Ya en ocasiones anteriores hablamos de algunos de los crímenes de talento que podían estarse produciendo en algunos entornos profesionales. Además vimos cómo tres escenarios posibles, podían crear el caldo de cultivo perfecto para desarrollar EXTRAORDINARY TALES:

1) La espesa niebla de cuchillos.

2) La incubadora de “incompetentes inconscientes” (“incos”)

3) Consejos vendo que para mí no quiero

Y hoy, es que me sigo encontrando casos en los que, ¡señores, estamos haciendo que la gente aprenda a trabajar mal!.

Y no puedo evitar que me entre una sensación de pena, inquietud negativa, y desasosiego que trae a mi mente un concepto clave:

¡estamos perdiendo buenos profesionales!

¡estamos perdiéndonos como profesionales!

¡estamos premiando, por no afrontar decisiones, a los que se acomodan en determinados contextos de empresa y deambulan perfectamente entre aguas que los mantienen a flote!

Creando:

– profesionales desmotivados

– estancamiento cómodo de los que no aportan (porqué…¡ay, es que son así)

– desvalorización de los profesionales que aportan

– un clima de no talento, no ilusión y no compromiso

Hace poco alguien me contó que:

Un líder le había dicho a los miembros del equipo que decidieran quién hacía turnos extra ¡diciéndoles que lo echaran a suertes! ¿por qué no decidió el líder? ¿por qué no comunicó algunos criterios para que el equipo pudiera decidir de forma satisfactoria y consensuada?

– Algunos miembros del equipo, habían dejado la empresa (los que aportaban) y se habían quedado con perfiles que no estaban dando valor a los proyectos, pero que le sabía mal decirles nada porque igual se iban también (cosa que no está ocurriendo ni ocurrirá seguramente)… ¿entonces, asumimos que nuestra empresa/proyecto nunca va a evolucionar? ¿preferimos no decir las cosas claras y asumir que no vamos a mejorar como empresa? ¿y si invirtiéramos un tiempo de compromiso para reactivar estos recursos y traer recursos nuevos que provoquen crecimiento del equipo?

Un coordinador de un proyecto de equipo, dejó de exigir por igual a cada miembro del equipo y de trabajar la visíón y compromiso conjunto en el proyecto, porque sabía que «con algunos no puedo contar». Con esto, acaba exigiendo más a los mejores, y es permisivo con los que no aportan y no se comprometen. A la larga, los mejores se sobrecargan de trabajo e implicación, se saturan y se paraliza su talento porque …»si los otros no se comprometen y así vamos bien ¿para qué hacerlo yo?». Con lo que el coordinador acaba teniendo un equipo mediocre en un proyecto con potencial.

Es importante entonces, tomar decisiones, tanto desde el lado del profesional que forma parte de un equipo (cada uno teniendo en cuenta sus prioridades y necesidades), como desde el líder de equipo, sobre todo.

Liderar adecuadamente, puede llegar a generar unos increíbles entornos de trabajo en los que todos nos sintamos ilusionados, comprometidos y motivados por motu propio, creando una sinergia, que nos empuja a ir a por el siguiente proyecto, y a querer seguir formando parte de ese equipo. Ahora bien, nadie dijo que ser líder no implicaba tomar decisiones, y es clave hacerlo, pues marca los criterios y condiciones en los que se mueve el equipo, definiendo su identidad y desarrollando un sentido de pertenencia.

Toma decisiones, con mayor o menor participación de tu equipo, según el caso y el tema, pero tómalas. NO hacerlo genera dependencia, «esquizofrenia colectiva», indefensión aprendida y pérdida de potencial. Como consecuencia de todo ésto nuestro equipo como unidad deja de crear valor, deja de desarrollar su identidad, y su diferenciación. El cliente externo e interno acaba viéndonos como una entidad y un conjunto de personas en las que no se puede confiar. Y entonces ¿qué hacemos si nuestro cliente interno y externo no tiene confianza en que somos su mejor opción?

La confianza se trabaja día a día,

¿por qué no hacemos lo mismo con la credibilidad de nuestro liderazgo y de nuestro equipo?

 ¿a qué esperamos para mantener a nuestros equipos en un estado de vigilia profesional que les permita estar en estado de sinergia continua?

¿y tú, permaneces en un entorno que te está haciendo perder potencial?

y tú, empresa, estás perdiendo a los mejores talentos?