Una buena definición de un proceso de coaching que me gusta tener en mente es la siguiente:

El coaching ha de entenderse como una técnica científica que permite llevar a cabo un proceso de ayuda individualizado en el ámbito personal o profesional, ya sea de una sola persona, a un equipo de trabajo o una organización, para liberar su talento y potencial, maximizando la efectividad de sus actividades ejecutando el plan de acción acordado” (Fernando Bayón Mariné, Coaching hoy)

Si tuviera que escoger 4 palabras a las que yo asocio el uso del coaching serían: objetivos, descubrimiento, recursos y hábitos.

Sigue leyendo el artículo publicado en WAS COACHING MAGAZINE en la página 27:

 

Coaching, un buen aliado para tus objetivos

Podemos comenzar un proceso de coaching en cualquier momento de nuestra vida. Nos permitirá ser más conscientes de nosotros mismos y potenciará nuestro equilibrio, personal y profesional. Nos permitirá tener actualizados los recursos que necesitamos para nuestras nuevas vivencias. Y sobre todo, un proceso de coaching nos permitirá realizar un “alto” en el camino que impulse nuestros objetivos, nos lleve a la reflexión protagonista para descubrirnos, potencie nuestros recursos personales, hasta llegar a crear nuevos hábitos, que nos hagan sentir más satisfechos con nosotros mismos, y con los demás.

¿Quieres impulsar tus objetivos y tu satisfacción personal?