¿Qué piensas de ti mismo?. ¿Cómo te describirías?. ¿Eres una buena conciencia con la que conversar?. ¿Cuánto te quieres?.

Estas cuestiones son probablemente difíciles de responder por personas que sufren de autoestima baja. ¿Qué es exactamente la autoestima?. Las creencias que tiene sobre ti mismo y en relación a los demás. ¿Cómo te posicionas en tu relación con los demás?. ¿Piensas que los demás son mejor que tú?. Aquí la primera cuestión clave. Nadie es mejor que nadie ni peor que nadie. Las personas son diferentes. Cada uno tiene unas experiencias, unos valores y unas habilidades. Quizá más o menos desarrolladas en comparación con otros. Pero eso no implica que el resultado de tu valoración sea "menos que otros".

La autoestima es el pilar central, que nos permite seguir adelante con nuestras vidas. Nos permite implicarnos en retos y relacionarnos saludablemente con los demás. Las personas que sufren con las creencias que tienen de sí mismos, tienen muchas dificultades en estos aspectos. De hecho, es muy común.  Algunos clientes pueden asistir a mi consulta identificando diversos problemas en su vida diaria. Cuando reflexionas con ellos desde la calma, se descubre que el pilar de todo es la baja autoestima. 

¿A qué señales necesitamos prestar atención para ser conscientes de que nuestra autoestima necesita ayuda urgente?. Vamos a reflexionar sobre algunas cuestiones que son comunes cuando sufres con una autoestima baja.

Cuando tu autoestima necesita asistencia urgente

Gran dificultad para reconocer los logros personales de tu trayectoria vital

¿De qué te sientes más satisfecho en tu vida?. ¿Podrías señalar 15 logros que has conseguido y de los que te sientes orgulloso?. Ser consciente de cómo ha sido tu paso por la vida hasta ahora es importante. Reconocerse como protagonista de tu vida, es clave.

Sentir que tu vida es fruto de lo que te dejaron ser. O incluso, de las circunstancias, de las personas y situaciones que has vivido, te hará daño. Es importante ser realista con uno mismo y comprensivo. Tú también has tenido tu papel. ¿Cuál ha sido?. Evita tener una visión sesgada de la realidad. Habrá vivencias que han sido marcadas por las circunstancias. Y también habrá en esas vivencias un margen de maniobra que tú protagonizaste. ¿Cuál fue?. ¿Qué te dicen las decisiones que tomaste?. 

Búsqueda constante de aprobación, felicitación, y permiso de los demás

¿Puedo...?. Dime qué hago... Si a ti no te parece bien, pues es que no... ¿A qué esto que he conseguido es muy importante?. 

¿Cuántas veces piensas o dices estas frases en tu día a día?. En el trabajo, en tus relaciones personales o familiares ¿es éste un diálogo frecuente?. Páralo. Reflexiona. Tu opinión es tan importante como la de los demás. Gustar y complacer a todo el mundo es imposible. Cualquier reto que consigas es importante, si lo es para ti. Tu opinión es suficiente. La satisfacción que sientes es suficientemente importante. Si además los demás la reconocen, pues eso que te encuentras. 

Depender constantemente, y casi sin ser consciente, de la opinión de los demás, no te ayuda. Tu autoestima principalmente necesita alimentarse de tu valoración propia. Crea nuevos hábitos contigo mismo para hacer crecer tu autoestima. 

Hundimiento emocional cuando te critican

Es que tal persona piensa que soy... Si tomo esta decisión, no me hablarán... No puedo vivir con tantos comentarios crueles...Yo sé que no soy así ¿pero por qué no pueden dejar de criticarme?.

¿Te suenan estas reflexiones?. Las personas critican por muchos motivos. Puede ser que se defiendan de algo. Es posible que hayan aprendido a conseguir algo de ti, criticándote duramente. Y realmente les funciona. Incluso puede que no hayan aprendido otras formas de relacionarse con los demás. Y esta forma les da un sentido de control y poder. Falso, pero eficaz en el corto plazo. Luego estas críticas pueden ser más o menos agresivas. Puede incluso que haya algo de razón en ellas. No lo sé. Sería cuestión de analizarlo contigo.

