En cada conversación que mantienes como líder con tu equipo, existen entre otras, varias cuestiones que una parte se plantea con respecto de la la otra y del entorno que estamos compartiendo. Obviarlas y no prestarles atención en nuestra conversación, si queremos generar confianza y compromiso, es correr un gran riesgo de que nuestra interacción no sea exitosa.

Hablemos a sus dudas para ser un buen líder

He aquí 5 cuestiones que tus colaboradores tendrán en su cabeza:

hablemos

¿Necesito protegerme? ¿Cómo?
  • En esa reunión de desempeño que vas a tener cómo líder ¿se están activando en tu interlocutor las señales de alarma que van a hacer que esté a la defensiva? ¿Tu tono de voz y el mensaje que le envías le confirman que tiene que protegerse?
  • En esa comunicación de resultados que vas a hacer a tu equipo, ¿van a necesitar protegerse de las palabras que vas a emplear? ¿Van a confirmar que estás atacando su valía profesional?

Prepara tu comunicación de tal forma que calmes el miedo al “ataque” de cada miembro del equipo.

¿Puedo confiar o no? ¿Vienes como aliado o como enemigo?
  • ¿Tu equipo te percibe como aliado o como enemigo?
  • ¿Los distintos departamentos de tu empresa se perciben como aliados o como obstáculos que evitar?

Analiza la reacción que tiene cada miembro de tu equipo cuando hablan contigo. Analiza cómo habla tu equipo de los otros departamentos de la empresa. Gestiona con conversaciones de apoyo la incertidumbre de tus colaboradores. Habla con el responsable de otros departamentos para que se creen espacios compartidos en los que los dos departamentos cultiven la confianza mutua.

¿Cómo encajo aquí?
  • ¿Tiene tu equipo o alguno de tus colaboradores la sensación de que no sabe por qué está en el puesto que desempeña?
  • ¿Se sienten integrados en la visión y cultura de la empresa?
  • ¿Mantenéis conversaciones en las que relacionas el aporte de cada miembro del equipo con la visión de la empresa y la satisfacción del cliente?

Incluye en tu agenda, las reuniones sobre temas técnicos, resolución de incidencias y repaso de objetivos. También, reuniones en las que la visión de la empresa sea algo que ilusione, y que tus colaboradores perciban que encajan con ella porque comparten valores y retos.

¿Qué necesito aprender para tener éxito?
  • ¿Tiene cada miembro de tu equipo información clara de, no sólo en qué necesita mejorar, sino qué necesita aprender?
  • ¿Esa información sobre las acciones de aprendizaje tiene una agenda, un seguimiento, un reconocimiento y una reorganización para los logros todavía pendientes?

No sirve de nada una crítica o un feedback de desempeño, sin una “agenda de aprendizaje”. Incluye en esta agenda acciones claras para el implicado, expectativas de mejora, fechas y seguimiento.

¿Cómo creo valor en los demás?
  • ¿Tiene cada miembro del equipo una aportación clara y acordada contigo para crear valor en cada una de sus interacciones en el trabajo diario?
  • ¿Tiene tu equipo una aportación clara y acordada contigo para que se les perciba como un equipo de valor dentro de la empresa?

Conoce bien lo mejor que tiene cada uno de tus colaboradores. Mantén conversaciones en las que comentéis cómo sus mejores habilidades han impactado en otros y en el resultado final. Provoca que el equipo comparta qué aprendizajes ha desarrollado gracias a sus compañeros.

¿A cuántas de estas 5 cuestiones clave crees que das respuesta en tus intervenciones como líder?