5 habilidades necesarias para trabajar y vivir mejor. Hoy te propongo prestar atención a 5 habilidades clave. Es importante que reflexiones en qué grado las pones en práctica. En el trabajo a nivel personal, te permitirán resolver mejor las situaciones de incertidumbre que puedes vivir en el día a día. Veamos cuáles son:

  • La flexibilidad cognitiva es la habilidad para pensar de forma flexible cuando la vida no transcurre como esperas. Desarróllala, ya que vivimos en un mundo cambiante y rápido. Sé capaz de adaptar tu forma de afrontar las dificultades.
  • Resuelve problemas: serás capaz de realizar mejores planes, de alcanzar tus objetivos más rápido, de ayudar a otros con sus problemas y de reducir el conflicto y el estrés.
  • Resiliencia no es “aguantar”. Es la capacidad de ser adaptable y recuperarte bien, y lo más rápido posible, de las situaciones de incertidumbre y de estrés.
  • Auto-control: es la capacidad de resolver los conflictos que surgen entre tus deseos a corto plazo y tus metas a largo plazo. Es decir, ¿cuánto eres capaz de posponer en ocasiones la gratificación inmediata en tus decisiones?.
  • Poner foco y concentración significa: decir SÍ a una sola opción y NO a las demás opciones.

5 habilidades necesarias para trabajar y vivir mejor

Flexibilidad Cognitiva

Una de las funciones ejecutivas importantes en nuestros días y en la vida que vivimos. Las funciones ejecutivas de nuestro cerebro son necesarias para controlar nuestro comportamiento y facilitar el razonamiento abstracto. Cuando una persona desarrolla su flexibilidad cognitiva puede cambiar su forma de pensar para alinearse con las demandas de su entorno. Concretamente, la flexibilidad cognitiva es la habilidad para pensar de forma flexible cuando la vida no transcurre como esperas.

La flexibilidad cognitiva te ayudará a adaptarte a los obstáculos de tu entorno. Es una capacidad que mejora con la edad. Esta habilidad depende sobre todo de los procesos de atención que pones en marcha. Es decir, tu capacidad para detectar que una situación ha cambiado y las necesidades de la misma. De esta forma, puedes adecuar nuevos planes para desenvolverte en esa situación. Cuando las situaciones cambian es importante también revisar tu nivel de experiencia y conocimientos para ver la mejor manera de aplicar lo que sabes a la nueva situación.

Referencia: CogniFit´s Blog. Cognitive Flexibility: An important cognitive skill.

Solución de Problemas

La capacidad para solucionar problemas es necesaria en todas las áreas de tu vida. Cuando esta capacidad se desarrolla eres capaz de realizar mejores planes, de alcanzar tus objetivos más rápido, de ayudar a otros con sus problemas y de reducir el conflicto y el estrés.

¿Qué aspectos son clave para desarrollar una buena capacidad para resolver problemas?

  • Responsabilidad: Aunque parezca evidente, muchas son las personas que eligen la evitación, consciente o inconscientemente, ante una situación problemática. Así que, el ser capaz de asumir la responsabilidad de resolver un problema que te encuentras en tu camino, es uno de los primeros pasos. Cuando asumes esta responsabilidad, estás deseoso de identificar el siguiente paso necesario para resolver la situación problemática.
  • Inteligencia Emocional: Cuando las cosas no van como esperas, o no habías contado con ese problema, es fácil que las emociones te puedan traicionar. Con lo que, ser capaz de resolver problemas incluye también, tu capacidad de asumir la responsabilidad de reconocer tus emociones, regularlas y buscar la emoción más adecuada para resolver la situación.
  • Identificar las metas: Muchas personas se lanzan a confrontar los obstáculos o problemas con los que se encuentran sin definir claramente la meta que quieren conseguir en las nuevas condiciones de esa situación. Con lo que es posible que se agoten en esta lucha, ya que al no identificar bien la meta, no están acertando con el modo de resolverla.

