Septiembre es buena época para dirigir tu vida de nuevo. Final de año también lo es. Son momentos clave del año en el que nos planteamos después de un descanso, ¿cómo seguimos?.

La verdad, es que cualquier momento es bueno. Aquel momento que tú decidas para tomar las riendas de nuevo y dirigir tu vida, ese es el bueno. Tampoco te dejes llevar excesivamente por cuándo lo hacen los demás. Sigue tu ritmo y la llamada de tu inquietud personal.

Considero que una de las capacidades que más presente está en las personas que tienen sensación de dominio de su vida, es el auto aprendizaje. Analízalo conmigo. Piensa en esas personas a las que admiras. Esas personas que se sienten bien consigo mismas, que se sienten en equilibrio consigo mismas y con el mundo. Suelen ser personas con una gran capacidad de ser conscientes de:

  • Cómo son
  • Cuáles son sus emociones
  • Qué quieren llegar a ser
  • Cuáles son sus mejores fortalezas 
  • Cómo pueden aprovecharlas para conseguir tus objetivos
  • Qué plan llevarán a cabo para conseguir ser mejores y alcanzar sus resultados

De estos 6 puntos, ¿cuál es aquel que tienes más claro?. ¿Cuál es el punto sobre el que necesitarías profundizar?. Toma las riendas de tu vida. Practica el auto aprendizaje.

Toma las riendas de tu vida, practica el auto aprendizaje

El aprendizaje auto-dirigido describe el proceso en el que las personas toman la iniciativa, con o sin la ayuda de otros, de diagnosticar sus necesidades de aprendizaje, definir sus metas de aprendizaje, identificar los recursos materiales y humanos necesarios, elegir e implementar las mejores estrategias de aprendizaje y de evaluar los resultados de su aprendizaje.

Knowles, M., Self-directed learning: A guide for learners and teachers (Prentice-Hall, 1975) Tweet

Para mi, esta definición no tiene desperdicio. Fíjate:

  • Valorar qué es lo que necesitas aprender
  • Definir tus metas
  • Identificar recursos necesarios
  • Elegir estrategias
  • Evaluar resultados
  • Con o sin ayuda externa

Podría ser 6 pasos geniales para empezar a dirigir tu vida, sea que necesites tomar las riendas de tu vida a nivel personal o profesional. ¿Podrías empezar a pensar en ello?. Cuando tú decidas tomas las riendas de tu vida.

Cómo aprendemos los adultos

Sí, a veces parece que se olvida que en los procesos para conseguir las metas que uno mismo se ha propuesto, se necesita aprender. Se tiende a creer que, pensar en hacerlo, es conseguirlo. Y no es así. En cualquier proceso de cambio o de redirección se necesita invertir en auto aprendizaje. Pero ¿qué es lo que activa tu capacidad para aprender, sobre todo, de ti mismo y de tus vivencias?. Cómo adulto que eres, te en cuenta que, se aprende mejor cuando:

  • Eliges de manera intencionada aprender.
  • Aumentas la consciencia y la reflexión de tus vivencias diarias.
  • Decides adaptarte, sobrevivir o competir.
  • Experimentas y practicas en entornos “seguros”, psicológicamente hablando.
  • Aprovechas las relaciones personales de tu entorno como fuente de aprendizaje
  • Te acompañas de buenos modelos de aprendizaje (personas que admires).
  • Reflexionas sobre los resultados y tu forma de aprender.
  • Revisas experiencias exitosas de aprendizaje de tu pasado.
  • Pones tu foco de atención en tus fortalezas como apoyo a lo que te falta por aprender.

¿Cuántas de estas medidas estás poniendo en marcha?

 

Recuerda...

Conseguir tus metas puede provocar además, aumentar tu estado emocional. Ahora bien, el proceso requiere de ser bueno en algo requiere unos pasos previos en los que te encontrarás con alguna incomodidad emocional y frustración. ¿Lo tienes previsto?. Ten en cuenta que la mayoría de las personas abandonan sus metas cuando encuentran emociones incómodas que les paralizan. Atención, forma parte del proceso. No es ese el momento para abandonar. Es justo el momento en el que necesitas prestarte más atención y ver cómo te pueden ayudar esas emociones. ¿Qué te comunica ese miedo, o esa intranquilidad que sientes?. Quizá olvidaste en tu plan, aprender algo más, inclúyelo en tu plan y sigue adelante.

Cualquier proceso de aprendizaje y cambio nunca es ascendente directo. Más bien, responde a un patrón de altibajos con tendencia ascendente hasta que lo consigues. Crea un plan para los momentos bajos.

4 pasos previos para tus nuevos aprendizajes

A veces, incluso antes de realizar el plan para conseguir tus metas puede ser beneficioso realizar un pequeño análisis. ¿Qué hábitos que realizas en tu día a día pueden impulsar y apoyar lo que realmente quieres conseguir?. Cuando decides hacia dónde quieres dirigirte en tu vida personal o profesional, es muy posible que te des cuenta que algunos de tus comportamientos habituales en ese momento dificultarán tu aprendizaje y cambio. Otros comportamientos que realizas, sin embargo pueden ayudarte. ¿Qué te parece si los revisas?

