La psicología, el coaching, y la formación experiencial y aplicada, son promotores del cambio. Desde cualquiera de estos enfoques de trabajo provocaremos el cambio en tanto en cuanto los participantes implicados así lo decidan. Desde este tipo de intervenciones se facilita que la persona pueda crear algún tipo de cambio y aprendizaje. Recursos personales, creación de nuevos hábitos y desarrollo de nuevas competencias, serán los objetivos clave. 

Cuando hablamos de generar un cambio necesitamos tener en cuenta en nuestros procesos de trabajo los elementos que lo facilitan.

¿Qué condiciones se necesitan para favorecer el cambio?

Es importante conocer que el cambio, entendiendo éste como sostenible en el tiempo requiere de tres condiciones.

  • Que sea intencional y voluntario. Es decir, que realmente si quieres cambiar hayas elegido hacerlo. Los cambios impuestos o por compromiso, no se sostendrán en el tiempo y no permitirán incorporar nuevos hábitos. Cuando eliges poner en marcha esfuerzo, compromiso, y recursos cognitivos y emocionales, tendrás éxito. Si tu motivación es propia e interna podrás acceder a disfrutar del cambio. Si vas a complacer a alguien, no lo asumirás.

  •  Gestión de impulsos emocionales. Será difícil mantener el cambio en el tiempo sin una adecuada y equilibrada gestión emocional. La inteligencia emocional nos ayudará a desarrollar la capacidad de manejar tanto nuestras emociones negativas, como positivas. Los miedos, los problemas y las debilidades de una persona provocarán las emociones negativas correspondientes a este proceso de cambio. Las esperanzas, sueños, posibilidades y fortalezas de la persona provocarán nuestras emociones negativas. Necesitaremos de la gestión de ambas. La regulación de nuestros miedos nos permitirá estar en alerta en el nuevo proceso, y no pecar de excesivo optimismo. Los sueños y las posibilidades nos ayudarán a permanecer abiertos al aprendizaje.

  •  El cambio es un proceso discontinuo y creciente. Es fácil comprobar que el cambio y el aprendizaje, no es algo lineal y ascendente. Cualquier hábito que hayamos intentado cambiar y mejorar, se habrá visto interrumpido por altibajos de éxito y retroceso. Estos altibajos se alternarán hasta que con voluntariedad nos superamos. Con una gestión emocional adecuada y con reflexiones propias lo conseguiremos. Esto nos permitirá hacer nuevos descubrimientos personales en el aprendizaje del nuevo hábito, ayudándonos a instaurar el cambio definitivo y sostenible en el tiempo.

 ¿Y si no invertimos en todo esto?

6 riesgos que asumes cuando no aceptas el cambio

Te estancas. No aprendes. Tu vida no es mejor.

  1. Quedarte como estás significa quedarte estancado. En cualquier aspecto de tu vida que decidas no elegir cambiar, te quedarás estancado. Tanto en el área personal, laboral, social o familiar, te puedes quedar en un punto muerto. Es posible que lo hayas detectado. Puedes encontrarte con relaciones personales que ya no te satisfacen. Situaciones laborales que no te hacen sentir bien o no te enriquecen. ¿Te has dado cuenta?. ¿ Y si le prestas atención a esa sensación?. Tu emoción siempre comunica algo. La cuestión es ¿quieres arriesgarte a vivir en ese “punto muerto” que no te ayuda vivir una vida plena?. O por el  contrario. ¿Quieres experimentar que otra vida es posible?

  2. No aprenderás nuevas competencias o recursos personales. El mundo va a seguir cambiando contigo o sin ti. Que tú decidas no aliarte con los cambios no impedirá que los demás cambien. ¿Quieres perderte de verdad nuevos conocimientos, nuevos valores, nuevas habilidades, nuevas emociones?. Algunas personas parece que ya llegaron a la cima de su potencial. Consideran que ya no tienen nada que aprender. O incluso, que es más cómodo actuar como lo llevan haciendo durante muchos años. Desde luego cómodo puede ser, pero poco satisfactorio también. La baja tolerancia a la inquietud emocional que producen las situaciones de aprendizaje, te impedirá aprender nuevas competencias. Te impedirá ser mejor profesional. Te impedirá incluso, ser mejor persona y disfrutarte más. ¿ Y si invirtieras en disfrutar de esa inquietud?

