Mostrar, trabajar, recordar, redefinir, refrescar los valores es una responsabilidad de líder que quiera mantener activo el compromiso e implicación de los miembros del equipo.

Recordamos, que no solo es importante, porque sabemos dentro de qué entorno estamos trabajando, sino porque desde el enfoque de liderazgo emocional, se demuestra que el desarrollo de valores en un equipo, junto con otras responsabilidades, activa la creación de relaciones resonantes en el entorno de trabajo.

 

Muestra tus valores. ¿Cuánto inviertes en ello?

La razón de esta cuestión, es que hay una serie de comportamientos que el líder pone en marcha, que «despiertan» directamente los Atractores Emocionales Positivos en nuestro cerebro (PEA). Cuando el estado PEA se activa, el Sistema Nervioso Parasimpático (SNPS) es quien potencia nuestras capacidades cognitivas, emocionales y sociales. Cuando activamos, como líderes, este estado emocional en nuestro equipo, las personas están más receptivas, cognitiva, perceptual y emocionalmente, y desarrollan al máximo estas capacidades. Digamos, que podemos ser capaces de cambiar el estado emocional de nuestro equipo, creando el clima adecuado para desarrollar una mayor satisfacción, clima y compromiso.

Entre los diversos comportamientos que activan el SNPS, es decir, el estado emocional que hace que las personas queramos dar lo mejor de nosotros mismos, y estemos receptivas a nuevas posibilidades, está el hábito de trabajar, desarrollar y refrescar los valores que identifican al equipo, y definen su identidad esencial, y el propósito por el cual pertenecen al equipo.

Y este es el motivo y propuesta que me gustaría resaltar hoy.

 

Son los líderes resonantes los que asumen como hábito, trabajar periódicamente sobre la identidad esencial del equipo. Este comportamiento provoca en el equipo:

– La imagen clara de «quién» y «qué» son. Qué los define y para qué pertenecen a este equipo.

– El impulso motivacional claro de comportarse de acuerdo a unos valores compartidos.

Predisposición emocional positiva para contagiar a todos sus receptores: otros departamentos, compañeros, clientes, etc.

Por ello las empresas, equipos y profesionales que más impactan en sus relaciones laborales son aquellos que tienen un compromiso emocional con quiénes son y quiénes pueden llegar a ser en su entorno.

Así que, como de acciones estamos hablando, y estas ideas no se convierten en tangibles hasta que las pones en marcha, ahora, te toca el turno a ti, como líder, para activar el SNPS de tu equipo, y con ello su identidad y potencial.

¿Pruebas a crear uno de los hábitos del líder resonante?

¡A lo mejor, creas conductas diferentes entre todos y consigues resultados diferentes!