También para resolver mejor los problemas...

  • Ser descriptivo y objetivo: A veces, las interpretaciones subjetivas sobre un problema te pueden impedir definir de forma eficaz las estrategias para resolver un problema. Sé preciso y descriptivo sobre lo que ocurre.
  • Escucha activa: Para escuchar eficientemente necesitas desarrollar el hábito de generar reflexión mediante preguntas adecuadas. Así, tanto tú como la otra parte estaréis mucho más receptivos a solucionar el problema.
  • Buscar la mejor solución posible. Uno de los sesgos que genera a veces un problema que te estresa es que tratas de solucionarlo con la primera solución rápida que te viene a la cabeza. Y raramente, es la mejor solución. Invierte en evaluar diversas estrategias y decide con calma la mejor solución.

Referencia: Coaching Positive Performance. Developing a problem solving mindset.

Resiliencia

Acuérdate resiliencia no es resistir, no es ser un muro que “aguanta” fuertemente las dificultades. Resiliencia es la capacidad de ser adaptable y recuperarte bien, y lo más rápido posible, de las situaciones de incertidumbre y de estrés.

La diferencia es que una persona resiliente será capaz de asumir las emociones negativas que las dificultades le generan y de gestionarlas de manera adecuada. Así, una persona resiliente es capaz de afrontar las situaciones de forma adaptativa. Además, la persona resiliente será capaz de recuperarse de retos complicados, frustraciones, desengaños y fracasos.

Es una habilidad muy personal. Cada uno afrontará las dificultades de una forma o de otra. Algunos tardarán más y otros menos en recuperarse. Pero sin duda, lo que le ha servido a una persona, puede que no te sirva a ti. Es un camino de decisiones emocionales y de resolución de problemas del que necesitas responsabilizarte tú.

Entre los hábitos que te permitirán ser más resiliente se encuentran:

  • Ver los cambios como oportunidades
  • Compromiso
  • Reconocer los límites de lo que puedes controlar
  • Aceptar la ayuda de otros
  • Apego sano hacia los demás
  • Establecimiento de metas
  • Identificación de tus mejores fortalezas para afrontar los cambios y situaciones retadoras
  • Reconocer éxitos pasados
  • Sentido del humor
  • Paciencia
  • Tolerancia
  • Adaptación al cambio
  • Capacidad de cambio y crecimiento
  • Optimismo
  • Fe
  • Capacidad de resolución de problemas
  • Buena capacidad de comunicación
  • Inteligencia Emocional
  • Responsabilidad sobre planes y metas

Un modelo

Deborah Serani, Psy. D., nos ayuda con un modelo de 4 fases para aprender a ser más resiliente:

  • Sé objetivo y descriptivo con los hechos que están ocurriendo
  • Asume la responsabilidad, no es necesario culparte
  • Re-evalúa la situación mentalmente y re-estructura con otra perspectiva más ajustada y saludable de lo que ocurre
  • Proporciónate el tiempo que necesites para resolver y superarlo

Referencia: Positive Psychology. Resilience Skills, Factors and Strategies of the resilient Person.

Auto-Regulación y Auto-Control

Primero identifiquemos ambos términos:

  • Auto-regulación: es la capacidad de tomar el control sobre tus pensamientos, sentimientos y actos de forma que te ayuden a conseguir tus metas. Habilidades como la inteligencia emocional, en la que perseguimos regular nuestras emociones, sería un ejemplo.
  • Auto-control: es la capacidad de resolver los conflictos que surgen entre tus deseos a corto plazo y tus metas a largo plazo. Es decir, ¿cuánto eres capaz de posponer en ocasiones la gratificación inmediata en tus decisiones?. ¿Serás capaz de irte al gimnasio o decides salir con tus amigos?. ¿Decidirás estar un rato en redes sociales o serás capaz de sentarte a pensar sobre ese reto que tienes pendiente?.

