PYMES familiares y sucesión familiar, es un binomio que genera un serio dilema con el que suelen encontrarse en algún momento los dueños de dichas empresas.

Cuestiones como:

¿Quién es el mejor?

– ¿Quién es el que va a mantener la continuidad y la reputación de la empresa?

– ¿Cómo afectará la decisión a los demás miembros de la familia y a nuestros empleados no familiares?

– ¿Debe asumir la nueva dirección alguien externo a la empresa o alguien de la familia?

– ¿A qué doy prioridad a quién se lleve mejor con todos o a quién tenga visión empresarial?

– ¿Cómo aseguro que el candidato disponga de la autoridad y liderazgo suficiente para que sea reconocido por todos?

La respuesta a estas y otras muchas cuestiones que surgen en el momento de la sucesión familiar, tienen su respuesta fundamental en una cuestión clave para mi ¿quieres familiarizar tu empresa o quieres profesionalizar a tu familia?.

En todos los proyectos que he trabajado para ayudar en la sucesión familiar, han sido claves una serie de factores con respecto a los gerentes actuales que preparan su sucesión:

– Escuchar y resolver las inquietudes personales y profesionales sobre su familia

– Identificar la visión de futuro que necesita la empresa para la continuidad exitosa en el mercado

– Realizar un nuevo enfoque para analizar a los posibles candidatos de su familia. Dejar de verlos y valorarlos con la etiqueta familiar que les corresponde y empezar a valorarlos profesionalmente.

Dejar a un lado la visión personal ( a veces inconsciente), que tradicionalmente asumieron muchos de ellos, de que la empresa era un lugar casi de protección para su familia: » he invertido en este proyecto para que a nuestra familia no le faltara de nada…»

– La empresa actual ha llegado a ser lo que es porque ha evolucionado con el cliente y sus necesidades, y el estilo de liderazgo utilizado ha sido estar muy pendientes de lo que el cliente pedía y de que el trabajo se realizara. Aunque eso implicara horas interminables de dedicación.

Asumir un nuevo enfoque: el liderazgo a nivel micro aseguró en muchos casos, grandes éxitos y logros de la empresa. Ahora bien, seguramente, en el momento actual, vemos las consecuencias no tan positivas de esta trayectoria. En muchos de los casos (no en todos) nos encontramos con que hemos generado que los miembros de la familia:

– Hayan tenido una única trayectoria profesional: la empresa de los padres, con lo que les puede faltar otras experiencias complementarias.

– Hayan recibido poca formación externa; aprendieron desde muy jóvenes en la empresa de la familia.

– Se ha creado dependencia en los miembros de la familia con respecto de la figura paterna

Así que, volviendo a la CLAVE PRINCIPAL de este dilema de la SUCESIÓN FAMILIAR, insistimos en la necesidad de PROFESIONALIZAR LA FAMILIA para que nuestra empresa no solo no tenga continuidad, sino que nuestro sucesor, sea capaz de aportar un valor que sume a todo lo conseguido hasta ahora en el proyecto familiar.

Lo primero para empezar a profesionalizar nuestro futuro proyecto y sucesor, será realizar un análisis profesional de la aportación que podríamos recibir de los miembros de la familia que pueden tener posibilidades.

En este caso, pues, os resumo el proceso realizado en varias empresas para ayudar a esta difícil decisión en la sucesión familiar.

sucesión familiar