“Soy una persona insegura”, frase contundente que escuchas a menudo en las sesiones de formación y coaching. En ese momento, cae sobre la persona una losa que le invade, y a continuación, se siente inmovilizada ante cualquier situación. 

Por otro lado, ideas como el “síndrome del impostor” que están a la orden del día, vienen a “salvar” la conceptualización de la persona: “vale lo que soy, tiene nombre”. Hecho que le proporciona a la persona una genial justificación de “es que soy así”. Con lo que si unimos todo esto a nivel mental y emocional, te suele dejar con una sensación de “vale, tengo que acarrear con esta etiqueta, qué se le va a hacer”.

A continuación, es posible que te acostumbres a moverte en tu día a día, con esta etiqueta puesta. Y así, que asumas tu “incapacidad innata” para resolver determinadas situaciones y asumir determinados retos. 

El Síndrome del Impostor

El Síndrome del Impostor es un concepto para explicar una idea. No es ningún trastorno psicológico tipificado en la APA (American Psychiatric Association) ni tampoco en el DSMV. Así que tranquilo no tienes ninguna trastorno mental. Según autores como Joe Langford and Pauline Clance (1993), este síndrome se caracteriza por la idea de que:

“Nuestros logros no viene de una habilidad genuinamente nuestra, sino como resultado de tener suerte”

Así, que por una lado:

  • Cuidado con aplicarte la última tendencia en autoayuda: “diagnosticarte”. Deja esto a los profesionales.
  • Por otro lado, recuerda que es un concepto, idea o sensación, y como tal necesitas abobarla y comprometerte en decisiones de cambio.
  • En cada situación que vives hay algo de ti. Algo que has hecho para tener unos resultados u otros. Con lo que no, no es todo debido a la suerte o a algo mágico que se escapa de tu campo de acción.

Soy una persona insegura

NO eres una PERSONA INSEGURA. Aunque no te lo creas, en tu día a día, afrontas un montón de decisiones pequeñas que te permiten desenvolverte. Abrazar mental y emocionalmente la idea de “soy inseguro” te sitúa en una posición personal difícil de abordar. ¿Verdad que no eres inseguro las 24 horas del día, los 365 días al año y en todas las facetas de tu vida?

Bien, eso es. Puede que te SIENTAS INSEGURO en algunas situaciones, ante determinados retos, y ante determinadas personas. Fenomenal, bienvenido al mágico mundo de tus emociones, y su correspondencia mental, en forma de pensamientos negativos y dudas. 

SENTIR, es la clave. Permítete sentirlo. El mundo está lleno de personas que no se permiten sentir ningún tipo de inseguridad sobre sí mismos y sobre las experiencias que viven. Y tratan de luchar constantemente en no sentirse así. Hecho que irremediablemente les lleva a sentirse más inseguros todavía. Creer que no debes sentirte inseguro, multiplicará esa emoción.

Me siento inseguro en esta situación

Bien, me alegro por ti, aunque sé que no es una sensación agradable. No es que te desee nada malo. Al contrario. Lo que deseo es que:

  • Descubras lo que sientes dentro de ese sentimiento de inseguridad.
  • Aproveches esa emoción para hacerte responsable de ella.
  • Aprendas a lidiar con tus emociones, es el indicador más saludable que puedes tener para crecer.

¿Te has parado a pensar que tus dudas son la pista que necesitas para superar el siguiente escalón?. Sea a nivel personal o profesional, tu sentimiento de inseguridad, y las dudas y pensamientos que le acompañan, son la clave. Tu maravilloso cerebro funciona perfectamente. Solo está haciendo su función. Te avisa, de que con los recursos que habitualmente pones en marcha, no es suficiente para abordar determinada situación. Puede que sea una conversación difícil, o bien una vivencia traumática, o un evento extraordinario en tu vida. La cuestión es que necesitas responsabilizarte de tomar acción sobre las emociones que sientes y los pensamientos que le acompañan. 

Afrontar el sentimiento de inseguridad

Afrontar. Sí, es la capacidad de tomar parte activa en lo que te ocurre y en lo que sientes.

Sentimiento de inseguridad. Sí, emoción bastante incómoda y difícil, que te desestabiliza temporalmente, hasta que tomas partido para mejorarla.

Entonces:

  • ¿Estás dispuesto a aprender a vivir con la emoción de la inseguridad?
  • ¿Eres capaz de aceptar que la inseguridad te acompañará en muchas ocasiones y es el mejor indicador para ayudarte a superar lo que necesitas?
  • ¿Cómo superaste situaciones difíciles anteriormente?
  • ¿Qué te demostró anteriormente tu sentimiento de inseguridad?
  • ¿Cómo puedes aprovechar otros aprendizajes para afrontar los retos nuevos que ahora mismo te hacen sentir inseguridad?
  • ¿Tienes un historial de aprendizaje saludable o tóxico sobre tus sentimientos de inseguridad?
  • ¿Qué necesitarías aprender para “hacer las paces” con el sentimiento de inseguridad?
  • ¿Estarías dispuesto a pedir ayudar para llevarte mejor con tu sentimiento de inseguridad?

El sentimiento de inseguridad es la garantía de que seguirás aprendiendo, si quieres.

Y si te apetece y puede ayudarte...