Hoy te propongo prestar atención a la autonomía emocional. Que una persona sea capaz de gestionar sus emociones, moldear sus comportamientos y sus capacidades cognitivas, es uno de los mayores retos para mi. Tanto en sesiones de coaching como de psicología, la autonomía de la persona, es uno de los objetivos prioritarios en mi trabajo. Considero fundamental que las personas:

– Sean capaces de volar solas en el aspecto de su vida en el que hayan decidido invertir

– Hayan ganado en recursos personales que les permitan poner en marcha nuevas estrategias para gestionar sus emociones

– Adquieran la práctica suficiente para conseguir crear nuevos hábitos personales y profesionales

– Abran un nuevo proceso de desarrollo personal en que sepan cómo continuar alimentando su autoestima y su valía en cualquier ámbito personal, social, familiar y laboral

– Se sientan dueños de sus emociones, pensamientos y comportamientos

– Reconozcan y a acepten que el objetivo no es no tener estrés, no sentirse tristes, no enfadarse, no sufrir.

– Sepan que el objetivo más importante es saber que experimentaremos muchas emociones y que podremos profundizar en ellas desde la tranquilidad, para saber cómo manejarlas adecuadamente.

– Experimenten satisfacción cuando se comparan, no con los demás, sino con cómo eran o se sentían hace un tiempo.

– Creen por sí mismos oportunidades para perdonarse, aumentar su autoestima, conseguir sus logros, aprender y creer en su equilibrio personal.

– Se comprendan cada vez mejor, y de manera más acertada, y compasiva

– Elijan cuánta energía y esfuerzo, y de qué tipo, quieren invertir en cada aspecto de su vida personal o profesional

La autonomía personal implica ser responsable de nuestras habilidades cognitivas, emocionales y conductuales. En definitiva, elegir qué y cómo quieres pensar, sentir y actuar en cada una de tus vivencias.

¿Por qué provocar y ganar en autonomía emocional?

¿Qué ganan las personas que invierten en su autonomía emocional?

Ser los dueños. Es una de las mejores ganancias que obtienen las personas que invierten en su autonomía personal. Consiguen desprenderse por fin de su dependencia emocional para pasar a vivir la sensación de “soy dueño de”. Ser dueño de las emociones, significa que no tienes miedo a sentirlas y qué sabes cómo regularlas en el momento que así decides. Vivir tus actos como comportamientos propios, no impuestos, te ayudará a ser responsable de tus decisiones y de sus consecuencias. Tener un hábito de diálogo interno propio, no heredado, no impuesto, y consciente te permitirá superar tus bloqueos.

Pensamiento crítico y creativo. La práctica de invertir y tener presente tu autonomía te ayudará a pensar de forma constante, si tus pensamientos, acciones y emociones son buenos para ti o para los demás. Te ayudarán a focalizar tu atención en lo que te ayuda, no en lo que te paraliza. Será más fácil para ti, teniendo claros tus criterios, pensar en nuevas formas de hacer, pensar o sentir.

Elección. Pocas estrategias tan potentes como la de elegir. Requiere de valentía y del permiso para equivocarse y volver a elegir de nuevo. La persona con autonomía emocional elige sin tener en cuenta excesivamente las expectativas que los demás tienen sobre uno mismo.

Confianza. Desarrollar una buena autonomía emocional permite potenciar la confianza en sí mismo. Favorece pensar, sentir, y actuar a tu manera.  incluso si te equivocas tu autonomía emocional te permitirá apoyarte en otras estrategias que creaste en otras situaciones y definir de nuevo el siguiente paso. Cuantas más elecciones se hacen con libertad, mejores resultados y preparación tendrás para los siguientes retos.

Responsabilidad. Cuando eliges lo que quieres para ti es más fácil ser coherente con las consecuencias de tus decisiones. Apostar por la autonomía emocional te permite asumir el compromiso que tienes contigo mismo, de ser feliz, de sentirte satisfecho con la persona que eres, y de enorgullecerte de lo que quieres aportar al mundo.

Sana protección. Cuando inviertes en autonomía emocional, desarrollas también la capacidad de protegerte de manera sana de actitudes tóxicas. Reservas espacios y tiempos para cuidarte, para fortalecerte, para crecer y cuestionarte para impulsarte en el siguiente reto.

