Hoy os propongo hacer un ejercicio de diagnóstico para vuestro equipo. Me interesa especialmente este tema en las empresas, pues está demostrado que en equipo:

– tomamos mejores decisiones

– el cambio se asume más facilmente

la satisfacción de cada individuo con el grupo, departamento y empresa a la que pertenece es mayor

– ganamos en calidad y eficiencia

los comportamientos más constructivos salen a la luz por la autoregulación de la propia interacción de los miembros del equipo

– las soluciones a conflictos y problemas son más creativas, completas y mejores

¿entonces por qué parece que tenemos olvidadas las interacciones del equipo?

Veo en muchas empresas que todavía:

–  las comunicaciones comunes son de uno a uno, o incluso por mail masivo, cuando si se aprovecha la comunicación en equipo se obtendríaun mayor compromiso y velocidad de cambio

–  no se comparten espacios y tiempo en común, pero se les pide coordinación y alineación en valores, directrices de trabajo y enfoque hacia el cliente interno y externo

no se proporciona feedback de desempeño de equipo, tanto positivo como para mejorar. Esto hacer que la conciencia de equipo se olvide y cada uno se centre en su propio rol y en sus propios éxitos

se favorece el «amiguismo» en vez de la coordinación de sinergias profesionales. Esto hace que el sentimiento de pertenencia e identificación con la empresa no exista, y por ello baja la implicación y compromiso. En su lugar, lo que se produce son «alianzas de amigos con los que me llevo bien». Ni que decir tiene que el potencial de estos equipos se paraliza pues no se dan sinergias ni esfuerzos de superación profesional

se actúa bajo el enfoque de «reactivismo o apaga fuegos» pues falta compartir intereses, metas, prioridades y es muy difícil ser proactivo, sinérgico, competente y profesionales en constante superación y adaptación a las necesidades de los clientes

hay una clara actitud defensiva entre ciertos miembros del equipo; motivo por el cual, muchas figuras directivas concluyen que el trabajo en equipo no se puede conseguir y obtienen mejores resultados liderando por tareas individualmente.

Ante todo esto, y con todos los síntomas que podáis identificar en vuestro equipo, valdría la pena realizar una simple evaluación en varias direcciones a través del siguiente cuadro:

– líder sitúa al equipo

– equipo se sitúa a sí mismo

– otros equipos sitúan al equipo en cuestión

aspectos medibles

productividad positividad 2

A partir de aquí es crucial, hacer las reflexiones correspondientes y preguntarse (incluso antes de realizar esta evaluación) si:

– queremos que nuestro equipo muestre todo su potencial

– estamos dispuestos a realizar cambios

– estamos dispuestos a asumir una nueva forma de liderar

– estamos dispuestos a invertir un poco de tiempo en la interacción colectiva para ganar mayor eficiencia a corto/medio plazo

Si la respuesta a estas cuestiones es afirmativa:

¡¡enhorabuena!!:

¿tienes alguna cuestión de cómo empezar o llevarlo a cabo?, ¡comparte tus consultas!

Si la respuesta a alguna de las preguntas es negativa

¿qué te lo impide? ¿nos lo cuentas?

Recuerda en todo caso que:

– estos temas son prioritarios

– desarrollar a los equipos es una cuestión de competencia de cara a tus clientes y la consecución de resultados

puedes empezar por tí primero si quieres estar más seguro, ya que el funcionamiento y clima de un equipo es el reflejo de cómo lideramos.