A lo largo de las sesiones de coaching, hay algo que se repite con muchísima frecuencia: personas inteligentes, comprometidas y con una gran capacidad de reflexión que, aun así, se sienten atrapadas en ciertos patrones que les generan malestar.
No es que no sepan lo que les pasa. De hecho, muchas veces lo entienden perfectamente a nivel racional. El problema es que, cuando se trata de aplicarlo o gestionarlo de otra forma, en su propia vida, algo se bloquea. Aparecen dudas, exigencia, frustración… y, casi sin darse cuenta, entran en bucles mentales y emocionales de los que les cuesta salir.
Y aquí es donde suelen aparecer lo que llamamos “trampas psicológicas”.
Son formas de pensar, sentir y actuar que, en apariencia, tienen sentido —incluso pueden parecer lógicas o necesarias—, pero que en realidad terminan generando agotamiento, conflicto interno y desconexión con uno mismo y con los demás.
La clave es que no son casos aislados. Son patrones muy habituales que veo una y otra vez en consulta. Y precisamente por eso, también son trabajables/coacheables.
En este artículo vas a poder identificar algunas de las trampas psicológicas más frecuentes que aparecen en sesiones de coaching. Si en algún momento sientes que “esto me está describiendo demasiado bien”, no es casualidad. Es el primer paso para comprenderte mejor… y empezar a salir de ahí con mayor claridad y compasión.
4 trampas psicológicas frecuentes de las que eres “esclavo emocional”
- LA TRAMPA DE LA LÓGICA. Te molesta muchísimo que los demás no hagan lo que tienen que hacer, cuando tu idea es tremendamente lógica. Y no entiendes por qué no toman la decisión que tienen que tomar, o no hacen el cambio que necesitan hacer.
- NO DEBERÍA SENTIRME ASÍ. Te sientes débil al sentir cierta ansiedad, inseguridad, dudas, etc. Piensas que no deberías sentir eso con respecto a esa persona, ese tema, o esa decisión.
- “YO PIENSO MUCHO LAS COSAS”. Estás convencid@ de que tu nivel de madurez emocional es alto ya que piensas mucho las cosas. En realidad lo que haces es tener numerosos debates mentales en bucle, de los que no sales. O bien, sales por agotamiento.
- “SI YO PUEDO, LOS DEMÁS TAMBIÉN DEBEN”. Consideras válida a todos los niveles, la premisa de que si tú eres responsable, exigente e implicado con tu trabajo, la obligación de los demás es serlo también. En consecuencia, tratas mejor o incluso lideras para los que son como tú, desatendiendo las personas que “no están a tu altura”.
Consecuencias para ti y para otros de tus trampas psicológicas
Estos son algunos de los sentimientos con los que vienen muchos clientes a sesión cuando, sin darse cuenta “abrazan” las trampas psicológicas mencionadas anteriormente. A veces, no son conscientes. En otras ocasiones, sí pero no consideran estas premisas como trampas sino como afirmaciones que forman parte de su identidad personal, y como tales son ciertas, válidas y “buenas”.
- Agotamiento Mental
- Decepción
- Ansiedad
- Sentimientos de enfado o rabia
- Vulnerabilidad
- Culpa
- Incomprensión
- Soledad
Habilidades para un mayor equilibrio emocional
- Inteligencia Emocional
- Aprende a identificar las emociones que se disparan ante determinadas situaciones, comprender su mensaje y tomar decisiones emocionales al respecto.
- Recuerda que la compañía de las emociones más difíciles no es debilidad. Es la única garantía de que tu cerebro te va a ayudar en cada una de las situaciones que vives y en cada relación que sostienes.
- Si te empeñas en no sentirlas no te ayudarás. O peor aún, si te empeñas en obviar que las emociones son parte de las decisiones y comportamientos de los demás (aunque tu lógica sea aplastante), irremediablemente vas a sentir mucha frustración, enfado o incluso ira.
- Inteligencia Conversacional
- Tanto el diálogo que mantenemos con los demás o como el que mantienes contigo mismo, necesita que provoque reflexión y orientación al cambio. Mantenerte en “bucles mentales o conversacionales” va a generarte mayor agotamiento y sensación de “no hay salida”. Bien hacia lo que estás tratando de decidir o la relación que mantienes con esa persona.
- Regulación Mental
- Sobre todo, esta habilidad te entrenará a reflexionar desde la calma no desde la urgencia. Te ayudará a sentir lo que piensas y pensar lo que sientes. Otro de los focos de la regulación mental es identificar si estás “usando un patrón tóxico mental” que te deja “atrapado” y no te deja avanzar. Desde ahí, aplicar nuevas formas de reflexionar que restauren tu bienestar mental y emocional.
- Autoestima sólida
- Por supuesto, las habilidades anteriores van a cuidar y a ocuparse de tu autoestima. Ahora bien, recuerda, la autoestima es un camino. Es una forma habitual de tratarse a uno mismo. No es algo estable, inamovible y que se tiene o no se tiene. La autoestima se trabaja día a día… Eso es tener, si quieres decirlo así, “una buena autoestima o una autoestima fuerte”.
La psicología coaching te permite cuestionarte con compasión
Lo más importante si te has sentido identificad@ con algunas de las trampas, es que sepas que es “humano” 😉 “caer en estas trampas”. Recuerda, forma parte de nuestro aprendizaje emocional, no ser perfectos. Pero cuidado, “enamorarte de las trampas” puede hacerte mucho daño.
En las sesiones de psicología coaching el foco en ocasiones, está justo ahí. Identificar, en qué punto en el que se unen tus emociones y tus premisas mentales que están haciendo “un cortocircuito” que no te deja vivir emocionalmente en paz. En definitiva, las sesiones de coaching pueden permitirte ser más compasiv@ contigo mism@. Y esto implica COMPRENDERTE + COMPROMISO CON ACCIÓN DE CAMBIO. Y es ahí donde ocurre el aprendizaje personal. Las sesiones de coaching te ayudan a comprenderte mejor y activar la responsabilidad y posibilidad de comprometerte con un cambio. Ya sea emocional, conductual o cognitivo. De hecho, con las sesiones de coaching perseguimos que puedas:
- Cuestionarte desde otras perspectivas.
- Valorar de qué te están protegiendo estas trampas.
- Entender qué hay detrás y que las mantiene en el tiempo como tu estrategia-trampa favorita.
- Aprender de qué otra forma más saludable puedes afrontar esas situaciones, personas o tus propios debates mentales para que tengas más sensación de paz.
- Sostener en el tiempo una inteligencia emocional y regulación mental de forma autónoma.