Mmmiauu!! Perdonad mi asociación de ideas de hoy, pero estoy trabajando actualmente en un par de casos de empresas en los que las caras que estoy viendo se parecen mucho a la de mi gato en esta foto!

Me explico…mirada de pocos amigos, posición firme, posiciones encontradas entre equipo directivo, dirección  y equipos de trabajo, y acaban en conversaciones que incluyen las siguientes expresiones:

no asumen sus responsabilidades!

– no entiendo a dirección, lo que dice y lo que hace se contradice!

– cuando me proporcionan feedback sobre su equipo solo me comentan opiniones generales y subjetivas!

– no entiendo lo que quieres de mi!

Bien, en ambos casos que os comento, se detectan:

– discrepancia entre el valor de lo que cree uno que hace y la visión que tiene su responsable de equipo

– discrepancia entre prioridades

– discrepancia entre criterios de excelencia y buen hacer

– discrepancia entre lo que se nos pide y realmente hacemos

– actitudes negativas y de rechazo

En estos casos, se suelen mezclar conceptos tan importantes para empezar como: ¿hacia donde va la empresa? ¿hacia donde debe ir mi departamento? ¿hacia donde deben ir los puestos de trabajo de mi equipo?. Es importante pues empezar por generar un espacio y tiempo dedicado a resolver esta fuente de conflictos y malos entendidos. (perder/invertir un poco de tiempo inicial para ganarlo después)

Si tuviera que fijar una de las prioridades por las cuales empezar a trabajar, empezaría por valorar si la estrategia, objetivos y valores de la empresa están claros. Es importante revisarlos y que sirvan de guía para los siguientes pasos que necesitamos realizar siempre en interacción con nuestros equipos de trabajo.Una vez realizada este punto anterior, un buen orden de trabajo sería aclarar, si es preciso por escrito:

expectativas que se tiene de las personas:

a nivel personal y profesional
en su relación con los niveles superiores del organigrama
en su relación con su equipo de trabajo directo y con otros

  Estas expectativas marcarán las actitudes con las que se realizarán y se pondrán en marcha las consiguientes responsabilidades y compromisos.

Responsabilidades que le corresponden: objetivos finales de los que me he de responsabilizar

Compromisos: objetivos tangibles que se puedan comprobar que se han alcanzado o no

Plan de acciones: cadena de actividades a realizar para conseguir el objetivo

Seguimiento y planes de mejora: cuándo vamos a revisarlo antes de que consideremos que está conseguido y cuál es la fecha que establecemos para que esté conseguido.

*Nota importante: asegurar en el proceso que estos puntos son escogidos de común acuerdo y entendimiento; si planteamos sólo lo que tiene que hacer el otro, posiblemente sea menos asumido y considerado de importancia y prioridad

Es un plan sencillo y ordenado que nos permite establecer de forma clara qué queremos y esperamos todos los implicados en una relación laboral. Ahora bien, si tan fácil nos parece ¿dónde está el problema?. Pues a groso modo yo detecto dos criterios a cuidar en este tema:

– Orden de trabajo e ideas tal cual hemos expuesto anteriormente

– Actitud  y realidad de escuchar, comunicar, negociar, aclarar y llegar a acuerdos

Es en este segundo punto donde más estoy encontrando dificultades dentro de las empresas, y aunque puntualmente venga muy bien tener un tercero que externa y objetivamente nos reoriente  y nos haga de espejo el objetivo sería:

¡¡¡DESARROLLAR UN HÁBITO CONSTRUCTIVO EN NUESTRAS COMUNICACIONES CONFLICTIVAS!!!

Necesitamos ir con otra actitud y cara a este tipo de encuentros en los que nuestro objetivo común es APORTAR NUESTRO MEJOR VALOR PARA SER MEJORES PROFESIONALES, MEJORES EQUIPOS Y MEJORES EMPRESAS.

¿Piensas que en tu empresa estáis todos con este mismo objetivo en la cabeza?

¿qué dificultades de comunicación sueles detectar en vuestras interacciones diarias?

En la próxima entrada dedicaremos un espacio a la comunicación con mi equipo ¿te apetece aportar mejoras que te gustaría conseguir en este apartado?