Estoy de acuerdo, en que en cualquier caso las críticas deben ser amables. Y útiles para quien las recibe. Lo cierto es que no siempre las recibiremos de esta forma. 

En ambos casos, tanto si la crítica es amable o agresiva, es sólo una percepción. Es un punto de vista de la otra parte. Evita convertir en realidad absoluta la crítica. En tu realidad. Evita que las críticas te definan absolutamente. Ya que si conviertes en realidad absoluta la percepción de los demás, tú te dejas de lado. Veo muchas personas a diario que se hunden emocionalmente ante las críticas.

Ante cualquier crítica, sea amable o agresiva, reivindica tu papel. ¿Qué piensas tú?. ¿Puedes aprovechar algo de lo que te dicen?. ¿Te atreverás a rechazar la crítica sino es útil?.

Dificultad para tener un diálogo interno calmado y constructivo

Ansiedad, mucha ansiedad. Tristeza. Inquietud y malestar. Agotamiento emocional por la rapidez y automatismo del diálogo interno destructivo. Así son las consecuencias de un dialogo no saludable. 

Las personas con baja autoestima no dejan de hablarse continuamente de forma destructiva. Incorporan las críticas recibidas y  las hacen suyas y reales. Anticipan catastróficamente lo que ocurrirá ...

Este hábito no saludable tiene consecuencias en sus emociones y en sus comportamientos. Así es posible que te puedas encontrar, que entre tus comportamientos habituales, estés:

  • Evitando. Situaciones, personas o por qué no, tus propias emociones. Evitar proporciona una "falsa calma" a corto plazo. Pero sobre todo, te impide resolver y aprender. Evitar te limitará en tu propia valoración. Tendrás menos oportunidades de descubrirte. Y lo peor, es que cada vez evitarás más situaciones, personas o emociones. 
  • Tomando precauciones excesivas con el consecuente estrés. La excesiva preocupación que dedicas a anticipar y a procurar controlarlo todo tomará forma en tu cerebro. Y buscarás todos los elementos que confirmen tus miedos. Así multiplicarás de nuevo tu ansiedad. 
  • Valorándote de incompetente. No puedo, no lo voy a conseguir...  te lleva irremediablemente a un bloqueo en el rendimiento emocional, cognitivo y conductual. Y así te preocupas y confirmas nuevamente tus predicciones. Sí que hay algo cierto. Si activas en tu cerebro el mecanismo que presta atención a las dificultades en vez de las soluciones, tu rendimiento baja. Permitirte verte como valioso en cada paso que des aumentará tu rendimiento.
  • Menospreciando el éxito conseguido. Cuando tu diálogo más frecuente es la autocrítica destructiva no hay sitio para la atribución de éxitos. Tenderás a atribuir los éxitos que consigas al azar, la suerte o a la participación de otros. 

 

Miedo a cuestionarse aprendizajes y creencias del pasado

Todas las experiencias vividas tienen su importancia. Cualquier aprendizaje que hayas obtenido es realmente valioso. Tu trayectoria personal te ha ayudado a ser quién eres hoy. Ahora bien, es posible que lo que antes te sirvió ahora no te aporte tanto. Los valores de hace 10 años puede que hayan cambiado para ti. Tienes derecho a que tus prioridades cambien. 

Acompaña esta evolución de nuevas o renovadas creencias en tu vida. Lo que aprendiste en tu familia puede que te sirviera en un momento determinado. Aquello que aprendiste con ese jefe, o con esa persona significativa te ha llevado a este momento actual. Valora lo aprendido y lo conseguido.

Pero sé también valiente. Ahora eres alguien diferente, con inquietudes posiblemente distintas. Con necesidades diversas. Puedes. Date permiso para crear tus propias creencias. Aparcar o minimizar lo aprendido en el pasado no implica desprecio a tu vida o a las personas importantes de tu vida.

¿Cuántas de estas reflexiones te son familiares? ¿Cuántas están presentes en tu vida diaria?
Recuerda, para cuidarse, detectar. Una vez detectes, cuestiónate. Una vez te cuestiones, reconstruye. Cuando uno es protagonista de su reconstrucción es más feliz.