Impacto positivo. Las personas con autonomía emocional tienen más influencia, huella e impacto en las personas con las que interactúan. Sus entornos los valoran porque saben que a su lado, no necesitan luchar o estar a la defensiva. A su lado, otras personas también crecen y se sienten mejor.

¿Qué ámbitos necesitan de tu autonomía emocional?

– Marca personal

No es la primera vez, que trabajando con alguien su plan de acción para desarrollar su marca personal, necesitamos un “stop” para fortalecer primero esta autonomía personal.

Como hemos visto anteriormente, cuando somos autónomos emocionalmente generamos un impacto positivo a nuestro alrededor. ¿Y qué es lo más importante de nuestra marca personal? Tener claro quiénes somos, qué aportamos y qué huella queremos dejar en los demás cuando colaboran con nosotros.

Captar la atención de reclutadores o colaboradores requiere de que se nos perciba como personas seguras de nosotras mismas, capaces de tomar decisiones y de invertir en nuestro crecimiento profesional. Una persona con autonomía emocional tendrá definida claramente su propuesta de valor. Hará creíble su responsabilidad en el valor añadido y hará tangible el impacto que puede ofrecer a sus potenciales reclutadores.

– Equipo

Potente herramienta la de un líder que tiene autonomía emocional, y además la provoca en sus colaboradores. Un líder que no es dependiente emocional no buscará la aprobación de sus colaboradores a toda costa, ni huirá de conversaciones difíciles o de conflicto. Las afrontará desde la tranquilidad y la seguridad de que son oportunidades y retos de aprendizaje personal y profesional. Un líder con autonomía emocional, focalizará sus esfuerzos en conseguir que cada uno de sus colaboradores gane en seguridad, confianza, responsabilidad e impacto. Será de esos líderes con los que uno siente que su trabajo tiene un significado. Será de esos líderes que provocan que nos adueñemos de nuestras decisiones y seamos responsables de las consecuencias.

Un líder que provoca autonomía en los demás, es un líder que conseguirá implicación, compromiso y crecimiento cada vez mayor en el potencial que puede llegar a alcanzar su equipo.

– Clientes

¿Cómo confiarán tus clientes si no perciben variables como la responsabilidad, el impacto positivo, la confianza y el pensamiento crítico y creativo? Mal como te puedes imaginar. Cuando te plantees por qué algunos clientes confían más en unas personas que en otras, observa. Analiza que se están llevando al trabajar con determinados profesionales.

El cliente valora, además del producto o servicio y la empresa, el impacto que determinados profesionales generan en ellos. Recuerda, “trabajamos con profesionales pero confiamos en las personas”.

Para mejorar tu relación con los clientes, ¿te has parado a pensar cómo te perciben?. ¿Has analizado qué aspectos de tu persona podrían facilitarles el tomar más a menudo la decisión de confíar en ti? ¿Das respuesta a las expectativas ocultas de tu cliente?

En general podríamos decir que si inviertes en tu autonomía emocional, inspirarás y convencerás 😉

¿Cuál es la señal de alarma que nos avisará de que necesitamos invertir o provocar autonomía personal?

– Reiterado bajo desempeño en tu trabajo

– Dificultad para definir o creer en la propia marca personal

– Bloqueo cognitivo, emocional y comportamental a la hora de mantener la adecuada motivación en tus retos

– Gran dificultad para tomar decisiones por uno mismo

– Altibajos emocionales frecuentes

– Ansiedad generalizada

– Desánimo prolongado y decepción con las personas o la vida en general

– Insatisfacción personal con tu vida

– Falta de impacto positivo en los demás

Conclusión:

– La autonomía emocional y personal es el pilar de tu bienestar

– No te prives de disfrutar de las ventajas a las que tienes derecho al crecer en autonomía emocional

– El nivel de impacto positivo que generas en tu entorno depende de tu autonomía emocional

– Presta atención a tus señales de alarma, te indicarán por dónde empezar.

– Desarrollar la autonomía emocional implica provocar y conseguir que las personas elijan entre un mayor abanico de recursos emocionales, cognitivos y conductuales que han hecho suyos.

¿Y tú te consideras una persona con suficiente autonomía emocional y personal?

¿Has detectado alguna señal de alarma?