Piensa en qué puedes:

  • EMPEZAR. Empezar a hacer, decir, qué hábitos nuevos te gustaría incorporar
  • AUMENTAR. Qué comportamientos que ya realizas puedes hacer con mayor frecuencia
  • PARAR. Qué necesitas dejar de hacer ya mismo.
  • REDUCIR. Qué comportamientos te van a ayudar mejor si reduces su frecuencia.

Toma notas, donde quieras. Empieza ya. Abre una nota de móvil o tu libreta preferida. Escribe estos 4 ítems. Comienza a responder y a hacer una lista por cada punto. Puedes completarla más tarde y mantenerla activa diariamente. Revisa y marca también lo que ya estés consiguiendo. 

Tu agenda de aprendizaje

Ahora ya, es importante que crees tu propio AGENDA DE APRENDIZAJE. Una agenda de aprendizaje incluye tener clara una foto final de lo que queremos conseguir, una foto de nuestra situación actual, identificar las diferencias entre ambas, definición de objetivos y plan de hitos a conseguir y acciones que realizaremos para conseguirlo. 

Estos elementos de tu agenda de aprendizaje ayudarán a tu cerebro a trabajar desde el funcionamiento del Sistema Nervioso Parasimpático. Cuando activamos este sistema nervioso, nuestras mejores capacidades cognitivas se ponen en marcha. Así, se permite que capacidades mentales como la búsqueda de soluciones, la creatividad, capacidad de adaptación y resiliencia.

Acordémonos también que en este proceso nos encontraremos también con emociones incómodas, que aprovecharemos para seguir adelante. Ya que en todo proceso de aprendizaje y cambio se necesitan alternar emociones positivas y otras emociones más incómodas. Es decir, necesitaremos aprender a manejar tanto la activación del Sistema Nervioso Parasimático (SNPS, responsable de la creatividad y la adaptación) como el Sistema Nervioso Simpático (que se activa cuando estamos ante situaciones que nos producen miedo o incomodidad)

¿Cómo puedes organizar tu agenda de aprendizaje?. ¿Qué necesitas reflexionar primero para dirigir tu vida hacia los nuevos objetivos?

  • Elige el área de tu vida sobre la que quieres volver a tomar las riendas o ser mejor.
  • Identifica en que se parece tu situación ideal con la situación real en la que te encuentras ahora.
  • Piensa también, en que se diferencia tu situación ideal con la situación real en la que te encuentras ahora.
  • Escribe a continuación, cuál será el impacto de desarrollarte en esa área de tu vida que quieres conseguir.
  • Define claramente cuáles son tus objetivos. Ya sabes, procura que tus objetivos, sean retadores, específicos, medibles, alcanzables, importantes para ti y con un plazo de tiempo. 
  • Para cada objetivo marca diferentes hitos, recursos y acciones que te van a ayudar a conseguirlo.

Visualiza la "foto" final

Aprovechando todo el potencial que te proporciona tu capacidad para soñar, permítete imaginar. Imaginar, permite que te veas a ti mismo pensando, comportándote y sintiéndote como quieres. Crea una huella en tu cerebro en la que se empieza a grabar el nuevo aprendizaje, dirigiendo tu atención a lo que quieres conseguir y aprender. Además, se activa nuevamente el SNPS que mantiene activa tu motivación gracias a la liberación de hormonas responsables del placer y del bienestar.

Para visualizar y permitirte soñar (por escrito o a nivel mental) de forma sostenible para alcanzar tus objetivos empieza a:

  • Dibujar una linea desde hoy hasta la fecha en la que quieres haber conseguido ese cambio en tu vida.
  • Imagina qué emociones sentirás en todo el proceso.
  • Trata de visualizar si hay alguien más contigo en el camino y al conseguir tu meta.
  • Piensa en que te dirán esas personas que te van a acompañar en el camino y cuando llegues a tu objetivo.
  • Viendo el resultado final de cómo habrás conseguido aprender o cambiar, trata de imaginar que consejo puedes darte a ti mismo hoy.
  • Identifica los obstáculos con los que te encontrarás.
  • Define cuál es el principal motivo que te mantendrá en el camino a tus objetivos.

Pide ayuda si lo consideras

Aunque seas el principal motor de esta nueva etapa de tu vida o de este proceso de cambio y aprendizaje, cuenta con ayuda si lo consideras. Sea alguien a quien admires, un mentor o un coach o un psicólogo. Según tus necesidades, prepara y define bien cuál es la ayuda que necesitas. Piensa en estas ideas para que esas personas puedan ayudarte mejor:

  • Cuáles son tus expectativas.
  • Cómo vas a definir el área de compromiso.
  • Nivel de flexibilidad.
  • Los retos que tu quieres afrontar.
  • Los resultados que quieres conseguir.
  • Feedback que necesitas recibir.

Ideas clave. Toma las riendas de tu vida, practica el auto aprendizaje.

  • Recuerda tener presente el poder tu capacidad de auto aprendizaje para tomar las riendas de tu vida.
  • Ten presente en qué momentos los adultos aprendemos mejor.
  • Empieza con los 4 pasos previos a tu nuevo objetivo.
  • Plantea bien tu agenda de aprendizaje.
  • Visualiza la “foto” final.
  • Pide ayuda si lo consideras.
¿Qué quieres conseguir en esta nueva etapa?
¿Cuál es el motivo principal de este cambio que quieres conseguir?
¿En qué te apoyarás para potenciar tu capacidad de auto-aprendizaje?

Y si te apetece y puede ayudarte...