Esencial, en el momento actual, comprobar si los siguientes indicadores te ayudan a identificar que tu liderazgo crea dependencia.

En varios de mis proyectos de formación en empresa para optimizar la capacidad de liderazgo de mandos intermedios y directivos, he encontrado que existe un estilo de liderazgo bastante extendido. Este estilo de liderazgo crea dependencia. Este estilo de liderazgo responde a un doble vínculo creado entre cada uno de los miembros del equipo y su responsable.

Este vínculo, convertido en «círculo vicioso», hace que el líder no se fíe del desempeño de los miembros del equipo, con lo que tenemos un control, aprobación y rechazo constante, de lo que está bien hecho y no lo está. A su vez, las interacciones más frecuentes y con más peso, se dan entre cada miembro y el responsable, en detrimento de las interacciones entre el líder y el equipo, en su conjunto.

Y es fácil comprobar que:

liderazgo con dependencia

De esta forma, se genera un estrés constante y un gran desgaste emocional, por parte de todos los implicados.

La motivación de todos está sujeta a estímulos externos a cada persona.La motivación no proviene de uno mismo, con lo que la implicación nunca a llega su máximo exponente.

Además, el potencial del equipo se bloquea; ha llegado a su máximo nivel de aprendizaje, pues no aceptará cambios ni mejoras, se refugia en lo que controla.

Es posible entonces, como les ocurría a los líderes que recientemente formé en varias empresas, estés liderando el fracaso de tu equipo en vez de su éxito.

¿Es tu caso?

 ¿Hasta cuando vas a seguir generando dependencia en tu equipo?