¿Dejas actuar a todas tus emociones de forma inteligente?

¿Creas las suficientes «islas» que pueden integrar tu personalidad?

¿Cambias el «tablero de mandos» de las emociones conforme maduras?

¿»Limpias» tu cerebro de información inútil?

¿Creas «recuerdos esenciales» para recuperar momentos especiales en tu vida y sentirte en equilibrio y feliz?

«Del Revés» te hace pensar y sentir…

Parece que no, pero todas estas cuestiones son las que surgen cuando ves la nueva película de Disney. Inside Out (Del Revés), sencillamente me ha encantado. Es una de las pocas veces, que me encuentro con películas que incluyen explicaciones sencillas sobre cómo funcionan las emociones, su impacto, y la importancia de que absolutamente todas las emociones, son necesarias.

A parte de la calidad técnica, me llama la atención, la creación y curiosidad de su autor, Pete Docter, que invirtió en saber más a cerca de los cambios que estaba experimentando su hija pequeña. ¡El ser humano es genial!

Sin desvelaros la película, os puedo contar que todo transcurre desde la mente de una niña, y se tratan sus emociones como personajes.

Tenemos pues a:

io_Joy_standard

Alegría. Emoción y personaje principal y responsable de cuidar Riley, la niña. Es reconfortante recordar como «Alegría» es la principal responsable de cuidarnos y de conformar nuestra personalidad. Se encarga de hacernos ver el lado optimista de las cosas, nos inunda de nuevas ideas y recursos para afrontar situaciones nuevas y grandes retos en nuestra vida.

io_Disgust_standard

Asco. Responsable máxima de evitar que nos «envenenemos» física y mentalmente. Es la emoción que nos dice que determinadas personas o situaciones son tóxicas. Generará toda clase de reacciones emocionales para avisarnos de que, esto o aquello que comemos o que vivimos, «nos puede envenenar». Es importante también prestarle nuestra atención.

io_Fear_standard

Miedo. Gran compañero, al que debemos hacer caso, porque también nos protegerá y avisará de posibles peligros o situaciones que requieren esfuerzo extra por nuestra parte.

io_Anger_standard

Ira. Nuestra emoción más «justiciera». Reacciona cuando valoramos que la situación es injusta y las cosas no van como nos gustaría.

io_Sadness_standard

Tristeza. Le encantaría colaborar más en nuestra felicidad pero no lo puede evitar, ella ve el lado negativo de las cosas. Pero ¡ojo!, no la despreciemos tampoco.

Todas estas emociones conviven, o tratan de hacerlo, desde una sede central por el control «adecuado» del tablero de mandos.

pensar y sentir

Y ayudan a crear nuestros recuerdos esenciales y las «islas» de nuestra personalidad, que es lo que nos define. Nuestra familia, amistades, intereses, hobbys, aprendizajes en general y que sustentan nuestro bienestar. Es decir, la creación de valores posibilita nuestro equilibrio personal.

g6

¿Qué sería importante extraer/recordar de esta historia?

(al menos para mí)

– La convivencia que puede haber entre cerebro y emociones actúa de forma más inteligente de lo que nos creemos.

– Todas y cada una de las emociones son importantes y necesarias para nuestro equilibrio y felicidad. A veces, encuentro a personas que tratan de anular, casi por completo, algunas emociones como la ira, el asco, el miedo o la tristeza y no se dan cuenta que eso no les ayuda en absoluto.

– Quizá nos ocurre porque prestamos atención a la emoción sobresaliente y no «llamamos» a las otras emociones para que nos «rescaten» y creen un juego equilibrado que nos permita resolver de manera «inteligente» la situación que estamos viviendo.

– Nuestro pensamiento se paraliza cuando dejamos que una sola emoción «domine el tablero» durante mucho tiempo.

– La alegría nos reconfortará en momentos difíciles, da igual, de que «recuerdos esenciales» se sirva. Nos ayuda.

– Llorar y permitirnos estar tristes, es decir, dejar actuar a la tristeza, restablece en muchas ocasiones » las islas de nuestra personalidad». Volviendo a permitir recuperar nuestros pilares y valores.

– El tablero de mandos y la cantidad y calidad de la participación de las emociones debe evolucionar con nuestras etapas vitales. «El tablero de regulación de emociones de la niña» no sirve para la etapa de pubertad.

– También el asco, la ira, y el miedo deben «jugar» un rato en el tablero de emociones. Nos salvan, nos avisan, y pueden jugar en equipo con la alegría y el optimismo.

Ocuparse de manera activa, en crear nuevas «islas», es decir nuevos valores, intereses y aprendizajes es esencial para definir quiénes somos.

– Ser conscientes de nuestras emociones y de su utilidad, y de cómo se pueden redistribuir su participación en según qué situaciones, nos hará aplicar la inteligencia emocional.

– Repito por si no queda claro, escuchar, prestar atención a nuestras emociones, a todas, y aprovecharnos de cada una de ellas para resolver lo mejor posible una sitación, es el único camino para mantener sano nuestro equilibrio personal y nuestra felicidad.

¿Has visto ya la película?

¿Qué opinas?

¿Qué emociones te han surgido?

¿Qué ideas se te han despertado?

¡Compartelas en el apartado de comentarios!

¿No la has visto todavía?

¡Te espero a que la veas y comentamos!

*Todas las imágenes han sido descargadas del apartado de «downloads» del blog de Disney: http://movies.disney.com/inside-out/