Me complace en esta ocasión proponeros una reflexión sobre la que estoy viendo resultados en los clientes con los que trabajo y gente que conozco en mi entorno profesional y personal.

Esta reflexión es la de si provocamos nuestras emociones y resultados, o actuamos como personajes pasivos esperando a que las cosas ocurran.

Tanto en procesos de coaching como en mis sesiones de formación, es importante trabajar en primer lugar sobre ese locus de control interno o externo sobre el que ya hablamos con anterioridad.

Una vez establecemos cuánto creemos en nosotros mismos, llega el momento, entre otros temas, de valorar la capacidad que tiene nuestra mente tanto para generar emociones y resultados positivos como negativos. De hecho enfoques como estos son muy importantes a la hora de desarrollar nuestras emociones y resultados:

– Ayudate y te ayudarán

– No hagas por los demás aquello que pueden hacer por sí mismos

– Lo que haces a los demás te lo haces a tí mismo

– Recuerda el efecto boomerang; movimiento genera movimiento y alegría genera alegría

De este modo, en estos últimos meses he tenido el honor de formar parte de procesos de mejora personal y profesional en el que los participantes han comprobado por sí mismos que cuando:

– te ves a tí mismo como alguien valioso, los demás empiezan a valorarte

– empiezas a realizar acciones que te lleven a tu meta, solo ese movimiento inicial ya te orienta a especificar mejor los siguientes pasos

– pides ayuda desde la sinceridad, los demás responden

– te implicas en tí mismo, mejoran tus emociones

–  consigues regular tus emociones, vibras, y generas vibración a tu alrededor que vuelve en forma de más emoción o resultados

– analizas donde estás y que quieres conseguir, los cambios son más fáciles; si además los compartes, casi se consiguen solos

–  trabajas sobre tus propias objeciones, se impulsa el hábito de la resiliencia y orientación al logro

– prestas atención a los pasos que das y los disfrutas, la meta está más cerca. En este momento generas mayores conexiones en tu cerebro y en tus emociones y esto redunda en tu creatividad y resolutividad

Resultados obtenidos:

– Como mínimo han salido de su rutina pasiva y se han embarcado en procesos de mejora y obtención de metas personales y profesionales, mejorando su estado de ánimo

– Han mejorado las relaciones profesionales y familiares

– Han encontrado trabajo o un proyecto en el que implicarse a corto/medio plazo

– Han desarrollado un hábito saludable de relación consigo mismo o con los demás

– Han mejorado las relaciones y los resultados obtenidos con sus equipos de trabajo

– Han descubierto una nueva versión potencial de sí mismos muy positiva que les impulsa en el día a día

¿y tú eres fuente de tus propias emociones y resultados o estás esperando a ver que ocurre?