En la anterior entrada, vimos que podíamos identificar en qué nivel de productividad y positividad estaba nuestro equipo de trabajo. Ahora bien, según en el cuadrante con el que identificáramos a nuestro equipo, es importante también preguntarse el motivo. Y aquí estamos:

1 alta productividad y alta positividad: suelen corresponder a un conjunto de personas que funciona como equipo

–  2 alta productividad y baja positividad: suelen corresponder a un conjunto de personas que funciona como equipo en cuanto a resultados, pero es posible que se mantenga a corto plazo y se convierta en grupo por la falta de conexión emocional

–  3 baja productividad y alta positividad: suelen corresponder a un conjunto de personas que funciona como grupo

4 baja productividad y baja positividad: suelen corresponder a un conjunto de personas que funciona como grupo

Identificando pues que los casos 3 y 4 son de alto riesgo y el caso 2 de riesgo a medio plazo, es importante pongamos en marcha medidas para convertir el funcionamiento de estas personas en un equipo y además que sea productivo y positivo. Recordemos que la gestión de un equipo es una de las prioridades de nuestra empresa por el impacto que tiene en la satisfacción del cliente interno y externo. Así pues, casi en el éxito de nuestra empresa.

Tengamos claro pues que nos lleva a decir que estamos trabajando bajo un enfoque de grupo o de equipo:

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Trabajar como equipo trae consigo un importante número de ventajas que no conseguiremos trabajando en grupo. Como equipo conseguimos que todos vayamos en la misma dirección, que la implicación, participación,  autoevaluación y aprendizaje y evolución y cambio sean mejores:

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¿por donde podemos empezar entonces?

Alinearnos en cuanto a variables que nos identifiquen como equipo y que nos permitan caminar desde un mismo punto y hacia una meta común puede ayudarnos y mantenernos en el camino al equipo productivo y positivo. Te propongo unas cuestiones sencillas para empezar y reflexionar dentro del equipo:

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Ahora, no tienes excusa para:

– ponerte en marcha

– si tienes dudas, compártelas y seguro que encontramos el norte

– ocuparte del funcionamiento de tu equipo

SUGERENCIA:

¿y si te dedicas un pequeño espacio y tiempo para trabajar las ideas de esta entrada? Evita leer solo y decir: «si vale, ya lo pensaré», «mi equipo no tiene remedio» o «nosotros funcionamos perfectamente»

– recuerda una vez aprendes eres responsable del éxito que puedas conseguir o aportar

¿te pones en marcha?

¿cuando? ¿dónde? ¿con quién? ¿cómo?