Ser «adicto» está más cerca de nosotros de lo que nos imaginamos. Podríamos destacar varias adicciones, pero hoy nos centraremos en esa adicción al destino o a la responsabilidad que causa tantos estragos en nuestro equilibrio emocional.

Ser adicto, implica, como cualquier adicción, que dependemos de algo para sentirnos bien. La persona que la sufre tiene todos los síntomas correspondientes:

– No concibe su vida sin ello.

– Cada vez necesita «una dosis» mayor de «destino» o «responsabilidad» para sentirse mejor.

– Cada vez lo consigue menos, porque realmente no funciona.

– Toda su vida se guía y se ve afectada por la «adicción al destino o a la responsabilidad».

– Antepone la adicción a cualquier otra prioridad.

Veamos que nos indican cada una de estas dos adicciones:adicto