Las personas con gran auto-control realmente no hacen un esfuerzo mayor por asumir los retos que tienen delante. No es que sean más resistentes o sacrificadas. El enfoque que utilizan las personas con mayor auto-control, es sencillamente que buscan estrategias más fáciles que les permitan posponer la gratificación inmediata y centrarse en lo que tienen que hacer. Re-evalúan la situación y toman nuevas decisiones.

De hecho, estrategias como no pensar en lo que me apetece (digamos algo que sea más tentador), o resistirse no suele funcionar.

Las personas con mayor auto-control

Las personas con mayor autocontrol:

  • Creen en sus fortalezas y en las grandes posibilidades que tienen de conseguir sus retos.
  • Ponen el foco en lo que “quieren y desean conseguir” más que en lo que “tienen que hacer”.
  • Buscan metas en las que disfrutan.
  • Se recompensan de forma eficiente. No porque “el día ha sido duro, me merezco…” sino “he conseguido hacer… y me lo había propuesto entonces me merezco…”

Referencia: Scott H Young. The Complete Guide to Self-Control.

Foco y Concentración

Empecemos por identificar que es “FOCO”:

Poner el foco en algo sólo ocurre cuando decido decir SÍ a una sola opción y NO a las demás opciones. Es decir, la eliminación de otra opciones y distractores es un requisito previo para poder poner el foco y concentrarte. Es una de las bases de la productividad porque de circunstancias “no” a otras demandas abre la posibilidad de conseguir lo que quieres.

Recuerda entonces, que la multitarea ano existe. Lo único que haces es dirigir tu atención a muchas cosas progresivamente, teniendo este hábito un coste cada vez que tratas de centrarte en la siguiente tarea. Si estás haciendo un informe y tratas de responder mientras a e-mails que vas recibiendo, pierdes tiempo y el hilo de tu concentración cada vez que vuelves a la tarea principal. Mejor decide durante un tiempo determinado (medianamente largo) responder a los correos o centrarte en tu informe.

Recomendaciones para concentrarte

¿Qué recomendaciones puedes poner en marcha para aumentar tu capacidad de foco y concentración?

  • Presta atención al proceso no al evento final que tienes que conseguir.
  • Diseña el proceso de trabajo en fases, partes y cómo lo quieres hacer para disfrutar del trabajo en sí.
  • Deja a un lado la duda de si conseguirás esa meta o no. Céntrate primero en si quieres realmente conseguirla, y en los pasos que necesitarás convertir en hábitos durante el tiempo que sea necesario.
  • Identifica cuál es la tara central de tu día a día. O incluso, cual es el paso que pondrás en marcha hoy para acercarte a desarrollar esa habilidad que quieres mejorar.
  • Gestiona tu energía, no tanto, tu tiempo.
  • Elige varios momentos al día en el que compruebes tus correos, redes sociales, etc. Evita estar todo el tiempo hiperconectado.
  • Deja en silencio tu móvil durante periodos de tiempo, o déjalo en otro sitio.
  • Coordina con otras personas los momentos en los que intercambiaréis información, resolveréis dudas, etc. Consigue así, reducir las interrupciones de los demás.
  • Usa la planificación inversa para organizar tu trabajo y cada tarea que tienes que realizar desde la fecha tope hasta hoy. ¿Qué tarea necesitas hacer cada día para llegar al plazo que has acordado?

Referencia: James Clear. Focus: The ultimate guide on how to improve Focus and Concentration

Conclusión

¿Te has dado cuenta que todas estas habilidades tienen en común la RESPONSABILIDAD como factor de éxito?
¿Qué habilidades has detectado que necesitan mayor práctica o responsabilidad por tu parte?
¿Cuáles han sido hasta ahora los motivos de no responsabilizarte de estas habilidades?
¿Cuál es el paso más pequeño e inmediato que puedes poner en marcha para desarrollar estas habilidades?

Y si te apetece y puede ayudarte...