¿Por qué un mapa de Empatía en tu Equipo?

Porque EMPATÍA es una palabra frecuentemente utilizada. Porque nos gusta como suena, y nos gusta utilizarla en nuestro vocabulario. La utilizamos con los clientes, en entrevistas de trabajo, en nuestras relaciones y con nuestros equipos. «Soy una persona muy empática» decimos normalmente. Queriendo transmitir con ello que nos sentimos afectados, que sentimos lo que siente el otro. Tal y como se dice comúnmente, «nos ponemos en el lugar del otro».

Ahora bien, la realidad y las investigaciones de Boyatzis, Goleman, Kotter, McLelland que trabajan habitualmente en las competencias emocionales nos dan una perspectiva un poco más completa y quizá, ligeramente diferente.

La empatía pertenece al grupo de Competencias de Inteligencia Social, que describen las capacidades para reconocer, comprender y manejar/gestionar la información emocional de los demás, generando en ellos mismos, un desempeño superior.

A su vez, la empatía estaría incluida un grupo de Competencias de Conciencia Social, que describen cómo las personas manejamos las relaciones y tenemos conciencia sobre los sentimientos, necesidades e intereses de los demás.

Se define la EMPATÍA, como la capacidad de sentir los sentimientos y perspectivas de los demás, y de tomar un interés activo en sus preocupaciones/emociones. Es este último punto donde creo que hay una diferencia con lo que expresamos habitualmente. En realidad, cuando se dice que «soy una persona empática» queremos decir que:

– comprendemos/entendemos al otro (comprendemos lo que nos dice)

– somos capaces de sentir lo que siente la otra persona (sentimos)

– sentimos tanto lo que le pasa al otro, que nos sentimos igual de mal o igual de bien (sentimos). Y en este caso cualquier propuesta de ayuda se bloquea.

En ninguno de los tres casos, tenemos en cuenta la segunda parte: «mostrar un interés activo en las preocupaciones y sentimientos del otro». En definitiva la EMPATÍA, requiere de esta serie de conductas:

– Expresar verbalmente las fortalezas y áreas de mejora de los demás cuando escuchamos. Es decir, reformular lo que el otro nos dice.

– Explicar las razones del comportamiento de otros. Verbalizar lo que creemos que son las motivaciones o desmotivaciones de otros.

– Interpretar el estado de ánimo, sentimientos, comportamiento verbal y no verbal de otros. Buscar explicaciones y contrastar verbalmente.

– Mostrar que hemos escuchado realizando preguntas o comentarios sobre lo que el otro nos dice.

Y aún hay otro matiz. La empatía nos muestra dos niveles:

– Entender los sentimientos que nos comunica la otra persona. Es decir, entendemos que se siente enfadado, triste, alegre, entusiasmado…

– Entender lo que realmente significa ese sentimiento para esa persona en concreto. Esto es lo que considero que más nos cuesta, y habitualmente no se practica tanto.

Así pues, vemos que es posible que el significado de empatía sea un reto que podemos desarrollar todavía más, para aumentar nuestro nivel de competencias emocionales.

Hoy quiero proponeros, que estos enfoques y estas conductas las puedas practicar con tu equipo. Pues teniendo en cuenta este nuevo enfoque de EMPATÍA, podremos aumentar las posibilidades de trabajar mejor en equipo, liderar mejor, comunicarnos y entendernos mejor.

¿Qué te parece?

¿Pruebas a trabajar la empatía con tu equipo?

¡A lo mejor, creas conductas diferentes entre todos y consigues resultados diferentes!