  3. Tu vida seguramente no será mejor. Si no aceptas el cambio, tu vida no mejorará. En la vida de todos hay temas, situaciones y emociones por resolver. Todo está esperando que tú hagas algo diferente. Pensar que al menos, “no estaremos peor” no sirve a largo plazo. Sí estaremos peor, porque tu agotamiento emocional con las situaciones que no resuelves aumentará. Con lo que tu satisfacción personal se reducirá. Tu vida no será mejor. ¿ Qué te hace asumir este gran riesgo?. Seas quien seas te mereces que tu vida sea mejor. Eso sí, requiere de tu voluntad. Se necesita de tu responsabilidad para gestionar emociones en este proceso. Y necesitas ser paciente ya que no será un camino ascendente, sin obstáculos, y rápido.

Sin retos. Te superan. Te cuesta mucho cambiar.

  1. No crearás oportunidades de reto o superación. Un aspecto común en todas las personas que se resisten al cambio es la pérdida de oportunidades vitales que les permitan superarse. Han entrado en un “círculo vicioso” que les mantiene en una vida sin oportunidades para reír y disfrutar. Cuando no aceptas el cambio, alimentas una espiral que te impide protagonizar la creación de nuevas fuentes de autoestima. Elegir el cambio como hábito en tu vida, te permite estar en constante posibilidad de retarte. Aumenta las posibilidades de sentirte mejor contigo mismo. Cuando eliges el cambio y el aprendizaje en tu vida tienes más posibilidades de éxito. También de fracaso, pero es que esto también es un aprendizaje que te llevará a otros éxitos. Lo que necesitas tener claro es que quedarte como estás no te ayudará a sentir que evolucionas.

  2. Otras personas te superaránNo es que tengas que compararte con los demás. Ahora bien, en cualquier relación sea familiar, personal, social o laboral, te encontrarás con personas que aceptan el cambio. Ellos crecerán. Tendrán nuevas ilusiones, retos, valores y prioridades. Tus relaciones ya no serán las mismas si tú no cambias y aprendes. Ellos van a disfrutar ¿por qué tú no?. ¿Esperas que las personas sean como las conociste un día?. ¿Esperas que las relaciones sean siempre igual? Esto no funciona mucho, de verdad. Tanto las relaciones personales como las profesionales, necesitan avanzar, tener nuevos retos y capacidad para disfrutar de forma diferente. Este hábito enriquece las relaciones, garantiza que se mantengan en el tiempo y las enriquece. Se crean nuevos descubrimientos, sorpresas e ilusiones. ¿Tú que quieres?

  3. Cuanto más tardes en elegir el cambio más difícil será. Nuestro cerebro funciona perfectamente. Cuando le hemos enseñado un hábito y lo utilizamos, lo mantiene y lo perfecciona. Ahora bien, ¿todos tus hábitos te están proporcionando el resultado que quieres?. Analiza cuáles se están quedando caducos. Ya que cuanto más tiempo pases anclado en un hábito más difícil te será cambiarlo. Si piensas a menudo, “ya cambiaré cuando….”, nunca encontrarás el momento adecuado. Ya que los aprendizajes antiguos se resistirán al cambio, sobre todo porque los sigues utilizando. Pasará el tiempo y te costará más aprender. Lo que sea, aprendizajes técnicos o personales. Te costará más. No será imposible, pero ¿qué necesidad tienes de que te cueste más? 

Y ahora dime ¿Quieres seguir asumiendo estos riesgos? 

Recuerda
  •   El cambio requiere de intención, de gestión emocional y de aceptar que habrá altibajos en el proceso.
  • No te mereces quedarte estancado. Todo el mundo por muy difícil que sea su situación, tiene margen para las posibilidades.
  • Incorpora en tu vida la inquietud emocional que provocan los aprendizajes. Pueden ser un impulso para ti.
  • Tu vida será mejor en tanto en cuando decidas que así quieres que sea.
  • Crea nuevas “espirales positivas” que te aseguren un camino de descubrimientos y éxitos.
  • A las personas que te rodean les gustarás más si creces. Tu marca personal, tu liderazgo, tu persona atraerá mucho más si evolucionas.
  • Entrena a tu cerebro a un aprendizaje constante, ya que este hábito multiplicará los siguientes aprendizajes.

 Si te puedo ayudar, estoy a tu disposición. Disfruta de tus cambios. 🙂