El equipo considerado como una unidad de actuación es susceptible de desarrollo interno.

Esto es así, tanto desde la perspectiva personal, (relaciones intra-interpersonales) como profesional (actividades dirigidas a objetivos).

Desde esta perspectiva parece evidente que los procesos de coaching colectivo y conjunto pueden ayudar a la mejora del equipo (Fernando Bayón Mariné, Coaching Hoy)

Efectivamente, parece que las empresas poco a poco valoran e invierten en hacer que desde varios enfoques sus profesionales se integren en un equipo para conseguir una mayor competitividad y valor añadido percibido por el cliente.

Este enfoque parte de trabajar con un conjunto de personas en el compromiso de la consecución de unos objetivos comunes, viendo la unidad principal, no como la suma o aportación de sus individuos, sino como un todo. Se parte de lo que está actualmente aportando el equipo y se construye y trabaja para conseguir el desarrollo del potencial que puede llegar a conseguir el equipo.

Con lo cual es clave OCUPARSE de la gestión de tu equipo (véase entrevista)

En multitud de ocasiones he resaltado que si no hay equipo:

– es más difícil que tu empresa se perciba diferente

– se creen sinergias para dar valor continuamente

– el equipo se estanca y no estaremos asegurando la reactivación continua del talento de tu equipo

Hoy en día, pequeñas y grandes empresas, se están OCUPANDO  de este tema y van a ganar en valor y en competitividad con respecto a su competencia. Están poniendo en marcha desde pequeños cambios en su liderazgo de equipos, como inversiones un poco más profundas en el propio desarrollo de los mismos.

Es frecuente en estos momentos invertir en:

– El equipo directivo como motor clave de la empresa, que nos asegura que los departamentos permanecen alineados y aseguramos innovación, cambio y colaboración interna para ganar en sinergias

Equipos comerciales, que tradicionalmente se han visto más como grupos, y se estaban perdiendo un gran potencial de motivación mutua, mayor aprendizaje, evolución de su perfil comercial y mayor rendimiento.

Equipos de proyectos, que se conforman en torno a un proyecto determinado y cuyos miembros pertenecen a distintas disciplinas y departamentos dentro de una empresa.

Equipos departamentales, con los que se trabaja su visión conjunta en torno a un cambio de impacto en la empresa. Casos como la implantación de un sistema de calidad, por ejemplo, tienen mucho más éxito si paralelamente se trabaja su visión de equipo.

¿en ideas sencillas, cómo se trabaja en un proceso de coaching de equipo?

Se parte como hemos comentado, desde el equipo como un todo, contando con su definición: visión y metas. Es clave evaluar el funcionamiento del equipo, la aportación de cada uno de los miembros y establecer para qué estamos invirtiendo en ello.

Con toda esta información, dispondremos de:

– fortalezas del equipo

– oportunidades de mejora del equipo

– perfil de cada miembro del mismo

Y se realizarán distintas sesiones de trabajo en los que se aplicará el proceso de:

coaching

El objetivo es que casi al final de cada sesión el equipo, mediante sus descubrimientos y reflexiones guiadas por el coach, acuerde los siguientes compromisos:

– una serie de cambios necesarios

– mantener la nueva visión y cambio de actitudes trabajadas

– una serie de acciones concretas

– el modo y el momento en qué se van a poner en marcha

– identifique qué obstáculos está teniendo en su seguimiento

De manera que:

COACHING EQUIPO

¿y tú, estás teniendo en cuenta que tu equipo se puede quedar estancado en el valor que aporta a tus clientes?

¿inviertes tiempo y espacio para evitarlo?

¿tienes un plan de acción para desarrollar el potencial de tu equipo?

¿tienes un equipo o un grupo?