Ser consciente de uno mismo y de su comportamiento es la primera clave para un proceso de cambio. Mi experiencia me indica que esta consciencia es la que más nos cuesta porque está ligada a determinadas trampas irremediables para no cambiar.

Dedicarse al hábito de la reflexión y el conocimiento de uno mismo, puede ayudarte a evitar estas trampas que, por otro lado, están irremediablemente afectando a tu salud emocional, tu desempeño y tus recursos personales.

Si no te apetece, no las reconozcas ante nadie, pero al menos, permítete darte cuenta de lo que te está pasando e inicia el hábito del aprendizaje continuo. Las trampas que nos ponemos nosotros son las que mas desgaste emocional generan.

¿Hasta cuando vas a seguir con ese cansancio?

Recuerda, al menos, tienes 6 trampas irremediables para no cambiar. Tú decides.

 

6 trampas irremediables para no cambiar