“Yo he decido llevarte la contraria”

¿solo por qué sí? a veces

Pero en general, para provocarte.

Es una práctica habitual en mi, en los procesos de coaching y formación, llevarte la contraria. A veces porque me sirve para comprobar la seguridad de tus valores, a veces, porque te sirve para darte cuenta de tu percepción subjetiva.

Hace unos días, un cliente me comentaba ilusionado por su proceso de coaching: “Maite, yo estoy totalmente dispuesto, porque me considero una persona que vive muy poco tiempo en la zona de confort, de verdad”

🙂 genial pensé yo, pero ¡ay! aquí salió mi diablo interno como coach y empezamos a desmontar su percepción de sí mismo durante su trayectoria y momento actual profesional. Al final de una serie de impactos contrarios… su comentario fue ¡vaya, estoy más acomodado de lo que pensaba! ¿cómo es posible?

Y es que es sutil, silenciosa y peligrosa como una serpiente “nuestra rutina de no talento” y llevar la contraria funciona, tiene un valor incalculable si se sabe gestionar. Sin embargo, estamos acostumbrados a querer que la gente piense como nosotros, que compartan lo que pensamos, hacemos y queremos. Y eso está genial, pero tiene sus riesgos. Como escuché una vez… 😉 “lucharé contra todos los que digan lo mismo que yo y no me contradigan…”

En las empresas, en los equipos, en las relaciones, estoy acostumbrada a ver:

– gente que no lleva la contraria (aún teniendo una buena idea)

– gente que penaliza cualquier comentario opuesto, etiquetándolo, de loco, de poco integrado en la visión de la empresa y en sus valores

– gente que solo sabe trabajar con sus “amigos” porque los que me contradicen “son malos”

– gente que no acepta que haya contradicciones en su vida o se avergüenza ¿y qué? señal  en muchas ocasiones de aprendizaje, innovación y aceptación de la diversidad

– gente que no lleva la contraria pero se “escapa” o se esconde en un “vale porque tú lo dices…”

– gente que cree que su cliente es molesto… porque le contradice…

El valor del conflicto nos permite:

– asegurarnos de nuestro valor

– reorientar nuestro valor

– ampliar nuestra visión

– el primer paso hacia el cambio

– contar con la mirada del otro

– aprender a hacerlo diferente

– a potenciar nuestro valor

– descubrir nuevos mundos

y tú…

¿buscas que no te lleven la contraria?

¿te guardas para ti lo que piensas si es diferente al resto?

¿quieres potenciarte o acomodarte?