¡Gran reto! 🙂 ¿estáis preparados?

Convencida de que son el motor del cambio, la diferenciación y de convertir en real el talento potencial de la empresa.

Nos puede gustar o no, pero es así. Fuera ya, porque no funciona, de convertir las distintas áreas departamentales de una empresa en diferentes «reinos», la diferenciación, la competitividad y la profesionalidad de nuestra empresa depende de vosotros.

Como comentamos anteriormente:

El equipo considerado como una unidad de actuación es susceptible de desarrollo interno tanto desde la perspectiva personal, (relaciones intra-interpersonales) como profesional (actividades dirigidas a objetivos). Desde esta perspectiva parece evidente que los procesos de coaching colectivo y conjunto pueden ayudar a la mejora del equipo (Fernando Bayón Mariné, Coaching Hoy)

Este enfoque parte de trabajar con un conjunto de personas en el compromiso de la consecución de unos objetivos comunes, viendo la unidad principal, no como la suma o aportación de sus individuos, sino como un todo. Se parte de lo que está actualmente aportando el equipo y se construye y trabaja para conseguir el desarrollo del potencial que puede llegar a conseguir el equipo.

Con lo cual, como anticipamos anteriormente,  es clave OCUPARSE de la gestión de tu equipo (véase entrevista)

En multitud de ocasiones he resaltado que si no hay equipo:

– es más difícil que tu empresa se perciba diferente

– se creen sinergias para dar valor continuamente

– el equipo se estanca y no estaremos asegurando la reactivación continua del talento de tu equipo

Ahora bien ¿por qué depende de nosotros, equipo directivo?

Tal como muy bien nos explica Peter Hawkins en sus investigaciones, y convencida con mi experiencia profesional de que es así, todos los miembros del equipo directivo deben actualmente mejorar su nivel de liderazgo porque ya no funciona el rol de jefe. «Liderar es tomar decisiones, no jugar a las casitas»   y requiere de una nueva transformación, de una nueva visión que tiene en cuenta las siguientes claves:

La gestión de expectativas

Una de las primeras tareas que se realizan en un proceso de coaching al equipo directivo es la gestión de expectativas. No solo las expectativas de los miembros de ese equipo, sino que es importante conocer también las de sus equipos, las de todos los grupos que puedan tener relación o interacción con nosotros (accionistas, socios, clientes, usuarios, otras áreas, proveedores, colaboradores, etc). Hoy, no se trata de dirigir «mi grupito» de personas para que consigan altos resultados en los indicadores del CMI. Necesitamos dar respuesta desde el equipo de líderes, a las expectativas de todos, ganándonos el respeto, inspirando, creando vinculo emocional para conseguir su implicación y mejor compromiso.

¿conoces y gestionas las expectativas de todos los implicados?

– El equipo de liderazgo debe dirigir y transformar la empresa en paralelo

Lo que me encuentro normalmente en las empresas con las que trabajo con su equipo directivo, es que cada uno se ocupa de transmitir y gestionar con su «grupo», indicaciones, exigencias, objetivos a conseguir, etc. Quizá nos olvidamos de gestionar mejor la integración de todos paralelamente de manera que consigamos que se compartan esfuerzos, valores y una misma misión.

¿cómo van a sentirse las distintas áreas que forman un equipo si no comparten nada?

– Los equipos necesitan aumentar su capacidad para poder avanzar en los conflictos

Si nos tenemos en cuenta, nos conocemos, compartimos espacios y tiempos, y nos alineamos en una visión conjunta, la resolución de conflictos es mucho más llevadera. De lo contrario, cada área luchará por su particular terreno de juego y esto nos aleja, creando como «miniempresas» que compiten dentro de nuestra empresa.

Avanzar significa ¿luchar más o ampliar nuestros enfoques y realidades?

– Todos aprendemos a vivir con múltiples nexos de pertenencia

Otra de los enfoques que el coaching normalmente favorece es «analizarse y verse» no solo como uno cree que es, sino como los de nuestro alrededor nos ven y esperan. Y es que no podemos decir que somos, solo lo que dice nuestro contrato. En todo momento estamos representando diferentes roles, queramos o no (igual que en una familia, uno es hijo, padre, hermano, amigo…) y es clave gestionarlos y aprender a desarrollar nuestro mejor talento en cada uno de esos roles.

¿qué ganas viéndote y actuando sólo como el jefe de tus empleados?

– El mundo es más complejo e interconectado

Sí o sí, tenemos a nuestra disposición un mundo lleno de conexiones que avanza a una velocidad genial. ¿te paras de vez en cuando o te atrapas generando no talento? Sin duda un buen coach puede ayudarte, pero desde luego necesitas al menos un primer indicio de «quiero parar», de «quiero perder (invertir) un poco de tiempo para ganar después».

¿es urgente e importante para ti salir de la inercia?

– Crece el trabajo virtual

Si hiciésemos un recuento de cuanto tiempo invertimos en correos, mensajes a móviles, y llamadas, creo que nos asustaríamos y que además esto no es trabajo virtual. Desde luego necesitamos cada vez una comunicación rápida y eficaz, pero no se si estamos consiguiendo que sea eficaz… Aprovecharnos de las tecnologías puede hacer que nuestro tiempo, organización y eficacia sea de mejor calidad de la que actualmente disfrutamos. Sé de empresas donde se aprovecha el skype de una manera impresionante, sé de empresas donde se invierte en plataformas de comunicación interna, pero seguimos recibiendo y contestando una media de 100 correos diarios

Cuando hay un correo que vuelve tres veces ¿vale la pena seguir o buscamos una solución más productiva para todos? (y no solo hoy)

-El verdadero desafío del liderazgo, hoy, es el mundo de las interconexiones

La clave no solo está en mejorar el potencial de talento de cada miembro del equipo, sino las interconexiones que tenemos entre los miembros del equipo, las que tenemos con otros equipos, las que tenemos con los clientes y sus clientes, con socios, etc. El verdadero liderazgo del equipo directivo que necesitamos se basa en la capacidad de que todos esos grupos se comprometan entre sí.

Tener presente todos estos elementos y tomar decisiones al respecto nos acerca a un liderazgo diferente que generará profesionales diferentes.

¿váis a tomar decisiones sobre estos aspectos para diferenciaros?

¿váis a pedir ayuda, formaros, preguntar, reflexionar?

¡contad conmigo si lo consideráis! ¡o comparte si crees que puede provocar! 😉