¿Tienes unos días de descanso?. Aunque sea ¿unos poquitos?. Espero que sí :-). Y si no, busca incluso ratos en los que te permitas descansar, desconectar, encontrarte contigo mismo. Es fundamental para seguir adelante, con fuerzas, con energía y con ilusión. 

Nuestro cerebro necesita de vez en cuando hacer un STOP para compensar el desgaste del día a día. El cuerpo necesita compensar el agotamiento del estrés diario. De hecho se recomienda vivir tres experiencias positivas por cada una negativa para reequilibrar nuestro bienestar. 

Los momentos de vacaciones son geniales para restablecer el equilibrio personal. Y además sería interesante buscar “mini momentos” de “recarga emocional” en nuestra vida diaria. No obstante, ahora posiblemente tengas a la vista unos días de descanso. Así que no dejes pasar esta oportunidad. 

Además de lo que estoy segura que ya sabes: desconecta el móvil e internet, descansa, haz cosas nuevas, viaja… etc, te propongo algunas ideas. Sé que tu imaginación te permitirá disfrutar de conversaciones y actividades extra que te harán sonreír. Ahora bien, ¿te guardas también algunos momentos de soledad?. ¿Cómo los llevas?. ¿Tienes algo pendiente de resolver?. ¿Alguna emoción difícil de asimilar?. 

Las actividades nuevas en momentos de vacaciones o descanso te renovarán. Sin embargo, procura que no “oculten” algo y te ayuden a “evitar” tus tareas emocionales y de equilibrio personal. Descansar para renovarse y recargar pilas, es fántástico. Quizá también sea un buen momento para retomar reflexiones que estás evitando y que el día a día ahoga con las responsabilidades y obligaciones. 

Quisiera hoy proporcionarte algunas ideas para hacer de reflexiones en soledad, un momento más positivo y constructivo. En la medida que pueda ayudar a que tú diálogo mental se reoriente a caminos más positivos, pienso que puede ser beneficioso para ti. Si quieres las vemos. 😉

Cómo encontrarse a uno mismo en días de descanso

Si quieres aprovechar estas reflexiones, te recomiendo hacerlo en momentos de relax y que preferiblemente estés solo. Dedícate una ratito, al aire libre, si puedes, con una bebida agradable, y con algo para apuntar.

Reflexiones personales para sentirte feliz contigo mismo

  • ¿Cuáles son los mejores logros que has conseguido estos primeros meses del año?.
  • ¿De qué te sientes más orgulloso ahora mismo?.
  • ¿Qué has conseguido o estás consiguiendo que te ha sorprendido a ti mismo?.
  • ¿Cómo lo has conseguido?. Recuerda, ¿Qué decisiones has tomado?. ¿Qué cambios has realizado?.
  • ¿Qué es lo mejor de ti que estás aprovechando al máximo en estos primeros meses del año?.
  • Reconócete ¿Qué puedes celebrar ya estos días?

Reflexiones para mirarte con buenos ojos

  • ¿Qué es lo que más valora de ti tu familia y amigos?.
  • Y tú, ¿Qué es lo que más valoras de ti mismo?. Y ¿Qué te gusta de ti?.
  • Piensa en ti. ¿Qué te da vida?. 
  • Recuerda experiencias propias, ¿Qué hace brillar tus ojos?.
  • En momentos difíciles ¿Qué te gusta de ti?.
  • Y en los buenos momentos, ¿Qué te gusta de ti?.

Reflexiones para soñar y sonreír

  • Imagina que han pasado 3 años y te encuentras muy bien. Eres muy feliz, caminas tu día a día con una increíble sensación de bienestar y de paz contigo mismo. Tienes una genial expresión en la cara de felicidad y de satisfacción contigo mismo. Te gusta tu vida y te gustas a ti mismo. 
  • ¿Qué has conseguido?.
  • ¿Cómo eres y qué haces en ese día a día?.
  • ¿Qué más sientes?.
  • ¿De qué estás agradecido?.
  • ¿Qué has cambiado de ti mismo?.
  • ¿Cuáles son las decisiones qué has elegido para vivir con esa sensación de bienestar?.
  • ¿De qué te sientes orgulloso?.
  • ¿Qué has hecho para encontrarte a ti mismo?.

Reflexiones para invertir en ti mismo

  • De esa imagen a 3 años vista, ¿Qué es lo que más te gustaría conseguir?. Piensa, ¿Qué sería lo que marcaría un impacto verdadero en tu felicidad?.
  • ¿En qué te gustaría invertir de verdad para encontrarte a ti mismo?. 
  • ¿Qué camino te haría ilusión empezar para sentirte mejor?.
  • Si pudieras empezar mañana, ¿Qué “proyecto” personal o profesional te daría vida?.
  • ¿Por dónde empezarías y cómo te haría sentir?.
  • ¿Cuáles serían los siguientes pasos?.

Reflexiones para reorientar tus dudas

  • ¿Qué duda te viene a la mente una y otra vez.
  • Destápala ¿Qué hay detrás de esa duda?.
  • ¿En qué te frena esa duda?.
  • ¿Cómo puedes aprovechar la duda para que te impulse hacia delante?.
  • ¿Cuál es el beneficio de esa duda?.

Reflexiones para encontrar lo que te importa de verdad

  • Vuelve a la imagen que has elaborado a 3 años vista.
  • ¿Cuánto te importa de 1 a 10 esa imagen?.
  • ¿Cómo te sentirías si estuvieras ya allí?.
  • De esa imagen qué querrías tener mañana más en tu vida?.
  • ¿Por qué has elegido esa imagen?.
  • ¿Para qué has elegido esa imagen de ti mismo?.
  • ¿Cuánto vas a permitir que esa imagen te impulse para sentirte bien y encontrarte contigo mismo?.

Conclusión

En momentos de bienestar y tranquilidad,  dónde la las hormonas de la felicidad fluyen, puedes aprovechar mejor la posibilidad de encontrarte a ti mismo. Recuerda que todo cambio, viene acompañado de una pregunta que nos impulsa a tomar decisiones. 

Date permiso para encontrar tus preguntas y por supuesto, tus respuestas. Las de nadie más. Sólo las tuyas. Son las válidas y las que te harán ser tú. Las personas que son felices consigo mismas son las protagonistas de la vida.

Espero que puedan ayudarte estas cuestiones a empezar un camino positivo y constructivo que te permita encontrarte. 

¿Cuánto deseas encontrarte a ti mismo?
¿Qué reflexión te impulsará a ser protagonista de vida y de tus emociones?
¿Cuál es la pregunta que te ronda la cabeza y está pidiéndote un cambio?

Y si te apetece y puede ayudarte...