los pensamientos, lo que resulta en mayor ansiedad e intranquilidad. La falta de práctica en cuestionarse los propios pensamientos, y afrontar de forma saludable las preocupaciones, es la base de este intento fallido pero persistente por sentirse mejor. 

En qué necesitas trabajar si tus pensamientos obsesivos están afectando a tu vida diaria

Para aprender a cómo superar la ansiedad de los pensamientos obsesivos:

  • Ante todo conocer y comprender por qué se produce tu obsesión en determinadas conductas y pensamientos obsesivos.
  • Ser sincero contigo mismo a cerca del impacto que este problema puede estar causando a tu vida. 
  • Aprender formas efectivas de manejar el estrés y mejorar la relación con tus propias emociones. La Inteligencia Emocional y las Técnicas de gestión del estrés y de relajación son de gran ayuda.
  • Aprender a vivir con incertidumbre. Los pensamientos obsesivos tratan de controlar y garantizar al 100% algún tipo de tranquilidad y seguridad o de prevenir al 100% algún tipo de peligro. Recuerda que no es posible. Vivir saludablemente requiere convivir también con cierto grado de incertidumbre.
  • Evitar tratar de bloquear los pensamientos obsesivos y las emociones que lo acompañan. El objetivo es que aprendas a afrontar no que mantengas la evitación. 
  • Invertir más energía y tiempo en darle la importancia justa y adecuada a los pensamientos obsesivos. Realmente no suponen ningún peligro.
  • Conocer bien tus pensamientos obsesivos, cuál es el tema que persiste, la frecuencia, el posible origen, y el impacto que está teniendo en tu vida. 
  • Aprender a focalizar tu atención.
  • Realizar cambios en tu vida para tener una vida más saludable y con menos estrés.
  • Aprender nuevas estrategias de pensamiento y actuación cuando los síntomas aparecen.
  • Tener paciencia con tu capacidad de superación.
  • Sé amable contigo mismo. Evita más juicios negativos sobre ti mismo por estar sufriendo con tus pensamientos obsesivos.
  • Acude por favor, a un psicólogo profesional de tu confianza, que pueda ayudarte a optimizar los resultados de aprendizaje y mejora en el afrontamiento de tus pensamientos obsesivo-compulsivos.

Conclusión

Para aprender cómo superar la ansiedad de los pensamientos obsesivos:

  • Identifica y diferencia la obsesión de la compulsión.
  • Valora cuánto tiempo y energía te consumen tus pensamientos obsesivos.
  • Analiza cuánto impacto tienen en que tu vida diaria sea satisfactoria para ti.
  • Escribe y comprende tus pensamientos obsesivos y los posibles rituales compulsivos que llevas a cabo.
  • Analiza el nivel de ansiedad con el que estás viviendo.
  • Identifica si estás tratando de prevenir y restaurar constantemente algún peligro.
  • Comprueba cuánto tiempo estás dedicando a analizar y descifrar el significado de los pensamientos que te causan tanta ansiedad.
  • Permanece alerta si estás tratando con todas tus fuerzas de controlar o paralizar pensamientos y emociones incómodas.
  • Recuerda: aprender a vivir con cierto grado de incertidumbre manejando adecuadamente pensamientos y emociones es tu objetivo.
¿Hay algún tema recurrente en tus pensamientos obsesivos?
¿Qué nivel de ansiedad y malestar te causan?
¿Cómo te sentirías si consiguieras llevar una vida más saludable con tus pensamientos y emociones?

Y si te apetece y puede ayudarte...